El blog de X. Pikaza

Dom 6.8.17. Transfiguración de Jesús, con un general judío que también veía a Moisés y Elías

La iglesia celebra, aunque es domingo, la fiesta de la Transfiguración del Señor (San Salvador), una de las más significativas de la tradición cristiana, por su fondo histórico-simbólico y por la importancia que ha tenido y sigue teniendo, como icono esencial de la experiencia pascual y de la oración de la Iglesia (especialmente en la tradición ortodoxa).

Éste es el icono por excelencia, con la unión del Antiguo y del Nuevo Testamento (Jesús con Moisés y Elías), ésta es la visión orante en la montaña, la experiencia clave de la Resurrección de Jesús, y del camino que con él realizan los cristianos, en visión anticipada de la gloria, en tarea concreta de seguimiento, dando la vida con (como Jesús) al servicio de la vida de los otros.

Éste es el primer retablo del misterio cristiano, tal como lo han "escrito/pintado" desde antiguo iconógrafos, monjes y simples creyentes de oriente y occidente, el icono del camino que sube a (y baja de) la montaña (en unión con el otro gran icono de los Ángeles de la Trinidad: visión de Abraham, "escrita" por Rublev).


Su versión más antigua aparece en Mc 9, 2-8 y la más reciente en 2 Pedro 1, 16-18. Es un prodigio de concisión y riqueza evocadora, un canto de oración y pascua, de historia de Jesús y de esperanza escatológico. Este año la Iglesia utiliza el relato de Mateo (aunque no voy a insistir hoy en la diferencia entre los evangelios sinópticos).

Varias veces he comentado este pasaje en mi blog. Hoy quiero hacerlo de nuevo, en una línea antigua, recogiendo el ritmo y sentido del relato... e interpretándolo al fin desde la perspectiva de un oficial del ejército judío que seguía viendo en su oración a Moisés y Elías (como les había visto Jesús en la montaña), aunque su interpretación era distinta(aunque no opuesa a la cristiana), como seguirá viendo quien lea.

Buen domingo a todos los amigos. Las dos primeras imágenes recogen iconos de la tradición oriental de la Iglesia. El tercero está tomado de un famoso cuadro de Rafael Sanzio

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Santiago Guerra OCD (1930 ‒2017), el más alto ejemplo: Maestro de Yoga, contemplativo cristiano

Santiago Guerra Sancho (=Santo) se ha ido esta mañana (2.8.2017) silenciosamente, lleno de sol, iluminado por la Luz Interior de Cristo, junto a la ermita alta del Carmelo de Segovia, donde estaba dirigiendo unos ejercicios espirituales (como puede verse en la foto, tomada momentos antes de sufrir la caída mortal).

Santiago Guerra, maestro de yoga, contemplativo cristiano, ha sido hasta hoy el más alto ejemplo vivo de comunión teórica y práctica de caminos religiosos, de yoga y evangelio. Sin grandes alardes, sin críticas fáciles, sin difusos concordismos, él ha buscado la unidad en lo profundo del corazón y de la mente purificada, ayudando a sanarse, de un modo gratuita, a todos los han venido llamando hasta ayer a la puerta de sus cursos y talleres de oración. Con enorme sabiduría y dignidad personal, ha sido un puente de encuentro, un orientador hacia el futuro. No ha habido como él nadie más en Salamanca y en España

Para cientos de salmantinos, para miles de amigos y alumnos, él ha sido el testimonio más alto del encuentro con el Dios Cristiano, el Dios de Cristo, a partir de los evangelios, y con la ayuda de un método oriental de meditación, el yoga, que él enseñaba, semana tras semana, en las aulas de su más alta Universidad: la Residencia de los Padres Carmelitas de Salamanca.

Había nacido en un pueblo de Salamanca (Gajates), dentro de una familia clerical, cristiana, con varios hermanos religiosos, a quienes ofrezco mi cariño y respeto. Había estudiado y enseñado en la Universidad Pontificia de Salamanca, en el Instituto Teológico Gaudium et Spes (donde fui colega suyo y profesor los cursos 1952-1975) y en la Facultad de San Esteban (de la misma Salamanca).

Era religioso carmelita, como una encarnación continuad de Juan de la Cruz, su maestro y amigo, y de Teresa de Jesús(ha vivido más años), hasta que la muerte le ha encontrado tropezando y cayendo por la cantera del Carmelo de Segovia, donde había trabajado Juan de la Cruz..

