El blog de X. Pikaza

(Exor 3): Ascensión de Jesús, la misión de los exorcistas (Mc 16,15-20)

12.05.18 | 11:29. Archivado en Jesús, Espiritualidad, Judaísmo, Pascua, Evangelios

Presenté ayer el tema teológico de la Ascensión de Jesús, que la liturgia cristiana del día, y lo hice desde una perspectiva extensa de estudio de las religiones y del judaísmo tardío, situando ese misterio en el contexto de las ascensiones de Henoc, Elías y Moisés (con Mahoma) y de la Ascensión/Asunción de María, su Madre.

Al lado de esa visión hay en el NT al menos otras tres, que enmarcan y definen el misterio cristiano:

-- El Evangelio de Juan identifica la Ascensión con la Crucifixión: Jesús elevado en la Cruz "sube" (se introduce) en el misterio pleno de Dios y lo atrae todo hacia su Vida.

-- Mt 28, 16-20 interpreta la Ascensión como presencia misionera de Jesús en sus discípulos: Él se aparece en la Montaña de Pascua en Galilea y les envía al mundo entero, para así extender su "discipulado" (su experiencia de Dios y su tarea) a todas las naciones, diciendo: "y yo estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos". Jesús no "sube" al cielo, sino que está en todos sus enviados y en los pobres del mundo (Mt 25,31-46).

-- La carta a los Hebreos... interpreta la Ascensión como ascenso del Cristo Crucificado en el Santuario del Cielo, en la fiesta universal del Yomm Kippur cristiano, para abrir así el camino de la nueva Humanidad reconciliada.

Pues bien, el evangelio de este domingo de la Ascensión está tomado del apéndice “canónico” (no del texto original) de Marcos, y es uno de los textos más significativos de la historia de la iglesia, "manual" de exorcistas y carismáticos.

-- Un texto extraño, abrupto, que rompe el "discurso" anterior de Marcos (que acaba en Mc 16, 8) y ofrece un compendio de la misión cristiana, desde una perspectiva carismática y milagrosa de decisión, valentía (osadía) y esperanza, pero con el riesgo de insistir en aspectos "milagrosos" que no responder al texto anterior del evangelio.

-- Un texto añadido por un "redactor" eclesial. A mediados del s. II, algunos manuscritos comenzaron a incluir tras Mc 16, 8 un apéndice, que antes circulaba quizá de forma independiente, con un compendio de experiencias pascuales, y un mandato misionero con la Ascensión del Señor (que ahora presentamos: Mt 16, 15-20). Este pasaje recoge, en forma de resumen o compendio, algunos testimonios fundamentales de la experiencia pascual y del comienzo de la Iglesia.

La inclusión hizo fortuna y desplazó, y luego eliminó del texto actual de Mc, otro final no canónico más pequeño. Desde entonces, este pasaje se añadw en los manuscritos más utilizados y en el texto "canónico" del Nuevo Testamento (A C D W)

-- Es un pasaje espléndido, que expresa la fe de una iglesia antigua, quizá la de Roma, un compendio del cristianismo de milagros, formulado de manera rompedora, radical. Éstos son los signos de la Ascensión y de la Fe en Cristo, conforme a este pasaje:

- expulsar demonios, liberar así a un mundo endemoniado,
- hablar todas las lenguas, abriendo un espacio universal de palabra,
- inmunizarte a todos los venenos, no dejar que el mal te invada,
- curar a los enfermos, hacer un mundo sano.

Este evangelio del domingo de la Ascensión ofrece el mejor "manual" de exorcistas y carismáticos de la Iglesia. Ninguno de los textos posteriores de la iglesia (ni los antiguos, como en de la imagen 2), ni los nuevos (como los que están surgiendo por doquier y ahora mismo se enseñan en el Congreso de Exorcistas de Roma) es superior a éste del final canónico de Marcos.

Esta experiencia está en el fondo de la Iglesia: Expulsar "demonios", curar enfermos, vivir en salud... hablar todas las lenguas... (como he puesto de relieve en mi Comentario de Marcos,VD, Estella 2013, imagen 3)

Esta postal reelabora un texto antiguo, insistiendo en la necesidad de recuperar desde el fondo del Evangelio de Marcos los "exorcismos" y "sanaciones", con la experiencia de salvación (que es la fe), pero sin condena expresa de los no creyentes, como se ha venido diciendo (la palabra aquí empleada, katakrinô, no significa sin más condenar, sino dejar en manos del juicio de Dios en Cristo). Buen domingo a todos.

