El blog de X. Pikaza

22.7.17 Jesús resucitó en el amor de María Magdalena

Ciertamente, Jesús ha resucitado en Dios; pero, al mismo tiempo, de un modo inseparable, él ha resucitado en el amor de María Magdalena, cuyo recuerdo hace que él (Jesús) siga viviendo en la historia de los hombres y mujeres, de un modo real. En otras palabras:

Jesús resucitado se mantiene y despliega en el recuerdo de María y de todos los cristianos, a lo largo de la historia, manteniéndose en el Memoria (Zikkaron) que es Dios. Así lo exige el dogma:

-- Jesús es verdadero Dios, siendo hombre verdadero (que vive y actúa en el amor de las mujeres y los hombres que le acogen, y que viven en él, con él y por él, tras su muerte).

En ese sentido, Jesús sólo ha podido resucitar como “hombre” (ser humano), allí donde otros hombres (varones y mujeres) le han acogido y viven por él (con él), de un modo más alto, en amor permanente, superando de esa forma el olvido sin fin de la muerte.

Icono 1: Magdalena con el pomo del perfume de la unción... (Mc 14, 3-9) Ese perfume de mujer que ama mantiene la memoria de Jesús (Y Jesús resucitado hace posible el amor permanente de María Magralena)
Icono 2: Magdalena testigo de Jesús resucitado. Le busca en la tumba, pero la tumba está abierta, y Jesús se muestre como jardinero de amor en el huerto.


-- Pero, al mismo tiempo, decimos que estos hombres y mujeres pascuales, empezando por María, viven en amor (en mutación mesiánica)porque el mismo Jesús-Mesías está presente en ellos, como Recuerdo de Dios. ¿Por qué buscar al Vivo entre los muertos? Hay que buscarle y encontrarle en sus amigos, en aquellos que viven de su Vida y por su Vida.

-- Esta resurrección total responde a la más honda realidad de la historia humana (que ha buscado a Dios en la Vida que vence a la muerte).
-- Pero, según los cristianos, ella se ha expresado plenamente, de una vez y para siempre, empezando por María de Magdala, la amiga de Jesús Nazareo, en quien comienza la mutación pascual de la historia humana.

Por eso digo que él ha resucitado en el amor de María Magdalena.

Icono 3 (final): Magdalena apóstol de los apóstoles

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Jesús transgresor. De la exclusión a la acogida

Jesús fue un trasgresor en el sentido personal, social y religioso, y precisamente por eso le mataron.

Fue más allá de la norma establecida por Roma (derecho) y por el templo (religión) y precisamente le mataron los guardianes del buen Estado y de la Religión establecida, porque él sabía que el Templo (Estado) es para el hombre y no a la inversa.

Así anduvo rodeado de transgresores, cojos y mancos,leprosos y prostitutas, locos y expulsados de la buena sociedad, para abrir con ellos un camino de vida. Este motivo de Jesús transgresor, constituye un tema central de la tradición cristiana y tiene grandes consecuencias a la hora de entender la acción de sus seguidores...

Y más en este momento en que muchos (incluso cardenales) consideran al Papa Francisco como un "transgresor", por su forma de acoger en la vida eclesial (sacramentos) a personas que no han mantenido un tipo de "indisolubilidad" legal del matrimonio (conforme a su Exhortación Apostólica: Amoris Laeticia).

Como sabía ya la tradición medieval sacramenta propter homines: los sacramentos (bautismo y eucaristía, orden y matrimonio) están al servicio de los hombres, y no a la inversa, a pesar de lo que quieren algunos "altos cargos", empeñados en que los hombres sigan al servicio de unos sacramentos mal interpretados. Desde ese fondo hay que entender el tema de los transgresores eclesiásticos.

