El blog de X. Pikaza

Memoria y esperanza en Belchite, con carta del alcalde (Comisión de verdad/justicia: P. Zabala).

Juan de la Cruz mostró que sólo una memoria bien purificada es fuente de esperanza. En esa línea se sitúan las reflexiones que siguen mostrando que sólo un buen estudio (memoria, reconocimiento y perdón) del pasado nos permitirá tender con esperanza hacia el futuro, en un plano personal y social, político e incluso religioso.

Digo eso pues vuelven y se re-vuelven estos días los temas de la Memoria Histórica, planteados en diversos países con resultados impares (desde Sudáfrica hasta Chile), especialmente en España donde uno dicen que los otros quieren “cambiar la memoria” para ganar la guerra que perdieron; y los otros contestan que es mejor olvidar, para mantener las ventajas de su triunfo ochenta años después.

En ese contexto, ante dicciones y anti-dicciones de los políticos de turno (Sánchez y Casado...) quiero ofrecer mi reflexión sobre la “memoria” como expresión de la verdad y fuente de esperanza, insistiendo, desde mi perspectiva social y religiosa, en algunas afirmaciones importantes:

a. La Biblia es el libro de la “memoria creadora” de Israel, un “Zikaron”, recuerdo del pasado, como testimonio del “paso” de Dios y del pecado de pueblo, que puede convertirse en fuente de un futuro reconciliado y liberado, porque, sólo una memoria verdadera libera a los hombres para perdonarse y recrear en comunión su esperanza.

b. El Cristianismo es la religión del “recuerdo de Jesús” y, y con él de todas las víctimas, en un contexto de confesión de los “pecados” (no por masoquismo y por imposición externa), sino porque así lo exige el buen camino re-creador de la vida, superando en nuestro caso el esquema de las “dos españas”, es decir, de los dos mundos ficticios (de buenos y malos), para hacer que quepan todos, en eso que algunos han llamado “la tercer verdad” (o la tercera España).

Desde ese fondo, quiero ofrecer un pequeño modelo de Escuela de Memoria Hispana, que podría crearse en Belchite (dejo hoy a un lado el Valle de los Caídos). La segunda parte ofrece la colaboración inestimable de P. Zabala sobre una Comisión de la Verdad y la Justicia (¡gracias, Pedro, como siempre!)

Imágenes primeras: de Belchite.
Otras imágenes: Valle de los caídos

>> Sigue...


Evangelio, un dia-logo de vida. Los doce dia-logismos o pecados de la Iglesia

Si alguien mira desde fuera los temas discutidos de la vida de la Iglesia dirá que estamos locos o que hemos olvidado la raíz del evangelio:

-- Leemos o escuchamos cada domingo el evangelio, con sus temas de Vida (libertad interior, amor mutuo, solidaridad universal... y... y sus verdaderos riesgos de muerte (que el evangelio llama dia-logismo), en embargo, parece que sólo nos preocupan los temas de la periferia de un cristianismo de poder: Organización piramidal, normas de vida exterior, poder y/o escándalo de algunos clérigos,.

-- Alguien que escuchara o leyera esteportal de religión (RD) diría que todo parecido con el evangelio es mera casualidad. Frente al diá-logo de amor personal y social que propone Jesús parece que sólo nos importan cierto tipo de "pecados de estructura", pero apenas llegamos a la raíz de esos pecados que brotan de un mal corazón, (deseo de poder, imposición sacral, ansia engañosa de placer...), tal como se expresan en los doce dia-logismos o pecados capitales de la Iglesia (es decir, de un mal cristianismo, de una mala humanidad).

Así lo pone por ejemplo de relieve el evangelio de este día (2.9.19), que he comentado ya en conjunto en la postal de ayer, destacando el riesgo de "los malos pensamientos (dia-logismos)", y de los doce malos frutos que derivan de ellos.

