Todo aquel que se atreva a cuestionar los postulados del lobby gay y seguidores se expone al escarnio público. Quien cuestione el llamado matrimonio gay o la adopción por parte de este tipo de uniones es un homófobo, un retrógrado y, por supuesto, un facha. Pues no. Las cosas no son tan fáciles. Toda persona es digna de respeto, naturalmente. Pero no toda persona es idónea para cualquier cosa. Esta obviedad, aplicada a las parejas homosexuales parece que es imposible. Sin embargo, hay homosexuales que suscriben esto mismo. Nathalie de Williencourt, fundadora de una de las mayores asociaciones gays de Francia, Homovox, así lo dice. Pinchen este enlace y léanlo ustedes mismos si quieren.
Además, el argumentario para defender la adopción por parte de parejas homosexuales es tan frívolo como irracional y visceral. Así, los argumentos que se dan para este tipo de adopciones son:
- “Mejor con dos gays que en un orfanato”. Es decir, quien dice esto asume implícitamente que la adopción gay es un mal menor. Y cuando se trata de niños en adopción lo que hay que buscar es el bien mayor. A igualdad de factores materiales como la renta o la vivienda, un hogar heterosexual es mejor para un niño que uno homosexual. ¿Por qué? Porque el hogar heterosexual es el que mejor reproduce la naturaleza humana y, por tanto, es el que le puede dar al niño un entorno más rico y diverso. La especie humana se basa en la diferenciación de sexos. Hombres y mujeres somos iguales en dignidad, naturalmente. Pero somos diferentes en infinidad de aspectos. Hombres y mujeres no sentimos igual, no pensamos igual, no hablamos igual, no reaccionamos igual ante los mismos acontecimientos y no damos la misma importancia a las mismas cosas. Por tanto, un niño que viva con un hombre y una mujer tendrá un aporte y un soporte humano mucho más rico y plural que un niño que viva con dos hombres o dos mujeres. Es más, a lo largo de nuestra vida, hombres y mujeres no nos relacionamos igual con las personas de nuestro mismo sexo que con las del contrario. Hay problemas que mujeres y hombres sólo comparten con los de su mismo sexo. Y hay problemas que hombres y mujeres sólo comparten con los del sexo contrario. Y eso no es discriminación. Es lo natural. Y no pasa absolutamente nada por ello.
- “Que los homosexuales no puedan adoptar es discriminatorio”. Pues sí. Es discriminatorio para el adulto porque lo que se busca es el bien mayor del niño. Lo que no se puede permitir es que por no discriminar a un adulto, se discrimine al niño, que es la parte más débil. Por tanto, se debe preferir como adoptante de un niño el que mejores requisitos reúna. Una niña adoptada por dos hombres carece de una mujer en su ámbito familiar que le sirva de referente femenino. Y un niño que viva con dos mujeres carece de un referente masculino del que poder aprender muchas cosas. Todos sabemos que la relación de niños y niñas con su padre o su madre es diferente. Niños y niñas preguntan y necesitan para según qué cosas a su padre o a su madre. Pongamos un ejemplo muy concreto. Imaginemos una niña que vive con dos hombres y tiene su primera menstruación. Esos dos hombres podrán darle algunos consejos y hasta podrán darle recomendaciones de hábitos de higiene, si es que lo han leído antes en algún manual. Pero ninguno de esos dos hombres han pasado por lo mismo a nivel emocional. Por tanto, al no haber identidad, no hay ejemplaridad ni afinidad posible. Sólo lo femenino puede dar consejo y guía para lo propiamente femenino. Y sólo lo masculino puede servir de referente para lo propiamente masculino. La prueba de ello es que todos hemos sido niños y todos sabemos que no le hemos preguntado las mismas cosas a nuestro padre que a nuestra madre. Y eso no es discriminatorio. Es lo natural. Dicho esto, a una niña que se le haga vivir con dos mujeres también se le están hurtando cosas. La figura paterna en la mujer es clave, igual que la materna lo es en el hombre. La niña descubre por medio de su padre lo que es la masculinidad porque el padre es el primer referente masculino que una mujer tiene en su vida. Y el niño aprende de su madre lo que es la feminidad porque la madre es el primer referente femenino que el niño conoce en su vida. Carecer de alguna de estas dos figuras implica que el niño va a tener carencias cuando no tendría por qué tenerlas si se le inserta en un hogar heterosexual.
Pero el problema de fondo con el lobby gay es que pretenden anular las naturales diferencias entre un matrimonio y una unión de personas del mismo sexo. Lo cual, es un absurdo. No se puede tratar por igual realidades que en sí mismas son diferentes. La naturaleza de las partes que conforman una unión determina también la naturaleza de esa unión y por tanto, el tratamiento que se le debe dar. Esto en la antigua Roma lo tenían muy claro. Según el derecho romano la justicia es “dar a cada uno lo suyo”. Lo verdaderamente discriminatorio es tratar por igual realidades que son diferentes. Y aquí chocamos con otro de los postulados del lobby gay: “Diferente = Inferior”. Falso. Cualquier ser humano, en tanto que es humano, tiene dignidad. Pero no por ello, cualquier ser humano vale para hacer cualquier cosa. Pretender lo contrario es tan absurdo como afirmar que, para no ser discriminado, cualquiera puede meterse en un quirófano a operar a un paciente sin que importe si ha estudiado o no Medicina.
Que de nuestra condición de hombres o mujeres se deriven unas cosas u otras no implica discriminación alguna. Es lo natural. Pero claro, la ideología de género es lo que justamente cuestiona: que existan diferencias entre la naturaleza masculina y la femenina bajo argumento de no discriminación. Pero tal planteamiento no deja de ser un argumento falaz. La igualdad de sexos en dignidad nada tiene que ver con la identidad de esos sexos. Entender que las diferencias entre sexos no sólo existen, sino que son necesarias porque nos complementan es entender la propia naturaleza humana. Por eso, creer que a un niño se le pueden hurtar tantas cosas necesarias entregándolo a dos hombres o dos mujeres es injusto. Si la especie humana se basa en la diferenciación de sexos, la adopción debe respetar también ese principio. Por eso, un niño tiene derecho a tener padre y madre.