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Dejar sitio. Reflexión sobre la muerte (con P. Zabala)

Hace unos días me ha enviado P. Zabala una bella reflexión sobre la muerte, en la que insistía en su aspecto doloroso, pero insistiendo en que ella ha de entenderse también como un gesto de generosidad: Morir es dejar un lugar para los otros.

Llevo mucho tiempo vengo pensando sobre el tema. Morir en este mundo es doloroso, pero mucho más doloroso sería no morir, seguir viviendo de un modo indefinido, en la forma actual, sobre esta tierra pequeño, finita, en la que no cabríamos todo.

¿Se imagina alguien lo que sería que de pronto resucitaran en su forma antigua todos los hombres y mujeres que han vivido en una ciudad poblada desde antiguo, como Roma, Constantinopla o París? Sería imposible encontrar un lugar para todos... Por eso es bueno que acabado el curso de la vida nos vayamos, dejando un lugar para los buenos, los que vienen.

Pero el tema es mucho más complejo, de manera que exige un largo y detallado estudio, una larga experiencia, que hoy quiero asentar sobre la tierra sagrada (un tema del que vengo hablando estos días), para superarlo, desde una perspectiva de interioridad humana y de historia.

Comienzo ofreciendo la reflexión de P. Zabala (gracias como siempre, Pedro), para exponer después mi visión introductoria sobre el tema, en clave filosófica y de religión en general, sin entrar en lo específico del cristianismo. Ésta es una reflexión, una palabra que viene acompañando desde antiguo. Buen día, buena semana a todos.

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Respuesta de A. Álvarez a obispos de Paraguay: ¡Jesús os ama!

En diversas ocasiones he tratado en este blog del pensamiento de mi amigo Ariel Álvarez Valdés, y quien tenga interés y paciencia podrá encontrar los textos.Varias veces he publicado trabajos suyos, que yo le había pedido o que él generosamente me había cedido, sobre temas como la resurrección, las apariciones de la Virgen o el amor al prójimo.

Conocen mis lectores las dificultades que Ariel Álvarez ha tenido, a causa de la “actitud” personal del Cardenal Bertone (cuya “historia” sigue aún viva, por razón de unos dineros empleados en la construcción de un Ático en el Vaticano)… y de algún obispo argentino, que le acusaba de herejías peregrinas sobre Adán y Job, los ángeles y las apariciones.

Se trataba al parecer de una cuestión de “poder”, esto es, del deseo de tener atados a un tipo de ministros de la iglesia. En este caso, el intento resultó al final fallido, por dos razones fundamentales:

1. Porque el Papa Francisco escribió a Ariel Álvarez, de su puño y letra, diciéndole que no existía (o no quedaba) ninguna acusación o causa en contra de él en el Vaticano.

2. Porque el mismo quiso retirarse de toda disputa por el poder. A fin de tener más libertad en el estudio y presentación de temas teológico, Ariel Álvarez renunció a su condición de presbítero en la Iglesia, pues como simple creyente podía tenér más autonomía para pensar y exponer lo pensado, sin implicar en ello a la jerarquía.

Y eso es lo que hace, de un modo personal y apasionado, fuera de todos los círculos de poder externo de la Iglesia. Este es su oficio: Ariel Álvarez sigue dedicando generosa y austeramente su vida al estudio de la Biblia, preparando trabajos, publicando libros, dictando conferencias, actualizando una nueva traducción de la Biblia al castellano, con una entrega espartana, sin otra satisfacción que el servicio desinteresado a la Iglesia (al conocimiento de la palabra de Dios). Soy testigo de su entrega y trabajo, en un gesto admirable de compromiso creyente.

Pero algunos obispos, como los de Paraguay, no han sabido reconocerlo, ni se han dado por enterados y, a pesar de la declaración del Papa Francisco (y de la entrega pastoral de Ariel Álvareza), siguen impidiéndole ejercer su ministerio de enseñanza bíblico, como ha señalado hoy mimo RD: http://www.periodistadigital.com/religion/america/2017/07/15/obispos-del-paraguay-prohiben-curso-biblico-de-ariel-alvarez-iglesia-religion-dios-jesus-papa.shtml

Al obrar así no hacen daño a Ariel Álvarez (que tiene y tendrá otros trabajos), sino que se hacen daño a sí mismos, echando piedras contra el tejado agrietado de sus iglesias, a las que impiden un acceso más hondo y comprometido a la Palabra de Dios en la Escritura.