En esa línea quiero seguir avanzar, insistiendo en la disputa de Mc 7, sobre la identidad y principio de vida de la Iglesia, con los riesgos de pecado que pueden derivarse de su misma raíz, que es un mal corazón, un dia-logismo o pensamiento malo (7, 20-22):

1. El tema cristiano no es Papa, ni el celibato de los curas, ni el poder de la Iglesia, sino el surgimiento de un "buen corazón", el dia-logo de vida con Dios y/o entre nosotros. Que los hombres tengan (desplieguen) un pensamiento bueno, en intimidad y despliegue de vida.

2. El gran riesgo es un mal corazón, es decir, un dia-logismo malo. Esa palabra dia-logismo (la inversión del auténtico diá-logo) significa deliberación pervertida, de tipo personal y social (comunitaria). El proyecto de Jesús, la tarea de la Iglesia, consiste en promover un buen dia-logo (personal, social y familiar, con uno mismo, en Dios, ante los otros) para que los hombres y mujeres vivan en creatividad positiva.

3. El origen de todo pecado es ese dia-logismo perverso, es decir, un mal pensamiento (mal deseo, mal corazón)... que puede entender en forma personal y familiar. Ese mal pensamiento-deseo estalla y se expresa en forma destrucción humana.

De eso trataré en lo que sigue, retomando los motivos principales del tema de hace dos días, en línea de análisis del principio de las iglesia y de los riesgos de pecado de los hombres, en la línea del mal dia-logismo (deliberación o pensamiento malo).

>> Sigue...


2.9.18. Si está limpio el corazón, toda comida es pura, todo amor es bueno

Dom 22,ciclo B. (Mc 7, 1-23), el tema es por tanto limpiar el corazón.

El evangelio del domingo selecciona sólo algunos versos de Marcos 7, carta magna de la libertad cristiana, en un plano de comida y amor (relaciones humanas). Pero he querido comentarlo por entero (Mc 7) , y aplicarlo, de un modo velado, a los diversos planos de la iglesia, desde el Vaticano hasta una casa de familia (incluidos seminarios y conventos, con pobres y empobrecidos, sexualmente excluidos etc.).

El tema es comer (¡que todos coman!) y amar (que todos amen), con buen corazón. Se trata, pues, de educar y sanar el corazón, no por más ley, sino por más libertad y verdad de amor

En esa línea, este evangelio de Marcos nos sitúa en el centro de la dinámica cristiana, en el lugar donde un judeo-cristianismo de ley se abre desde su interior (por impulso de la memoria de Jesús) a la gran libertad cristiana en la comida (tema que parece más externo) y en el amor y la familia (tema que puede parecer más exigente, pero que va unido al anterior). El texto puede dividirse en tres secciones:

1) Acusación de fariseos y escribas contra los discípulos de Jesús porque no guardan la pureza en las comidas, ni las tradiciones endogámicas del pueblo "elegido" (7, 1-5). Estos fariseos quieren comida y familia de ley (centrada en unos pocos puros).

2) Anti-acusación de Jesús que critica a sus críticos, diciendo que no cumplen el mandato fundante de Dios, que se expresa en forma de comunión universal (7, 6-13), que se expresa en forma de amor/comunión con los necesitados. Del nivel de la comida pasamos al plano del amor que es bueno, siempre que sea de buen corazón y lleve a la comunión de todos.

3) Enseñanza general sobre la pureza, esto es, sobre el valor universal del evangelio (de la buena nueva de Dios), abierta a todos los hombres,pero explicada después después de un modo especial a los discípulos. (7, 14-23).

Este evangelio no es una crítica en contra del “buen judaísmo” (¡que existe, gracias a Dios, y es admirable!), sino en contra de un mal legalismo judío o cristiano que puede pervivir y pervive en una parte de la Iglesia, que olvida el buen corazón, para seguir defendiendo tradiciones falsas de los presbíteros de turno.

Éste es un evangelio clave de la apertura universal del mensaje de Jesús, en línea de comida y afecto (de mesa y "lecho") una carta magna de la libertad cristiana, que no se cierra en un tipo de irenismo vacío (¡todo da lo mismo!), sino que se abre y expresa en forma de comunión responsable y creadora, que se puede y debe aplicar no sólo en temas de comida y mesa, que son esenciales, sino también de comunicación afectiva (en relaciones de familia y sexo) y de estructuras políticos sociales.

