El blog de X. Pikaza

Dom 30.3.14. El ciego de la piscina. Un texto de rebeldía

Domingo 4º Cuaresma. Ciclo A. Jn 9, 1-41. Los domingos de cuaresma van ofreciendo una preciosa catequesis.

-- El anterior fue del agua (Samaritana),
-- el siguiente será de la vida (Lázaro);
-- hoy toca la luz (ciego de nacimiento: Jn 9).

A partir de la catequesis de fondo del evangelio de hoy pueden distinguirse dos actitudes fundamentales ante la vida:

-- La de aquellos que alumbran a los otros
(como Jesús, “curando” al ciego), la de aquellos que les ayudan a ver, les acompañan y se alegran de que vean.
-- y la de aquellos parásitos que controlan e impiden que los otros vean (como los fariseos del pasaje); quieren controlar la luz, para su servicio, impidiendo a los demás que vean.

En ese contexto se puede hablar también de dos tipos de religión:

‒ Una religión que crea y alumbra, que da luz a los ciegos, que ensancha la ida y libera como la de Jesús y otros muchos judíos, cristianos, budistas, musulmanes…;

‒ y una religión explotadora que vive de controlar e impedir que los otros vean por sí mismos, como los fariseos de este pasaje de Juan, y como muchos otros cristianos, judíos, no judíos, no cristiano… etc etc.

Hoy es el día de la buena religión, hoy es el día de la luz, como indica este pasaje prodigioso de catequesis del evangelio de Juan.

Texto. Juan 9,1-41

(Es un texto largo, una larga catequesis. Léase con calma, responda cada uno a su "palabra"):

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. [Y sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego?" Jesús contestó: "Ni éste pecó ni sus padres, sino para que se manifiesten en él las obras de Dios. Mientras es de día, tenemos que hacer las obras del que me ha enviado; viene la noche, y nadie podrá hacerlas. Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo."

Dicho esto,] escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo: "Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado." Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: "¿No es ése el que se sentaba a pedir?" Unos decían: "El mismo."
Otros decían: "No es él, pero se le parece." Él respondía: "Soy yo."

[Y le preguntaban: "¿Y cómo se te han abierto los ojos?" Él contestó: "Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, me lo untó en los ojos y me dijo que fuese a Siloé y que me lavase. Entonces fui, me lavé, y empecé a ver." Le preguntaron: "¿Dónde está él?" Contestó: "No sé."]

Llevaron ante LOS FARISEOS al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista. Él les contestó: "Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo." Algunos de los FARISEOS comentaban: "Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado." Otros replicaban: ¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?" Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: "Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?" Él contestó: "Que es un profeta."

[Pero los judíos no se creyeron que aquél había sido ciego y había recibido la vista, hasta que llamaron a sus padres y les preguntaron: "¿Es éste vuestro hijo, de quien decís vosotros que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?" Sus padres contestaron: "Sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego; pero cómo ve ahora, no lo sabemos nosotros, y quién le ha abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos. Preguntádselo a él, que es mayor y puede explicarse." Sus padres respondieron así porque tenían miedo los judíos; porque los judíos ya habían acordado excluir de la sinagoga a quien reconociera a Jesús por Mesías. Por eso sus padres dijeron: "Ya es mayor, preguntádselo a él."

Llamaron por segunda vez al que había sido ciego y le dijeron: "Confiésalo ante Dios: nosotros sabemos que ese hombre es un pecador." Contestó él: "Si es un pecador, no lo sé; sólo sé que yo era ciego y ahora veo." Le preguntan de nuevo: ¿Qué te hizo, cómo te abrió los ojos?" Les contestó: "Os lo he dicho ya, y no me habéis hecho caso; ¿para qué queréis oírlo otra vez?; ¿también vosotros queréis haceros discípulos suyos?" Ellos lo llenaron de improperios y le dijeron: "Discípulo de ése lo serás tú; nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios, pero ése no sabemos de dónde viene.

Replicó el ciego: "Pues eso es lo raro: que vosotros no sabéis de dónde viene y, sin embargo, me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, sino al que es religioso y hace su voluntad. Jamás se oyó decir que nadie le abriera los ojos a un ciego de nacimiento; si éste no viniera de Dios, no tendría ningún poder."]
Le replicaron: "Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?" Y lo expulsaron. Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: "¿Crees tú en el Hijo del hombre?" Él contestó: "¿Y quién es, Señor, para que crea en él?" Jesús les dijo: "Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es." Él dijo: "Creo, señor." Y se postró ante él.

