El blog de X. Pikaza

2.7.17. El fuego de Jesús. Quien ame a su padre o a su madre más que a mí...

01.07.17 | 12:38. Archivado en Jesús, Domingo, dia de la Palabra, Amor, Pobreza

Este yo de Jesús (más que a mí) es el "yo" universal de los hambrientos y sedientos, de los exiliados/extranjeros y desnudos, de los enfermos y encarcelados... Quien ame sólo a sus padre y hermanos y olvide a los pobres del mundo... no es digno de Jesús, es decir, de su mensaje y camino de evangelio.

Así lo proclama el evangelio de este domingo, que recoge las dos últimas partes del final del sermón misionero (Mt 10, 1-42)... que incluye tres pasajes poderosos (10, 34-36; 10, 37-39; 10, 40-42) que destacan el carácter histórico y definitivo del envío eclesial de Jesús, , que identifica su camino con el camino de todos los pobres del mundo (cf. 25, 31-46).

Por eso quiero evocar los tres pasajes (y no sólo los dos últimos), como hace la liturgia de este domingo. Esos pasajes, que Mateo sitúa al final del discurso misionero, repiten y sitúan temas en parte conocidos, que provienen básicamente del Q, menos el tercero, propio de Mateo, aunque con elementos de Marcos.

Sigo recogiendo temas de mi comentario de Mateo, una lectura fuerte, para aquellos que quieran vivir el evangelio...

--En conjunto, un tipo de iglesia, ha querido más a su padre y a su madre (es decir, a sus propias instituciones) que a los pobres-hermanos de Jesús (es decir, se ha querido a sí misma más que a Jesús).

-- Una tipo de sociedad actual... se quiere a sí misma (quiere sus privilegios) por encima del "yo" de Jesús, que son los pobres, hambrientos, extranjeros, desnudos, enfermos... así nos va.

Por eso estamos en crisis... pero una crisis positiva, si redescubrimos el evangelio, como hemos de hacer, con temblor y gran gozo, este domingo. Buen día a todos.

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Los de Dios: Locos, ajusticiados, mujeres de partido, niños abandonados

Ésta es la primera presencia en el mundo: Extranjeros, viudas y huérfanos (Exodo y Dt), cojos, mancos, ciegos, con prostitutas, publicanos y leprosos (Jesús), condenados a muerte, locos, prostitutas y huérfanos (G. Jofré,Valencia (principios, principios siglo XV).

Ésta es primera tarea la de Dios en el siglo XXI: ofrecer casa, dignidad, amor y familia a los extranjeros y locos, a los nuevos descartados y sobrantes, aquellos que no cuentan, encarcelados, como sabe Mt 25, como supo G. Jofre (cf. postal anterior).

Éstos son los “inocentes” de Dios, los que en aquel lenguaje (siglo XV) se llamaban los desamparados, que son el retrato de una sociedad vuelta al revés, que es el derecho de Dios. La misma existencia de esos inocentes (en caminos, pateras y calles, en suburbios y cárceles, en hospicios, hospitales y cunetas, o esperando tras la valla) abre una especie de juicio de Dios en el centro nuestra sociedad que derrocha, malgasta y olvida… aplaudiendo como pacífico un contrato de 110.000 millones de dólares en armas para matar (y defenderse de los pobres) entre dos potencias ricas (USA y A. Saudita).


Ésta es la tarea de Dios, la de sus privilegiados: Acoger, acompañar y cuidar los locos, condenados a muerte, mujeres mal-tratas, niños sin futuro… El dinero no es malo para ayudarles, pero no se les ayuda de verdad con dinero, sino con presencia humana, mano a mano, justicia a justicia, palabra a palabra, libertad a libertad, beso a beso.

Éstos son los Inocentes (los del tiempo antiguo y los del nuevo), a quienes la Iglesia del siglo XV (necesitada da de Madre), presenta como hijos privilegiados de la misma Madre de Jesús, interpretando así la palabra de Jn 19,25-27 (Mujer, ahí tienes a tu hijo) y la de Mt 25, 31: Tuve hambre y me disteis de comer, fui extranjero y me hospedasteis…

Sigue la “historia” de estos cuatro privilegiados de Dios inocentes… a quienes Dios ha puesto en nuestras manos, pare que en su nombre (por él) les acojamos y queremos (locos, ajusticiados, mujeres de partido, niños abandonados).

