Yo no soy gay, pero mi novio sí
11.12.05 @ 18:53:33. Archived Contra el patriarcado
No sería cierto decir que los comentarios al artículo anterior han dejado estupefacta a esta zanahoria; sí esperaba leer reacciones llenas de odio a lo diferente, para tocarme las hojas un poco, esas hojitas verdes que me atuso con gracia. Lo llamativo es que varios lectores hayan dado por sentado —o quizás no, es una simple apreciación verdulera— que quien escribe es nacionalista de ideología, cuando me he limitado a manifestar que considero lícita y defendible esa postura, igual que tantas otras que tienen cabida en este bonito estado de derecho y olé, palmaditas en la espalda, qué bien que somos libres, o eso nos hacen creer. Decía.
No hace falta ser inmigrante para reconocer y defender los derechos de los inmigrantes. Ni ser prostituta para luchar por la legalización de la actividad y las mejoras en sus condiciones de vida. Porque esta hortaliza no es inmigrante (aunque venga de la huerta murciana) ni es puta (de momento). Comento estas obviedades antes de que se me ponga el cartel de Zanna la amiga de Zerolo, la verdura homo o el miembro (con perdón) naranja del "lobby gay".
Zanna Orieta