Había sido siempre un hombre de oración intensa, en línea contemplativa, de la mano de Santa Teresa y San Juan de la Cruz, sus maestros, y lo ha seguido siendo hasta su muerte. Pero un día descubrió que los métodos de oriente (en especial el yoga) podían ayudar y ayudaban a penetrar en el misterio más hondo de la vida, pudiendo abrir así un camino en el que se adentrara con más fuerza el Dios cristiano, personal, amigo, encarnado en Jesucristo.

No compartió los recelos de J. Ratzinger, cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y publicó el famoso documento Dominus Iesus (2000), insistiendo en los riesgos de la meditación oriental. Así me dijo, nos decía: “El tema no se resuelve con teorías dogmáticas, sino con la vida… y la vida me ha enseñado, con cientos y miles de alumnos, que la meditación oriental y la contemplación (o mística) cristiana no se oponen”.

Era un sabio enorme, un hombre de experiencia y cercanía, un maestro, bendición de Dios para todos los que le hemos conocido. Él ha enseñado, como he dicho, a cientos y miles de alumnos y amigos, en su cátedra diaria de Salamanca, que el camino interior es lugar de encuentro con Dios, en una vida que se abre al diálogo de amor con Cristo, en compromiso de libertad, de gracia, de fidelidad evangélica.


Serán cientos y miles los que hoy le sentirán presente, desde su dimensión de Cielo, en Cristo, como hombre de Cristo, de oriente y occidente. Ha muerto con las botas puestas, con el sol de frente, iluminando el teso de la Ermita alta del Carmelo de Segovia, tras ofrecer su última lección, allí donde meditaba y enseñaba San Juan de la Cruz, su amigo.

Vaya para él mi agradecimiento, con el amor de Mabel, a quien tantas cosas ha enseñado. Sentiremos su ausencia física en el Carmelo de Salamanca, su casa. Pero sentimos desde ahora su presencia más alta. Hasta pronto, desde siempre, amigo Santiago.

Sin tiempo para más (esperando ofrecer más adelante una reflexión más extensa sobre su pensamiento teológico), recojo aquí tres semblanzas que le ha dedicado la prensa estos últimos dos años. Va al final una bibliografía sucinta, con algunos de sus trabajos más importantes.
Imagen 1: Santiago
Imagen 2: Santiago, ofreciendo su última lección de vida momentos antes de morir
Imagen 3: El último cielo en la tierra que pudo contemplar Santiago, cuando iba a caer, tras la última lección de su vida, cerca del sepulcro de San Juan de la Cruz, sobre la ermita de la Vera Cruz, ante Segovia.

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E. Llamas (†) y la generación teológica de los 60 (solo Cristo o Cristo-Iglesia)

Los teólogos hispanos de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado debatieron con ardor sobre los temas medulares de la salvación, sobre Cristo redentor y la configuración mariana (humana, liberadora) de la iglesia.

Recuerdo todavía las apasionadas discusiones de mis profesores, entre ellos B. Lahoz, J. M. Delgado, E. Llamas y J. M. Alonso en el contexto de las disputas sobre el protestantismo (con Cristo como único principio de salvación o con Cristo/María o Cristo/Iglesia), en el contexto de la cristología, la mariología (María era “co-redentora”) y la eclesiología (el Espíritu Santo en la Iglesia como principio de salvación).

Los temas entonces discutidos no eran (ni siguen siendo) de fácil solución, en lo referente por ejemplo a la función redentora de Cristo y a la colaboración materna (social, eclesial, liberadora) de María (es decir, de la Iglesia).

‒ Por un lado era evidente el principio luterano del sólo Cristo, en la línea del “sólo Dios” del shema judío (en especial ahora, a los 500 años del 1517)…

‒ Pero, al mismo tiempo, era claro el principio dual de la tradición católica (con Cristo/Espíritu santo, Cristo/creación, Cristo/María-iglesia).

Éste era un tema que venía no sólo de Lutero, sino de la disputa hispana del tema “de auxiliis”, del siglo XVI (aún no resuelto, sobre la colaboración entre el hombre y Dios) en la línea de los bañecianos (dominicos, más monistas) y de los molinistas (jesuitas, más dualistas).

Esa disputa había sido “modulada” por los antiguos salmanticenses carmelitas, y en esa línea se situaba E. Llamas, en las clases que nos ofreció aquel curso 1964/1965 (y de un modo semejante opinaban otros como el J. M. Alonso, Delgado Varela y Augusto Ortega).

