El blog de X. Pikaza

Dom 18.11.18. No pasará esta generación: El futuro de Dios, nuestro futuro

Dom 33. Tiempo Ordinario, ciclo B. Mc 13, 24-32. Éstas son las palabras centrales del mensaje escatológico del Evangelio de Marcos, que unidas al camino de muerte y resurrección de Jesús, constituye el eje de su evangelio.

Podían decirse y se decían (o se dirán) palabras semejantes sobre la venida del Hijo del hombre en otros lugares del judaísmo de aquel tiempo, partiendo de Dan 7, 13-14 (como en la tradición de Henoc y en la de Esdras), pero sólo los cristianos identifican al Hijo del hombre con Jesús crucificado y le interpretan en ese contexto.

-No pasará esta generación... Jesús sabía que somos los últimos hombres y mujeres de la vieja humanidad; o cambiamos, y empezamos a vivir de un modo distinto, o terminamos destruyéndonos todos. La forma de anunciar ese fin es distinta en tiempos de Jesús y en nuestro tiempo, pero el tema de fondo es el mismo: Este tipo de humanidad acaba.

- El fin de la humanidad actual está vincula al mismo "equilibrio-desequilibrio" cósmico, vinculado al sol y a las estrellas, al calor, a la polución del aire y del agua, a la lucha a muerte entre los hombres.

- Pero los cristianos creemos, con Jesús, que la destrucción no es la última palabra..., no sólo porque esperamos que él venga, el hombre nuevo... sino porque le esperamos de un modo activo, en camino de esperanza y de transformación personal y social.

Este Hijo de Hombre que viene no tiene rasgos guerreros, ni vence luchando a sus enemigos. Por eso, su llegada no puede entenderse como resultado de algún tipo de guerra (de una batalla de las galaxias), sino como triunfo de la gracia sobre la violencia. Sobre nuestro potencial de destrucción hay una gracia y ternura más alta: la Vida del Hijo del Hombre, que es Jesús, que cura, sana, convierte el odio en potencial transformador de comunión... Frente al poder de muerte de los hombres, el Dios de Jesús (Hijo del Hombre) aparece como signo de Gracia.

‒ Estas palabras ofrecen el centro del mensaje final de la primera iglesia de Jesús, según san Marcos, y así exponen, en forma simbólica (de aviso y advertencia) la manifestación suprema de su poder y gloria de Dios, con la salvación de los elegidos: Jesús, Hijo del Hombre, es esperanza clave de la historia. Dios se manifiesta y viene en forma de nueva humanidad (Hijo de Hombre...): La Gloria de Dios (cielo) es que los hombres vivan, nazcan de verdad.

Estas palabras son, al mismo tiempo, muy fuertes, pues ponen un signo de interrogación sobre toda nuestra vieja historia, hecha en gran parte de mentiras e injusticias, de asesinatos y robos. Sobre este mundo injusto se anuncia y prepara la venida de Jesús, un hombre nuevo... Eso significa que serán destruidos los modelos actuales de vida, hechos de opresión y mentira, de Mamona y Violencia.... Ahora (como dice Juan....)domina la concupiscencia de los ojos (querer tener todo), la concupiscencia de la carne (querer disfrutar todo) y la soberbia de la vida (querer dominar todo..). Pues, todo eso caerá, quedarán la vida humana, los hombres que aman, perdonan y esperan (el Hijo del Hombre).

-- Son palabras de inmensa destrucción... según el modelo del profeta Isaías, que habla de la caída de las Grandes Torres... Caerán las torres soberbias del dinero que oprime, del poder que mata... Caerá nuestra "cultura de pecado y muerte", los grandes capitales reunidos para matar, los grandes estados enfrentados para poseer el mundo... Caerá toda la soberbia humana y quedaremos a ras de tierra, a ras de vida... simplemente para amar en humanidad, para esperar en comunión... Han de caer las torres (incluso algunas torres físicas, que son signo de soberbia que mata a los pobres...)

-- Esta destrucción es un favor que se hace a los soberbios... a los grandes poderes de opresión, como dice la dulce María: Derribará del trono a los potentados, elevará a los oprimidos... El mayor favor que se le puede hacer a los opresores-potentados (al sistema actual de muerte económica y política) es "voltearlo" de su altura, derribarlo, para que así caiga el sistema y se puedan "recuperar" en amor hombres y mujeres ahora cautivos de su impotencia poderosísima, de su opresión, de su caudal de muerte... Lo mejor que se le puede hacer a los hombres del sistema de poder asesino es que caiga el sistema... para que ellos puedan vivir en humanidad. Por amor a los hombres se anuncia aquí la destrucción del sistema de poder actual del mundo.