Esto significa que algunas aguas de la Iglesia siguen menos claras pues algunos obispos que no se han enterado de la actitud y talante del Papa Francisco (y del mismo. Monseñor L. Ladaria, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que, siendo secretario de ella, no aceptó acusaciones contra Ariel Álvarez).

Esperamos que éste sea un caso aislado, y que el Prof. Ariel Álvarez, de cuya amistad me honro (nos honramos, Mabel y yo, con otros muchos) siga realizando su misión bíblica, con libertad y radicalidad cristiana. Esperamos que no se reproduzcan otros casos como este, sabiendo que el conocimiento de la Biblia exige estudio, libertad y creatividad, en un camino fuerte en el son importantes y necesarias las hipótesis y los procesos de búsqueda creadora, dentro de una comunión de fondo (¡multiforme!) con la misma Iglesia.

No he querido reproducir hoy ningún texto teológico de Ariel Álvarez (ni ninguna reflexión más amplia sobre su obra), pero quiero recogeruna palabras que Mabel y yo le pedimos para una amiga, que en aquel momento, a primeros del año 2010, se hallaba un poco deprimida. Ariel habló con ella, y le animó a vivir inmersa en el amor de Jesús. Esa amiga, que falleció más tarde, quedó animada por la conversación con Ariel y con la carta que le escribió a través nuestro.

Hoy me atrevo a pensar que Ariel dirigiría (dirigirá) las mismas o semejantes palabras a los obispos de Paraguay que, quizá por miedo o depresión, no se atreven a dejarle dirigir este curso en Paraguay, como acaba de publicar RD Me gustaría que esos obispos leyeran estas palabras Ariel escribió para nuestra amiga, escritas en un “argentino” coloquial que ellos entenderán bien.

Ánimo, Ariel. Un abrazo grande. Hay dificultades, esto significa que caminamos. Mabel te saluda también. No sé si recordarás esta carta que nos mandaste para nuestra amiga Carmen. Hoy la he sacado de mi archivo para decirles a los obispos de Paraguay, que no tengan miedo, pues Dios nos ama. Esto es lo que Ariel les diría, estoy seguro, a pesar de que ellos quizá no se hayan enterado plenamente.

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Dom 16.7.07 Palabra sembrada en la tierra de Dios, historia humana

Dom 15. Tiempo ordinario. El evangelio de este domingo (Mt 13, 1-23), tomado básicamente de Mc 4, 1-20, presenta la historia de los hombres como siembra de Dios y consta de tres partes:

a. Parábola de la semilla y las tierras, que Jesús proclama ante la muchedumbre (Mt 13, 3b-9), presentando el camino del Reino como siembra del mismo Dios, que se arriesga a introducir su vida en la tierra de los hombres.

b. Una teoría detallada sobre la enseñanza de Jesús en parábolas (Mt 13, 10-17) y sobre la dureza de oídos y corazón de muchos que no quieren escuchar ni entender su palabra.

c. Una explicación posterior de esa parábola a sus discípulos (13, 18-23). Es una especie de interpretación teológica del tema, distinguiendo las tierras, es decir, la respuesta de los hombres a la siembra de Dios.

Estas tres partes, miradas de un modo unitario definen la esencia parabólica del evangelio, que no es un simple modo de hablar, ni un recurso literario, sino la verdad del Reino, entendido como siembra de vida en Cristo y como apertura del hombre a la Palabra, en clave de diálogo con Dios y de comunicación interhumana.