No tienen ni idea. Así de claro. Todos los que hablan o, mejor dicho, farfullan contra Eurovegas no tienen ni puñetera idea de lo que es el modelo de negocio de Las Vegas. Sí, hay casinos. ¿Y qué?. Quien no quiera jugar a la ruleta o al poker no tiene por qué hacerlo. En cualquier caso, en Las Vegas sólo el 25% de sus visitantes juega en los casinos. El resto de ingresos vienen de otras actividades tales como los conciertos de grandes artistas. Miren este enlace de una web de venta de entradas para conciertos en Las Vegas. Artistas como Elton John, Madonna, Luis Miguel o Celine Dion están programados para los próximos meses. Las Vegas tiene mucha tradición en acoger conciertos de grandes estrellas. Claro que eso en España nos resulta raro. Sin embargo hay un artista español que ha hecho cientos de conciertos en las prestigiosas salas de los hoteles de Las Vegas. De hecho, el día 10 de junio es el día de Julio Iglesias en el estado de Nevada. ¿Se imaginan tener en Madrid un calendario de conciertos semejante a lo largo del año? Grandes estrellas de la música que vengan a Madrid para actuar y que a esos conciertos vengan personas de toda Europa. Esto no es una milonga. En Las Vegas ocurre. Y en Madrid también ocurrirá. Para esto está proyectado un auditorio para 22.000 personas. Y, curiosamente, hay artistas españoles que rechazan el proyecto. Seguramente, lo hacen por envidia y mediocridad. No creo que Juan Diego Botto, ese actor que tanto ladra contra Eurovegas, pudiera llenar 22.000 asientos haciendo una obra de teatro en el auditorio del complejo de Adelson.
Otra de las actividades de las que vive Las Vegas son los congresos profesionales. Gente de diferentes sectores profesiones celebran allí sus reuniones porque cuentan con una moderna infraestructura y porque esos congresos son buenas oportunidades de negocio para hacer contactos dentro de cada sector profesional e intercambiar ideas. Y al acabar las jornadas de trabajo, Las Vegas ofrece infinidad de posibilidades de ocio.
¿Saben los bocazas que tanto critican Las Vegas lo que es el SEMA? Seguro que no. Pues es la feria más importante a nivel mundial de la personalización de coches. Este año se celebra del 30 de octubre al 2 de noviembre. Y no es el típico tunning cutre-poligonero al que estamos acostumbrados en España. En Estados Unidos hay una gran tradición de personalizar los coches, tanto en su estética como en su mecánica. En España sólo tenemos unos cuantos macarras que compran un Golf o un BMW de segunda o tercera mano y les ponen alerones o llantas horteras.
El modelo de negocio de Las Vegas es una mezcla entre trabajo y ocio. Es mucho más que los estereotipos que hemos visto en las películas de capillas para bodorrios, salas de striptease y casinos. Eurovegas no es Resacón en Las Vegas. Las Vegas tiene durante todo el año a las grandes estrellas de la música, tiene los mejores restaurantes, los mejores combates de boxeo y la mejor oferta para celebrar congresos y reuniones de trabajo. Pero, claro, aquí en España lo que tenemos es mucho borrego que piensa que instalar Eurovegas en Madrid convertirá a nuestra ciudad en la meca de las despedidas de soltero y de las bodas en capillas chonis con un tio disfrazado de Elvis haciendo los honores. Qué enanez mental.
Con la moda creada por Gordillo de asaltar supermercados con agresión a cajeras y vigilantes incluida, he recordado algo que ví hace unos meses cuando fui a un super a hacer la compra.
En la entrada al supermercado había dos monjas que llevaban una residencia de ancianos. Tenían dos carros de la compra y una lista con las cosas que necesitaban. Los que queríamos ayudar a las monjas les preguntábamos qué necesitaban y cuando entrábamos a comprar al super, lo cogíamos, lo pagábamos en caja y después se lo dábamos a las monjas.
Cuando yo les pregunté cómo podía ayudar, me pidieron aceite de oliva y arroz. Así que entré para hacer mi compra y cogí además una garrafa de aceite de oliva y dos paquetes de arroz. Cogí también el resto de cosas que necesitaba para mí y me dirigí a las cajas a pagar. Antes de salir del supermercado me acerqué a las monjas y les dí el aceite y el arroz que me pidieron. Sólo pasaron 30 minutos desde que les pregunté, pero ya tenían los dos carros llenos. Y es que muchos otros clientes de ese supermercado hicieron lo mismo que yo: ayudar a las monjas para que ellas pudieran dar de comer a los ancianos que cuidan.
Eran monjas de las Hermnas de la Caridad y me dijeron que así era como conseguían comida. Y tanto que la conseguían. Sin violencia, sin robar a nadie y sin molestar lo más mínimo a nadie. Así que el señor Gordillo podría dejar de patrocinar barbaridades y copiar el "modus operandi" de unas monjas ejemplares y verdaderamente entregadas a ayudar a los necesitados.
Tras la propuesta del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, de no permitir en el futuro que un bebé sea abortado por el mero hecho de tener una discapacidad, los defensores del aborto han vuelto a sacar su argumentario demagógico para defender que se pueda acabar con la vida de un ser humano antes de nacer. Es decir, defienden el "apartheid biológico". Ahí van unos simplísimos razonamientos que desmontan esas afirmaciones.
1º) “El aborto es libre. No se obliga a ninguna mujer a abortar”. Muy cierto, pero a medias. Para la mujer será libre, pero para el bebé es obligatorio. Nadie tiene en cuenta al niño en ese razonamiento. Cuando se recuerda esto, las feministas radicales repiten como un mantra el segundo argumento.
2º) “Mi cuerpo es mío. Yo decido en él”. También muy cierto a la vez que muy falaz. Al abortar se está decidiendo sobre la vida y sobre el cuerpo de otro ser humano. Y nadie tiene derecho a decidir sobre la vida de otro.
