El blog de X. Pikaza

Primera palabra: la tierra

La Editorial PPC quiso lanzar el año 1995 una gran colección de testimonios cristianos, bajo el título y formato de siete palabras.

Cada autor debía ofrecer su experiencia y tarea eclesial partiendo de siete palabras que fuera claves en su vida.

En la colección participaron personas bien conocidas, con aportaciones que siguen siendo fundamentales 22 años después. Entre ellas recuerdo las sietes palabras de:

Mons. R. Buxarrais y Mercedes Navarro,
J. M. Castillo y Mons. A. Iniesta,
José I. González Faus y Raul Berzosa,
Mons. Nicolás Castellanos y C. G. Vallés...

Hubo alguno más, pero no logro recordarlos... Fue una colección espléndida, y empezó pisando fuerte. Pudo haber sido el retrato vivo de la iglesia española de aquellos momentos pero se desinfló pronto, porque su director, D. José María (q.e.p.d.) encontró dificultades en conectar con obispos que quisieran colaborar (además de los citados: Buxarrais, Iniestra y Castellanos; por entonces Berzona no lo era)... y tampoco quisieron hacerlo otros personajes significativos a quienes se lo propuso (quizá tenían miedo a decir su vida en público).

No fue posible ofrecer una radiografía significativo de los hombres y mujeres de la Iglesia española del fin de siglo. Fue una pena, porque era un tiempo rico en realidades y promesas... pero había empezado a entrar el miedo, y muchos no querían decir lo que vivían y sentían.

Entre los libros de aquella colección estaba el mío... que conservo (hace tiempo agotado), con mucho cariño. Verá el lector las palabras que escogí en aquel momento:

Tierra, libertad, libro, mesías,
palabra, comunidad, carne.

Volveré quizá en algún momento a las palabras de ese libro, y quizá a otras nuevas, entre las que deberán estar iglesia, Mabel, ternura... No sé si será posible encontrar el tono y el humor/amor de aquel momento, pues el tiempo se ha vuelto para muchos más duro, la iglesia más triste.

Aquí me complace recoger la primera palabra, que es tierra (a la que seguirá libro), por si alguien quiere acompañarme y leer lo que digo, en clave personal, teológica, ecológica. Hablé de libro el otro día, al referirme al árbol de la vida. Aquí recojo (al pie de la letra, sin cambiar palabra) mi experiencia y perspectiva de la tierra, tal como la ofrecí el año 1995, con una foto introductoria de lo que se vería desde el balcón del caserío, sobre el valle alto de Orozko, de San Martín a la Peña de Lekanda (del Gorbea).

Quien quiera puede entender el tema en clave de religión (tierra sagrada, dioses de la tierra) o de ecología (como ha hecho el Papa Francisco en Laudato si). Quise que la tierra mi primera palabra, y así quiero señalarlo ahora, recogiendo también una de las imágenes más bellas de la tierra que he podido contemplar, en la llamada Tierra Santa, con Maqueronte en primer plano, y el Desierto de Moab (y de Judá) al fondo.

Gracias a todos los que quieran seguir leyendo.

>> Sigue...


Pascua 6. Tú eres la Piedra: Un amor que "ve" sobre la muerte

La tradición cristina ha sabido (no se ha esforzado en ocultarlo), que los Doce dejaron a Jesús, cuando éste fue juzgado y condenado, a pesar de que habían sellado con él su compromiso en una cena de solidaridad. Parece que Simón, llamado Pedro (el Piedra) le negó de un modo especial, no por simple miedo (que también pudo tenerlo), sino por discrepancias sobre el mesianismo, porque Jesús «se dejaba» juzgar y matar, en vez tomar el poder y defenderse (cf. Mc 14 y paralelos).

Jesús murió abandonado, sin que sacerdotes y soldados juzgaran necesario crucificar a Simón/Pedro y a los otros miembros de su grupo, como hicieron con otros «bandidos», reos comunes o miembros de la resistencia (entre los que cita el evangelio a dos "ladrones"). Entre sus seguidores sólo unas mujeres parecen haberle acompañado hasta el final (cf. Mc 15, 40-47 y paralelos), aunque no pudieran enterrarle según rito, pues no tenían poder para ello.

Lógicamente, la historia mesiánica de Pedro podía haber terminado así. Pero el amor de Pedro hacia Jesús (y sobre todo la de Jesús a Simón) fue mayor que las razones religiosas y sociales, que estaban de parte del Sumo Sacerdote (aliado en este caso a los romanos).

El amor superó a la lógica, y Simón descubrió la «verdad» de Jesús crucificado, y así pudo verle de manera más alta, pues el amor tiene ojos que no tiene la razón (Pascal). Y así le "vió", biotz begietan, como dice Blas de Otero en un verso famoso.

