El blog de X. Pikaza

(26.2.17) Comed y vestíos, buscando primero el Reino (que está en la Patera)

En la postal anterior, comentando el evangelio del domingo 26.2.17, he puesto de relieve la oposición dramática entre Dios y Mamona. Pero el evangelio de Mateo ha querido añadir un “anticlímax” de tipo cordial, centrado en la superación de las preocupaciones más normales, centradas en la comida y vestido. De esa forma quiere suavizar la oposición, abrir un camino de gratuidad y confianza.

Este pasaje puede dividirse en cuatro partes: dos primeras en paralelo (comida y vestido), una conclusión y ampliación. El texto proviene del Q (Lc 12, 22-32) y Mateo lo introduce aquí para resituar las las oposiciones anteriores:

(Comer) Mt 6, 25 Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido? 26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? 27 ¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, pue-de añadir una hora al curso de su vida?

(Vestir) 28 Y por el vestido, por qué os preocupáis? Observad cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan; 29 pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos. 30 Y si Dios viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana la echan al horno, no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe?

(Buscad el Reino) 31 Por tanto, no os preocupéis, diciendo: ¿Qué comeremos o qué beberemos o con qué nos vesti-remos? 32 Porque los gentiles buscan ansiosamente estas cosas, pero vuestro Padre celestial sabe que necesit-áis todas estas cosas. 33 Buscad pues primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

(No os preocupéis) 34 No os preocupéis, pues, por el mañana, pues el mañana tendrá su propia preocupación. Le basta a cada día su mal .

Parece un pasaje ingenuo, como si Jesús se hubiera olvidado de lo que dijo ayer (vivimos bajo el gran demonio de la mamona)... Pero no es así, Jesús sabe que por encima de la Mamona está Dios, de forma que en él podemos confiar (¡porque es Dios!), si buscamos primero el Reino, que está en la patera... Entonces descubriremos que todo es "añadidura", todo es don, para los que buscan el Reino.

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Dom 26.2.17. Nadie puede servir a dos señores. Dios y Mamona

24.02.17 | 08:31. Archivado en Dios, Justicia, hombre, dioses-diosas, Domingo, dia de la Palabra

Dom 8, tiempo ordinario, ciclo A. Mt 6, 24-34. Este evangelio es muy largo, y consta de dos partes. La primera (Mt 6, 34) trata de Dios y Mamona. La segunda (6, 35-34) de Dios y la preocupación. Hoy comentaré la primera parte, en dos días la segunda.

El ídolo primero, opuesto a Dios, no es el placer desordenado, ni siquiera el mismo Diablo, como existencia separada, sino Mamona, la riqueza en sí, entendida como capital, sentido y meta de la vida. Mamona no es el dinero material, sino como signo y compendio de un sistema destructor (de violencia y muerte), que no está al servicio de la vida, sino de la opresión organizada que se opone a lo divino. Dios es gratuidad, Mamona interés; Dios libera, la Mamona esclaviza y destruye (oprime). Dios es comunión, gozo de vida compartida, la Mamona separa, divide, mata:

6, 24 Nadie puede servir a dos señores, pues odiará a uno y amará al otro. O se apegará a uno y despre-ciará a otro. ¡No podéis servir a Dios y a Mamona!

Este pasaje ha sido formulado con precisión, de un modo solemne, con principio general, explicación y aplicación.

El punto de partida se aclara desde paralelos judíos y paganos: Existen dos realidades (¡dos señores!) que nos marcan y llenan de tal forma que no pueden compartirse. Pero más valioso, aquel a quien la tradición llama «único» (pues el otro no es, sino que que hace no-ser), en clave de monoteísmo radical, es Dios (Dt 6, 4; cf. Lc 10, 42), un bien que todos pueden compartir, sin robarlo, ya que él se entrega a todos.

Aquello que no-es y destruye, pues nos lleva al «deseo de dominio violento y al enfrentamiento, en línea de poder y posesión, es el dinero absolutizado o Mamona, que puede interpretarse como capital supremo y pecado del hombre .. Buen fin de semana.

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Dios no condena al infierno, sufre nuestro infierno/cárcel para abrir un camino de Vida

La posible fe en un infierno eterno, entendido como castigo que Dios impone a los malos, con fuego y tormento (por su pretendida severidad o justicia), no nace de la fe cristiana, sino que va en contra de ella, por varias razones principales que derivan del mensaje de la vida y pascua de Jesús.