[JESÚS añadió: "Para un juicio he venido ya a este mundo; para que los que no ve vean, y los que ven queden ciegos."
LOS FARISEOS que estaban con él oyeron esto y le preguntaron: "¿También nosotros estamos ciegos?"
JESÚS les contestó: "Si estuvierais ciegos, no tendríais pecado, pero como decís que veis, vuestro pecado persiste."]

Texto encuadrado en la liturgia

Fue desde el principio un texto de “liturgia”, una catequesis que la Iglesia vuelve a presentar en la cuaresma, entre el pasaje del agua (3ª Semana, Samaritana: Jn 4, 5-42) y el de la vida (5ª semana, de Lázaro: Jn 11,1-45).

Este “milagro” no tiene equivalente en los sinópticos. Eso no quiere decir que el evangelista Juan lo haya inventada. Posiblemente ha tomado una historia que corría en la tradición, una historia parecida a otros milagros de ciegos (cf. Mc 8, 22-26 y 10, 46-52: ciego de Betsaida, ciego de Jericó), y la ha adaptado y recreado, en el escenario más solemne de Jerusalén, con la aguas de Siloé (bajo el templo), con Jesús como luz, en el contexto de las disputas de algunos cristianos con otros grupos de judíos sobre la luz verdadera (en el trasfondo del sábado judío y de la obra de Dios).

Quiero ofrecer un recuerdo

El curso 1967/1968, el prof. Ignace de la Potterie nos ofreció todo un semestre (cuatro lecciones por semana) sobre este pasaje de Jn, en el Bíblico de Roma. No dijo todo lo que se puede decir, ni yo recuerdo ahora todo lo que dijo, pero nos ayudó a descubrir la luz y la verdad y la libertad, en el mismo entorno de Jerusalén, en el camino que va de la ciudad alta y del templo a la baja, con el agua… en el camino que va de la ley a la libertad, en con contexto más solemne de la transformación mesiánica. En otros temas no era tan luminoso el prof. De la Potterie, hubo cosas que no nos enseñó a ver; pero el curso sobre el ciego fue bueno).

Volvamos a los tres domingo de este ciclo de cuaresma

– La Samaritana era el signo de la mujer/pueblo que busca la vida del agua, la vida en libertad, sin estar esclavizada por maridos y maridos que pasan sin quedar, junto al pozo de Jacob, sin Sicar/Samaría. Se supone que es “pecadora”, pero no ella como persona, sino por toda la historia que lleva detrás y que le arrastra.

– Este ciego
es el hombre que no logra ver “por nacimiento”, es decir, por condición humana. No, no se trata de pecado, sino de la misma situación vital, de la ceguera humana, que se expresa, de un modo claro, en este hombre. Hay muchos que le quieren enseñar a ver (los maestros del judaísmo de la ley), pero le dejan en una ceguera que empieza siendo externa (no ver las cosas, no comprender el sentido de la vida), pero puede terminar siendo interior (no saber quién soy, en quien puedo confiar, vivir utilizado por otros)

– Vendrá después el muerto, Lázaro en la tumba. Recordemos los encuentro de Buda (el enfermo, el anciano, el muerto…). Aquí tenemos tres encuentros de Jesús: la mujer esclavizada, el hombre ciego, el muerto… Sólo aquí, ante la tumba, se podrá proclamar la palabra de vida.

Rebelión contra la ceguera

Jesús no explica el origen del mal (la ceguera) en teoría (tampoco lo hizo Buda). Jesús no hace sermón sobre el origen de la ceguera (¿quién pecó?), sino algo más grande. Dice que tenemos que ayudar al ciego y así lo hace, llevándole de la zona de las leyes de la ciudad alta (dominada por sacerdotes y escribas) a la fuente de la vida, abajo, en el manantial de Siloé, que es signo profético de abundancia y claridad futura.

