Galicia, como siempre, el culo de España
10.12.05 @ 22:21:32. Archived Nacionalismos
El nacionalismo gallego siempre ha sido considerado de "segunda categoría". De hecho, los nacionalistas que se mencionan con más frecuencia (y que hablen de ti, aunque sea mal) son los catalanes y vascos. Poderío económico, conflicto armado que pone en jaque al estado, más conciencia popular... Nada de esto se cumple en una Galicia acostumbrada a agachar la cabeza desde hace unos siglos de nada, cuando la ocupación castellana.
Pero, después de los años oscuros con Fraga —sí, el que decía yo soy fiel a Franco, que no quiere decir franquista, cof, cof—, ahora aparece con fuerza una alternativa política.
En este momento hay un fuerte antinacionalismo, disfrazado de, curiosamente, otro nacionalismo, el español. Esta corriente, formada por patriotas que se escudan en la supuesta defensa de la santísima democracia, en la intocabilidad de la Constitución, la continuidad y el inmovilismo más añejos, es la encargada de profetizar el fin de la gran y unida nación, amén de cataclismos varios.
La demonización de las iniciativas nacionalistas, que son completamente válidas, legal y jurídicamente, sólo expresa el temor a un cambio en un estado construido casi a golpe de escuadra y cartabón -¿qué sentido tienen esas comunidades uniprovinciales? ¿Ceuta y Melilla? ¿Castilla dividida en mil?- y la defensa de valores que recuerdan a otro tiempo y que debieran estar más que superados.
Llama la atención que el ejercicio de un derecho como es el de la autodeterminación de los pueblos, provoque tanta inquietud en esos "demócratas" a los que se le llena la boca y se le hincha el pecho pronunciando España, libertad y demás consignas de documental de Victoria Prego.
El Estatut, el plan Ibarretxe y ahora la presentación de un nuevo estatuto gallego son muestras de que el tiempo pasa para todos, incluso para la bendita Carta Magna tan bien defendida por esa figura que ostenta la "embajada" del país -valiente excusa para disculpar el gasto inútil de la Casa Real-, Juan Carlos, el abuelo de la niña de marras.
Como último apunte, una estadística, antes de que empiece el españolito de pro a querer boicotear a Inditex (¿sería posible en la práctica?) o al centollo de la cena navideña de turno: el actual Estatuto fue probablemente el más controvertido de toda España, apoyado por tan sólo el 20'7 % de los gallegos. Buena razón para pensar en un cambio. Porque no hay democracia sin la posiblidad de cada pueblo a elegir libremente su destino.
Fotos tomadas de Aduaneiros Sem Fronteiras y El Manifestómetro.
Trackback address for this post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/5817
Comparte esta información
Comments, Trackbacks, Pingbacks:
No Comments/Trackbacks/Pingbacks for this post yet...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Zanna Orieta









