El blog de X. Pikaza

México, la historia de Jesús

24.03.14 | 15:52. Archivado en Nuevo Testamento, historia

Como dije ayer, estoy en México DF impartiendo un curso sobre encuentro de religiones y sobre historia de Jesús, en el IMDOSOC, en el Centro Universitario Cultural y en la Universidad Iberoamericana.

En la Univ. Iberoamerica presento en especial mi Historia de Jesús, desde tres perspectivas:

a. La Palabra del Dios que se revela (Dios es Palabra)
b. La historia de la Palabra de Dios, que es Jesús
c. La palabra como experiencia y tarea de encuentro.

Es una sorpresa y un gozo el interés de los docentes y alumnos por el tema. Jesús sigue siendo un referente básico en la vida de los hombres y mujeres, por encima de las mismas iglesias. Su historia es uno de los grandes patrimonios de la humanidad.

Superando un momento el nivel de las diferencias confesionales y culturales podemos sentirnos gozosos de que él haya existido, de que él siga viviendo en la vida de miles de millones de personas. Jesús no es "nuestro", no podemos encerrarle en unas pequeñas redes particulares. La historia de Jesús es patrimonio de la humanidad; así quise presentarla en este libro, así la estoy comentando en esta prestigiosas universidad de México, modelo de docencia, de investigación, de comunicación.

La historia de Jesús, Verbo Divino, Estella 2013, 672 págs,15,5 x 23,5 cm.

INTRODUCCIÓN

La de Jesús es quizá la historia más importante de la humanidad. No fue un caudillo militar, ni un emperador, sino un profeta y pretendiente mesiánico de Galilea, que subió a Jerusalén para instaurar el Reino de Dios, siendo ajusticiado por el Gobernador Poncio Pilato, el 30 dC, porque su pretensión chocaba contra el derecho imperial de Roma. Así le mataron, poniendo en su cruz un INRI (Jesús Nazoreo, Rey de los Judíos cf. Jn 19, 19), para aviso de posibles seguidores , muriendo asesinado con miles y millones de víctimas, casi siempre olvidadas. Pero su recuerdo ha pervivido, marcando la historia de los hombres.

Todo pudo haber terminado en la cruz, como suele suceder en otros casos, pero sus mejores seguidores (María Magdalena y Pedro, y después otros muchos como Pablo) mantuvieron su proyecto y afirmaron que Dios le había acogido en su Vida más alta, y que se hallaba vivo (resucitado), y volvería pronto para culminar su obra. No volvió, en sentido externo, como algunos esperaban, pero su fuerte memoria ha marcado desde entonces nuestra historia. Lógicamente, muchos han escrito su vida, y ya el evangelista Juan afirmaba que eran incontables los libros que podrían dedicarse a su figura (Jc 21, 25). A pesar de ello, yo también he querido escribir una nueva historia de su vida, pensando que puedo aportar algo, en perspectiva científica y creyente.

Los creyentes confiesan que Jesús ha sido y es la encarnación de Dios (cf. Jn 1, 14), y de esa forma muchos estudian y exponen su historia tomando como base su divinidad. Yo también soy creyente, pero quiero escribir abajo, es decir, desde su proyecto mesiánico, situándole dentro de la trama de intereses político-sociales (económicos) de su entorno, a los que él quiso oponerse, siendo condenado a muerte.

Históricamente fue un nazoreo mesiánico, es decir, un judío vinculado al recuerdo de David y comprometido por la causa de Dios, es decir, por la justicia y por la vida de los pobres y excluidos, en contra de las estructuras de un poder socio-religioso impuesto por los sacerdotes de Jerusalén y los soldados de Roma. De un modo consecuente, Pilato y los sacerdotes le condenaron.

En esa línea, muchos judíos actuales siguen diciendo que los cristianos son nosrim, nazoreos, seguidores de un nazoreo mesiánico (rey fracasado), un hereje que no había aportado nada significativo en la trama real de la vida de su tiempo. Otros, en general no judíos, evitan o minusvaloran su historia, diciendo que nació en un oscuro rincón del Imperio (Roma), lejos de los centros de influjo del dinero, la política y cultura de su tiempo, y que su vida sigue siendo opaca, por lo poco que podemos conocerla y por la carga que en ella han dejado las ideas religiosas posteriores, de tipo idealista o de propaganda religiosa ya anticuada.

