El blog de X. Pikaza

Dom. 12.2.17 No matar, no adulterar, no jurar (mentir)

6. dom. Tiempo ordinario, ciclo A. Mateo 5,17-37. Las tres primeras antítesis del Sermón de la Montaña nos sitúan ante las raíces la vida humana:

‒ Los hombres han tendido desde antiguo a matar, matar y mentir (jurar mintiendo), para así oprimir a los otros y defenderse a sí mismos.

‒ Pero la cultura humana (la vida) sólo puede mantenerse superando el homicidio, el adulterio y la mentira (un juicio mentiroso).

De esos tres principios tratan antítesis de Jesús; no hablan de un Dios separado de la vida, sino de una vida que se mantiene y extienden en respeto radical ante todo ser humano (no matar), en la fidelidad personal (no adulterar, superar el incesto) y en cultivo de la verdad, entendida como transparencia persona y fiabilidad (no jurar mintiendo).

De esos tres principios (que él llamaba thanatos, eros y principio de realidad) hablaba S. Freud hace un siglo, en un plano psicológico. En un plano más alto habló de ellos Jesús, formulando las bases supremas de la cultura humana y de la vida, como dice este evangelio.

Quizá no se han dicho nunca palabras más hondas, gratificantes y exigentes. Normalmente sentimos miedo ante lo que ellas implican, y por eso seguimos recurriendo a juramentos “sagrados”, a formas “legales” de violencia, a diversos tipos de adulterio.

Ante esas palabras del evangelio de este domingo no hay más respuesta primera que el silencio, la admiración y, si es posible, la acogida más cordial, para cumplirlas.

Sólo tras ese silencio me atrevo a comentarlas (tomando algunas ideas de mi Comentario de Mateo, Verbo Divino, Estella 2017) y de mi Diccionario de la Biblia. Prescindo de todas las notas eruditas, no me ocupo del “libelo de divorcio” (incluido en el tema del divorcio, pues he tratado en otras ocasiones). Simplemente evoco estos tres motivos centrales de la vida humana, según el evangelio:

‒ No matar (es decir, ser fieles a la vida de los demás)
‒ No adulterar (es decir cultivar la fidelidad en el amor personal)
‒ No jurar (no apelas a Dios para sancionar una palabra, ser fieles en la verdad).

>> Sigue...


Por la unión de las iglesias (18-25 de enero) (1). Siglos XVI-XVII: Guerras de religión

17.01.17 | 11:05. Archivado en Iglesia Instituciones, Violencia

Mañana (18.1.17) comienza el Octavario por la Unión de las Iglesias, y en ese contexto quiero recordar los principios de un conflicto que ha dividido por siglos a los seguidores de Jesús, para insistir en la necesidad de un diálogo nuevo que responda al Evangelio, y que haga posible un nuevo tipo de comunión entre los creyentes (entre todos los hombres).

Presenté el pasado 9.1.17 una postal sobre Lutero a los 500 años de su gran protesta (1517-1518), con una reflexión posterior sobre el despliegue del protestantismo (10.1.17), destacando el título y lema del Documento de la Comisión Católico-Luterana que se titulaba Del Conflicto a la Comunión.

Más que conflicto parcial fue una batalla en toda línea, una lucha declarada de un largo siglo, que culmino en la llamada Guerra de los Treinta Años (1618-1648) en la que se vieron envueltos de algún modo todos los países de Europa Occidental, por un lado los "austrias" católicos de España y el Imperio Alemán, por otro los protestantes alemanes, con suecos y franceses (que andaban a su guerra...). Esa guerra ha sido hasta hoy la madre (madrastra) de la Europa Moderna.

Partiendo de esa guerra, de la que se ocupa esta postal, quiero evocar en los días siguientes algunos rasgos del enfrentamiento o conflicto de los cristianos en la Edad Moderna, hasta el siglo XXI, para situarnos así mejor ante las celebración de este Octavario de Oración y Diálogo por la Unión de las Iglesias, que culmina la Fiesta de la Conversión de Pablo (25. 1. 17).

