El blog de X. Pikaza

J. M. Rovira Belloso: Hombre del pueblo, creyente, teólogo (1926-2018)

17.06.18 | 09:17. Archivado en Iglesia Instituciones, Dios, Teólogos, Teología

Ha muerto ayer (16.6.18) en Barcelona, ciudad donde había nacido 92 años antes. Con esas tres palabras quiero presentarle:

a. Era ante todo hombre del pueblo, de la antigua Cataluña, de la nueva ciudad burguésa e industrial, de gran riqueza y de excluidos....: Barcelonés por situación , catalán por origen, hombre de inmenso seny vital, arraigado en la cultura de su tierra, un hombre universal. Recuerdo todavía emocionado sus palabras de fidelidad política a la gente de Cataluña, pero siempre en respeto a los demás pueblos y naciones, en un contexto social abierto a las diversas gentes de la Península y del Mediterráneo, hombres y mujeres de todas las tierras, burgueses de su ciudad, migrantes del Mediterráneo, de Europa, del mundo entero (las cien naciones de Barcelona), en respeto, en profunda democracia, en deseo de transformación social desde los más pobres.

b. Rovira ha sido en segundo lugar un creyente: Un hombre que ha creído en la humanidad como experiencia de Dios hecha carne, como ensayo esperanzado de vida, desde la experiencia de Jesús, que es, ante todo, experiencia de encarnación, en sus libros catalanes, en sus grandes textos castellanos, siempre en diálogo, desde la sabiduría y la sobriedad humilde del que sabe... Por encima de todas las teorías, sobre todo los proyectos eclesiales o políticos, Rovira ha creído en el hombre, como ser capaz de dialogar, en catalán, en vasco, en castellano... porque creía ante todo en el hombre, como ser de palabra, por Jesús, el Dios hecho hombre.

c. Finalmente ha sido un gran teólogo e intelectual, quizá el más fino que yo he conocido en Cataluña, hombre atento al pensamiento de la modernidad, desde los Padres de la Iglesia y los Escolásticos, hasta los representantes del nuevo pensamiento, postmodernos en busca de sentido. Era hombre "de los los otros" (valoraba siempre a los demás), de todos, sabiendo buscar la razón desde la perspectiva de la comunión, para dialogar con todos.

Su esquema mental, su tono de vida, era "trinitario", de diálogo en el misterio, en apertura a todos los hombres. Por eso escribió un fantástico tratado De Trinidad (imagen...).Cuando dirigí con N. Silanes el gran Diccionario Teológico. El Dios Cristiano tuve que pedirle a él las entradas más importantes (siete), y él me las fue mandando, una a una, sobrias, profundas, definitivas.

Ha sido para mí, durante más de treinta años, desde el 1970 hasta el 2000, una de las referencias teológicas y humanas más significativas... He compartido con él más de una docena de encuentros teológicos, cursos y congresos, especialmente en Salamanca, bajo la invitación de N. Silanes, en las Semanas de Estudios Trinitarios...

Supe siempre que donde él estaba se podía dialogar en clima de paz, buscando la concordia, porque el diálogo es lo primero, porque la verdad está en el encuentro.

Descansa en Paz Josep María. Había hecho de esta tierra un comienzo de cielo para tus amigos y admiradores. Entre en el cielo total del Señor a quien acogiste siempre con amor, a quien amaste con pasión. Gracias por lo que has sido.

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M. Navarro y P. Trigo: Dos guías de un mismo Camino

05.05.18 | 08:15. Archivado en Teólogos, Teología, Jesús, Amigos, la voz de los, Evangelios

El Camino es Jesús, es decir, su evangelio de libertad personal, social y religiosa. Ellos son guías expertos:

--Navarro (MC, Mercedaria de la Caridad), es psicóloga y terapeuta, activista en derechos humanos, teóloga experta en la maduración integral, que empieza por dentro, en Jesús, y se expresa en la liberación de los "cautivos", empezando por los hombres, esclavos de su prepotencia engañosa, y siguiendo por las mujeres, marginadas, utilizadas, en una iglesia que ella quiere que sea ejemplo y maestra de libertad.

-- Trigo SJ (jesuita), es literato, teólogo y director de "ejercicios espirituales" para la liberación también integral de otros jesuitas, de hombres y mujeres de Iglesia, en medio de un pueblo, al que quiere llevar por Jesús a la reconciliación integral. Pues bien, entre los “apoyos” en los que él se ha inspirado, en la obra que el otro día he comentado, se encuentra el Jesús de Marcos, tal como ha sido leído e interpretado por M. Navarro en un comentario fundamental a su evangelio.

