El blog de X. Pikaza

Ante el cambio de año: Navidad Judía, Navidad Cristiana (con H. Arendt)

-- Todo nacimiento humano es Navidad, presencia y promesa de Dios, en la fragilidad y riqueza de la vida, abierta al futuro de una esperanza que nos sobrepasa.

--No hay nacimiento sin promesa de los padres y/o educadores, esto es sin compromiso de asistencia y de futuro. Sólo se nace por otros, es decir, donde hay personas (madre, padre, sociedad...) que dicen al niño "tú serás", con comprometemos a que vivas, te daremos cuidado, palabra y asistencia, para que tú seas.

-- Todo nacimiento es finalmente perdón, esto es, gratuidad, por encima de los mecanismos de violencia y de ira, de la lucha mutua y la venganza... Nacer humanamente es recibir vida gratuita, por encima de todos los "pecados", los errores, las venganzas, poner en marcha una existencia nueva, una "ventana" de Dios en la tierra.

Así pueden resumirse los tres momentos principales de la antropología madura de Hanna Arendt (1906-1975), pensadora y testigo del judaísmo y de la humanidad, que ha marcado la tradición del siglo XX, en torno al holocausto nazi (la anti-navidad) y a su superación, más allá de la pura justicia retributiva (vindicativa).

De esa forma, ella ha trazado, desde su tradición judía, de una manera básicamente laica, pero abierta al misterio de la Vida universal, los tres elementos básicos que la Navidad Cristiana ha desarrollado desde el mismo judaísmo, en clave religiosa.

Pienso que así puede y debe presentarse como testigo privilegiado de la Navidad cristiana, repensada desde la más honda tradición judía, de un modo universal...como esperanza y tarea de Navidad, que es nacer, perdonar, pactar:

1. Ser hombre es nacer, ser hombre es Navidad (es decir, que te nazcan), en gratuidad, para iniciar un nuevo camino de vida, como Dios ha querido hacerse nueva vida humana en Jesús.

2. Ser hombre es prometer, esto es, que prometan darte vida: es pactar, recibiendo y dando la palabra... Ser hombre es palabra hecha carne, como dice Jn 1, 14, ofreciendo a cada niño que nace un espacio en la gran alianza de la vida.

3. Ser hombre es, finalmente, perdonar..., no hallarse atado al pasado, comenzar de nuevo, cada vez, en cada nueva historia... superando incluso el holocausto nazi (nacimiento), esperando encontrar nuevos caminos de vida.

Éstos momentos definen la "navidad" universal, tal como los ha puesto de relieve H. Arendt, en clave antropológica. Marcan el camino la Navidad Judía, en línea antropológica (abierta, a mi entender, al cristianismo).

En esa línea podría estudiarse la "infancia judía" de Jesús, evocada en cientos de libros, casi siempre en clave de piedad intimista y folclórica. Pero en estas reflexiones quiero destacar más bien la fuerte Navidad humana de H. Harendt, en línea judía, cristiana, universal.

Ciertamente, los judíos "ortodoxos" pueden sentirse a veces molestos por la Navidad cristianano creen en la "encarnación" radical de la Palabra de Dios en Jesús, ni creen en la "intimidad vital" de Dios (como Padre/Hijo en el Espíritu), y según ellos la verdadera Navidad prometida por Isaías no ha llegado aún.

-- Y porque sienten que los defensores de la Navidad cristiana han sido a veces anti-semitas, han utilizado el nacimiento de Jesús-judíos para oponerse a los judíos..

Sea como fuere, los judíos más tradicionales siguen a la espera de la verdadera Navidad, admirados, emocionados... ante lo que será la Futura Presencia Universal de Dios, como cumplimiento del mesianismo del AT.

En esa línea, no en contra de los judíos, sino aprendiendo de ellos lo que nos parece "mejor" (su gran herencia mesiánica) y creyendo humilde pero intensamente que su esperanza ha empezado a cumplirse en Jesús de Nazaret, los cristianos celebramos la Navidad de Dios (y de los hombres) en Jesús de Nazaret.