Éste es un tema que la exégesis bíblica y la buena teología tienen ya bien planteado, a pesar de las reticencias de algunos estamentos eclesiales que siguen utilizando la amenaza del infierno como medio para tener bien sometido al personal, pues el centro del mensaje de Jesús no es infierno, sino la superación (la destrucción) del infierno.

Esto es, como he dicho, un tema resuelto en principio, aunque algunos han querido y quieren seguir manteniendo el infierno, no sólo para someter a otros (amenazarles con terrores eternos si son “malos” conforme a su moral pequeña), sino porque ellos mismos no se sienten (reconocen) liberados por el Dios de Jesús para la vida en libertad.

El tema estaba claro en el evangelio del próximo domingo (19. 2. 17: Mt 5, 38-48), que empecé a comentar el otro día: Si Dios nos pide que perdonemos a nuestros enemigos… y él no perdona a los suyos, sino que los manda al infierno, no es Dios, sino un monstruo, y sería mejor que no existiera.

Con ese tema he terminado mi ponencia en el 14 Congreso sobre las Cárceles (Panamá 7-11.2.17), centrada en un estudio sobre Mt 25, 31- 46. No quiero repetir el texto, ni tampoco el comentario que ya hice el otro. Abra cada uno su Biblia y lea. El texto es una “parábola” y no un dogma “canónico” (una sentencia judicial), de manera que leído de un modo “plano” resulta contradictorio. Estas son sus “contradicciones” allí donde se lee y se entiende de manera plana (en línea de mal derecho o mal moralismo, anticristiano):

1. Jesús (el juez final) pude a sus amigos que visiten y “salven” a todos los encarcelados (sin pensar en sí son buenos o malos…),

. pero después él se olvida de lo que ha mandado a los hombre y arroja con rabia al infierno a los malos (para siempre, al fuego eterno). Leído así este texto, el juez final de Mt 25 es un juez malo, y encima sádico (y da mal ejemplo a los hombres, pues no hace lo que manda).

2. Este juez amigo de Mt 25, 31-46 establece en el mundo un camino (una pedagogía liberadora…), que va de dar de comer a visitar y liberar de la cárcel a los hombres…

…. pero después lo estropea todo, pues se olvida de su bondad y su pedagogía manda al “infierno eterno” a los que han cometido algún pecado (¡regulado por cierta Iglesia!). Éste es, sin duda, un Dios desesperado, no el Dios de Jesús.

3. Pero entonces… ¿Por qué esta parábola de Mt 25, 31-46 cuenta así las cosas? ¿No lo podía haber dejado más claro….?

… las cuenta así para enseñarnos la importancia que tiene el ayudar a los hambriento, extranjeros, encarcelados… Él no manda al infierno a nadie. Ha venido a destruir el infierno, pero nosotros (si nos empeñamos) podemos destruirnos a nosotros mismos…

4. Y entonces ¿qué pasa con la Capilla Sixtina y el juicio de Miguel Ángel donde nombran a los papas? ¿y que pasa con la catedral vieja de Salamanca y mil cientos de iglesias y de curas que siguen apelando al infierno….?

... Pasa muchos… Desde el siglo III en adelante una iglesia “vaga” (que no ha entrado de verdad en el evangelio), una iglesia que ha hecho suyos los mitos del mundo griego (y sobre todo del romano) ha convertido el infierno en artículo básico de su fe, no el infierno de los hombres (que se destruyen entre sí…), sino el de un Dios no evangélico que se impone por encima, manda o puede mandar al infierno a los hombres por un “quítame de aquí unas pajas….”

Pero no quiero hablar hoy resolver esos temas, sino dejarlo insinuado. A los que quieran seguir les ofrezco algunas de las últimas reflexiones de mi ponencia para el congreso de las Cárceles de los Hombre, de Panamá (cárceles en las que muchas veces hemos querido meter a Dios en nuestro infierno). Buen día a todos.

Imagen 1: Jesús lleva al día a la mala cabra que según una lectura ingenua y mala de Mt 25, 31-46 debía ir al infierno).

