El blog de X. Pikaza

Dom 2.4.17. La doble resurrección de Lázaro. Contra los traficantes de la muerte

Dom.5 cuaresma. Ciclo A. Jn 11, 1-46. Este evangelio ofrece la tercera catequesis de cuaresma, las más inquietante y hermosa, culminando las anteriores, del agua (samaritana) y de la luz (ciego de nacimiento). Es una catequesis sobre el Cristo-Lázaro, que aparece desdoblado:

‒ Cristo es Lázaro, el resucitado o, como indica el nombre hebreo: “Aquel a quien Dios ha ayudado” (en sentido pasivo);
‒ Y Cristo es Lázaro, el resucitador, en sentido activo: El mismo Dios que ayuda y acoge en su vida a los que mueren.

Ésta no es por tanto una “anécdota pasada” (y que pasó), en sentido externo, y terminó, una vez por todas, hace casi dos mil años, en la aldea de Betania, junto a Jerusalén, de manera que podemos pasar página, y seguir a lo nuestro, sino la historia permanente de nuestra propia vida, que se sigue realizando allí donde encontramos a Jesús, y con él resucitamos, ya en este mundo.

Ésta historia de vida tiene sin duda un trasfondo de recuerdo de Jesús, que da vida a los muertos en este mismo mundo y que acoge en el seno de Dios Padre (de Abraham) a los que mueren finalmente en pobreza y desamparo. Por eso se ha dividido desde tiempo muy antiguo en dos “historias” convergentes:

‒ Una es la resurrección de Lázaro el Mendigo, a quien nadie ayudó sobre la tierra, a la puerta de la casa del Gran Rico (Epulón), que no se dignó mirarle ni siquiera, ni ofrecerle una migaja de su mesa, sin más amigos que los perros de la calle. Evidentemente, ese Lázaro no pudo (ni quiso) resucitar sobre la tierra, pero fue recibido por los ángeles de Dios en el misterio de la Vida de Dios (Lucas 16, 19-31). Podemos decir que ésta es la primera resurrección, que es propia "del fin de los tiempos", como sabían muy bien los judíos del tiempo de Jesús (como dirá Marta, en el evangelio de Juan).

‒ La otra historia de Lázaro es la de este evangelio del domingo, un hombre de familia, a quien cuidan dos hermanas (de sangre o de comunidad), un hombre que puede y debe resucitar, como podemos y debemos hacer nosotros, ayudados por la fe de las hermanas que nos acogen, impulsados por nuestra propia fe, por la palabra de Cristo. Ésta es la segunda resurrección, que es la propia de Jesús, cuando dice que él es la resurrección y la vida, de forma que aquellos que creen no muerte. Ésta es la resurrección del Lázaro de Juan, como Jesús dice a Marta.

Estas dos historias, que en el fondo son una misma, en dos facetas o momentos, han de entenderse pues como catequesis permanente y verdadera. No son un “caso” ya pasado, para publicarse en un diario o programa de TV sensacionalista, que a las dos horas se olvida, pasando así a otra cosa, sino la verdad de lo que puede y debe pasar en nuestra historia de creyentes

Y con esta introducción puedo venir ya a nuestro texto, repitiendo que ésta es una historia realísima, la más verdadera de todas las historias cristianas, pero no puede tomarse en sentido historicista, no se trata de un suceso externo, acontecido una vez, un día determinado, como milagro de un muerto externo que resucitó a la vida anterior, sino una catequesis honda, gratuita y exigente, de la resurrección, elaborada por la comunidad del Discípulo amado, desde un fondo de recuerdos y tradiciones históricas (que aparecen sobre todo en Lucas: Marta y María, Lázaro el mendigo. Buen domingo a todos. De la unión de las dos resurrecciones trata hoy la liturgia.