Pero eso es sólo una verdad a medias, porque Jesús fue un judío que aportó ideas y proyectos esenciales en su tiempo, y porque Galilea y, en especial, Jerusalén eran entonces un think tank, un laboratorio inmenso de tareas y prácticas sociales, culturales y religiosas que aún siguen definiendo nuestro tiempo. No ha surgido después de Jesús nadie que haya planteado con su radicalidad los temas esenciales de la vida humana, con sus riesgos, promesas y exigencias.

Soy, como he dicho, cristiano y creo que Jesús ha sido (sigue siendo) Hijo de Dios, pero estoy convencido de que su vida puede y debe exponerse en clave histórica, sin apelar (en ese plano) a intervenciones sobrenaturales. Creo que todo es humano en ella, aunque todo puede entenderse como historia y presencia de Dios, y así he querido mostrarlo en este libro, desde una tradición exegética antigua y moderna (cristiana y no cristiana), en una sociedad que ha perdido en parte su fe religiosa, pero que sigue buscando apasionadamente las huellas de Dios (en una línea cercana a Jesús). De un modo especial he destacado las implicaciones económicas del proyecto de Jesús, que siguen siendo, a mi juicio, esenciales para plantear y resolver, en un plano más alto, los problemas básicos de la humanidad en nuestro tiempo (añ0 2013).

*

Se llamaba Jesús (en hebreo Yeoshua, Dios-Salva), como el primer conquistador israelita (Josué=Jesús). Era judío de Galilea y nació en torno al 7/6 aC (los que fijaron el calendario común o cristiano se equivocaron, suponiendo que había nacido el año 1 dC). Fue campesino de origen y artesano de oficio, no letrado (escriba, hombre de letras), de manera que quizá no leía de corrido, pero no se le puede llamar analfabeto, pues, como veremos, tenía una intensa conciencia social y conocía bien las leyes y costumbres de su pueblo, de manera que discutió por ellas con otros maestros y líderes sociales. Fue trabajador como su padre, y creció en contacto con una realidad social y religiosa que, a su juicio, se oponía a las promesas de Israel y oprimía a los hombres.

Un día, siendo maduro y, al parecer, soltero, abandonó el trabajo y acudió al desierto, al oriente del Jordán (Perea), donde siguió a un profeta llamado Juan Bautista, que exigía conversión y anunciaba el juicio de Dios. Tras un tiempo, cuando Juan fue aprisionado por Herodes Antipas, rey (tetrarca) de Galilea, abandonó el desierto, junto a río, para iniciar su proyecto de Reino en la tierra prometida, precisamente en Galilea. Estaba convencido de que la etapa de opresión había terminado, y así lo proclamó, anunciando la llegada del Reino de Dios, en un tiempo y espacio convulso, bajo dominio de Roma. Tuvo gran capacidad de relación, un poder especial para curar y animar a los excluidos (enfermos, pobres…), a quienes invitaba a compartir vida, mesa y esperanza, ofreciéndoles el Reino de Dios.

Consiguió una audiencia y creó comunidades de amigos en la periferia campesina, aunque suscitó el rechazo de la autoridad establecida, a la que acusó de estar aliada con Mamón, que es el anti-Dios (dinero absolutizado). Movido por un fuerte impulso interior, convencido de la verdad y urgencia de su proyecto, subió a Jerusalén como mesías (representante de Dios), para desplegar y culminar allí su obra. Algunos le creyeron, pero su intento fracasó, pues los sacerdotes se opusieron, gran parte de sus discípulos huyeron y el gobernador de Roma le mandó crucificar, acusándole de hacerse el Nazoreo, el Rey de los Judíos. Con su muerte terminó en un plano su historia, pero en otro se fortaleció, pues «la tribu de aquellos que le habían amado lo siguió haciendo» hasta el día de hoy (cf. Josefo, Ant XVI, 63).

Jesús/Josué, a quien remite su nombre, había sido un conquistador israelita, y la Biblia asegura que Dios le ayudó, pues el sol se detuvo y el día se alargó, mientras caía pedrisco sobre los soldados del ejército contrario a quienes los hebreos remataron, para adueñarse de la tierra (cf. Jos 10, 12-13). Jesús, en cambio, murió en la cruz, abandonado, al parecer, por el Dios Verdadero, en cuyo nombre había proclamado el Reino, oponiéndose a los representantes de Mamón, el rey del mundo. Tácito le recuerda como «inspirador de unos reos odiados por el pueblo, ejecutado en tiempo de Tiberio por Poncio Pilato» (cf. Anales 15,44, 2-3), pero los cristianos afirman que es Hijo de Dios.