Imagen 2-3. Capilla Sixtina, una lectura e interpretación no cristiana del evangelio.

Imagen 4: Un momento del Congreso de Panamá sobre las Cárceles, con la Virgen de la Merced presidiendo). Buen día a todos.

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Dom 29.1.17. Bienaventuranzas: felicidad y supervivencia

Dom 4, ciclo A. Mt 5, 3-10. La bienaventuranzas, carta magna y principio fundamental del cristianismo, ofrecen un programa de felicidad y supervivencia humana:

-- Programa de felicidad. Ellas nos enseñan a ser dichosos, en desprendimiento y solidaridad, en limpieza de espíritu y de vida, en libertad radical, en esperanza, uno a uno y en grupo (en familia).

A veces, la Iglesia ha olvidado que ella es un proyecto de felicidad, y ha venido a convertirse en un rebaño de "sufridores" (¡en este valle de lágrimas!), bajo la guía de expertos pastores del dolor con un lema como éste: Por la obediencia y sufrimiento hacia Dios... Pero Jesús ha sido un experto en felicidad, y así aparece con un pan en la mano, con un grupo de amigos (Imagen 1, tomada de fb de mi amigo Tomás García MM).


-- Programa de supervivencia (o mejor dicho, de esperanza de resurrección). Algunos pastores cristianos han apelando al miedo del fin de los tiempos y al juicio, incluso para tener más sometidos a los fieles. Ahora hablan de ese fin cercano los meteorólogos y biólogos, los economistas y políticos...

Pues bien, ha llegado el momento en que los cristianos recuperen su evangelio de felicidad, en la línea de las bienaventuranzas, como hace la misa de este domingo. Por eso, ellos han de empezar ofreciendo una esperanza y camino de pan a los hambrientos y excluidos (imagen 2)

El Dios de Jesús (es decir, el principio de la Vida) está comprometido positivamente a favor de los hombres, ofreciendo un camino de felicidad para todos, empezando por los pobres. Es un Dios parcial,que ama a los pequeños y perdidos, asumiendo con y para los hombres un proyecto de felicidad y supervivencia.

Ciertamente, los evangelios contienen malaventuranzas, como los ayes que Lc 6, 20-26, y las amenazas de juicio de Mt 13, 24-43 y 25, 31-46). Pero el principio del evangelio es la buena noticia de la felicidad. En esa línea, aquí, al principio del mensaje de Jesús, el Evangelio de Mateo ha querido ofrecer este “retablo” de bienaventuranzas, como programa de felicidad, esperanza de vida y resurrección (en este mundo), un programa exigente (de malaventuranza para aquellos que son peores que cuervos, pues quieren medrar sobre la tristeza y opresión de los oros).

Buen domingo a todos. Que seáis felices.

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Herodes, Rey-Molok. Jesús, Rey-Niño. La fiesta de los Magos


Hay un “complejo (un mito y ritual) de Molok, que consiste en sacrificar a los niños (los propios hijos), para reinar así de un modo perverso .

Ha habido y sigue habiendo muchos Rey-Molok, y más Molok que no son reyes en sentido antiguo, pero exigen el sacrificio de niños, matándoles de un modo externo (especialmente por hambre), o utilizándoles en un plano sexual, laboral... Entre ellos, ll más importante en la Biblia y en la memoria de occidente ha sido Herodes, rey de Judá (que mató a los niños de Belén para asegurar su trono, aunque no pudo matar a Jesús).

Nuestra cultura (nuestra política y economía, e incluso a veces nuestra religión) es molokita, pues sacrifica (=deja morir) o utiliza cada día varias decenas de miles niños para seguir triunfando

Pero ese mito de Molok se expresa y configura de un modo especial en las culturas semitas del antiguo oriente (fenicios, sirios, cananeos…), donde el rey (Melek/Molok), y los grandes del reino, debían sacrificar a su hijos primogénitos al Melek/Molok divino, que sólo así les ofrecía su asistencia.

Conforme a ese “mito” (o complejo), sólo aquel que sea capaz de “pasar” sobre su propio hijo (es decir, de sacrificarle) tiene el temple y fuerza suficiente para reinar. Todo rey (Dios) fuerte impera y se impone sobre los demás costa de la vida de sus hijos. Si alguien no puede matar a esos hijos (los débiles…) no puede reinar de verdad.