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Misión de Jesús: la Segunda Gran Salida de la Iglesia (S. Cruz de la Palma)

La pasada semana (22-24. III. 17) he dirigido en el arciprestazgo de Santa Cruz a la Palma un pequeño curso sobre la misión de Jesús y de la iglesia, insistiendo en una exigencia de "salida". La Isla de La Palma y todas las Canarias fueron hace cinco siglos el lugar de la primera gran salida de la iglesia de occidente; ahora estamos ante la segunda. Ahora estamos ante la segunda: Ha llegado el tiempo de la Iglesia Universal.

Ha sido un buen tiempo para conocer la isla (volcanes y mar), en torno a la Caldera de Tamburiente, y una gran ocasión para compartir la experiencia cristiana de su clero y de su gente. Éstos han sido los temas que he desarrollado, desde la perspectiva de Jesús y su misión de Reino, recreada en nuestro tiempo (año 2017), en una iglesia insular y universal como la de La Palma:

1. Aspectos generales de la misión de Jesús
2. Misión educadora, conocimiento y compromiso de Reino
3. La opción por los excluidos, misión de acogida y sanación
4. El compromiso de la vida, en el tiempo de Jesús y en nuestro tiempo.

He terminado el curso evocando la exigencia de una gran salida eclesial que se extiende desde la Constitución Gaudium et Spes del Vaticano II (1965), pasando por los grandes documentos de Juan Pablo II y Benedicto XVII, hasta la actualidad (2017).

He insistido de un modo especial en la aportación e itinerario de los nuevos movimientos más particulares (Opus Dei, Comunión y liberación, Focolares, Neocatecumenales...) , de tipo conservador (¡insistir en lo que hay!), pero destacando la tarea de universalidad (la Gran Iglesia en el mundo: diócesis, parroquias...) y sobre todo la urgencia de una gran salida, en la línea de Pablo VI (comunión con todos) y de Francisco (apertura concreta a los márgenes del mundo).

Pienso que el curso ha sido bueno, pero no tuve tiempo para ofrecer una última "lección" desde esa perspectiva de Pablo VI y de Francisco, en una línea que va de la Ecclesiam suam (1964) a la Evangelii Gaudium (2013/3014). Esa es una "lección" propia de la Isla de la Palma, retomando la tarea de los 39 mártires jesuitas de Tazacorte.

Por eso quiero ofrecer en este portal, para los amigos de la Palma y para todos los lectores de mi blog una visión de conjunto de esa gran salida misionera de Jesús y de la Iglesia actual (2017), desde la perspectiva concreta de la Isla de la Palma, que fue hace cinco siglos un lugar de apertura misionera muy concreta hacia los nuevos mundos de la misión católica (universal) de oriente y occidente.

De esa manera culmino en este blog el itinerario recorrido con los amigos cristianos del arciprestazgo de Santa Cruz, dando gracias a la diócesis nivariense (Tenerife) por permitirme hablar de la gran salida del evangelio.

Buen comienzo de semana a todos. Las imágenes recogen momentos de mis ponencias de esos días, en la Capilla del Colegio de las Religiosas Dominicas de la S. Familia.

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Dom 26.3.17. La rebelión del ciego de nacimiento


Domingo 4º de Cuaresma. Ciclo A. Jn 9, 1-41. Comenté el domingo pasado el texto de la samaritana, el próximo comentaré la resurrección de Lázaro; hoy toca la historia del ciego de nacimiento.

Como dije en la postal de ayer, la liturgia de estos tres domingos de cuaresma (tercero, cuarto y quinto), ofrece una cuidadosa selección de tres pasajes del evangelio de Juan, que ofrecen una catequesis simbólica que culmina en el Bautismo, el día de Pascua.

El domingo pasado fue el agua de la vida en relación con los samaritanos. Hoy es la luz de la verdad, en relación con los maestros de Jerusalén. Luz, esto es Jesús: agua que cura, palabra que libera para vivir y confesar el amor más alto.

Éste es un evangelio (una catequesis) de iluminación, como lo ha puesto de relieve desde antiguo la liturgia cristiana, reflejada en el precioso icono de la imagen (con Jesús y el ciego, la fuente bautismal, los que critican...).