De esa forma quiero ofrecer mi colaboración al camino que propone, fundamenta y explica la Comisión Católico-Luterana, al exponer una marcha de evangelio que vaya Del Conflicto a la Comunión. Se trata de un tema religioso, pero tiene profundas raíces políticas y humanas, como seguiré indicando.

>> Sigue...


Palabra, instrumento de paz o arma de guerra, P. Zabala (GB, Hungría, Colombia)

13.10.16 | 11:35. Archivado en Amigos, la voz de los, Política, Violencia

Sabemos que los seres humanos hemos llegado a serlo gracias a ese don evolutivo que es la palabra. Nos permite pensar, dar nombres a las cosas, a otros seres vivos, a las emociones que sentimos dentro de nosotros y comunicarnos eficazmente con otros semejantes.

Claro que como somos entes complejos, frutos de la biología y la cultura, ese don, nuestra capacidad verbal, puede usarse para distintos fines. Podemos utilizarla para reconocer y transmitir lo que de verdad sentimos o pensamos o para engañarnos a nosotros mismos y a nuestros interlocutores.

La diferencia radical estriba en que con la palabra podemos cuidar, acariciar, conocer, irradiar consuelo o amor, amigar, ser artífices de paz y sosiego. O podemos generar odios, rencor, enemistar, provocar envidias y recelos, opacar, traicionar.

La conversación entre dos o más personas está entretejida tanto de palabras como de silencios. Quien no sabe escuchar, tampoco sabe hablar inteligente y eficazmente. Escuchar es mucho más que oír, es la búsqueda del significado, manifiesto u oculto, de lo que nos dicen. Por eso, las preguntas ayudan y sirven a quienes escuchan para comprender lo que la otra parte quiere decir, dejando de lado las precipitadas interpretaciones que nuestros prejuicios suelen dar a las palabras ajenas.

Por eso los grandes manipuladores de la publicidad, comercial o política, dirigen sus mensajes no a nuestra razón, sino a esos prejuicios que tenemos tan arraigados emocionalmente. Y esos mensajes masivos dirigidos a grandes sectores de población no admiten respuesta personal inquiridora críticamente de sentido. Y si siguen haciéndolo, es porque muchas gentes pasivas los aceptan sumisamente.

>> Sigue...


Je suis le prêtre. Mucho más que el asesinato de un cura

27.07.16 | 10:23. Archivado en Dios, Jesús, Amor, Islam, Violencia, Celebración eucarística

El asesinato de Jacques Hamel, en una iglesia de Normandía, mientras celebraba la eucaristía, rodeado por un pequeño grupo de cristianos, no ha sido un gesto absurdo, como algunos han podido pensar y decir, sino un acontecimiento de máxima racionalidad social y religiosa.

Yo me atrevería a decir que, mirado desde el occidente, de pasado cristiana, ésta ha sido, hasta el momento, la más significativa y provocadora de todas batallas de Isis. Sólo quedaría por delante el asesinato de un grupo de obispos o del mismo Papa.

Ciertamente, no es el comienzo de una tercera guerra mundial, en el sentido convencional del término (las armas de Isis no son por ahora las de USA, Rusia o China…), pero es el signo de un tercer tipo de guerra, cuyas marcas están apareciendo por doquier, desde USA hasta China, pasando por Oriente Medio, África Central o Europa… No es una guerra de religiones como tales, es la Guerra de la Religión.

Ha sido un salto cualitativo, en la guerra de ISIS contra un tipo de occidente:

-- Tras el ataque contra cierta prensa satírica (Ye suis Hebdo…),
-- contra una Sala Profana de Fiestas (Paris),
-- contra la gente que celebra la fiesta de Francia (Niza)...
-- Tras el ataque contra judíos,

ha llegado, al fin, este atentado directo contra un símbolo máximo del cristianismo francés y europeo: El asesinato ritual de un cura celebrando la eucaristía. Por eso debemos responder los que nos sintamos agredidos: Je suis le Prêtre, yo soy aquel presbítero anciano, al que han matado simplemente por serlo.