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Curso de exorcismos. 1 Jesús exorcista

07.05.18 | 09:17. Archivado en Iglesia Instituciones, Jesús, Amor, Evangelios

De los exorcismos siguen trabando hoy películas y novelas que exploran en miedo y la disociación personal y social de personas que habitan en el borde de locuras violentas y auto-destructoras (imagen 1).

De los exorcismos tratan también ciertos cursos de Iglesia Católica, organizados por instituciones como los Legionarios de C. (imagen 2), que quieren retomar así (con éxito a mi juicio poco claro) algunas claves del compromiso de Jesús a favor de la persona.

No voy en contra de una cosa ni la otra, pero pienso que el tema de fondo de los exorcismos "cristianos" es más serio en plano de "salud integral" y ha de plantearse desde cuatro perspectiva complementarias:

-- Desde un estudio más hondo del proyecto humanizador de Jesús al servicio de la verdad, del amor libertad de los hombres. Jesús fue exorcista porque amaba de un modo radical, porque liberaba la más honda verdad de los hombres, con fuerte compromiso de presencia sanadora (por su propia vida).

-- el único exorcismo real es una terapia de amor integral a las personas, en linea individual y social, con métodos y análisis clínicos (resulta esencial la medicina y la psicología al servicio de los hombres reales), con presencia afectiva, iluminación interior.

-- Quizá en un tercer momento se puedan proponer desde la Iglesia Católica (y desde otras iglesias cristianas y confesiones religiosas) métodos y caminos de presencia sanadora en el mundo de las más grandes enfermedades psico-sociales y psico-somáticas, sabiendo que exorcistas hemos de ser todos, en la línea de Jesús, no algunos privilegiados porque han hecho cursos en Roma.

-- Finalmente, los exorcismos están vinculados a una terapia integral, vinculada al cambio económico, político y religioso... como muestra el relato de las Tentaciones de Jesús, que es su gran lección sobre los exorcismos, contra el Diablo que quiere dominar el mundo con un tipo de pan sin libertad, de dominio político sin humanidad y de religión sin libertad personal.

Aquí no puedo ocuparte de esos cuatro niveles, de manera que me centro en el primero, en la vida y proyecto de Jesús exorcista. Buena semana a todos. El tema ha sido básicamente expuesto en mi Historia de Jesús.

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M. Navarro y P. Trigo: Dos guías de un mismo Camino

05.05.18 | 08:15. Archivado en Teólogos, Teología, Jesús, Amigos, la voz de los, Evangelios

El Camino es Jesús, es decir, su evangelio de libertad personal, social y religiosa. Ellos son guías expertos:

--Navarro (MC, Mercedaria de la Caridad), es psicóloga y terapeuta, activista en derechos humanos, teóloga experta en la maduración integral, que empieza por dentro, en Jesús, y se expresa en la liberación de los "cautivos", empezando por los hombres, esclavos de su prepotencia engañosa, y siguiendo por las mujeres, marginadas, utilizadas, en una iglesia que ella quiere que sea ejemplo y maestra de libertad.

-- Trigo SJ (jesuita), es literato, teólogo y director de "ejercicios espirituales" para la liberación también integral de otros jesuitas, de hombres y mujeres de Iglesia, en medio de un pueblo, al que quiere llevar por Jesús a la reconciliación integral. Pues bien, entre los “apoyos” en los que él se ha inspirado, en la obra que el otro día he comentado, se encuentra el Jesús de Marcos, tal como ha sido leído e interpretado por M. Navarro en un comentario fundamental a su evangelio.

M. Navarro ha entendido y explicado a Marcos desde una psicología de la profundidad, leyendo y exponiendo su evangelio como narración del impacto de su mensaje y vida (de su muerte y esperanza pascual) en la vida de los hombres y mujeres, en línea de transformación personal, iluminación compartida y comunicación liberadora. Eso le permite llegar hasta el principio y manadero del Evangelio, en el que Jesús aparece como hermano de hermanos, amigo de amigos, persona y pueblo en el sentido radical de la palabra.