En esa línea, entre los judíos que nos enseña mejor a celebrar la Navidad quiero citar a H. Aredt, discípula de Heidegger,perseguida por el nazismo, quizá la mejor antropóloga del siglo XX. Ella nos dice que la Navidad no es un fiesta particular de algunos cristianos, sino fiesta y tarea universal de todos los hombres y mujeres del siglo XXI
Imagen 1: Hanna Arendt, antropóloga judía, testigo de la Navidad universal
Imagen 2: Estrella de David, que los cristianos tomamos como signo del nacimiento de Jesús en Belén (Navidad cósmica).
Imagen 3: Jesús judío, en el templo de Jerusalén.Presidiendo la escena, Moisés con la ley judía en la vidriera; José a la izquierda con las palomas de la "purificación" (ofrenda del niño en manos del Dios del templo); Ana la viuda judía acompaña a María en la Presentación del niño, a quien recibe, en nombre de Dios el anciano Simeón, que canta el himno israelita de la plenitud de los tiempos; el niño acaricía al anciano judío.

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Simeón Ben Hillel, un hombre de Adviento (J. L. Suárez R.)

12.12.17 | 15:59. Archivado en Israel, Adviento - Navidad

Vengo presentando en este blog, hace algún tiempo, la investigación y pensamiento de J.L. Suárez R. en su web http://circuloteologiasentidocomun.com/, que forma parte de su libro Los Nazoreos/Nezereos, donde él reconstruye el grupo de aquellos judíos profundos que prepararon el camino de Jesús o le acompañaron después en el transcurso de su vida,como fundadores de la religión del Hombre (=del Hijo del Hombre).

Entre esos judíos del Adviento de Jesús está Simeón, que esperó en el templo de Jerusalén la llegada del Mesías, tomándole en brazos al verle (imagen) y cantando al el himno más bello de la esperanza de Adviento y de la plenitud de Navidad:

Ahora, Señor, puede dejar a tu siervo irse en paz,
porque han visto mis ojos a tu Salvador,
Luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel

Según el evangelista Lucas: 2,22-40, los padres de Jesús, a los cuarenta días de su nacimiento llevaron al Niño a la capital del reino de Herodes, en Jerusalén, para presentarle al Señor en el Templo.Allí, en Jerusalén, estaba entonces un hombre sabio importante, llamado Simeón:

Este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. 26 Y le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes que viera al Ungido del Señor. 27 Movido por el Espíritu, vino al Templo. Cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al Templo para hacer por él conforme al rito de la Ley, 28 él lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios, diciendo:

29 "Ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo irse en paz,
conforme a tu palabra, 30 porque han visto mis ojos
tu salvación, 31 que has preparado en presencia de todos los pueblos;
32 luz para revelación a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel" (Lc 2,25-32)

Sobre este Simeón, justo y piadoso, se han hecho muchas investigaciones, sin que los expertos hayan llegado a un acuerdo. Mi amigo y colega J. L. Suárez ha elaborado su hipótesis, la más sugestiva y profunda que conozco, al identificar a ese Simeón con uno de los hijos de Hillel, como verá quien siga leyendo. Gracias José Luis,por tu aportación, que nos permite situar mejor el nacimiento y obra de Jesús. Todo lo que sigue es tuyo.

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¿Cadáveres que contradicen a Dios? Matanza o revolución pacífica de Israel en Palestina

El periódico El País de ha publicado un interesante trabajo de N. Domínguez titulado: Los cadáveres que contradicen a Dios con su ADN (con el subítulo: El análisis genético demuestra que la civilización que inventó uno de los primeros alfabetos no fue exterminada como se pensaba. (En el fondo estaría el hecho de que la Biblia no tenía razón al decir que los judíos mataron a todos los cananeos, como deberían haber hecho según la Biblia y ... no sé si eso sería una buena o mala noticia).
https://elpais.com/.../26/ciencia/1501071277_630340.html...

