El blog de X. Pikaza

J. L. Elorza: Lectura existencial del AT. Obra impactante, obra maestra

28.05.17 | 20:21. Archivado en Biblia, libros, Antiguo Testamento, Amigos, la voz de los


José Luis Elorza Ugarte,
Drama y esperanza - I (Lectura existencial del Antiguo Testamento)
Dios, conflicto y promesa (Pentateuco y libros históricos),
Verbo Divino, Estella 2016, 384 págs.

Drama y esperanza - II... Un Dios desconcertante y fiable (Libros proféticos), Verbo Divino, Estella 2017, 416 págs.

Drama y esperanza - III... El ser humano interrogado por la realidad (Libros sapienciales), Verbo Divino, Estella 2017, 384 págs.

Ésta es la obra de conjunto más importante e impactante que conozco de lectura "total" del Antiguo Testamento, un trabajo que justifica toda una vida de estudio y pensamiento, de trabajo académico y de acompañamiento pastoral a grupos de cristianos que quieren penetrar con libertad creadora en el mundo de la Biblia.

Es una obra para cristianos maduros, que tienen su propio pensamiento (y quieren entender por sí mismos la Escritura de Dios, según la Biblia), y para hombres y mujeres que quieran conocer recorrer por dentro los caminos de la Biblia (de forma personal y comunitaria).

José Luis Elorza es un hombre especialmente dotado para ello. Nació en Oñati (Gipuzkoa) y entró en la Orden Franciscana, una vocación que le ha permitido vivir siempre a ras de tierra (de humanidad), con todos los hermanos. Estudió teología y Biblia en Friburgo (Suiza), en el Estudio Franciscano de Jerusalén y en la Escuela Bíblica de Roma (donde fuimos colegas, en los años sesenta).

Ha sido profesor de Biblia en Vitoria-Gasteiz, en Arantzazu y Donostia, y tiene una larga experiencia de pastoral bíblica (en línea de acompañamiento y escucha compartida de la Palabra). Al mismo tiempo, forma parte de un grupo de especialistas (J. Garrido, L. Gaya y G. Echegaray) que preparan materiales para el Catecumenado de Jóvenes y Adultos, en línea de Fe y Personalización (con dos libros publicados sobre el tema en la Editorial Verbo Divino).

En esa línea de “catecumenado bíblico” se pueden situar estas tres obras, que forman, como he dicho, el mejor manual de “lectura bíblica” que yo conozco. Digo "en esa línea", pues éste no es un libro para "alimentar a catecúmenos" (sea de confirmación, sea de algún tipo de (neo-)catecumenado al uso, sino un manual de uso, para entrar en la Biblia, y caminar por ella, en libertad humana y cristiana, con gozo de formar parte de una larga tradición de lectores/recreadores de la Biblia.

Se trata de una especie de “libro de uso” de la Biblia. Por eso, lo que importa no es este libro (este manual), sino la Biblia, de forma que, en un momento dado, sabiendo manejar bien el material (que es la Biblia), este libro se podría dejar a un lado en la mesilla o en la biblioteca, para algunos momentos especiales (en los que es necesario volver de nuevo al manual).

A la mayoría de la gente (estudiantes de religión, confirmandos, simples cristianos…) les ponen una Biblia en la mano, pero si no les dicen cómo manejarla, se cansan pronto, no logran entender lo que leen y, de un modo normal, se pierden en la lectura. Por eso, al dar una Biblia, al e ofrecer sin más una Biblia en manos de alguien (de una persona, de un grupo), sería conveniente darle al mismo tiempo (en el mismo paquete) un libro como éste, una buen manual de uso, pues sin un buen manejo no se entiende ni goza la Biblia.

Más aún, esta trilogía puede entenderse y leerse de un modo personal, individual, pero sólo alcanza su verdadero objeto a través de una lectura comunitaria de los textos y de su interpretación,

Sólo me queda, antes de entrar en el breve análisis que sigue, darle gracias a José Luis por esta obra. ¡A ver si volvemos a vernos, mayores pero enteros, los dos en el estudio de la Biblia! Te veo bien en la foto.¿Noiz eta non ikusiko gara? ¿Donostin?