Presenté ayer el tema de la tierra, como experiencia y lugar de sacralidad, desde la perspectiva de mi propia vida. Hoy hablo más bien de la tierra como lugar de siembra de la Palabra de Dios, en la historia humana, según el evangelio Se conecta así esta postal con la de ayer, y con la que presentaré un próximo día sobre la Palabra.

En la reflexión que ahora sigue voy a prescindir del intermedio (Mt 13,10-17), que desarrollaré en mi comentario de Mateo, para detenerme sólo en la parte primera y en la última. Buen domingo a todos.

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Primera palabra: la tierra

La Editorial PPC quiso lanzar el año 1995 una gran colección de testimonios cristianos, bajo el título y formato de siete palabras.

Cada autor debía ofrecer su experiencia y tarea eclesial partiendo de siete palabras que fuera claves en su vida.

En la colección participaron personas bien conocidas, con aportaciones que siguen siendo fundamentales 22 años después. Entre ellas recuerdo las sietes palabras de:

Mons. R. Buxarrais y Mercedes Navarro,
J. M. Castillo y Mons. A. Iniesta,
José I. González Faus y Raul Berzosa,
Mons. Nicolás Castellanos y C. G. Vallés...

Hubo alguno más, pero no logro recordarlos... Fue una colección espléndida, y empezó pisando fuerte. Pudo haber sido el retrato vivo de la iglesia española de aquellos momentos pero se desinfló pronto, porque su director, D. José María (q.e.p.d.) encontró dificultades en conectar con obispos que quisieran colaborar (además de los citados: Buxarrais, Iniestra y Castellanos; por entonces Berzona no lo era)... y tampoco quisieron hacerlo otros personajes significativos a quienes se lo propuso (quizá tenían miedo a decir su vida en público).

No fue posible ofrecer una radiografía significativo de los hombres y mujeres de la Iglesia española del fin de siglo. Fue una pena, porque era un tiempo rico en realidades y promesas... pero había empezado a entrar el miedo, y muchos no querían decir lo que vivían y sentían.

Entre los libros de aquella colección estaba el mío... que conservo (hace tiempo agotado), con mucho cariño. Verá el lector las palabras que escogí en aquel momento:

Tierra, libertad, libro, mesías,
palabra, comunidad, carne.

Volveré quizá en algún momento a las palabras de ese libro, y quizá a otras nuevas, entre las que deberán estar iglesia, Mabel, ternura... No sé si será posible encontrar el tono y el humor/amor de aquel momento, pues el tiempo se ha vuelto para muchos más duro, la iglesia más triste.

Aquí me complace recoger la primera palabra, que es tierra (a la que seguirá libro), por si alguien quiere acompañarme y leer lo que digo, en clave personal, teológica, ecológica. Hablé de libro el otro día, al referirme al árbol de la vida. Aquí recojo (al pie de la letra, sin cambiar palabra) mi experiencia y perspectiva de la tierra, tal como la ofrecí el año 1995, con una foto introductoria de lo que se vería desde el balcón del caserío, sobre el valle alto de Orozko, de San Martín a la Peña de Lekanda (del Gorbea).

Quien quiera puede entender el tema en clave de religión (tierra sagrada, dioses de la tierra) o de ecología (como ha hecho el Papa Francisco en Laudato si). Quise que la tierra mi primera palabra, y así quiero señalarlo ahora, recogiendo también una de las imágenes más bellas de la tierra que he podido contemplar, en la llamada Tierra Santa, con Maqueronte en primer plano, y el Desierto de Moab (y de Judá) al fondo.

Gracias a todos los que quieran seguir leyendo.

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Dios está en el árbol. Una reflexión sobre la tierra y la cultura escrita

10.07.17 | 17:25. Archivado en Justicia, Biblia, Tierra, ecología, religión-religiones

El tema de los árboles ha sido replanteado por el gran incendios de un bosque Portugal, desde su dimensión económica y social, ecológica y jurídica.