En ese contexto retomo algunos elementos de aquella disputa (la más importante que se ha dado en la iglesia occidental, en sus mil años de historia, desde la reforma gregoriana de los siglos X/XI d.C.), tal como la habían formulado los grandes teólogos hispanos del siglo XVI y la reformulaban los nuevos de los año 60 del siglo pasado, en el contexto del Concilio Vaticano II.

Esos teólogos que aquí he llamado de la Generación de los 60 quedaron truncados (segados) por los de la generación de los 70, que se decían Conciliares (del Vaticano II, pero que luego no lo han sido tanto...), con la entrada de nuevas propuestas de tipo más “centroeuropeo”, que parecían ir en la línea del Vaticano II, pero que en el fondo la dejaron pronto a un lado, de un modo vergonzante.

Se rompió de esa manera en gran medida la gran tradición hispana (todos esos autores y otros que podría citar abandonaron más o menos voluntariamente la enseñanza teológica y/o se ocuparon de otros ministerios eclesiales, con gran dignidad).

Como dije hace dos días, esos y otros teólogos del 60 quedaron barridos por la nueva hornada del 70, que trajo grandes y nuevas cosas, pero que rompió con la tradición hispana, a la que no dejó desarrollarse de un modo “natural”, desde dentro.

Evidentemente, la historia final no está escrita todavía... pero, en esa línea, como espectador ingenuo de aquella historia de acoso, derribo y pretendida reconstrucción quiero recoger aquí el planteamiento cristológico-mariológico de E. Llamas, que acaba de fallecer, presentando de nuevo su propuesta en diálogo con Lutero, a los quinientos años de las tesis de Wittenberg (1517).

Imagen 1: Obra clave de E. Llamas
Imagen 2: Llamas y el diálogo teológico con la Reforma
Imagen 3: Los temas básicos de este trabajo están tomados de mi Diccionario de pensadores cristianos.

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Enrique Llamas OCD (1926-2017). Profesor de la UP (Salamanca),investigador, amigo

24.07.17 | 10:02. Archivado en Teólogos, Teología, Santos, Espiritualidad, María, América Hispana

El P. Enrique Llamas (del Sagrado Corazón) ha muerto esta mañana (24.7.17) en Madrid, y con él muere (y queda en la memoria de la vida) uno de los profesores y teólogos más significativos de las últimas décadas.

Ha sido historiador de teología, maestro de dogmática, director de la Sociedad Mariológica Española, de la Academia de Doctores de Madrid, amigo. Un hombre de fortuna desigual, de fuerte carácter, de inmensa humanidad.

-- Le conocí cuando llegué a la UP de Salamanca (1964) y formó parte de mi tribunal de licenciatura. Fue duro, exigente con mi exposición latina, pero siempre correcto.

-- Era por entonces el profesor estrella de la Facultad de Teología de Salamanca , y defendido su tesis doctoral sobre los Salmanticenses, y conocía como nadie la nueva teología centro-europea, francesa y belga, holandesa y alemana. A él le debo lo que de ella sé (después la he ampliado, pero no mejorado).

-- Fue censor de mi tesis doctoral de teología, sobre la Trinidad en Ricardo de San Victor (1966) y conservo un recuerdo imborrable de su observaciones pertinentes, con su fondo de humor fuerte, como era su vida y pensamiento.

-- Cuando volví a Salamanca como profesor, del año 1973 al 2003, el P. Enrique ya no era catedrático, pues le había "barrido" la escoba de los nuevos reformadores, hoy cardenales y obispos (Sebastián y Osoro, Rouco y A. González...). Tendrían sus razones, pero no supieron entender la profunda aportación del P. Llamas, que se mantuvo fiel a sus principios, que accedió a quedar en la U. Pontificia, con un cargo administrativo (como bibliotecario). Fue una pena, fue una tristeza. Fuimos entonces buenos colegas, respetándonos mutuamente, cada uno con su orientación teológica y eclesial.

-- Cuando volví a Salamanca, como vecino de San Morales, el año 2008, le encontré jubilado, maduro en humanidad, hombre entrañable... amigo. Siempre que he ido por su casa (Carmelitas de la calle Zamora) le he encontrado cercano, todo corazón, pronto a la mirada cariñosa, al recuerdo cordial de los viejos tiempos.

Ha sido una gracia conocerle y dialogar así con él estos años (2008-2016)... hasta que hace tres o cuatro meses le han llevado a la Residencia de Mayores de Madrid, donde ha fallecido esta noche.

La reflexión que sigue consta de tres partes:
-- Pequeña nota bio-bibliográfica
-- Mi reflexión sobre su mariología
-- Su visión de San José.