3º) “Nosotras parimos, nosotras decidimos”. Vale. Pues entonces los hombres podemos también decir: “Nosotros fecundamos, nosotros participamos”. Es decir, el hombre puede y debe proteger la vida de su hijo.
4º) “Las mujeres tenemos derecho a decidir cuándo tener un hijo”. Cierto, pero falaz. Una mujer a lo que tiene derecho es a no quedarse embarazada o a decidir cuando quedarse encinta. Pero una vez que se produce el embarazo, ahí ya hay una vida humana que no se puede violar.
5º) “No es un bebé. Es un feto. Un embrión”. Claro. Como lo fuimos todos antes de estar aquí. No conozco un solo ser humano que no haya sido un embrión de horas o semanas de gestación. Es decir, la embrionaria es una fase más de la vida. Si nos matan en ese momento, ya no existiremos.
6º) “Alejad vuestros rosarios de nuestros ovarios”. Es la forma tan gráfica en la que las feministas tratan de vincular el rechazo al aborto con la religión católica. Pues no tiene nada que ver. El rechazo al aborto, además, se da en las otras dos grandes religiones monoteístas junto al cristianismo. Islam y judaísmo también lo rechazan. Y, al margen de la religión, la oposición al aborto es una cuestión de simple lógica. Todo ser humano fue un embrión antes de nacer. Por tanto, un embrión es también un ser humano al que no se le puede matar.
7º) “En caso de violación no se puede obligar a nadie a tenerlo”. Ya. Cualquiera que diga eso que imagine por un momento que un día su madre le dice “Mira hija, hace 20 años me violaron, quedé embarazada de tí y como no aborté, hoy estás aquí”. En ese caso, ¿la vida de esa joven valdría menos? No. El ser humano que es concebido por una violación es inocente. Ese embrión no tiene la culpa de cómo ha llegado a existir. Además, un mal no se soluciona con otro mal. Y, en cualquier caso, una mujer que queda embarazada después de la tortura de una violación, lo que menos necesita es pasar por otra tortura: la del aborto.
8º) “Tener un hijo a los 16 años te destroza la vida”. Vale. Pues dalo en adopción una vez que nazca, sigue con tu vida y respeta también la vida del bebé. Hay miles de matrimonios en lista de espera para adoptar. Otra cosa es que lo más fácil ante esa situación, aparentemente, sea abortar. En lo que nadie piensa en esos momentos es en las consecuencias del aborto. El síndrome postaborto existe: depresión, ansiedad, trastornos del sueño, apatía, problemas para relacionarse nuevamente con hombres... Cuando una mujer tiene un embarazo sobrevenido, lo que necesita es apoyo y comprensión ante el miedo atroz y la incertidumre que se siente. Hay asociaciones como la Fundación Madrina que ayudan a las mujeres a tener a sus hijos y las liberan de la tortura del aborto.
9º) “No quiero tener un niño con una malformación”. Vale. Tan “antidiscriminatorios” que son algunos y luego discriminan a un ser humano por el mero hecho de tener un problema. Además, en muchas ocasiones, cuando se detecta alguna anomalía a un bebé en los primeros meses de gestación, resulta que ese problema se soluciona en los meses siguientes. El cuerpo de un embrión está en construcción y en muchas ocasiones, hay problemas que se solucionan en los meses últimos de gestación. Además, la cirugía fetal avanza a pasos agigantados y otros problemas que se le presentan a un bebé pueden ya operarse estando el niño en el vientre materno. Y si, a pesar de todo, ese niño nace con alguna minusvalía, tiene el mismo derecho a vivir que cuaquier otro ser humano. Defender que se aborte por una minusvalia es defender un "apartheid biológico". Es vomitivo. Un ser humano no es digno porque esté sano. Una ser humano es digno siempre. Además, muchas veces los médicos diagnostican malformaciones que luego no son tales y el bebé nace perfectamente sano. Pero nace porque la madre se ha negado a abortar, aunque los médicos aconsejaran a su madre el aborto. Un caso muy sonado de esto es el de Anna Valle, Miss Italia 1995. Los médicos le recomendaron a su madre abortar porque la niña venía con graves malformaciones. La madre no abortó y luego la niña nació perfectamente sana. Y no sólo eso, sino que ha llegado a ser Miss Italia 1995 y una de las mujeres más guapas del país vecino. Y viendo las imágenes, ciertamente, lo que se aprecia es que esta mujer está perfectamente formada, ya que es bellísima.
10º) “El aborto no es doloroso para el feto”. Falso. En poco menos de 4 semanas el bebé ya tiene el sistema nervioso formado y masa cerebral. Por tanto, si le pinchan o le cortan le va a doler. En cualquier caso, justificar el aborto por que es indoloro es como justificar la pena de muerte por inyección letal. El vídeo del ginecólogo Bernard Nathanson lo acredita. Nathanson practicó miles de abortos hasta que en 1976 los ultrasonidos permitieron ver por primera vez la vida intrauterina. Cuando se dio cuenta de la barbaridad que había hecho durante toda su vida, dejó de matar bebés antes de que nacieran.
Conclusión: todos los argumentos que se esgrimen en defensa del aborto son menores y de poca entidad ante lo evidente. El derecho a la vida debe prevalecer sobre cualquier otra consideración. El embrión no es un ente extraño. Es un ser humano cuya vida se encuentra en fase embrionaria. Exactamente igual que nosotros en algún momento del pasado. Si nos hubieran matado cuando éramos unos "fetos" hoy no estaríamos aquí.
El Estado ingresaría 14.700 millones de euros con la aplicación de la Euroviñeta. Es decir, que si impusiera peaje en sus más de 26.000 kilómetros de carreteras, obtendría esa millonada. Esta es la pricncipal conclusión del “Estudio de tarificación” de la red de Fomento. El estudio parte de la base de que el uso de la infraestructura provoca un desgaste en la misma que obliga a invertir dinero en su mantenimiento.