Quiero saludar también a sus alumnos y compañeros, amigos y amigas (¡algunos que yo bien conozco!) a quienes este libro, en fase de elaboración conjunta (con ellos) ha emocionado y acompañado en el camino de la vida, de la mano de la Biblia. Muchos lo han tenido ya como libro de cabecera, a medida que se iba elaborando... Muchas más han de tenerlo (y lo tendremos) ahora que se ha publicado en tres tomos de ágil e intensa lectura.

Imágenes 1-3: La Trilogía de la Lectura existencial del AT
Imgen 4: J. L. Elorza

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28.5.17. Ascensión. La Montaña y la Cruz de la Presencia

Ascensión del Señor. Mt 28, 16-20. Culmina el tiempo de pascua con la fiesta de la Ascensión, que solía celebrarse en jueves, a los cuarenta días del domingo de resurrección, pero que se ha pasado ahora, en casi todas las iglesias, al domingo siguiente.

Culmina así el tiempo litúrgico de Pascua...Y aprovecho así la ocasión para desear a todos mis lectores y amigos un feliz final de resurrección. Hoy desarrollo el tema del evangelio del día, indicando que según Mt 18, 16-20 no hay ascensión propiamente dicha, sino revelación y presencia del Señor Jesús en la Montaña del Amor cumplido, la montaña de la Presencia y del Envío, unida a la cruz de la vida que es el amor concreto de aquellos que saben que su misma vida es cielo.

Imagen 1: He estado el jueves 25 en Durango y Abadiño, bajo el Amboto. He hablado a mis "amigos" de infancia de la vida y Ascensión de Jesús, bajo la montaña des Amboto, un símbolo de vida. Ese símbolo de la montaña envuelta abre un horizonte de infinito hecho presente cada día, cada hora, en la vida de los hombres que se aman

Imagen 2. Cruz de Kurutziaga... del finales del XV, como yo la veía de niño todos los días, pasando por delante de los Jesuitas, al ir a estudiar a la Academia. El pasado 25 hablé de Jesús precisamente en el colegio de los Jesuitas... donde estaba antes la cruz, como en esta imagen antigua. Ahora la han llevado al Museo y Ermita de la Vera-Cruz para resguardarla.

Esa cruz misteriosa, con una cara de dolor y otra de gloria... ha sido para mi por años un signo especial de esperanza en la resurrección, entendida ya como deseo de cielo en la tierra... Un símbolo de muerte, símbolo de vida, el cielo entero en la muerte de Jesús y en el amor de sus amigos.

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25. 5. 17. Ascensión. El cielo eres tú, Jesús, para nosotros

25.05.17 | 11:38. Archivado en Jesús, Nuevo Testamento, Domingo, dia de la Palabra

El credo dice: subió a los cielos y está sentado a la Derecha del Padre... Se trata, evidentemente, de un lenguaje simbólico (alguien diría incluso mítico), para indicar la culminación de la historia de Jesús, con palabras paradójicas, pues subir significa penetrar en el corazón de los hombres, que lo alto es lo más profundo... La misma Biblia evoca el tema/misterio con imágenes distintas, que son complementarias:

Jesús no se va, sino que queda en la montaña desde la que envía a sus seguidores y les acompaña y asiste hasta el día de la consumación del mundo: Yo estoy con vosotros… Éste Jesús aparece así como el “Dios con los hombres” que aparece en la tradición de la alianza israelita. Esta nueva forma de ser y de estar presente define su compromiso mesiánico, ya culminado en un sentido en la Pascua(Mt 28, 20).

Jesús no se va, sino que está con sus amigos y con todos los hombres, como cabeza que sostiene y vitaliza el cuerpo de la iglesia (tradición paulina), como vida y luz que alumbra a los creyentes (Juan)... No hay según eso Ascensión, sino profundización pascual, una nueva forma de ser y de actuar, en medio de los hombres

– Pues bien, al lado de esas perspectivas, la dogmática cristiana ha resaltado de manera constante y uniforme una visión que, enraizada en el AT (Sal 110, 1), supone que el Kyrios o Señor está sentado, a la Derecha de Dios Padre, en ámbito de cielo, culminada la historia, enviando su Espíritu. Esa es la tradición que aparece al final del Evangelio de Lucas y al principio del libro de los Hechos, la que se ha vuelto dominante en la tradición del “credo” de la Iglesia que dice:

a. Subió a los cielos
b. Y está sentado a la Derecha de Dios Padre

Pero la derecha de Dios es el corazón de los hombres. Pero eso digo que el cielo eres tú, Jesús, para nosotros:

El cielo eres tú... es decir, aquellos en los que vivimos, pues más vive el hombre donde ama que allí donde mora físicamente

El cielo has querido hacerlo tú, en nosotros... Por eso nos has dicho "así en el cielo como en la tierra"... en una tierra convertida en Cielo...