M. Navarro ha entendido y explicado a Marcos desde una psicología de la profundidad, leyendo y exponiendo su evangelio como narración del impacto de su mensaje y vida (de su muerte y esperanza pascual) en la vida de los hombres y mujeres, en línea de transformación personal, iluminación compartida y comunicación liberadora. Eso le permite llegar hasta el principio y manadero del Evangelio, en el que Jesús aparece como hermano de hermanos, amigo de amigos, persona y pueblo en el sentido radical de la palabra.

P. Trigo, que escritor de vida (narrador y crítico literario) más que teólogo profesional), haconectado bien con la obra de M. Navarro sobre Marcos. De esa forma ha podido volver al evangelio, de un modo directo, por encima de un entramado de ontologías conceptuales e institucionales que de otra forma podían haberleapresado. A fin de abrir un camino libertad para el pueblo ha tenido que empezar dejando y escuchando en libertad al Cristo de Marcoc.

Tienen muchas diferencias,

pero son guías de un mismo camino, que lleva a Jesús, que es el Cristo de la Nueva Humanidad reconciliada.

M. Navarro es Mercedaria, empeñada en un compromiso de liberación por la palabra que ilumina y transforma por dentro; es más psicóloga y teóloga de la libertad personal, y así entiende el evangelio como un psico-drama de desvelamiento y transformación radical, en libertad para el amor, en diálogo de igualdad, superando el riesgo de un tipo de Iglesia que ha tendido a imponer su ontología sagrada sobre la humanidad del evangelio.

P. Trigo es Jesuita, acompañante espiritual (en la línea de los ejercicios de Ignacio de Loyola), hombre de discernimiento, que anima e impulsa a un pueblo perplejo y manipulado (el de Venezuela y América Latina), que busca y encuentra en Jesús, el camino y tarea de su libertad, por encima de las grandes palabras de teóricos superficiales de la libertad, que acaban utilizando a los pobres.

Pero ambos han podido leer y aplicar el evangelio del Camino de la Libertad, de formas convergentes, en línea de fraternidad- sororidad, recuperando a Jesús como hermano-hermana, amiga-amigo, desde la realidad y tarea concreta de un pueblo, por encima de un tipo de instituciones de poder que terminan ahogando el evangelio.

Esta convergencia me ha llevado a escanear con paciencia unas breves páginas y notas de la obra de P. Trigo, en las que se refleja su sintonía agradecida con el Comentario de Marcos de M. Navarro. Agradecido a los dos, ofrezco a mis lectores un primer resultado parcial de mi "trabajo"

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Pedro Trigo, Jesús nuestro hermano: un libro “fuera de serie”.

01.05.18 | 23:40. Archivado en Teólogos, Teología, Jesús, Nuevo Testamento

Pocos libros me emocionan ya en teología: Ojeo en librerías, consulto elencos bibliográficos, escribo recensiones de revistas, pero casi nunca digo “esto es nuevo”, aquí merece la pena detenerse. Pero éste lo ha logrado, es un "fuera de serie".

No conozco personalmente a Pedro Trigo, aunque nos une el origen y la edad, él de Haro (Rioja alta), yo de Orozco (Bizkaia interior), él del 42, yo del 41… Ambos dedicados a temas de Iglesia y Teología.

Había seguido con interés su trayectoria (cf. //es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Trigo), pero nunca había tenido ocasión de detenerme en ninguno de sus libros. Ahora sí, éste me ha impactado desde su primera línea: “No queremos hacer una cristología. No aspiramos a meter a Jesús en un sistema. No cabe en ninguno” (pag. 9).

P. Trigo ingresó de joven en la Compañía de Jesús, y a los 17 años fue enviado a cursar humanidades, filosofía y teología en América Latina (Ecuador), formando parte de una gran generación de “enviados” (entre ellos J. Sobrino, I. Ellacuría y J. L. Caravias) que se encarnaron en su nueva tierra y realizaron/realizan allí su labor de investigación y docencia, que ha contribuido de un modo eficaz al cambio de paradigma eclesial y teológico de los últimos decenios.

P. Trigo ha dirigido y dirige muchos y ha publicado muchas obras de gran valor (sobre todo, en editoriales hispanas como Mensajero y Sal Terrae), mereciendo el respeto y admiración de colegas y especialistas, siendo premiadas, incluso, con el Doctorado Honoris Causa en el Univ. Iberoamericana de México.

Pero ésta es, a mi juicio, la más significativa y valiosa de todas, no sólo por su forma de enfocar e interpretar el tema de Jesús, sino por hacerlo en diálogo con la mejor teología del momento actual, reinterpretando los orígenes cristianos, desde la perspectiva teológica y social de América Latina y desde la búsqueda más honda de las iglesias cristianas, que se identifican, cada vez más, con el retorno a la historia de Jesús (al Jesús de la historia).