-- Éste será el gran des-astre..., que comentaré en el texto, siguiendo el evangelio de Marcos... Hasta los "astros del cielo caerán"... Esos astros son el sistema cósmico actual... Pero en sentido más concreto son los poderes del mal, que se quieren elevar como estrellas de luz y no son más que focos de muerte, agujeros negros que todo lo chupan y matan... En el contexto de la apocalíptica judía que está en el fondo de Mc 13, esos astros que caen son los poderes opresores : El poder la Banca de Tiro, del ejército de Babel (como sabe especialmente en profeta Ezequiel). No, no pensemos en demonios con rabo que caen. Todos los lectores de la Biblia saben que esos "astros caídos" (que caerán) son los poderes del dinero y del ejército que matan y destruyen a los pobres.

Éstas son las palabras fundamentales del “otoño cristiano” (en el hemisferio norte). A la caída de la tarde, os examinarán de amor, pues viene el Hijo del hombre... Y en ese examen no quedarán salvadas las estrellas (los grandes poderes de opresión del mundo). Caerán y su caída será causa de gozo para los justos... y causa de posible salvación para todos, pues Dios es de todos...

-- ¿Cuándo? Ya, ahora.. Está sucediendo ahora, está viniendo el Hijo del Hombre... Y vendrá plenamente en el futuro, un futuro que está abierto a la nueva humanidad reconciliada... cuando Dios quiera, cuando los hombres sean transformados... Esta esperanza nos mantiene en movimiento. Es la esperanza de la nueva humanidad, del Hijo del Hombre.

He presentado extensamente este pasaje, con notas eruditas, en mi Comentario de Marcos. Aquí ofrezco un resumen exegético... para aquellos que sigan teniendo aún tiempo. Buen fin de semana a todos.

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Dom 11.11.18. Los escribas y la viuda. Poder religioso, opresión de la mujer

Dom 32 tiempo ordinario. Ciclo B. Mc 12, 38-44. Este pasaje recoge dos escenas vinculadas no sólo en el imaginario religioso del judaísmo sino, de igual manera, en el cristianismo y en otras religiones:

a) Por un lado aparecen los escribas (podrían ser también sacerdotes y rabinos), es decir, los nuevos “funcionarios” de la religión, una casta de “letrados” (grammateis, hombres de letras) que se aprovechan de su “estatuto” superior (de tipo socio‒religioso) para elevarse otros, viviendo de esa forma a costa de ellos, en especial de las viudas (es decir, de las mujeres indefensas), de las que se aprovechan en plano económico y social.

b) Por otro lado está la viuda buena, que cree realmente en Dios, y que es capaz de dar por religión todo lo que tiene, aunque le engañen los escribas, de forma que, pensando que da sus bienes para Dios, aunque de hecho los para para los escribas (a quienes en diversas religiones se les llama “beneficiados”, es decir, los que viven de un beneficio eclesiástico).

Esta oposición de escribas (rabinos, sacerdotes) y de viudas (mujeres pobres) nos viene de inmediato a la mente y a los ojos de los que somos algo mayores.

Ciertamente, se han dado cientos y cientos de escribas‒sacerdotes buenoe que han ayudado a las viudas, de un modo generoso, desprendido…, en un plano espiritual y económico. Yo mismo recuerdo en tiempos no tan lejanos las asociaciones de viudas a las que se asistía en las parroquias y centros religiosos (más de una vez les he dado, en los años setenta, del siglo pasado hasta pequeños cursos de evangelio).

Pero han también escribas (funcionarios sagrados) sacerdotes que se han buscado a sí mismos, creyéndose superiores a los otros, y han vivido a costa de los donativos, engaños, regalos y ofrendas de las viudas. Así lo supone Jesús, así lo resalta el evangelio de Marcos, en este relato sorprendente, lleno de ironía y de durísima condena (contra los escribas) y de simpatía inmensa hacia la viuda creyente (y quizá engañada por los escribas‒sacerdotes).

Ésta es quizá la imagen más persistente de mi catolicismo rural, espelcialmente en la Galicia marinera, con un tipo de curas/escribas con tipo de funcionarios, que mandaban sobre la mujeres pobres de negro (en gran parte viudas) que asistían a sus cultos y pagaban misas…Distingo así las dos partes del texto, un prodigio de crítica acerda contra los escribas y otra de ternura emocionada por lasa viudas pobres.

Hoy quizá las cosas son algo distintas, pero el estereotipo de esta páginas de Marcos me sigue impresionante.

