A mis amigos y hermanos mercedarios/as dedico este pequeña reflexión, sobre María la Cautiva y Encarcelada... en el día de su fiesta, 24 de Septiembre Se le llama Redentora porque ha sido y sigue siendo realmente esclava y oprimida (es signo de la presencia de Dios en los encarcelados y excluidos de la sociedad).Decir Merced es decir opresión y cautiverio, exclusión y cárcel. Decir Merced es decir libertad. Y todo ello está vinculado, para muchos cristianos, al signo de María, la madre de Jesús.
>> Sigue...
|
Retomo el motivo de la mujer en las religiones y en el cristianismo. Para ello le he pedido a mi amigo Ariel Álvarez Valdés un trabajo sobre Jesús y las mujeres, en el último número de la revista Éxodo, donde yo también he publicado un trabajo sobre Biblia y Religiones, que presentaré un próximo día. Dejo a un lado otras cuestiones que me han venido ocupando en los últimos días y vuelvo a un tema esencial del evangelio y de la vida cristiana, que no ha sido todavía adecuadamente asumido por algunos círculos de las iglesias. Ariel, una vez más, gracias por su aportación.
>> Sigue...
|
El día quince de agosto, en pleno verano septentrional, la cristiandad católica celebra la Asunción de María, que ha sido “elevada” al cielo, es decir, que ha culminado su vida en la Vida de Dios. Conforme al principio de la encarnación, cuando más se sube más se baja, cuanto más se penetra en Dios más se introduce en la entraña de la historia y de la vida de los hombres. Por eso, la fiesta de la Asunción puede llamarse también fiesta y memoria de la Descensión: es decir, de la Presencia del signo y figura de María en la realidad humana. Así lo supone el Vaticano II en la Lumen Gentium 62, cuando afirma que, “estando en el cielo, como asunta”, María realiza su oficio de mujer y persona, de amiga y compañera entre los hombres y mujeres de la tierra. Por eso, cuando rezamos “hágase tu voluntad así en el cielo como en la tierra” podemos pensar en la María del cielo, que vive en la plenitud de Dios (del mesianismo cumplido) y que sigue habitando en la tierra (donde tiene que cumplirse lo que ella significa: amor y libertad, ternura y justicia, dignidad universal, familia). Mientras todos los hombres y mujeres de la tierra no puedan vivir y desplegar el ideal del símbolo mariano no podemos decir que ella ha subido del todo al cielo. Para que María suba al cielo tenemos que hacer que ella penetre profundamente en la tierra: ofreciendo dignidad y belleza a todas las mujeres (y hombres) que viven en ella. Mientras haya mujeres (y hombres) que sufren en la tierra no podemos decir que María ha subido al cielo, no podemos celebrar en plenitud su Asunción, la fiesta de Agosto
>> Sigue...
|
Se celebra mañana la fiesta de la Epifanía, la revelación del Dios de Jesús que enciende su estrella en Oriente, para que todos los pueblos puedan contemplar y aceptar el misterio de la vida que nace. La estrella delos sabios del mundo, de oriente y occidente, nos lleva hasta un Niño que sólo podrá vivir si le acogemos y cuidamos, como María y José cuidaron al Niño de Belén. Todos los sabios y reyes al servicio del niño más frágil. Creer en Dios significa cuidar a los niños, a todos, y con ellos a los seres más frágiles del mundo. Eso es Navidad.
>> Sigue...
|
Jn 1, 1-18. Este domingo 2 después de Navidad tiene el mismo evangelio de la Misa Mayor de Navidad, y así lo comenté en el post del 25 de Diciembre, ofreciendo una visión general de ese texto clave de la Biblia y de la Iglesia, que antes se llamaba en Segundo Evangelio (y se leía en todas al final de todas las misas). Hoy quiero fijarme en unas palabras discutidas de ese texto, en la línea de lo que vengo diciendo sobre “nacer de Dios, nacer de una mujer”, pues este pasaje puede suponer que nacer de sangre/mujer y de deseo/varón es malo. El texto litúrgico traduce esas palabras de un modo piadoso, diciendo que los que creen en Jesús “no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios”. A primera vista, ese pasaje rechaza (y en algún sentido condena) el amor carnal, el amor humano, de una forma gnóstica. Por eso será bueno comentarlo... y abrir una discusión, si hace falta.
>> Sigue...
|
Publiqué hace dos días una larga meditación teológica sobre la frase central de Gal 4, 4: Nacido de Mujer. El texto era complejo y, a pesar de ello, mereció algunos sabrosos comentarios. Hoy quiero exponer de nuevo el tema, de manera más sencilla, de manera que pueden seguirlo más lectores. En el fondo hay un misterio insondable, que no puede resolverse con razones: El Hijo de Dios se ha encarnado. Pero los misterios no son sólo objeto de veneración, sino también un tema de buen pensamiento; por eso os invito a seguir pensando conmigo en esta Navidad, sobre el Dios que ha enviado a su Hijo, nacido de mujer.