Pues bien, los judíos antiguos de la Biblia descubrieron, al menos en principio, que esa adoración de Molok (con sacrificio de los hijos) era la perversión suprema de la tierra, el mayor pecado. Ellos vieron que los reyes (y los personajes importantes) de los pueblos vecinos (moabitas, amorreos, fenicios…) sacrificaban a sus hijos a Molok para reinar, sin que temblaran las manos (como en caso del Rey Mesha de Moab).

De todas formas, aún sabiendo eso, muchos reyes judíos, durante largo tiempo, han tendido que matar a sus hijos, para así imponerse (sin miedo, sin piedad, sin vacilación…), como sabe y dice bien la historia de los libros de los Reyes y la profecía de Ezequiel, donde se afirma que el mayor pecado de Israel ha sido “matar a sus hijos”, sacrificar a sus propios Molok ante Molok (a pesar de que el mismo Dios hubiera dicho a Abrahán que no matara a su hijo, en Gen 22).


En una página desgarrada y fuerte, el profeta Ezequiel (Ez 20) afirma que también los judíos, en su deseo de poder, han caído en la mayor de las perversiones,
como si el mismo Dios les hubiera abandonado, fascinado, pervertido… haciéndoles capaces de “pasar por el fuego” (matar y luego quemar) a sus primogénitos. Esa es la perversión suprema: Creer que podemos (y quizá debemos) dejar dejar que mueran miles y millones de inocentes (sobre todo niños) para que nuestra gran cultura homicida,filicida, siga adelante.

Ésta es una historia (una experiencia) que está en el fondo de la fiesta de los “magos” de Mt 2, una fiesta radicalmente antimonárquica (en el sentido normal de la monarquía filicida)… un texto de revelación del gran misterio de la perversidad (reinar matando a los niños) y de la gracia de la salvación (Jesús es rey niño).

En ese contexto se entiende la escena de Mt 2, la fiesta de los magos (no reyes) qu vienen corriendo a Belén:

‒ Los magos de oriente no son reyes que matan a niños para reinar, sino sabios que ponen su vida al servicio del Niño (de los niños).

‒ El único “rey” del texto es Herodes (¡signo del Imperio romano!) que quiere matar y mata a los niños (los sacrifica a Molok, el Dios del puro poder), para seguir reinando.

‒ Ciertamente, Jesús aparece como “rey de los judíos”, pero de una forma “antimonárquica”… Es Rey como niños perseguido

Éste es un tema central de nuestra historia… pues el poder de este mundo sigue triunfando sobre los cadáveres de los niños… Ciertamente, ya no sacrificamos los niños ofreciéndolos por el fuego a un Dios Molok/Rey sagrado, pero hacemos algo peor… Para que el mundo siga en su marcha “real” tienen que morir cada día unos 40.000 niños. La historia perversa de Moloc continúa, como verá quien siga leyendo.

1ª imagen: Los magos, mosaico de S. Apolinar, Ravenna (siglo VI
2ª imagen: Horno de Molok donde se quemaban los niños sacrificados.
3ª imagen: Códice de Roda (Huesca, siglo X)

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25 XII 16 Tras la misa del Gallo: La Historia de Navidad (Lc 2, 1-14)

Un año más, Mabel y yo hemos celebrado la “misa” o liturgia de Vigilia de la Navidad, presidida por D. Juan Pedro, nuestro párroco, en la iglesia de al lado (Aldearrubia, imagen 3), a las doce de la noche, hora de la Misa del Primer Gallo, en la que se lee el Evangelio de Lucas (2, 1-14), el más hermoso de los testimonios de la Navidad Cristiana.

Con ese texto en la mente, cuando amanece la luz nublada del 25 de Diciembre en San Morales, quiero ofrecer mi reflexión sobre la Historia de la Navidad, partiendo del motivo de esa Misa de Vigilia, que debería llamarse "misa de pastores" pues ofrece la mejor introducción posible al día y fiesta del Nacimiento de Dios.

El evangelio de Lucas, proclamado este noche, es un texto de hondo simbolismo que recoge y expresa de manera sencilla y formidable algo de aquello que pasa cuando Dios se hace hombre, la vibración del cielo, con el ángel de Dios y el coro de los ángeles, con la admiración de la Noche y de la vida, con la niña de abajo (2ª imagen), subiendo en globo el muro que siguen poniendo los hombres, para que María y José no pasen las fronteras... Pero el Niño Jesús rompe y pasa todas las fronteras.