La historia del primer Jesús-Josué, recogida por la Biblia en su libro (Js), parece sólo leyenda victoriosa, destinada a resaltar la protección de Yahvé sobre un pueblo vencedor y afortunado. En contra de eso, los evangelios recogen los rasgos principales de la historia de Jesús, con su itinerario personal y su propuesta económico-social y religiosa (que eran, a su juicio, inseparables). Ciertamente, fracasó en un plano (en un nivel de carne, como dice Pablo: Rom 1, 3-4), y no pudo instaurar el Reino; pero sus seguidores entendieron su fracaso como signo y presencia de Dios, que le resucitó de entre los muertos.

Esos seguidores, y otros muchos que formaron después su movimiento reinterpretaron su vida y recrearon su mensaje en unos libros (evangelios, escritos entre el 70-100 dC), que no quieren ser la crónica de un muerto, sino el recuerdo y mensaje de alguien que está vivo, como testifican las cartas de Pablo, escritas hacia el 49-65, es decir, a los veinte años de la muerte de Jesús. Algunos de sus seguidores, al parecer más piadosos, destacaron de tal modo su gloria (resurrección) que pudieron olvidar su historia humana y concebirle sólo como una entidad espiritual, un Dios entre los dioses del Oriente, estableciendo así la primera “herejía” de Jesús, que consistió en negar su humanidad (no su divinidad, como hoy se haría). Pues bien, el conjunto de la iglesia, empezando por el evangelio de Marcos respondió defendiendo y contando la historia humana de Jesús, con su proyecto económico-social.

En esa línea, la primera intención de los evangelios no fue mostrar que Jesús era Dios (Hijo de Dios), sino que el Hijo venerado de Dios había sido y era un hombre de la historia. El riesgo no consistía entonces en rechazar al Dios (de) Cristo, sino al hombre Jesús, con su mensaje de curación, comunicación de bienes y esperanza de Reino. Los cuatro evangelios, escritos entre el 70 y 100 dC, con tradiciones y recuerdos anteriores, no quisieron defender el dogma divino de Cristo (que ellos presuponían), sino afirmar la historia humana de Jesús, el Cristo, en el contexto mesiánico de Israel. Lo difícil no era escribir un tratado divino sobre el Cristo, sino contar la historia humana de Jesús, que era Hijo de Dios (Cristo de la fe), siendo un mesías fracasado (crucificado).

Este libro quiere seguir en la línea de los evangelios, exponiendo de una forma ordenada y coherente los seis momentos básicos de la historia de Jesús , empleando para ello los métodos científicos, pero dejando abierto el camino de la fe, como en toda historia verdadera. Éste es un libro que quiere ser sencillo, pero quizá ofrece ciertas dificultades para los lectores no iniciados, a quienes debo advertir que se sitúa y y debe leerse y entenderse en tres niveles.
En un primer nivel, he compuesto un texto corrido, que pueda leerse con facilidad, dejando un poco a un lado los recuadros que se introducen en el mismo texto (al final de algunos apartados) y las notas que van al final de cada parte. Los esquemas (que ofrecen el segundo nivel de lectura del texto) son recopilaciones y expansiones del argumento principal; ellos poseen cierta autonomía, pero no se pueden leer por separado, pues se integran en el desarrollo de la trama. Finalmente, el tercer nivel, que es algo más complejo, viene dado por las “notas” que van al fin de cada parte, casi todas de tipo erudito, que permiten situar el tema en un contexto de investigación o de crítica exegética.

Quiero, según eso, que este libro pueda leerse de corrido, sin necesidad de acudir en cada caso a los esquemas, y menos a las notas, más académicas, que pueden ser y son muy importantes en un segundo nivel de lectura. De todas formas, cada lector podrá seguir sus preferencias, sabiendo que el tema del libro es muy sencillo (la historia de Jesús es densa, pero no muy complicada en sentido “filosófico”), siendo inmensamente rico, como mostrarán algunas notas y, en especial, la bibliografía final, relativamente extensa, para aquellos que quieran adentrarse de un modo más personal en la historia de Jesús. Éstas son sus seis partes:

1. En el principio. Origen de Jesús, Juan Bautista. Era un judío mesiánico y su vida se hallaba “anunciada” por la historia y profecía israelita. Nació probablemente en Nazaret (hacia el 6 aC), en una familia “nazorea”, comprometida por la causa de Israel, y su madre se llamaba María. Vivió en un tiempo de fuerte crisis económica y social, y trabajó como artesano (campesino sin tierra).
Había cumplido ya los treinta años cuando se hizo discípulo de Juan Bautista, un profeta cuya doctrina compartió por un tiempo, recibiendo su bautismo, y bautizando, a su vez, a otros, que esperaban el juicio inminente de Dios. Su encuentro con Juan marcó el comienzo de su movimiento mesiánico propio, que él asumió tras haber recibido una llamada de Dios, con rasgos nuevos, que le llevaron a proclamar el Reino de Dios en Galilea, su tierra, el lugar donde se había formado y había trabajado de artesano.

2. Empezó en Galilea, pilares del Reino. Respondiendo a su experiencia personal, después que Juan fue prendido (ajusticiado), comenzó a proclamar la buena nueva de Dios en Galilea, donde transcurrió el mayor tiempo de su actividad como profeta nazoreo. Estaba convencido de que Dios le enviaba a proclamar el Reino y así lo hizo, anunciando y preparando su venida, como profeta sanador (animando-curando a los enfermos) y exorcista, enfrentándose al poder del Diablo (es decir, liberando, ofreciendo humanidad a los posesos).
Supo que había llegado el fin de la opresión, y que la lucha decisiva por la nueva historia de Dios (y de los hombres) no era militar (contra Roma), sino humana, contra el Diablo, manifestado de un modo especial en los posesos, y expresada en la injusticia económica, representada por Mamón. Su fuerte programa se hallaba fundado en la certeza de que Dios es Padre, y quiere que los hombres acojan su Reino salvador, viviendo y compartiendo la vida como hermanos.

3. Estrategia mesiánica, un proyecto comprometido. Fue, ante todo un creyente convencido no sólo de que Dios actúa, sino de que lo hace ahora, en este tiempo, de un modo gratuito y poderoso, perdonando a los hombres, para así crear una nueva humanidad, conforme a las promesas de Israel. Por eso fundó un grupo de Reino, familia de amigos e hijos de Dios, desde los pobres y excluidos, con quienes abrió un camino de humanidad (Reino de Dios), iniciando una estrategia de pan compartido, perdón, amor mutuo y reconciliación.

Así quiso vincular a los antes enfrentados, a los pobres y excluidos sociales (a quienes podemos llamar itinerantes) con los propietarios (a quienes podemos llamar sedentarios), creando una familia donde todos pudieran compartir la vida y ser hermanos. Para ello expandió su programa de Reino, superando la pura justicia (el mejor talión), para abrirse de forma paradójica (parabólica) al perdón más alto, en el que pueden vincularse en amor concreto los antes enfrentados.

4. Camino de Jerusalén ¡Tú eres el Cristo! No habló en abstracto, ni ofreció un programa genérico de purificación interior, sino que inició un movimiento concreto de Reino, fundado en la acción poderosa de Dios, empezando en Galilea. Pero, pasado un tiempo, tomó la decisión de subir a Jerusalén, a fin de proclamarlo e implantarlo en la ciudad de las promesas. Fue célibe al servicio del Reino, desde los pobres de su entorno, escogiendo a unos discípulos y amigos que le acompañaran, especialmente a los Doce, representantes de las tribus de Israel.

No buscó dignidades, sino que actuó simplemente como hijo de hombre, ser humano, para crear una familia o hermandad universal, fundada en la palabra del Reino y en la vida compartida, mostrándose muy crítico frente a las instituciones religiosas y sociales que se empeñaban en mantener el orden establecido. Sus mensajeros anunciaron la llegada del Reino en Galilea, pero los galileos en conjunto no aceptaron su propuesta, de manera que (quizá por ello, pero sobre todo por impulso de Dios) tomó la decisión de subir a Jerusalén, presentando allí su proyecto mesiánico.

5. Ciudad del Mesías: La próxima copa en el Reino. Había actuado básicamente en Galilea, pero la misma dinámica de su movimiento (y el hecho de que los galileos en conjunto no aceptaran su mensaje) le impulsó a subir a Jerusalén como Mesías (portador del Reino), y ese gesto (subida) constituye el acontecimiento decisivo de su historia. No vino con armas para oponerse los soldados del César o a los sacerdotes del templo, de forma que no tuvo más poder que su palabra de anuncio y promesa. Así llegó, rodeado de un grupo de discípulos, que compartieron su proyecto, pero no su forma de realizarlo, llegando a la ciudad sagrada, para instaurar públicamente su Reino, esperando que Dios le respondiera.