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J. G. Jofré (1417-2017): Una Teología y una Virgen de los Locos (Desamparats)

Esta historia de la Virgen y los Locos empezó en Valencia. No es que allí hubiera más locos (dementes, inocentes, prostitutas y desamparados) que en otras ciudades, pero hubo alguien que quiso acogerles y ayudarles mejor, creando para ellos el primer hospital (casa de acogida y de posible curación) del mundo occidental: el P. Juan Gilabert Jofré (1350-1417), de la Orden de la Merced, cuyo sexto centenario se está celebrando estos días (y cuya beatificación/canonización se celebrará muy pronto, si mis noticias no son equivocadas).

Entre los trabajos dedicados de divulgación que he visto con este motivo, cf.
-- You-tube: El P. Jofré y la caridad en Valencia: https://www.youtube.com/watch?v=T19zVVSf8Fk
-- Rdo. Dom. J.M. Bausset, RD: periodistadigital.com/religion/opinion/2017/05/18/religion-iglesia-opinion-josep-miquel-bausset


J. G. Jofré fue un valenciano ejemplar, profesor y predicador ambulante (en compañía de San Francisco Ferrer), redentor de cautivos (mercedario) y hombre de iglesia, cuyo recuerdo está vinculado, sobre todo, a la fundación del primer hospital psiquiátrico del mundo cristiano, el de los desamparats de Valencia, una obra a favor de condenados a muerte (para enterrarles con honra) y de las prostitutas, niños abandonados e inocentes (locos), para quienes quiso crear un hospital para vivir.

El pintor valenciano Joaquín Sorolla (1863-1923) supo captar en un cuadro famoso la inspiración y el momento de la fundación del hospital para los locos, en un cuadro pintado el año 1887, titulado El padre Jofré defendiendo a un loco. (Diputación de Valencia).

‒ Imagen 1: Visión general del cuadro
‒ Imagen 2: Un detalle, El P. Jofré defendiendo al “loco”.

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COMIDA DE JESÚS, FIESTA DE LOS PANES

En uno de los contextos más hermosos de Salamanca (en la Iglesia de San Juan de Barbalos), por deseo del Foro Efeta, pronuncié el pasado 16 una pequeña charla sobre la fiesta cristiana, centrada en el pan compartido
(Cf. fotos de la charla en la Iglesia de los Caballeros del Hospital de San Juan de Jerusalén, del siglo XII),

Fueron muchos los temas expuestos, hermosa la reunión orante en la iglesia, y hermoso el momento de la comida posterior en el atrio antiguo. Hubo para todos, fraternidad y fiesta, palabra y pan, con bebidas, chorizo, empanada, pasteles.

Una fiesta de verdad... en la que se recoge ante todo el recuerdo de las fiestas de Jesús, centradas en la multiplicación de los panes. De ese tema quiero presentar hoy el motivo principal de mi conferencia, con algunas fotos del acto.

Dedico el tema a J. M. Miñambres (con sus compañeros Jesús y Nacho, de la Pastoral Universitaria) y al grupo de amigos de Efeta de la diócesis de Salamanca. Lo he preparado para ellos, aunque tomándolo básicamente de mis libros: De Fiesta del Pan, Fiesta del Vino (2005) y de Comentario al Evangelio de Marcos (2013), ambos de Verbo Divino, Estella.

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1.5.17. San Jesús Obrero. Trabajador de pico y pala, con riesgo de paro

Jesús no fue dueño de tierras, un hombre que se valora y eleva por su trabajo digno,en tierra propia, quizá con siervos y empleados a su servicio.

Tampoco fue dueño de un taller de construcción, un autónomo con medios propios para producir unos bienes importantes de consumo, en el campo de la construcción (albañil, herrero, carpintero...), quizá también con ayudantes y siervos.

Jesús fue un trabajador eventual, al servicio ajeno, obrero de pico y pala preparando tierras para la construcción... al servicio de los dueños, que eran entonces los gobernadores, sacerdotes y nuevos enriquecidos, en una agricultura que se ponía al servicio del gran comercio.

En un sentido muy profundo, Jesús fue un líder obrero, al servicio de la nueva conciencia de la "clase" de los dominados y prescindibles, a quienes él ofreció dignidad, como hijos de Dios, como personas... Su mensaje y proyecto se sitúa en el contexto de los obreros eventuales... que dependen del mercado del trabajo, en un mundo dominando por los nuevos reyes/cortesanos, dueños de grandes terrenos y comerciantes, a principios del siglo I de nuestra era, en Palestina.