Buen domingo a todo. Siga leyendo quien tenga tiempo para entrar en eso que pudiéramos llamar la sala de máquinas del evangelio, el fuerte corazón del verdadero cristianismo.Todo será bueno, si es bueno el corazón. Se tratará, por tanto, de crear un buen corazón, en ternura y madurez, en justicia y libertad respetuosa. Ésa es la verdad del cristianismo.

>> Sigue...


Dejad a Franco, transformad el Valle. Un Museo/Escuela de la Memoria

No le toquéis, por favor, él forma parte de la escuela de horrores que ha sido en gran parte la historia de España, tal como se centra en este Valle.

No es Valle de los Caídos por algún tipo de patria y de causa religiosa o redentora, pues aquella guerra de Franco (1936-1939) fue en contra de toda patria, religión y redención (entendida como fuente de libertad). Ése era más bien el Valle de (los) Cuelga-muros, y es ahora el Valle de los Cadáveres Secos , en el sentido de Ezequiel 37, 1-14, a no ser que lo transformemos en Valle de los Resucitados.

Pues bien, en ese contexto, el Sr. P. Sánchez, Presidente del Gobierno de España, acaba de anunciar (28/29. 8. 18) que no quiere convertir el así llamado Valle de los Caídos/Cadáveres en Museo de la Memoria, sino dejarlo como Cementerio Civil, pero respetando la Basílica Cristiana, cosa que, con todos los respetos, me parece imposible, pues los Cadáveres/Caídos son inseparables de la “llamada” Basílica, y para que el lugar sea “cementerio civil” esa Basílica/Tumba tiene que perder su carácter actual de Templo/Panteón Confesional cristiano.
.

Hace unos días, en una línea algo distinta, Mons. Ricardo Blázquez, presidente de los obispos de España, ha dicho que ellos obedecerán lo que se mande según ley. Me parece bien que acepten en un plano la ley, pero desde mucho más:

Quiero que, tras casi de sesenta años de "posesión" de la Basílica/Tumba/Túnel de los Caídos, bajo régimen de "obediencia franquista", obispos y monjes ofrezcan para el lugar y para los ciudadanos una generosa propuesta cristiana, al servicio de todos, no sólo de los confesionalmente cristianos,ganando así en un sentido mucho más profundo aquello que en línea egoísta (no cristiana) pudieran perder.

En ese contexto, desde una “memoria bíblica” (humana), quiero ofrecer mi pequeña aportación sobre este Valle de los C., retomando y ampliando un motivo y proyecto que propuse, en este mismo portal, hace diez año (28.11.08), con el título: Belchite, Ciudad de la Memoria. Una propuesta.

Ésta es la reflexión de un cristiano que quiere ser universal (católica), y así la he conversado con algunos especialistas en memoria histórica, con el convencimiento de que, en este Valle de los C., la memoria puede (y ha de) ser principio de esperanza.

>> Sigue...


Dublín 21-26 de Agosto. Iglesia: Encuentro de familias o "estado" clerical

Posiblemente, la antítesis está mal planteada, pues la Iglesia es ambas cosas, y también otras distintas. Pero se celebra estos días el Encuentro Mundial de las Familias como reza el icono conmemorativo (imagen 1), que pone como signo de la iglesia una trinidad angélica (tipo Rublev) y muy histórica, con José-María-Jesús como piadosa y “divina” familia, con fondo eucarístico (una mesa común) y con escenas del mensaje de familia de Jesús a los lados del tríptico.

El letrero de base del icono recoge el título del Documento Postsinodal (2015-2016) del Sínodo sobre la Familia, convocado por Papa Francisco y titulado la Alegría de Amor (Amoris Laeticia), la buena nueva del amor/familia como fuente y signo de alegría cristiana. Todo ello en un entorno de fuerte devoción, de intensa piedad.