Es secundario si fue un 25 de diciembre u otro día, en sentido histórico, en la fría noche de Belén, los pastores no solían estar de guardia al raso, como tampoco la pasan al raso estos días, aquí en Salamanca, mis amigos pastores de Aldearrubia, a quienes Juan Pedro, el párroco ha querido evocar. Pero hemos celebrado la fiesta de la noche, con el Gallo que ha cantado en nuestros corazón anunciando la llegada de la Luz.

No sé si en otros lugares dejan entrar a la Iglesia a los pastores con rebaños ; esta noche con nosotros han entrado, se les notaba bien. Han estado o, mejor dicho, hemos estado todos en la Iglesia Rubia de Piedra del Villamayor, en la Aldearrubia, porque odos nosotros, éramos pastores a la espera de Jesús en el silencio de la noche de gallo, presidida por Juan Pedro.

En aquel tiempo pasado, hacia el 6 a. C., cuando nació Jesús, sólo los pastores lograron atravesar el muro que los poderosos del mundo habían construido ya en torno a Belén (un muro sin alambradas, ni bloques de cemento) para que no entraran los padres del Niño prometido, para que nadie pudiera celebrar el nacimiento de Dios, tras las grandes fortalezas del Herodes de turno.

Expulsaron a Jesús de la ciudad, pero los pastores estaban allí, y llegaron de los campos, en la noche, guiados por las estrellas guardianas de la vida. Así lo quiero reflejar en el comentario del texto que ahora sigue. Pues bien, también nosotros, unos cuantos, del entorno de Aldea-Rubia hemos estado en la noche nublada de humedad, sin estrellas, pero llena de la EstrellaJesús.

Así lo quiero comentar con la luces de la mañana de este nuevo 25 de Diciembre, día del sol Jesús. Para todos un saludo y un deseo feliz de felicidad.

Hoy hubiera cumplido mi madre 115 años. Por eso la recuerdo esta mañana con nostalgia gozosa. Eguberrion de nuevo, un Día de Navidad gozosa para todos. Con el corazón lleno del canto de los ángeles pastores del cielo, en honor de Jesús nacido, mi canto de felicidad, con Mabel, que ha venido feliz de la misa.

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Blanca Navidad, Negra Navidad...Diez pensamientos

El año 1940, Irving Berlin escribió en USA una canción titula White Christmas, Blanca Navidad, que ha sido traducida y cantada en casi todas las lenguas del mundo. Se dice que la versión de Bing Crosby del año 1941 es el single más vendido de todos los tiempos (con más de 50 millones de copias).

El texto es sencillo, habla de nieves blancas, con recuerdo de tiempos antiguos y niños, del sueño brillante de la navidad de hogar, de felicidad intimista,propia de una cultura del bienestar. Ésta es la cercana de un hogar tranquilo, sin la extrañeza de un Dios que nace en el destierro del mundo, con niños sin hogar, con presagios negros...

I'm dreaming of a white Christmas / Just like the ones I used to know
Where the treetops glisten and children listen / To hear sleigh bells in the snow

I'm dreaming of a white Christmas / With every Christmas card I write
May your days be merry and bright / And may all your Christmases be white

Traducción castellana (standard…)

Oh Blanca Navidad, /sueño y con la nieve alrededor,
blanca es mi primera /y es mensajera de paz y de puro amor

Oh Blanca Navidad, nieve / un blanco sueño y un cantar
Recordar tu infancia podrás /al llegar la blanca navidad.


Pero la Navidad no es sólo blanca, de recuerdos tranquilos y sueños… Hay también otra más fuerte y real, una fiesta negra, hecha de recuerdos y realidades de tristeza, de hogares rotos, de niños y mayores de patera (¡más de 200.000 han entrado sólo este año que acaba, 2016, en Italia!), cada uno con su tristeza, su cruz a cuestas.

Por eso es bueno mantener la melancolía gozosa de la Blanca Navidad, pero abrirse también a otros aspectos de la Negra Navidad, con sus diversos rasgos de emoción creadora y de tristeza, porque Dios es también Negro, porque Jesús se ha encarnado en los negros y atrigados, igual que en los rubios y lechosos.