Por ello, la Euroviñeta establece un precio por kilómetro para diferentes tipos de vehículos. Así, un turismo debería pagar 3 céntimos de euro por cada kilómetro que recorra. Por su parte, un camión pagaría 8 céntimos de euro. Con esta perrería, un viaje entre Madrid y Valencia le costaría a un conductor de un coche 11 euros y a un transportista, 24 euros. Un precio establecido sólo por usar la carretera. A eso hay que sumarle la cuantiosa cantidad de impuestos que pagarán ambos conductores cuando llenen el depósito de combustible. Y es que la Euroviñeta no hará desaparecer el Impusto de Hidrocarburos. Un impuesto, por cierto, con el que el Estado recaudó en 2011 la nada despreciable cantidad de 9.978 millones de euros.
Otra cosa que nadie ha pensado es en cómo repercutirá la Euroviñeta en los costes empresariales. Si los transportistas tienen que pagar por usar las carreteras públicas, es evidente que ese coste añadido lo repercutirán a sus clientes y, por tanto, lo acabará pagando el consumidor final. Y es que los productos transportados se encarecerán. Y eso, por cierto, también restará competitividad a nuestra economía. El 80% de las mercancías que España exporta a la Unión Europea lo hace por carretera. Y teninedo en cuentra nuestra situación geográfica periférica en la Unión y el hecho de que otros países ya encarecen nuestros productos con sus Euroviñetas, sólo cabe concluir que nuestros productos perderán cuota de mercado y, por tanto, la economía española se resentirá.
Como siempre, nos toman por imbéciles. El argumento del gasto en conservación y construcción de carreteras es una filfa. Es más, el argumento de que construir carreteras es caro, también es un engañabobos. Veamos la relación de ingresos y gastos del Estado en relación al automóvil y las carreteras:
Ingresos en 2011:
Impuestos al automóvil: 24.000 millones €. Según datos de ANFAC
Impuesto de Hidrocarburos: 9.978 millones €. Según datos del Ministerio de Industria.
Multas DGT: 486 millones €. Según datos de la DGT
Total Ingresos: 34.464 millones de €.
Presupuesto para 2012 Ministerio de Fomento en carreteras:
Construcción: 1.268 millones €.
Conservación y seguridad vial: 873 millones €.
Expropiaciones: 600 millones €.
Concesiones: 290 millones €.
Convenios: 129 millones €.
Total Gastos: 3.160 millones €.
El Estado tiene un superávit de 31.304 millones de euros entre lo que gasta en carreteras y lo que recauda del sector del automóvil y los automovilistas. Pero es que de un segundo análisis se deduce que lo que el Estado recauda con el impuesto de Hidrocarburos (9.978 millones €) es casi tres veces superior a lo que gasta en conservación y construcción de carreteras (3.160 millones €).
Por tanto, con los datos en la mano, queda acreditado que no es necesaria ninguna “tarificación por uso” de las carreteras, también conocida como Euroviñeta o, mejor dicho, Europuñeta. Los automovilistas pagan con creces las carreteras que usan. Otros sistemas de transporte no pueden decir lo mismo. Según ha reconocido el propio consejero delegado de Metro de Madrid, el suburbano madrileño tiene unos ingresos de 400 millones de euros. Pero sus gastos ascienden a 1.200 millones de euros. Eso obliga a que todos los años, la Comunidad de Madrid subvencione con 800 millones de euros a este sistema de transporte. Por tanto, miles de personas que no usan el Metro lo pagan con sus impuestos. Aún no he oido a nadie decir que el Metro tiene que pagarlo quien lo use. Más aún cuando el propio consejero delegado de Metro de Madrid repite como un mantra a quien quiera escucharle que de cada 10 euros que cuesta el Metro, el usuario sólo paga 4.
Aplicando esa escala de proporciones, en las carreteras podríamos decir que de cada 10 euros que cuestan las autovías y autopistas, los automovilistas pagan 30 euros por lo menos ya ue el Estado recauda 10 veces más del automóvil de lo que gasta en construir y mantener carreteras.
Los argumentos que barajan algunos para rechazar Eurovegas son tan falaces que dan ganas de reir si no fuera por lo que está en juego: 260.000 empleos y 17.000 millones de euros de inversión.
De todo lo que he leído estos días en contra de Eurovegas, me quedo con estas perlas:
"Es un complejo dedicado al juego y por lo tanto es inaceptable". Claro. El proyecto contempla también la construcción de 12 hoteles, 35.000 habitaciones, 6 campos de golf, una sala de eventos para 22.000 personas, la creación de ferias, exposiciones, actuaciones musicales y congresos... Todo es juego, por supuesto.
"No se puede repetir el modelo de Las Vegas en España. No podemos convertirnos en La Meca del juego". De los 42 millones de visitantes que tiene Las Vegas al año, sólo el 25% juega en los casinos. La previsión de visitantes para Eurovegas es de 11 millones de personas al año. 11 milones de personas que también podrían visitar muchos lugares emblemáticos de la ciudad que lo acoja: la Sagrada Familia de Barcelona o el Museo del Prado o El Escorial en Madrid. 11 millones de personas, en definitiva, que antes no venían a Madrid o Barcelona.
"El Eurovegas sería un lavadero de dinero". Vale. ¿Acaso no hay quien compra boletos de lotería premiados para lavar dinero? Según ese argumento, clasuremos La Primitiva, el Euromillón, el Gordo de la Primitiva, la Quiniela, el Gordo de Navidad o la ONCE para que no se lave dinero.
"El Eurovegas será una fábrica de ludópatas". Lo mismo que con el anterior argumento. Se preocupan porque la gente no se deje el sueldo en los casinos, pero nunca dicen nada de quien se pueda dejar la nómina en un bingo o en las Loterías del Estado. O sea, que se puede ser ludópata de las loterías públicas pero no de las privadas. Euromillón sí, pero Eurovegas no. Loterías y Apuestas del Estado tiene 10.500 oficinas de apuestas repartidas por toda España. Lógicamente, nadie controla quien entra a esos establecimientos ni cuanto dinero se gasta cada persona en ellos. Al contrario que en los casinos, donde te apuntan tu número de DNI al entrar y no está permitido el acceso a los menores de edad. Si un menor entra a una oficina de Loterías del Estado para sellar una primitiva, comprar un décimo de Lotería Nacional o echar la quiniela, ¿le piden el DNI? Como siempre, la ley del embudo: la parte ancha para el Estado.
