El blog de X. Pikaza

A. Puig i Tàrrech, Diez textos gnósticos. Un libro clave

04.06.18 | 22:50. Archivado en Teología, Biblia, Nuevo Testamento, Evangelios

Puig i Tàrrech, A., Diez textos gnósticos. Traducción y comentarios, Verbo Divino, Estella 2018, 540 págs.

Digo que se trata de una obra "clave" porque es como una llave que nos permite entrar en la "cámara secreta" de un pensamiento cristiano, propio de los siglos II-IV d.C., que se ha mantenido en general en secreto (como apócrifo, escondido), pero que ha tenido una importancia enorme no sólo en el despliegue de la Iglesia cristiana sino en el pensamiento de occidente.

Su autor, Armand Puig i Tarrech, es profesor de Nuevo Testamento en la Facultad de San Paciá, de Barcelona, muy conocido entre los especialistas por sus trabajos de investigación sobre los evangelios, pero también conocido entre el gran público por sus obras de síntesis sobre la vida de Jesús y el cristianismo primitivo, escritas en catalán, francés y castellano.

Fruto de su interés por la literatura y el pensamiento cristiano primitivo es este libro, importante por las introducciones y comentarios, pero, sobre todo, por los textos que traduce y publica en castellano.

Existían ya algunas obras significativas sobre el tema, entre ellas las de: F. García Bazán, La Gnosis eterna. Antología de textos gnósticos griegos, latinos y coptos I-III (Madrid 2003-2009); J. Montserrat, Los gnósticos I-II (Madrid 1990) y A. Piñero (ed.), Textos Gnósticos. Biblioteca de Nag Hammadi I-III (Madrid 2007-2009).

Esas obras ofrecen una versión fundamental de la literatura y pensamiento gnóstico, desde una perspectiva histórico-filológica, pero sin insistir en el aspecto teológico, desde una perspectiva de pensamiento cristiano y de pensamiento en general. En esa clave de pensamiento y teología siguen siendo importantes los trabajos ya clásicos de A. Orbe, con otros libros H. Jonas, S. Petrement y H. Ch. Puech, por citar sólo tres más más conocidos.

En esa línea de edición y comentario de textos se sitúa esta obra de A. Puig, que consta de una introducción general (en la que sitúa e interpreta el fenómeno gnóstico “cristiano”) y cuatro partes:

A. Colección de sentencias de Jesús: (1) Evangelio de Tomás.
B. Obras doctrinales: (2) Evangelio de Felipe. (3) Evangelio de la Verdad.
C. Diálogos de revelación entre Jesús y sus discípulos: (4). Diálogo del Salvador (5). Evangelio de María (6) Primer Apocalipsis de Santiago (7) Apócrifo de Juan (8) Evangelio de Judas.
D. Apéndice: (9) Carta a Flora (10) Himno de la Perla.

A. Puig no ha publicado aquí todos los textos gnósticos (sólo diez), ni los que publica pertenecen a un mismo género literario y teológico, pero ellos ofrecen una visión fundamental del fenómeno gnóstico, desde una perspectiva de la vida eclesial de los siglos II-III y del pensamiento teológico. Es de A. Puig el mérito de la obra, pero a ese mérito debe añadirse el buen trabajo editorial de Verbo Divino, que se atreve a presentar en su catálogo una obra de fondo como ésta.
Presentación más extensa de la obra en http://www.verbodivino.es/libro/4624/diez-textos-gnosticos

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Corpus 2. Descubre tu presencia... Trece presencias eucarísticas reales

Vuelvo a tratar del Corpus: Eucaristía como presencia, trece presencias reales, revelación de Cristo.

El Corpus es presencia real, pan compatido (=compartido, compadecido,concelebrado...), palabra de fiesta, regalo y promesa de vida... Es el centro del cristianismo, y así quiero decirlo, con palabras del Cántico de Juan de la Cruz:

Descubre tu Presencia
y máteme tu vista y hermosura...