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4.11.18. El mandamiento y credo cristiano es “amarás...”

Se dice en otro plano que hay diez mandamientos (y son buenos), y en otro que hay dos artículos de fe (y son también bueno), con muchos añadidos más o menos certeros… pero según la Biblia no haya más que un mandamiento y un credo (que es doble: amar a Dios, amar al prójimo…).

Se trata, pues, de creer en el amor y de hacer amor, o mejor dicho, de hacerse amor, por encima, en el principio, de todos los mandamientos y los credos.

Sin duda, el amor es una de las palabras más gastadas y manipuladas de la humanidad, lo mismo que Dios. Algunos dicen: oigo Dios y cojo una pistola para defenderme. Otros contestan: oigo amor y escapo, no me cojan y me aten.

Y sin embargo Dios es lo mismo que amor, y amor es lo mismo que vida… de forma que la vida es un aprendizaje de Dios y (o) de amor. En eso estamos, ése es el evangelio de este domingo. Quizá nunca se ha dicho una palabra más rica, prometedora, gozosa y exigente que ésta que sigue. Buen domingo, buen amor a todos.

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1-2. 11. 18 Santos y difuntos: El Purgatorio, apuesta y compromiso por la vida.

La Biblia nos sitúa ante el dilema de la destrucción o la purificación, empezando por Dt 30, 15-18 (pongo ante ti la vida y la muerte...) y culminando Dan 12, 1-3 y Mt 25, 31-46: (unos para la vida, otros para la muerte).

Eso significa que el ser humano es capaz de salvarse o condenarse, conforme a un ley de simetría, representada con el signo más normal de la balanza: se ponen en un plato las acciones buenas, en el otro las perversas, y Dios mismo, o su representante (Miguel, un ser divino), va pesando a cada uno, decidiendo de esa forma su destino.

Ese mismo signo aparece en la imagen de las dos puertas o caminos, de la derecha y de la izquierda (ancho es el camino de la perdición, estrecho el que conduce hacia la vida: Mt 7,13-14), que está en el fondo de Mt 25, 31-46, con Reino de Dios e infierno.

En un sentido, esa simetría es necesaria, pues se encuentra internamente vinculada con la forma en que entendemos la vida, con la distinción del bien y el mal. Pero empezando ya en el Antiguo Testamento la misma fe en Dios (que es fe en la Vida sobre la muerte) supera esa simetría de cielo e infierno, como dice Ex 34, 6-7, y de un modo especial el libro de la Sabiduría:

Te compadeces de todos, porque todo lo puedes,
cierras los ojos al pecado de los hombres, para que se arrepientan.
Amas a todos los seres y nada aborreces de lo que has hecho;
si odiaras alguna cosa, no la habrías creado (Sab 11,23-25).

Sobre lo bueno y malo, que los hombres trazan con sus obras, Dios despliega el principio de un amor más elevado, que es poder de creación y perdón, de bondad y cercanía amorosa, en una línea que podemos y debemos vincular con el "purgatorio", que no es castigo para purgar pecado, sino camino abierto de purificación para el amor.

En esa línea, el purgatorio empieza aquí, como exigencia y tarea de transformación de la vida para el amor y para el gozo de todos, como purificatorio o amatorio , en línea personal y social: que nos dejemos cambiar por amor, que cambiemos nosotros y ofrezcamos espacio y camino de transformación a los demás, como dice Jesús:

Amad a vuestros enemigos, orad por vuestros perseguidores,
para que seáis hijos de vuestro Padre celestial,
que hace salir su sol sobre buenos y malos,
y envía su lluvia sobre justos e injustos (Mt 5, 44-45).

Desde ese fondo quiero desarrollar unas ideas sobre el purgatorio, entendido como símbolo de la purificación final de la vida (paso de la condena a la esperanza de la salvación), pero sobre todo como exigencia de maduración y transformación en esta vida, dentro de la tierra.

O nos purificamos y cambiamos, en esta misma historia (superando la dialéctica de violencia y opresión) o nos destruimos totalmente. Ciertamente, no están mal las "misas de difuntos y las flores de los cementerios", como experiencia de comunión en Cristo con aquellos que han muerto. Pero la verdadera "mira y flor" de todos los santos y difuntos es la transformación en amor (la purificación) de los hombres y mujeres en el mundo, en línea de justicia, solidaridad y gratuidad.

El purgatorio no está fuera, ni después, sino que debemos asumirlo y recorrerlo en este mundo, como supo Jesús, como desarrollaron de forma muy honda no sólo Dante sino los grandes pensadores y santos cristianos (y de otras religiones).