En ese contexto me han preguntado y me pregunto qué significan los árboles en nuestra memorial social, en nuestra religión y pensamiento, y he querido responder partiendo de mi propia experiencia de hombre de arbolado.

Imagen 1. Un haya de mi tierra en el otoño encendido, bien anclada en el suelo, arraigada, sustraiekin (con raíces hondas). Esta es la visión mágica más honda, que tuve de niño en la landa de Arrugaeta.

Imagen 2. Un árbol flotante y sagrado que escogimos (mi editor y un servidor) para un libro de texto que escribí por encargo de la Universidad de la Experiencia, de la Universidad Pontificia de Salamanca).

Esos dos árboles han guiado en parte mi vida..., una historia vinculada al árbol-tierra, que ha sido y sigue siendo signo de Dios, como sabe y dice muy bien Francisco (en su encíclica Laudato sí, Alabado seas, mi Señor, por la hermana madre tierra.. Mi historia está vinculada también al árbol-libro, como diré en una próxima postal.

Algunos podrán moverse en otra línea, y dirán que el árbol tiene menos importancia en su cultura y en su economía, como puede suceder en los hielos polares y en algunas zonas del desierto.

Otros responderán desde de llanura donde el único árbol es el cereal...o la roca, o el mar sin más arboladura que las de los barcos de mástil velero de antaño.

Yo quiero reflexionar y responder desde mi tierra (marcada por el árbol) y desde mi Biblia (donde el árbol es también un elemento religioso), retomando unas notas que he desarrollado en el Gran Diccionario de la Biblia (Verbo Divino, Estella, 2015) donde además de esta entrada general hay otras dedicadas a unos árboles concretos.

En días siguientes quiere volver a los principios de mi teología, evocando la experiencia de la tierra (religión telúrica) y del libro (religión de una cultura escrita).
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Gebira,en el comienzo de la Mariología (para A. Piñero)

09.07.17 | 06:36. Archivado en Amigos, la voz de los, María, Evangelios

Varias veces he tratado en este portal de la obra de Antonio Piñero, colega y amigo, a quien quiero mostrar de nuevo mi más profunda admiración y agradecimiento por la obra histórica, literaria y filológica que viene realizando en torno los evangelios y a los principios del cristianismo.

Todos los lectores de RD conocen y muchísimos siguen las aportaciones filológicas e históricas que Antonio Piñero viene ofreciendo a los lectores, en gesto generoso e impagable de comunicación científica de su labor universitaria.

Este ha sido su último curso en la Universidad Complutense de Madrid, y con esa ocasión (y con la ocasión de sus años), amigos y colegas le hemos ofrecido nuestro homenaje en un libro titulado In mari via tua. Philological Studies in Honour of Antonio Piñero (Almendo, Córdoba 2015), donde colaboré con el trabajo que aquí reproduzco (págs. 617-630).

Vaya aquí de nuevo mi homenaje de admiración y gratitud, por lo que escrito y publicando, por lo que ha enseñado y sigue enseñando en su página webb y en RD.
(cf. http://www.tendencias21.net/crist/In-Mari-Via-Tua-Homenaje-10-de-mayo-de-2016_a2200.html).

Me ha parecido bueno ofrecerle, con esta ocasión, las primicias de un trabajo que vengo realizando sobre "el comienzo de la mariología", es decir, sobre el fundamento histórico de la reflexión cristiana sobre la madre de Jesús, a quien algunas iglesias (en especial la de Jerusalén) han reconocido y honrado como gebira, es decir, como madre del Crucificado.


Este reconocimiento de María como gebira forma parte de la cultura y de la vida de los pueblos de oriente (que han reconocido y siguen reconociendo) el valor de una mujer que ha sido y es madre de un hombre de cierta importante , y en especial después que ese hombre ha muerto.Pienso que está visión de la madre de Jesús como Gebira esté en el fondo de la escena de la Visitación (cf. Lc 1, 43).