La presencia real "mata" el yo egoísta y resucita, y así vivimos de presencias, ojos que miran y alientan, manos que afirman, pan que sostiene y enamora, vino de fiesta... Desde ese fondo, quiero recordar trece presencias reales del Dios-Eucaristía

La vida más honda del hombre y mujer no es "esencia", sino presencia, comunicación de vida, donación, en gratuidad, acogida y comunión. Con ese convencimiento quiero presentar este Corpus 2018 (¡día del Cuerpo de Dios!) trece presencias eucarísticas.

-- En esa línea empiezo definiendo a Dios como aquel que está siempre y en todo, está dentro, con, entre nosotros, de forma que cuando decimos "ven, vieni, etorri", él responde ¡Presente! en forma de Vida que impulsa y asegura nueva vida.

-- Pues bien, para los cristianos, la presencia más intensa de Dios es Cristo… Palabra y Fuente de vida. Por eso, cuando llamamos él dice "yo soy", es decir, yo estoy con vosotros, en el mar de la tormenta (Mc 4-6), en el miedo, en el hambre... Yo soy, yo estoy: Soy pan y vino, soy amor vuestro, soy compañía.

-- Si Cristo es Presencia de Dios, presencia hemos de ser unos en y para otros, pan de amor, vino de promesa, cuerpo humano compartido (carne de respeto y con-vivencia)... Si Cristo es presencia de pan (esto es mi cuerpo...), presencia de Eucaristía hemos de ser unos con y para otros.

He querido poner como primera imagen la presencia eucarística del Cristo-Expuesto como pan, ante dos jóvenes que se adivinan al fondo (él de blanco, ella de oscuro) como presencia mutua, eucaristía. Las dos imágenes siguientes no necesitan presentación.

Bueno Domingo del Corpus, del Cuerpo presente de Cristo

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Dom 2.6.18. Corpus Christi: Cuerpo y Sangre de Cristo,Carne unos de otros

El evangelio de Juan ha condensado la experiencia y novedad del cristianismo diciendo que “la Palabra de Dios se hizo Carne (sarx)” (Jn 1, 14).

En esa línea, siguiendo la terminología del mismo Juan (cf. Jn 6, 30-58), se puede y debe afirmar que la Palabra (=Dios) se hace cuerpo (sôma), de creyentes, en amor entregado y compartido.

No puedo precisar aquí la distinción de matices entre carne/sarx (ser humano en fragilidad) y cuerpo/sôma, (el mismo ser humano en comunión, pan compartido). Pero vinculando ambos términos, podemos afirmar que la Fiesta del Corpus (cuerpo y sangre de Cristo) es el día de la “carne” de Dios, que es carne de comunión universal.

Varias veces he tratado en este blog de la fiesta del Corpus y de la eucaristía,. Hoy quiero reformular este motivo desde la perspectiva de la Iglesia primitiva, dejando que los mismos lectores puedan sacar sus consecuencias.

La novedad del cristianismo no es una religión separada de la vida, sino la comunión de vida (carne y sangre, cuerpo) de los hombres. Por eso, ésta no es sólo la fiesta del Cristo Jesús separado, sino la fiesta de los creyentes que son (somos) que somos Carne y Sangre (Cuerpo) de Dios, siendo carne-Sangre (Cuerpo) unos de otros.

Por eso, ésta es la fiesta de la "caridad", amor concreto, entregado y recibido, gozado y cultivado en la vida de los hombres y mujeres, en comunicación personal y en esperanza de resurrección Ésta es la fiesta de Cristo, es por tanto nuestra fiesta.

Buena fiesta del Corpus a todos.

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Cor orans: Corazón orante (=contemplativo) de la Iglesia

He comentado el otro día días el documento de la Congregación para los religiosos titulado Cor Orans, corazón orante, dedicado a la “Vida Contemplativa”.