Desde ese fondo se entiende la confesión fundante de la iglesia cuando afirma que Simón “vio” a Jesús resucitado. Al situarse tras la muerte ante el conjunto de la vida de aquel a quien había amado y negado, Simón descubrió su verdad y le vio de forma nueva (cf. 1 Cor 15, 5 y Lucas 23, 34). Esta “experiencia” pascual de Simón no fue una alucinación estéril, como son la mayoría de las visiones de muertos, ni una aparición espectacular (de fantasmas espectaculares está llena la historia), sino el descubrimiento de una presencia personal, la revelación del Dios Abba-Padre que se manifiesta por un crucificado.

(Imagen 1: Una gran piedra sobre el lago/mar de Galilea o Chile. Aprender a "ver", ésa es la tarea. Las restantes son imágenes convencionales de Pedro en la Iglesia, conforme a una visión "católica").

>> Sigue...


1. Europa. Una historia ¿un proyecto cristiano?

Publiqué hace un tiempo un trabajo titulado El Cristianismo y la Identidad cultural de Europa (Pliegos de Yuste 1 (2003) 11-23), y lo rehíce en este blog (5.7.8.9 de Mayo del 2012). Hace unos meses, me ha pedido F. M. Fresneda que revise y unifique el tema para publicarlo en los Cuadernos de Teología Fundamental, donde ha salido con el tema Europa: Una historia, un proyecto cristiano (CTF 13,2014, Ins.Teológico Murcia, Edit.UM, Universidad de Murcia).

Ahora que los políticos discuten sobre Europa, a la vista de las próximas elecciones (25.2014), me ha parecido conveniente publicar ese cuaderno, cosa que haré en cinco “postales”, para que el contenido de cada una nos sea demasiado largo.

Hay entre nosotros una inmensa “dejadez” o desconfianza ante el tema. No creemos ya en nuestros políticos (nos cuesta distinguir al menos malo para votarle); tampoco nos parece acertada a muchos la línea que toma la Comunidad Europea, que está vendiendo su tradición humanista en el mercado del capital, renunciando a sí misma. Por eso, a muchos, nos costará muchísimo votar el 25M; más aún, algunos preferiríamos incluso salir de esta Europa del Capital/Mercado, para crear una Europa distinta, fundada en la tradición humanista y el diálogo, para dejar de ser una colonia de USA y la Mamona.

En esa línea (cambiando esta Europa, o creando una distinta), sigo pensando que el “proyecto Europa” merece la pena, y así lo iré desarrollando en cinco días, retomando el texto ya citado del CTF n. 13.

Con un saludo a todos, con un recuerdo agradecido a F. M. Fresneda y a los amigos de Murcia, que buscan una Europa distinta.

>> Sigue...


Con P. Evaristo Arns, una gran esperanza

Llegué hace unos días a Sao Paulo, y mi primera conversación fue sobre la Iglesia: «No tenemos obispos», me dijo H. F., un clérigo sabio, de gran experiencia.

«No contamos con obispos que sepan levantar el evangelio ante políticos y dueños de la vida y la fortuna de los pobres; nos faltan obispos que puedan o quieran exponer con vida el mensaje de Jesús y abrir caminos de Iglesia… Sólo tenemos funcionarios sumisos a un sistema de poder sagrado».

Le pregunté: «Pero ¿cómo deberían ser los obispos?». H. F. me cortó diciendo lapidariamente: «¡Como los que vinieron inmediatamente después del Concilio! Hombres como P. E. Arns y tanto otros, ministros de la Palabra, creadores de comunidad, encarnados en el pueblo..., antes que llegara este rodillo de poder que todo lo aplasta, lo iguala y nivela…».La mayoría han muerto, don Evaristo está retirado, en una lúcida vejez... Pero quizá J. M. Bergoglio pueda ser el nuevo Arns.

Así me dijo H. F., apenas llegado a Sao Paulo. Aquellas palabras me han llevado a escribir la reflexión y propuesta que ahora sigue. Buena semana a todos, en Brasil, en España, allí donde estuviereis

>> Sigue...


Lourdes 1. La Visión de Bernadette

El 29 de Junio, día de Pedro y Pablo, tras una jornada fuerte de Congreso sobre el Perdón, Mabel y yo tomamos el coche en Donosti/San Sebastián, y llegamos al atardecer a Lourdes, para escuchar con Bernadette el mensaje de la Señora del Óvalo de Roca, sobre la fuente de Agua, junto al río Gave. Dejamos las cosas en el hotel y vinimos a la Cueva (¡dicen gruta!). Caminamos con antorchas con los enfermos y quedamos luego escuchando, sintiendo la voz de la Señora, mientras la noche caía y se agrandaba sobre el río.

