Arte robado III. El perfil de los ladrones.
14.06.06 @ 15:28:09. Archivado en Cultura, Arte
ARTE ROBADO III
La perfil de los ladrones según los especialistas

El negocio de robar arte crece a pasos agigantados y por ello, el aumento de policías especializados en este tipo de robos es lógico y esencial. Los especialistas han clasificado los perfiles de los ladrones de arte en tres categorías: “los coleccionistas compulsivos”, “los traficantes de ocasión” y “las redes profesionales”. Encontramos factores determinantes y ejemplos claros de cada uno de las categorías:
En la rama de "coleccionistas compulsivos" encontramos al alsaciano, Stéphane Breitweizer, el cual fue acusado de 174 robos en museos y castillos franceses. Se defendió de las acusaciones argumentando que sentía “una pasión devoradora por el arte”. Los psicólogos describen a este tipo de ladrones obsesivos como “gente inmadura de tendencias narcisistas”. Roger Lembert, director de la oficina centra de la lucha contra el tráfico de bienes culturales( OCBC), comenta que “son casos muy difíciles debido a que no ponen los cuadros en el mercado”.
"Los traficantes de ocasión" suelen ser ignorantes ante el arte; ignoran el valor de las obras que sustraen y tienen problemas para sacarlos al mercado negro, debido a su creencia de que será fácil de vender un cuadro de prestigio. Este grupo no suelen ser sutiles en sus robos, se suelen asemejar más a un grupos militares. Los especialistas están de acuerdo en que estos suelen ser los más fáciles de ser cazados, ya que suelen cometer fallos garrafales al intentar vender el objeto robado. Uno de los ejemplos claros tuvo lugar hace cuatro años en una familia de mecenas franceses, siete personas irrumpieron en la casa, ataron y amordazaron a los propietarios, y amenazaron a dos niños con un revolver el la boca y en la nuca. Se llevaron 17 esculturas antiguas y 257 cuadros, entre los cuales había oleos de Picasso, Cézane y otros pintores conocidos. El lote sustraído estuvo dos años en su posesión al no encontrar la forma de venderlos y esto conllevo su arresto en París tras una ardua investigación.
“Las redes profesionales” suelen tener una estructura perfectamente organizada, donde los pasos a seguir en los robos están trazados con antelación y son cumplidos milimétricamente. Según los expertos, “estas redes cometen la gran mayoría de robos y, además, son especialistas en arte que conocen las tendencias del mercado como las líneas de sus manos”. Antes de un robo estudian: los movimientos de los residentes de las casas o los vigilantes de los museos, el mecanismo de los sistemas de seguridad que protegen los enclaves y los espacios del lugar del robo. El mayor problemas, según Lembert, es “la rapidez de la venta a revendedores especializados, lo cual dificulta mucho el seguimiento”. Asimismo, la mayoría de los robos se hacen por encargo. En esta rama podemos destacar al famoso especialista en robos de arte, Erik “el belga, el cual trabaja ahora para la policía y del que hablaré más tarde, y el robo acaecido en el Museo Gardner de Boston, donde dos hombres desarmados y vestidos de policía redujeron a los guardias de seguridad y se llevaron quince obras de reconocido prestigio.
Uno de los casos más destacados y sorprendentes fue el de Michael Garel, antiguo jefe del departamento de manuscritos de la Biblioteca Nacional Francesa y que ejercía como tal durantes estos sucesos. Garel fue detenido por la policía francesa, acusado de robar y mutilar varios manuscritos religiosos de los siglos XIII, XVI y XV. Un lote, compuesto por el Pentateuco, las lamentaciones, las lecciones de los profetas y el Eclesiastés, fue vendido en USA por trescientos mil dólares.
Dentro de la rama de “Red profesional” podemos incluir a los ladrones profesionales de arte como René Van de Bergue, apodado “Erik el belga”. Este hombre robó unas dos mil obras de arte religioso desde 1964 y, posteriormente tras su detención, ayudó a la policía a recuperar más de un millar. En la actualidad, Erik se dedica a: ayudar a la policía, pintar sus propios cuadros y a asesorar a las aseguradoras de cuadros. Este personaje puede aclararnos mucho a cerca del tráfico de arte al haber estado en ambas aceras. Erik comenta que “El mercado negro del arte es un círculo cerrado y, normalmente, los robos ya cuentan con un dueño de antemano. La mayoría de los ladrones roban por encargo, eso sí, no se suelen manchar las manos de sangre, es una especie de código de honor en el oficio, de otro modo la pieza estaría marcada”.
Este negocio mueve cantidades ostensibles de dinero y los museos actuales , y menos los particulares, no están capacitados de la seguridad necesaria para frenar los constantes robos que suceden a lo largo de un año. Mientras tanto, unos pocos ricos disfrutan en su egoísta soledad de obras de arte únicas obtenidas ilegalmente.
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Comentarios:
Ya hace varios años me robaron unas pinturas con engaños, ya que las dí para vender a una galería y nunca me las regresaron. Ya gane el pleito legal, pero ya no está ni la galería, ni el tipo que me robó, así que por el momento lo que me queda es que las personas sepan que pinturas son y que son robadas.
Mil gracias.
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Jorge M. Quintas
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