Pedro Trigo pertenece a eso que pudiéramos llamar la “escuela del Papa Francisco”, con su amigo y compañero venezolano, el P. Sosa, General de la Compañía de Jesús; y es, en el momento actual, uno de los mejores analistas de la situación política y social de su país de adopción (Venezuela), uno de los pensadores más significativos de América Latina. Cf. como ejemplo: http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2017/05/27/venezuela-del-totalitarismo-a-la-dictadura-iglesia-religion-dios-jesus-papa-obispo.shtml .

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Marcelino Legido, un halo de luz para muchos (Vida Nueva)

Ramón Roldán de Arriba (Palencia), acaba de publicar una recensión del libro sobre Marcelino Legido (Imagen), con el título Un halo de luz para muchos

Aprovecho la ocasión para seguir recomendando el libro y el estudio del pensamiento de Marcelino Legido. Todo lo que sigue es de Ramón Roldán:

Un halo de luz para muchos. Así nos exhorta Pablo VI en Evangelii nuntiandi a ser testigos auténticos del Evangelio: “El mundo exige y espera de nosotros sencillez de vida, espíritu de oración, caridad para con todos, especialmente para los pequeños y los pobres, obediencia y humildad, desapego de sí mismos y renuncia.

Sin esta marca de santidad, nuestra palabra difícilmente abrirá brecha en el corazón de los hombres de este tiempo” (EN 76). Si alguien ha vivido todo lo señalado por el papa Montini, ha sido Marcelino Legido (1935-2016), a quien los autores de este libro le dedican un homenaje, año y medio después de su muerte.

Todos le conocieron en vida y, entre ellos, figuran ocho obispos, teólogos –algunos bien activos en la actualidad–,reconocidos pastoralistas, un buen
puñado de sacerdotes, gentes sencillas del pueblo fiel y personas de la cultura. Si lo han hecho, es debido a la admiración que sienten por su atrayente seguimiento de Jesucristo. Fue un evangelizador como pocos, siguiendo a Jesús, “el primero y más grande de los evangelizadores” (EN 7), la gran pasión de Marcelino Legido.

Lo que más sorprende de estas páginas es comprobar cómo unos y otros, sin excepción, coinciden en testimoniar que fue, de un modo especial en la etapa más decisiva de su vida, un sacerdote excepcional, influyendo de modo muy destacado en la marcha de la Iglesia posconciliar, sobre todo con la fuerza de su ejemplo.

Veamos tan solo cuatro testimonios directos de ersonalidades bien diferentes, que aparecen en estas páginas:

“Sus escritos, su docencia filosófica en Salamanca y, sobre todo, su fecundo y dilatado estilo ministerial y pastoral, henchido de simplicidad evangélica y del deseo de caminar con el pueblo en el medio rural salmantino, influyeron enormemente sobre varias generaciones de curas entre las que me encuentro”
(Cardenal Carlos Osoro, p. 65).

“Marcelino Legido ha sido uno de los teólogos y apóstoles ‘trinitarios’ más significativos del siglo XX, al servicio de una transformación radical de la Iglesia” (Xabier Pikaza, escritor y teólogo, p. 177). Y, on el lenguaje de Ap 21-22, añade: “Quisiera cantar yo también al Dios de la vida, dándole gracias por haber conocido a Marcelino, compartiendo con él
algunos de los momentos más intensos de mi vida cristiana” (p. 219).

El filósofo Carlos Díaz empieza así su relato: “Fue en
Salamanca donde conocí a la persona que sin ningún género de dudas más iba a influir en mi vida, Marcelino Legido, laico entonces aún no ordenado
sacerdote, aunque ya lo rumiaba, y que a todos nos maravillaba por su claridad, su rigor y su dedicación sin reservas a la enseñanza de la
ilosofía… Efectivamente, aquel hombre era diferente al resto de la umanidad. Tenías que verle quererte irrepetiblemente e incondicionalmente. No tenía nada suyo, como no fuera la sonrisa y los brazos abiertos” (p. 385).

“Marcelino Legido puede que sea el sacerdote que más nos ha influido a los curas españoles del último cuarto del siglo XX” (Eugenio Alberto Rodríguez, p. 475).

Comunidades donde sirvió

En las comunidades donde sirvió con especial dedicación, también dejó su marca imborrable: “Compartió todos sus bienes. Él entendía y vivía tan a
fondo la gratuidad del Evangelio que lo que recibía como sacerdote lo portaba a la comunidad… Para vestir tenía lo imprescindible: un jersey gris de lana, recosido; un pantalón de pana, unas botas y una boina, ropa del pueblo” (La comunidad cristiana de El Cubo de Don Sancho, p. 451).