Desde ese fondo quiero hacer una pequeña "exégesis" del dogma de la Ascensión. Buen jueves a todos.

Imagen. 1: Templete de la Ascensión en el Monte de los Olivos de Jerusalén
Imagen 2. Galileos mirando a un cielo soñado de Jesús...

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COMIDA DE JESÚS, FIESTA DE LOS PANES

En uno de los contextos más hermosos de Salamanca (en la Iglesia de San Juan de Barbalos), por deseo del Foro Efeta, pronuncié el pasado 16 una pequeña charla sobre la fiesta cristiana, centrada en el pan compartido
(Cf. fotos de la charla en la Iglesia de los Caballeros del Hospital de San Juan de Jerusalén, del siglo XII),

Fueron muchos los temas expuestos, hermosa la reunión orante en la iglesia, y hermoso el momento de la comida posterior en el atrio antiguo. Hubo para todos, fraternidad y fiesta, palabra y pan, con bebidas, chorizo, empanada, pasteles.

Una fiesta de verdad... en la que se recoge ante todo el recuerdo de las fiestas de Jesús, centradas en la multiplicación de los panes. De ese tema quiero presentar hoy el motivo principal de mi conferencia, con algunas fotos del acto.

Dedico el tema a J. M. Miñambres (con sus compañeros Jesús y Nacho, de la Pastoral Universitaria) y al grupo de amigos de Efeta de la diócesis de Salamanca. Lo he preparado para ellos, aunque tomándolo básicamente de mis libros: De Fiesta del Pan, Fiesta del Vino (2005) y de Comentario al Evangelio de Marcos (2013), ambos de Verbo Divino, Estella.

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Tres pecados tenía la Iglesia... Salir del castillo en la cueva, vivir en libertad de amor

Quiero seguir comentando el evangelio de la Octava de Pascua. Ciclo C. Jn 20, 19--31.

Tres pecados tenía la Iglesia de Juan, y tres sigue teniendo la nuestra, según este evangelio de Pascua:
-- El pecado de hacerse castillo en la cueva cerrada, por miedo
-- El pecado de salir sólo a lo libre, sin confianza y comunión de amor
-- El pecado de olvidarse de las víctimas (fuera o dentro del castillo)

‒ El primero es el miedo: “Estaban con la puertas cerradas, por miedo a los judíos…”, como un castillo en la cueva (doble miedo). Ciertamente, en el mundo hay gente peligrosa que va y fastidia, y la Iglesia debe crear sus propios "espacios seguros" de militancia creyente. Pero ella no está hecha para cerrarse en sus colores y banderas, tras grandes muros (imagen 1: Castillo de Predjama, Eslovenia), sino para salir a la calle y ofrecer a cuerpo su mensaje y esperanza.

El segundo es el pecado de Tomás: Andar solo por libre , salir del castillo, pero a solas. Buena es la libertad eclesial, que dice a cada uno "tú eres Cristo". Pero está el riesgo de aislarse como Tomas. Mientras los demás se encierran, él va por ahí, a lo piadoso, sin comunidad, sin compromiso social, dedicado a su mística privada de cualquier guru de última generación. Ha muerto Jesús, pero no le importan sus llagas, ni el sufrimiento de los otros, sino sólo su mística particular. Tomás, el francotirador espiritual, alejado de los suyos, es el segundo pecado.

El tercero es el pecado de olvidarse de las víctimas. No se trata de cultivar un victimismo enfermizo y resentido, sino de mantener la comunión de vida con los expulsados de todos los castillos, de recordar las llagas de los heridos, no para condenar al resto del mundo, sino para crear formas de vida. No basta recordar a Jesús como un ser puramente espiritual, separado de la vida y de la entrega hasta la muerte. Es olvidarse de la herida de los pobres, de la muerte de los oprimidos… es…. Hay que asumir la historia de Jesús y de los pobres, para recrear desde ella el mundo

Pero siga leyendo quien quiera situarse ante los pecados de la Iglesia de Juan y de Tomás, que son en gran medida los pecados la nuestra. Siga leyendo y vea cómo puede superarse el "cerrojazo" de la Iglesia, que aparece ya al principio de su historia, según el Evangelio de Juan.