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28.10.18. Los ojos de Bartimeo


28.10.18. Dom 30, tiempo ordinario. Mc 10, 46-52
Los peregrinos que venían de Galilea caminaban por tres o cuatro día… y aprovechaban el Sábado para descansar el Jericó, antes de iniciar la etapa final de ascenso a Jerusalén, con más de 1.200 metros de desnivel.

Allí habría descansado Jesús, cumpliendo el precepto legal, con los demás peregrinos, pues nadie subía por el camino de Jerusalén en Sábado, aunque el evangelio de Marcos (a diferencia del de Lucas) no dice nada del descanso en Jericó, en casa de Jairo.

El caso es que salen de Jericó, y a la misma salida encuentran al ciego, sentado al borde del camino, pidiendo limosna.

No hay nada más triste en el mundo que no ver a Jesús cuando pasa..
. y por eso el ciego pide un milagro para verle. Quiere que Jesús sea su faro en el camino, su camino en la roca, su meta. Por eso, está dispuesto a todo, y llama a Jesús. Nada más triste que los ojos de Bartimeo, a no ser que venga Jesús, para abrir sus ojos...

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21.10.18. DOMUND: MIGRACIÓN Y MISIÓN

En otro tiempo, el DOMUND (Domingo Mundial de las Misiones) era una jornada de afirmación de la propia verdad cristiana (que otros no tenían, de forma que podían irse al infierno) y de recogida de dinero, en huchas especiales, con caras de negros, indios o amarillos, a los que debían ayudar con su presencia y su palabras los misioneros cristianos.

Esa imagen de huchas y colectas de dinero, con el canto a la obra religiosa de los misioneros y a la necesidad de colaborar con ellos, forma un elemento clave de nuestra antigua conciencia católica. Han pasado los años y las misiones continúan, y muchísimos misioneros y misioneras realizan una de las obras sociales, culturales y religiosas más importantes no sólo entre cristianos, sino en el conjunto de la humanidad.

Pero, al mismo tiempo, el concepto y tarea de la misión cristiana ha cambiado poderosamente. Ya no se ven huchas de colecta como aquellas, ni son tantos los religiosos y religiosas que van de misión…, de manera que incluso se ven misioneros (sacerdotes, religiosos/as) que, haciendo el camino inverso, vienen de África o América a poblar nuestros conventos, a regir nuestras parroquias, a compartir nuestros cultos, dándose la circunstancia de que en algunas iglesias de Alemania o Francia, de Italia y España se ven más emigrantes extranjeros que europeos.

En este contexto advertimos que la misión cristiana se encuentra internamente vinculada con una nueva oleada de migración, entendida como un tema no sólo laboral y social, sino también cultural y religiosa. Quizá llega el momento de hablar no sólo de las consecuencias religiosas de un tipo de migración que en sí sería neutral sino de entender la migración como fenómeno esencialmente religioso, al menos en perspectiva cristiana, conforme a la palabra de Jesús: Era extranjero y me (o no me) recibisteis.

El extranjero se ha vuelto signo de Jesús (de la nueva humanidad) y el cristiano, por su parte, empieza a definirse como un hombre o mujer que acoge al extranjero.

Antes daba la impresión de que el Cristiano era un hombre "que estaba en casa" (que había encontrado su hogar) y que salía fuera (a la misión) como de paseo, para dar una vuelta por el mundo, sabiendo que tenía su casa asegurada en su iglesia o comunidad de origen.

Ahora, sabemos que el cristiano es un hombre que no tiene casa previa, sino que hace casa (se hace casa) estando en camino, acogiendo a los que vienen y/o buscando a los que están en otros partes, para así aprender juntos, compartiendo el don y aventura misionera de la vida.

No hacemos misión, somos misión, no sólo yendo a otros lugares, sino recibiendo a los que vienen de ellos..., pues (a diferencia de zorros o pájaros) el hombre o mujer como Cristo no tiene donde reclinar la cabeza (Mt 8, 20)

Se abre así un tema esencial de misión entendida como migración, en el sentido doble de salida y de acogida, como ha vuelto a decir el Papa Francisco (Iglesia en salida...). Aquí no puedo ofrecer un desarrollo conjunto del tema, pues no sé si ha sido expuesto todavía de un modo consecuente, pero quiero y puedo esbozar algunas reflexiones de tipo introductorio, tomando como base unos esquemas expuestos ya el año 2006 por los Misioneros del Verbo Divino, en la Universidad de Sankt Augustin (junto a Colonia, en Alemania).