El “pecado” de este ciego de nacimiento no es suyo; es, más bien, es el pecado de todos los hombres que no le ayudan, que no quieren entenderle, que le someten a sus leyes y conveniencia… Pues bien, Jesús le ayude, no siente por él una simple “compasión” externa, sino que le pide que sea él mismo, que asuma su propia tarea, que baje al agua, que se limpie… Él mismo barro en sus ojos el barro (barro de saliva, de aliento vital…) y le dice que vaya, que se limpie, que vea, que no tenga miedo.

Los maestros de la Ley escribas o doctores, querían dominar al ciego, dirigirle y tenerle bajo su “influjo”. Ellos aparecían como buenos videntes, como guías perfectos…, para consolar a los ciegos y dejarles en su ceguera. Jesús, en cambio, no consuela el ciego (en un sentido superficial), sino que le dice que vaya, que asuma su destino, que se limpie, que sea él mismo, que vea, aunque ello implique el riesgo de que le echen de los “sanedrines y sinagogas”.

En el fondo, Jesús pide al ciego que se rebele contra una ley de ceguera, que le obliga a mendigar, bajo la “caridad” de los maestros ciegos, que viven como parásitos a costa de la enfermedad de los demás (a los que dominan). Jesús dice al ciego se rebele, que deje su puesto de mendigo, que no tenga miedo al “qué dirán”, que sea él mismo, que vea, que baje a la fuente, que se lave y vea por sí mismo, que se atreva a ser.

Esta “rebelión del ciego” no es la rebelión de los hombres y mujeres del subsuelo para vengarse de los de arriba, de los videntes (como en el Informe de Ciegos de E. Sábato), sino una Rebelión para la libertad y para la vida… Es una Rebelión que lleva al encuentro con Jesús que es simplemente “hijo de hombre”, el hombre en plenitud. Curarse y ver es creer que hay un Hijo del Hombre, que hay un Cristo, que podemos ver y vemos con su ayuda.

Algunos signos


a. Saliva.

Jesús cura con su propia vida. La escena de la saliva y del barro… está reproduciendo la escena del Génesis, cuando Dios creó al hombre del barro y sopló en él la vida… Pues bien, Jesús ofrece al ciego lo más hondo que tiene, su saliva (que es signo de vida) y le hace volver al barro de la creación y al agua de la esperanza…. Jesús recrea al ciego, pero diciéndole a él que asuma su responsabilidad, que se independice de los maestros que le están oprimiendo, que sea él mismo, en libertad.

b. La piscina de Siloé

estaba situada fuera de las murallas, en la parte baja de la ciudad… Era una maravilla de ingeniería, al final de un túnel mandado construir por el rey Ezequías el año 700 a. C. para hacer que el agua entrara en la ciudad… Al final de aquel túnel viene el ciego y se limpia… y asume su vida… y es capaz de empezar a creer, en el fuerte sentido de la palabra.

c. fe.

El ciego tiene que creer en sí mismo… en su valor como ser humano, en su capacidad de ver. Ha de asumir su condición, dejando de sentirse esclavo de otros, manejado por padres y maestros, por fariseos y jerarcas religiosos, como un puro mendigo inútil. No, él puede asumir su vida, ver, decir, afirmarse…, creyendo en el hijo de hombre… es decir, como humanidad liberada y liberadora…

Este pasaje es una parábola de la condición del hombre, amenazado por la ceguera natural (el ciego de nacimiento) y la ceguera cultural/religiosa, representada por un tipo de fariseísmo (judío, cristiano, capitalista….) que quiere mantener a los hombres a oscuras, para dominarles.

POR ESO, ÉSTE ES UN PASAJE DE REBELDÍA

Es pasaje de rebeldía contra todos los fariseos y jerarcas religiosos (judíos, cristianos o del tipo que fuere) que no alumbran, ni dejan alumbran. No dan luz (como Jesús), ni quieren que otros la den, sino que viven a costa de tener a los otros sometidos, como ciegos a los que manejan en sus “sinagogas”.

Dicho esto, he de añadir que en su formulación actual, este evangelio de Juan forma parte de la polémica de algunos grupos cristianos con los fariseos, que aparecen así en línea negativa… He de añadir que había muchos tipos de buenos fariseos, pero algunos (como los de este pasaje) preferían cumplir un tipo de ley (de sacralidad), manteniendo a los hombres ciegos, sin permitirles acceder a la libertad.

