El turismo del vino triunfa como alternativa de ocio para la Semana Santa en Valladolid
06.04.07 @ 12:45:25. Archivado en Noticias, Vinos y viandas
Introducirse en el mundo del vino o aumentar los conocimientos ya adquiridos son dos de las premisas fundamentales que buscan las personas que deciden pasar una jornada de ocio en una bodega de la Ribera del Duero en plena festividad de Semana Santa, donde el incremento de visitas es considerable como se puede comprobar en las instalaciones de Arzuaga Navarro, situadas en Quintanilla de Onésimo
Decenas de madrileños y vecinos de la comarca, en su mayoría, se acercaron ayer Jueves Santo hasta la emblemática bodega para conocer de primera mano el proceso de elaboración del vino en una apasionante procesión por los depósitos de almacenamiento, la zona de barricas, la sala de embotellado o el cementerio con las viejas reliquias para terminar con una cata de exquisitos vinos, sin olvidar el paseo entre los viñedos.
Se trata de una manera diferente de disfrutar de las vacaciones a través de un turismo enológico que se encuentra en plena ebullición en unas fechas en las que la playa, la montaña o la exaltación religiosa siempre han sido más predominantes. «Nos gusta conocer los recursos que tenemos más cerca en excursiones de un solo día y con explicaciones sencillas como hemos tenido la oportunidad de hacer hoy», destaca Andrés de la Gándara, que formaba ayer parte de un grupo de visitantes procedentes de la capital de España.
Durante el puente de la Constitución, cerca de 3.000 personas pasaron por la bodega, una cifra que se podría alcanzar durante estos días de Semana Santa, según las estimaciones de la responsable de actividades turísticas de Arzuaga, Ana Vivero, encargada también de guiar a los turistas por las dependencias junto a la comercial externa Elisa Carmona. De igual forma, el hotel de la entidad vitivinícola está casi al completo en estas fechas.
En épocas tan señaladas como estas, destaca la afluencia de ciudadanos que quieren acercarse al sector vinícola por curiosidad o afición, «a los que se les ofrecen visitas más fáciles con un lenguaje cómodo de entender, mientras que los profesionales y entendidos en la materia pueden aparecer cualquier otro día no festivo buscando un trato más específico que también les garantizamos», señala Ana Vivero.
Introducirse en el mundo del vino o aumentar los conocimientos ya adquiridos son dos de las premisas fundamentales que buscan las personas que deciden pasar una jornada de ocio en una bodega de la Ribera del Duero en plena festividad de Semana Santa, donde el incremento de visitas es considerable como se puede comprobar en las instalaciones de Arzuaga Navarro, situadas en Quintanilla de Onésimo.
Decenas de madrileños y vecinos de la comarca, en su mayoría, se acercaron ayer Jueves Santo hasta la emblemática bodega para conocer de primera mano el proceso de elaboración del vino en una apasionante procesión por los depósitos de almacenamiento, la zona de barricas, la sala de embotellado o el cementerio con las viejas reliquias para terminar con una cata de exquisitos vinos, sin olvidar el paseo entre los viñedos.
Se trata de una manera diferente de disfrutar de las vacaciones a través de un turismo enológico que se encuentra en plena ebullición en unas fechas en las que la playa, la montaña o la exaltación religiosa siempre han sido más predominantes. «Nos gusta conocer los recursos que tenemos más cerca en excursiones de un solo día y con explicaciones sencillas como hemos tenido la oportunidad de hacer hoy», destaca Andrés de la Gándara, que formaba ayer parte de un grupo de visitantes procedentes de la capital de España.
Durante el puente de la Constitución, cerca de 3.000 personas pasaron por la bodega, una cifra que se podría alcanzar durante estos días de Semana Santa, según las estimaciones de la responsable de actividades turísticas de Arzuaga, Ana Vivero, encargada también de guiar a los turistas por las dependencias junto a la comercial externa Elisa Carmona. De igual forma, el hotel de la entidad vitivinícola está casi al completo en estas fechas.
En épocas tan señaladas como estas, destaca la afluencia de ciudadanos que quieren acercarse al sector vinícola por curiosidad o afición, «a los que se les ofrecen visitas más fáciles con un lenguaje cómodo de entender, mientras que los profesionales y entendidos en la materia pueden aparecer cualquier otro día no festivo buscando un trato más específico que también les garantizamos», señala Ana Vivero.
La oficina de enoturismo y varias bodegas ofrecen durante estos días de fiesta visitas y catas guiadas
Muchas bodegas están llenas, los cursos de cata repletos y las degustaciones de vinos cada vez cuentan con más aficionados y seguidores. El enoturismo se ha convertido en la alternativa de ocio con mayor pujanza en el sector, según los datos confirmados por la oficina situada en la Acera de Recoletos y certificados por las principales bodegas de la provincia. La creación este año de siete rutas del vino en la provincia y la apuesta de varias bodegas por abrir sus puertas al turismo han llevado a multiplicar los visitantes que se mueven en torno a este mundo.
Javier Valenzuela, responsable de comunicación del Grupo Matarromera, explica que el Centro de Interpretación Emina ha duplicado sus visitas en tan solo un año. Durante la Semana Santa del 2006 estas instalaciones recibieron a cerca de cuatrocientas personas. La previsión para estos días es llegar a las novecientas. «El enoturismo es un mercado que cada vez está más presente», explica Valenzuela, quien recuerda que la mayor parte de las visitas proceden de Madrid y el País Vasco. De este modo, ya no se trata solo de turistas de un solo día, sino que cada vez es más habitual el visitante que pernocta y aprovecha el fin de semana o el puente para seguir una ruta por varias bodegas y pueblos situados en el marco de una denominación de origen.
Para cubrir las expectativas del visitante, las bodegas organizan catas, visitas guiadas e incluso la posibilidad de celebrar comidas en las instalaciones de los principales grupos vinícolas de la provincia.
Recuperación de bodegas
Eva García, responsable de enoturismo de Yllera, certifica la pujanza del sector. «Cada vez hay una demanda mayor y se empieza a notar más a medida que se acerca el buen tiempo», explica. La mayor parte de las visitas entre semana corresponden a grandes grupos concertados y en los puentes se animan las parejas o grupos más reducidos. «También es importante la organización, cada vez mayor, de comidas de empresa», explica García.
La creciente importancia de este tipo de turismo ha animado al grupo Yllera a poner en marcha 'El hilo de Ariadna', una bodega laberinto de casi un kilómetro de recorrido que permite al visitante conocer los procesos de elaboración del vino. «Es una manera de recuperar el patrimonio de bodegas que hay en Rueda y al mismo tiempo ofrecer una ruta atractiva al visitante», afirma García, quien añade que el grupo vinícola Yllera prepara nuevas alternativas para potenciar el turismo.
En la mayor parte de las bodegas reclaman la petición de cita previa para acudir a sus instalaciones, ya que estas se efectúan a través de una visita guiada e incluye además una degustación de productos.
Durante esta Semana Santa hay previstas varias iniciativas turísticas. Quizá la más destacada sea la circulación del 'Busvino' -en marcha desde la Navidad- que parte todos los días de fiesta a las nueve de la mañana desde la Acera de Recoletos y recorre varias bodegas de la provincia. El precio es de 40 euros e incluye comida.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
autor
Contacto