Que la Iglesia abra su puerta a Tomás (a los nuevos tomases místicos y libres...); que la Gran Iglesia sea espacio abierto y sin miedo, para todos los pobres llagados y los espíritus libres, como Tomas.

Y que Tomás, hermano casi gemelo del discípulo amado, primer Apóstol y Testigo de Jesús, según una potente tradición antigua, vuelva de Oriente y Occidente a la Gran Iglesia Abierta.

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Effeta, ábrete: La fiesta cristiana

Hoy, martes 16 de mayo, tendrá lugar un encuentro festivo del Foro Éffeta a las 8 de la tarde en la iglesia Y ATRIO de San Juan Bautista DE Salamanca. Concluye así el ciclo de encuentros: “¿Dónde buscar a Dios”, que han venido celebrándose desde el pasado mes de febrero con el objetivo de descubrir cómo vivir, celebrar y anunciar nuestra fe en este momento de la vida.
Ante el interrogante ‘¿Dónde escuchar a Dios?’, desde Éffeta nos invitan a ponernos en marcha para buscarle y encontrarle recorriendo juntos este itinerario:

-- Jueves 2 de Marzo, colegio Montellano, con J. M. Olaizaola: Bailando con la soledad, en el Colegio M. Montellano

• Martes, 14 de marzo. Mesa redonda: ‘La enfermedad y el duelo’, en la que van a intervenir como ponentes José María González y Argeme Gómez. A las 20.00 horas en la Sala Jovellanos de la Casa de la Iglesia 8C/ Rosario, 18).

-- Martes, 21 de marzo. ‘En la familia’. Reflexión y testimonios. A las 20.00 h. en la Casa de la Iglesia (Calatrava).

• Martes, 9 de mayo. ‘En la contemplación’. Visita y testimonio de las religiosas Dominicas “Dueñas”, a las 20.00 h. en el Monasterio Nuestra Señora de la Consolación (Plaza del Concilio de Trento, s/n).

• Martes, 16 de mayo. ‘Fiesta’. El patio de la iglesia de San Juan Bautista acogerá un encuentro festivo, a las 20.00 horas.

En ese contexto Desarrollaré, a las ocho de la tarde, en la Iglesia de San Juan, muy cerca de la Plaza Mayor, el tema de la fiesta cristiana, como breve iniciación a la fiesta posterior del patio, con globos de niños y comida, conversación de mayores y niños.

Para los que quieran asistir, allí estaremos, allí podrán escuchar mi "fervorín" de Mayo, una pequeña arenga al servicio de la fiesta cristiana, que es la fiesta humana, desde la perspectiva de un libro que escribí hace tiempo con el título: Fiesta del pan, fiesta del vino. Mesa común y eucaristía.

El argumento será sencillo:

-- El cristianismo se ha vivido y extendido como fiesta, en recuerdo de Jesús, como celebración de la vida, como agradecimiento y gozo ante Dios, en tiempos y lugares especiales (Pascua, Navidad... santuarios, ermitas...). Actualmente la fiesta parece haberse secularizado... ¿Puede haber cristianismo sin fiesta?

-- Un mundo sin fiesta cristiana.... La fiesta se ha salido de la Iglesia y de la religión, y eso es bueno... Pero se corre el riesgo de fabricar fiestas vida auténtica... fiestas del puro dinero, de la simple borrachera, sin dignidad... ¿Podremos recrear la fiesta cristiana).

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Dom 14.5.17. Yo soy la Verdad.

13.05.17 | 13:11. Archivado en Jesús, Nuevo Testamento, Domingo, dia de la Palabra, Amor, Pascua

Dom 5 Pascua. Juan 14,1-12. El evangelio de este domingo, tomado de Juan, igual que el del anterior, no presenta una aparición del resucitado, sino al mismo Resucitado, que se presenta y habla en la Iglesia, diciendo yo soy el camino, la verdad y la vida.