"Las exenciones fiscales que Adelson pide durante 15 años son inaceptables". O no. Si una empresa invierte 17.000 millones de euros y crea 261.000 empleos, es de esperar que el Estado también apoye esa inversión. Además, pasados esos 15 años, el complejo de ocio se acogería al régimen fiscal general. Por otra parte, nadie habla del efecto positivo que tendría en la economía la creación de 260.000 empleos. Es decir, gente trabajando que tiene ingresos para consumir y crear más riqueza.
"Las exenciones a la Seguridad Social de Eurovegas son inviables". Claro, hombre. Es mejor tener 260.000 personas en el paro que trabajando. Por eso ya se han apuntado miles de personas en el Ayuntamiento de Alcorcón para poder trabajar ahí si finalmente el proyecto sale adelante.
Un informe de la Fundación Alternativas acredita que los sindicatos perjudican la competitividad de las empresas en las que tienen una alta representación. Además, el absentismo es mayor en este tipo de compañías y los trabajadores afiliados tienen prebendas, como una mayor formación, que no tienen los no afiliados. Esta es la síntesis del estudio “Los Sindicatos españoles: voz e influencia en las empresas”.
El estudio está firmado por los economistas Carmen García-Olaverri y Emilio Juertas. Entre otras cosas, los autores constatan que los trabajadores afiliados a los sindicatos en las grandes empresas reciben hasta un 25% más de formación que los no afiliados. También, resaltan los autores el hecho de que el absentismo laboral es mayor ya que los sindicatos presionan para que no se despida a este tipo de empleados. Así, frente a una media de absentismo del 5’8%, en las empresas con gran presencia sindical, el porcentaje de empleados que se escaquean es del 6’7%.
Otra de las consecuencias de la elevada presencia de los sindicatos en empresas grandes es la menor competitividad al tener salarios más altos que los marcados en los convenios sectoriales. Así, sólo el 34% de las compañías remuneran a sus trabajadores por encima de lo marcado en los convenios colectivos. En compañías con mucho poder por parte de los sindicatos, esa cifra sube hasta el 45%.
Otro efecto secundario del sindicalismo sobredimensionado es que los representantes sindicales tienden a proteger más a aquellos empleados que más se parecen a ellos. La mayoría de los afiliados tienen una media de 44 años y 6 años más de experiencia en el puesto. Por ello, en las negociaciones se defienden más las posiciones de los trabajadores de más edad en detrimento de los más jóvenes. También, se defienden antes los intereses de los empleados con contrato fijo que a los que tienen contrato temporal.
Los manuales de Periodismo que estudié en la Universidad me decían que el periodista jamás es el protagonista, por lo que me resulta raro escribir esto. Sin embargo, por una vez soy yo el protagonista porque también soy la víctima.
6.56 de la mañana. Autopista de La Coruña sentido Madrid. Kilómetro 18. Un coche patrulla de la Guardia Civil de Tráfico me ordena parar. Los agentes me piden la documentación y me comunican que me denuncian por hablar por el móvil mientras voy conduciendo. Lo que iba haciendo en realidad es frotarme suavemente la oreja porque por el frío de estos días tenía -y tengo- un dolor en el oído derecho brutal.
Sin embargo, siendo todavía de noche y por tanto, no pudiendo los agentes ver con claridad el interior del vehículo, se atreven a denunciarme por hablar por el móvil. Y encima, no sirve intentar explicarles nada porque ellos mismos me dicen "No me diga nada. Recurra la multa". Claro. Pero es que en vía administrativa, el testimonio de un agente tiene preferencia sobre el mío porque se considera probatorio. Por tanto, por mucho que alegue, no sirve de nada. La Jefatura Provincial de Tráfico de Madrid archivará por la 'p' mi recurso y sólo quedará ir a los tribunales. A los que pienso acudir si llega a ser necesario, por supuesto.
Ante la chulería con la que me tratan y su desgana a escuchar ningún tipo de argumento, comienzo a elevar el tono y visiblemente enfadado le comunico al agente de Tráfico que no iba hablando por el móvil sino intentando calmar el dolor del oído. Le digo también que lo único que ha visto es que tenía la mano en la oreja, pero no podía ver si llevaba un móvil porque era de noche y no se ve bien el interior del vehículo -¿tienen infrarrojos en los ojos los agentes de tráfico?-. Mucho menos le importa al agente el hecho de que mi coche tenga bluetooth y que cuando me entra una llamada sólo tengo que apretar un botón del volante para descolgar y que el número de quien me llama lo veo en la pantalla del navegador del coche. Por tanto, no necesito coger físicamente el telefóno. Y menos aún le importa al agente que llevase el móvil metido en el bolsillo del pantalón y que para sacármelo de ahí tengo que quitarme primero el cinturón de seguridad.
La broma me cuesta 200 euros y 3 puntos del carné. Gracias. Muchas gracias.
No ya como conductor con carné desde 1997, sino incluso como periodista especializado en Seguridad Vial, conozco perfectamente el peligro de hablar por teléfono con el móvil en la mano y conducir. Por eso me compré el coche con bluetooth. Pero es que, además, aunque sea con manos libres, soy consciente de que hablar por el móvil distrae mentalmente de la conducción, por lo que procuro hablar lo menos posible.
Entiendo que el agente de tráfico no me conozca de nada. Entiendo a la perfección que estén hartos de lidiar todos los días durante un turno de 8 horas con conductores que sí hablan por el móvil. O que van bebidos o que van a toda velocidad. Me consta que muchos conductores tratan a los agentes de Tráfico de la Guardia Civil con muy malos modos. Pero lo que ese agente no entendió es que es eso, un agente de la Guardia Civil que se debe a la verdad y que no puede actuar injustamente a sabiendas.