Por eso es bueno recordar la Navidad que es también Negra, fuerte, exigente… Así lo haré, retomando motivos antiguos de mi blog. De esa manera quiero felicitar a todos mis amigos, blancos y negros, en el gozo y compromiso de esta Navidad 2016.

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18.12.16. Así fue la generación de Jesucristo (2017, año de Mateo).

He venido presentando, con las primeras lecturas de los cuatro domingos de Adviento de este año el evangelio de Isaías, retomando así la esperanza mesiánica israelita, la búsqueda y camino de todos los pueblos y culturas de la tierra.

Pero hoy, cuarto domingo de Adviento de este año (que para la Iglesia es ya de alguna forma el 2017) quiero comentar ya el evangelio de Mateo, que nos irá acompañando a lo largo de todo el año litúrgico, pues como bien sabemos la liturgia nos invita a recorrer cada tres año el camino de un evangelio sinóptico (el de Juan va mezclado entre los tres).

Empieza, pues, el evangelio de Mateo, para leer, para vivir, para soñar, para practicar a lo largo del 2017. Si Dios me sigue dando salud, os acompañaré con Mateo cada domingo normal de este nuevo año, pues me he venido preparando durante muchos años (y ahora al fin durante varios meses) para publicar un comentario de Mateo, verá la luz hacia el verano (si todo va normal). Pero aquí puedo empezar ofreciendo algunos materiales.

Debería haber comenzado con la genealogía de Jesús (Mt 1, 17), pero la liturgia de este domingo de Adviento nos introduce en la Navidad (y en todo el año 2017) con el texto de la generación de Jesucristo (Mt 1, 18-25), como seguirá viendo quien lea.

Es un acontecimiento gozoso éste de poder volver al evangelio de Mateo, y leerlo cada domingo, y gozarse una vez más de leerlo, de vivirlo... Con esa alegría ofrezco esta primera postal de Mateo, mi viejo amigo, compañero fiel a través de tantos años... Buen domingo final de Adviento a todos, buena preparación de Navidad, con los tres primeros de Mateo, en este orden: José, María y Jesús.

Imagen. Logotipo de Mateo: Evangelista con ángel. Desde tiempo muy antiguo, la Iglesia ha representado a Mateo con un ángel (Marcos con León, Lucas con Toro,Juan con Águila...), quizá porque escribe como un ángel, o porque un ángel le enseña a ver las cosas... o porque su primer personaje (como veremos en la lectura de hoy) es un ángel dialogando con José, de manera que algunos han podido decir que el signo del ángel representa a José, más que Mateo (o a los dos a la vez)

Notas: Ofrezco un texto de cierta densidad, pero quiero que puedan leerlo todo los interesados por el tema. Por eso dejo para el fin cuatro notas de tipo más erudito, con bibliografía (para más curiosos o especialistas).

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Las cuatro naves de Dios: Condescendencia, ternura, trascendencia y presencia

09.12.16 | 10:41. Archivado en Dios, Teólogos, Teología, Espiritualidad, Amigos, la voz de los

Son las cuatro naves del libro de José Vicente Rodríguez, que presenté hace dos días, evocando su lubro:

-- Son naves de una Iglesia basilical, divididas por tres filas de columnas, como una Trinidad abierta a la cuaternidad del Misterio que no puede decirse, pero es la verdad de todo lo que existe.

-- Son laterales de una plaza, como la de Salamanca, que abren un espacio cuadrado para la conversación y encuentro, lugar del que nacen todos los caminos, como en Salamanca, su pueblo.

-- Son cuatro naves/navíos que surcan los mares en todas las direcciones, de la ruta de los vientos, los puntos cardinales de la geografía de Dios que es nuestra vida.

-- Son como las cuatro virtudes, Dios mismo es la virtudes, en las que el hombre se asienta y vive, porque es el mismo Dios quién vive en él, y alienta, y se levanta y resucita con los hombres.

-- Los cuatro nombres del misterio de Dios y de la Vida, que con-desciende (habita y comparte el camino), que es tierno (en cariño), es trascendente (subido, más elevado que todo lo que puede elevarse), presente para que el alma...

