El blog de X. Pikaza

De la Comisión Vaticana sobre la Ordenación de Mujeres

18.06.18 | 12:53. Archivado en mujer, Nuevo Testamento, Evangelios, Mnisterios

Phyllis Zagano, Sábado Santo. Un argumento para la restauración del diaconado femenino en la Iglesia Católica. Aletheia, Verbo Divino, Estella 2018, 256 págs.

El libro se presenta como una “investigación fiel sobre la viabilidad canónica del diaconado femenino, con un sólido análisis histórico y teológico. De esa forma ofrece una importante contribución al desarrollo de los ministerios de las mujeres en la Iglesia contemporánea”.

El texto original (Holy Saturday) fue publicado el año 2000 y tuvo una gran repercusión en el campo de la teología feminista y de los estudios históricos sobre el origen y despliegue de los ministerios femeninos en la Iglesia, de forma que el Papa Francisco la nombró miembro de la Comisión para el Estudio del Diaconado Femenino (2016).
La autora (1947) ha ejercido un papel significativo en la American Academy of Religion, la organización más importante en el estudio de diálogo entre las religiones en USA.

El título sitúa a las mujeres en el “sábado santo” de la Iglesia, es decir, en el momento clave de la Pascua en que las discípulas de Jesús, tras haber asistido a la muerte y entierro del Maestro, van a dirigirse al sepulcro para ungirle, como primeras diáconos (diaconisas, servidoras) de la iglesia, en la línea de Mc 15, 51 donde se dice que ellas "servían" a Jesús, ejerciendo la primera y más honda diaconía de la Iglesia, como muestra la portada de la edición inglesa del libro.

Significativamente, el libro se titula restauración del diaconado femenino, pero quizá debería decir re-creación, pues no se trata simplemente de volver a algo que ya hubo en la iglesia del principio (¡cosa lógica y buena!), sino de recrear los ministerios de la Iglesia, desde la perspectiva del mensaje-vida de Jesús y del momento actual de la Iglesia, siendo fieles a su tradición, pero siempre de un modo creador.

En este contexto quiero tratar del libro en sí, teniendo como fondo el tema del diaconado y ordenación de las mujeres. Cito al final, a modo de referencia, los miembros de la comisión que el Papa Francisco nombró para estudiar el tema del diaconado de las mujeres.

CONTENIDO DEL LIBRO

Este libro está organizado de un modo “escolar” (escolástico), muy didáctico, en la línea de una tesis que debe demostrarse con argumentos de razón, de historia y de Escritura:

1. TESIS: La Iglesia debe institucionalizar el ministerio de la mujer

2. EL ARGUMENTO, EN SIETE APARTADOS.

1. Hombres y mujeres son ontológicamente iguales
2. La Iglesia ha expresado los motivos por los que la mujer, a pesar de ser ontológicamente igual al hombre, no puede ser ordenada al presbiterado
3. El dictamen de que las mujeres no pueden ser ordenadas sacerdotes no es aplicable a la cuestión de si estas pueden ser ordenadas diáconos
4. Las mujeres han sido y son llamadas al diaconado
5. Existen argumentos de mayor peso en la Biblia, la historia, la tradición y la teología a favor de que las mujeres puedan ser ordenadas diáconos que de lo contrario
6. Las mujeres han servido a la Iglesia en el ministerio diaconal de manera constante, con independencia de haber sido ordenadas o no para desempeñar dicho servicio
7. El ministerio ordenado de servicio desempeñado por las mujeres es necesario para la Iglesia, esto es, tanto para el pueblo de Dios como para la jerarquía

3. CONCLUSÓN: La ordenación de la mujer al diaconado es posible

CINCO OBSERVACIONES

Éste es, como he dicho, un libro “clásico” y en parte ya “histórico”, pues dieciocho años son muchos años para un tema como éste, en una Iglesia como la nuestra. La autora se sitúa en tiempos de Juan Pablo II, y desde aquel fondo analiza canónica e históricamente los temas.

1. Los argumentos que aduce la autora son pertinentes y deben ser tenidos en cuenta en un contexto eclesial de conjunto, aunque no parece que por ahora hayan influido positivamente en el dictamen de la Comisión para el Diaconado de las Mujeres y en la visión de los ministerios dentro de la Iglesia Universal.

2. No resulta del todo clara, ni en el libro ni en la historia de la teología, la separación “sacerdotal” entre diaconado, presbiterado y episcopado. Por eso, un “sí” al diaconado a las mujeres nos pone de inmediato ante el tema de ¿por qué no un “sí” al presbiterado-episcopado de las mujeres?

3. Queda pendiente el tema de “qué diaconado”: Diaconado como elemento esencial del cristianismo (todos los creyentes antes de ser servidores-diáconos, los unos de los otros, y de los hombres en general) y como ministerio concreto, “ordenado”, como tarea oficial de la Iglesia.