>> Sigue...


Tras el camión homicida de Niza ¿En nombre de Allah? (J. L. Suárez)

No es sólo eso (violencia), pero es también eso, allí donde el gozo del Dios Clemente y Misericordioso se cierra y se vela en sí mismo, dejando que se expresa y triunfe el odio contra todo lo distinto.

Ciertamente, el Islam es descubrimiento del Allah, Dios absoluto, y sumisión a su presencia creadora... pero puede volverse violencia, allí donde algunos quieren imponer a la fuerza su culto, apelando a la muerte.

El Islam tiene una larga historia de creatividad cultural y espiritual, con diversas formas de tolerancia respetuosa, pero algunos tipos de Islam, retomando y absolutizando elementos que también han podido darse en ciertas formas de judaísmo y cristianismo, han apelado y apelan a una visión guerrera de la santa violencia para imponer lo que a su juicio es la grandeza de Dios, Allah Akbar.

Hay un fantasma de violencia islámica que está recorriendo el mundo, desde las Torres Gemelas hasta Afganistán, desde Paris a Niza, desde el Daesh hasta Nigeria... Es un fantasma que nos "coge" desprevenidos a un tipo de occidentales que nos creíamos seguros en nuestra indiferencia religiosa y en nuestra "seguridad económica".

Ese fantasma con un fondo islámico ha golpeado de nuevo la fiesta de una gente de paz que paseaba junto al mar de Niza, con un camión homicida, llevando por delante la vida de 84 personas.

Todos sabemos que ese camión no es el Islam sin más... pero si no surge una fuerte reacción social y religiosa, corremos el riesgo de que el Islam termine siendo el camión homicida de Niza.

Ese fantasma del camión que irrumpe en la noche del Paseo de los Inglesas ha venido para "quedarse", al menos durante unos decenios, un riesgo que sólo se puede "curar" con tres medicinas:

-- La medicina interna del mismo Islam, que vuelva a sus raíces místicas, a su experiencia positiva y misericordiosa de Allah, al deseo fuerte de una Paz o Shalam universal, hecha de respeto y tolerancia creadora.

-- La medicina co-relativa de las otras religiones, en especial del judaísmo y del Cristianismo (en perspectiva occidental), que rehagan (rehagamos) nuestro camino de paz, buscando en nuestras tradiciones las raíces de la esperanza activa, del amor que vence al odio, de la comunión compasiva, del respeto absoluto a los otros.

-- La medicina socio-cultural de un mundo donde se extienda la justicia económica, el conocimiento de los valores de la vida... Sin esta transformación no será posible una paz mundial.

En este contexto quiero recoger el capítulo 9 del libro de mi amigo José Luis Suárez Rodríguez: Alegato contra el Fanatismo Religioso, que forma parte del Círculo de la Teología del Sentido Común (apisediciones@hotmal.com, Cartagena 126, 28002, Madrid). Gracias por tu reflexión, José Luis; la pongo ante el juicio crítico de mis lectores, no para aceptarla sin más, sin para reflexionar a partir de ella. Todo lo que sigue es tuyo

>> Sigue...


Dom 3. 7.16. 72. Una marcha de Paz, los 72 Diputados de Jesús

Domingo 14. Tiempo ordinario. Ciclo C. Sólo quiso tener 72, como algunos pequeños partidos España. No los quiso tener por votación, sino por vocación y envío propio.

Había escogido ya un círculo central de 12, un Consejo permanente de Ministros , a los que Jesús hizo signo y principio del Nuevo Israel, una Isla Verde de paz en la tierra.

Pero, al lado de ellos, escogió y envió 72 diputados, que representaban a todas la naciones, citadas en Gen 10 (eran las que entonces se conocían), como si fueran delegados de su Unión de Pueblos, evocados en Mt 28, 16-20, sin necesidad de una edificio superior, como el de Nueva York, sin Pentágono, sin armas.... Quiso expresar así su movimiento de paz.