En esa línea he de añadir que orar es contemplar mirar con atención, es decir, mirar amando, en la línea del Reino de Jesús, entendido como tiempo de comunicación universal, de manera que el amor (el corazón) puede expandirse y compartirse de un modo gratuito y sorprendido, como fuente de existencia para todos (cf. Mc: 1, 4). Ésta es la gran paradoja cristiana:

– Decimos que ha llegado el amor (es decir, el Reino de Dios: Mc 1, 14), de manera que la Iglesia puede presentarse como experiencia de contemplación, fuente y espacio concreto de amor para todos... y en esa línea hablamos del "corazón orante" de la Iglesia.

-- Pero ese corazón orante (contemplativo y amoroso) de la Iglesia parece muy velado, encerrado en monasterios separados, casi vigilados... sin verdadera irradiación, objeto de documentos como éste que comenté el otro día, luminosos por su título(Cor orans, corazón orante de la Iglesia y de los cristianos), pero carentes de fuerza de transformación.

– En esa línea, la contemplación del amor cristiano parece apagarse y las iglesias concretas siguen manteniéndose en un plano de miedos y conflictos, como superestructuras de sacralidad ritual.No son presencia (anticipo) del amor abierto, universal, de Jesús y de su Espíritu, sino parcelas especiales de poder religioso, miedosas ante la cultura, enfrentadas con otras religiones.

La iglesia católica (=universal) anuncia la llegada y presencia del amor de Dios, pero corre el riesgo de olvidar o apagar su corazón amante, como si no creyera en el corazón que ora y ama. Ésta es su paradoja:

-- Por una parte, la Iglesia anuncia el mensaje de Jesús: ¡ha llegado el reino! Se hace presente el amor, los hombres y mujeres pueden contemplar, mirar a Dios, mirarse, en emoción de gozo transfigurado.

-- Por otra parte, cierta Iglesia parece que quiere negar (limitar) ese amor con su forma de vida establecida, impositiva, hecha ley más que libertad para volar e irradiar, como la luz.

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Dios Mujer (Trinidad) y el no del card. Ladaria al sacerdocio de la mujer

30.05.18 | 07:06. Archivado en Iglesia Instituciones, Dios, Israel, mujer, María

Comenté ayer un documento de la Congregación de Religiosos sobre las "mujeres contemplativas", con la impresión de que se trataba de un texto de "hombres" para dirigir la vida de mujeres contemplativas.

En esa línea se sitúan, al parecer, las declaraciones del neo-cardenal Ladaria (RD 30.5.18), reafirmando el no "definitivo" del sacerdocio a las mujeres. Esas declaraciones me parecen importantes,pero no son definitivas ni pertinentes (¡declaratio non petita...), por cuatro razones principales:

1. Siguen siendo declaraciones de hombres sobre mujeres, y por ese mismo hecho resultan al menos sospechosas.

2. Suponen que Jesús negó el sacerdocio a las mujeres, cosa que es muy dudosa, por no decir falsa.Jesús no confirió en la Cena este tipo de sacerdocio actual a hombres (sólo a hombres, solo a los Doce). Esa opinión de Ladaria no responde ni histórica ni exegéticamente al evangelio.

3. Está en juego el tipo de "sacerdocio" del Nuevo Testamento y de la Iglesia, que, según los textos, pertenece sólo a Cristo (Hebreos) y/o a la comunidad creyente y confesante(1 Ped, Ap). A partir de aquí, desde la raíz del evangelio, hoy, año 2018, los católicos-cristianos estamos llamados a recrear los ministerios (que en la línea actual están vaciándose de sentido, porque en ellos prima un tipo de tradición parcial sobre la gran tradición de la Iglesia y sobre el evangelio).

4. Está en juego la visión del Dios cristiano, del sacerdocio de Jesús y de los ministerios eclesiales....En este tipo de Iglesia actual tiene razón Ladaria, y en eso tiene razón. Pero hay otro tipo de iglesia que nace y renace de la experiencia de Jesús y del NT, donde todos estos temas han de replantearse.

En este fondo resulta determinante la aportación de la hermenéutica de género, a pesar de que algunos le tengan miedo, pues la de Dios con lo femenino (teología feminista) constituye una de las mayores urgencias y tareas del momento actual.

