El blog de X. Pikaza

Tres pecados tenía la Iglesia... Salir del castillo en la cueva, vivir en libertad de amor

Quiero seguir comentando el evangelio de la Octava de Pascua. Ciclo C. Jn 20, 19--31.

Tres pecados tenía la Iglesia de Juan, y tres sigue teniendo la nuestra, según este evangelio de Pascua:
-- El pecado de hacerse castillo en la cueva cerrada, por miedo
-- El pecado de salir sólo a lo libre, sin confianza y comunión de amor
-- El pecado de olvidarse de las víctimas (fuera o dentro del castillo)

‒ El primero es el miedo: “Estaban con la puertas cerradas, por miedo a los judíos…”, como un castillo en la cueva (doble miedo). Ciertamente, en el mundo hay gente peligrosa que va y fastidia, y la Iglesia debe crear sus propios "espacios seguros" de militancia creyente. Pero ella no está hecha para cerrarse en sus colores y banderas, tras grandes muros (imagen 1: Castillo de Predjama, Eslovenia), sino para salir a la calle y ofrecer a cuerpo su mensaje y esperanza.

El segundo es el pecado de Tomás: Andar solo por libre , salir del castillo, pero a solas. Buena es la libertad eclesial, que dice a cada uno "tú eres Cristo". Pero está el riesgo de aislarse como Tomas. Mientras los demás se encierran, él va por ahí, a lo piadoso, sin comunidad, sin compromiso social, dedicado a su mística privada de cualquier guru de última generación. Ha muerto Jesús, pero no le importan sus llagas, ni el sufrimiento de los otros, sino sólo su mística particular. Tomás, el francotirador espiritual, alejado de los suyos, es el segundo pecado.

El tercero es el pecado de olvidarse de las víctimas. No se trata de cultivar un victimismo enfermizo y resentido, sino de mantener la comunión de vida con los expulsados de todos los castillos, de recordar las llagas de los heridos, no para condenar al resto del mundo, sino para crear formas de vida. No basta recordar a Jesús como un ser puramente espiritual, separado de la vida y de la entrega hasta la muerte. Es olvidarse de la herida de los pobres, de la muerte de los oprimidos… es…. Hay que asumir la historia de Jesús y de los pobres, para recrear desde ella el mundo

Pero siga leyendo quien quiera situarse ante los pecados de la Iglesia de Juan y de Tomás, que son en gran medida los pecados la nuestra. Siga leyendo y vea cómo puede superarse el "cerrojazo" de la Iglesia, que aparece ya al principio de su historia, según el Evangelio de Juan.

Que la Iglesia abra su puerta a Tomás (a los nuevos tomases místicos y libres...); que la Gran Iglesia sea espacio abierto y sin miedo, para todos los pobres llagados y los espíritus libres, como Tomas.

Y que Tomás, hermano casi gemelo del discípulo amado, primer Apóstol y Testigo de Jesús, según una potente tradición antigua, vuelva de Oriente y Occidente a la Gran Iglesia Abierta.

>> Sigue...


Jesucristo y Buda, no violencia y pacificación: Nuevo texto del Vaticano

El Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, presidido por el cardenal Taurán, ha publicado un mensaje dirigido a los budistas con motivo de la festividad de Vesakh/Hanamatsuri (
press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2017/04/22/ves.html), poniendo de relieve las fuertes conexiones entre budismo y cristianismo, en el compromiso a favor de la justicia social y de la paz.

Es un documento novedoso y sorprendente, pues felicita a los budistas por su fiesta, orando por ellos, con el deseo de colaborar de un modo fraterno en el camino que lleva a la reconciliación por la paz

Éstas son algunas de las afirmaciones principales del mensaje (que reproducimos íntegro al final de esta postal):

Núm. 1. Felicitación... Enviamos nuestros mejores saludos, buenos deseos y oraciones para Vesakh. ¡Que esta fiesta traiga alegría y paz a todos vosotros, a vuestras familias, comunidades y naciones!

3. Jesucristo y Buda promovieron la no violencia y fueron constructores de paz. «Ser hoy verdaderos discípulos de Jesús significa también aceptar su propuesta de la no violencia» (Papa Francisco).