El trabajo científico donde se fundamenta Domínguez ha sido escrito por M. Haber y otros, Continuity and Admixture in the Last Five Millennia of Levantine History from Ancient Canaanite and Present-Day Lebanese Genome Sequences (Continuidad y mezclas en las secuencias de genoma a lo largo de cinco milenios de la historia del Levante, desde los antiguos cananeos hasta los libaneses de la actualidad), publicado en The American Journal of Human Genetics (2017), http://dx.doi.org/10.1016/j.ajhg.2017.06.013 (cf. también http://www.cell.com/ajhg/pdf/S0002-9297(17)30276-8.pdf).

Agradezco la refeencia a A. Furlani. Él me ha indicado la distinción entre el trabajo original de M. Haber (preciso, substancial) y la aplicación de N. Domínguez, con su atrevida "inferencia" sobre los cadáveres y Dios.

El argumento de este último trabajo (cuya lectura recomiendo, a pesar de todo, a mis amigos) se resume en tres ideas, que pueden resumirse así:

a) El análisis del ADN de una serie de restos humanos de Sidón (actual Fenicia), enterrados hace unos 3600 años (hacia el 1600 a.C.), muestra que ellos son de antepasados genéticos de los actuales fenicios (libaneses)

b) Las leyes del “herrem” de la Biblia piden a los invasores israelitas de los años 1300/1200 a.C. que maten a todos los cananeos, entre los cuales se encontraban los fenicios, cosa que los israelitas habrían cumplido a rajatabla.

c) Eso significa que los israelitas no cumplieron las leyes de la Biblia… y que lo que dice la Biblia es mentira (pues ella afirma que los mataron)

El trabajo de Domíngues resulta (¿voluntariamente?) ambiguo (sensacionalista), pero me ofrece la ocasión para presentar tres objeciones de base y para desarrollar luego el apasionante problema del exterminio o no exterminio de los “cananeos” (¡palestinos!) del tiempo de la primera entrada de los israelitas en la tierra de Canaán/Palestina (un tema que sigue siendo esencial para la misma existencia y política actual de Israel en Palestina/Canaán).

A) La Biblia no manda aniquilar en ningún lugar a los cananeos sidonios (fenicios), sino (al menos en un plano) a los de la tierra de Canaán. De los fenicios, y en especial de los sidonios (y de los tirios) hablan con admiración muchos textos históricos y proféticos de la Biblia.

B) Cuando la biblia dice que los cananeos de la tierra estricta de Canaán (Palestina, el Israel actual) han de ser "aniquilados" (según la ley del herrem, que seguiré estudiando) lo dice en un contexto teológico-simbólico que debe precisarse bien. No se puede entender ese mandato de un modo puramente “físico” (se trata más bien de superar una cultura que iba en contra del ideal de la alianza de Israel). Por otra parte, la misma Biblia sabe que los israelitas no cumplieron de un modo físico ese mandato (formulado, por otra parte, en un momento posterior a los hechos).

C) La historia real de la conquista de Canaán por los hebreos/israelitas (fundada en un estudio crítico de la Biblia) muestra que ni Dios mandó matar físicamente a los cananeos... y que hecho la mayoría de los cananeos se fusionaron con los hebreos (que son cananeos que entraron en la alianza de Israel)

Quien quiera entrar en la temática de fondo (¡extraordinarimente importante para el estudio de la continuidad/discontinuidad humana en el entorno de la historia bíblica) deberá centrarse en el trabajo de M. Haber y compañeros (arriba citado). Un trabajo excepcional, que merece toda mi admiración.

De todas formas, agradezco también la "incursión un poco diletante de N. Domínguez en el País... y a partir de ella me atrevo a formular el tema de la "conquista" antigua de Canaán por los israelitas de un modo históricamente más preciso.

El tema es antiguo… Han pasado desde entonces más de 300 años, pero sigue siendo plenamente actual, como verá quien siga leyendo.

Imagen 1. Restos de tumbas sidonias
Imagen 2. Cuadro clásico de los israelitas matando cananeos
Imagen 3. Europeos posteriores matando indígenas de otros continentes, según un tipo de propagando al uso.