Pero éste es, al mismo tiempo, un texto de rebelión... Es el testimonio de Jesús que se rebela contra aquellos que quieren mantener a los hombres a ciegas, para dominarles por su tipo de ley, por su egoísmo... Pues bien, en contra de eso, Jesús dice a este ciego de Siloé que se rebele, que no siga estando ciego, al borde del camino... que vea por sí mismo, que decida, que confiese su nueva libertad, aunque eso le cueste el rechazo de la autoridades, incluso de sus mismos familiares.

Una maravilla de texto, que presentaré brevemente, con un poema final. Una maravilla de catequesis de cuaresma. Buen domingo a todos.

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Evangelio de Juan, catequesis de cuaresma

23.03.17 | 10:52. Archivado en Nuevo Testamento, Domingo, dia de la Palabra, Pascua

La liturgia de tres domingos finales de cuaresma está centrada en tres pasajes del evangelio de Juan, que ofrecen una preciosa catequesis bautismal, las tres últimas lecciones o experiencias de la iniciación cristiana.

19.3.17: Dom 3º de Cuaresma, Catequesis de la Samaritana (Jn 4). Se trata de aprender a descubrir y a recibir el agua más alta, con la mujer del pozo de Siquem, a la que Jesús ofreció el amor y agua de su propia vida.

26.3.17, Dom 4º de Cuaresma. Catequesis del ciego de Siloé (Jn 9). No basta beber y compartir el agua, hay que ver, como enseña Jesús al ciego de Jerusalén, a quien dominan las leyes de la ciudad sagrada, por la que camina como un maldito ciego. Pues bien, Jesús abre sus ojos para que vea y viva de un modo autónomo.

2.4.17. Dom 5º de Cuaresma. Catequesis de Lázaro (Jn 11). No basta beber y ver… Hay que vivir (es decir, resucitar), como dice Jesús a Lázaro, para que salga del sepulcro y viva de forma nueva.

Presenté la pasada semana la primera catequesis (la del agua del pozo de Siquem) y seguiré presentando las dos siguientes, para fijar así las claves de la catequesis cuaresmal de este año 2017. En ese contexto quiero presentar y comentario del Evangelio de Juan con el que mis lectores podrán realizar estas catequesis de un modo personal. Será bueno dejar de lado otro libro, para asumir y recorrer este camino de conversión pascual de cuaresma con el evangelio de Juan.

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Dom 19,3,17, Dame de Beber. Domingo del agua.

Dom 3, cuaresma, ciclo A. La Samaritana (Jn 4,5-42). Este evangelio inmenso, gozoso e inquietante, que no voy a citar por entero, indica que hay dos aguas:

-- Una es el agua más espiritual (y personal), propia del evangelio místico de Juan, agua de amor (de enamorados, que sacian su sed uno en el otro), agua de creación, agua "bendita" de la Iglesia (en pila santa) agua de fuente bautismal, primero de los "sacramentos" espirituales.

-- Y hay otra agua más material, que sacia la sed del sediento, que riega los campos y enriquece (ennoblece) la vida de los hombres y mujeres; ésta es agua que se debe dar a los que tienen sed (como a Jesús en la Cruz),sagrado líquido de vida, como ha puesto de relieve el agua de Mateo. Un mundo donde casi media humanidad no tiene buen agua va en contra de la creación de Dios, de la justicia humana. Ésta es el agua del primero de los "sacramentos" materiales de la vida.


Las dos aguas se vinculan: el agua material se vuelve espiritual, y el agua espiritual sólo es de Cristo si se convierte en agua material para miles y millones (miles de millones) de sedientos de la tierra. Así lo muestran las dos imágenes:

1. La primera es la de la samaritana, ante el pozo de Jacob..., que es el pozo de los "enamorados" (es decir, de la preparación de los matrimonios, en todo en Antiguo Testamento). En esa línea se sitúa el "agua mística" (misteriosa y real del amor de los hombres y mujeres, de los seres humanos en Cristo).