“Las celebraciones diarias de la Eucaristía nos han sido un tiempo especialmente intenso de encuentro con el Señor… Pero, además de esta ayuda espiritual de D. Marcelino por su directo trabajo pastoral y evangelizador, nos hablaba e interpelaba su presencia, su persona, su tono de voz: todo transmitía humildad, sencillez, vivencia evangélica” (Carmelitas Descalzas de Salamanca, pp. 496s).

Este santo y sabio, discípulo y apóstol, pastor y servidor, profeta y testigo, filósofo y teólogo, místico y poeta, hondo conocedor de san Pablo, pobre y humilde, lúcido y coherente, sencillo y desprendido –estos nombres y adjetivos aparecen en el libro, todos dedicados a su persona–, ha reflejado como pocos con su diaria existencia agraciada “quién es Dios para el hombre y
quién es el hombre para Dios en estos tiempos nuestros de incertidumbre
pero apasionantes” (p. 25).

Su inteligencia bondadosa, sus sentimientos misericordiosos y su
comportamiento aleccionador pasaron por la Iglesia de Castilla y por no pocos lugares de nuestra geografía como un halo de luz que nos hizo mucho bien.

RAMÓN ROLDÁN DE ARRIBA

(file:///C:/Users/Equipo/Downloads/Marcelino%20Legido%20Recensi%C3%B3n%20en%20VN.pdf):


Jesús educador, un proyecto de humanidad.

19.03.18 | 11:09. Archivado en Sobre el autor, Teólogos, Jesús, Filosofía, pensamiento

Hoy lunes, 19.3.18, a las 18, en el Aula 10B, de la sede central de la UCC (Universidad Católica de Córdoba), en colaboración con el Grupo Bíblico "Parresía" pronunciaré una conferencia sobre Jesús educador.

El tema básico responde el argumento básico del libro que con ese título publiqué el año pasado en la Editorial Khaf de Madrid:

El cristianismo es un proyecto de educación mesiánica, una escuela de vida universal, fundada por Jesús de Galilea, que ha entendido y aplicado de formas diversas a largos de los tiempos y lugares. Este proyecto ha corrido a veces el riesgo de perderse, pero ha vuelto siempre, y ahora de un modo especial, a comienzos del tercer milenio, a su principio escolar, a su enseñanza centrada en el mensaje y vida del Maestro Jesús.

Su enseñanza, radicalmente judía, le enfrentó con los representantes de un judaísmo oficial, centrado en el templo, que había pactado con el poder mundial establecido, que era entonces el de Roma, y con su mismo gobernador militar (Poncio Pilato), que le condenó a muerte por juzgarle peligroso. Le mataron por su magisterio, pero su enseñanza, recogida y expandida por algunos de sus discípulos, se extendió a lo ancho del Imperio Romano y después por todo el mundo conocido, de manera que ella se anuncia y expande a través de las iglesias cristianas, entendidas también como escuelas mesiánicas.

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J. Gnilka (1928- 2018): Exegeta, teólogo, un hombre de diálogo

25.01.18 | 21:29. Archivado en Teólogos, Teología, Nuevo Testamento

Biblista y teólogo católico, muerto el pasado 15, a los 89 años, en Múnich de Babiera. Su funeral solemne y entierro se celebrará el próximo miércoles, día 31, en la iglesia de Santa Úrsula en el Nordfriedhof del mismo Múnich.

(Los datos y juicios que siguen han sido tomados y actualizados de mi Diccionario de Pensadores Cristianos, VB, Estella 2010).

Había nacido Leobschütz, Silesia alemana, hoy Głubczyce (Polonia). Tuvo que emigrar tras la guerra del 1939-1945 a Alemania Occidental, donde estudio filosofía, teología y lenguas orientales en Eichstätt y después Würzburg en el Istituto biblico de Roma. Ha sido profesor de Teología (Sagrada Escritura) en las universidades de Würzburg (donde le conocí el año 1982), de Münster y Múnich, donde se había jubilado. Ha pertenecido a la Pontificia Comisión Bíblica (1973-1988).

Ha sido uno de los últimos grandes maestros de la exégesis histórico-literaria de la Biblia, desde una perspectiva alemana y católica.

Ha vinculado la exégesis más especializada con una visión de conjunto del sentido teológico y existencial del cristianismo.

Entre sus obras antiguas, la más significativa sigue siendo a mi juicio Die Verstockung Israels, "La obstinación de Israel", 1961 (donde estudia, de forma ya clásica, el “endurecimiento” de cierta parte del judaísmo frente al mensaje de Jesús, en el contexto de la interpretación de las parábolas, según los sinópticos, y en el mismo mensaje de Pablo.