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Dejar sitio. Reflexión sobre la muerte (con P. Zabala)

Hace unos días me ha enviado P. Zabala una bella reflexión sobre la muerte, en la que insistía en su aspecto doloroso, pero insistiendo en que ella ha de entenderse también como un gesto de generosidad: Morir es dejar un lugar para los otros.

Llevo mucho tiempo vengo pensando sobre el tema. Morir en este mundo es doloroso, pero mucho más doloroso sería no morir, seguir viviendo de un modo indefinido, en la forma actual, sobre esta tierra pequeño, finita, en la que no cabríamos todo.

¿Se imagina alguien lo que sería que de pronto resucitaran en su forma antigua todos los hombres y mujeres que han vivido en una ciudad poblada desde antiguo, como Roma, Constantinopla o París? Sería imposible encontrar un lugar para todos... Por eso es bueno que acabado el curso de la vida nos vayamos, dejando un lugar para los buenos, los que vienen.

Pero el tema es mucho más complejo, de manera que exige un largo y detallado estudio, una larga experiencia, que hoy quiero asentar sobre la tierra sagrada (un tema del que vengo hablando estos días), para superarlo, desde una perspectiva de interioridad humana y de historia.

Comienzo ofreciendo la reflexión de P. Zabala (gracias como siempre, Pedro), para exponer después mi visión introductoria sobre el tema, en clave filosófica y de religión en general, sin entrar en lo específico del cristianismo. Ésta es una reflexión, una palabra que viene acompañando desde antiguo. Buen día, buena semana a todos.

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A Lucía Caram, el día de las Candelas (2.2.17)

01.02.17 | 23:56. Archivado en Israel, Amigos, la voz de los, María, América Hispana

En principio parece que tienen poco que ver.

‒ Lucía Caram es una monja dominica que ha logrado abrir un espacio de evangelio en la dura sociedad hispana, en gesto de compromiso social y libertad, dentro de un mundo donde parece que no importa el evangelio oficial de la Iglesia establecida.Lucía es una de las voces claras del evangelio, en un momento en que muchos llamados pastores no hablan de evangelio, sino de otras cosas.

‒ La Virgen de la Luz, popularmente Candelas/Candelaria, es una advocación mariana que ha tenido gran importancia en muchos círculos católicos. A los cuarenta días de haber dado a luz a Jesús ella aparece como fuente y signo de luz para muchísimos cristianos. Por eso quiero vincular a esta Virgen con Lucía, a quien llamaría (¡permíteme!) Lucía de las Candelas.

No pensaba haber escrito esta postal, pero lo hago porque Lucía ha ofrecido hace unos días una intensa entrevista en un programa de tv de gran audiencia, con agrado de muchos, con escándalo de algunos que le acusan de tener opiniones propias y de expresarlas sin miedo, y porque otros pocos afirman que ha negado un dogma esencial de María la Madre de Jesús, de forma que no podría dejársela suelta como anda.

He oído incluso insultos en los medios, insultos que le honran, porque que vienen de gentes que tienen miedo a la verdad, miedo a sí mismos, miedo al evangelio.

No quiero defender aquí a Lucia sin más, bien se defiende ella. Yo no sé decir las cosas que ella dice, pero me agrada que las digo, en un momento como éste en que una mayoría de gentes oficiales de la Iglesia están calladas o repiten simplemente cosas (posibles verdades) que ya casi nadie escucha.

Por eso me gusta mucho que Lucía hable, y que lo haga con libertad, mirando de frente, no de rabillo (como si tuviera que decir lo que otros le dicen). Me gusta lo que dice de María, la Madre de Jesús, que fue mujer que amaba, y que abrió con y por Jesús un camino de amor y de luz en la tierra, como hoy celebramos, el día de Candelas, viéndola con la candela en la mano

(Sé que Lucía quiere escribir un libro sobre María, la Madre de Jesús, la Cristiana..., pero quizá le falta tiempo...¿Por qué no lo hace ya, ahora..., sin esperar más?).