2. La segunda es el agua del niño que bebe en un pozo turbio, pues no hay agua de fuente en su zona, por sequía "pertinaz" y por violencia de guerra u opresión... pues algunos (personas, países...) acaparan el agua de todos o no promueven las obras que necesarias para que llegue a todos el agua concreta de la fuente, del riego...), el agua de la vida.

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La novedad de Jesús: Todos somos sacerdotes (1)

11.03.17 | 23:44. Archivado en Jesús, Nuevo Testamento, Amigos, la voz de los, Mnisterios

Escribí hace unos años un librito titulado La novedad de Jesús: todos somos sacerdotes (Nueva Utopía, Madrid 2014, 222 págs.). Su intención era muy simple, y sólo quería ser un desarrollo del gran gran lema de Pablo en Gal 3, 28: "Ya no hay judío ni griego, no señor ni esclavo, ni mujer ni hombre... ni sacerdote ni laíco", pues todos somos uno en Cristo".

Este es un lema y principio que en general cierta Iglesia no ha desarrollado todavía, de manera que seguimos enfrentados, divididos, unos contra otros, en línea de dominio hombres y mujeres, señores y esclavos, sacerdotes y laicos.

Pero muchos no han querido ser iguales, no han querido ser uno en Cristo, y seguimos buscando excusas para justificar como sagrado el dominio de unos sobre otros, dominio económico o racial, sexual o religioso, como si Cristo no hubiera venida. Pues bien, para superar esa división en el campo sagrado escribí aquel libro titulado todos somos sacerdotes.

El libro pasó algo inadvertido, pero ha tenido la suerte de que Benjamín Forcano, teólogo y amigo, haya querido dedicarle unas páginas amables en
http://www.redescristianas.net/la-novedad-de-jesus-todos-somos-sacerdotesbenjamin-forcano-teologo/#more-78430 (19.1.2017). Allí puede encontrar su reflexión quien quiera.

Gracias, Benjamín, por haber retomado mi argumento, resumiendo y mejorando mis razones. Permíteme que reproduzca tu trabajo en mi blog. Así lo haré a lo largo de tres días. Empiezo hoy por la novedad de Jesús. Entre lo que yo decía y lo que ahora dices tú hay hay matices y pequeñas diferencias, pero en lo fundamental estamos muy de acuerdo.

El tema lo dijo san Pablo (¡no hay sacerdote y lego!)..., pero lo había dicho antes Jesús, que no fue sacerdote de "raza" (como los aaronitas y levitas), sino de corazón y vida, como todos aquellos que siguen su camino. Todo lo que sigue es tuyo, Benjamín. Buen día, agradecido.

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Dom 12.3.17. Transfiguración, una señal de Dios en la montaña

Domingo de la Transfiguración, 2º de Cuaresma, ciclo A. Mt 17, 1-9. Una señal de Dios, señal de vida, como las primeras flores de la primavera en el hemisferio norte, anuncio y promesa de verano. Un signo de presencia divina y de futuro humano, un baile de amor (imagen 1) mientras subimos al monte los tres de Jesús (¡Pedro, Santiago, Juan! Todos y todas) donde parecía aguardarnos sin cesar la muerte.

Así debe entenderse este relato de la Transfiguración. Jesús ha dicho a los suyos que van a morir (Mt 16,21-28), pero después, para interpretar el sentido de esa muerte, les lleva a la Montaña, para que escuchen allí la voz de Dios, descubriendo con él a los testigos de la gran Promesa, que son así tres (Moisés y Elías con Jesús), como evoca el gran icono de la “Metamorfosis” (imagen 2).

El tema es “subir”, con Jesús, con otros dos (Santiago y Juan), hasta la cima de un monte grande, no como Sísifo, para bajar de nuevo, desesperados, porque la piedra rueda, vuelve al hondo del valle y debemos subirlas otra vez y otra vez por eternidad de eternidades de infierno creado por los hombres (imagen 3a y 3b: dos versiones del sísifo). No, arriba está Dios, con sus amigos antiguos, y está Jesús transfigurado, con sus nuevos amigos (empezando por Pedro, Santiago y Juan). Por eso queremos subir, pues la vida es un ascenso de gloria acompañada.