Se han escrito muchos y buenos trabajos sobre visión feminista de Dios e incluso de la Trinidad. Pero son mucho más numerosos los libros y trabajos, los congresos y cursos especiales dedicados a la teología feminista en perspectiva hermenéutica, liberadora y eclesial. Aquí no puedo evocarlos, el tema desborda los límites e intenciones de esta "postal" de blog.

Teniendo eso en cuenta, pienso que es bueno plantear el tema del Dios Trinidad y de su relación con los hombres y mujeres, según Cristo, y así lo hago recogiendo básicamente un trabajo titulado Trinidad, que publiqué hace tiempo en el Diccionario de Mariología, Paulinas, Madrid 1988, 1903-1921, que se sigue publicando aún en varias lenguas.


En un primer plano, esta postal traa de la relación entre la Virgen María y la Trinidad, pero en ese contexto se han planteado y se plantean algunos de los elementos y problemas fundamentales de la teología y de la vida de la Iglesia en la actualidad.

Buen día a todos, buena semana de la Trinidad Esta reflexión quiere responder a problemas ayer y de hoy, planteados sobre la contemplación cristiana y el sacerdocio-ministerio de la Iglesia, desde una perspectiva de mujer. Es una reflexión de fondo, algo teórica, pero quizá ofrezca un poco de luz sobre el tema.

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Día de los Orantes. Nacidos para volar, obligadas a someterse

Todos los cristianos (varones y mujeres) han (hemos nacido) para volar en contemplación y servicio de amor mutuo, pero un nuevo documento de la Congregación de Religiosos quiere que las mujeres contemplativas se sometan más bajo una normas dictadas por varones.

Ésta ha sido la reflexión propuesta para el 27.5.18 fiesta de la Trinidad, en que la Iglesia celebra la jornada por los orantes, como muestra el cartel de "propaganda" de la CEE lleva, que lleva un icono de Cristo con un libro en la mano, y el lema de Santa Teresa: "Sólo quiero que le miréis a él".

Este año 2018, esa jornada y ese lema han estado marcados por el documento vaticano Cor Orans: INSTRUCCIÓN APLICATIVA DE LA CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA “VULTUM DEI QUAERERE” SOBRE LA VIDA CONTEMPLATIVA FEMENINA

Ese documento, del 1 de abril de 2018, Solemnidad de la Resurrección, y publicado el pasado 15 de mayo, está firmado por João Braz, Card. de Aviz Prefecto y por José Rodríguez Carballo, O.F.M. Arzobispo Secretario y se dirige en especial a las religiosas contemplativas de "regla", es decir, regulares (de Regla conventual)

Como dice el texto, es un documento que quiere precisar, en estilo más práctico y canónico la Constitución apostólica Vultum Dei quaerere (Sobre la Vida Contemplativa de las monjas) del Papa Francisco, del pasado 2016.

Se trata de un documento canónico bien trabado, pero quizá por evangélico, propio del "genio" de Roma, donde el Derecho domina en general sobre la vida, y el miedo a la libertad sobre la creatividad cristiana.

En una primera lectura, parece un documento de hombres de iglesia para tener sometidas a las mujeres de Dios. Ójalá me equivoque, y el tiempo nos diga que no ha sido así.

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27.V.10. No hay tarea más urgente que "conocer" la Trinidad

Domingo de la Trinidad La Trinidad no es un dogma separado de la Biblia o de la Iglesia, pero en el centro de la Biblia Cristiana y de la vida de la Iglesia se encuentra el misterio de Dios, que conocemos por Jesús y compartimos por el Espíritu santo, en su unión y diferencias.

Esos tres, que son uno, en amor y vida, constituyen lo que, con palabra imperfecta, pero quizá imprescindible, llamamos Trinidad, para confesar por ella que el Dios de los hombres es dinamismo de vida e impulso de amor en la misma historia de los hombres.

Entendida así, la Trinidad constituye, con la Encarnación, el centro del misterio cristiano: por ella sentimos y sabemos que Dios es fuente inagotable y comunión creadora de amor que anima y sostiene la historia de los hombres.