He visto que algunos condenan a Lucía porque no defiende su manera de entender el “dogma” que dice “nació de María virgen”, porque no saben lo que significa virgen en sentido evangélico y cristiano, personal y social. Pero no quiero seguir en esa línea en sentido directo (aunque sí indirecto, como verá quien siga leyendo)

Hoy, día de Candelas, en gesto de solidaridad con Lucía y con Vicente Haya, nuestro amigo (con quienes aparezco en la foto) quiero ofrecer una reflexión sobre los “siete dolores” activos de María, conforme al Evangelio. Buen día Lucía, nos vemos.

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Dom 29.1.17. Bienaventuranzas: felicidad y supervivencia

Dom 4, ciclo A. Mt 5, 3-10. La bienaventuranzas, carta magna y principio fundamental del cristianismo, ofrecen un programa de felicidad y supervivencia humana:

-- Programa de felicidad. Ellas nos enseñan a ser dichosos, en desprendimiento y solidaridad, en limpieza de espíritu y de vida, en libertad radical, en esperanza, uno a uno y en grupo (en familia).

A veces, la Iglesia ha olvidado que ella es un proyecto de felicidad, y ha venido a convertirse en un rebaño de "sufridores" (¡en este valle de lágrimas!), bajo la guía de expertos pastores del dolor con un lema como éste: Por la obediencia y sufrimiento hacia Dios... Pero Jesús ha sido un experto en felicidad, y así aparece con un pan en la mano, con un grupo de amigos (Imagen 1, tomada de fb de mi amigo Tomás García MM).


-- Programa de supervivencia (o mejor dicho, de esperanza de resurrección). Algunos pastores cristianos han apelando al miedo del fin de los tiempos y al juicio, incluso para tener más sometidos a los fieles. Ahora hablan de ese fin cercano los meteorólogos y biólogos, los economistas y políticos...

Pues bien, ha llegado el momento en que los cristianos recuperen su evangelio de felicidad, en la línea de las bienaventuranzas, como hace la misa de este domingo. Por eso, ellos han de empezar ofreciendo una esperanza y camino de pan a los hambrientos y excluidos (imagen 2)

El Dios de Jesús (es decir, el principio de la Vida) está comprometido positivamente a favor de los hombres, ofreciendo un camino de felicidad para todos, empezando por los pobres. Es un Dios parcial,que ama a los pequeños y perdidos, asumiendo con y para los hombres un proyecto de felicidad y supervivencia.

Ciertamente, los evangelios contienen malaventuranzas, como los ayes que Lc 6, 20-26, y las amenazas de juicio de Mt 13, 24-43 y 25, 31-46). Pero el principio del evangelio es la buena noticia de la felicidad. En esa línea, aquí, al principio del mensaje de Jesús, el Evangelio de Mateo ha querido ofrecer este “retablo” de bienaventuranzas, como programa de felicidad, esperanza de vida y resurrección (en este mundo), un programa exigente (de malaventuranza para aquellos que son peores que cuervos, pues quieren medrar sobre la tristeza y opresión de los oros).

Buen domingo a todos. Que seáis felices.

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Dom 18.12.16. Adviento, una Mujer Embarazada

Domingo 4º de Adviento. Ciclo A. He comentado los domingos de Adviento de este año con textos y signos del profeta Isaías: de las espadas forjarán arados, juntos pacerán el lobo y el cordero....

Pues bien, el mayor de todos , cuarto cirio de Adviento, árbol de la Navidad es una Muchacha Embarazada, que va a dar a luz a un niño y le pondrá por nombre Emmanuel, Dios está con nosotros.

Es una simple una mujer gestante, sin marido conocido, firme en medio de la guerra, en una ciudad asediada como Alepo... Así estaba Jerusalén en aquel tiempo, en medio de la guerra entre sirios y samaritanos con judíos, como verá quien siga leendo... Una mujer que cree en la vida entre las bombas, que cree en el "Dios" que le ha hecho fecunda, simplemente una muchacha, todo el universo.