La fiesta del trabajo de Jesús (Uno de Mayo) ha de situarse en este contexto de las clases” sociales más significativas de su entorno . Él no aprendió su doctrina estudiando la Escritura o en un entorno elitista (como el de F. Josefo, escritor, político y sacerdote de su tiempo), sino en el taller del trabajo eventual y de las contradicciones laborales y sociales de su tiempo.

Así lo indica Mc 6, 3 al decir que es tekton (artesano) y lo ratifica Mc 13, 55 al añadir que es “hijo de artesano”. En ese trasfondo se debe situar su conocimiento, tal como ha destacado Mc 6, 3: «¿Qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿No es éste el carpintero?». He desarrollado extensamente el tema en Historia de Jesús (VD, Estella 2015)

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Dom 2.4.17. La doble resurrección de Lázaro. Contra los traficantes de la muerte

Dom.5 cuaresma. Ciclo A. Jn 11, 1-46. Este evangelio ofrece la tercera catequesis de cuaresma, las más inquietante y hermosa, culminando las anteriores, del agua (samaritana) y de la luz (ciego de nacimiento). Es una catequesis sobre el Cristo-Lázaro, que aparece desdoblado:

‒ Cristo es Lázaro, el resucitado o, como indica el nombre hebreo: “Aquel a quien Dios ha ayudado” (en sentido pasivo);
‒ Y Cristo es Lázaro, el resucitador, en sentido activo: El mismo Dios que ayuda y acoge en su vida a los que mueren.

Ésta no es por tanto una “anécdota pasada” (y que pasó), en sentido externo, y terminó, una vez por todas, hace casi dos mil años, en la aldea de Betania, junto a Jerusalén, de manera que podemos pasar página, y seguir a lo nuestro, sino la historia permanente de nuestra propia vida, que se sigue realizando allí donde encontramos a Jesús, y con él resucitamos, ya en este mundo.

Ésta historia de vida tiene sin duda un trasfondo de recuerdo de Jesús, que da vida a los muertos en este mismo mundo y que acoge en el seno de Dios Padre (de Abraham) a los que mueren finalmente en pobreza y desamparo. Por eso se ha dividido desde tiempo muy antiguo en dos “historias” convergentes:

‒ Una es la resurrección de Lázaro el Mendigo, a quien nadie ayudó sobre la tierra, a la puerta de la casa del Gran Rico (Epulón), que no se dignó mirarle ni siquiera, ni ofrecerle una migaja de su mesa, sin más amigos que los perros de la calle. Evidentemente, ese Lázaro no pudo (ni quiso) resucitar sobre la tierra, pero fue recibido por los ángeles de Dios en el misterio de la Vida de Dios (Lucas 16, 19-31). Podemos decir que ésta es la primera resurrección, que es propia "del fin de los tiempos", como sabían muy bien los judíos del tiempo de Jesús (como dirá Marta, en el evangelio de Juan).

‒ La otra historia de Lázaro es la de este evangelio del domingo, un hombre de familia, a quien cuidan dos hermanas (de sangre o de comunidad), un hombre que puede y debe resucitar, como podemos y debemos hacer nosotros, ayudados por la fe de las hermanas que nos acogen, impulsados por nuestra propia fe, por la palabra de Cristo. Ésta es la segunda resurrección, que es la propia de Jesús, cuando dice que él es la resurrección y la vida, de forma que aquellos que creen no muerte. Ésta es la resurrección del Lázaro de Juan, como Jesús dice a Marta.

Estas dos historias, que en el fondo son una misma, en dos facetas o momentos, han de entenderse pues como catequesis permanente y verdadera. No son un “caso” ya pasado, para publicarse en un diario o programa de TV sensacionalista, que a las dos horas se olvida, pasando así a otra cosa, sino la verdad de lo que puede y debe pasar en nuestra historia de creyentes

Y con esta introducción puedo venir ya a nuestro texto, repitiendo que ésta es una historia realísima, la más verdadera de todas las historias cristianas, pero no puede tomarse en sentido historicista, no se trata de un suceso externo, acontecido una vez, un día determinado, como milagro de un muerto externo que resucitó a la vida anterior, sino una catequesis honda, gratuita y exigente, de la resurrección, elaborada por la comunidad del Discípulo amado, desde un fondo de recuerdos y tradiciones históricas (que aparecen sobre todo en Lucas: Marta y María, Lázaro el mendigo. Buen domingo a todos. De la unión de las dos resurrecciones trata hoy la liturgia.