Escribió una serie de comentarios fundamentales a varios libros del NT, Der Epheserbrief (1977); Der Kolosserbrief (1980); Johannesevangelium (1983), vinculando en ellos la crítica literaria con el esfuerzo hermenéutico por conocer y aplicar el sentido de los textos.

Varias de sus obras han sido traducidas al castellano, viniendo a convertirse en un punto de referencia obligado para el estudio de los orígenes del Nuevo Testamento. Entre ellas:

Cartas a los Filipenses (Herder, Barcelona 1987) y El evangelio según san Marcos I-II (Sígueme, Salameante 1999-2001), que sigue fundamental para estudio de la tradición sinóptica, como he puesto de relieve en mi comentario de Marcos.

En otro plano, su obra más significativa es quizá Jesús de Nazaret. Historia y mensaje (Herder, Barcelona 1993), una obra que se sitúa en la línea de la crítica histórico-literaria de la tradición germana, como manual para teólogos y estudiantes, un trabajo mesurado, que ha pasado quizá un poco inadvertido a causa de la moda de los trabajos anglosajones sobre la vida y mensaje de Jesús que han tenido quizá más éxito en los últimos años.

Esta obra es de las que cita el Papa Benedicto XVI en sus libros sobre Jesús de Nazarel, en sentido técnico. En esa línea, cuando muchos de esos trabajos pierdan su actualidad el libro de Gnilka será siendo una obra clave de referencia, como he podido comprobar escribiendo mi Historia de Jesús (VD, Estella 2013).

Gnilka ha publicado también una obra de síntesis sobre la Teología del Nuevo Testamento (Trotta, Madrid 2003), que también ha quedado quizá un poco inadvertida, por la búsqueda de novedades más fáciles que parece triunfar en nuestro tiempo. Si mi comentario no resultara reiterativo, me atrevería a decir que me gustaría preparar desde mi perspectiva una visión teológica del mensaje de la primera iglesia, en la línea de este libro de Gnilka.

Finalmente, Gnilka ha escrito también dos obras de referencia básica para el estudio de Pablo y Pedro: Pablo de Tarso: apóstol y testigo (Herder, Barcelona 1998); Pedro y Roma: la figura de Pedro en los dos primeros siglos de la Iglesia (Barcelona 2003). Citamos, en fin, un ensayo bíblico comparativo, titulado Biblia y Corán: lo que nos une, lo que nos separa (Barcelona 2005, nueva edición alemana del año 2010).

Quiero añadir, además, tres obras fundamentales sobre el origen del la Iglesia, del Cristianismo y del Islam, que no han sido traducidas (que yo sepa) al castellano:

Die frühen Christen. Ursprünge und Anfang der Kirche. Herder, Freiburg/B. 1999 (Los primeros cristianos. Origen y principio de la Iglesia);

Wie das Christentum entstand. Herder, Freiburg/B. 2004 (Cómo surgió el cristianismo)

Die Nazarener und der Koran. Eine Spurensuche. Herder, Freiburg/B. 2007 (Los nazarenos/nazoreos y el Corán. Una búsqueda de huellas). En este contexto,
él aparece como un hombre de diálogo, abierto al futuro del conocimiento mutuo del cristianismo y del islam


Y. Congar (2). Sufrir por la unidad, sufrir por Roma (Iglesia y Espíritu Santo)

23.01.18 | 22:57. Archivado en Iglesia Instituciones, Dios, Teólogos, Teología, Espiritualidad

Presenté ayer los primeros años de la vida de Y. M. Congar, con sus "tribulaciones" por la unidad de las iglesias.

Retomo y amplío hoy con el tema, preparando la fiesta de la Conversión de San Pablo y la celebración del Día de Oración por la Unidad de las iglesias, exponiendo con cierta extensión la teología básica de Y. Congar, testigo, animador y mártir por la unidad de las iglesias.

Expongo así todo el tema en el contexto del diálogo de religiones, que implica una verdadera conversión, es decir, una meta-noia: un cambio en la forma de pensar y de vivir, como pondré de relieve en la próxima postal, dedicada ya directamente a las "conversiones" de San Pablo, que así aparece como patrono de la unidad de las Iglesias..

La llamada "conversión" de Pablo fue el paso de un de judaísmo fariseo centrado en la “ley” nacional a un tipo de judaísmo mesiánico, abierto al diálogo abierto a todos los pueblos, pues la gracia de Dios en Cristo les vincula de un modo gratuito.

Siguió siendo judío, pero judío universal y así pudo decir y dijo “ya no hay judío y griego, no hay libre y esclavo, no hay hombre y mujer… pues todos somos uno en Cristo” (Gal 3, 28). Esa unidad no fue de imposición, sino de gracia y diálogo en amor y en esperanza.