El tema es subir, como quiso San Juan de la Cruz, que interpretó este monte de la Transfiguración como el Carmelo, Jardín de Dios, donde crecen las plantas de la vida, realizando el recorrido del gran Cántico, como he querido mostrar en mi libro de San Juan de la Cruz transfigurada (imagen 4).


En medio del camino de la vida, en una larga Cuaresma sin luces, tiene que haber un momento de Ascenso a la Transfiguración, con Jesús, con sus amigos… para descubrir así en la altura la Gran Luz de Dios que nos dice “Este es mi Hijo”, vosotros sois mis hijos. Sin un momento de ascenso, de amor, la vida humana pierde su sentido.

Una vez más, en este domingo de la Transfiguración, en medio de la Gran Cuaresma, quiero y debo comentar este gran pasaje, según el evangelio de Mateo (cuyo comentario estoy preparando para la imprenta). Esta escena, este relato, esconde otros temas y misterios. Estos son los que quiero destacar esta mañana. Buen domingo a todos, buen comienzo de primavera en ese hemisferio norte.

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J. D. G. Dunn, una obra maestra (a pesar de A. P. Laborda)

07.03.17 | 23:54. Archivado en Teólogos, Teología, Nuevo Testamento, Amigos, la voz de los

J. D. G. Dunn, exegeta y teólogo británico, de Birmingham (Inglaterra), Ministro de la Iglesia Metodista de Escocia, es uno de los exegetas e historiadores bíblicos más importantes del momento actual, reconocido incluso por una mayoría de católicos, por su forma científica y creyente de estudiar el origen del cristianismo.

Dunn es científico y creyente cristiano. No conozco a nadie que, en el momento actual, vincule con mayor solvencia estos dos rasgos. Los tres tomos de El cristianismo en sus orígenes son una obra maestra. (cf. imagen 1: https://en.wikipedia.org/wiki/James_Dunn_(theologian)

Alfonso Pérez de Laborda y Pérez de Rada (San Sebastián 1940- ) es ingeniero y filósofo, estudió Bilbao en Lovaina, y se dejó influir por la teología calvinista de K. Barth. Después formó parte de los primeros grupos hispanos de Comunión y Liberación. A su juicio, J. d. G. Dunn es un engañador, noun maestro. Semblanza de la vida y obra en Laborda en http://apl.archimadrid.com/Alfonso/biografia.htm ).

He sido colega y amigo de A. P. de Laborda (cf. Imagen 2) , en la Univ. Pontificia de Salamanca. Conozco su forma de pensar y de “juzgar” a los que él juzga contrarios. No me extraña que haya dicho lo que ha dicho de Dunn. Por eso me atrevo a contestarle.

En otras circunstancia, no se me hubiera ocurrido presentarles juntos (a Dunn y a Laborda). Pero he leído la Nota Bibliográfica que Laborda ha dedicado a Dunn en Revista Española de Teología 76 (1916) 515-530, y he pensado que necesita una aclaración, en tres partes.

(a) Presento primero a Dunn, como exegeta y pensador.
(b) Me ocupo después de Laborda, como científico y filósofo.
(c) Y termino con una nota crítica sobre la forma en que Laborda presenta y “reprende” a Dunn, a mi juicio de manera poco afortunada.

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Instituto Superior de Pastoral (2). Misericordia, justicia, compromiso

Presenté ayer algunos principios sobre Biblia y Compromiso social, siguiendo el esquema de una conferencia que pronunciaré esta tarde en el Instituto de Pastoral León XIII, de la Universidad P.de Salamanca, Campus de Madrid.

Siguiendo en esa línea, quiero poner de relieve algunas implicaciones del tema insistiendo en cinco temas pendientes, que marcaron y marcan el compromiso social de la Iglesia, según la Biblia:

1. Dios y Mamona. Riesgo y tarea de la riqueza.
2. Dios y el César. Riesgo y tarea del poder
3. Tentación de Jesús, tentaciones de la Iglesia
4. ¿Qué significa la condena y (o) rehabilitación de las riqueza?
5. Padrenuestro, replantear el tema de las "deudas".