Dice San Juan de la Cruz en el diagrama del Monte de la Perfección que por allí no hay camino ni ley, "porque el justo para sí mismo es ley"... una sentencia digna de San Pablo y de Juan Evangelista, con Agustín y Lutero... Una sentencia cristiana... (que los editores de San Juan de la Cruz borraron por miedo a la Inquisición)...

Pues bien, por esos lugares de la gran montaña sin camino de Dios nos ha querido llevar el P. José Vicente Rodríguez, como he indicado en el prólogo que he tenido el gusto y honor de escribirle. Ésta es su tercera parte, con ella termino. Hasta pronto, José Vicente. Buena víspera de la Inmaculada, amigos del blog.

(Imagen 1: En vez del diagrama del Monte de S. Juan de la Cruz he querido poner una imagen judía y cristiana de M. Chagall, con la nave-viviente de cielo que lleva a su gloria a los enamorados del Cantar, el libro más perfecto de los nombres de Dios).

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8.12.16. Inmaculada, una mujer

07.12.16 | 18:59. Archivado en Dios, María, Oración, espiritualidad

María no es una diosa, sino una mujer concreta, de Nazaret de Galilea, pero una mujer que ha vivido muy cerca de Dios y que engendrado y educado humanamente (es decir, “divinamente”) al mismo Jesús, Hijo de Dios.

Según la tradición, ella fue engendrada de una forma normal (matrimonial) por unos padres que se llamaban Joaquín y Ana (¡nombres apócrifos!), de tal manera que su concepción y gestación fue “Inmaculada” (sin ningún tipo de pecado). Pero más que a la simple “concepción” (generación), este título de Inmaculada se refiere a todo el proceso de la vida de María, pues ella fue siempre fiel a Dios, es decir, in-maculada.

Este “dogma” de la Inmaculada, definido por el Papa Pío IX el año 1854, ha surgido en el contexto de una antropología hoy parcialmente superada, pero expresa y transmite una intensa experiencia de fe que quiero destacar. Dejo para otro posible momento la discusión hermenéutica del tema. Hoy me limito a comentar el evangelio del día (Lc 1, 26-38) desde la perspectiva de María Inmaculada.

Felicidades a todos los cristianos, especialmente católicos, que, a partir de este “dogma”, pueden contemplar con gozo el misterio de todo engendramiento humano, que puede y debe llamarse in-maculado. Felicidad, por tanto, para todos los que nacen de Dios, naciendo de la carne y de la vida humana, es decir, a todos los hombres y mujeres de la tierra (En la imagen, la Inmaculada de J. de Ribera, de la Iglesia de la Purísima, de Salamanca).

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Los cuatro nombres de Dios (Para el P. José Vicente Rodríguez)

04.12.16 | 20:21. Archivado en Dios, Teólogos, Teología, Amigos, la voz de los

Presenté hace dos días la figura y obra intelectual del P. José Vicente Rodríguez, fijándome de un modo especial en sus dos grandes biografías: La de Unamuno (BAC) y la de San Juan de la Cruz (San Pablo).

Hoy quiero detenerme en su último libro, titulado Los cuatro nombres de Dios, que acaba de ser editado en San Pablo, Madrid. José Vicente me ha hecho el honor de pedirme un prólogo, y así lo he escrito, como verá quien quiera aproximarse al libro.

Quiso José Vicente que el libro se titulara Cuatrilogía, los cuatro nombres, que definen al Dios cristiano, en la línea de los libros clásicos de espiritualidad y teología que se titulaban De divinis nominibus, De los Nombres de Dios, que para él son los siguienes:

CONDESCENDENCIA,
TERNURA MATERNAL,
TRASCENDENCIA
PRESENCIA MÚLTIPLE

No he querido comentarlos, hubiera sido como una provocación. Dejo que estén ahí, en su libro, donde va recogiendo el autor una serie de textos y de reflexiones que explican el sentido de esos nombres, en la línea de la teología clásica y de la experiencia actual.