No es un concepto, ni es objeto de una posible especulación (tres son uno, uno es tres), sino el descubrimiento único y siempre nuevo de la riqueza de Dios, que para los cristianos se revela por Jesús, a quien ellos han visto y confesado como Hijo de Dios (Hombre verdadero) y Dador del Espíritu, es decir, promotor de nueva Humanidad. En ese sentido he querido decir que no hay tarea más urgente que conocer y "vivir" la Trinidad.

No es una verdad que ha de añadirse a otras posibles verdades de fe igualmente obligatorias y enigmáticas, sino que ella es el dogma, esto es, el don glorioso, luminoso, jubiloso en que se fundan todos los restantes dones y tareas de la confesión cristiana; es la verdad donde se apoyan y reciben su sentido las afirmaciones del símbolo de fe y la vida de aquellos que confiesan que todo lo que existe es un regalo y comunión de amor en Cristo.

No es un dogma independiente, a nadie se le obliga en la iglesia a confesar "yo creo en la Trinidad", pero a todos se le pide que descubran y digan, con amor gozoso: "yo creo y confío en Dios, creo en Jesús y le sigo, recibo su Espíritu". De esa forma lo entendemos de ahora en adelante, como expresión y compendio de la vida de Dios y del amor que es comunión abierta a todos los hombres y mujeres en la historia.

Su verdad es ante todo un don, regalo de amor que reciben de manera inmerecida los creyentes; pero ella puede entenderse también como principio de todo saber racional, de todo amor y pensamiento, tesoro que los cristianos ofrecen gozosos a los hombres y mujeres de la tierra, sin imponer ni pedir nada: ¡gratis han recibido, gratis quieren darlo, como portadores del Dios de la Gracia! (cf. Mt 10, 8).

Imagen 1: Trinidad angélica, icono simbólico de la Iglesia de Oriente
Imagen 2 y 3: Ermita de la Trinidad sobre el Mendaur, en Ituren, Navarra, expresión de fe del pueblo ante Misterio. La semana pasada he despertado todo los días con la esperanza de ver cómo el sol alumbraba en la altura sus paredes blancas, desde Donamaria.

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Representar la Trinidad ¿Espíritu Santo mujer? (Benedicto XIV: SN 1745).

El motivo que hoy expongo, como preparación para la fiesta de la Trinidad (27.5.18), puede parecer banal, pero es uno de los más importantes que se pueden plantear en teología y en la vida de la Iglesia.

Así puede evocarlo esta hermosa imagen del Espíritu Santo como Mujer (o joven asexuado) que se le apareció a Santa Crescencia de Keufbeuron, imagen cuya devoción ella propagó, siendo "criticada" por el Papa Benedicto XIV, con "sabias razones", pero quizá sin razón de fondo, como podrá ver quien siga leyendo. Éstos son los temas de fondo:

1. La visión femenina del Espíritu Santo (y de la Trinidad) es un tema que se viene planteando en teología desde hace casi 100 años, desde perspectivas distintas, por autores tan significativos como H. Urs von Balthasar, L. Boff y A. Amato.

2. Es importante la posibilidad (¿necesidad?) de crear unos ministerios femeninos en la Iglesia, o de abrir los actuales a mujeres. Sobre ese tema acaba de decir, por ejemplo, el Card. Brandmüller (cf. RD 15.5.118) que quien eso defiende “es un hereje o está excomulgado”. Mejor sería preguntarse si es Brandmüller quien va en contra de la verdadera la comunión de la Iglesia (por muy cardenal que sea).