4. Vuestro fundador, Buda también anunció un mensaje de no violencia y paz, exhortando a todos a «vencer al que está enojado con el no enojarse, al malvado con la bondad, al mísero con la generosidad y al mentiroso con la verdad» (Dhammapada, n. XVII, 3).

6.Estamos llamados a una empresa conjunta: estudiar las causas de la violencia; enseñar a nuestros respectivos seguidores a luchar contra el mal en sus corazones; librar del mal tanto a las víctimas como a los autores de la violencia; formar los corazones y las mentes de todos, especialmente de los niños, a amar y vivir en paz con todo el mundo y el medio ambiente; enseñar que no hay paz sin justicia, ni verdadera justicia sin perdón…

Un documento controvertido


No todos han aceptado bien este mensaje, que responde a la inspiración más honda del pontificado de Francisco, pero que, según algunos católicos, va en contra de la tradición cristiana y de la singularidad divina de Jesús:

1. Así hace por ejemplo el “portal” Catholicus:

(http://catholicvs.blogspot.com.es/2017/04/de-mal-en-peor-nuevo-mensaje-del.html), en un trabajo: De mal en peor: nuevo mensaje del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso equipara a Buda con Nuestro Señor Jesucristo y promueve la no-violencia medio ambiental y otros disparates.Evidentemente, para ese portal, la línea y doctrina de S. S. Francisco, expuesta en este documento, es no sólo un “disparate” religioso, sino también social… en un camino que va del mal en peor.

2). Por su parte, Infocatólica (http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=29192 )

presenta de un modo neutral la noticia y el texto del Consejo Pontificio, pero lo interpreta (lo matiza y refuta) después con un trabajo Bruno M. titulado Budismo y cristianismo, como la noche y el día, en el que se dice en el fondo lo contrario a lo que quiere la Comisión Pontificia.

3. A juicio de estos y otros autores, este documento que retoma el espíritu del Papa Francisco nos sitúa ante un caso claro de sustitución, más que de simple “reinterpretación” doctrinal. Estaríamos ante un cambio de postura de la Iglesia Católica que se sitúa en una línea peligrosa de nivelación de las religiones, promoviendo gestos que parecen buenos, de comunión social y de opción a favor de los más pobres, pero que olvidan la singularidad divina de Jesús y la verdad especial del Cristianismo (como en el fondo cristianismo y budismo dieran lo mismo).

En vez de querer convertir a los budistas... se les felicita por lo que son:

El año 2000, la Congregación por la Doctrina de la Fe, presidida por el Card. J. Ratzinger una Declaración titulada Dominus Iesus (http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20000806_dominus-iesus_sp.html ), en el que insistía en la gran diferencia “dogmática” entre Budismo y Cristianismo, con afirmaciones que llegaron a causar enfado en ciertos círculos budistas.

Ahora, el año 2017, sin ir externamente en contra de aquella Declaración, el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso ha enviado a los budistas un mensaje de Felicitación y Solidaridad, poniendo de relieve las fuertes conexiones prácticas entre budismo y cristianismo. Se pasa así del plano de de la “diferenciación dogmática” (que ha de estudiarse en otro nivel) al plano de la colaboración práctica, en el campo de la justicia social, de la preocupación por los pobres y de la búsqueda de la paz.

En ese contexto quiero ofrecer una reflexión sobre el sentido de la búsqueda de la paz en el budismo, en comparación con el cristianismo, recogiendo después, como anejo, el Documento del Consejo Pontificio.

>> Sigue...


Dom. 12.2.17 No matar, no adulterar, no jurar (mentir)

6. dom. Tiempo ordinario, ciclo A. Mateo 5,17-37. Las tres primeras antítesis del Sermón de la Montaña nos sitúan ante las raíces la vida humana:

‒ Los hombres han tendido desde antiguo a matar, matar y mentir (jurar mintiendo), para así oprimir a los otros y defenderse a sí mismos.

‒ Pero la cultura humana (la vida) sólo puede mantenerse superando el homicidio, el adulterio y la mentira (un juicio mentiroso).

De esos tres principios tratan antítesis de Jesús; no hablan de un Dios separado de la vida, sino de una vida que se mantiene y extienden en respeto radical ante todo ser humano (no matar), en la fidelidad personal (no adulterar, superar el incesto) y en cultivo de la verdad, entendida como transparencia persona y fiabilidad (no jurar mintiendo).