Este Jesús de Juan es hombre de luz: Alumbra al ciego, le dice que sea capaz de asumir su libertad, aunque le expulsen de la sinagoga (aunque le excomulguen). Él ha venido a dar luz, no a impedir que otros alumbren.

No hará falta decir que, a lo largo de siglos, un duro cristianismo ha corrido a veces el riesgo de seguir en la línea de estos fariseos de Jn 9, no dejando que Jesús cure a los ciegos, teniéndoles sometidos… o expulsándoles de sus sinagogas-iglesias.


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Comentarios
  • Comentario por pixel 05.04.14 | 19:20

    Discúlpeme a mí, sr. galetel. Seguramente estaba uno algo susceptible después de leer "San Manuel Bueno, mártir". Demasiados golpes en pocas horas, supongo. Renuevo las disculpas y el agradecimiento. Un cordial saludo.

  • Comentario por galetel 02.04.14 | 17:46

    No ha sido esa mi intención, en absoluto, estimado Pixel. Sólo que así lo veo yo, y de esta manera lo expreso, en forma de minicuento, como suelo hacer en ocasiones. Mis disculpas si lo he ofendido con ello.

  • Comentario por pixel 02.04.14 | 16:54

    Dispense, ¿se está burlando de mí, Sr.Galetel? Porque si lo está haciendo no parece eso muy cristiano.

  • Comentario por galetel 02.04.14 | 13:28

    “¡No sé ya si creer en Jesús o no!”, dijo muy compungido Manolito a su hermano Gabrielito.
    “¿Por qué?” le replicó G con afecto.
    M: -Es que me he enterado de que Papá Noel y los Reyes Magos no son quienes traen los regalos.
    G: -Pero son nuestros padres, y ellos creen en Jesús, que Jesús nos trae el Regalo.
    M: -Entonces no debieron hacernos creer en Papá Noel y los Reyes Magos.
    G: -Tal vez tengas razón. Pero lo hicieron para que lo entendiéramos de chicos; lo del Regalo.
    M: -Bueno, vale, a ver si logro entenderlo ahora de otro modo y consigo superar esta crisis.

  • Comentario por Pixel 02.04.14 | 03:17

    ...No sé, tal y cómo está narrada la resurección de Lázaro en los Evangelios, no alcanzo a ver la metáfora por ningún sitio. ¿Que Jesús caminara sobre las aguas y que Pedro lo intentara también fue una matáfora? (...) En fin, investigaré en ese luminoso libro de Meier, a ver qué me cuenta exactamente sobre el particular y en otros casos. Y no le oculto que en este momento estoy algo confuso. Obviamente, le agrandezco mucho sus comentarios, sr. galetel, gracias por sus respuetas. Muy amable. Un afectuoso saludo.

    Fdo. Jazz tabien (manuel)

  • Comentario por Pixel 02.04.14 | 03:13

    Madre mía (o mejor, Padre mío), después de estar más de media vida convencido de que Lázaro volvió a la vida por obra y gracia de Jesús (episodio que siempre me llegó a lo más hondo) ahora resulta que todo pudo ser una narración literaria de algún "iluminado", que Lázaro pudo no haber resucitado, ni tan siquiera existido nunca. Debo confesarle, Sr.galetel, que mi fe ha sido golpeadilla al saber que la verdad revelada parece ya estar más en un libro de J.P.Meier que en las propias escrituras. Primero la criba del canon -esto vale, esto no, porque nosotros lo decimos y basta-, y ahora la criba de Meier y otros exégetas: "esto es histórico, esto no, esto lo dejaremos en un fifty-fifty...".

  • Comentario por galetel 31.03.14 | 16:50

    fueron efectivamente hechos inexplicables obrados históricamente por Jesús; puede haber un hecho así en la base de este relato de curación de un ciego, que utilizó y elaboró muy posteriormente el evangelista Juan), pero no otras narraciones de milagros (le remito al tomo II/2 de “Un judío marginal” de J.P. Meier).

    Además de verdades teológicas, metafóricas y suprahistóricas, el NT contiene muchas verdades históricas, por supuesto, y estas las considero absolutamente fundamentales; por ejemplo, entre muchos otros hechos, el hecho de la crucifixión de Jesús ordenada por Poncio Pilato a instigación de las autoridades judías, el viernes 14 de nisán (probablemente el 7 de abril del año 30), y el hecho de que los primeros cristianos proclamaron posteriormente la resurrección redentora de Jesús.