3. Es necesario estudiar y actualizar la revelación de Dios y la función de la mujer, en cuanto mujer y persona, en el despliegue y vida de la iglesia.
Es importante el tema de un tipo de homosexualidad en cierto clero de la Iglesia, que muchas veces se vincula (al menos implícitamente, y casi siempre con falsedad) con la pederastia y el celibato, cosas que son muy distintas. El asunto no es claro y estos días han saltado chispas (y no de fuego de amor) desde Chile al Vaticano, y no parece que puedan resolverse con los planteamientos actuales de la Iglesia

Entre esos temas puede parecer menos importante el de “pintar la Trinidad” (o el Espíritu Santo) con rasgos femeninos o masculinos. En ese contexto se pueden y deben ofrecer unos principios:

1. A Dios se le ha representado (verbal y pictóricamente) como Padre (varón), pero quizá se le debería presentar, con tanta o más razón como Madre o como Mujer joven (o incluso como niño/niña, cf. imágenes). El tema se halla absolutamente abierto.

2. Ciertamente, Jesús Hijo de Dios ha sido Varón, pero no es redentor y salvador por varón (macho), sino por persona, en griego de los credos por ser anthropos.

3. Del Espíritu Santo se dice que es “persona” de otra forma, ser dual, amor mutuo… en forma de fuego o paloma, con tempestad y viento, suave o impetuoso. Algunos grandísimos santos, como Santa Crescencia de Keufbeuren (1662-1784) le vieron y pintaron como mujer, y así le han visto otros muchos.

4. En los dos últimos siglos, los niños que han visto a una “Señora” han dicho (= o les han dicho) que era la Virgen, y así se la venera en lugares como Lourdes o Fátima, con aprovechamiento de muchos fieles. Pero cuando, a principios del siglo XVIII Crescencia, santa vio a la misma Señora pensó y dijo, con honda teología, que era el Espíritu Santo (en forma de mujer, o quizá de joven doncel asexuado).

5. Ese tema preocupó mucho a Benedicto XIV (Prospero Lambertini), uno de los papas más cultos y prudentes de todos los tiempos (1740 al 1758), que estudio bien la cuestión, con los mejores teólogos del tiempo, y escribió una carta (Sollicitudini Nostrae), al obispo de Augsburgo, Alemania, que le había planteado unas preguntas sobre la conveniencia de aprobar el culto de cierta imagen impulsada por Santa Crescencia (a la que algunos querían ya beatificar), en la que el Espíritu Santo aparecía representado bajo la figura de un hermoso joven de carácter axesuado (más mujer que varón). El Papa Lambertini aprovechó la ocasión para desarrollar con gran rigor la doctrina de las imágenes de la Trinidad, siguiendo la tradición de la Iglesia y teniendo en cuenta el parecer de los mejores teólogos y estudiosos de la pintura de su tiempo y de los dos siglos anteriores.

Con esa ocasión quiero desarrollar el tema, que he debido estudiar con más detalle en mi Enchiridion Trinitatis. Espero que el mismo lector saque las conclusiones pertinentes.

1. Imágenes 1-2: El Espíritu Santo como mujer (o joven asexuado) y como niño/niña, cuya devoción era propagada por Santa Crescencia (y que se sigue propagando en su nombre en ciertas iglesias, tras su canonización el año 2001). Benedicto XIV no se mostró favorable a esas imágenes, como verá quien siga leyendo

2. Imágenes 2-4: Representaciones antropomórficas de la Trinidad, que el Papa Benedicto XIV miró también con prevención.

3. Sobre Santa Crescencia (1662-1884, canonizada por Juan Pablo II el año 2001) y su influjo en la Iglesi, cf. http://www.franciscanos.org/osservatore/mariacrescencia.htm (habría que pensar por qué sólo Juan Pablo II, que veía también de algún modo al Espíritu Santo como Mujer canonizó a Crescencia, dos siglos y medio después de su muerte).