En un primer momento resulta insoportable que alguien diga yo de esa manera, añadiendo soy el camino, la verdad y la vida. ¿Quién puede hablar así en un mundo de relativismos y de post-verdades? ¿Quién puede identificar la verdad con su vida?

Éste es un texto insoportable, pero a medida que vamos entrando en su movimiento interior descubrimos que quien habla no es un hombre ya muerto del pasado, ni un fantasma de mentira, sino aquel que ha muerto por los demás (lo ha dado todo, no se reserva nada...), de manera que entonces, sin tener nada, puede decir "yo" (el yo de alguien que no es para sí, sino que se entrega...), añadiendo: "soy el camino, la verdad, vida...

Ésta no es una voz de ultratumba (de un muerto aparecido), ni una voz de dominio, que ningunea a los demás (¡sólo yo soy, tú no eres...!), sino la voz del que se niega a sí mismo para que sean los demás, de aquel que es dándose a los otros:

Yo soy para que vosotros seáis, yo soy diciendo tú eres, vosotros sois. Es la voz del don supremo... De esa forma, ese "yo soy" (que retoma el motivo fundante de Ex 3, 14: soy el que soy, Yahvé), se convierte en Voz de la Intra-Vida, o, mejor dicho,voz de la inter-vida: la Palabra de aquel que al darse todo hace que todos sean, en amor infinito, desde la Cruz .

Algunos de los temas de este evangelio del Camino, la Verdad y la Vida del Cristo Pascual son los más importantes de la historia cristiana, vinculados a las figuras de Tomás y de Felipe, pero no quiero ni puedo desarrollarlos aquí sino fijarme sólo en Jesus como Verdad.

Hoy que hablamos de verdades y mentiras, de ortodoxias y heterodoxias, de ideologías y engaños... hoy que hablamos de la post-verdad, hay Alguien que puede decirnos y nos dice: Yo soy la Verdad.

Imagen 3, en hebreo: emunah, verdad.

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13.5.17. Fátima a los cien años. El tercer secreto

El Papa Francisco llega hoy (12.5.2017) a Fátima, para celebrar mañana el centenario de las "apariciones" (13.5.1917).

Cien años han pasado desde entonces, cien años de intensa, apasionada experiencia de Iglesia, desde aquello que sintieron los tres niños (catalizadores de un duro cambio de tiempos), hasta aquello que podemos sentir nosotros, en un tiempo quizá más sombrío y urgente todavía.

En este contexto me viene a la mente la imagen de la Iglesia azotada por el viento entre las olas, y de Pedro, valiente y miedoso, caminando por las aguas en medio de la noche: el tema de Pedro que, a pesar de todo, en medio de su angustia, pide a Jesús que le deje caminar hacia él sobre las olas, hundiéndose en ellas y gritando, hasta que Jesús le toma de la mano y le dice:¡Hombre de poca fe! (Mt 14,22-33)

-- El texto fundante de Mateo se refiere a la historia cristiana de Pedro, a lo que él ha realizado al servicio de la Iglesia. Pero los católicos creemos que ese Pedro puede ser (y es) signo de la entrega y servicio cristiano de todos los creyentes, en un tiempo de cambios intensos, con la barca que zozobra, con los ministros de la iglesia en riesgo de hundirse entre las olas.

-- El texto derivado del Tercer Secreto de Fátima habla de un Hombre de Blanco (un Papa) y de unos cristianos que van subiendo con él a la montaña de la cruz (a través de una ciudad que muere) para ser fusilados allí por los soldados. Esos "niños de la Virgen" han sentido en su entraña el riesgo de un Papa y de una Iglesia que se enfrenta a la gran Revolución de su tiempo (1917), desde la perspectiva de esa "Virgen misericordiosa", que detiene con su amor la gran amenaza de la ira.

En las reflexiones que siguen quiero releer el "tercer secreto" de Fátima (la esencia del "mensaje" de la Virgen, hace ahora 100) a la luz del evangelio y de la situación actual de la Iglesia. En ese contexto sigue sonando la sirena del riesgo, con la voz que llama a conversión (conversión/transformación más que penitencia).

Leído así, lo que sintieron aquellos niños puede seguir siendo valioso para la Iglesia... a pesar de los reparos que me produce el hecho de que el Tercer Secreto se haya mantenido "en secreto" durante decenios, en contra de la orientación del Evangelio. Buen día de Fátima para todos sus amigos.