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Dom 19,3,17, Dame de Beber. Domingo del agua.

Dom 3, cuaresma, ciclo A. La Samaritana (Jn 4,5-42). Este evangelio inmenso, gozoso e inquietante, que no voy a citar por entero, indica que hay dos aguas:

-- Una es el agua más espiritual (y personal), propia del evangelio místico de Juan, agua de amor (de enamorados, que sacian su sed uno en el otro), agua de creación, agua "bendita" de la Iglesia (en pila santa) agua de fuente bautismal, primero de los "sacramentos" espirituales.

-- Y hay otra agua más material, que sacia la sed del sediento, que riega los campos y enriquece (ennoblece) la vida de los hombres y mujeres; ésta es agua que se debe dar a los que tienen sed (como a Jesús en la Cruz),sagrado líquido de vida, como ha puesto de relieve el agua de Mateo. Un mundo donde casi media humanidad no tiene buen agua va en contra de la creación de Dios, de la justicia humana. Ésta es el agua del primero de los "sacramentos" materiales de la vida.


Las dos aguas se vinculan: el agua material se vuelve espiritual, y el agua espiritual sólo es de Cristo si se convierte en agua material para miles y millones (miles de millones) de sedientos de la tierra. Así lo muestran las dos imágenes:

1. La primera es la de la samaritana, ante el pozo de Jacob..., que es el pozo de los "enamorados" (es decir, de la preparación de los matrimonios, en todo en Antiguo Testamento). En esa línea se sitúa el "agua mística" (misteriosa y real del amor de los hombres y mujeres, de los seres humanos en Cristo).

2. La segunda es el agua del niño que bebe en un pozo turbio, pues no hay agua de fuente en su zona, por sequía "pertinaz" y por violencia de guerra u opresión... pues algunos (personas, países...) acaparan el agua de todos o no promueven las obras que necesarias para que llegue a todos el agua concreta de la fuente, del riego...), el agua de la vida.

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14 Congreso Mundial de la ICCPPC: Descubrir a Cristo Crucificado en la actualidad(1)

Del 7 al 10 se celebra en la Ciudad de Panamá el 14 Congreso Mundial de la ICCPPC (International Commission of Catholic Prison Pastoral Care /Comisión International de Pastoral Penitenciaria Católica).

La ICCPPC nació en un Congreso internacional convocado en Roma por Mons. Montini, futuro Pablo VI, el Año Santo 1950, para intensificar el cuidado y pastoral católica en las cárceles. Para llevar a cabo su finalidad se creó una Comisión jurídico-social, en forma de asociación civil, de acuerdo con la ley suiza. Estatutos fueron concordados por un Congreso constituyente en Londres en septiembre de 1974. Los últimos congresos de esta Comisión se han celebrado en Méjico (1999), Dublin (2003); Roma (2007), Camerún (2011).

La ICCPPC es desde entonces una institución católica de tipo social, jurídico y pastoral al servicio de los encarcelados, con sede central en holanda y actividad en el todo el mundo (ryan.sg.iccppc@gmail.com
5707 KR HELMOND www.iccppc.org NETHERLANDS; cf. http://iccppc.org/?lang=es)

Viene trabajando en todos los continentes, promoviendo gestos de solidaridad y justicia con los encarcelados, acudiendo para ello a diversos medios de tipo social, político y cultural, especialmente en línea cristiana, en colaboración con las Conferencias Episcopales de cada país. En esa línea ha promovido y apoyado la función de las Capellanías Católica y su función en las prisiones.

Este Congreso, que es ya el 14, se celebra en Panamá gracias a la cooperación y el apoyo del CELAM y a la hospitalidad de la Conferencia Episcopal de Panamá.

TEMA: "Eres tú el Cristo?"Descubrir a Cristo Crucificado en la actualidad

PONENTES
El Dr. Jorge García Cuerva (Argentina)
El Dr. Xabier Pikaza (España)
Dr. Theo de Wit (Países Bajos)

FINALIDAD BÁSICA : impulsar y organizar en todos los países la Capellanía Penitenciaria y la acción de los católicos en las cárceles. Por lo tanto, ICCPPC invita a todos sus miembros a venir y trabajar juntos para que esto sea posible. Podemos aprender unos de otros cómo mejorar la Capellanía de la cárcel!