Imágenes
1. P. Enrique del Sagrado Corazón (cuando le conocí, hacia el 1965)
2. P. Enrique Llamas en uno de los últimos congresos de mariología en los que ha participado (Barcelona 2013).

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¿Una iglesia que no quiere ser pequeña? Domingo del grano de mostaza

Hay una iglesia que quiere ser Basílica (gran casa del Rey) o Catedral (cátedra de todas las sabidurías...). Una iglesia que se eleva como principio de poder espiritual sobre todos los poderes, olvidando quizá que Jesús ha querido compararla con un grano de mostaza.

Les propuso otra parábola diciendo: El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre siembra en su campo; 32 aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, de manera que vienen los pájaros del cielo y anidan en sus ramas (Mt 13 31).

Éste es, con el pasaje de la mujer con levadura, que ayer comenté, el centro del evangelio de este domingo (23.7.17). Los dos símbolos parábolicos nos permiten entender el tema más extenso de este domingo de la siembra (del trigo la cizaña: Mt 13, 14-43):

-- La Iglesia del Reino es levadura de mujer, que fermenta y transforma toda la masa. No es masa (la masa existe, es la vida entera, la humanidad en su conjunto). Ser fermento, no para sí misma, sino para toda la masa, esa es la tarea silenciosa y abnegada de la Iglesia del Reino.


-- La Iglesia del Reino es un grano de mostaza, no es un gran edificio, un árbol inmenso,no es una institución de poder... es un granito, un fermento de vida en la tierra.

En ese contexto, siguiendo en la línea de ayer, quiero hablar hoy de la "parábola" del grano de mostaza, en un contexto en que muchos quisieran que la Iglesia fuera ya un árbol inmenso, una ciudad dominadora, un imperio espiritual.

Frente a ese mesianismo del Gran Poder eclesial, ofrece esta parábola el signo del grano de mostaza, y nos sitúa ante la gran tarea de ser de verdad ese grano, promesa de vida que crece.

Imágenes: He presentado en mi FB (Xabier Pikaza) varias imágenes de la iglesia, preguntando cuál de ellas parece más apropiada como signo del "grano de mostaza".Sigo ofreciendo algunas de esas imágenes, aunque aquí he querido empezar con un sepulcro vacío, verdadero grano de mostaza... Juzgue el lector y vea que imagen le parece más adecuada.

Buen fin de semana a todos.

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Dom 23.7.17. Mujer con levadura, sabiduría de Dios

21.07.17 | 16:08. Archivado en Teología, mujer, Nuevo Testamento, Espiritualidad

Dom 16 tiempo ordinario. Presenté ayer a María Magdalena (22.7.17), que es (con María de Nazaret) el signo más perfecto del Reino de Dios, según el evangelio de este domingo:

El Reino de los cielos se parece a una mujer que introduce su levadura en la masa de la vida, una mujer que perfume de resurrección, promesa de futuro, dentro de un mundo (de una Iglesia) que parece sin futura.

Pero la lectura del evangelio del domingo es mucho más extensa, y consta de tres partes, estructurada en en forma de sándwich o tríptico:

a. Principio: Mt 13, 24-30. Parábola de la cizaña que crece en medio del trigo
b. Intermedio: Mt 13, 31-35: Dos parábolas menores: Grano de mostaza y levadura, con una explicación (sabiduría oculta desde el principio del mundo)
a1. Final: Explicación de la parábola de la cizaña

El principio y final (parábola de la cizaña y explicación) forman un inmenso retablo apocalíptico que trata del sentido de la historia humana, con la creación buena de Dios (trigo) y con el riesgo de la vida que se pervierte (de la mala semilla de cizaña que nosotros mismos sembramos para mal en medio del trigo de Dios).

Las dos parábolas intermedias van unidas… y sirven para explicar el sentido oculto de la gran parábola, la fuerza de la siembra de Dios (grano de mostaza; levadura).

a) en el centro de la historia, Dios ha sembrado su Reino como un grano de mostaza, el más pequeño de todos, el más frágil… Pues bien, ese grano invisible se convertirá en árbol grande, plenitud del mismo dios en la historia humana.

b) más que cosa de hombre, el reino es “cosa de mujer”, levadura en la masa... Parece que somos masa de perdición, condenada a la muerte… Pero hay una mujer (¡la mujer sabiduría!) que lleva en su mano la levadura y logra que todo fermente.

c) A estas parábolas menores sigue la palabra sobre el sentido de la sabiduría de Dios, comparada al grano de mostaza y a la levadura de mujer.