En el centro del gran huracán de la lucha entre los pueblos, del hambre y la venganza, caminando, refugiada entre ruinas, quizá en una patera, ella mantiene su fidelidad al hijo que nace, que es hijo de Dios, siendo hijo de todos y de nadie en este mundo, y le pone como nombre Emmanuel, Dios con nosotros.

Éste es uno de los signos más fuertes de la historia humana, el signo supremo de la Navidad. Es el signo de todas las madres que acogen al niño de su entraña, a pesar de que no tengan marido (como José), a pesar de que los reyes de la tierra no se ocupen de ellas, ni de sus hijos, sino de ganar sus guerras.

Entre los 30.000 niños que mueren cada día de hambre y desamparo social, sin nadie que les acoja, en ciudades asediadas, en cambios de refugiados... en villas de miseria, hoy celebramos (con ellos, por ellos, para ellos) al niño acogido por una mujer/madre, un niño que vivirá para que un día no mueran los niños del mundo.

Esa madre con niño, ese niño que nacerá en cada ser humano que nace y empieza sufriendo, es la mayor protesta y esperanza de la historia humana, la revolución definitiva de la vida.

No todo es malo en la tierra. Hubo una madre embarazada que decidió acoger al niño y llamarse Emmanuel. Ayudar a esa madre y a todas las madres con niño, y a todos los niños que no tienen ni siquiera madre capaz de acogerles: eso es Adviento, eso será Navidad. Feliz domingo de esperanza a todos

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Merkabá ¿Elevación sobrenatural o mística inducida?

13.11.16 | 11:38. Archivado en Israel, Espiritualidad

Una y otra vez me han preguntado sobre los "viajes imaginarios". Muchas veces ha salido, en torno a este blog, el tema de las “escuelas místicas”, con droga o sin droga, con elementos iniciáticos o proféticos, con toques chamánicos y vuelos de brujas…

Todo un orbe de constelaciones sacrales y de curiosidades mentales, de elevaciones y raptos celestes (o astronómicos). Hasta Don Quijote subió con Clavileño por la altura y Goya pintó los vuelos más fascinantes del arte moderno. En el fondo de esa temática hay mucha mentira y propaganda: gente que monta escuelas para asegurar un “viaje místico en siete días”, más barato que el de los multimillonarios que se apuntan a la NASA para dar un paseo (¿inútil?) por las órbitas terrestres.

Pero han existido también “Escuela Místicas” muy serias, y entre ellas la más significativa es quizá la de los judíos de la Mercabá.

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Dom 13 XI 216. No ha de quedar piedra sobre piedra. El nuevo Templo

Domingo 33. Tiempo ordinario. Lucas 21, 5-19. Se acerca el final del ciclo litúrgico, y las lecturas de la misa nos sitúa ante el fin de todas de las cosas o, mejor dicho, ante el fin del tiempo actual. Pues bien, entre las cosas que acaban, según el evangelio está el Templo, un tipo de templo (como el de Jerusalén), con todo lo que significa.

El Templo de Jerusalén era lo más grande que había, según el judaísmo, una de las instituciones más estables y justas de la historia, más que el Imperio Romano o que la estructura del capitalismo actual Pues bien, Jesús vino y dijo que el Templo (¡lo más grande, al parecer eterno, el fin de la historia!) iba a caer, por sus propias contradicciones interiores… añadiendo que esa caída resultaba en el fondo buena, porque hacía posible el surgimiento de una Edad Distinta, más justa.

El evangelio se ocupa también de otros problemas (de enfrentamientos y persecuciones). Pero en esta postal voy a referirme hoy solamente el Templo, con aplicación a nuestro tiempo...

-- Constructores del Nuevo Templo de la Humanidad se llamaban y se llaman los Masones, arquitectos y albañiles de un templo que debía ser la Humanidad Entera, racional y liberada de las supersticiones.

-- Constructores del templo de Jesús, en humanidad abierta a los más pobres, en comunión de amor universal, queremos ser también nosotros, los cristianos del siglo XXI, en gesto de apertura universal, en perdón, en acogida, en esperanza.