Quiero publicar también en este blog mi ponencia básica, de tipo bíblica, y lo haré a lo largo de tres días. Buena semana a todos.

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B. Pérez Andreo: La sociedad del escándalo

Ayer (22.11.16) ha presentado B. Pérez Andreo en Madrid (la Iglesia de San Antón, con el P. Ángel) su libro de “crítica” de fondo, titulado La sociedad del Escándalo.

Vengo diciendo, desde hace algún tiempo, que Bernardo P. Andreo, de la Facultad de Teología de los Franciscanos de Murcia, es uno de los de los pensadores más lúcidos de la Iglesia actual en España. Así podrá verlo en lector interesado en algunas de mis postales anteriores:

El Hombre es lo que vale. Un proyecto de B. Pérez Andreo (RD 11.06.13)
Rara temporum. ¡Tiempos raros, malas gentes! (con Pérez Andreo) (RD 07.02.12)

Ahora nos ofrece un libro extraordinario de análisis social, una lectura “invertida” del capitalismo, no en línea marxista (cosa que no estaría mal, leído el marxismo en sentido clásico, pre-leninista), sino en línea humanista, de fondo cristiano, en defensa del hombre.El libro tiene un título abierto: Riesgo y oportunidad para la civilización.

Estamos, sin duda en un momento de riesgo, que puede llevar no sólo a la destrucción de un tipo de sociedad, sino de la sociedad humana en cuanto tal, es decir de la vida en libertad sobre la tierra.

Pero el mismo riesgo puede convertirse en oportunidad, si vemos al fin peligro en que nos ha metido un tipo de economía, en la que los hombres dejan de ser libres y autónomos para convertirse en servidores de un sistema que empieza destruyéndoles a ellos (a los hombres) y acaba destruyéndose a sí mismo.

La forma de vida actual es un escándalo sistemático y global. Ya no hay escándalos concretos, como los había en tiempos de Jesús (según el evangelio), sino que la misma sociedad, el sistema en cuanto tal se ha convertido en un “escándalo”, una forma de vida que utiliza, tritura y expulsa en la gran letrina de la historia no sólo a los más pequeños (que son cada vez más numerosos), sino a los mismos que se tienen como grandes, aniquilados al fin por la máquina de muerte de nuestra economía.

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Cristo Rey: Reinaré en esta casa, reinaré en el mundo

Varias veces he tratado del tema, y hoy vuelvo para comentar las tentaciones de Jesús , que son básicamente las del Reino (que él rechazó).

Pero más que las tentaciones de Jesús y de su reino en el pasado me interesan las tentaciones propias del Jesús de la Iglesia actual , pues ella ha podido caer bastantes veces en la tentación del Reino, en contra de Jesús (como ponía de relieve, de forma emocionada y profética, el Cardenal Y. Congar en varios de sus libros y memorias, que cito en mi Historia de Jesús).

El tema del Reino de Jesús (¡y de la Iglesia!) está lleno de imágenes y proyecciones políticas, que vienen desde Constantino hasta los vencedores de la guerra española del 1936-1938 (imagen) y Guerrilleros de Cristo Rey, de infeliz memoria en nuestra tierra.

Es un tema que no se encuentra aún resuelto, pues muchos quieren seguir teniendo una Iglesia entendida como Reino (¡dictadura!) sobre las conciencias, no en sentido puramente político, pero sí de imposición social

No quiero tratar de Cristo Rey arriba (en el puro cielo), sino de la tentación de un tipo de Reino en este mundo, un Reino de fondo religioso (falsa ideología) que corre el riesgo de volverse infierno para miles y millones de personas, sin pan, sin verdadera libertad, sin autonomía de conciencia.

En esa línea insisto en el infierno de este mundo, que es el anti-reino, señalando con un adagio latino que ubi Diabolus ibi et Infernus, esto es, donde está el Diablo, aquello es infierno. Ofrezco una reflexión tomada de un documento clásico de Dostoievsky, pero adaptándolo y aplicándolo a nuestras circunstancias económicas, sociales e intelectuales, desde la perspectiva de las tentaciones de Jesús.

Del infierno en el mundo trata el relato de las tentaciones de Jesús, que trazan con tona nitidez un programa de anti-reino (esto es, de Diablo), no de Reino, en este tiempo duro en el que entramos, inquietados muchos de nosotros por el efecto Trump, pero olvidando quizá que gran parte de los gobernantes de hecho son como Trump, pero con careta, incluso peores que él.