En la reflexión de hoye me ocuparé sólo de la levadura de mujer, que es fermento del reino… y de la sabiduría de Dios que es el sentido más hondo del evangelio. Dejo para el próximo día el tema del grano de mostaza.

Éste es el domingo de la mujer con levadura (=mujer que es levadura), mujer que es sal. Ella es la última reserva de la humanidad. Si la mujer pierde su levadura (deja de ser fermento) el mundo se secará de muerte, dice Jesús.

Imagen 1. Mujer con levadura, la sabiduría de la vida (conocimiento de mujer).
Imagen 2: Mateo con un libro de la Ley del AT (sabiduría de varón)

Buen domingo a todos, con levadura de mujer, que es levadura de Dios.

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Respuesta de A. Álvarez a obispos de Paraguay: ¡Jesús os ama!

En diversas ocasiones he tratado en este blog del pensamiento de mi amigo Ariel Álvarez Valdés, y quien tenga interés y paciencia podrá encontrar los textos.Varias veces he publicado trabajos suyos, que yo le había pedido o que él generosamente me había cedido, sobre temas como la resurrección, las apariciones de la Virgen o el amor al prójimo.

Conocen mis lectores las dificultades que Ariel Álvarez ha tenido, a causa de la “actitud” personal del Cardenal Bertone (cuya “historia” sigue aún viva, por razón de unos dineros empleados en la construcción de un Ático en el Vaticano)… y de algún obispo argentino, que le acusaba de herejías peregrinas sobre Adán y Job, los ángeles y las apariciones.

Se trataba al parecer de una cuestión de “poder”, esto es, del deseo de tener atados a un tipo de ministros de la iglesia. En este caso, el intento resultó al final fallido, por dos razones fundamentales:

1. Porque el Papa Francisco escribió a Ariel Álvarez, de su puño y letra, diciéndole que no existía (o no quedaba) ninguna acusación o causa en contra de él en el Vaticano.

2. Porque el mismo quiso retirarse de toda disputa por el poder. A fin de tener más libertad en el estudio y presentación de temas teológico, Ariel Álvarez renunció a su condición de presbítero en la Iglesia, pues como simple creyente podía tenér más autonomía para pensar y exponer lo pensado, sin implicar en ello a la jerarquía.

Y eso es lo que hace, de un modo personal y apasionado, fuera de todos los círculos de poder externo de la Iglesia. Este es su oficio: Ariel Álvarez sigue dedicando generosa y austeramente su vida al estudio de la Biblia, preparando trabajos, publicando libros, dictando conferencias, actualizando una nueva traducción de la Biblia al castellano, con una entrega espartana, sin otra satisfacción que el servicio desinteresado a la Iglesia (al conocimiento de la palabra de Dios). Soy testigo de su entrega y trabajo, en un gesto admirable de compromiso creyente.

Pero algunos obispos, como los de Paraguay, no han sabido reconocerlo, ni se han dado por enterados y, a pesar de la declaración del Papa Francisco (y de la entrega pastoral de Ariel Álvareza), siguen impidiéndole ejercer su ministerio de enseñanza bíblico, como ha señalado hoy mimo RD: http://www.periodistadigital.com/religion/america/2017/07/15/obispos-del-paraguay-prohiben-curso-biblico-de-ariel-alvarez-iglesia-religion-dios-jesus-papa.shtml

Al obrar así no hacen daño a Ariel Álvarez (que tiene y tendrá otros trabajos), sino que se hacen daño a sí mismos, echando piedras contra el tejado agrietado de sus iglesias, a las que impiden un acceso más hondo y comprometido a la Palabra de Dios en la Escritura.

Esto significa que algunas aguas de la Iglesia siguen menos claras pues algunos obispos que no se han enterado de la actitud y talante del Papa Francisco (y del mismo. Monseñor L. Ladaria, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que, siendo secretario de ella, no aceptó acusaciones contra Ariel Álvarez).

Esperamos que éste sea un caso aislado, y que el Prof. Ariel Álvarez, de cuya amistad me honro (nos honramos, Mabel y yo, con otros muchos) siga realizando su misión bíblica, con libertad y radicalidad cristiana. Esperamos que no se reproduzcan otros casos como este, sabiendo que el conocimiento de la Biblia exige estudio, libertad y creatividad, en un camino fuerte en el son importantes y necesarias las hipótesis y los procesos de búsqueda creadora, dentro de una comunión de fondo (¡multiforme!) con la misma Iglesia.