4. Bibliografía: Cf. F. BOESPFLUG, Dieu dans l'art. Sollicitudini Nostrae de Benoit XIV (1745) et l'affaire Crescence de Kaufbeuren, Cerf, Paris 1984, 21-61; E. TOURÓN DEL PIE, La iconografía mercedaria en Interián de Ayala, O. de M. (1657-1730) Estudios 151 (1985) 357-380. Cf. también, varios: La Trinidad en el Arte, SET, Salamanca 2004. Para imágenes trinitarias en el arte: GERMÁN DE PAMPLONA, Iconografía de la Santísima Trinidad en el arte medieval español, CSIC, Madrid 1970

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27 V 18. Dios Trinidad: Tres amigas que bailan

Se celebra el próximo 27 la Fiesta de la Trinidad, día del Dios cristiano, celebración de todos: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

La imagen está tomada de la Iglesia de las Trinitarias de Suesa, Cantabria, a quienes desde aquí felicito por su acogida y por su fiesta... y en especial por esta imagen de la Trinidad, como baile de amor y de gozo de Dios (perijóresis) de Dios, representado en tres mujeres, no en tres ángeles como en el icono de Rublev, ni en tres varones, como casi siempre.

Más de una vez he tratado del tema en ese blog:

he enseñado Teología Trinitaria en la Universidad Pontificia de Salamanca,
he publicado varios libros de reflexión sobre el misterio de Dios...
año tras año vengo colaborando en la revista de mis amigos trinitarios: Trinidad y Liberación (http://www.secretariadotrinitario.org/revistas/).

En ese contexto, quiero ofrecer una "semblanza trinitaria", para compartir el gozo de la fiesta, celebrando el “cumpleaños” de Dios.

Feliz día de la Trinidad a todos los que se alegran este día, sabiendo y sintiendo que Dios es Trinidad.
Feliz día, en especial, a mis amigos Trinitarios y Trinitarias , con esta Trinidad que es baile de Dios, en danza de vida abierta a todos los quieran/amen y vengan.

Hay obispos y gentes que dicen que las mujeres no pueden representar a Dios en la celebración. Pero para ellos. Estas tres mujeres, que son signo de Dios y que bailan sonríen...
Buen día.

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Tema de la semana, ni pederastia ni cardenalato: Espíritu Santo

Ésta es una "semana dura". He pasado los días anteriores de reflexión y estudio, en Donamaria, Malerreka, junto a Doneztebe, reflexionando con las Carmelitas del Monasterio de S. Teresa de Lisieux (¡gracias, eskerrik asko!), sobre la Resurrección de Jesús, sin leer casi noticias del mundo y de la Iglesia.

Pero ayer tarde he vuelto a San Morales y me he puesto "al día". Algo podría comentar sobre las noticias de la "prensa eclesiástica":

- Dimisión de los obispos de Chile, por poca "claridad y contundencia" en temas de pederastia del claro. Conozco bastante del tema por contactos personales y por referencia de amigos. Podría comentar sobre el tema, pero no tengo ahora deseo ni claridad, y además, alguna vez, al hacerlo, en este mismo blog, no parece haber quedado claro lo que he dicho, y quizá me he pasado de "raya", y quiero aquí disculparme de nuevo por ello.

- Nuevos cardenales de la Iglesia católica... Entre ellos hay dos "hispanos" a quienes conocí bastante en su tiempo.

Mons. Ladaria era colega, profesor de Teología en Comillas, mientras yo lo era en Salamanca. Tuvimos un contacto "cordial". Alguna vez he tratado de él en este blog. Felicidades, Luis, lo tuyo era "cantado".

- Bocos era formador y superior de Claretianos aquí en Salamanca, y tuvimos ocasión de compartir sobre temas de vida religiosa. Su nombramiento ha sido para mí una gran sorpresa, una gran alegría. Felicidades, Aquilino, quizá no nos veamos, pero desde aquí quiero mandarte mi enhorabuena.

De esos temas podría tratar estar mañana, del riesgo de pederastia en cierta iglesia... de la función de los cardenales, como honor y testimonio de universalidad de la Iglesia católica. Pero no quiero hacerlo, y así prefiero seguir tratando de lo mío, es decir, de la Semana del Pentecostés.

Es importante la transparencia de vida y la madurez afectiva del clero (célibe o no célibe, de varones o mujeres...). Sigue siendo importante, por ahora, en esta iglesia romana, la función de los cardenales (¿por qué sólo varones y clérigos al estilo antiguo?), pero es mucho más importante la "tarea" del Espíritu Santo en la Iglesia. Un saludo a todos.
La imagen está tomada del FB de Cristina Buján, amiga del Carmelo de San José de Córdoba, Argentina: https://www.facebook.com/cristina.bujan.3 Gracias, por tu amistad.