En ese contexto puede situarse el texto de este día, la palabra de Jesús, que dice a sus enviados, con sus tres consignas fundamentales:

-- que vayan por doquier (todos los pueblos son iguales) y que saluden a la gente con la paz:invitándoles a compartir su movimiento de comunión social, de plenitud humana, desde Dios, ante la vida;

-- que coman lo que haya, que compartan entre todos lo que tienen, lo que llevan, lo que logran conseguir, sin capitalizar dinero, sino sólo esperanza y vida compartida (pues un dinero capitalizado se vuelve principio de imposición y dominio que destruye a las personas);

-- que curen a los enfermos, que animen a los desanimados, que ofrezcan a todos una educación de paz, con su ejemplo de vida, más que con palabras... como avanzadilla de Reino entre los pueblos...

Suenan estos días en Europa los tambores de la disensión, como un nuevo fascismo imparable, poblado de miedos: No hay sitio para refugiados, cada en un su casa, sin pan para los otros, llega el Brexit de los pueblos (y sobre todo del Gran Capital), sálvese quien pueda y que se arreglen, si pueden, los restantes.

Suenen en España los tambores de unas elecciones mal digeridas, en las que casi nadie sabe de verdad lo que (lo que hemos) votado, con codazos, expulsiones..., amenazas, miedos, sin un norte que nos permita orientarnos o al menos compartir orientaciones. Tengo la impresión de que hemos votado como súbditos de unos poderes externos y de unos miedos interiores.

Pues bien, desde su hogar caminante, Jesús nos sigue invitando a la gran marcha de la paz, sigue enviando a sus 72 diputados... llamarles profesores y obispos de la paz, simplemente “testigos”. Buen tema, buen domingo

.

>> Sigue...


Laudato sí (1): Programa de gozo, justicia y misericordia (Semana social de Mieres)

San Pedro de Mieres celebra la Semana Social de Ecología, en la que participo hoy (18.4.16). Éste es el programa:

18 DE ABRIL. “ECOLOGÍA INTEGRAL: UN PROGRAMA DE GOZO, JUSTICIA Y MISERICORDIA”.
Xabier Pikaza. Salón de Actor de la Casa de la Cultura a las 19:30 h

19 ABRIL “EL GRITO DE LA TIERRA Y EL CLAMOR DE LOS POBRES”
Joaquín García Roca (Sociólogo)

20 ABRIL “MEDIO FÍSICO- - NATURAL Y ENTORNO HUMANO- - SOCIAL”
Con M. Fernanda Fernández, A. Esther Velázquez Fernández y Montse Sariego

21 DE ABRIL “NO ME LLAMES EXTRANJERO”
Santiago Agrelo Martínez, Arzobispo de Tánger.

Presento a continuación la primera parte del tema... (que seguiré desarrollando mañana, pues el tema sigue en Salinas y Gijón). Es un tema largo, para estudio, no para simple lectura.
La imagen que preside la semana... es un árbol (que lleva en su seno la vida...). quizá el carbón de esta tierra, para convertirse en fuente de gozo, patria de vida, ecología.

>> Sigue...


Black-light. Negra luz de la pederastia clerical (el caso V. Elizondo)

La llamo black-light, negra luz, no spot-light, como en la famosa película de la pederastia del clero en Boston.

Una luz negra, una sombra de acusación que ha matado a V. Elizondo y nos ha dejado sumidos en la perplejidad, la rabia y el miedo en esta cuaresma-pascua del 2016.

Tras la luz ese spot cinematográfico, con Oscar y todo, con muchísima verdad (ha sido un Spot-Light) puede abrirse un espacio de negra sombra, oscura luz (black-light) que niega y aplasta a las víctimas, destruye a los mismos agresores... y que en ciertos casos llega a matar a los inocentes, como pienso que es el caso de V. Elizondo, cura benemérito de Texas, que no ha resistido al acoso de una acusación (a mi juicio falsa) y se ha terminado matando en San Antonio.