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J. P. Meier, Nueve rasgos de la vida pública de Jesús

10.05.17 | 22:14. Archivado en Jesús, Nuevo Testamento, historia

Con ocasión de de la publicación del volumen sobre las Parábolas, presenté ayer una visión de conjunto del famoso libro/enciclopedia de J. P. Meier, titulado Un judío marginal. Varias personas me han escrito, pidiéndome que ofrezca una visión de conjunto de los títulos y rasgos de Jesús que él toma como fundamentales.

Ésta es a mi juicio la visión de conjunto más completa que él (J. P. Meier) ha presentado de Jesús:

“Sin duda, la última coherencia interna entre el profeta escatológico, hacedor de milagros, como-Elías, y el Hijo de David regio (el Rey davídico, el Mesías davídico) sigue siendo elusiva, si no es insoluble. Quizá no exista una coherencia interna, de tipo teórico. Quizá los esfuerzos académicos de occidente no hagan más que descargar su frustración ante un antiguo profeta semita a quien no le importaba la coherencia de su mensaje y de sus acciones. O quizá la conexión y coherencia sean puramente personales y existenciales y dependan de la forma en que cada entienda la persona, el mensaje, la visión y las opciones finales de este judío enigmático llamado Jesús.

Ningún judío individual de los que podamos identificar, que viviera en Palestina, en aquel tiempo de cambio de era, ha encarnado en sí mismo y, ciertamente, en una carrera que sólo ha durado unos pocos años esta variedad de funciones:

1. predicador itinerante,
2. profeta escatológico,
3. heraldo del Reino de Dios,
4. hacedor de milagros (así se le suponía),
5. maestro e intérprete de la Ley de Moisés,
6. maestro de sabiduría y tejedor de parábolas y aforismos,
7. gurú personal y líder de una banda itinerante de discípulos, varones y mujeres,
8. profeta judío de Galilea, que terminó siendo crucificado en Jerusalén por el prefecto romano, a causa de su pretensión de ser Rey de los Judíos
9. Hijo-de-David.

Simplemente en un nivel histórico, dejando aparte cualquier visión de fe o cualquier pretensión teológica, la combinación anterior de tantos factores diferentes resulta asombrosa. A todos ellos, debemos añadir éste último: se presentó al final como Hijo de David.

(cf. J. P. Meier, Del Profeta como-Elías al Mesías real davídico, en D. Donnelly (ed.), Jesús: Un coloquio en tierra santa, Verbo Divino, Estella 2004, 107-108).

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J. P. Meier, Un judío marginal V. Las autenticidad de la parábolas

Es el mayor Regalo de Biblia de estos últimos años, el tomo V de J. P. Meier: La autenticidad de las parábolas a examen (Probing the Authenticity of the Parables).

La edición inglesa había aparecido hace un año y cuatro meses (enero 2016), y los más interesados pudimos estudiar, conocer y admirar su contenido. Pues bien, Verbo Divino ha querido y podido traducirla y publicarla en castellano, en un tiempo record, con exactitud, belleza y eficacia.

Es una obra grande, rompedora, incluso compleja y discutida, pero resulta indispensable para todos los que quieran estudiar de un modo crítico (en sentido histórico y literario) las parábolas de la tradición de Jesús, como anuncia Verbo Divinohttp://www.verbodivino.es/libro/4590/un-judio-marginal-nueva-vision-del-jesus-historico-v ), ofreciendo para el lector interesado el índice completo, con las 52 primeras páginas de introducción, que ofrecen el enfoque general, los problemas de fondo y las conclusiones fundamentales.

Quien lea el índice y la introducción querrá entrar inmediatamente en la obra, pues contiene unos análisis y abre unos horizontes que nadie había ofrecido hasta el momento, ni en el mundo católico, ni en el ortodoxo o protestestante, en una línea abierta a los agnósticos o ateos (conforme al símil del principio de la obra: un Concilio creyentes y no creyentes, en torno a Jesús).

Yo conocía la edición inglesa, pues su método y temao resultaba indispensable para mi trabajo bíblico, y debo confesar que su contenido me había empezado chocando y enriqueciendo, tanto por su radicalidad como por sus conclusiones: Conforme a la visión de J. P. Meier, sólo se puede afirmar que son auténticas cuatro parábolas de Jesús (grano de mostaza, talentos,invitados a la cena y viñadores homicidas).