No he querido reproducir hoy ningún texto teológico de Ariel Álvarez (ni ninguna reflexión más amplia sobre su obra), pero quiero recogeruna palabras que Mabel y yo le pedimos para una amiga, que en aquel momento, a primeros del año 2010, se hallaba un poco deprimida. Ariel habló con ella, y le animó a vivir inmersa en el amor de Jesús. Esa amiga, que falleció más tarde, quedó animada por la conversación con Ariel y con la carta que le escribió a través nuestro.

Hoy me atrevo a pensar que Ariel dirigiría (dirigirá) las mismas o semejantes palabras a los obispos de Paraguay que, quizá por miedo o depresión, no se atreven a dejarle dirigir este curso en Paraguay, como acaba de publicar RD Me gustaría que esos obispos leyeran estas palabras Ariel escribió para nuestra amiga, escritas en un “argentino” coloquial que ellos entenderán bien.

Ánimo, Ariel. Un abrazo grande. Hay dificultades, esto significa que caminamos. Mabel te saluda también. No sé si recordarás esta carta que nos mandaste para nuestra amiga Carmen. Hoy la he sacado de mi archivo para decirles a los obispos de Paraguay, que no tengan miedo, pues Dios nos ama. Esto es lo que Ariel les diría, estoy seguro, a pesar de que ellos quizá no se hayan enterado plenamente.

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Gocémonos amado. Un programa de verano

Estas palabras centrales del "ejercicio de amor", que he comentado en mi estudio sobre San Juan de la Cruz,responden al gozo de Dios, que vio que todas las cosas eran buenas, gozándose en ellas (Gen 1), y nos invitan a su vez a que gocemos unos de y con otros.

Estas palabras expresan el momento del gran fiat, es decir, del hágase de la persona humana que acepta y agradece el don de Dios, y que amorosamente le responde. De esa forma, el “hágase tu voluntad” del Padrenuestro (cf.. Mc 14, 36; Mt 6, 10), se convierte en un hagamos y gocemos, es decir, gocémonos amado.

El más poderoso pensador de occidente, el hispano/judío B. Espinosa, dijo que el mundo el deseo e decisión de ser (conatus), abriendo un camino que conduce a la voluntad de poder (Nietzsche) y a la real gana (Unamuno).

El más poderoso testigo de amor de occidente, el hispano/árabe Juan de la Cruz, nos dice en este verso que el mundo y la vida es deseo de gozo, amor de amante y amado, abriendo así un camino que aún no ha sido explorado en plenitud por los cristianos.

En este contexto he querido ofrecer ante todo la imagen y el libro de mi amiga, Daniela Repetto, que está ofreciendo el testimonio de su amor/gozo carmelitano en Argentina, su tierra origen, y en Salamanca su tierra elegida.

En la dedicatoria del libro, ella me dice que le he ayudado a entender a San Juan de la Cruz... Los dos nos hemos enseñado y estamos aprendiendo. Gracias, Daniela, por estar ahí, por acompañarnos. Quiero dedicarte con Mabel esta postal, en estos momentos duros en los que Dios muestra su amor a los tuyos, que son los nuestros.

Estas palabras (gocémonos amado...) se encuentran en el culmen de la mística de San Juan de la Cruz, Cántico Espiritual [CB] 36, y nos llevan de la experiencia del mundo transfigurado a la mística del gozo.

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Dios a cuerpo: Eucaristía

En diversas ocasiones he tratado en este Blog de la Fiesta del Cuerpo de Cristo, como podrá ver quien se moleste manejando el buscador de RD, por estas fechas de Junio.

He insistido casi siempre en los tres momentos de la celebración:

-- El Cuerpo de Cristo es Eucaristía que significa Acción de Gracias, reconocimiento del don de la vida como bendición.

-- El Cuerpo de Cristo es Anámnesis, que significa presencia de de Dios, un Dios a Cuerpo, vida a vida, por Jesús, algo que la tradición latina ha consagrado con la palabra filosófica de trans-substanciación.

-- El Cuerpo de Cristo es Epíclesis o invocación dirigida al Espíritu Santo, siempre con los signos del pan y de vida, que son vida compartida de Dios con los hombres.

Para insistir en la identidad cercana del cuerpo eucarístico (en línea de madre, enamorada,amigo, carne de Dios en Cristo...) quiero hoy comentar las palabras más significativas de la celebración, "ésto es mi cuerpo", tomando como referencia unas páginas finales de mi libro Fiesta del pan, fiesta del vino (Verbo Divino, Estella 2006).