Quien haya seguido mi blog, sabrá la forma en que venido condenando el crimen de la pederastia en general y, en concreto, a la de tipo clerical. Por eso suscribo lo que ayer (5.4.16) ha escrito sobre Spotlight, mi amigo J. M. Vidal, director de RD.

También yo he visto la película, y a pesar de que sabía todo y más de lo que ella dice (¡algo he vivido y sufrido!) me ha entrado al fin un sudor frío, que iba creciendo, mientras Mabel me cogía la mano y dos señoras, en la butaca de atrás pontificaban: “Todos, los curas son así, todos sin excepción…”.

Pues bien, eso es falso, soberanamente falso, pues he sido cura casi cuarenta años, y conozco bien al clero, con sus grandes defectos, incluso pederastias, pero también, y sobre todo, con sus grandísimas virtudes.

Los lectores de esta blog saben cómo he condenado una y otra el crimen de la pederastia... , y algunas de mis intervenciones, quizá más apresuradas, me han valido no sólo un gran disgusto, sino protestas y rechazos de conocidos, pues me dicen que no he sido justo al insinuar como verdaderas algunas acusaciones que después se han mostrado falsas (contra personas inocentes).

Pues bien, con ocasión del caso de V. Elizondo, que se suicidó el pasado 14.3.16, tras ser acusado de pederastia, al parecer sin razón, quiero seguir reflexionando y aportando en este caso el testimonio de algunos de sus amigos, no sólo por mi relación con él, sino también por causa del tema, vidrioso donde los haya, un tema que requiere radical justicia, pero también misericordia y, sobre todo, verdad, por un lado y por otro, como podrá ver quien siga leyendo. La postal que sigue tiene tres partes:

-- El caso Elizondo
-- El testimonio de sus amigos
-- El caso de la pederastia clerical, luces y sombras

Imágenes: En la primera, Elizondo está a la izquierda, sentado, con amigos formadores del seminario de S. Antonio, Tejas. Las demás son de Elizondo y/o sus amigos que me escriben, como verá quien siga leyendo.

>> Sigue...


Ante Bruselas y Lahore. Si no cambiáis, todos igualmente pereceréis (Lc 13, 1-3)

Así respondió Jesús ante la masacre causada por el Gobernador Pilato, cuando mató en el templo de Jerusalén a un grupo de presuntos terroristas galileos. Los discípulos le preguntaron quién tenía la culpa, y él respondió:

Cambiad de forma de pensar (mata-noêite), pues de lo contrario
todos igualmente pereceréis (moriréis, os mataréis).

El mundo había entrado en una dinámica de violencia imparable (con emperadores y reyes, sacerdotes y juristas…) y Jesús sabía que no había ya remedio: O cambiamos todos, aprendiendo a vivir de otra manera, o todos moriremos.

Esas palabras nos ayudan a entender los últimos acontecimientos. Estamos consternados ante la masacre de Bruselas (22.3.16) y la de Lahore, la tarde de Pascua (24.3.16), dirigida por unos fanáticos musulmanes, en un caso contra un tipo de Europa, en otro caso contra los cristianos de Pakistán.

En nombre de Dios (del Islam), como Pilato lo había hecho en hombre del Dios de Roma, unos perversos han vuelto a derramar sangre humana, creando el terror, para así extender más terror al servicio de su presunta causa.

Sobre ese tema, siguiendo en la línea de otras postales de este blog, quiero ofrecer unas simples reflexiones, comentando la palabra de Jesús: O cambiamos de mente todo, o de lo contrario todos pereceremos, acabaremos matándonos sin remedio, pues la enfermedad de los “talibanes” es como un cáncer que puede extenderse al mundo entero, comenzando por razones religiosas.

>> Sigue...