Buscamos el Reino del Pan (¡nuestro pan, nuestro capital!), hablando de votos y de democracia, pero con gobiernos al servicio de los poderosos (es decir, del mismo capital), inventando para ello una ideología del progreso y de la seguridad de fondo falsamente religioso, apelando incluso a las Iglesias.Así lo mostraré en las reflexiones que siguen, que no tratan de política en sí, sino de evangelio y de iglesia.

El problema, a mi juicio, no está en cambiar el gobierno (aunque unos gobiernos pueden ser mejores que otros), sino en cambiar los principios y estructuras de la vida humana, empezando por el pan/economía (al servicio de todos), y siguiendo por el poder político (que no ha de ser un arte de dominio, sino de comunicación en libertad), para culminar en la ideología, que es el pensamiento (religión) como experiencia de libertad compartida, en gratuidad.

Quiero con estas reflexiones, quizá intempestivas, trazar el sentido de este día de Cristo-Rey, superando las tentaciones de un reino diabólico. Buen día de Cristo Rey a todos a todos.

Imagen 1. Ingenua (y falsa) propaganda de la posguerra española... Digo ingenua, porque la situación actual es más pervera ¿Se podría hoy poner un letrero: Reinaré en el Capital, reinaré en el mundo?
Imagen 2. Portada/puerta de mi libro sobre Jesús, de donde he tomado las reflexiones de esta postal, en una línea de comunión económica, comunicación social y libertad de conciencia, iluminada por la verdad.

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Los principios de la misericordia: Gracia, pobreza y universalidad

Está terminando el Año de la Misericordia, que Jesús instauró en Nazaret de Galilea (Lc 4, 18 ss) y que el Papa Francisco ha proclamado para toda la Iglesia este año 2016.

No es fácil valorar los resultados de propuesta del Papa, conforme al Espíritu de Jesús, en un tiempo en que domina dentro de la jerarquía de la Iglesia el miedo y fuera de ella (en la economía y la política) el deseo de tener y dominar, olvidando los valores humanos.

Pues bien, en ese contexto quiero proponer los tres principios de la misericordia que son, a mi juicio, la gracia, la pobreza y la universalidad, conforme al tema del libro que escribí hace un año con J. A. Pagola (Las obras de misericordia, Verbo Divino):

a. La misericordia asume el primado de la gratuidad . Por encima de la ley está la gracia, por encima de todo deber está el don generoso de la vida: Que todos "sean", ese es el principio de la misericordia.

b. La misericordia pone de relieve la mediación de los pobres, es decir, de los expulsados y oprimidos, de los incapaces de defenderse por sí mismos en este mundo de violencia y opresión. Sin destacar el derecho de los pobres (de las víctimas) no se puede hablar de la misericordia.

c. La misericordia tiene como fin la universalidad: Que todos puedan vivir, que haya espacio y camino para todos todos, en línea de globalización.. Para que todos puedan vivir es preciso insistir en la gracia de la vida, en la ayuda de los pobres, como seguiré indicando.

Éstos son pues "los principios" de la misericordia:
-El primado de la gracia
-La mediación de la pobres
-La meta de la uniersalidad humana

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Ni Imperio, ni Supermercado. Nueva visión, gratuidad compartida

Toda unidad religiosa que se impone es siempre mala, pero la unidad de las religiones no se puede conseguir tampoco a través de un tipo de parlamento, en la línea de las democracias occidentales (en las que el Parlamente termina siendo un super-mercado al servicio de los intereses del Imperio económico).

En este contexto, nos hallamos influidos por aplicación de los métodos y formas de un parlamentarismo de mercado, siguiendo la línea de algunos teóricos de la filosofía de la comunicación. Es evidente que el tema de la libertad y el diálogo resulta esencial para toda propuesta religiosa; pero es muy posible que no baste un modelo de diálogo parlamentario que se encuentra influido por los esquemas del imperio y del mercado que hemos señalado antes.

Las religiones tienen un compromiso de apertura hacia grupos y personas que caen fueran de las mayorías parlamentarias; para ellas, lo más importante no son los grandes números, el triunfo de las mayorías, sino al contrario: la vida de los más pobres, la experiencia de un Misterio (el tema del Elefante, de la Luz, y de la Gratuidad, de la que hablé el pasado) que está más allá de todos los posibles acuerdos logrados por mayoría, más allá de todos los convencimientos puramente racionales.

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Viernes, 21 de julio

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