Tengo la impresión de que la Iglesia posterior ha olvidado este humilde y profundo reconocimiento de la madre de Jesús como gebira, un signo que está en la base del inmenso edificio mariológico posterior de la teología y devoción de los fieles cristianos, un edificio que pierde su fundamento si se olvida de esta base.

Pienso que en este lugar donde la Madre de Jesús aparece evocada como gebira podemos encontrarnos filólogos y teólogos, desde diversas perspectivas de historia, de cultura y de creencia

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Dom 9.7.17. Venid a mí todos los que estáis agobiados y agotados

Dom 14, tiempo ordinario. Este pasaje (Mt 11, 25-30) proviene del Q (cf. Lc 10, 21-22) y tiene profundas resonancias joánicas, de forma que a veces se le ha visto como un aerolito caído del horizonte o entorno del cuarto evangelio e introducido en la tradición sinóptica.

De todas formas, es un texto bien entroncado en la tradición de Mateo, que ha insistido en la revelación de Dios a los pequeños, por encima de la pretendida grandeza de las ciudades galileas y de los maestros rabínicos. Mateo la introduce tras el envío de los discípulos a Galilea (Mt 10) y tras la condena de las tres ciudades (Corozaín, Betsaida, Cafarnaum...: Mt 11, 20-24), que han querido elevarse sobre el cielo, rechazando a Jesús y a sus enviados.

Éste es un pasaje clave, que pone de relieve la gran inversión del evangelio y de una Iglesia que se ha querido hacer cosa de sabios y entendidos, de prudentes y nobles... Pues bien, en contra de eso, Jesús apela aquí a la iglesia de los pequeños:

-- Los que no quieren hacerse grandes por encima de los otros, dominando de forma religiosa o social sobre los demás.

-- Los que saben dejarse amar y aman, cuerpo a cuerpo, vida a vida,, sabiendo que la verdad de Dios en Cristo se despliega de esa forma, como un camino de amor.

Feliz día a todos los que se sienten identificados con esta iglesia de Jesús, que es nuestra iglesia, por la que Jesús bendice a Dios, con la que se identifica.

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Ev. Tomás 12: Acudid a Santiago, por quien se hicieron el cielo y la tierra

05.07.17 | 13:49. Archivado en Iglesia Instituciones, Espiritualidad, Amor

El Evangelio de Tomas tiene una importancia inmensa en la historia de la Iglesia, pero no ha sido aceptado en el canon (quizá por el versículo que comentaremos):

Este Evangelio —al que algunos llaman Evangelio copto p gnóstico de Tomás — es un apócrifo que contiene 114 dichos atribuidos a Jesús, conservado en un papiro copto, descubierto en 1945 en Nag Hammadi (Egipto). Se discute su origen y sus tradiciones... Pienso que es posterior a los sinópticos (de principio del siglo II d.C.), aunque contiene dichos valiosísimos para conocer la tradición de Jesús. Aquí sólo me interesa su visión del "principio" de la Iglesia.

-- Ev. Tomás no puede aceptar la palabra de Mt 16, 17-19, en la que Jesús "funda" su iglesia en Mateo... Por eso responde diciendo que su fundador y "papa" esa Santiago, el buen gnóstico.

-- Ev. Tomás no puede aceptar tampoco el magisterio y ministerio de Pablo, tal como ha sido ratificado por Efesios, pues le parece que es un magisterio "carnal", que no ha penetrado en el misterio de la realidad.

E. Tomás está cerca del Ev. Juan, pero tampoco acepta su palabra clave, aquella donde se dice que la Palabra se hizo carne (Jn 1, 14)..., ni acepta el pacto entre el Discípulo amado y Pedro.