Otros prometían prodigios espectaculares (división del Jordán, caída de los muros de Jerusalén…), él sólo ofreció el signo de su vida, al servicio de los pobres, entrando como rey de paz, enviado de Dios, sobre un asno, anunciando el final del templo. Pero sacerdotes y soldados no aceptaron su mensaje, de forma que él pudo presentir que le matarían. A pesar de ello, cenó con sus discípulos y les prometió que la próxima copa la tomarían en el Reino. Con esa certeza fue al Huerto del Monte de los Olivos, esperando la venida de Dios, pero llegó Judas, uno de sus doce para prenderle, y el resto de sus discípulos huyeron.

6. Jesús nazoreo, rey crucificado. Subió como testigo e iniciador (Mesías) del Reino de Dios, dispuesto a dar la vida, y así lo proclamó en una cena de despedida, compartiendo todo su proyecto (cuerpo y sangre) con sus discípulos. Pero ellos, en conjunto, no lograron (no quisieron) seguirle hasta el final, de manera que le dejaron solo; y de esa forma murió, rechazado por los Sumos Sacerdotes del templo y crucificado por orden del gobernador romano, bajo la acusación de hacerse rey nazoreo de los judíos. Fue torturado sin piedad y llamó a Dios desde la cruz, como indican (sean históricas o simbólicas) sus últimas palabras: ¿Por qué me has abandonado? (Mc 15, 34).

En un sentido, él fracasó como mesías (cf. Rom 1, 3-4) y sólo unas mujeres amigas le acompañaron de lejos cuando moría (Mc 15, 40-41). Le enterraron probablemente los mismos que le habían condenado, en una fosa común (pues según ley judía los muertos en cruz eran impuros, especialmente por Pascua). Pero, pasado un tiempo (¡tres días!), allí donde muchos afirmaban que todo había terminado, algunos seguidores, empezando por esas mujeres, volvieron sobre sí, diciendo que Dios le había resucitado e iniciando desde su recuerdo el camino de la Iglesia.


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Comentarios
  • Comentario por AntonioL 27.03.14 | 18:29

    De acuerdo contigo, galetel. Precisamente, esos son los puntos claves, que faltaron.
    En particular, creo que si no se tiene un “bosquejo” más o menos claro de la escatología de Jesús, se puede interpretar de manera errónea su mensaje. Desde que surgió con Albert S. Loisy, Sanders etc. El concepto de escatología realizada, o continua etc. ¿qué fue lo que realmente pensó Jesús? a mi parecer Gnilka siguiendo a Schnakenburg, denotaron esa escatología presente, pero futura. aunque por ejemplo, como ha señalado Piñero era una "cercanía", de a la vuelta de la esquina. Yo no lo creo así. como antes has señalado galetel, porque Jesús no sabia cuando llegaría.

    Sería interesante ese blog que invitas a Pikaza.

    Aquí un interesante libro realmente erudito acerca de eso “¿Espero Jesús un fin del mundo cercano?”(2003, ediciones encuentro)

    http://books.google.com.mx/books?id=SMwyg0AM6o8C&printsec=frontcover&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepa...

  • Comentario por galetel 27.03.14 | 17:51

    y toda lengua proclame como Señor para gloria de Dios Padre”.

    No me parece que Xabier Pikaza explique estos dos puntos esenciales.
    Tal vez quiera hacerlo en un post, aquí, en su blog.

  • Comentario por galetel 27.03.14 | 17:47

    Muy interesante la conferencia de X. Pikaza, gracias por ponerla, AntonioL.
    Claridad y sinceridad impresionantes. Amor a Jesús. Respeto por la labor histórico-crítica.
    Una propuesta convincente, en mi opinión, que sin embargo me parece escasa en dos puntos esenciales:

    (1) El enfoque escatológico-apocalíptico, de tipo profético carismático, que llevó a Jesús a replantear la Torá poniéndose por encima de Moisés, y a interpretar su propia muerte en términos del Cordero Pascual, como ejecutor de “una Nueva Alianza en su sangre”, apurando el cáliz que –pide al Padre- “aparte, no como él quiere sino como el Padre quiere”.