Ciertamente, la piedad es importante, y también la devoción, y la religiosidad en las familias, pero mucho me temo que este nuevo encuentro de Dublín, a pesar de la pasión del Papa Francisco por el tema, no va a tener un verdadero impacto en la visión y práctica del cristianismo en el nivel de las familias.

Posiblemente, el encuentro discurrirá sobre temas marginaless, cuando este tiempo exige un cambio radical en la visión de la familia. Así supo entenderlo ya el evangelio de Jesús (siglo I d.C.), pero después de XX siglos (año 2018) seguimos estando muy perplejos ante el tema, a pesar de la buena intención de millones de creyentes. Han pasado muchísimas cosas en los últimos decenios, desde que San Juanpablo II fundó estos encuentros el año 1994… y los problemas de fondo no parecen haberse enderezado.

‒ Muchos pensamos que el “estilo” de Encuentros sobre la Familia de Juan Pablo II no logró cuajar, ni tampoco el de Benedicto XVI… (a pensar de las misas y celebraciones de familia que se habían prodigado en aquellos tiempo, especialmente en España). El Papa Francisco ha querido introducir nueva savia de evangelio en el “árbol” de la familia, pero tengo la impresión de que su intento no se ha concretado todavía, empalmando de un modo fuerte con la realidad, ni con la raíz del evangelio, a pesar de sus esfuerzos expresados en el famoso Sínodo Doble de las familias (2015-2016), con el documento Postsinodal Amoris Laetitia.

‒ Estamos perplejos (he dicho), pues el tema no es sólo de las familias por aislado, sino de la misma constitución “familiar” y/o clerical del cristianismo. Da la impresión de que este Encuentro 2018 (al que asiste, entre otros, “mi” obispo de Bilbao, Mons. M. Iceta y su vicario y amigo J. Agustín Maíz) sigue siendo demasiado “clerical”, en un momento “delicadísimo” en el que un Jurado de Pensilvania ha destapado un tipo de “olla podrida” de prácticas muy poco “familiares” de algunos círculos eclesiásticos.

No estamos ahora para dar grandes lecciones (ni en Dublín, ni en Philadelphia PENN), sino para aprender humildemente, volviendo al principio del evangelio, desde nuestra realidad concreta, empezando de nuevo, en la línea de Jesús, si es que queremos llamarnos cristianos.

Quizá algunas “repercusiones” del Jurado de Pensilvania han sido mayores por un tipo de anti-cristianismo,pues la “pederastia” no es un tema exclusivo (ni dominante) de la familia eclesial, sino que está presente en (casi) todos los estamentos de la vida escolar, social, familiar etc. Pero en la Iglesia más duele, porque ella ha querido ser "maestra de buena familia", dando lecciones a otros, sin tener limpia nuestra casa.

Vengo estudiando desde hace más de 25 años sobre el tema (antes que el Juan Pablo II convocara el primer Encuentro de Familias), como he puesto de relieve en muchos escritos, y en especial en La Familia en la Biblia. Pues bien, en estos días que siguen, quiero insistir en algunos motivos del tema, empezando por experiencia esencial:

Más que experiencia de buena-familia, fundada en un buen-padre, el cristianismo es experiencia de familia-comunidad, donde la función del “padre de familia” (¡para bien y para mal!) ha sido en gran parte sustituida por el Padre-Dios y por el Padre-Clérigo.

Desde ese fondo se entiende, con sorpresa enorme, la diferencia entre el judaísmo (que sí ha sido y es religión de familias, centradas en el padre) y el cristianismo (que se ha convertido en religión de comunidades clericales, donde el padre de familia no tiene prácticamente ninguna función). Para situar el tema quiero empezar citando las funciones principales del padre de familia en el judaísmo.

>> Sigue...


2267. Pena de muerte en el Catecismo, una visión crítica

Ha sido un número fatídico del Catecismo del 92 (peor que el 666 del Apocalipsis), que Francisco Papa ha cambiado (abrogado), sacando de la “ley” cristiana la pena de muerte.