He querido y podido presentar estos temas (partiendo de la Inspiración del Pacto de las Catacumbas) en el Instituto Superior de Pastoral de Madrid, uno de los centros más importantes del pensamiento y compromiso social de las iglesias de lengua hispana en los últimos decenios. Son temas que he desarrollado más extensamente en varios de mis libros (como se verá en imágenes).

Allí han enseñado profesores como Casiano Floristán, Luias Maldonado, Juan de Dios, Martín Velasco, Julio Lois, J. Burgaleta... A todos debo muchos, a todos quiero recordar esta tarde.

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Biblia y compromiso social (1). Doce principios (Instituto León XIII)

El Instituto Superior de Pastoral León XIII, de la Universidad Pontificia de Salamanca, en su Campus de Madrid, dentro de su sección En Diálogo, ha organizado una serie de conferencias sobre La Biblia en la Renovación de la Iglesia.

El Prof. J. P. García Maestro, director del curso, me ha invitado a impartir una lección sobre Biblia y Compromiso Social, y he pensado tomado como base las doce citas básicas del documento titulado El Pacto de las Catacumbas, suscrito por una serie de obispos hacia el final del Vaticano II (16, XI, 1965). Esas citas bíblicas, organizadas de un modo unitario, ofrecen el punto de partida o principio de la mejor Carta Magna del compromiso social de la Biblia, dentro de la Iglesia, en el siglo XX.

No son principios teóricos, sino unos compromisos prácticos, firmados por algunos de los obispos más significativos del Vaticano II, al final del Concilio. Así los quiero presentar, en el ámbito universitario del Instituto Superior de Pastoral León XIII, de Madrid-Salamanca , uno de los lugares emblemáticos de la renovación cristiana en el ámbito de la cultura de lengua castellana en los últimos sesenta años.

Los temas están tomados en parte del libro que dirigí hace dos años sobre El Pactos Catacumbas. Allí podrá dirigirse quien quiera profundizar en el tema.
Gracias a J. P. García Maestro por invitarme a impartir esta lección. Buen día a todos. Mañana ofreceré algunas consecuencias del tema.

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Cristo Rescatado, Cristo para Rescatar. Ante el "Jesús" de Medinaceli

03.03.17 | 23:31. Archivado en Justicia, Jesús, Nuevo Testamento, Amigos, la voz de los

Hoy, primer viernes de Marzo, millones de cristianos han hecho largas colas, en España y América Latina, para venerar la imagen Cristo rescatado o redimido, que suele llamarse, por el nombre de la calle donde está su imagen principal, el Cristo de Medinaceli (imagen 1: Rostro del Cristo Cautivo).

Ésta no es una fiesta litúrgica oficial, sino del pueblo-pueblo, y, sin embargo, ha calado, como ninguna otra en la conciencia del pueblo cristiano, que no se identifica con el Cristo poderoso, que nos rescata y redime, sino con el Cristo Cautivo, a quien nosotros, sus amigos, debemos rescatar y redimir.

Ésta es una fiesta que deriva del texto quizá más importante de la biblia cristiana, aquel que dice: “Estuve en la cárcel, estuve cautivo, y viniste a redimirme”. Cada vez que ayudamos a un hombre (le damos de comer, le acogemos, le curamos, le redimimos…) lo estamos haciendo con el mismo Cristo de Dios (Mt 25, 31-46).

Ésta es una fiesta promovida por los Trinitarios, que rescataron en África, pagando por ello muchísimo dinero a un Cristo cautiva, como verá quien siga leyendo. Ésta es una fiesta que celebran este año 2017 los mercedarios, diciendo que es el año del Cristo redimido y redentor (a los 800 años de su fundación).

Esta es una fiesta complejísima, llena de contrastes, pues muchos de los que van a venerar al Cristo Cautive de Medinaceli (entre ellos siempre un miembro de la familia real española) tendrían (tendríamos que) empezar haciendo justicia a las personas que están a nuestro lado….