-- El material de esta exposición sigue estando tomado del Diccionario de Pensadores cristianos, e incluye una famosa carta de Congar a su madre, en la que expone su sufrimientos "por Roma". Sólo un futuro cardenal de la Iglesia ha podido decir cosas tan duras sobre la institución romana.

-- Retomo en esta línea una parte de mi Introducción a Y. M. Congar, El Espíritu Santo, Sígueme, Salamanca 2003.Lo que allí decía, quince años atrás, sigue siendo plenamente actual en nuestro tiempo. A mis lectores deseo, con Pablo y con Y. M. Congar (a quien vinculo "en principio" con J. Ratzinger: cf. imagen 2) un buen día de preparación para la fiesta y tarea de la Unidad de las Iglesias.

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Semana de oración por la unidad (1). Y. M. Congar: Orar, vivir y sufrir por la iglesia

Con motivo de la celebración de la Semana de Oración por la Unidad de las Iglesias (18-25 de enero), quiero recoger el testimonio y teología de Yves Congar (1904-1995) que ha sido quizá, en perspectiva católica, el mayor representante de la Teología de la Unidad.

Aprovecho la ocasión para ofrecer una semblanza agradecida, emocionada, de su vida y obra, por lo que él dijo y por lo que nos sigue diciendo a tantos teólogos y cristianos que creen en la Unidad de las Iglesias, y buscan un camino para conseguirla en fraternidad y servicio mutuo, sin imposición de nadie sobre nadie.

Comenzaré hoy, con una visión general de su vida y sufrimientos, por la unidad y libertad en la Iglesia. Terminaré en la próxima postal (¡en el entorno de la Conversión de San Pablo, Día de la Unidad!), volviendo a sus dolores por la Iglesia y ofreciendo un esquema de su teología básica, al servicio del diálogo, desde la raíz del Espíritu de Dios, que es el Espíritu de la plenitud humana (revelado para los cristianos en Cristo), que vincula a todos los humanos.

El tema puede resultar un poco extenso. Los que tengan menos interés, pueden quedarse en los primeros párrafos, aunque les recomiendo que lean y que asuman dos temas principales:

-- Su oración por la unidad de las iglesias, uno de los textos más significativos de la teología y experiencia eclesial del siglo XX, en perspectiva católica.

-- La lista de sus padecimientos por la Iglesia, comparable a la lista de padecimientos de Pablo, por el mismo motivo (tal como aparecen sobre todo en I-II Cor). A Pablo le persiguieron los que él llama "falsos hermanos".Como verá quien siga leyendo, a Congar le persiguieron los "prepotentes hermanos" de Roma.

Lo que sigue está tomado básicamente de mi Diccionario de Pensadores cristianos (Verbo Divino, Estella, 2010, págs 214-218), en cuya portada él aparece de forma distinguida, en línea 4, primero izquierda, antes de Juan de la Cruz

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Jerónimo López O. M. Hombre de Dios, guardián de la Biblioteca de Poio (1926-2018)

Falleció el pasado lunes, primero de año, de fallo cardíaco, a los 92 años. Los religiosos de la Merced, y en especial los del Monasterio de Poio, con los feligreses del lugar y de las aldeas vecinas, le recuerdan como hombre de Dios, un santo.

El mundo de la ciencia le despide como a uno de los últimos bibliotecarios clásicos, de la raza de los grandes eruditos del pasado que, desde hace más de mil años han guardado,cultivado y transmitido en las bibliotecas conventuales de Europa el tesoro del conocimiento antiguo, como don de Dios, como principio de cultura humana.

Los que le hemos conocido y querido sabemos que ha sido un santo, en el mejor sentido de la palabra. Hombre austero y bueno, servicial y comprensivo, siempre a disposición de los demás, en gesto de entrega cercana, desprendida, intensa.

Había nacido en Pajares de la Lampreana, Zamora, en una tierra de honda raigambre cristiana... y entró de adolescente en la Orden de la Merced.
Estudió en su juventud en el Monasterio de Poio (filosofía y teología) después en la Universidad Pontificia de Salamanca. Escribió y publicó varios trabajos sobre la historia y teología de la Orden de la Merced,como En torno al Cuarto Voto Mercedario, Estudios 12 (1956) 361-400, contribuyendo al conocimiento y compromiso de la Merced y de la Iglesia al servicio de la liberación integral de los hombres.

Fue durante muchos años formador de estudiante, dictando clases de lenguas clásicas, de filosofía y teología. Todos los que hemos sido alumnos suyos le hemos querido y le recordamos como hombre bueno, educador por el ejemplo y por la hondura de su testimonio y pensamiento más que por la brillantez de su palabra, un cristiano, un sabio, un hermano.