Para que nazca el nuevo templo de Jesús que forman los cristianos, todos los hombres y mujeres, unidos por el Espíritu de Dios, como quiso en especial san Pablo, tras la muerte de Jesús, tienen que caer los viejos templos, construidos sobre bases de poder de algunos, sobre separaciones clasistas, sobre miedo.

De ese tema trata la postal que sigue, en línea histórica, espiritual y social. Buen domingo a todos

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Mía es la tierra, dice Dios, y quien la destruye me niega, y niega a sus hermanos

20.08.16 | 11:29. Archivado en Jesús, Israel, Antiguo Testamento, Pobreza

Sigo con el tema de ayer (¿son pocos los que se salvan?), para responder desde una perspectiva nueva:

Los que destruyen la tierra se destruyen a sí mismos, niegan a Dios y se "condenan", pues han ido en contra de la nueva tierra de la resurrección.

Mía es la Tierra, dice Dios en Levítico 25, 23; por eso, comprar la tierra como propiedad exclusiva significa acaparar a Dios, lo mismo que comprar las estrellas del cielo, el viento de los aires o el agua de los mares.

Mía es la tierra, de forma que ella ha de ser de todos los hijos de Dios, de manera que comprarla o venderla, herirla o destruirla es destruir al mismo Dios, como decía el Levítico y ha repetido Francisco en Laudato si. Nosotros no somos sus dueños, sino administradores y guardianes (cuidadores), al servicio de todos, conforme a un argumento que viene desde el Génesis (cf. Gen 2), pasa por el evangelio (Mc 12, 1-10 y paralelos) hasta el Apocalipsis (cf. Ap 21-22).

Por eso, según la ley del Jubileo Israel y la Bienaventuranza de Jesús (Mt 5, 5), la propiedad privada y el uso destructor de la tierra, por parte de algunos, en contra de todos, se opone a la experiencia de la Biblia, va en contra del mensaje y de la vida de Jesús, quien dijo, del modo más solemne, que sólo los mansos heredarán la tierra, y podrán disfrutarla y compartirla, sin armas ni guerras, sin imposición de unos sobre otros.

Decir que la tierra es de Dios, según la Ley del Jubileo (Lev 25) significa afirmar que es un bien universal y que de esa forma todos, cada pueblo, cada clan, cada familia, tiene derecho a la suya, para así compartirla entre todos, de forma que ella no se puede comprar ni vender según ley de mercado.

Ciertamente, la Biblia sabe que hay conflictos por la tierra, pero supone que deben superarse, de tiempo en tiempo, de forma que han de quedar libres el año del Jubileo (cada siete o cada cuarenta y nueve años), es decir, volverán a repartirse entre todos los hombres y mujeres, pues son hijos de Dios, de una forma igualitaria, es decir fraterna, pues Dios es de todos y lo mismo la tierra.

Esta ley define el carácter transitorio de las conquistas y cambios económicos realizados con violencia (por imposición de la pobreza y la riqueza): sobre todas las posibles leyes del derecho positivo, sobre las varias formas de conquista y enriquecimiento humano, sobre el derecho de conquista y posesión de los diversos pueblos conquistadores...la Biblia israelita ha destacado la exigencia de un retorno a la posesión igualitaria de la tierra (de los bienes) entre los habitantes de Israel (es decir, de los pueblos del mundo).

Este ley define el carácter sagrado de la Tierra y ratifica la "posesión" gratuita y fraterna de sus bienes al servicio de todos, y en especial de los más pobres.

El bien fundamenta de todos los humanos es la tierra, y con ellas sus valores comunes: el agua y el aire, el calor del sol y las estrellas, incluso los grandes minas, como en la imagen 3.

Ella, la tierra madre es el primer signo y presencia de Dios para los hombres. Ciertamente, podemos utilizarla, pero siempre con respeto, sin destruir su equilibrio de vida, sino cuidándolo con espero, al servicio de todos... Pues destruir la tierra es herir al mismo Dios y robar a los hermanos.