En un sentido, esa abrogación o cambio parece marginal (los condenados a muerte por ley son pocos cientos al año, mientras que el hambre, las mafias de muerte, la guerra/guerrilla o el crimen particular o de estado matan a millones).

Pero, en otro sentido, ese cambio resulta esencial para la Iglesia católica, pues abre un camino nuevo en la visión el cristianismo.

En su forma concreta, ese “numero de muerte”, ahora abrogado, es muy reciente, y muchos recordamos bien su origen, el año 1992, cuando la Curia Romana, en la línea del nuevo Derecho (1982), por impulso o silencio de San Juan Pablo II, impuso una orientación distinta a la del Vaticano II, con más derecho que Evangelio y más poder eclesial que Jesucristo.

El número era simple (o así lo parecía), y daba le impresión de ser inocente, pero llevaba en sí la carga de milenio y medio de pacto de la Iglesia con un tipo de poderes establecidos, como si no bastara Jesús y la Iglesia tuviera que apoyarse sobre un dudoso “derecho natural”, como si ella pudiera dictar su moral a los estados y tuviera que renunciar a la “liberación” de Jesús y a la presencia del Reino, permitiendo meter en la cárcel y matar a los “malos”, para que los otros, los •buenos” pudieran vivir tranquilos.

Fuimos muchos los que ya en el año 1992 dimos la voz de alarma ante aquel Catecismo y en especial ante ese número, ante su forma de entender el poder (social y eclesial), con su visión “expiatoria” de la vida, y se nos tachó de peligrosos (e incluso de “enemigos”), para descubrir, 26 años después, que el mismo Papa nos da la razón.

Expuse mi postura sobre muchas veces (en folletos y textos de estudios penitenciarios), y la recogí finalmente en el centro de mi libro: Dios Preso. Teología y pastoral penitenciaria (Sec. Trinitario, Salamanca 2005, págs. 297-317).

Pues bien, ahora es momento de recoger lo que allí decía sobre ese ese número del Catecismo (con los anteriores), para insistir después en su falta de “sentido” bíblico, en la línea que propone el Papa Francisco, en el número que pone el lugar del“abrogado”.

Ciertamente, la prensa mundial ha recogido la noticia, pero lo ha hecho (en general) de un modo plano y sensacionalista, pues apenas ha precisado el contenido ni el sentido de fondo del cambio que, como ha dicho en este mismo medio J. M. Vidal, director de RD, afecta en el fondo a todo el “edificio” del Derecho Canónico (e incluso del Catecismo) de la Iglesia Católica. No se puede quitar/cambiar una piedra esencial del edificio sin que todo cambie. Tiempo al tiempo

La noticia y sentido del “cambio” la publicó hace cuatro días la Congregación de la Doctrina de la Fe (1.8.2018) (http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/ladaria-ferrer/documents/rc_con_cfaith_doc_20180801_lettera-vescovi-penadimor ) que estudiaré en una próxima postal. Aquí me limito a presentar la problémática de fondo del número abrogado, el 2267, que era número de muerte.

>> Sigue...


Pena de muerte en la Biblia. Antiguo Testamento

El Papa Francisco ha mandado que se suprima la alusión (la justificación) de la pena de muerte en el Catecismo de la Iglesia Católica. Ésta es una decisión gozosa y justa, cristiana y humana, que procede del Evangelio, aunque viene con "retraso", pues debía haberse tomado hace ya muchos años.

Al justificar la pena de muerte (y al mantenerla en su legislación canónica), la Iglesia ha sido infiel al evangelio, y lo ha sido por haber pactado injustamente con la "ley del César", sin haber distinguido el Antiguo del Nuevo Testamento o, mejor dicho, sin haberse atrevido a ratificar la llegada de la plenitud de los tiempos (cf. Gal 4, 4; Mc 1, 14-14), es decir, la plenitud de Israel, con el cumplimiento de las promesas de Dios a través de la vida de Jesús, que fue precisamente condenado a muerte.