Así que, ya lo saben, si pasan frío, le duelen los oídos y van conduciendo, no se les ocurra tocarse la oreja y menos de noche. Hay agentes de Tráfico con infrarrojos en los ojos que lo que verán es que hablan ustedes por el teléfono. Qué país de pandereta tenemos.
Uno de los recursos básicos de cualquier nacionalista es identificarse con el terruño para anular cualquier crítica a sus decisiones o acciones. Es decir, quien critica a un nacionalista, automáticamente está atacando a un territorio. De esto se deduce una segunda derivada: para un nacionalista, los territorios son prioritarios a las personas. Asombra sobremanera que un ardid tan simple tenga hoy en día tanto éxito. Causa sonrojo tener que recordar algo tan obvio como que criticar una política concreta o una ideología no es atacar a todo un territorio. Y causa más sonrojo aún tener que recordar que discrepar no es atacar.
Esa tesis de "atacar a Cataluña" es absurda en primer lugar, porque sería surrealista tener nada en contra de una parte de España tan importante como Cataluña. Pero los nacionalistas se presentan como los únicos defensores posibles de un territorio, de forma que sólo ellos tienen la piedra filosofal de lo que es bueno para esa región.
Sin embargo, cuando descendemos de lo teórico y abstracto a lo concreto y tangible, vemos con claridad todas y cada una de las vergüenzas del nacionalismo. En Cataluña se ha aprobado un duro plan de recortes en Sanidad por el que se pretende ahorrar 900 millones de euros. Es de aplaudir el ánimo de una administración de no gastar más de lo que se ingresa para evitar incurrir en endeudamiento. Pero hay que rechazar de plano las prioridades que se están adoptando a la hora de efectuar esos recortes.
Dejar en suspenso el 20% de las camas hospitalarias, el 40% de los quirófanos o cerrar los ambulatorios por la noche cuando hay otras partidas de gasto superfluo que podrían suprimirse es de locos. Por ejemplo, los Consejos Comarcales. Cuestan 556 millones de euros al año. Y son entidades creadas por el nacionalismo para duplicar las funciones de las Diputaciones Provinciales. Sin embargo, los Consejos tienen una utilidad casi nula o, cuando menos, difícilmente justificable en términos de relación coste/gestión. Si no los suprimen es porque realizan una función de propagación de la ideología nacionalista.
Lo mismo ocurre con el idioma. El catalán goza de abultado presupuesto para subvencionar a medios de comunicación en este idioma o el doblaje de películas. 120 millones de euros. Al margen de la discrepancia de fondo con este gasto, es innegable que la salud es prioritaria al idioma. De qué sirve promocionar una lengua si las personas que la hablan se mueren por falta de asistencia sanitaria. Este domingo, el diario ABC publicaba un reportaje sobre los efectos de los recortes en Sanidad en Cataluña. A un barcelonés de 65 años con cáncer de vejiga le mandaron a su casa el día de la operación porque debido a los recortes no había anestesista.
Es decir, que a don Antonio Moreno no le pudieron operar para extirparle un tumor cancerígeno en la vejiga porque no había dinero para un anestesista pero sí que hay dinero para, por ejemplo, "promocionar la cultura catalana en el exterior". Este año la Generalidad se gastará 300 millones de euros en este concepto.
Evitando el gasto de 556 millones de euros de los Consejos Comarcales, más los 120 millones de euros para "promoción del catalán" y los 300 millones de euros para la "cultura catalana en el exterior" la Generalidad podría ahorrar 976 millones de euros. Es decir 76 millones más que los 900 millones que pretende ahorrar en Sanidad.
Bastan estos simples ejemplos de decisiones políticas en base a una ideología nefasta como es el nacionalismo para poder afirmar sin atisbo alguno de "catalanofobia" por mi parte, que los que verdaderamente atacan a los catalanes son los políticos nacionalistas. Pueden recortar muchas partidas de gasto antes que la Sanidad, pero no lo hacen porque no quieren dejar sin fondos su política propagandística que ellos llaman "identitaria". Lo perverso es que esa política se mantenga incluso a costa de la vida de catalanes como don Antonio Moreno.
Las huelgas planteadas por los profesores en Madrid contra las medidas de ajuste de la Comunidad no se sostienen a poco que se analicen los datos y los comportamientos. El primer argumento que demuestra su sectarismo es que cuando el Gobierno central rebajó el sueldo un 5% a los funcionarios -profesores incluidos- estos no dijeron ni pío. Ahora, la Comunidad de Madrid les pide que den dos horas de clase adicionales a la semana y ponen el grito en el cielo.
Es decir, que los profesores de la sacrosanta enseñanza pública se niegan a hacer algo a lo que todos los currantes de las empresas privadas estamos muy acostumbrados: buscar la eficiencia. Es decir, en el sector público los mamandurrios de siempre se rasgan las vestiduras porque se les pida reducir costes realizando el mismo trabajo en menos tiempo. En otros sectores están más que acostumbrados a reducir costes manteniendo la calidad. Quizá porque su supervivencia como empresa va en ello. Por ejemplo, los fabricantes de coches. En cada nueva generación de modelos que sacan al mercado, gastan menos energía para fabricarlos o reducen el consumo de los motores al tiempo que mantienen o incluso mejoran las prestaciones o la seguridad que ofrecen.
Esto es posible porque se busca la eficiencia. Se busca no sólo mantener la calidad, sino mejorarla gastando además menos dinero. En la intocable enseñanza pública, sin embargo, es inconcebile pedirle a los profesores que sean más productivos y que hagan el mismo trabajo con menos horas. Eso, partiendo de la base de que todos los profesores cuando no están impartiendo clase se dediquen de forma afanosa a lo que dicen: tutorías, corregir exámenes... no cuela. Si de verdad fueran unos profesionales tan abnegados, encontrarían la manera de hacer bien todas las facetas de su trabajo. Al menos, los que trabajamos en las empresas privadas es lo que hacemos. Pero ellos son incapaces de analizar qué hacen y cómo lo hacen a lo largo del día y ver cómo pueden atender todas sus obligaciones fuera el aula cuando tienen que estar sólo dos horas más a la semana dentro de ella. Ese es el problema de la enseñanza pública: la filosofía y no el presupuesto. La falta de compromiso en muchos casos, la vagancia en otros o la chapuza imperante -por desgracia- en la función pública.