Pero he pensado que podría ofrecerle una reflexión introductoria sobre los cuatro nombres del Dios bíblico que se llama Misericordia. Estos son, a mi juicio, los cuatro nombres de la misericordia:

Rehhem: Amor materno
Hen, gratuidad
Hesed, fidelidad al pacto
Emunah, verdad, firmeza

Así es Dios, así he querido presentar, para ofrecer así una especie de pequeño pórtico para el gran libro del P. José Vicente.Venga al pórtico quien esté interesado por entrar luego en el gran templo de la obra de José Vicente. Mañana o pasado terminaré esta reflexión, deseando a mis lectores (los lectores de la obra de José Vicente una buena semana.

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José Vicente Rodríguez, una semblanza (Con Unamuno y San Juan de la Cruz)

02.12.16 | 10:35. Archivado en Dios, Teólogos, Teología, Espiritualidad, Amigos, la voz de los

En su plena madurez, el P. José Vicente Rodríguez, bien cumplidos ya los noventa años, ha tenido el detalle de ofrecernos una espléndida cuatrilogía con los cuatro nombres de Dios que yo me atrevo a presentar como sus cuatro puntos cardinales, o, quizá mejor, como los Cuatro Caminos que suben a su Monte Carmelo.

José Vicente, tú sabes bien que allá arriba no hay más caminos ni montes distintos, pues todo es Amor Entrañable, pero también sabes que esta mundo es siempre camino, y así nos animas a subir (a que Dios mismos nos suba) por las cuatro caras de su monte, por los cuatro lados de su misterio.Y así lo has querido hacer en este libro. presentándolo ahora de un modo agradecido y admirado en este Adviento del año 2017, culminado el año de la misericordia.

Los caminos de Dios, tus caminos, son por una parte duros, hay que escalar la Montaña que es Dios. Pero, al mismo tiempo, son lo más fácil, pues Dios con-desciende y baja para así subirnos, como madre de ternura que nos toma en sus brazos, para introducirnos en su trascendencia infinita, haciéndose presencia de Vida en nuestra vida.

Éstos son tus cuatros nombres (condescendencia, ternura, trascendencia, inmanencia), las cuatro laderas y caminos de la Montaña de Dios, en cuyas cavernas de luz has querido introducirnos para descubrir así el Misterio y descubrirnos a nosotros mismos en la Luz. Padre José Vicente, tu atrevimiento ha sido grande, tu libro muy profundo y muy hermoso: ¿Quién puede atreverse a definir de alguna forma a Dios?

Pero, al mismo tiempo, tu libro ha querido ser un relato gozoso y sencillo, de bendita esperanza, como la voz de un niño que dice en la noche, antes de cerrar los ojos “cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos guardan mi alma”.

De esos cuatro “angelitos”, que son los nombres de Dios que es condescendencia y ternura, trascendencia y presencia, has querido hablarnos, para que hagamos también nosotros el camino y no desmayemos ante la Montaña que en un momento puede parecernos imposible, insalvable.

Gracias, José Vicente, por haber escrito este libro, como cartilla de oración para niños y por enseñarnos a rezar de nuevo, pues ante Dios seguimos siendo ese niño que se adentra confiado en su noche de luz, ante la cama caliente que su madre ha preparado para él… siendo al mismo tiempo escaladores de la más alta Montaña.

Mañana presentaré esos cuatro nombres de Dios, hoy quiero recordar en general, la vida y obra del P. José Vicente, evocando de un modo especial sus dos últimos grandes libros, sus dos inmensas biografías (que aparecen en las imágenes):

-- Una es la Vida y Obra de Unamuno, nave siempre dirigida a Dios, desde Bilbao a Salamanca, desde Salamanca al futuro de la nueva humanidad.

-- Otra es la Vida de San Juan de la Cruz (¡la biografía, así se atreve a llamarla), un libro inmenso, cuya tercera edición (no la segunda de la imagen) acaba de salir estos días, todo un tesoro de Adviento para los amigos de Dios, que son amigos de la vida.

Unamuno y San Juan de la Cruz, dos "estudiantes" de Salamanca, dos hombres clave de la cultura hispana, dos amigos del camino de Dios, cada uno por su lado. Gracias por hablarnos de ellos, José Vicente, y hasta mañana, que entraré en tu novísimo libro de los nombres de Dios.

Permite que hoy te presente. La biografía tuya que hoy ofrezco no es científica y larga, como las que tú has hecho de Unamuno y de San Juan de la Cruz, pero es cordial y agradecida, por tu vida generosa.

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Jueves, 30 de marzo

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