Por fin, al Iglesia católica se atreve, en este campo, a ser cristiana, por fin tiene la osadía de creer en el evangelio, con lo que implica de "fe en la vida" y de superación de un tipo de "ley punitiva", marcada por el talión "ojo por ojo, diente por diente".

Allí donde se justifica por (o desde) la religión la pena de muerte se está confesando que la "venida de Jesús, Hijo de Dios" ha sido en vano. De todas formas, el camino para llegar a esta superación era (y sigue siendo) difícil, como indica le ley civil y criminal del Antiguo Testamento, donde (como indicarán las reflexiones que siguen) se sigue justificando "generosamente" la pena de muerte.

Esta noticia (el Papa Francisco ha mandado quitar la pena de muerte del Catecismo de la Iglesia Católica) marca un cambio esencial en la doctrina de la Iglesia, un cambio que, bien leído, tendrá inmensas consecuencias, por lo que implica en la visión del hombre, en el derecho de la vida, en la visión del perdón.

En ese contexto ofrezco hoy una reflexión sobre la pena de muerte en el Antiguo Testamento, para así saber de dónde venimos. Los que justifican por la Biblia la pena de muerte no han llegado a Jesús (ni a las mejores lectura bíblicas del judaísmo rabínico).

Dejo para otros días la novedad bíblica del Nuevo Testamento, y dejo también la forma y razones por las que la misma Iglesia ha podido aplicar en otro tiempo la pena de muerte, sin haber advertido la novedad bíblica y humana de Jesús de Nazaret, el condenado a muerte. (Todo lo que sigue está tomado de mi Diccionario de la Biblia, pero nos sitúa en el contexto de la novedad de esta decisión bíblica y cristiana del Papa Francisco).

>> Sigue...


29.7.18 No quiso ser rey, pues quería que reinaran todos

Dom17, tiempo ordinario, ciclo B. Jn 6, 1-15. La liturgia nos deja por unos domingos sin Marcos e introduce temas de Jn 6, con la multiplicación de los panes y el discurso del pan de vida.

No comentaré la multiplicación o, mejor dicho, “alimentación”, pues he tratado varias veces de ella en este blog, aunque en la segunda imagen presento una figura casi inocente (¿burlesca?) de "Jesús" Rey Panadero.

Un tema clave de la política es hoy (como en el tiempo de Jesús) el de aquellos que prometen pan/dinero (casi siempre con circo añadido, aunque sea de mentiras).

Estamos como en tiempo de Jesús, a quien al fin de este pasaje le llaman "profeta del pan", y quieren hacerle rey, pues ha empezado a compartir a campo abierto la comida. Pero Jesús quiere que el pan sea más que pan (sea libertad y gratuidad, sea justicia y comunión de vida, acogida de los pobres, todo el evangelio...), y por eso sube el monte, pues no quiere ser rey a la manera de aquellos que gritan en su calle. Éste es el tema: como ser rey compartiendo el pan, en un gesto que contiene todo el evangelio.

Este relato contiene sin duda, un recuerdo histórico (Jesús no se dejó manipular por los que intentaban coronarle rey por el pan, pero sin evangelio).No quiso entonces el reino de un pan que se impone en forma de poder... Pero siguió buscando el pan total del evangelio, con gratuidad, con ayuda a los más pobres, sin poder sobre los otros... y así bajando del monte subió a Jerusalén para “anunciar y preparar la llegada de ese reino sin poder coactivo, pero con pan gratuito, sin imperios militares, sin templos como el de aquellos sacerdotes.

Ésta es la gran paradoja del texto, que nos sitúa ante el tema actual del evangelio, este mismo año (2018), con millones de personas saltando vallas por pan, con grandes imperios de pan que se niega a los más pobres... mientras Jesús sube al monte (y quizá partes de su iglesia esconden de su egoísmo, diciendo que se dedican a Dios).