(cf. Imagen 2, la princesa Elena venerando hoy al Cristo. Cf. http://www.abc.es/estilo/gente/abci-infanta-elena-cumple-rito-venerar-imagen-cristo-medinaceli-201703031307_noticia.html )

Mucho venerar al Cristo cautivo en una imagen… de Madrid, pero quizá somos incapaces de acoger de acoger y ofrecer un espacio a los miles y millones de Cristos reales que no vienen bajo el amparo del Duque de Medinaceli (ni del Rey de España) y a quienes detenemos con vallas y muros, en Ceuta o en el Mediterráneo.

Ésta es una reflexión a la que he vuelto muchas veces en este blog. Hoy lo hago de nuevo recordando los dos “cristos” de la tradición trinitario, es decir, de la Orden del Cristo Redentor (con los mercedarios).

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Dom 5.3.17. Tentaciones de Jesús ¿pecados de la Iglesia?

Dom 1 de Cuaresma, ciclo A. Mt 4, 1-11. Suelen llamarse tentaciones de Jesús, como si hubiera sido suyas, y no tuvieran nada que ver con la Iglesia o con nosotros. Pero el evangelio las presenta como riesgos de pecado de la Iglesia, esto es, de los seguidores de Jesús (es decir, de nosotros), aunque estén escenificadas en Jesús. Son tres como se sabe:

‒ La primera es la del pan, comerlo todo, asegurar la vida a base de dinero. En esta tentación ha caído bastante la Iglesia, que ha querido tener, conseguir mucho dinero. Y es evidente que a veces ha hecho bien con sus tesoross: catedrales, obras de arte, palacios… y sobre todo asistencia social, comida a los pobres, hospitales…

Pero en ese camino la iglesia ha corrido el riesgo de quedar entrampada en el dinero, destruyendo así el mensaje de Jesús, su propia identidad cristiana. Bueno será que lo recordemos y cambiemos, esa cuaresma.

‒ La segunda tentación es el poder espiritual, saberlo todo, tener todas las respuestas, dominando a los fieles con un tipo de “dictadura espiritual”. Ésta ha sido la tentación de los “milagros”, como si la Iglesia tuviera el monopolio de la sabiduría, en forma un poco máfica: “doctores tiene la Iglesia que os sabrán responder”.

Se trata de por andar por ahí sobrados de razones, dando respuestas de todo, a diestro y siniestro, diciendo a los demás lo que han de hacer… Jesús no quiso eso, ni hizo los milagros “del diablo”, ni intento saber más, ni imponer sus razones a los demás.

‒ La tercera tentación es el poder-poder, sin más: “Todo esto te daré”, los reinos del mundos, las riberas sagradas (como en la novela de Redondo, de ese título). La iglesia ha querido y quiere, en ciertos estamentos, dominar el mundo, como poder supremo, las tres tiaras (sacerdocio, profecía, reino…).

Ciertamente, ella quiere un poder para bien, es evidente, pero en el camino son (somos) muchos los dominados por el ansia de poder, que podemos utilizar la religión como forma de mando: Por el Imperio hacia Dios (por Dios hacia el Imperio). Más claro no se podía decir. Pero ese es el argumento del Diablo, como podrá ver quien siga leyendo.

Estas son las tres tentaciones de la Iglesia, que el evangelio ejemplifica en Jesús,
ellas son la reflexión de la liturgia en este primer domingo de Cuaresma, y así las presento en las reflexiones que sigue (utilizando unas páginas de mi Diccionario de la Biblia (Verbo Divino, Estella 2016).

Las reflexiones que siguen no quieren ser una crítica a la iglesia sin más, sino la expresión más honda de su fe, fundada en Jesús, principio de una renovación esencial, que ha de comenzar ya, de un modo radical, si es que ella (¿nosotros?) cree/creemos en el evangelio. Buen fin de semana.

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Viernes, 31 de marzo

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