Ha sido en especial maestro de novicios, siempre al servicio de la nueva visión de la vida religiosa, entendida como testimonio personal del misterio, en fraternidad, más por la cercanía y entrega de la vida que por las grandes obras externas, siguiendo el ejemplo de la Madre de Jesús a quien ha querido y seguido intensamente, por su escucha de la palabra,por la entrega de la vida.

En los últimos treinta años ha sido guardián (director, impulsor) de la Biblioteca de Poio, como verá quien siga leyendo las notas de prensa, un enamorado de la misión cultural de la vida religiosa y de la Iglesia, como gesto desinteresado de transmisión de la cultura antigua y nueva, literaria y filosófica.

Éste ha sido el testimonio más hondo de los últimos años de su vida: Redimir, animar y potenciar a los hombres y mujeres de las nuevas generaciones a través de la palabra, de la tradición hecha libro, de la sabiduría del pasado.

Todavía hace poco más de un año he ofrecido un pequeño curso en Poio, y el P. Jerónimo volvió a enseñarnos parte de "sus libros", desde la Políglota de Walton (de las pocas que existen en España), a los Megillot hebreos de Ester, desde los tratados clásicos de teología del siglo XVI-XVIII... hasta la obras más importantes de la literatura gallega del siglo XIX y principios del XX.

Así la recuerdo,con su gran sencillez, con su inmensa sabiduría, acompañando a los pobres de las aldeas vecinas con su palabra y ejemplo... y recibiendo, al mismo tiempo, en "su" biblioteca a los mayores autoridades del país. Recuerdo un día del año 1997/1998 (creo); yo estaba de visita y me dijo "ven": ¡Que viene Fraga, con parte del Gobierno de Galicia, y quieren ver la biblioteca! Quería que yo estuviera a su lado para acompañarle en algún tema de textos antiguos de la Biblia o de la teología del barroco.

Sí, vino Fraga y parte del Gobierno. Pasó, mira, preguntó, le explicamos el sentido de una biblioteca con los incunables y manuscritos, con la políglota de Walton, la mejor de todos los tiempos, con los texto de teología y filosofía del barroco...

Fraga prometió toda la ayuda institucional y económica para poner la Biblioteca al servicio de la cultura de todos, y por su parte cumplió, pero después los intereses inmediatos de política dejaron la cultura a un lado, como si una biblioteca como aquella careciera de immportancia.... de forma que (¡durante 30 años!) haya sido casi sólo el P. Jerónimo el que ha mantenido con vida aquel foco de saber e historia, al servicio de estudiosos gallegos, españoles y del mundo entero.

En esa línea, el P. Jerónimo ha sido un "don Quijote" de la cultura clásica, al servicio de la vida verdadera, de la cultura y del saber, que es en el fondo presencia de Dios y fuente de liberación para los hombres.

En unos momentos como éstos, en los un duro anticlericalismo y una incultura generalizada critican a la Iglesia por su pretendida falta se servicio intelectual y de conocimiento, en un momento en que muchos serían capaces de "vender los libros del saber auténtico" por un par de monedas falsas de ligera propaganda al servicio del puro poder inmediato de algunos, es un gozo recordar a hombres como el P. Jerónimo, que lo han entregado todo, gratuitamente, al servicio de la cultura y libertad de todos.

Por él, y por otros como él, mercedarios y clérigos de iglesia, con otros muchos que, sin ser quizá de iglesia, aman la cultura, seguirá habiendo en el futuro bibliotecas como la de Poio, donde se podrá estudiar la sabiduría del pasado, para mantener con más luz el presente, para abrir con más esperanza, el camino del futuro.

Pasarán modas fugaces, partidos políticos atados a unos intereses momentáneos, tipos de conocimiento hueco que resuena sin verdadera vida... Quedará lo que han hecho hombres como el P. Jerónimo, al servicio de la libertad y de la vida, de la cultura y esperanza de los hombres.

Gracias, Jerónimo, por haber estado en el surco, hasta el último día, con tus 92 años. Había pensado pasar por ahí para darte un abrazo y pedirte que me acompañaras una vez más en la biblioteca, para el mes de abril, que tengo un trabajito en Galicia.
Quizá no vaya, sabiendo que no estás... Pero quizá tenga que ir, para descubrir tu presencia enriquecida en esperanza de vida más honda en este mundo y de resurrección ya iniciada, a tu lado.

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Coptos 2. Reescribir el cristianismo: Aportación eclesial y teológica de Egipto.

He publicado hace tres días la primera parte de un dossier de la revista Tierra Santa sobre los cristianos coptos, poniendo de relieve el origen y rasgos principales de la Iglesia de Egipto.