P. Trigo, que escritor de vida (narrador y crítico literario) más que teólogo profesional), haconectado bien con la obra de M. Navarro sobre Marcos. De esa forma ha podido volver al evangelio, de un modo directo, por encima de un entramado de ontologías conceptuales e institucionales que de otra forma podían haberleapresado. A fin de abrir un camino libertad para el pueblo ha tenido que empezar dejando y escuchando en libertad al Cristo de Marcoc.

Tienen muchas diferencias,

pero son guías de un mismo camino, que lleva a Jesús, que es el Cristo de la Nueva Humanidad reconciliada.

M. Navarro es Mercedaria, empeñada en un compromiso de liberación por la palabra que ilumina y transforma por dentro; es más psicóloga y teóloga de la libertad personal, y así entiende el evangelio como un psico-drama de desvelamiento y transformación radical, en libertad para el amor, en diálogo de igualdad, superando el riesgo de un tipo de Iglesia que ha tendido a imponer su ontología sagrada sobre la humanidad del evangelio.

P. Trigo es Jesuita, acompañante espiritual (en la línea de los ejercicios de Ignacio de Loyola), hombre de discernimiento, que anima e impulsa a un pueblo perplejo y manipulado (el de Venezuela y América Latina), que busca y encuentra en Jesús, el camino y tarea de su libertad, por encima de las grandes palabras de teóricos superficiales de la libertad, que acaban utilizando a los pobres.

Pero ambos han podido leer y aplicar el evangelio del Camino de la Libertad, de formas convergentes, en línea de fraternidad- sororidad, recuperando a Jesús como hermano-hermana, amiga-amigo, desde la realidad y tarea concreta de un pueblo, por encima de un tipo de instituciones de poder que terminan ahogando el evangelio.

Esta convergencia me ha llevado a escanear con paciencia unas breves páginas y notas de la obra de P. Trigo, en las que se refleja su sintonía agradecida con el Comentario de Marcos de M. Navarro. Agradecido a los dos, ofrezco a mis lectores un primer resultado parcial de mi "trabajo"

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22.4.18.Buen Pastor, Buen Amigo. ¿Hay una rebelión de las ovejas?

Domingo del Buen Pastor(Jn 10). Estamos en un tiempo duro tanto en relación a las ovejas como como a los pastores:

-- Unos hablan de rebelión en la granja (redil). Es mal tiempo, he dicho: ¡Nadie quiere ser oveja! En el “redil” del rebaño de la iglesia no se ven ya nuevas (al menos en los países de occidente), y los que quedan parece estar por despiste.

De todas formas, quizá no es ni rebelión, sino sólo desinterés. Las ovejas no quieren ser ovejas de pastores…, sino ovejas de amores (en el mejor de los casos, como en el Canto de Juan de la Cruz)

-- Otros echan la culpa a los pastores, diciendo que están desubicados. El Papa Francisco les ha pedido que “huelan a oveja”, que se mezclen, que se arriesgan, con las manos en la masa, dejando oficinas e iglesias donde se han acomodado...

Pero no es fácil, ni todos lo consiguen, ni las ovejas se dejan oler, ni quieren pastores que anden con llas, sino sólo personas que sepan escucharles, quererles, caminar con ellos.

He dicho que puede haber pastores “des-ubicados”, pero quizá ni eso. Quizá ni se sabe dónde debería estar la ubicación de los pastores (pues ya no ejidos, ni lugar para manadas, como antaño).

¿Qué hacer en un tiempo como este, si unos no quieren ser oveja, y otros no saben/no sabemos ser pastores? Quizá todos somos (hemos de ser) pastores y todos ovejas, al mismo tiempo, unos de otros y con otros (de manera que al fin no seamos ni pastores ni ovejas, sino sólo buenos amigos).

Quizá el mismo Jesús hablaba de eso, cuando decía que el pastor conocía a sus ovejas, como el amigo conoce al amigo, el hermano al hermanos... Buen domingo a todos, pase adelante quien quiera seguir pensando
.