De esos tres principios (que él llamaba thanatos, eros y principio de realidad) hablaba S. Freud hace un siglo, en un plano psicológico. En un plano más alto habló de ellos Jesús, formulando las bases supremas de la cultura humana y de la vida, como dice este evangelio.

Quizá no se han dicho nunca palabras más hondas, gratificantes y exigentes. Normalmente sentimos miedo ante lo que ellas implican, y por eso seguimos recurriendo a juramentos “sagrados”, a formas “legales” de violencia, a diversos tipos de adulterio.

Ante esas palabras del evangelio de este domingo no hay más respuesta primera que el silencio, la admiración y, si es posible, la acogida más cordial, para cumplirlas.

Sólo tras ese silencio me atrevo a comentarlas (tomando algunas ideas de mi Comentario de Mateo, Verbo Divino, Estella 2017) y de mi Diccionario de la Biblia. Prescindo de todas las notas eruditas, no me ocupo del “libelo de divorcio” (incluido en el tema del divorcio, pues he tratado en otras ocasiones). Simplemente evoco estos tres motivos centrales de la vida humana, según el evangelio:

‒ No matar (es decir, ser fieles a la vida de los demás)
‒ No adulterar (es decir cultivar la fidelidad en el amor personal)
‒ No jurar (no apelas a Dios para sancionar una palabra, ser fieles en la verdad).

>> Sigue...


Por la unión de las iglesias (18-25 de enero) (1). Siglos XVI-XVII: Guerras de religión

17.01.17 | 11:05. Archivado en Iglesia Instituciones, Violencia

Mañana (18.1.17) comienza el Octavario por la Unión de las Iglesias, y en ese contexto quiero recordar los principios de un conflicto que ha dividido por siglos a los seguidores de Jesús, para insistir en la necesidad de un diálogo nuevo que responda al Evangelio, y que haga posible un nuevo tipo de comunión entre los creyentes (entre todos los hombres).

Presenté el pasado 9.1.17 una postal sobre Lutero a los 500 años de su gran protesta (1517-1518), con una reflexión posterior sobre el despliegue del protestantismo (10.1.17), destacando el título y lema del Documento de la Comisión Católico-Luterana que se titulaba Del Conflicto a la Comunión.

Más que conflicto parcial fue una batalla en toda línea, una lucha declarada de un largo siglo, que culmino en la llamada Guerra de los Treinta Años (1618-1648) en la que se vieron envueltos de algún modo todos los países de Europa Occidental, por un lado los "austrias" católicos de España y el Imperio Alemán, por otro los protestantes alemanes, con suecos y franceses (que andaban a su guerra...). Esa guerra ha sido hasta hoy la madre (madrastra) de la Europa Moderna.

Partiendo de esa guerra, de la que se ocupa esta postal, quiero evocar en los días siguientes algunos rasgos del enfrentamiento o conflicto de los cristianos en la Edad Moderna, hasta el siglo XXI, para situarnos así mejor ante las celebración de este Octavario de Oración y Diálogo por la Unión de las Iglesias, que culmina la Fiesta de la Conversión de Pablo (25. 1. 17).

De esa forma quiero ofrecer mi colaboración al camino que propone, fundamenta y explica la Comisión Católico-Luterana, al exponer una marcha de evangelio que vaya Del Conflicto a la Comunión. Se trata de un tema religioso, pero tiene profundas raíces políticas y humanas, como seguiré indicando.

>> Sigue...


Palabra, instrumento de paz o arma de guerra, P. Zabala (GB, Hungría, Colombia)

13.10.16 | 11:35. Archivado en Amigos, la voz de los, Política, Violencia

Sabemos que los seres humanos hemos llegado a serlo gracias a ese don evolutivo que es la palabra. Nos permite pensar, dar nombres a las cosas, a otros seres vivos, a las emociones que sentimos dentro de nosotros y comunicarnos eficazmente con otros semejantes.

Claro que como somos entes complejos, frutos de la biología y la cultura, ese don, nuestra capacidad verbal, puede usarse para distintos fines. Podemos utilizarla para reconocer y transmitir lo que de verdad sentimos o pensamos o para engañarnos a nosotros mismos y a nuestros interlocutores.