No es nada fácil resolver el tema de este evangelio y aplicarlo a nuestro tiempo, pero intentaré hacerlo, de un modo ingenuo, pensando sobre aquello que hizo Jesús cuando subió al monte para no ser rey como algunos querían... y vino más tarde a Jerusalén, para ser rey a su manera.

Rey de un reino sin vallas
Rey de un reino sin pan para unos pocos, mientras otros tienen hambre
Rey donde nadie (ni él mismo) reina sobre nadie, sino todos con todos..

Es evidente que mi propuesta no convencerá a todos. Pero pienso que merece la pena pensarla, desde el evangelio. Buen domingo a todos.

>> Sigue...


25.VII.2018. Jacobino/jacobeo. Santiago, un camino en 7 etapas

Éste es un día de gozo para muchos que celebran a Santiago peregino en Compostela . Es día de Jacob/Jaime, de Jacques/Yakue…, , Hijo del Trueno/Zebedeo, hermano de Juan… El libro de los Hechos (12,2) dice que Agripa Rey le mando matar hacia el 43 d.C. por rebelde contra su poder, y muchos creen que sus discípulos trajeron sus restos hasta Compostela, campo de estrellas o escorias (cementerio) en el Finis-Terrae donde vienen a buscarle, cantando en el Camino Herru Sant-Yagu, Santiago es Herr o Señor.

Pero el nombre de Jacques/Santiago está unido a la mayor disputa de poder en Occidente, en la iglesia y convento de Saint Jacques, de los dominicos de Paris, que fue sede de los jacobinos (los de Santiago), dirigentes lúcidos y radicales de la Revolución Francesa, con sus inmensos valores, con sus grandísimos riesgos. Dicen que allí, en ese convento, con espíritu de Jesús y pensamiento dominicano, se añadió el tercer eslogan de la Revolución (fraternidad) a los dos anteriores, que eran "igualdad y libertad".

En esa línea, quiero que fiesta del 25.7.18 sea jacobea (de peregrinación compostelana) y jacobina (de transformación político-social, en la línea de la "mejor" Revolución Francesa), siendo, al mismo tiempo, fiesta de Evangelio.

La mayor inspiración de esta fiesta la ofrece precisamente el evangelio del día, Mateo 20,20-28, un evangelio compostelano por su espíritu de peregrinación interna y jacobino por su modo de superar un tipo de mando, pues lo que importa no es conquistar el poder para "hacerlo mejor" (Herru Sant-Yagu), sino de superar todo poder de imposición, como dice Jesús a Santigo.

Jesús quiso (cf. Mt 22, 20-28),que Santiago Zebedeo fuera jacobino, en la línea de París, pero superando el poder impositivo del 313 o del 1789, para abrir con sus compañeros un proceso de libertad, igualdad y fraternidad económica, social y religiosa (integral), que bien vivido hubiera impedido el "terror" de algunos jacobinos de la iglesia de Saint Jacques de Paris.

Desde ese fondo quiero comentar ese evangelio de Santiago el Jacobino de París, el Jacobeo de Compostela-Paris, el apóstol/peregrino de Jesús.

Imagen 1: Compostela, Santiago final del camino, un abrazo de fraternidad
Imagen 2: convento de Saint Jacques de Paris, sede de los jacobinos, donde comenzaba el gran camino francés a Compostela

>> Sigue...


18.7.18. Montesclaros 2. Tercera Bestia: Mammón, la gran Prostituta

El Apocalipsis de Juan simboliza el mal (es decir, lo diabólico) con dos bestias masculinas y una prostituta/prostituto que destruye todo lo que toca. Esta es la Trinidad Satánica, la revelación final del Diablo, el signo de los últimos tiempos de la perversión de unos hombres y mujeres que pueden destruir la creación de Dios.

-- La Primera Bestia es el poder de destrucción absolutizado, representado en el imperio militar de Roma, el poder y estructura de muerte, el principio del anti-mundo.

-- La Segunda Bestia es la mentira absolutizada, el falso profeta que engaña, seduce y cautiva los cuerpos y almas de los hombres y mujeres.