Una y otra vez he leído su argumento y desarrollo, con sus conclusiones y, sin aceptarlas del todo (como diré en la conclusión) he de afirmar que se trata, como he dicho ya, de una obra indispensable para todo aquel que quiera estudiar el sentido de las parábolas y situarlas en la historia de Jesús.

Ahora, con la traducción castellana más a mano, podré valorar mejor sus posibles limitaciones pero, sobre todo, su inmenso valor histórico-literario, que me permite conocer no sólo el mensaje de Jesús, sino también la reflexión del principio de su Iglesia, enseñándome algo que me había pasado en este campo un poco inadvertido, y que puedo resumir en tres proposiciones:

1. Jesús fue un gran "narrador de parábolas", y las cuatro que J.P. Meier destaca como auténticas (no todas las que él dijo, sino las que podemos tomar críticamente como originales) le presentan como un inmenso creador literario, desde la trama y proyecto central de su vida.

2. Las parábolas han sido el primer y más hondo lenguaje de la Iglesia primitiva, en su vertiente palestina (=judeo-cristiana), a diferencia de la iglesia helenista de tipo más paulino, que ha desarrollado más otros lenguajes de tipo kerigmático. Éste es el "milagro": Más que lenguaje exclusivo de Jesús, las parábolas son la más intensa palabra de la Iglesia, que siguió siendo por decenios una iglesia de narraciones simbólicas abiertas a la conversión y compromiso de los creyentes mesiánicos.

3. Eso significa que debemos recuperar las parábolas, como lenguaje vivo de la Iglesia, en este siglo XXI. En general, la Iglesia posterior, desde el siglo II en adelante, ha creado otros lenguajes buenos (catequético, litúrgico, dogmático, teológico, moralizante...), pero ha olvidado las parábolas, las ha dejado atrás, como algo del pasado.Pues bien, sólo recuperando y recreando las parábolas de Jesús (y otras en su línea) podremos retomar la "marcha" y mensaje creador del evangelio.

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San Pedro de Pascua: Vidente, Convertido, Amigo

No hablo aquí del Pedro pre-pascual, a quien Jesús llamó Piedra (¿duro, vacilante, como guijarro del camino), Satanás (tentador, contrario a los pensamientos de Dios) y Negador, anunciando que le negaría (como hizo) por tres veces.

Aquí presento más bien a San Pedro Pascual (Pedro de la Pascua), el apóstol de Jesús (no el santo mercedario de ese nombre, martirizado en Granada el año 1300). Ciertamente, la Iglesia no es Pedro, sino Jesús. Pero Pedro es importante en el principio y en la historia de la Iglesia, y así quiero presentar sus tres notas más características, en el principio de la iglesia, y también en el momento actual, fijándome de un modo especial en el Papa francisco, a quien veo también (quiero ver) como el vidente, convertido y amigo.

1. Pedro es, ante todo, un "vidente", alguien que ha visto a Jesús, como dice Pablo en 1 Cor 15. Aprendió a verle de un modo distinto, en pasión interior de "afirmación", más allá de una pura "mindfulness", en transparencia radical.

2. Pedro es además un convertido: alguien que aprende a pensar de un modo distinto, en la línea de una fuerte meta-noia, de una transformación del pensamiento y de la vida. Pedro se ha dejado "dar la vuelta", como un calcetín a quien el mismo Dios pone al derecho, pata que así sea y viva al servicio de los otros, desde el Cristo.

3. Pedro es finalmente el amigo. no un amigo más en el montón, sino el amigo a quien Jesús confía una tarea y testimonio de amistad que, en lenguaje antiguo se llama cuidar a las ovejas y en lenguaje evangélico amarlas, amar a los demás, sino más oficio ni ejercicio que ese.

Videntes, convertidos, amigos... Eso hemos de ser los cristianos. En esa línea quiero retomar la experiencia pascual de Pedro, que supo ver, convertirse y amar.