>> Sigue...


Iglesia más pobre: poder compartido ¿taberna (bodega) de Cristo?

Había preparado este post hace tres días, pero la muerte de J. Comblin me ha hecho retrasarlo, después de haberlo tenido colgado unas horas, el pasado 27. Ahora vuelvo a colgarlo, pero actualizado, con algunas referencias que han venido apareciendo en los comentarios al post de Comblin, en recuerdos y conversaciones privadas. Así he tejido un trabajo sobre tres notas esenciales de la Iglesia actual:

– ha de ser más pobre y comunicativa, como quería y decía el año 1969 el teólogo joven más famoso de Alemania;

– ha de se más poderosa, compartiendo sus poderes (poder liberador de Dios), como ha querido J. Comblin, recién fallecido;

– ha de ser más festiva y humana, en torno al buen vino de la vida (eucaristía) en la bodega de Cristo, como quería mi amigo Vicente (q.e.p.d.).

Terminaré el post con un anejo: el comentario al Canto 27 de San Juan de la Cruz, que había preparado para el día 27 (que trata de la bodega interior que es la Iglesia). (En la imagen, parte del techo de la Iglesia de San Marcos de Salamanca, que a Vicente le parecía una Bodega o Taberna de Cristo.

>> Sigue...


Más sobre Melloni. La esencia mística del cristianismo

Ayer publiqué un trabajo esencial de Javier Melloni, sorprendido y emocionado por su limpidez. Hoy quiero presentar de un modo más general alguno uno de sus textos básicos sobre mística y cristianismo.

Dije ayer que Xavier Melloni era una referencia esencial... Hoy añado que su lugar (la Cova de Manresa) es también esencial para entender la riqueza de la vida cristiana y de la experiencia religiosa, no sólo en los países de España, sino en toda la cristiandad, por lo que fue Ignacio, por lo que es su Compañía. La Cova de Ignacio en Manresa, Cueva que Xavier Melloni mima y comparte, es un Leku-Locus donde muchos hemos ido, a estar y orar con él, un espacio de recuerdo y presencia creyente que sigue emocionando, a miles y millones de cristianos y creyentes.

Gracias, Javier, por estar ahí y por enseñarnos. Ayer puse tu foto pequeña. Hoy quiero poner una imagen del Locus, una Cueva para estar con (ser en) Dios, con ese Ignacio, vasco, catalán, universal, de su primera y más honda experiencia, junto al río de Manresa.

>> Sigue...


Ciudad de Dios: Una Plaza con Río y Árboles de vida (Ap 22, 1-5)

Presenté ayer el tema de la Ciudad de Dios, una historia de puertas abiertas. Hoy sigo comentando el mismo tema, con el Apocalipsis, para ofrecer una visión esperanzada y comprometida del fin de los tiempos. Comienzo con tres breves consideraciones, presento luego el texto y ofrezco por fin un comentario, siguiendo mi libro sobre el Apocalipsis:

1. Entre las preguntas de los hombres están las siguientes: ¿Qué podemos saber? ¿Qué debemos hacer? ¿Qué podemos esperar? Y de las tres, las más significativa es quizá: ¿qué podemos esperar? De la imagen del fin, de aquello que podemos esperar trata este pasaje del Apocalipsis. Los políticos no hablan todos los días de aquello que nos darán si les votamos. La Biblia nos ofrece aquí una visión de esperanza distinta.

2. Esperar significa abrirse creadoramente al futuro, dando razón de aquello que creemos, es decir, empezando a crear desde aquí, desde ahora, el futuro que buscamos (1 Pedro 3, 15). La esperanza es un don, siendo al mismo tiempo una tarea. No se trata de aguardar pasivos la ciudad, sino de construirla desde ahora. Sólo si buscamos lo esperado podremos esperarlo.


3. Las imágenes de la esperanza definen poderosamente nuestra forma de entender la vida, la gran Plaza del Apocalipsis. Por eso hoy no quiero presentar una imagen clásica de esa Plaza (para ello podéis buscar los Beatos que la pintaron de un modo insuperable), sino poner dos contrapuestas, que pueden evocar en cada uno lo que quiere y lo que espera.

(a) Una es la plaza del Vaticano, con la Basílica del San Pedro presidiendo el óvalo inmenso de san Pedro; el paraíso sería esa plaza llena de fieles, con el Papa hablando desde su ventana, a la derecha.

(b) Otra es la Plaza Mayor con el Cielo de Salamanca; el paraiso sería en ese caso la plaza cuadrada del centro de la ciudad, con lo que queda (una tercera parte) del cielo astronómico (con las constelaciones) de la bóveda de la biblioteca antigua de la Universidad, pintada por Fernando Gallego), que ahora se encuentra en una sala de las Escuelas Menores.