>> Sigue...
|
En el centro de la liturgia de mañana (1 de Enero del 2009: Santa María,Madre de Dios) está el pasaje donde Pablo anuncia la llegada del Hijo de Dios (Gal 4,4), diciendo que en la plenitud de los tiempos Dios envío a su Hijo, nacido de mujer (genomenon ek gynaikos). Es evidente que en un primer nivel Pablo afirma lo más obvio: Jesús ha: nacido de mujer, y eso significa que el que nace es un ser humano, como sabe bien el judaísmo (cf Job 14,1; 15,14; 25,4) y quizá el mismo NT (cf Mt 11,11; Lc 7,28) al hablar de "hijo de mujer". Pues bien, ése que nace de mujer es Hijo de Dios. Aquí está el núcleo teológico del misterio de la Navidad y sobre ese centro quiero ofrecer hoy una meditación teológica, una teología de la Navidad, según san Pablo, ampliando en otro nivel lo que ayer dije con la ayuda de AX, en un plano confesional (para bien entender lo que digo sería necesario volver a Gen 3, donde se habla de la mujer que lucha contra la serpiente; aquí supongo conocido el tema, no lo desarrollo) . En esa línea, hoy he querido dedicar a todos mis lectores una página de teología estricta, un poco larga, no para que todos la lean, sino para que pueden descubrir que hay temas que exigen cierta dedicación filológica e histórica. Dios no está sólo entre los libros; él está más bien en los pesebres y cortizos, en las barricadas y hospitales, en los suburbios de la vida. Pero también podemos encontrar su rastro entre los libros de autores como Pablo. A quienes siguen ese rastro dedico esta reflexión teológica de fin de año. Buen día 31 de Diciembre 2008 y gracias por haberme acompañado a lo largo del año, con casi un millón de lectores.
>> Sigue...
|
El problema no es la paternidad ni la maternidad biológica, en plano humano, pues son millones los padres que, gracias a Dios, engendran hijos e hijas sobre el mundo, sino la paternidad mesiánica. (a) El problema está en saber cómo un hombre israelita, llamado José, de la familia de David, pudo ser padre mesiánico (por fe) del mismo Hijo de Dios. (b) El problema está en saber cómo una mujer israelita llamada María pudo ser madre mesiánica (por fe) del mismo Hijo de Dios. El problema es cómo ambos pudieron encender en Jesús la llamada y tarea de su acción como mensajero del Reino de Dios. El misterio está en saber cómo Jesús, siendo hombre, de la descendencia de David (Rom 1, 3-4) y del esperma de Abraham (cf. Rom 4; Gal 3), hijo de María de Nazaret, es Hijo de Dios en la eternidad del misterio divino. En este contexto quiero evocar el tema de los árboles genealógicos de Jesús, que la tradición cristiana ha tomado de dos grupos judeo-cristianos, uno de tipo más regio (Jesús es Hijo de Reyes: Mateo), otro de tipo más apocalíptico (Jesús es hijo de patriarcas pre-diluvianos: Lucas [Postdata de las 18: Quería que este post tratara sobre las geneslogías de Jesús y de su sentido mesiánico, no sobre el carácter virginal o no de su nacimiento, en un sentido biológico, que es un tema distinto. Por eso he cambiado las referencias a José como posible padre biológico de Jesús... por si los lectores quieren centrarse en el sentido de las genealogías como tales, es decir "en el árbol de Jesé" (Mateo) o en el "árbol de Adan-Henoc" (Lucas). De todas formas, gracias a todos los que han intervenido sobre el tema... y perdonen esta cambio]
>> Sigue...
|
El Estado de Israel ha vuelto a sacar su espada grande contra la espada de los palestinos, respondiendo con una violencia mayor a la violencia menor de los encarcelados en la Franja de Gaza. Con este motivo, retomando el motivo de un comentario del 27, quiero presentar una reflexión sobre tres espadas, a cada uno la suya: la de Simeón, el patriarca vengador, antepasado de los judíos; la de Judit, la viuda justiciera que mata al invasor borracho; y la de María, que sufre y sufre por cuidar al niño en amor, al servicio de la vida. Mi texto es un comentario bíblico, pero quiere servir de parábola. a las cosas que han pasado y pasan en Gaza, a dos tiros de piedra de Belén, ciudad de la Paz deseada. No quiero comentar mucho los textos, dejo a los lectores que lo hagan... No pongo conclusión, la conclusión puede ser María, la Madre de Jesús, que sabe sufrir por sus hijos, por todos sus hijos. Sólo allí donde una mujer (y un hombre) son capaces de asumir el sufrimiento de la vida, al servicio de la Vida, como María, la madre de Jesús, puede haber futuro para la humanidad . Que sirva esta reflexión de recuerdo emocionado de las mujeres y niños (y también de los hombres) inocentes que han muerto en Gaza, la víspera del día de los Inocentes de Belén, con el deseo de que los hijos de Hamor de Siquem y de Simeón de Jacob pacten al fin y terminen asumiendo lo que quería el principio de la Biblia: que se casen en amor unos con otros; que se olviden la historia de la muerte (incluida la de Judit), que se celebren las historia de la vida
>> Sigue...