La diferencia radical estriba en que con la palabra podemos cuidar, acariciar, conocer, irradiar consuelo o amor, amigar, ser artífices de paz y sosiego. O podemos generar odios, rencor, enemistar, provocar envidias y recelos, opacar, traicionar.

La conversación entre dos o más personas está entretejida tanto de palabras como de silencios. Quien no sabe escuchar, tampoco sabe hablar inteligente y eficazmente. Escuchar es mucho más que oír, es la búsqueda del significado, manifiesto u oculto, de lo que nos dicen. Por eso, las preguntas ayudan y sirven a quienes escuchan para comprender lo que la otra parte quiere decir, dejando de lado las precipitadas interpretaciones que nuestros prejuicios suelen dar a las palabras ajenas.

Por eso los grandes manipuladores de la publicidad, comercial o política, dirigen sus mensajes no a nuestra razón, sino a esos prejuicios que tenemos tan arraigados emocionalmente. Y esos mensajes masivos dirigidos a grandes sectores de población no admiten respuesta personal inquiridora críticamente de sentido. Y si siguen haciéndolo, es porque muchas gentes pasivas los aceptan sumisamente.

>> Sigue...


Je suis le prêtre. Mucho más que el asesinato de un cura

27.07.16 | 10:23. Archivado en Dios, Jesús, Amor, Islam, Violencia, Celebración eucarística

El asesinato de Jacques Hamel, en una iglesia de Normandía, mientras celebraba la eucaristía, rodeado por un pequeño grupo de cristianos, no ha sido un gesto absurdo, como algunos han podido pensar y decir, sino un acontecimiento de máxima racionalidad social y religiosa.

Yo me atrevería a decir que, mirado desde el occidente, de pasado cristiana, ésta ha sido, hasta el momento, la más significativa y provocadora de todas batallas de Isis. Sólo quedaría por delante el asesinato de un grupo de obispos o del mismo Papa.

Ciertamente, no es el comienzo de una tercera guerra mundial, en el sentido convencional del término (las armas de Isis no son por ahora las de USA, Rusia o China…), pero es el signo de un tercer tipo de guerra, cuyas marcas están apareciendo por doquier, desde USA hasta China, pasando por Oriente Medio, África Central o Europa… No es una guerra de religiones como tales, es la Guerra de la Religión.

Ha sido un salto cualitativo, en la guerra de ISIS contra un tipo de occidente:

-- Tras el ataque contra cierta prensa satírica (Ye suis Hebdo…),
-- contra una Sala Profana de Fiestas (Paris),
-- contra la gente que celebra la fiesta de Francia (Niza)...
-- Tras el ataque contra judíos,

ha llegado, al fin, este atentado directo contra un símbolo máximo del cristianismo francés y europeo: El asesinato ritual de un cura celebrando la eucaristía. Por eso debemos responder los que nos sintamos agredidos: Je suis le Prêtre, yo soy aquel presbítero anciano, al que han matado simplemente por serlo.

>> Sigue...


Tras el camión homicida de Niza ¿En nombre de Allah? (J. L. Suárez)

No es sólo eso (violencia), pero es también eso, allí donde el gozo del Dios Clemente y Misericordioso se cierra y se vela en sí mismo, dejando que se expresa y triunfe el odio contra todo lo distinto.

Ciertamente, el Islam es descubrimiento del Allah, Dios absoluto, y sumisión a su presencia creadora... pero puede volverse violencia, allí donde algunos quieren imponer a la fuerza su culto, apelando a la muerte.

El Islam tiene una larga historia de creatividad cultural y espiritual, con diversas formas de tolerancia respetuosa, pero algunos tipos de Islam, retomando y absolutizando elementos que también han podido darse en ciertas formas de judaísmo y cristianismo, han apelado y apelan a una visión guerrera de la santa violencia para imponer lo que a su juicio es la grandeza de Dios, Allah Akbar.

Hay un fantasma de violencia islámica que está recorriendo el mundo, desde las Torres Gemelas hasta Afganistán, desde Paris a Niza, desde el Daesh hasta Nigeria... Es un fantasma que nos "coge" desprevenidos a un tipo de occidentales que nos creíamos seguros en nuestra indiferencia religiosa y en nuestra "seguridad económica".