Esa desidia patológica es por lo que todo lo público resulta caro, lento e ineficiente. No aceptan lo que los demás currantes del sector privado hacemos constantemente: ser productivos. Lo malo es que esa desidia la pagamos nosotros de nuestro bolsillo y vaya si la pagamos. La enseñanza pública es más cara que la concertada. El coste por alumno y curso en la pública es de 3.400 € mientras que un alumno en la concertada supone un desembolso de 2.200 euros, es decir, la enseñanaza pública es un 50% más cara. ¿Por qué esa diferencia? Aún con el incremento en dos horas lectivas a la semana, los profesores de la pública en Madrid imparten 750 horas de clase. Sin embargo, los profesores de la concertada hacen 850 horas al año -100 horas más- y los docentes de la privada imparten más de 1.000 horas, es decir, 250 horas más al año que los de la enseñanza pública. Y después de eso, los profesores de la concertada y la privada también corrigen exámenes y hacen tutorías como los de la pública. Y encima, los docentes de la privada y concertada cobran un 33% menos que los de la pública.
A la vista de los datos, a los profesores de la sacrosanta enseñanza púbica debería caérseles la cara de vergüenza Cobran más que los de la concertada, dan menos horas lectivas y encima los resultados académicos son peores. El fracaso escolar es un 50% superior en la pública que en la concertada y privada.
Si tanto les preocupa la educación y tanta vocación dicen tener, deberían pensar en que hay muchos problemas que no se solucionan con dinero, sino con metodología. Y, en este sentido, la filosofía socialista de la educación consistente en no exigir al alumno y dejarle pasar curso con cuatro asignaturas es el cáncer que corroe el sistema educativo. Para formar bien a un alumno hacen falta cosas muy sencillas: buenos profesores, buen programa de estudios, buenos libros y buenos criterios pedagógicos. Criterios como rigor, excelencia, exigencia, esfuerzo, constancia o perseverancia. Mientras eso no se haga, ya podremos tirar miles de millones en la grandiosa enseñanaza pública, que su calidad no mejorará.
Con la excusa de evitar atropellos, los poderes públicos han llenado España de badenes de toda clase y morfología que han llegado a convertirse en la principal causa de deterioro de amortiguadores y neumáticos. Como, además, la gente se ha acostumbrado a pasar esos badenes a la misma velocidad que si no estuvieran ahí, el trabajo extra que realizan amortiguadores, neumáticos y muelles de los coches provoca que estos componentes reduzcan su vida útil de forma alarmante.
Para colmo de males, el desgaste de los amortiguadores no es algo que los conductores sepan percibir. Entre otras cosas, porque ese desgaste no es tan brusco como para provocar un cambio radical en el comportamiento del vehículo. Es decir, que no ocurre como cuando pinchamos y notamos la dirección dura o que el coche hace un ruido de rodadura diferente al habitual.
Lo que ya es de frenopático es que, paradójicamente, los malditos badenes contribuyen efusivamente a que se produzca lo que se supone que pretenden evitar: los atropellos. Y es que si los badenes desgastan los amortiguarores de los coches, lo que se provoca es que los vehículos incrementen los metros que necesitan para frenar. Por ello, ante una situación de emergencia como, por ejemplo, evitar el atropello, el coche necesita más metros para detenerse. Conclusión: peatón atropellado.
Al genio o lumbreras que se le ocurrió lo de los badenes no tuvo la deferencia de sopesar los efectos secundarios de esa medida. Y es que los poderes públicos suelen actuar de forma unidireccional. Toman una medida para intentar corregir un problema, pero en raras ocasiones valoran los efectos negativos de sus decisiones.
Pese a la proliferación de esos badenes, todos los años mueren en España 500 personas víctimas de un atropello. De ellas, 200 fallecen en ciudad y 300 en carretera. Así que la medida de los badenes no es muy eficaz a la vista de las cifras de muertos que no se han conseguido evitar.
Sin embargo, los fabricantes de coches sí que trabajan de forma eficaz para evitar atropellos. La prueba es este video en el que los ingenieros de BMW trabajan para desarrollar un sistema de seguridad por el cual el coche frene automáticamente si detecta la presencia de personas en su trayectoria. Y es que, al margen de los badenes, los seres humanos cometemos errores en la conducción como en cualquier otra actividad. Si desarrollamos tecnología que corrija nuestros errores al volante, se puede anular o minimizar las consecuencias de los mismos.
Sin embargo, pese a que la tecnología es la mejor vía para salvar vidas en carretera, los poderes públicos siguen empeñados en la represión. Así, sólo saben usar la tecnología para esos fines y freírnos a multas gracias a los radares, los radares de tramo, los radares láser, los radares en los helicópteros de la DGT, las cámaras de semáforo en las ciudades... Así no es de extrañar que la DGT recaude más de 500 millones de € en multas o que el Ayuntamiento de Madrid ingrese todos los años una cantidad similar a la de la DGT.
De la misma forma que un avión es tan seguro, entre otras cosas, por la tecnología de seguridad de la que dispone, un coche podría ser mucho más seguro si se maximizase la tecnología de seguridad que lleva a bordo. Pero esto lleva tiempo. La tecnología tiene un coste de I+D y un coste de fabricación. Pero si los poderes públicos bonificasen fiscalmente los coches más seguros, ese proceso de universalización de la tecnología se aceleraría.