En un caso, el cielo de la plaza estaría representado por la voz del Papa y la Liturgia de la gran Basílica. En el otro caso por las constelaciones. En ambas plazas falta el río, con los árboles de vida y el Trono de Dios. Quizá alguno quiera comentar esas imágenes y ofrecer o evocar otras, con río y árboles, con gente concreta... Yo quiero comentar el sentido y elementos de la gran Plaza de la tierra/cielo del Apocalipsis. Es una lectura que merece la pena, os lo aseguro. La gran tradición cristiana se ha inspirado en ese texto.

>> Sigue...


(Pablo 10). Tesalónica, una ciudad para esperar a Jesús

La siguiente ciudad en el camino que lleva desde Asia Menor por Macedonia, al centro y sur de Grecia, es (Te-)Salónica donde Pablo estuvo un tiempo (hacia el 49-50 d.C.), como dice Lucas en Hch 17, 1-15, creando una comunidad de cristianos mesiánicos, que esperaban la llegada inminente de Jesús, que vendría a liberarles. Llena de entusiasmo hacia el Cristo que llega a liberarles quedó la comunidad cuando Pablo siguió su camino. Poco después, hacia el año 50-51 (uno o dos años después de pasado por la ciudad y de haber creado su iglesia), escribió Pablo una carta a los tesalonicenses, desde Corinto, donde se había detenido de manera más prolongada. Ésta es su primera carta el primer escrito cristiano que conservamos, redactado a los veinte años de la muerte de Jesús.Esa carta nos lleva al corazón del mensaje de Pablo: ha creado comunidades de cristianos "para que esperen a Jesús".. Seres que viven a la espera de Jesús, eso son los cristianos.

>> Sigue...


Miguel (2). Antiguo Testamento. El Libro de Daniel

He destacado ayer la presencia e influjo del Arcángel Miguel en los libros apócrifos de Henoc, donde aparece como guerrero de Dios, encargado de combatir y apresar a los ángeles perversos. Pero su figura y su función aparece también en el libro canónico de Daniel, que forma parte de la Biblia Hebrea, donde cumple una función muy destacada, como protector del pueblo de Dios, ángel supremo de Israel. Su figura resulta apasionante y así quiero presentarle hoy, analizando los textos básicos del libro. Quien quiera obtener una visión más popular puede acudir, por ejemplo, al hermoso trabajo de FERMÍN YZURDIAGA LORCA, en http://www.mercaba.org/SANTORAL/Vida/09/09-29_S_Miguel_arcangel.htm. Aprovecho la ocasión para felicitar a todos los migueles. Mañana presentaré visión del Nuevo Testamento. Sólo me queda recordar que el lugar donde más ampliamente aparece la figura de Miguel, en el contexto de la gran lucha entre los poderes del bien y del mal es en la literatura de Henoc. En la Imagen, Mikel Deuna de Aralar.

>> Sigue...


Domingo de Guzmán, profeta de Castilla, cristiano universal

Entre los castellanos universales, quizá el primero (y para algunos el más grande) ha sido y sigue siendo Santo Domingo de Guzmán, cuya memoria hoy recuerda la Iglesia Católica. Nació en Caleruela, Burgos, el año 1170; murió el año 1221 y está enterrado en Bolonia, la primera ciudad del nuevo saber de Europa. Desde una aldea de su tierra, cerca de Caleruega, quiero hoy recordar su vida y retomar su obra. Domingo, el primero de los nuevos "predicadores de la palabra", en pobreza (mendicidad solidaria), sigue siendo uno de los grande testigos de la vida cristiana, uno de los creadores de la cristiandad moderna.

>> Sigue...


De A. Cesca a un cura del Opus: Una jibarización de la fe

El día 30 de diciembre del pasado año (2007) publiqué una experiencia de Dios, en una noche de nieve, en la montaña de los pasiegos y al cabo de unos días me escribió la Dra. Alicia Cesca de Santiago del Estero, con una nota “que había enviado al Director del Diario local “El liberal”, en torno a unas “cuestiones de fe” que viene escribiendo un sacerdote de la líneas del Opus Dei. Como no consiguiera que me publicaran esa nota (seguramente por ser, para estos lados, un poco alejada de la concepción de “iglesia” que se tiene) decidí compartirla con mis contactos, y lo incluyo a Ud. ya que de leerlo diariamente, “algo” de todo lo que nos enseña, se me va grabando. Por eso se la comparto porque busco también sentirlo a Dios como tan lindo Ud. lo describe”. Pidiéndole perdón por la tardanza, publico hoy su carta. Gracias, Alicia.

>> Sigue...


Domingo, 23 de julio

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Julio 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31