Ese fantasma con un fondo islámico ha golpeado de nuevo la fiesta de una gente de paz que paseaba junto al mar de Niza, con un camión homicida, llevando por delante la vida de 84 personas.

Todos sabemos que ese camión no es el Islam sin más... pero si no surge una fuerte reacción social y religiosa, corremos el riesgo de que el Islam termine siendo el camión homicida de Niza.

Ese fantasma del camión que irrumpe en la noche del Paseo de los Inglesas ha venido para "quedarse", al menos durante unos decenios, un riesgo que sólo se puede "curar" con tres medicinas:

-- La medicina interna del mismo Islam, que vuelva a sus raíces místicas, a su experiencia positiva y misericordiosa de Allah, al deseo fuerte de una Paz o Shalam universal, hecha de respeto y tolerancia creadora.

-- La medicina co-relativa de las otras religiones, en especial del judaísmo y del Cristianismo (en perspectiva occidental), que rehagan (rehagamos) nuestro camino de paz, buscando en nuestras tradiciones las raíces de la esperanza activa, del amor que vence al odio, de la comunión compasiva, del respeto absoluto a los otros.

-- La medicina socio-cultural de un mundo donde se extienda la justicia económica, el conocimiento de los valores de la vida... Sin esta transformación no será posible una paz mundial.

En este contexto quiero recoger el capítulo 9 del libro de mi amigo José Luis Suárez Rodríguez: Alegato contra el Fanatismo Religioso, que forma parte del Círculo de la Teología del Sentido Común (apisediciones@hotmal.com, Cartagena 126, 28002, Madrid). Gracias por tu reflexión, José Luis; la pongo ante el juicio crítico de mis lectores, no para aceptarla sin más, sin para reflexionar a partir de ella. Todo lo que sigue es tuyo

>> Sigue...


Dom 3. 7.16. 72. Una marcha de Paz, los 72 Diputados de Jesús

Domingo 14. Tiempo ordinario. Ciclo C. Sólo quiso tener 72, como algunos pequeños partidos España. No los quiso tener por votación, sino por vocación y envío propio.

Había escogido ya un círculo central de 12, un Consejo permanente de Ministros , a los que Jesús hizo signo y principio del Nuevo Israel, una Isla Verde de paz en la tierra.

Pero, al lado de ellos, escogió y envió 72 diputados, que representaban a todas la naciones, citadas en Gen 10 (eran las que entonces se conocían), como si fueran delegados de su Unión de Pueblos, evocados en Mt 28, 16-20, sin necesidad de una edificio superior, como el de Nueva York, sin Pentágono, sin armas.... Quiso expresar así su movimiento de paz.

En ese contexto puede situarse el texto de este día, la palabra de Jesús, que dice a sus enviados, con sus tres consignas fundamentales:

-- que vayan por doquier (todos los pueblos son iguales) y que saluden a la gente con la paz:invitándoles a compartir su movimiento de comunión social, de plenitud humana, desde Dios, ante la vida;

-- que coman lo que haya, que compartan entre todos lo que tienen, lo que llevan, lo que logran conseguir, sin capitalizar dinero, sino sólo esperanza y vida compartida (pues un dinero capitalizado se vuelve principio de imposición y dominio que destruye a las personas);

-- que curen a los enfermos, que animen a los desanimados, que ofrezcan a todos una educación de paz, con su ejemplo de vida, más que con palabras... como avanzadilla de Reino entre los pueblos...

Suenan estos días en Europa los tambores de la disensión, como un nuevo fascismo imparable, poblado de miedos: No hay sitio para refugiados, cada en un su casa, sin pan para los otros, llega el Brexit de los pueblos (y sobre todo del Gran Capital), sálvese quien pueda y que se arreglen, si pueden, los restantes.

Suenen en España los tambores de unas elecciones mal digeridas, en las que casi nadie sabe de verdad lo que (lo que hemos) votado, con codazos, expulsiones..., amenazas, miedos, sin un norte que nos permita orientarnos o al menos compartir orientaciones. Tengo la impresión de que hemos votado como súbditos de unos poderes externos y de unos miedos interiores.

Pues bien, desde su hogar caminante, Jesús nos sigue invitando a la gran marcha de la paz, sigue enviando a sus 72 diputados... llamarles profesores y obispos de la paz, simplemente “testigos”. Buen tema, buen domingo

.