En este sentido, hay que recordar el caso del ABS. El primer coche que lo equipó fue un Mercedes-Benz de la década de los '80 que costaba casi 20 millones de pesetas. Hoy, el 99% de los coches que salen de fábrica llevan ABS. Si se actuase de forma eficiente y se incentivase fiscalmente la incorporación de más sistemas de seguridad, la cifra de muertos sí que disminuiría notablemente. Además, esta filosofía sale muy rentable. Por término medio, un fallecido en accidente de tráfico tiene un coste de 1 millón de euros. Un herido grave le cuesta a las arcas del Estado 600.000 €. Eso al margen del drama humano que un muerto o herido supone, evidentemente.
Claro que siempre salta el típico merluzo cantando las loas de rigor al Carné por Puntos y al inefable Pere Navarro. Pues no, señores. En primer lugar, la caída en la siniestralidad desde 2007 se debe a la crisis económica. Si los datos del Ministerio de Industria certifican que la venta de gasóleo de automoción ha caído un 30%, eso implica que hay menos desplazamientos, por tanto, menos accidentes y menos muertos.
En segundo lugar, los buenos datos de ventas de coches entre 2000 y 2007 ha provocado que durante esos años el parque automovilístico español se rejuveneciera. Es decir, que al tener coches más modernos también tenemos coches más dotados en seguridad, lo que permite salvar vidas. Por desgracia, ese efecto se está diluyendo ya que el estancamiento en las ventas de coches desde 2007 está provocando nuevamente que el parque móvil envejezca y que se achatarren muchos menos coches.
La renovación del parque móvil es fundamental a la hora de evitar víctimas mortales en el tráfico. Los fabricantes de coches invierten miles de millones de € en desarrollar tecnología que salve vidas. Las elevadas ventas de coches entre 2000 y 2007 posibilitaron achatarrar coches mucho menos preparados en materia de seguridad, tanto activa como pasiva. El nivel de protección en caso de impacto de un coche de los '80 o '90 comparado con uno actual no tiene nada que ver. Entre otras cosas, porque se ha aumentado hasta en un 50% la resistencia de las estructuras de los coches, de forma que protejan mejor en caso de impacto. Además, los coches vendidos a partir de 2000 comenzaron a instalar un dispositivo imprescindible en seguridad activa: el ESP.
En tercer lugar, las enormes inversiones que se han hecho en España en materia de infraestructuras también ha permitido rebajar la mortalidad en el tráfico. Autovías y autopistas permiten dos cosas de gran eficacia para evitar accidentes o minimizar sus consecuencias. Al separar los dos sentidos de circulación, evitamos los mortales choques frontales. Además, las autovías y autopistas evitan mejor las malas consecuencias de una salida de la vía que las carreteras convencionales.
La seguridad vial es algo mucho más complejo que adoptar un tipo de permiso de conducir y poner radares. Lo que ocurre es que el marketing político se apropia muy bien de cifras que no se deben a sus decisiones. En cualquier caso, si hubiera que destacar un factor por encima de otros en la caída de la mortalidad en los accidentes de tráfico, es justo señalar a los fabricantes de coches como protagonistas. Ninguna ley o normativa les obligó a desarrollar el cinturón de seguridad, el airbag, el ESP, las estructuras de deformación programada... y tantos elementos de protección que los coches llevan a bordo y que salvan miles de vidas todos los días. Sin embargo, por desgracia, los fabricantes de coches son los grandes olvidados a la hora de colgarse medallas en la reducción de la mortalidad en los accidentes de tráfico. Pues desde aquí mi homenaje a todas esas personas competentes, trabajadoras y comprometidas que con su esfuerzo y dedicación desarrollan tecnología que proteje eficazmente la vida humana. Ellos sí que conducen por nosotros.
Son pocos, pero hacen mucho ruido y tienen bastantes altavoces desde los que berrear. Me refiero a los cuatro gatos laicistas que echan espuma por la boca ante la llegada a Madrid de Su Santidad el Papa Benedicto XVI para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud.
Comprendo que no les guste que Madrid sea la sede por unos días de la juventud católica mundial. A estos progres que reaccionan como vampiros cuando ven un crucifijo lo que les mola es ver a la gente joven subida en una carroza del vergonzoso orgullo gay. Esa izquierda cateta y catolicófoba que tanto gusta de ir a concentraciones de gente medio en pelotas contornéandose y haciendo todo tipo de guarradas, es la misma que se escandaliza por los diversos actos que se van a desarrollar estos días en Madrid.
Los cientos de miles de jóvenes de todo el mundo que están ya en Madrid no van a hacer otra cosa que reunirse para rezar, para confesarse y para compartir su fe en Dios. Inaceptable. Además, tienen la osadía de mostrar su fe en público con orgullo. Pues chapó por ellos.
Hay otra juventud muy diferente a la del calimocho, los porros, el forniqueo o los ni-nis. Hay gente joven comprometida con sus ideales y con su fe y que no se calla. Pero esto pone de los nervios a los anticlericales. No les gusta que haya jóvenes que escuchan a Benedicto XVI y a la Iglesia. Prefieren que se entreguen al hedonismo, a la juerga, al alcohol y vayan a conciertos en los que sigan a los líderes juveniles laicos que aporrean guitarras y llevan greñas y tatuajes. Pobres ilusos.
El Santo Padre llega en unas horas a Madrid para ponerse a la cabeza de una legión de jóvenes que cree en Dios y en Jesucristo. Con ellos dará testimonio de Fe y se mostrarán ante el mundo para proponer ese mismo camino a todo el que libremente quiera seguirlo. Y seguir a Jesucristo es decir no al relativismo o al materialismo que tanto les gusta a los llamados laicos y que a tantos jóvenes destruye.
Por eso han escupido de su boca tantas mentiras sobre esta JMJ. Pero les va a salir mal la jugada. El Santo Padre con su sencillez y lucidez características les dejara en evidencia. Y, sobre todo, porque Benedicto XVI tiene la mejor arma de todas: la verdad de su mensaje basado en el amor de Dios a los hombres.
Domingo, 26 de mayo
Antonio Cabrera
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Antonio García Fuentes
Rufino Soriano Tena
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Juan Ramón Moscad Fumadó
Enrique Zubiaga
José Pómez