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21.X.18. Quien quiera ser mayor sea el menor de todos

Domingo 29. Ciclo B. Mc 10, 35-45. Éste es un texto “eclesial”, quizá el más importante del evangelio de Marcos, elevado como advertencia para aquellos que utilizan a Jesús para obtener un poder religioso, social o económico sobre los demás, a quienes en vez de ayudar explotan y dominan.

Es, al mismo tiempo, un texto político,
hincado en el centro del evangelio, como señal para todos los que quieren tomar el poder para aprovecharse de los demás, como clase explotadora o extractiva (que no produce, sino que extrae a los demás lo que producen).

Es un texto que se ha utilizado más veces como advertencia para cristianos, pero que ha de aplicarse también (sobre todo) a la Iglesia en su conjunto, y con ella a la misma sociedad.
Tomo lo que sigue de mi comentario de Marcos. Buen domingo.

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14.10.18. Por el ojo de una aguja ¿Se puede salvar un mundo rico?

Tiempo ordinario, dom 28: Mc 10, 17-30. Es un evangelio largo, y sólo comentaré su parte final: ¿Pueden "salvarse" los ricos? Esto es: ¿tiene sentido y futuro una sociedad como la nuestra que sólo quiere riqueza y más riqueza?

‒ La riqueza es riesgo para quien la tiene, pues tiende a convertirle en un Dios falso, destruyendo así los más hondos valores de la vida (haciéndole cautivo de ella, incapaz de vivir en libertad y gozo). En esa línea se sitúa la mal-aventuranza de Lc 6: ¡Ay de vosotros los ricos…!. Difícilmente puede el rico alcanzar la felicidad, es decir, el Reino de Dios, si no comparte lo que tiene, no sólo en el futuro, sino aquí, en este tiempo.

‒ La riqueza es un riesgo para los pobres, que quedan así a merced de la riqueza de otros propensos también a la ira y venganza, con riesgo de morir de hambre. Nuestra sociedad suele hablar más del riesgo de los pobres. En ciertos momentos, el evangelio insiste más en el riesgo de los ricos a los que hay que salvar de su riqueza, como decían unos versos León Felipe que ahora recreo libremente:

Hay que salvar al rico, hay que salvarlo de la dictadura de su riqueza,porque debajo de su riqueza hay un hombreque tiene que entrar en el reino de los cielos...

Hay que salvar al rico y al pobre... El Hombre, el Hombre es lo que importa. Ni el rico, ni el pobre importan nada... Ni el proletario, ni el diplomático,ni el industrial, ni el arzobispo,ni el comerciante, ni el soldado, ni el artista, ni el poeta...

El tema de fondo es por tanto: ¿Se puede "salvar" una sociedad como la nuestra que parece que no quiere ya más que su riqueza? ¿Tiene futuro un mundo cuyo Dios principal es el dinero?

Según el evangelio es difícil, pero no imposible. Ante ese riesgo de la riqueza nos sitúa hoy San Marcos, cuyo texto sigo comentando con mi libro sobre su evangelio.

Imagen 1: Señal de tráfico en el desierto de Judea
Imagen 2: Camellos en fila hacia la tierra prometida por el ojo de la aguja.
Imagen 3: Investigad el evangelio de Marcos.
Buen fin de semana a todos

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7.10.18. Serán una sola carne: matrimonio (Mc 10, 2-9 par)

Dom 27, tiempo ordinario. Mc 10, 2-9La Palabra de Dios se ha encarnado no sólo en Jesús (Jn 1,4), sino en todo matrimonio, que es “palabra de Dios”, siendo palabra de dos, un hombre,una mujer, dos personas, que descubren uno en otro y con el otro sentido más hondo de su vida, y deciden compartirla, en comunión de amor, sobre toda ley particular, como alianza permanente, “matrimonio”.

La palabra matrimonio significa etimológicamente munus o tarea de madre, al servicio de la gestación y educación de los hijos. Pero según el evangelio de Jesús el matrimonio es algo anterior: es la “matriz” o fuente común de vida donde dos personal (en general un varón y una mujer)con‒viviendo y existen co‒existiendo.

Significativamente, al referirse al matrimonio, Jesús ha puesto de relieve la fidelidad o comunión de dos personas, que son al con‒vivir, por humanidad, antes de toda ley positiva de poder de uno sobre otro (en este caso del marido).

Este evangelio plantea la gracia original del matrimonio rechazando la pregunta de poder, según ley, del fariseo: ¿Puede el hombre despedir a la mujer? (Mc 10, 2). Ésta es una pregunta patriarcal que se plantea desde el poder del hombre sobre la mujer, poder que Jesús rechaza, con palabras de la misma tradición israelita (Gen 1, 27; 2, 24-25).