4. En la línea del mismo libro hay que seguir estudiando el tipo de diaconía eclesial de hombres y mujeres en la actualidad, en un plano sacramental y social y su relación con el conjunto de los ministerios cristianos.

5. Queda pendiente, sobre todo, el estudio de los ministerios cristianos a la luz del Nuevo Testamento, un tema de plena actualidad, después que Mons. Ladaria, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, haya afirmado que está ya resuelto. Otros opinan de un modo distinto; entre ellos me atrevo a recordar el reciente trabajo de Jesús Martínez Gordo en este mismo portal (http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2018/06/02/la-im-posible-ordenacion-de-las-mujeres--iglesia-religion-papa-ratzingr-obispo-sacerdocio-mujer.shtml ).

EN ESE CONTEXTO DE TRABAJO Y BÚSQUEDA DEBODE RECOMENDAR ESTE LIBRO

1. Porque aún siendo antiguo (18 años) nos sitúa ante un tema que sigue pendiente en la Iglesia oficial… Somos muchos los que pensamos que el tema debe plantearse y resolverse desde una perspectiva más amplia de renovación de los ministerios eclesiales. Pero libros como éste, aunque limitados, ofrecen una visión necesaria para plantearlo en diálogo creador con el Magisterio, pues laPontificia para el tema de la Ordenación de mujeres como diáconos sigue trabajando sobre el tema, bajo la presidencia de Mons. Ladaria, y las conclusiones de su estudio serán importantes para el conjunto de la Iglesia.

2. Recomiendo este libro porque la autora es una de las mujeres más representativas de la Iglesia en USA, no sólo por sus trabajos sobre la Ordenación de la Mujeres, sino en especial por su investigación y su docencia, en temas de espiritualidad y religión. Somos muchos los que iríamos más allá de las reflexiones y conclusiones de la autora, pero las reflexiones de su libro nos ayudan a pensar desde varias perspectivas sobre el tema.

MIEMBROS LA COMISIÓN DE ESTUDIO SOBRE LA INSTAURACIÓN DEL DIACONADO FEMENINO EN LA IGLESIA

Núria Calduch Benages, española, miembro de la Pontificia Comisión Bíblica y profesora de la Pontificia Universidad Gregoriana (Roma).

Francesca Cocchini, italiana, profesora de la Universidad La Sapienza (Roma) y del Instituto Patrístico Augustinianum (Roma).

Piero Coda, italiano, presidente del Instituto Universitario Sophia (Loppiano, Italia) y miembro de la Comisión Teológica Internacional.

Robert Dodaro, estadounidense, presidente del Instituto Patrístico Augustinianum (Roma).

Santiago Madrigal, español, profesor de eclesiología de la Universidad Pontificia Comillas (Madrid).

Maria Melone, italiana, presidente de la Universidad Pontificia Antonianum (Roma).

Karl-Heinz Menke, alemán, profesor emérito de Teología dogmática de la Universidad de Bonn y miembro de la Comisión Teológica Internacional.

Aimable Musoni, ruandés, profesor de eclesiología de la Pontificia Universidad Salesiana (Roma).

Bernard Pottier, belga, profesor del Instituto de Estudios Teológicos de Bruselas y miembro de la Comisión Teológica Internacional.

Marianne Schlosser, alemana, profesora de la Universidad de Viena y miembro de la Comisión Teológica Internacional.

Michelina Tenace, italiana, profesora de Pontificia Universidad Gregoriana (Roma).

Phyllis Zagano,
estadounidense, profesora de la Universidad Hofstra (Nueva York).

Presidente de la Comisión: Mons Luis Ladaria, español, Presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe.


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios
  • Comentario por Fernando 19.06.18 | 14:43

    Si la cuestión, como parece, se limita a decir que ahora toca, y que lo que antaño era clase sacerdotal masculina, sea hogaño clase sacerdotal femenina, lo siento, es más de lo mismo. ¿O es que hay alguna diferencia "de clase" entre los pastores y las pastores protestantes, cuando son lo mismo visto su ejemplo? Al menos sonaría todo distinto si se decidiese dar un carpetazo a la cuestión del sacerdocio y suprimirlo. ¿No se dice en la teología que las católicos son un pueblo sacerdotal? Bastaría proveer temporalmente -esto es, por un tiempo no prolongable- tales ministerios, independientemente de que sean solteros o casados, hombres o mujeres, y acabar con eso del "sacerdos in aeternum", que es lo que parece se busca aquí. ¿Es irreal? Nunca se ha hecho, y si perece la iglesia, pero se siente, pues al menos poseería la única y honrosa legitimidad moral de quien fue su origen, que ni fue sacerdote, levita o letrado del Templo (léase prof. de teología).


Sábado, 21 de julio

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Julio 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031