    Un saludo cordial.

  • Comentario por galetel 31.03.14 | 16:48

    debemos considerarla muy importante en relación a la misión de Jesús, según influyó en Jesús, y según Jesús le dio cumplimiento pleno y la iluminó tal como nosotros aceptamos, porque debemos leer el AT a la luz del NT.

    Pero tampoco debemos leer el NT de manera literalista, como si todo lo que relatan sus autores en forma aparentemente histórica, fuese histórico realmente; ciñiéndome concretamente a lo que usted menciona, y ateniéndome a ciertos exegetas que creo fiables, me parece que el relato de la “resurrección de Lázaro” no es histórico tal cual lo relata el cuarto evangelista; y tampoco creo histórica “la caída del caballo” ni lo que cuenta el libro de Hechos textualmente acerca de la conversión de Pablo; sin embargo, ambos pasajes los considero verdaderos en otro sentido, por su enorme importancia teológica y metafórica.

    Respecto de los milagros de Jesús, pienso que algunas curaciones y exorcismos podemos creerlas históricas (en el sentido que fueron e...

  • Comentario por galetel 31.03.14 | 16:41

    Hola amigo Jazz Tabien (Manuel).
    En mi opinión, nosotros los cristianos no debemos leer nada de la Biblia de manera “literalista” (i.e., al pie de la letra; que no es lo mismo que “literal”: lo que el autor quiso transmitir) sino siempre mediante una interpretación adecuada, siguiendo un buen método de análisis histórico-crítico. Así podremos distinguir lo que es histórico de lo que es teológico o metafórico o suprahistórico, sin que eso signifique que sólo lo histórico es verdadero y tiene importancia, de ningún modo; también lo teológico, lo metafórico y lo suprahistórico (esto sobre todo) es verdadero, en otro sentido, y tiene mucha importancia.

    Pienso que Jesús interpretó su Biblia judía (Tanaj) a su manera, no omnisciente pero sí carismática en grado sumo; esto no significa que lo que Jesús creyera histórico, respecto de la historia de Israel, tengamos que creerlo histórico nosotros; sólo significa que la historia de Israel, real o legendaria, debemos consider...

  • Comentario por Jazz Tabien (manuel) 31.03.14 | 15:47

    A mí me gustaría preguntarle a galetel cuáles son los pasajes del AT y del NT que hay que leer de modo literalista y cuáles no. Es en este punto de sus argumentaciones donde me pierdo. Si el único Dios verdadero estaba en Jesús, si éste era su Hijo, si Jesús estaba impregnado de toda la esencia del Creador siendo un hombre como nosotros (capacitado incluso para obrar milagros y vencer a la mismísima muerte) tenía que creer total y absolutamente en el AT, es decir, que Dios separó las aguas del Mar, que Elías no conoció muerte, que los leones eran corderillos junto a Daniel y el largo etcétera. No como cuentos, sino como hechos. No entiendo cómo algunas cosas deben leerse de forma literalista y otras no cuando Jesús conocía perfectamente su linaje y creció y vivió como judío. ¿Por qué la resurreción de Lázaro hay que leerla de forma literalista y la caída del caballo de Pablo en su camino a Damasco no? (por poner solo dos ejemplos). De verdad que no lo ent¡endo. Un saludo a todos

  • Comentario por Graciela Mornchel 28.03.14 | 16:08

    ¡La maratón sacramental...! ¿Tiene esto algo que ver con el Evangelio, o más bien está en las antípodas...?

    La hago más simple: ¿Sirven estas 24 hs de confesiones y de exposiciones del Santísimo para que la gente sea más "buena"...?

  • Comentario por Atman 28.03.14 | 16:00

    Hoy, está programado un maratón de confesiones, exposición del Santísimo... y siempre, todo, termina en lo mismo, da la impresión que, "el cambio", es la manifestación externa de las masas de creyentes, que vuelven a lo establecido, a la vida sacramental, desgraciadamente, el tipo de Iglesia que tenemos, da la impresión que no sirve sino para el culto, los confesionarios, las procesiones y la vida sacramental. Toda la formación de los seminarios tiene como objetivo, el ser oficiantes del culto ¿no parece todo ésto paganismo?