Ésta era la pregunta que por entonces planteaban ciertos grupos, más interesados por resolver el tema en clave de ley, con superioridad del varón (como en ciertos lugares "cristianos" de la actualidad), que por descubrir y potenciar el principio superior de vida en comunión, en línea de fidelidad personal y de igualdad en la tarea de hacerse personas, uno al otro y en el otro.

‒‒ Los fariseos (Mc 10, 1-2) suscribían un tipo de “ley” (Dt 24, 1-3) que concede a los varones el poder de expulsar a las mujeres (divorciarse de ellas) con la condición de darles un documento (libelo) de repudio, pues para ellos el matrimonio es una relación de poder y conveniencia, no de Reino de Dios. Así defendían un tipo de patriarcalismo, aunque “moderado por ley” (la mujer tenía el derecho de exigir un documento de libertad, al ser expulsada)

‒‒ Jesús relativiza esa ley, al entenderlo como una concesión («por la dureza de vuestro corazón... »), apelando a la palabra originaria del Génesis que vincula de forma radical a los esposos, declarando que el varón no tiene poder para expulsar a su mujer según ley (ni viceversa), pues el matrimonio como toda relación radicalmente humana va más allá de toda forma de dominio de unos sobre otros (patriarcalismo) o de un tipo de ley que se impone sobre todos.

En este pasaje ofrece Jesús su palabra originaria sobre el matrimonio, oponiéndose al poder que los maridos sobre las mujeres, insistiendo en el don y tarea de la fidelidad personal dentro de su proyecto de familia mesiánica, abierta a los pobres y extendida hasta abarcar cien madres-hermanos-hijos (tema central del evangelio de Marcos en todo lo que sigue: Mc 10‒11).

Al final quedan pendientes muchos temas, que el Papa Francisco ha planteado en parte en su ministerio pastoral (y en su documento sobre la familia: Amoris Laetitia, 2016...), con escándalo y rechazo de algunos, que indica la importancia, y la belleza, la novedad y dificultad de la propuesta de Jesús.

Antes de seguir comentando el texto (a la luz de algunas cosas que he escrito sobre el tema) he de volver a recordar que Jesús no trata (en este contexto) de los hijos, que son importantes, pero vienen más tarde. El tema son los mismos esposos: la capacidad que tienen de fundar y desplegar una vida de fidelidad y unión definitiva, desde la igualdad y libertad de ambos.
Imagen 1: matrimonio judío,una puerta abierta y misteriosa, otra cerrada
Imagen 2: ante el riesgo de la ley, un anillo en el aire
Imagen 3: una palabra del papa Francisco.

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30.9.18. Si tu mano escandaliza... Una sociedad e iglesia de escándalo

Dom 26. Mc 9, 38-48. Dejo a un lado el tema del exorcista no comunitario, para centrarme en el tema del escándalo de los pequeños:

-- Está en el fondo el motivo de una sociedad e iglesia de fuertes, que se creen capaces de utilizar (escandalizar: hacer caer) a los pequeños, es decir, a los más débiles, los pobres, los niños, en un plano religioso y social, afectivo e incluso sexual.

-- Vivimos en una sociedad de escándalo..., que utiliza y destruye a los pequeños... Hay un escándalos de gastos militares, de mentiras políticas generalizadas, de riqueza ostentosa que atrae y destruye a los más pequeños... El escándalo de una sociedad espectáculo, hecha para escandalizar... con su resultado de pateras perdidas en los mares, de fronteras cerradas, de miles de muertos.

-- vivimos en una iglesia de poder social y religioso de escándalo, que se establece desde arriba, en línea jerárquica y "patriarcalista" de dominio, donde los que se creen dotados de un poder legítimo (superiores) utilizan a los más pequeños (los de abajo) en línea económica, afectiva y religiosa y, sobre todo, de "conciencia", apareciendo y actuando a veces como "terroristas mentales", diciendo a los demás lo que son y han de ser, utilizando para ello un tipo de "poder de conciencia".

-- En ese contexto sitúa el evangelio el gran pecado que consiste en "escandalizar" (utilizar, hacer caer, pervertir) en un plano social y sexual, económico y religioso a los más pequeños, como en un "imperio establecido por la fuerza...". En ese contexto introduce Jes´s la referencia simbólica a la mano, al pie o al ojo que escandaliza o destruye a los otros, añadiendo que el buen creyente ha de ser capaz de cortar la mano o pie o de arrancar el ojo, a fin de conservarse así “entero” para el Reino (de no destruir a los demás). En esa línea se puede situar el "pecado de la pederastia" que no es sólo de tipo sexual, sino también afectivo y de dominio de vidas y conciencias.