>> Sigue...


Laudato sí (1): Programa de gozo, justicia y misericordia (Semana social de Mieres)

San Pedro de Mieres celebra la Semana Social de Ecología, en la que participo hoy (18.4.16). Éste es el programa:

18 DE ABRIL. “ECOLOGÍA INTEGRAL: UN PROGRAMA DE GOZO, JUSTICIA Y MISERICORDIA”.
Xabier Pikaza. Salón de Actor de la Casa de la Cultura a las 19:30 h

19 ABRIL “EL GRITO DE LA TIERRA Y EL CLAMOR DE LOS POBRES”
Joaquín García Roca (Sociólogo)

20 ABRIL “MEDIO FÍSICO- - NATURAL Y ENTORNO HUMANO- - SOCIAL”
Con M. Fernanda Fernández, A. Esther Velázquez Fernández y Montse Sariego

21 DE ABRIL “NO ME LLAMES EXTRANJERO”
Santiago Agrelo Martínez, Arzobispo de Tánger.

Presento a continuación la primera parte del tema... (que seguiré desarrollando mañana, pues el tema sigue en Salinas y Gijón). Es un tema largo, para estudio, no para simple lectura.
La imagen que preside la semana... es un árbol (que lleva en su seno la vida...). quizá el carbón de esta tierra, para convertirse en fuente de gozo, patria de vida, ecología.

>> Sigue...


Black-light. Negra luz de la pederastia clerical (el caso V. Elizondo)

La llamo black-light, negra luz, no spot-light, como en la famosa película de la pederastia del clero en Boston.

Una luz negra, una sombra de acusación que ha matado a V. Elizondo y nos ha dejado sumidos en la perplejidad, la rabia y el miedo en esta cuaresma-pascua del 2016.

Tras la luz ese spot cinematográfico, con Oscar y todo, con muchísima verdad (ha sido un Spot-Light) puede abrirse un espacio de negra sombra, oscura luz (black-light) que niega y aplasta a las víctimas, destruye a los mismos agresores... y que en ciertos casos llega a matar a los inocentes, como pienso que es el caso de V. Elizondo, cura benemérito de Texas, que no ha resistido al acoso de una acusación (a mi juicio falsa) y se ha terminado matando en San Antonio.

Quien haya seguido mi blog, sabrá la forma en que venido condenando el crimen de la pederastia en general y, en concreto, a la de tipo clerical. Por eso suscribo lo que ayer (5.4.16) ha escrito sobre Spotlight, mi amigo J. M. Vidal, director de RD.

También yo he visto la película, y a pesar de que sabía todo y más de lo que ella dice (¡algo he vivido y sufrido!) me ha entrado al fin un sudor frío, que iba creciendo, mientras Mabel me cogía la mano y dos señoras, en la butaca de atrás pontificaban: “Todos, los curas son así, todos sin excepción…”.

Pues bien, eso es falso, soberanamente falso, pues he sido cura casi cuarenta años, y conozco bien al clero, con sus grandes defectos, incluso pederastias, pero también, y sobre todo, con sus grandísimas virtudes.

Los lectores de esta blog saben cómo he condenado una y otra el crimen de la pederastia... , y algunas de mis intervenciones, quizá más apresuradas, me han valido no sólo un gran disgusto, sino protestas y rechazos de conocidos, pues me dicen que no he sido justo al insinuar como verdaderas algunas acusaciones que después se han mostrado falsas (contra personas inocentes).

Pues bien, con ocasión del caso de V. Elizondo, que se suicidó el pasado 14.3.16, tras ser acusado de pederastia, al parecer sin razón, quiero seguir reflexionando y aportando en este caso el testimonio de algunos de sus amigos, no sólo por mi relación con él, sino también por causa del tema, vidrioso donde los haya, un tema que requiere radical justicia, pero también misericordia y, sobre todo, verdad, por un lado y por otro, como podrá ver quien siga leyendo. La postal que sigue tiene tres partes:

-- El caso Elizondo
-- El testimonio de sus amigos
-- El caso de la pederastia clerical, luces y sombras

Imágenes: En la primera, Elizondo está a la izquierda, sentado, con amigos formadores del seminario de S. Antonio, Tejas. Las demás son de Elizondo y/o sus amigos que me escriben, como verá quien siga leyendo.