|
La liturgia católica dedica el domingo después de Navidad a la Celebración de la Sagrada Familia. Hablé ayer de la familia de Jesús, congregada sobre el campo abierto (en los relatos de la multiplicación de los panes) y volveré a hacerlo mañana, con motivo de la gran Fiesta de Familia de la Plaza de Colón, en Madrid. Hoy quiero comentar una parte del evangelio de este domingo, que trata de la Presentación del Niño Jesús en el templo, con las palabras de un anciano profeta judío llamado Simeón que presenta a María como creadora de familia. El evangelio incluye otros temas, pero me centraré en el gesto y palabra de Simeón, con el dolor de María, creadora de familia
>> Sigue...
|
Un hermano de Karibu escribe: "Amigo Xabier, me sorprende que TÚ nos presentes esta reflexión de Crispa dando la impresión de avalarla. Me parece perjudicial dado tu rigor en temas de Revelación, teología y espiritualidad". Gracias, amigo de Karibu, por la advertencia, pero he querido que mi blog sea un lugar donde caben muchas voces, sin entrar a juzgarlas ni avalarlas, pues ése no es mi oficio. De todas maneras, dado pareces pedirme un juicio sobre el tema, te lo ofrezco, sin descalificar a Krispa de Asunción. El texto que ofrezco está tomado de mi libro Enquiridion Trinitatis, donde hallarás un discurso más elaborado sobre la relación entre Dios y María. Es largo, pero quizá tengas tiempo para leerlo en estas navidades. Un abrazo y buen día a todos, entre Crispa de Asunción y este pequeño Crispo de Orozko que soy yo. Y suerte a los hispanos, el día de la suerte... Y los amigos de Joaquín no olvidéis que ha nacido Marcos II.
>> Sigue...
|
22.12.08 @ 07:56:03. Archivado en Dios, María
Me escribe Crispa (María Cristina Spat…) del Paraguay, que ha venido entrando con cierta frecuencia en el blog. Me dice:
«Este material es producto de mis meditaciones... ¡de años!, que ahora he tratado de condensar en este escrito, humilde y sin fundamentos de instrucción formal en documentos o Escrituras Sagradas. Y con la inspiración y aliento de la participación en el blog a su cargo. Diríamos que hago una suerte de estudios teológicos 'empíricos', que en guaraní (nuestra segunda lengua) se dice 'chae'».
Gracias Crispa. Voy a presentar tu trabajo, dejando que los lectores lo valoren. Yo he desarrollado el tema en varias ocasiones, desde una perspectiva distinta a la tuya, dialogando en especial con H. Urs von Balthasar y con Leonardo Boff. Ofrezco un amplio resumen de posturas en mi Enquiridion Trinitatis (Secretariado Trinitario, Salamanca 2005), donde los lectores podrán encontrar argumentos de diverso tipo para valorar las relaciones de María con Dios (y en especial con el Espíritu Santo) en los últimos decenios. El tema está relacionado con muchas experiencias y doctrinas:
La veneración mariana (parte del pueblo la mira como divina)
El dogma de la Theotokos o Madre de Dios
El carácter divino de lo femenino y lo materno (María como hipóstasis femenina de lo divino)
La apertura de la Trinidad a un tipo de Cuaternidad
Personalmente, creo que el tema es muycomplejo y que las formulaciones de Crispa deben quizá matizarse, de manera que al lado de un tipo de “divinizacion” de María tenemos que salvaguardar la trascendencia del único Dios (con el judaísmo) y la mediación especial de Jesús… Me parece bien que María quede asumida en el misterio divino del Espíritu Santo. Pero, en un primer momento, prefiero mantener la confesión (la diferencia) trinitaria, como principio hermenéutico y norma orante de la Iglesia... De todas maneras, en otro plano, concibo la Trinidad de una forma abierta, de manera que el Dios Espíritu Santo se abre y se expande en un tipo de divinización de los creyentes y en especial de María (según la tradición católica)
Por eso, a pesar de mis reservas, quiero publicar y publico gozosamente en mi blog este trabajo de Crispa, para que los lectores puedan valorarlo, preparando con María la fiesta de la Navidad. Gracias, Crispa, todo lo que sigue es tuyo.
>> Sigue...
|
:: siguientes >>
|