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Dom 15.4.18. Resurrección: Cuerpo y comida, perdón y Espíritu Santo

Domingo III de Pascua, Lc 24, 36-49. Este evangelio ofrece la experiencia central de los discípulos reunidos, que reciben a Jesús y le conocen cuando él come con (ante) ellos y les concede el “poder” de perdonar y extender su pascua. De esa forma muestra que nosotros mismos somos la resurrección de Dios Jesús resucitado.

No están sólo Doce, está toda la Iglesia, formada por los Once (falta Judas) con las mujeres de Lc 24, 1-11 (que han convertido a esos Once), los fugitivos de Emmaús, 24, 13-35 (que han dado testimonio a todos) y los otros compañeros (cf. Lc 24, 9.33). Son muchos, los ciento veinte que cita Hch 1, 15, la comunidad que espera y acoge a Jesús. Somos (estamos) todos los cristianos, llamados a ser resurrección de Cristo, que nos ofrece sus cuatro signos:

-- El primer signo de pascua es el cuerpo, las manos y los pies… No es cuerpo en la forma anterior de muerte, pero es el mismo: Pies y manos, signo y testimonio de la corporalidad humana, hecha de pies y manos, corazones y presencia. Cristo resucita en el cuerpo sufriente de la humanidad llamada al respeto, al cuidado y respeto, al cariño y amor que resucitan. Sin cuerpo no hay Cristo, no hay vida de Dios en la tierra (como tierra).

-- El segundo signo es la comida. Ciertamente, Jesús resucitado no come como antes, el texto es simbólico… Pero en el sentido más profundo del símbolo él es Cuerpo que necesita comer pan o pescado, leche o miel, compartiendo la comida de su cuerpo eclesial, de todos los creyentes y en especial de los hambrientos de la tierra. Cristo resucita como pan real, concreto:los hombres y mujeres vivan, que los pobres se alimenten, que todos puedan compartir comida y esperanza, eso es resurrección. Una iglesia donde los creyentes no comen (no comparten la comida) no es Jesús resucitado.

-- El tercero es el perdón… El signo más hondo de resucitado no es un tipo de visión contemplativa aislada, separada de los otros, en medio de una tierra de lucha mutua, engaño y muerte. Cristo resucita en el perdón mutuo del amor que se ofrece y recibe, un perdón que es patrimonio de todos los creyentes, pues donde ellos se perdonan y extienden el perdón sobre la tierra vive Dios y el Cristo resucita. Creer en la pascua es perdonarse y perdonar, es amarse y amar, pero de tal forma que allí donde no se perdona Jesús resucitado no puede mostrarse. Nosotros mismos al perdonarnos somos la resurrección de Dios.

-- El cuarto signo es el Espíritu Santo, esto es, la presencia creadora y transformadora de Dios que convierte a los hombres en portadores de vida, de Jesús resucitado. En este último sentido, nosotros mismo, acogiendo y ofreciendo la Palabra de la Vida de Dios somos el Espíritu Santo, la vida extendida de Dios, su resurrección.

Siga leyendo quien quiera entender mejor esta palabra de vida, que es el testimonio de la resurrección de Jesús según el evangelio de Lucas, que queremos comparar con el de Juan. Buen domingo a todos.

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“Venganza” eclesial de Tomás: Negación de la carne, sumisión de las mujeres

08.04.18 | 09:10. Archivado en Nuevo Testamento, María, Pascua, Evangelios

La escena pascual de Tomás en Jn 20 (cf. blog de ayer) ofrecía un programa esencial de cristianismo: Tomás, el gnóstico, debía aceptar la carne pascual de Jesús (encarnación de Dios) e integrarse en la comunidad real de varones y mujeres.

El Evangelio de Tomás es un texto de gran importancia histórica y teológica, pero no ha sido aceptado en el canon de la Iglesia. Por el contrario, el de Juan ha aceptado tras unas correcciones. Éstas son las razones por la que el evangelio de Tomás no ha sido aceptado como "oficial" por la Iglesia:

-- No acepta del todo la “carne” histórica y concreta de Jesús (en contra de Jn 1, 14), con la carne de los crucificados, heridos y hambrientos de la historia actual, en línea de compromiso personal y social.

-- Porque no acepta a las mujeres como tales, sino que en el fondo las utiliza, diciendo que ellas deben “someterse” a los varones (es decir, convertirse en varones).