-- La Tercera Bestia es Mammón, la Prostituta-Dinero, que compra y vende todas las cosas en el mercado de la falsa ganancia y de la muerte.

Ésta es la Trilogía o Trinidad invertida del Dios-Muerte que ha expuesto con detalle el libro del Apocalipsis. Así lo he venido a presentar y exponer en Montes-Claros, en este segundo día de las jornadas teológicas. Buen día a todos, desde la Alta Cantabria.

>> Sigue...


17.7.18. Montesclaros: Dios o Mammón

Revelación central. Dos señores: Dios y Mammón (Mt 6, 24). En los Montes-Claros de la Alta Cantabria, a un tiro de piedra del Ebro naciente, nos hemos reunido para hablar de lo divino y de lo humano, en el sentido radical de la palabra: el Dinero o Dios (Mammón), es decir, la bolsa o la vida.

Es un lugar bueno para exponer este tema, con los que aman la montaña, signo de vida, con los amigos reunidos para buscar juntos la verdad. Desde Montesclaros, mi saludo.

>> Sigue...


Setién, un hombre para la historia

Acaba de morir, como ha recordado casi toda la prensa hispana, con admiración o desprecio, con ignorancia o con cariño agradecido. No voy a contar su vida externa y su repercusión político-religiosa, pues en cualquier buscador puede encontrarse; pero puedo aportar unos datos e interpretaciones, que no todos conocen.

En la primavera del año 1972 se iba a cerrar el teologado mercedario de Poio y, para ofrecer mis servicios a la Facultad de Teología de la Pontificia de Salamanca escribí a Setién, que era su Decano.

Yo había estudiado allí (1963-1967), pero después (del 67 al 70) el viento de la reforma teológica barrió a losprofesores antiguos, y ocuparon su lugar otros nuevos, entre ellos los “cuatro magníficos”, que eran J. M. Setién, Olegario G. de Cardedal, F. Sebastián y A. Rouco, cuya trayectoria es bien conocida en la Iglesia de España.

Por entonces, en septiembre del año 1971, se había celebrado la Asamblea Conjunta de Obispos y Sacerdotes de España (texto y conclusiones publicadas en BAC, Madrid 1972), en la línea del Vaticano II, que marcó una ruptura no sólo con el tardo-franquismo de entonces, sino con la historia secular de nacional-catolicismo hispano. Fue el documento más importante de la Iglesia Española en los últimos siglos.

Pero muchos no aceptaron sus conclusiones, y en la misma Roma, burlando la vigilancia de Pablo VI, un grupo de purpurados extranjeros e hispanos escribieron y publicaron, a nombre de la Congregación del Clero, un documento en el que se condenaban gran parte de las ideas y conclusiones de la Asamblea Conjunta.

En esas circunstancias, por deseo de Mons. Tarancón, Presidente de la CEE, los “cuatro magníficos” escribieron y publicaron un valiosísimo estudio en contra del Documento de la Congregación del Clero, firmado en Salamanca (5. 3. 1972) y publicado inmediatamente en Iglesia Viva (texto en
http://iviva.org/revistas/038/038-03%20AAVV.pdf).

He querido empezar señalando estos datos para situar mi relación con J. M. Setién (e indirectamente con los otros magníficos, como les llamaban muchos en la calle). En esas circunstancias, en abril de ese año 1972, escribí a J. M. Setién, como he dicho, presentándole mis tesis (de teología y filosofía), con otro libro sobre Tierra y Estado en la Biblia (FAX, Madrid 1972).

Setién me respondió pronto diciendo que había mirado los libros, que había conversado con algunos colegas, y que me ofrecía un trabajo en la Facultad para el próximo curso (1972-1973).

Nos vimos en Salamanca hacia el mes de Junio, y conversamos sobre temas de teología e Iglesia. Aquella conversación y lo que sigue de ella ha definido en gran parte mi vida. Parte de lo que soy se lo debo a él, a J. M. Setién, de un modo directo o indirecto

>> Sigue...


Miércoles, 26 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Septiembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930