Porque el tema de fondo es la Fiesta de Dios, como dicen los franceses (Fête-Dieu), el mismo Dios es Fiesta. No es que nosotros celebremos a Dios, sino que Dios nos celebra a nosotros. De esa forma quiero hoy ver a Jesús, viniendo él mismo como cuerpo, avanzando al frente de la Iglesia, somo signo y principio de nueva Humanidad, espiritual y carnal, de tierra y cielo.

Buena fiesta del Corpus a todos los amigos, con el gran signo del Cristo hecho cuerpo compartido y encarnado en el pan y el vino de la celebración de la vida,

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Trinidad, una síntesis teológica (con el retablo de la Cartuja de Burgos)

13.06.17 | 16:56. Archivado en Dios, Teología, Nuevo Testamento, Amigos, la voz de los

La Trinidad (que es fe en Dios Padre, en Jesús y en el Espíritu Santo) constituye, con la encarnación, el misterio cristiano por excelencia.

-- No es un dogma entre otros, una verdad que se suma a las restantes verdades de la fe.Es más bien, el dogma, es decir, el presupuesto glorioso en que se fundan todos los restantes elementos de la confesión cristiana. Es la verdad donde se apoyan y reciben su sentido las verdades del símbolo eclesial.

-- Es dogma y verdad que pertenece al campo de la fe y, sin embargo, puede presentarse también como compendio de todo saber racional, de todo pensamiento y, sobre todo, de toda práctica cristiana y humana, a favor de las personas (es decir, de todos).

Es el fundamento, siendo al mismo tiempo la meta de toda reflexión, como el compendio donde viene a expresarse el misterio cristiano. Es dogma, siendo, al mismo tiempo, el principio racional que más da que pensar a los creyentes, fuente y reto de toda filosofía.

Así lo mostraremos en las reflexiones que siguen, presentando de forma esquemática algunos de sus elementos primordiales, en perspectiva personalista, a la luz de la imagen clásica de la Trinidad del altar de la Cartuja de Miraflores, en Burgos:

Dentro del óvalo de la divinidad, el Padre y el Espíritu, revestidos de símbolos reales, sostienen a Cristo Crucificado como verdad y compendio del misterio trinitario. El Cristo total, Cristo redentor en su plenitud divina, con el Padre y el Espíritu, eso es la Trinidad

Por encima sobrevuela el pelícano de Dios, la vida misma como entrega hasta la muerte y como nuevo nacimiento en que la muerte se supera. En la parte inferior aparecen, entrando ya en el círculo sagrado, la madre de Jesús y el discípulo querido que son signo y compendio de la iglesia.

El óvalo de Dios es un mandala: el círculo en que el mismo Dios se expresa y se completa. Dios no es una especie de camino abierto al infinito, no es una espiral que se está haciendo y va buscando su verdad mientras avanza hacia lo nuevo. Dios se encuentra completo, realizado. Es el amor que existe por sí mismo, como encuentro de personas que se entregan y se acogen mutuamente, en el gozo de de la vida regalada y compartida.

Pero de Dios sólo se puede hablar en cristiano a través de Jesús. Por eso, para entender la Trinidad debemos dirigir nuestra mirada hacia la historia y cruz de Jesucristo. Eso es lo que hace el retablo que ahora estamos estudiando. Dentro del óvalo de Dios está Jesús crucificado, como Pablo decía:

-- Los judíos quieren obras, señales poderosas de aquel Dios que actúa como fuerza creadora sobre el mundo.
-- Los griegos han buscado la sabiduría, aquel conocimiento que nos lleva al interior de Dios, hasta la hondura en que la mente encuentra su descanso.

-- Por el contrario, los cristianos descubrimos a Dios que es Trinidad en Jesús crucificado, con el Padre y el Espíritu.

(Siga interpretando el gran Mandala Trinitario de Burgos quien quiera, analizando cada escena, con el Padre Sacerdote-Rey, con el Espíritu "mancebo", signo de toda juventud y amor... Yo ofreceré un esquema de la teología trinitaria, a la luz, a los pies, de ese Cristo Trinitario de Burgos).

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No hay sequía, sino mutación vocacional

El Cardenal Ricardo Blázquez, presidente de la CEE, que fue (y sigue siendo) colega y compañero, acaba de lamentarse ayer en Bilbao de la "sequía vocacional" de sacerdocio que padece la Iglesia católica en este país, una sequía que ha enmarcado en un contexto general de "un cierto enfriamiento cristiano".

En ciertos lugares, las vocaciones no son más que un hilito, es para preocuparse, dice el cardenal.

(http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2017/06/09/religion-iglesia-espana-cardenal-blazquez ).