Hay, sin duda, un escándalo individual, propio del “cristiano” autosuficiente, que se justifica y exalta a sí mismo, pero destruye a los otros. Ese cristiano debe, sin duda, cortarse simbólicamcante la mano, el ojo o el pie que escandaliza a los demás (y que le destruye a sí mismo), para seguir de esa manera a Jesús y para hace bien a los pequeños.

Ciertamente, es duro un tipo de pequeño escándalo sexual, con niños, con personas menores... Pero el escándalo al que alude Jesús es también social y de Iglesia. La Iglesia en su conjunto ha de mirarse y ver cémo escandaliza (hace caer) a los pequeños, no sólo dentro de ella, sino fuera (en su entorno social), pues, para ser verdadera, ella ha de estar dispuesta a “arrancarse” muchas de las cosas que parecen muy valiosas:

¿Qué debe cortar la Iglesia para no ser escándalo? Jesús habla de mano, pie, ojo (genitales…), en sentido radical, pero no físico (pues esa mutilación no sería radical, iría en contra de Mc 7, 14-23)? Otras cosas tiene que cortar la iglesia en línea de poder opresor de conciencias, de riqueza escandalosa, de falta de humanidad y de evangelio? Dejo ahora la respuesta para los lectores.

De esa Iglesia que se “automutila” y se vuelve "pequeña" para acompañar y ayudar a los pequeños, haciéndose evangelio y abriendo así un camino de comunión y ayuda mutua con los menores y los pobres (pequeños, alejados), quiere hablar esta postal.

Esta es la iglesia de Jesús que, en vez de "comportarse como un Dios más alto", utilizando a su servicio a los demás, se hizo pobre entre los pobres, encarnándose en la vida y el camino de los más pequeños, para compartir con ellos el camino y la esperanza del Reino. Buen domingo a todos.

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23.9.12. Y abrazando al niño, les dijo... Un programa de iglesia

Mc 9, 33-37. Dom 25. Este evangelio recoge un tema clave de la vida y proyecto de Jesús: La prioridad del niño, en sentido social, afectivo y administrativo, y puede así centrarse en tres rasgos:

1. Un proyecto y camino social, abierto de un modo gratuito y poderoso a los últimos del mundo, en especial hacia los más pequeños y necesitados, que son los niños, carentes de abrazo. Sin solidaridad y afecto a hacia los más necesitados no existe evangelio.

2. Un proyecto afectivo, de aprendizaje de abrazo. El evangelio es un "modo de querer", un compromiso de amor generoso. No basta la ayuda social externa, es necesario el encuentro afecto que se expresa, de un modo privilegiado en el abrazo dirigido al niño (no para utilizarle de un modo sexual, pederasta), sino para comunicarle, cuerpo a cuerpo, el cariño más hondo, haciéndole así capaz de amor

3. Un compromiso organizativo, servidores de los niños y los necesitados.. Los elementos anteriores (proyecto social, abrazo) resultan inseparables del compromiso "militante" de aquellos que quieren seguir a Jesús, que han de renunciar a todo poder de imposición, para servidores sociales y afectivos de los más pobres, siendo en especial "amigos" y maestros de amor de los niños.

Este evangelio ofrece un intenso programa social de justicia afectiva (de abrazo) y organizativa (de servicio), en gesto de entrega de la vida, no de poder y de utilización social y sexual de los otros, sino de regalo de amor concreto, para que ellos (en especial los niños) puedan sentirse amados, acogidos... y crecer en libertad y esperanza de vida . Ésta es la raíz de toda anti-pederastia: que es interés y compromiso personal de amor, superando así (por elevación, no por negación) toda utilización de los niños.

Por eso, los cristianos, seguidores de Jesús, han de ser mujeres y hombres de justicia, de madurez afectiva desbordante (de abrazo) y de compromiso concreto a favor de los demás, desde el poder de la vida (que es el poder del evangelio), no desde el dominio de unos sobre otros.


Jesús resuelve el tema de un modo teórico (diciendo que quien quiera ser primero ha de hacerse servidor de todo), pero sobre todo de un modo práctico: Poniendo en el centro a los niños y añadiendo que el Reino de Dios sólo es posible allí donde los importantes son los niños.

1. Éste es un evangelio de justicia, que debe sonar como dinamita en un mundo como el nuestro donde cada día mueren docenas de miles de niños de hambre, porque nosotros (los grandes) seguimos discutiendo sobre quiénes son (somos, hemos de ser), para mantenernos de esa forma los primeros (que nuestra economía sea la más poderosa del mundo).