Ciertamente, la Gran Iglesia no ha recibido en su canon el Evangelio de Tomás, pues, como dice San Ireneo “caro cardo salutis”: el quicio de la salvación es la carne (la encarnación de Dios, la resurrección de la Carne), con el valor universal de varones y mujeres, de manera que las mujeres no están sometidas a los hombres, ni deben hacerse varones para salvarse.

Pero, en el fondo, a lo largo de la historia de la Iglesia se ha dado (y sigue dándose) una venganza de Tomás, pues una gran parte de ella no ha creído de verdad en la encarnación de Dios (no lo digo, lo decía hace 75 años el mismo K. Rahner), y sigue considerando a las mujeres pura “carne de segunda” al servicio de los varones.


Siga leyendo quien quiera pensar sobre el tema, en este “domingo de la pascua blanca” (in albis), en que la Iglesia recuerda y acepta la “superación” superación del evangelio de Tomás en el evangelio de Juan (tema de la postal de ayer).

Tomás se ha vengado, pues su evangelio, expulsando oficialmente y colocado fuera de la puerta de la Iglesia, ha entrado por la ventana, pues muchos cristianos tienen miedo de la “carne” real de Jesús, expresada de forma especial en su “miedo” a las mujeres, a las que no han dejado ni dejan entrar en círculo más hondo de la autoridad de la iglesia.

Quien quiera entender que entienda.Buen domingo a todos.

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Mt 7. Pascua 2018. Misión universal

Hemos celebrado esta noche (del 31 del 3 al 1 del 4), en una colina del Carmelo sobre el Tormes, en Cabrerizos-Salamanca, la Fiesta de Dios, que es la Pascua de Jesús, el "paso" de (por) la muerte a da vida.

Sólo por haber amado hasta el final, habiendo entregado su vida (que es vida de Dios), en amor y comunión, con todos los pobres y expulsados de la tierra,
Jesús ha "resucitado", y vuelve a Galilea para reiniciar su camino, pero ahora a través de sus discípulos.Éste es el evangelio de la Pascua de Mateo, que se celebra en el Monte de Galila y se extiende a todo el mundo (por todas las naciones).

Ésta es la escena final del evangelio de Mateo, y en ella se condensa todo el camino anterior, y se abre al mundo entero, como presencia y promesa de vida, a través de las mujeres que le han visto y confesado al lado de su sepultura, y por medio de los discípulos que llegan corriendo para verle en Galilea.

Esta palabras de Pascua (Mt 28, 16-20) constituyen con las ya comentadas (del amor y el juicio: Mt 25, 31-46) la clave hermenéutica, el centro y final del evangelio de Jesús, que se hace así nuestro Evangelio.

Con estas palabra, de experiencia y envío, de don y compromiso, quiero felicitar a todos mis amigos (a todos los lectores de mi blog), diciéndoles: ¡Vamos al Monte de la Pascua de Jesús, retomemos su camino de pascua 2018!.

Ha resucitado el Señor, alegrémonos. Felicidad a Todos.

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Mt 6. Semana Santa 2: Servidores y hermanos (contra el poder y la hipocresía)

El tema ha sido desarrollado por Mt 23, 2-12, en el centro de una durísima polémica, que no va en contra los judíos como tales, sino en contra un tipo de judíos y cristianos que entienden la vida como ejercicio de dominio de unos sobre otros.

Estos versículos elevan su condena en contra de una forma de una forma de ejercer la autoridad como poder de imposición y como hipocresía, es decir, con separación entre palabra y vida. Estos versículos (y todo Mt 23) no plantean ninguna acusación dogmática, esto es, doctrinal; ningún rechazo por la forma de entender a Dios o de enfrentarse a Jesucristo en abstracto, sino una reflexión y condena retórica contra una manera de asumir y ejercer la autoridad que Mateo atribuye a los escribas y los fariseos, a los que, por otra parte, él considera como autoridad legítima:

‒ En este pasaje, los cristianos de Mateo aceptan en principio la autoridad judía, pero rechazan la hipocresía de algunos escribas y fariseos de ese momento (en torno al 85 dC), criticando su separación entre enseñanza y vida, su falta de transparencia: No son lo que dicen (representan), haciéndose infieles a la tradición de su verdad judía, porque anhelan el poder y los primeros puestos, convirtiendo la piedad en medio para el triunfo propio.