>> Sigue...


Ante Bruselas y Lahore. Si no cambiáis, todos igualmente pereceréis (Lc 13, 1-3)

Así respondió Jesús ante la masacre causada por el Gobernador Pilato, cuando mató en el templo de Jerusalén a un grupo de presuntos terroristas galileos. Los discípulos le preguntaron quién tenía la culpa, y él respondió:

Cambiad de forma de pensar (mata-noêite), pues de lo contrario
todos igualmente pereceréis (moriréis, os mataréis).

El mundo había entrado en una dinámica de violencia imparable (con emperadores y reyes, sacerdotes y juristas…) y Jesús sabía que no había ya remedio: O cambiamos todos, aprendiendo a vivir de otra manera, o todos moriremos.

Esas palabras nos ayudan a entender los últimos acontecimientos. Estamos consternados ante la masacre de Bruselas (22.3.16) y la de Lahore, la tarde de Pascua (24.3.16), dirigida por unos fanáticos musulmanes, en un caso contra un tipo de Europa, en otro caso contra los cristianos de Pakistán.

En nombre de Dios (del Islam), como Pilato lo había hecho en hombre del Dios de Roma, unos perversos han vuelto a derramar sangre humana, creando el terror, para así extender más terror al servicio de su presunta causa.

Sobre ese tema, siguiendo en la línea de otras postales de este blog, quiero ofrecer unas simples reflexiones, comentando la palabra de Jesús: O cambiamos de mente todo, o de lo contrario todos pereceremos, acabaremos matándonos sin remedio, pues la enfermedad de los “talibanes” es como un cáncer que puede extenderse al mundo entero, comenzando por razones religiosas.

>> Sigue...


Los tres pilares de la paz: Es gratuita, ha de ser justa y para todos

Ayer he presentado algunos rasgos más significativos de las paz crestiana , formulada y desarrollada por J. L. Suarez en su libro sobre el fanatismo (cuya ficha presenté hace dos días).

El evangelio de Suárez sostiene que la paz sólo es posible allí donde se abandona el mesianismo fanático de los seguidores del "libro" para volver a un humanismo radical, crestiano, sin utopía apocalíptica, sin dogmas religiosos. La paz nacería así, como planta espontánea, sobre la tierra reseca y rasgada, sin religiones ni dogmas.

-- Sin negar al valor de su propuesta de J. L. Suárez, estoy convencido de que la paz no brota de forma espontánea, sin más, por sí misma, sino que ella debe prepararse y cultivarse, y que eso es lo que hecho Jesús, al proclamar e iniciar con su vida (y por su muerte) la llegada de la paz mesiánica. No niego el valor que tiene Jesús Cresto, pero me parece esencial recordarle como Jesús Cristo.

Esta paz que se funda y expresa, a mi juicio, en tres principios o fundamentos, que podrían formularse en la línea de las propuesta de la Revolución Francesa (igualdad, libertad, fraternidad), aunque modulándolas de un modo algo distinto, partiendo para ello de la gratuidad para insistir en la justicia y culminar en la universalidad, conforme al modelo del mensaje y vida de Jesús.

(a) El punto de partida de la paz cristiana es la experiencia de la vida como gratuidad, es decir, como regalo recibido, que se expresa de un modo especial en los pobres y expulsados de la sociedad. Si no se parte de ellos, del valor infinito (divino) de cada ser humano, si los pobres y excluidos, los enfermos, encarcelados y extranjeros no son pioneros del camino (con Mt 25, 31-46), la paz es imposible.

(b) El centro de la paz cristiana es la justicia, entendida como respeto universal, empezando por esos mismos pobres, pero sin quedarse en ellos, sino abriendo de esa forma el abanico de la vida a todas las personas y colores, y creando espacios de entendimiento dialogado y respetuoso, desde la diversidad, como un gran arco iris de vida donde el bien de cada uno es signo y garantía del bien de los demás.

(c) Meta de la paz cristiana es la universalidad, esto es, su apertura a todos los hombres y mujeres de la tierra, con sus pueblos y culturas, partiendo en nuestro caso del mensaje de Jesús y de la búsqueda de entendimiento pleno entre los hombres.

>> Sigue...


Martes, 30 de mayo

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031