Paso hoy a la segunda parte, dedicada a la historia de la cristiandad de Egipto, una iglesia de gnósticos, monjes y catequistas, de teólogos y organizadores de comunidades, la primera gran Iglesia culta y comprometida de la Cristiandad. No ha existido quizá en la historia del cristianismo una Iglesia más rica que la de Egipto (con la de Siria), y así quiero destacar algunos de sus rasgos principales.

-- La Iglesia de Egipto ha sido (junto a la de Siria) la gran creadora de la teología cristiana, esto es, del cristianismo como tal. Las dos grandes iglesias "posteriores", las más significativas en clave de poder (la romana y la greco-bizantina) dependen básicamente de la aportación de Egipto y Siria (Alejandría y Antioquía).

-- La Iglesia de Egipto ha conservado los primeros testimonios cristianos (papiros de loe evangelios), con los grande textos (códices escritos) del Nuevo Testamento. Sin la aportación de Egipto no puede entenderse la teología posterior cristiana, con sus riesgos (pura gnosis, arrianismo), pero con sus valores superiores.

-- Las dos grandes disputas intra-cristianas se han dado sobre todo en Egipto: una centrada en la gnosis y la otra vinculada al arrianismo. Egipto ha sido la tierra de las principales "herejías", siendo al mismo tiempo el hogar de las auténticas respuestas evangélicas, de Orígenes y Atanasio,de los monjes y Cirilo.

-- Dependemos teológicamente de Antioquía y Alejandría, y sin embargo, la Iglesia egipcia con la de Siria, han terminado apareciendo como heréticas a partir del 4º Concilio (Caldedonia, 451). Desde entonces la cristiandad se ha hallado dividida en su base, hasta la actualidad, de formas que las dos madres del cristianismo posterior (Egipto y Siria) quedaron de parte de los perdedores.

Esta es la "clave" de la historia fundamental del cristianismo, que hoy quiero poner de relieve, para insistir en la necesidad de revisar creadoramente (no negar) el Concilio de Calcedonia, como supone y quiere desde Roma el Papa Francisco (tema que evocaré en la próxima postal copta).

Imágenes. (1) Iglesia copta, la del río Nilo, abierta hacia Eritrea y Etiopía. (2 y3). Orígenes y Atanasio, dos grandes pensadores de la iglesia egipcia.

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Luis Maldonado (1930-2017). Una vida al servicio de la renovación litúrgica

Falleció el pasado 23 de octubre, pero no tuve ocasión ni calma para poner en mi portal una semblanza agradecida de su vida y obra. Así he dejado pasar unas semanas, para dejar que repose su recuerdo, y hoy recojo algunos rasgos de su biografía teológica, después que J. L. Corzo, amigo común, haya publicado en RD (10.11.17) una semblanza emocionada de su vida y obra.

Quiero sumarme al recuerdo de sus colegas del Instituto Superior de Pastoral de Madrid, añadiendo mi gratitud de amigo/compañero y mi reconocimiento por su obra intelectual de gran hondura teológica, y, sobre todo, por su inmensa calidad humana.

Maldonado ha sido un hombre de inmensa finura, de gran talla docente, de inmensa capacidad de acompañamiento, en línea académica, eclesial y, sobre todo, humana. Gracias, Luis,por haber vivido, a caballo entre Madrid y Salamanca, siempre donde tenían que estar. Allí has estado, y allí sigues estando con nosotros.

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9.8.2017. Edith Stein, setenta y cinco años (E. Castellano)

Hoy hace setenta y cinco años, fue asesinada en el campo de concentración de Auschhwitz una de las mujeres más significativas del siglo XX, por su talla humana, por su pensamiento, por su martirio.

Fue judía y filósofa, discípula de E. Husserl, mente privilegiada, en búsqueda de la verdad, en línea fenomenológica.

Convertida al catolicismo por influjo de la lectura de El Libro de la Vida de Santa Teresa, abandona la filosofía profesional y profesa como Religiosa Carmelita, para recorrer con y como ella el camino de encuentro con Jesús, escribiendo alguno de los textos más profundo de espiritualidad del siglo XX.

Encarcelada por el sistema nazi alemán, fue encerrada en un campo de concentración, siendo asesinada en Auschwitz hace 75 años.

Como filósofa, como escritora de espiritualidad, como mártir... como testigo del amor judío y cristiano, dentro de una Europa torturada por sus demonios político-sociales, quiero hoy recordarla, y acudo una vez más al texto que Emilia Castellano, antropóloga, psicóloga y amiga, escribió para nuestro "Diccionario de Pensadores cristiano", en cuya portada aparece (fila tres, derecha).

Gracias, Emilia, una vez más, por tu trabajo, por tu amistad.
Buen día a todos los amigos de Edith Stein
El "icono" está tomado del FB de G. Scalzo (también a ti gracias, Giuseppe). Nos seguimos comunicando.

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Martes, 19 de junio

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