‒ Para responder a su raíz judía, pero en la línea de Jesús, los cristianos han de vivir en servicio mutuo, en fraternidad y transparencia; nadie entre ellos puede ser padre o maestro; todos han cumplir de cumplir la exigencia de la ley originaria y la verdad del judaísmo. De esa manera, este panfleto anti-rabínico de Mt 23 es un discurso a favor del verdadero judaísmo, parecido al que encontramos en otras críticas judías de aquel tiempo.

Estos versos (y todo Mt 23) condenan a un tipo de escribas y fariseos porque, en conjunto, ellos eran los más cercanos al cristianismo. En esa línea, bien leído, a pesar de la dureza de sus críticas, este capítulo constituye un homenaje al judaísmo fariseo, que ha sido capaz de recrear las tradiciones judías, aunque, al mismo tiempo, él (Mateo) condene de forma apasionada y retórica (¡injusta!) algunos de sus riesgos negativos (y en especial los riesgos de una iglesia que quiere fundarse y extenderse en claves de poder e hipocresía).

Ciertamente, como he destacado, los cristianos de Mateo aceptan la interpretación petrina de la ley (16, 19) y la autoridad disciplinar de sus comunidades (18, 15-29), pero eso no les separa de otros grupos judíos regidos por escribas y fariseos, cuya autoridad admiten, aunque a su juicio no sean buen ejemplo, pues “no hacen lo que dicen”.
Éste es el evangelio del amor como servicio mutuo,que el el evangelio de Juan presentará como clave del Jueves Santo.

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Mateo 3. Pedro y los Doce, un proyecto de Iglesia

Sigo presentando los temas sobre el evangelio de Mateo que he desarrollado en la Escuela Parresía de Córdoba, Argentina. El tercer tema ha estado dedicado a la visión de Pedro y de los Doce, como signo y principio de la Iglesia.

El evangelio de Marcos no había apoyado su testimonio sobre Pedro, que había dicho que Jesús era Mesías (Mc 8, 27-30), pero interpretando después su mesianismo de forma no cristiana (cf. Mc 8, 31-33). Por eso (a pesar de su arrepentimiento tras las negaciones: Mc 14, 72), Pedro no había vuelto a Galilea para iniciar así en verdad la obra del Cristo pascual, la extensión del evangelio (Mc 16,1-8). Según eso, Marcos no pudo reconocer más autoridad que la del Cristo.

Pues bien, en contra (o, más bien, a diferencia) de eso, Mateo ha sentido la necesidad de apoyar su lectura del evangelio y del camino de Jesús en el testimonio de Pedro, como seguiré indicando, no para ir contra Pablo, ni contra el Discípulo Amado (ni contra Tomás, Santiago o Marcos), sino para ratificar la raíz judía de Jesús y su mensaje universal, conforme al texto clave de Mt 16, 16-19.

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Mateo 2. Cinco sermones, una narración. La estructura de Mateo

14.03.18 | 22:17. Archivado en Nuevo Testamento, Evangelios

Curso sobre el Evangelio de Mateo, San Antonio de Arredonde, Córdoba (Argentina).

El evangelio de Mateo no es un libro escrito por Jesús (como quiere ser el Corán, que habría sido proclamado enteramente por Muhammad), a pesar de que él (Jesús) lo lleve en su mano en los iconos tradicionales de la Iglesia antigua. Jesús no escribe ni lleva en su mano el evangelio, sino que él mismo es la buena noticia de la vida y acción de Dios, como seguiré indicando, y como muestran las tres formas de estructurar y organizar su contenido:

-- Como despliegue discursivo en cinco sermones (Mt 5-7, 10, 13, 18, 23-25) que marcan el esquema ético de Jesús, en línea universal, como Pentateuco cristiano para todos los pueblos.

-- Como avance en tres momentos narrativos, que expresan el despliegue de Jesús: Mt 1, 1‒4 (origen); Mt 4, 1-16, 20 (mensaje en Galilea); Mt 16, 21-28, 20 (camino de pasión y pascua), de manera que los cinco discursos indicados deberían introducirse en esta trama narrativa.