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Dom 21.8.16. He venido a prender fuego... Muerte y resurrección de la familia

Dom 20 C. Lc 12, 49-53. Éstas son para muchos las palabras más fuertes del Evangelio:

-- He venido a prender fuego... a dividir las familias: Tres contra dos y dos contra tres...
-- el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre...

Jesús ha venido a prender fuego y quemar (superar) un tipo de "leyes naturales" de familia, para crear otras que se funden en la libertad y la gratuidad del evangelio.

Éste es un principio que algunos no entienden o no quieren entender, pensando que Jesús ha venido a ratificar sin más un tipo de familia natural que ya existía. Pues bien, él podía haberlo dicho quizá más alto,pero no más claro: Él ha venido a destruir un tipo de familia, para crear otra más alta:


Hay un amor más grande que el de padre-hijo o de madre-hija en la línea de la ley natural, hay un amor de libertad, de persona a persona, en gratuidad, un amor que no niega lo anterior, pero lo transfigura y suprema. Por eso, en un sentido muy hondo, Jesús dice que ha venido a prender fuego, a destruir un tipo de amor de padre-hijo y de madre hija.

Estas palabras forman parte de la novedad del evangelio, son la buena nueva de Dios, que capacita a los hombres y mujeres para amarse de un modo gratuito, superando unos principios de familia, género y raza que parecían divinos, inmutables.

En esa línea dice Jesús que ha venido a prender fuego al mundo... para empiece el gran incendio de Dios, desde la familia, que ha de ser recreada sobre otras bases de amor en libertad.

--Jesús no fue un mesías militar, eso seria fácil, siguiendo en la línea de viejos y nuevos caudillos militares, de Ciro el Grande y Alejandro Magno hasta Napoleón. Ganando la guerra no se logra prácticamente nada.

-- Jesús tampoco fue un mesías político, un creador de Estado, como Augusto...Éso sería relativamente fácil. Él ha venido a proclamar e iniciar la revolución más grande, que es la de la familia . Ésa fue su tarea y sigue siendo la tarea de su Iglesia.

Utilizo para desarrollar este programa del evangelio del domingo unos temas de dos libros: Historia de Jesús, Verbo Divino, Estella 2013) La familia en la Biblia (Verbo Divino, Estella 2014)...

Imagen 1: Fuego de libertad, fundir cadenas. Imagen 2: Una familia fugitiva.

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Dios judío, cristiano, musulmán.... Un Dios migrante

07.07.16 | 11:00. Archivado en Dios, Israel, religión-religiones, Islam

Ayer comenté la experiencia de las migraciones, antiguas y nuevas, con ocasión del próximo Congreso de Aveiro, apelando de un modo especial a la Biblia.

Hoy quiero retomar ese motivo desde Dios a quien presento como Dios Migrante, no sólo porque camina con los hombres, sino porque él mismo es camino, en las tres grandes versiones del monoteísmo profético (dejo a un lado las religiones de Oriente)

La experiencia israelita de Dios (¡Yo soy!, Soy el que soy), está en la base de gran parte de las interpretaciones posteriores de Dios, como indican las reflexiones que ahora siguen. Por un lado, Dios no es judío, ni cristiano, ni musulmán: Es el que Es. Por otro lado, es Dios de los judíos, cristianos y musulmanes (y de todos los hombres).

Pues bien, ese Dios israelita que dice "soy el que soy", como si no caminara se ha vuelto caminante en nuestra historia... de manera que podemos afirmar que somos una migración de Dios. Se esa forma, su nombre se ha vuelto, como en el Éxodo de Egipto: Yo soy el que camino con vosotros.

El yo más profundo de los emigrantes que somos, eso es Dios, y así quiero contar con brevedad su historia en estas reflexiones, que se inscriben dentro del diálogo y discusión que vengo manteniendo en este blog sobre el tema de las migraciones, desde una perspectiva cristiana... que quisiera ser europea, aunque ya no está tan claro si Europa quiere ser un lugar de migraciones abierto al encuentro de los pueblos

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Domingo, 18 de febrero

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