  • Comentario por Graciela Moranchel 28.03.14 | 14:32

    ...¿Hay algo de eso todavía hoy? ¿Cómo evitarlo en la religión cuando algunos se aferran a la letra de las Escrituras para fundamentar ciertas posturas que en cambio de liberar asfixian?



  • Comentario por Graciela Moranchel 28.03.14 | 14:30

    Muy buena reflexión, en busca del sentido del texto más allá de su literalidad, la cual jamás nos alcanzará una interpretación única y absoluta.

    Será bueno preguntarse, a partir de lo expresado por Xabier, cómo podemos aplicar estos puntos al hoy de nuestra institución eclesial.

    Al igual que el pasaje de la Samaritana que se leyó el "domingo "del agua", este del ciego también representa una fuerte crítica, puesta en boca de Jesús por el cuarto evangelista, contra ciertas corrientes religiosas, de ayer y de hoy. Estas, por atenerse a la letra de la ley, atentaban contra la persona humana, llegando hasta a pensar que se podía privar a alguien incluso del beneficio de la sanación por creer que ello era "voluntad de Dios", la cual no podría despergarse de las normas establecidas.

    ¿Hay algo de eso todavía hoy? ¿Cómo evitarlo en la religión cuando algunos se aferran a la letra de las Escrituras para fundamentar ciertas posturas que en cambio de libera...

  • Comentario por galetel 28.03.14 | 13:11

    Nótese que este texto contiene una afirmación teológica de suma importancia puesta en boca de Jesús: que un mal físico, como la ceguera de nacimiento, NO proviene del castigo a un pecado (mal moral) heredado, como creían los antiguos, como sostiene el Génesis, y como subsiste en esa interpretación equivocada basada en el concepto de "pecado original" de Adán y Eva transmitido a su descendencia.

    "Por el pecado de uno solo sobrevino la muerte"; no debe leerse de manera literalista: quiere decir que el mal físico sobreviene por la condición humana -simbolizada por Adán-. Por la participación inevitable de la naturaleza humana en la precariedad de la realidad física en proceso de creación, que será culminada y renovada por la redención obrada por Dios en Jesucristo. Es pues "para gloria de Dios", es decir para la felicidad plena del Hombre (S. Ireneo) en el Fin buscado por Dios mediante Jesús (curación de la ceguera de nacimiento = redención del Mal).

  • Comentario por Pedro Juan 27.03.14 | 23:21

    Señor Pikaza, buenas noches. Le sigo con bastante frecuencia. Soy biblista católico. Creo que en esta ocasión ha forzado mucho el texto y su interpretación. Parte de una afirmación y luego busca en el texto aquello que lo sostiene. Eso no es propio de las enseñanzas del bíblico de Roma (de hace unos años, ahora no lo se). Un saludo. Gracias.

  • Comentario por galetel 27.03.14 | 22:30

    Donde unos “ciegos” ven sólo al Hijo de David, uno que ha sido curado de su ceguera ve al Hijo de Dios.

  • Comentario por galetel 27.03.14 | 22:29

    Aunque la subida a Jerusalén era una temeridad a los ojos de todos, amigos y enemigos, porque Jesús no contaba con fuerzas suficientes para enfrentar a sus poderosos adversarios de Jerusalén, Juan quiere transmitir que Jesús, siendo aparentemente débil, era fuerte porque era en realidad el Hijo de Dios. Nadie veía esto, salvo un ciego de nacimiento que él curó; sobre todo los fariseos eran unos ciegos, pero también los discípulos.

    La intención de Juan no es hacer una relación histórica, ordenada, cronológica, de los hechos. Mucho más históricos son los sinópticos, que narran la entrada mesiánica a Jerusalén y la llamada “purificación” del Templo. Juan altera los hechos para profundizar en su significado, que es lo que quiere transmitir. A las aclamaciones al “Hijo de David que viene en nombre del Señor” narradas por los sinópticos, Juan añade el reconocimiento de Jesús como Hijo de Dios, por parte del ciego ¡de nacimiento! curado por él.
    Donde unos "ciegos" ven sól...

  • Comentario por jhon 27.03.14 | 20:51

    Que tengas buen vuelo de regreso.
    Jhon

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