Éste es un evangelio tierno, emocionante… pero suena como trompeta apocalíptica en un mundo (una Iglesia) donde seguimos utilizando a los niños en función de ideales sociales o sagrados, a través de diversos tipos de pederastias o paido-fobias, construyendo un mundo en el que millones de niños no podrán vivir en comunión afectiva, en esperanza de vida.

3. Este es un evangelio de transformación organizativa de la iglesia,, un evangelio dirigido a los que gobiernan las comunidades, que tienen la tentación de imponer su poder religioso sobre los demás... Pues bien, en contra de eso, en el principio de la Iglesia, Jesús nos ofrece este de transformación de la autoridad, para convertirla en servicio de justicia y de amor hacia los niños.

Buen bien de semana. Siga quien quiera entrar en tema lea el texto de Marcos, y si quiere siga después con mi comentario.

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14.9.18. Recuperar a Pedro. Ante la tarea de Francisco

Dom 24, tiempo ordinario. Mc 8, 27-33.

Éste es un pasaje enigmáticos del evangelio de Marcos, silenciado por Lucas, corregido por Mateo… un pasaje esencial de la Biblia, en el que Pedro dice a Jesús tú eres el Crito, y Jesús le responde (Mc 8: ¡Apártate de mí, Satanás, pues vas en contra de Dios…).

Ha existido un Pedro que ha querido convertir a Jesús en Cristo Político, con todo el poder social sobre la tierra, un Pedro que puede terminar siendo peligroso, pues va en contra del evangelio.

Por eso, Jesús ha tenido que corregir a ese Pedro, exigiéndole que retorno al buencamino (el de Jesús), que abandone la línea de poder, ques es la de Satanás.

La iglesia católica, en general, ha olvidado este pasaje de Marcos, en el que Jesús critica al deseo de poder de Pedro llamándole "Satanás"... Esa Igiesia ha insistido en una interpretación bastante triunfalista del pasaje queriéndose apoyar en un Pedro-Papa lleno de poder sobre la tierra.

Éste año 2018 es un buen momento para retomar este evangelio, después de haber escuchado y leído la carta de Mons. Viganó que acusa al Papa Francisco de conocer y no condenar ciertos males de la iglesia, pidiéndole que se "aparte", es decir, que renuncie al "poder papal", dejando abierto el paso para un Papa verdadero (en la línea de Mons. Viganó y de aquellos que están de su parte.

Estamos en un momento duro fuerte, cuando cardenales y obispos cristican abiertamene al Papa, cosa que es sí nos parece muy buena, pues un Papa al que no se pudiera criticar no sería Papa verdadero, signo de unidad en la diversidad de las Iglesia.

Pienso, sin embargo, que la crítica de Viganó no ha sido clara, no sirve en verdad para avanzar en solidaridad, buscando juntos caminos de evangelio... transformando la institución clerical-

En ese contexto de la crítica de Vigano y del "silencio activo" del Papa, dejando que los temas se aclaren dede su mismo fondo, tras haber convocado a los presidentes de las conferencias episcopales para tratar juntos del tema, quiero leer una vez más este pasaje de Marcos, utilizando elementos de mi Comentario a su libro, en solidaridad intensa con el Papa Francisco, no para que no puedan darse y disentir personas como Viganó, sino para que la disensión sea camino más alto de comunión en pluralidad de evangelio, al servicio de los máss indefensos, como son los niños (en el caso de fondo de una prepotencia clerical que unida a veces a un tipo de inmadurez afectiva y de deseo de poder ha podido desembocar en formas de pederastia).

Ha pasado el año 2017, los quinientos años de Lutero, que criticó al Papa/Poder a partir de este pasaje de Mc 8… Un Lutero que no quiso (o no pudo) llegar al Pedro de Mt 16… En ese camino que va de Mc 8 (Pedro satánico) a Mt 16 (Pedro piedra de la Iglesia) se sitúa toda la tradición critiana: Católicos, ortodoxos, protestantes…

Por eso es bueno que entremos hoy en este pasaje de Mc 8, sabiendo que este pasaje no es todo el NT (ni toda la Biblia, ni toda la historia cristiana…), pero es fundamental. Olvidar este pasaje es renunciar a la catolicidad cristiana. Así voy a indicarlo (retomando algunos elementos de mi comentario de Mc), en una postal algo larga, dividida en dos partes.

Esta postal quiere ser un ejercicio escolar (y dramático) de lectura de la Biblia, en este momento de la Iglesia. Buen domingo a todos.

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Jueves, 15 de noviembre

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