Los tres pilares de la paz: Es gratuita, ha de ser justa y para todos

Ayer he presentado algunos rasgos más significativos de las paz crestiana , formulada y desarrollada por J. L. Suarez en su libro sobre el fanatismo (cuya ficha presenté hace dos días).

El evangelio de Suárez sostiene que la paz sólo es posible allí donde se abandona el mesianismo fanático de los seguidores del "libro" para volver a un humanismo radical, crestiano, sin utopía apocalíptica, sin dogmas religiosos. La paz nacería así, como planta espontánea, sobre la tierra reseca y rasgada, sin religiones ni dogmas.

-- Sin negar al valor de su propuesta de J. L. Suárez, estoy convencido de que la paz no brota de forma espontánea, sin más, por sí misma, sino que ella debe prepararse y cultivarse, y que eso es lo que hecho Jesús, al proclamar e iniciar con su vida (y por su muerte) la llegada de la paz mesiánica. No niego el valor que tiene Jesús Cresto, pero me parece esencial recordarle como Jesús Cristo.

Esta paz que se funda y expresa, a mi juicio, en tres principios o fundamentos, que podrían formularse en la línea de las propuesta de la Revolución Francesa (igualdad, libertad, fraternidad), aunque modulándolas de un modo algo distinto, partiendo para ello de la gratuidad para insistir en la justicia y culminar en la universalidad, conforme al modelo del mensaje y vida de Jesús.

(a) El punto de partida de la paz cristiana es la experiencia de la vida como gratuidad, es decir, como regalo recibido, que se expresa de un modo especial en los pobres y expulsados de la sociedad. Si no se parte de ellos, del valor infinito (divino) de cada ser humano, si los pobres y excluidos, los enfermos, encarcelados y extranjeros no son pioneros del camino (con Mt 25, 31-46), la paz es imposible.

(b) El centro de la paz cristiana es la justicia, entendida como respeto universal, empezando por esos mismos pobres, pero sin quedarse en ellos, sino abriendo de esa forma el abanico de la vida a todas las personas y colores, y creando espacios de entendimiento dialogado y respetuoso, desde la diversidad, como un gran arco iris de vida donde el bien de cada uno es signo y garantía del bien de los demás.

(c) Meta de la paz cristiana es la universalidad, esto es, su apertura a todos los hombres y mujeres de la tierra, con sus pueblos y culturas, partiendo en nuestro caso del mensaje de Jesús y de la búsqueda de entendimiento pleno entre los hombres.

>> Sigue...


Alegato contra el Fanatismo Religioso (J. L. Suárez Rodríguez)

Círculo de Teología del Sentido Común, Madrid 2015, 200 págs.

"El autor de este libro realiza un intento muy serio para desenredar la urdimbre, amañada y de raíces ancestrales, que encubre un misterio falaz: la Alianza del dios Elohim con el «padre de muchos pueblos», Abraham de Ur de Caldea, descendiente de Sem y fundador de la muy antigua religión semita del Levante mediterráneo, que dio origen a la cultura de la Gente del Libro, asumida por hebreos, islamistas y judeo-cristianos....

Cuando a Dios se le asigna un lugar determinado en la tierra (Moriá, Sión, La Meca, El Vaticano…), concitando sacralidad excluyente y selectiva, se está construyendo, fraudulentamente, fortines de fe creyente en dioses paradójicos, enfrentados en lucha de intereses y diferencias, contrarios a la transcendencia y al ecumenismo de un solo Dios universal, «Padre de todos», porque es mayor que todos: «Porque el Padre mayor es que yo» (Jn 14,28), dijo Jesús con toda naturalidad (Ver t. Fil 2,6), ateniéndose a una teología del sentido común. El profeta Jesús denunció los desvíos pecaminosos de una tradición oligárquica, la del judaísmo teocrático, que usaba a Dios y el Templo para el dominio opresor de los «hombres de la tierra» (los agricultores, artesanos y pescadores; los marginados, esclavos, mujeres y enfermos…)....

