El soul francés tiene nombre de mujer: Yael Naim
24.05.08 @ 12:09:24. Archivado en Cultura, Music forever & ever
Por Jorge M. Quintas (www.musicforeverandever.com)

Una joven parisina con ascendencia judía se ha encaramado a lo más alto del Olimpo de la música francesa actual, al principio con sigilo y ahora haciendo "ruido"-eso sí, maravilloso- allí por donde deja pasear su voz. Su último álbum, llamado como ella "Yael Naim", ha llevado acabo una revolución, o quizás renovación, del universo del soul francés. Canciones como "New Soul" o "Toxic" han enamorado a la crítica francesa, ensalzándola y adulándola sin dudar. Yo, en cambio, he de destacar que la canción de su álbum que me ha hecho sumirme en la delicadeza de su voz, es una oda a "París", que tras escucharla me hizo estar seguro de que las últimas divas del país del romanticismo, Carla Bruni, Madeleine Peyroux y Elsa Tovati, se quedan por debajo del arte de Yael.
Cuando era todavía muy joven tuvo que volver a sus raíces en Israel, de donde le asoman recuerdos de "cuando era pequeña y había un pequeño órgano en casa que tocaba con mis dedos a todas horas. Mi interés en este instrumento era obvio, pero un día a la vuelta del colegio me encontré un piano de verdad en mi habitación". A partir de eso se empezó a fraguar una de las carreras más prometedoras de la dulce música francesa. Primero, partiendo de la majestuosidad de la música clásica, "después de ver la película Amadeus, sólo había una cosa que quería hacer y eso era escribir sinfonías". Más tarde tomó el cauce del pop-rock británico, ya que "en casa me padre solía poner a los Beatles y así descubrí Sgt Pepper and Abbey Road, a los 12 años. Y también olvidé mis ambiciones en la música clásica".
Yael comenzó a componer canciones desde muy joven intentándose empapar de todas las influencias posibles, aprendiendo de cada artista. En su adolescencia, empezó a dar forma a su voz aprendiendo de la claridad vocal de Aretha Franklin. Otra de sus grandes influencias fue el magnífico Wynton Marsalis y sus acompañantes, a los que conoció en un club de jazz en la ciudad israelí de Tel Aviv y con los que compartió escenario en diversas ocasiones. A pesar de dos años de servicios militares -obligatorios para los mujeres en Israel-, no dejó de lado su inspiración musical y formó un grupo llamado "The Anti Collision" que dio conciertos a lo largo del país. "Tras esos años, todo era un poco caótico. Mi educación en clásico, mi amor por el pop, el jazz, el folk... no sabía como aunar todo, pero sabía que quería escribir canciones".
Una invitación a un concierto benéfico le llevó de vuelta a su ciudad natal, París. Varios productores se fijaron en su calidad y sensualidad en el escenario, y a las pocas semanas tenía firmado un contrato con EMI para producir su primer álbum. Pero cuando su nombre empezó a sonar de verdad tras su papel en una película dirigida por Elie Chouraqui y, más tarde, fue elegida para realizar la banda sonora de "Las flores de Harrison".
Su primer álbum, "In a Mn´s Womb", se editó en el 2001, pero para ella fue "una gran decepción porque lo dejé todo por él y no me gustó". Después de este fracaso, junto al final de una relación sentimental, se adentro en una época de oscuridad, de falta de confianza y desilusión, realizando trabajo para sobrevivir, como con el musical de "Gladiador".
Tres años más tarde, arribó uno de los factores primordiales en su ascensión: un genio de la batería llamado David Donatien que se había recorrido medio mundo aliándose con diversos músicos provenientes de culturas diferentes, como Bernard Lavilliers, Wassis Diop o Junior Jack. David animó u logro qué a Yael intentase cantar en hebreo, algo que ella había rechazado taxativamente en el pasado. Con la ayuda de Donatien, grabó su segundo disco en el piso parisino de la joven cantante. Un álbum con título homónimo que contenía 13 canciones que fundía la felicidad de Yael (Endless Song of Happiness) y su melancólica existencia (Paris, Lonely). Poco a poco, gracias a este álbum, se dio cuenta de que su lugar en el universo musical era el soul.
Finalmente, logró darse a conocer a nivel internacional gracias a su más afamada canción, "New Soul" (que podéis escuchar en el vídeo anteriormente expuesto), que sirvió de banda sonora del anuncio de la última revolución informática de Apple, el ultrafino portatl Macbook Air.
*Fuente biográfica:
- La web de Yael Naim
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