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(Exor 6) “Manada” angélica: los primeros violadores (1 Henoc)

22.05.18 | 08:06. Archivado en Judaísmo, Ángeles y demonios, Violencia

Presenté el otro día el “crimen” de la manada a la luz de Gen 6-8,, un texto clave de la Biblia que nos ayuda a entender el hecho y el juicio de la violación en cuadrilla de Pamplona, en el San Fermín desdichado de 2016.

Hoy desarrollo la “versión angélica” (más mítica) del tema que aparece en el apócrifo de 1 Henoc, destacando algunos rasgos nuevos, más estremecedores de esta versión, que la Biblia no se ha atrevido a incluir en el canon oficial por su crudeza:

‒ 1 Henoc presenta a los violadores como Ángeles de la Guarda (vigilantes), que en vez de dirigir y ayudar a los hombre les pervierten, violando a las mujeres.

‒ Esa violación tiene un matiz sexual, pero más que pecado de sexo es de prepotencia y opresión humana, en línea de posesión diabólica. Estos violadores “diablos personales” que poseen a las “bellas” mujeres y destruyen toda la humanidad. En ese contexto resulta necesario crear un nuevo tipo de "exorcismo" social y personal contra los violadores, que se creen ángeles y no son más que bestias.

La Biblia judía (y cristiana) no ha querido aceptar este libro de Henoc en el canon, porque piensa (además de lo dicho: la crudeza de la escena) que el pecado destructor es "nuestro" (de hombres) no de ángeles. Los culpables de la destrucción de la humanidad somos nosotros, no unos diablos que han “poseído” y quieren poseer a las mujeres, violándolas por sexo y deseo de violencia. No podemos echar la culpa a otros, unos aliens satánicos; somos nosotros los culpables.

‒ A pesar de no ser "Biblia", el argumento del libro de Henos está en el fondo de gran parte de la tradición social y religiosa, judía y cristiana… marcando simbólicamente el origen de todos los pecados, como violación sexual y violencia personal, como se sabe desde el libro de los Jubileos hasta San Juan de la Cruz, cuando dice “debajo del manzano, donde tu madre fuera violada”.

Por eso quiero exponer aquí algunos rasgos de esa “primera violación”, entendida como pecado original, que sigue marcando la vida de los hombres y mujeres, como muestra de un modo muy claro el “crimen de Pamplona”.

Ciertamente, los culpables principales siguen siendo unos ángeles-machos (hombres), pero tampoco las mujeres son inocentes, pues el mismo mito supone que muchas de ellas han querido y quieren ser violadas, como sigue suponiendo el mito, como verá quien lea.
Como muestra la imagen 2 (final), este tema ha sido desarrollado en mi Antropología Bíblica, Sígueme, Salamanca 2005.

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20.5.18. Pentecostés 2018. Una Teología del Espíritu Santo

20.05.18 | 02:00. Archivado en Jesús, Espiritualidad, Amigos, la voz de los, Amor, Pascua

Aprendí de niño la Secuencia del Espíritu Santo y desde entonces me ha venido acompañando en este día: Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.

Después he tenido ocasión de estudiar, enseñar y escribir sobre temas del Espíritu Santo, tanto en la Biblia como en la teología de la Iglesia, y eso es lo que puedo ofrecer a mis lectores un día como hoy: Una breve reflexión sobre Teología del Espíritu Santo, en línea de profundización pentecostal.

Retomo y elaboro de esa forma el tema de ayer, preparado para la Vigilia de Pentecostés. Hoy es la fiesta, el Día de Dios en Nosotros y así elaboro una teología bíblica del Espíritu Santo (tomada también en gran parte de mi Diccionario de la Biblia).

Buen día a todos. Feliz, gozoso y fuerte Pentecostés 2018.

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