La investigación de los orígenes del monoteísmo semítico, luego transportado a Europa y al mundo, revela la inquietante verdad de un fanatismo religioso que ha invadido la tierra en los dos últimos milenios, entenebreciendo los cimientos de la religión del hombre, alumbrada por Jesús de Gen Nezereth, desoyendo su mensaje crestiano de amor y tolerancia...

... Así fue cómo el movimiento religioso de Jesús Cresto («el Bueno») se contaminó paradójicamente del fanatismo violento y enemistoso que había sido el origen fundacional de la Gente del Libro. Pero la doctrina espiritual de Jesús asentó nuevos pilares de una religión con base en la humanidad: la dignidad, la libertad, la igualdad, los derechos del hombre. Y esa religión humanizada dio origen a una civilización nueva, la que ha formado a Europa y ha fructificado en la democracia occidental, cuyo valor supremo es la liberalidad como tolerancia".

Así presenta su obra el autor del libro
http://www.circuloteologiasentidocomun.com/fanatismo-religioso.html.
Cf. Contacto: apisediciones@hotmail.com
Visite: www.circuloteologiasentidocomun.com

Como en el caso de sus libros anteriores, he tenido el honor de presentar y situar también este libro de J. L. Suárez, en un contexto de investigación y valoración de las religiones monoteístas, y en especial del cristianismo.

A continuación ofrezco mi presentación. O. c., págs. 11-30. Mañana o pasado ofreceré una valoración más precisa del tema de la obra. Buen día a todos los amigos, y y una vez más felicidades a José Luis Suárez por su investigación y por su obra.

>> Sigue...


No ha sido una chorrada. Educación y suicidio del niño Diego

Hace unos días se suicidó el niño Diego, 11 años, del colegio de Ntra. Señora de los Ángeles de Madrid, regentado por los Padres Mercedarios Descalzos, por supuesto acoso escolar. Se le hacía imposible volver al colegio y no encontró más salida que el suicidio.

El tema ha conmovido a la opinión, se han dado, como es normal, opiniones distintas y lo único seguro es que el niño Diego se ha suicidado y que sus padres (a quienes saludo desde aquí, emocionado por la carta que les ha escrito su hijo, antes de “marcharse”, ánimo padres) están destrozados.

El caso no ha sido una chorrada, sino un dolor, una tragedia, que puede repetirse, pues sigue habiendo en colegios un fuerte acoso escolar, y son bastantes los suicidios conocidos (se citan en el periódico los Jokin, Carla o Aránzazu) y muchos más los desconocidos, entre los que yo mismo, poco experto en noticias de de ese tipo, conozco algunos, que no han saltado a la prensa.

No tengo datos para intervenir en concreto en este caso, ni es mi función hacerlo, pero conozco el colegio de los Ángeles, tuve allí profesores amigos, y alguna vez lo he visitado, aunque los mercedarios que lo regentan son descalzos, con quienes he tenido menor relación.

Les ha tocado a ellos, como podía haber tocado a otros, y lo lamento mucho, porque son buena gente y hacen todo lo que pueden por la educación de los niños... Ánimo también a vosotros, pero las cosas hay que explicarlas mejor, no llevando a un hombre como Cabrera a decir despropósitos

Pues bien, esta mañana me han mandado muy temprano una edición digital de El Mundo (5.2.16), y he encontrado allí tres páginas dedicadas al tema (28-30), con un duro juicio introductorio en pág. 5; un famoso forense, habitual en un programa de televisión, que prometo no ver ya más, ha dicho, según parece, cosas que no pueden ni deben decirse, afirmando que el caso Diego era una chorrada (juicio que, evidentemente, habrá de situarse en su contexto).

Me he sentido impactado por lo que dice ese forense, y así quiero publicar hoy una postal en tres tiempos.

-- Noticias sobre Diego: El Mundo.
-- Memoria del suicidio de un religioso, estudiante de teología
-- Educación, un tema fundamental.

>> Sigue...


Jueves, 30 de marzo

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Marzo 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031