Acepto en parte el diagnóstico de Mons. Ricardo Blázquez y admito con él que existe un “cierto enfriamiento cristiano”, que influye mucho en el tema de las vocaciones cristianas, pero más que ante una sequía juzgo que estamos ante una una “mutación vocacional”, es decir, un cambio de orientación en las vocaciones.

-- Ese enfriamiento y mutación resulta, por un lado, preocupante, pues nos sitúa ante el fin de una etapa que ha dado sus frutos de evangelios...

-- Pero en otro sentido nos abre ante un futuro y tarea llena de esperanza, pues nos obliga a replantear el tema, no en la línea del “sacerdocio clásico” (que forma parte de un ciclo cristiano ya pasado), sino en la línea de recreación de los ministerios fundantes de la Iglesia.

En ese nuevo contexto, tengo la certeza de que la crisis ha de ser positiva, si sabemos situarnos ante ella, una ocasión para que las diócesis y las parroquias pueden recuperar un inmenso caudal vocacional latente, que está ya pronto para iniciar nuevos caminos. En contra de los que algunos pueden pensar, dentro de la Iglesia hay vocaciones (¡muchas y buenas vocaciones!) para los ministerios fundantes de la Iglesia, en línea de evangelio.

Precisamente para abrir un camino en esa línea, desde mi vocación de estudioso de la Biblia y de la historia cristiana, comprometido en el despliegue de los nuevos ministerios, preparé hace unos días unos folios para comentarlos entre agentes de pastoral de la diócesis de Bilbao, a la que acaba de ir también Mons. Blázquez. Él ha estado celebrando una fiesta de bodas de plata y oro de unos presbíteros venerables (a cuyo gozo me uno). Yo he ido a conversar con agentes de pastoral (en Orué-Euba y Durango), y así quiero colgar en este blog una parte del texto que allí presenté (tomado básicamene de Iglesia Viva 266 (2016) (http://iviva.org/getFile.php ).

En este contexto, con ocasión de las palabras del Cardenal Blázquez en Bilbao, que fue su diócesis, recojo aquí la última parte de mi propuesta en esa misma diócesis, el pasado 24 del 6 del presente año 2017. Un saludo a todos mis lectores, y un abrazo especial a Mons. Blázquez.

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11.6.17. Trinidad 1. Dios es amor

Quiero preparar la fiesta de la Trinidad (del 11.6.17), publicando algunos trabajos del Diccionario Teológico. El Dios Cristiano, que preparé y publiqué con N. Silanes, profesor, editor y amigo del alma, hace ahora 25 años (Sec. Trinitario, Salamanca 1992).

Han pasado 25 años, pero aquel diccionario, en el que colaboraron muchos de los teólogos hispanos más significativos, sigue siendo una obra de referencia en castellano y portugués. Es para mí un placer retomar algunas de sus entradas, en este entorno de la fiesta de la Trinidad

La mayor parte de ellas han sido publicadas también en los Ficheros de teología del portal Mercabá http://www.mercaba.org/DIOS%20CRISTIANO/CARTEL_DIOS_CRISTIANO.htm (supongo que con permiso de la Editorial). Entre ellas empezaré destacando la del "amor", pues el Dios Cristiano es Trinidad siendo y por ser Amor encarnado en Cristo y ofrecido como vida en el Espíritu de amor, como indicaré en la reflexión que sigue.


SUMARIO:
I. Eros y Agape: amor griego, amor cristiano.
II. Amor y compasión: cristianismo
y budismo.
III. Amor y Trinidad: la comunión divina.
IV. El Espíritu Santo como amor
personal.
V. Trinidad y metafísica de amor. Sentido de Cristo

Como indica el sumario, he trazado algunos rasgos importantes del amor para entenderlos luego en clave trinitaria. No he podido citar la encíclica de Benedicto XV: Dios es amor (2005), porque mi trabajo es anterior, de tipo más teológico.

Comenzamos situando el tema en un nivel de historia de las religiones: comparamos el amor cristiano y griego (agape y eros).

Después lo interpretamos desde el fondo del budismo (compasión y caridad).

Sólo entonces trataremos del amor cristiano visto en clave trinitaria.

Para culminar el tema ofreceremos una breve visión de las personas trinitarias (especialmente el Espíritu Santo) desde el fondo de una teología del amor.

Quiero presentar esta postal y las siguientes sobre la Trinidad como recuerdo a los largos años de docencia en los que impartida mi enseñanza sobre la Trinidad, en la Universidad Pontificia de Salamanca.

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Lunes, 21 de agosto

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