Imagen 1, de Frère Yves, Jesús "lava" a Pedro, le convierte
Imagen 2,de Duccio, Jesús llama a Pedro Amigo en la barca pascual

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Dom 7.5.17.Buen Pastor, una imagen bella e inquietante

03.05.17 | 20:00. Archivado en Jesús, Nuevo Testamento, Domingo, dia de la Palabra, Pascua

Domingo 4º de Pascua, el Buen Pastor. El argumento pascual de este domingo no es una aparición de Jesús resucitado a las mujeres o discípulos, sino la experiencia de Jesús-Pastor que dirige y guarda, anima y protege a sus amigos que, conforme a un símbolo usual del oriente, aparecen como ovejas.

No voy a comentar de un modo completo el evangelio (Jn 10,1-10), ni tampoco la segunda lectura ( 1 Pedro 2, 20b-25), sino el tema de Jesús pastor y de los "ministros" de su evangelio quienes, según Jesús, deberían ser "buenos pastores", poniendo su vida al servicio de las ovejas.


La iglesia posterior sigue empleando la imagen del pastor, y así habla de la pastoral, como expresión de servicio o gobierno cristiano. En esa línea, los protestantes han abandonado en general el tema del sacerdocio , pues sólo Jesús es para ellos sacerdote, y así presentan a sus ministros como pastores de las comunidades.

Éste ha de ser el sentido del "mando cristiano": Un ejercicio de pastoreo, al servicio de las ovejas (con olor a oveja como dice Francisco), pues, en sentido evangélico, no son las ovejas para el pastor, sino el pastor para las ovejas.

-- Esta es una imagen bella, propia del entorno del Mediterráneo y de otros lugares, donde puede hablarse de diversos tipos de pastores (cabreros y ovejeros, boyeros y vaqueros, camelleros etc).

-- Pero es, al mismo tiempo, una imagen inquietante, que puede hallarse en gran parte superada, siendo ya anacrónica (el mundo de los viejos pastores está terminando...). En el mundo moderno, los pastores han perdido (o están perdiendo) su vinculación personal con las ovejas (o las cabras, las vacas y los cerdos...), para convertirse en sueños superiores, que se imponen y dirigen a sus animales con medios técnicos...

-- Y puede ser también una imagen injusta, pues los fieles (los cristianos) no son ovejas ni cabras, animales que han de ser pastoreados (llevados a sus pastos...), sino personas libres, como sabe el mismo Jesús cuando dice "ya no os llamo siervos, ni ovejas ovejas, sino que os llamo amigos", pues he querido compartir con vosotros todo lo que Dios me ha dado, todo lo que tengo.

Ésta acaba siendo la gran paradoja del pastor del evangelio, que no manda ni se impone desde arriba sobre las ovejas, sino que las conoce por su nombre y las quiere con amor, de un modo inmediato... dando la vida por ellas. Por eso, lo que importa no son los pastores, sino las ovejas, a cuyo servicio han de ponerse los pastores.

(Por eso una imagen de pastores vestidos gala..., como si estuvieran ocupados de sí mismos, acaba siendo para muchos extraña y contraproducente).

En ese sentido, el buen pastor no manda sobre las ovejas, sino que son las ovejas las que mandan sobre el pastor, que debe someterse a ellas (esto es, ponerse al servicio de ellas).


Este inversión (no son ovejas para el pastor, sino el pastor para las ovejas...) define la tarea de la "pastoral cristiana", que nos sitúa en el centro de la experiencia cristiana de la actualidad, dentro de la gran crisis política y social, en un mundo donde parecemos gobernador por lobos (imagen).

En otro tiempo, reyes y obispos, podían aparecer como "pastores", de manera que ellos tenían autoridad sobre las ovejas, y quizá lo hacían bien. Per ¿quién se atrevería a llamar hoy "pastores" a los reyes y políticos de turno (Rajoy o Trump, Iglesias, Isabel II o a Putin...?

Pues bien, muchos "pastores cristianos" (obispos, presbíteros...) no se han dado cuenta de este cambio evangélico... y piensan que son ellos los que mandan sobre las ovejas, y no es así: ¡No son los pastores los que mandan sobre las ovejas, sino ellas, las ovejas, las que mandan sobre los pastoes.

El tema de fondo de esta imagen del pastor y de rebaño.... es luminoso, pero está necesitado de un tratamiento serio. Por eso he querido volver a sus orígenes bíblicos, para que cada lector lo replantee. Buen domingo a todos. Seguimos en Pascua... la pascua de los pastores.

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Lunes, 29 de mayo

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