-- Como libro del pacto de Dios con los hombres, un pacto realizado en Cristo, como recuerdan las fórmulas de presencia de Dios en la Iglesia y en la humanidad por medio de Cristo (cf. 1, 23; 18, 20; 28, 20).

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Mateo 1, curso en Córdoba. De Jesús a de la Iglesia

13.03.18 | 10:21. Archivado en Iglesia Instituciones, Nuevo Testamento, Evangelios

Vuelo esta noche para Córdoba, Argentina, donde impartiré un pequeño curso sobre el Evangelio de Mateo, en la Escuela de Biblia Parresia, dirigida por mi amigo y colega Juan Manuel González, a quien muchos conocen, porque mantiene en este mismo lugar un "portal bíblico" que recomiendo a mis lectores (RD: http://blogs.periodistadigital.com/parresia.php/2016/10/04/acerca-de-juan-manuel-gonzalez ). Para la temática, lugar y horarios del curso, cf. http://edebparresia.org/, donde se hallará un valiosísimo material sobre temas bíblicos.

El curso consta de siete módulos o lecciones que recogen algunos elementos básicos del Evangelio de Mateo, inspirados en el texto de mi Comentario de Mateo. De Jesús a la Iglesia (Verbo Divino, Estella 2017).

Los siete temas que propongo exponen en forma de abanico algunos momentos fundamentales de Mateo (Introducción, Estructura, Función de Pedro, Bienaventuranzas, Iglesia, Juicio, Misión) y ofrecen una visión fundamental de su despliegue y lugar en la Iglesia, desde la historia antigua (Iglesia de Mateo) hasta nuestra propia historia (año 2018), en la Iglesia y Sociedad Actual, en un momento clave de cambio de milenio, cuando estamos llamados de nuevo a recrear el sentido y tareas del Cristianismo, desde el mensaje y vida de Jesús y desde la perspectiva actual. Éstos son los temas del curso:

1. Introducción. Origen, intuición fundamental, lugar, circunstancias.
2. Estructura. Tema básico y organización,
3. Función de Pedro,
4. Bienaventuranzas, sermón de la montaña
5. Iglesia, misión, organización, actualidad
6. Juicio. Mt 25, 31-46.
7. Misión. Mt 28, 16-20.
8. La economía de la Iglesia en Mateo

Quien quiera conocer mi interpretación completa deberá seguir los capítulos del libro. Aquí ofreceré sólo (hoy y en días sucesivos) una visión de conjunto, que servirá de preparación y encuadre para celebrar las próximas fiestas pascuales, con Mateo. Buen día a todos, desde Córdoba, Argentina (Imágenes de presentación del curso, y la última la catedral de Córdoba).

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Oración de ricos. ¿Jesús en el Foro Económico de Davos?

Se celebra estos días en un rico complejo turístico de Davos (Alpes Suizos) un foro económico, que canta las grandezas del sistema.

-- Ha estado el rey Felipe VI entonando el himno del buen camino de la economía capitalista de España.
-- Acaba de andar por allí M. D. Trump, presidente de USA, diciendo que las cosas van por el mejor camino para los ricos, que pueden invertir en su país con seguridad.
-- La "buena" prensa canta este domingo el buen hacer de los ricos de Davos, que organizan a su aire el orden económico del mundo... Así por ejemplo El País, de Madrid, que se muestra hoy eufórico.

Para que nada falta, el mismo País y otros medios ponen fotos de la gente que va allí a rezar (o reza de mañana) para tranquilizar el espíritu, para sentir el soplo de la divinidad del dinero, y fundirse de esa forma con (en) el aura sagrada del Dios Mammón de los Alpes.

No veo en la foto a los antes citados, pero quizá están en la esquina. No sé si el que dirige la oración es él o ella, si es cristiano (quizá no) o del un hinduismo light al uso. De todas formas, Jesús tenía otra visión de la economía, y no empezó acudiendo a Davos, sino a las plazas, barrios, esquinas y suburbios de los pobres. En este contexto me atrevo a presentar una breve reflexión sobre su viejo proyecto, que es plenamente actual en este siglo de Davos.

Ciertamente, Jesús no está en la foto. No es de los que rezaban allí. Buen domingo a todos.

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Domingo, 20 de mayo

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