Pon un gay en tu vida
07.01.08 @ 11:37:24. Archivado en Reflexiones al Atardecer
Ya sé qué les voy a pedir el año que viene a los Reyes: un amigo gay. Todavía estoy disfrutando de los recién llegados regalos de este año y ya estoy pensando en el que viene... ¿Que por qué quiero un amigo gay? Pues porque es lo que toda mujer desea: es una persona que tiene lo mejor de los hombres y de las mujeres al mismo tiempo. Un gay es un hombre prudente, educado, moderno, que te escucha y que está lleno de sentimientos que no le importa mostrar. Y, además, es una amiga con quien puedes compartir confidencias, compartir opiniones sobre hombres y, sobre todo, es una amiga fiel, transparente y sin condiciones. Una amiga de esas que te dice que estás estupenda (cuando lo estás) si ningún tipo de recelos; que no tiene reparos en halagarte cuando lo mereces; que lees en sus ojos que te quiere de verdad. Una amiga que alucina, como tú, con que alguien se vaya a Nueva York a comprarse unos Jimmy Choo. ‘¿Quién es Jimmy Choo, un actor coreano de kárate?’, diría un marido cualquiera. Dios mío, no conocer a Santa Jimmy Choo ni a San Manolo Blahnik ¡un sacrilegio! En cambio, un amigo gay comparte contigo los nervios previos a las rebajas, es capaz de acompañarte y disfrutar durante todo un día de compras por la ciudad, e incluso puede aguantar más de 2 horas seguidas de conversación sobre compras, marcas y diseñadores. ¡No me digáis que no es un auténtico sueño! Yo ya he empezado a escribir mi carta para el 2009 y pido, simplemente, que una persona así se cruce en mi vida... Merece la pena.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/136264
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Creo que ninguno de los tres habéis sabido entender el lado positivo del escrito de Susana, no se trata de criticar por criticar, si tenéis algo que decir sobre su tema seleccionado, por favor, que sea más constructivo.
Y, sobretodo, faltar a una persona por una inocente opinión me parece algo ¿ruín?
Saludos, Susana, sigue creciendo en tu literatura y sigue divirténdonos a todos. Feliz año.
No opino lo mismo que tú, prefiero no frecuentar la amistad de ningún gay, ni de niguna lesbiana. Son condiciones sexuales que limitan su libertad individual hasta extremos que les hacen sentirse heridos a la más mínima, y fuente de conflictos que ellos mismos no saben gestionar satisfactoriamente. La prueba la tienes en sus exclusivos ghetos, hay hoteles gay, bares gay, barrios, territorios comanches, donde se sienten a sus anchas. Además ésto es porque ellos así lo deciden, ya que libertad hay hasta para casarse. El día de orgullo gay, que aquí se felicita a todo trapo ( Mudejarillo, hola ), es una buena muestra de que viven bien en la provocación y el recurso al pataleo, pero yo lo entiendo desde su aceptada, vivida y deseada marginalidad. Es intrínseco a su condición, son errores de la Natura, y viven como tales. Es la verdad.
Por muy simpático que sea, prefiero ganarme su confianza, y compartir con esa persona, cuantos buenos momentos pueda.
El post puede haber sido ideado simpático, hasta ingenioso, en la ingenuidad de Yorkana, no lo dudo. Pero, al final, es triste y cruel.
La dignidad de los seres humanos está muy por encima de su opción sexual.
Lo siento, blogger.
Te deseo un feliz 2008, lleno de muñecos y muñecas, pero todos de plástico.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Susana Arbizu
autor
Contacto