El evangelio de Tomás apela a la figura y testimonio de Santiago, el hermano del Señor (que en el fondo es el mismo Tomás) a quien interpreta ya en línea gnóstica, más que "legal". De esa manera, ya a principios del siglo II d. C., se establece y ratifica una Iglesia de tendencia gnóstica, cuyo evangelio no ha sido aceptado por la Gran iglesia.

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Evangelio de Juan, iglesia fundada en el Discípulo Amado

Al principio no hubo una iglesia, sino varias, cada una con su autoridad fundacional (Santiago, Pedro, Pablo, Discípulo Amado). Pudo haber otras (entre ellas quizá una dirigida o animada por mujeres), pero no se conserva apenas su memoria.

Entre aquellas cuya memoria se mantiene, junto a la de Pablo (cuya memoria he recogido el 30.6.17, según la carta a los Efesios) y la de Pedro (cuya memoria he recogido también el 39.6.17, siguiendo el evangelio de Mateo), destaca la del Discípulo Amado, con el grupo de sus seguidores, amigos de Jesús.

El Discípulo amado fue, sin duda, un personaje histórico, a quien llamaron así (discípulo amado de Jesús, cf. Jn 21, 24), aunque él no quiso imponer su autoridad, sino la del Espíritu Santo, que Jesús había prometido y ofrecido (cf. Jn 14, 16; 15, 16; 16, 13).

Pues bien, hacia el final del siglo I dC, esos «amigos de Jesús», los creyentes de esta comunidad animada por el Discípulo Amado, corrieron el riesgo de perder su identidad, entre disputas internas y tensiones de tipo gnóstico (impulsadas por un espiritualismo que podría separarles del Jesús de la historia), y para evitarlo algunos de ellos (quizá una mayoría) se integraron en la Gran Iglesia, donde la memoria de Pedro, era garantía de fidelidad cristiana y unidad eclesial, pero sin olvidar ni negar la la autoridad fundadora del Discípulo Amado, que cumple así una función semejante a la de Pablo en Efesios y a la de Pedro en Mateo.

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2.7.17. El fuego de Jesús. Quien ame a su padre o a su madre más que a mí...

01.07.17 | 12:38. Archivado en Jesús, Domingo, dia de la Palabra, Amor, Pobreza

Este yo de Jesús (más que a mí) es el "yo" universal de los hambrientos y sedientos, de los exiliados/extranjeros y desnudos, de los enfermos y encarcelados... Quien ame sólo a sus padre y hermanos y olvide a los pobres del mundo... no es digno de Jesús, es decir, de su mensaje y camino de evangelio.

Así lo proclama el evangelio de este domingo, que recoge las dos últimas partes del final del sermón misionero (Mt 10, 1-42)... que incluye tres pasajes poderosos (10, 34-36; 10, 37-39; 10, 40-42) que destacan el carácter histórico y definitivo del envío eclesial de Jesús, , que identifica su camino con el camino de todos los pobres del mundo (cf. 25, 31-46).

Por eso quiero evocar los tres pasajes (y no sólo los dos últimos), como hace la liturgia de este domingo. Esos pasajes, que Mateo sitúa al final del discurso misionero, repiten y sitúan temas en parte conocidos, que provienen básicamente del Q, menos el tercero, propio de Mateo, aunque con elementos de Marcos.

Sigo recogiendo temas de mi comentario de Mateo, una lectura fuerte, para aquellos que quieran vivir el evangelio...

--En conjunto, un tipo de iglesia, ha querido más a su padre y a su madre (es decir, a sus propias instituciones) que a los pobres-hermanos de Jesús (es decir, se ha querido a sí misma más que a Jesús).

-- Una tipo de sociedad actual... se quiere a sí misma (quiere sus privilegios) por encima del "yo" de Jesús, que son los pobres, hambrientos, extranjeros, desnudos, enfermos... así nos va.

Por eso estamos en crisis... pero una crisis positiva, si redescubrimos el evangelio, como hemos de hacer, con temblor y gran gozo, este domingo. Buen día a todos.

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