    (2) El cambio de mentalidad tan extraordinario que llevó a los discípulos desde su frustración completa por la crucifixión de Jesús -la muerte terrible de un maldito de la Torá abandonado por Yahvé-, a creerlo y predicarlo -poco tiempo después- el enviado de Dios para la salvación del mundo, “ante quien se doble toda rodilla y toda len...

  • Comentario por AntonioL 27.03.14 | 16:09

    aquí la ponencia del Dr. Pikaza en México

    https://www.youtube.com/watch?v=X-KVN6gBZiI&list=UUdrUxJpePjdZnPVjEW4paYQ

  • Comentario por antoniol 27.03.14 | 16:00

    Antolin, estoy seguro, que no lo dejara indiferente. saludos

  • Comentario por Yehuda 27.03.14 | 10:00


    Los documentos más arcaicos de los "nazarenos" se forjan en los años 39-50 y datan de los años 50-64, es decir: datan a escala imperial de la época de Calígula, Herodes Agripa I y Nerón, y a escala local datan de la época de la casa de Anás/Ananias/Ananás (-66)

    Núcleo esencial de estos 'perushim/hasidim' apocalípticos llamados "nazarenos" (Hechos) es "tener a D--s por Rey" (Marcos) y afirmar que un 'tsadiq' muerto en la cruz ... y vindicado por los cielos ... es el Masiá que ha de venir para el "apokatastasis panton" (Hechos)

    Se ponga como se ponga el rabí Pikaza -al que yo le tengo un gran respeto- si quitamos una tumba vacía (Marcos, Mateo, Lucas y Juan) no queda nada de estos textos

    Por el mismo precio, al mismo nivel epistemológico, podemos afirmar que "Jesús era un enviado del planeta UMMO" o cualquier otra caprichosa imaginación que se nos antoje

  • Comentario por galetel 26.03.14 | 10:55

    El Cristianismo ES la comprensión plena pospascual de la vida-muerte de Jesús, con todas sus consecuencias prácticas, que nació con la revelación de la resurrección -física y real- de Jesús, a pesar de la expectativa adversa de sus discípulos.

  • Comentario por galetel 26.03.14 | 10:31

    Claro que trabajar por las víctimas del presente puede hacerse por motivos puramente humanistas, o atendiendo sólo a la predicación prepascual de Jesús sin tener en cuenta su cumplimiento pospascual. Pero la motivación cristiana pospascual, con pleno conocimiento, constituye un refuerzo enorme de la motivación humanista, porque proporciona la perspectiva escatológica que da sentido a lo que podría parecer una “pasión inútil” y da la esperanza necesaria para asumir con confianza la “cruz” que ese trabajo conlleva.

  • Comentario por galetel 26.03.14 | 09:52

    Jesús predicaba un Reino que tenía aspectos mundanales y trascendentes. Pero él no podía saber cómo se realizaría este Reino, porque Jesús no era omnisciente; confiaba en el Padre para ello. Por eso, la verdadera naturaleza del Reino no se reveló por completo hasta después de la crucifixión/resurrección. Entonces sí quedó claro para Jesús y para los discípulos a quienes se lo comunicó. En el Reino están resucitadas y rehabilitadas definitivamente todas las víctimas de la Historia, por y con Jesús. En consecuencia, puesto que Dios nos lo ha revelado para pedirnos colaboración, hay que prepararlo ahora en el mundo trabajando por las víctimas del presente, como enseñó Jesús.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 26.03.14 | 03:08

    antoniol,Chesterton me vparece un pensador admirable,recuerdo bien que simplemente sus relatos del padre Brown leídos en la adolescencia puedo decir que en cierto modo me enseñaron a pensar,en particular a lo paradójico,tema que me sigue dando mucho que pensar,lo que puede tener de aparente lo en principio evidente y la importancia de lo subjetivo a la hora de exponer lo presuntamente objetivo.

    En la actualidad es un pensador no en candelero ciertamente pero ahí,metidito en la sombra,no deja de conservar su espacio propio,ni la sombra lo ha engullido ni el viento se lo ha llevado.Le agradezco lo que me dice de que le he recordado a él.Esta novela la tengo hace tiempo,sémás o menos de qué trata,pero la verdad es vque aun no la he leído,ahora estoy obligado a hacerlo.

    La conferencia no tengo ahora mismo tiempo de oírla pero desde luego que,viniendo de usted la recomendación,me interesa escucharla.Un saludo.

  • Comentario por antoniol 26.03.14 | 01:33

    Antolin, tu planteamiento, se me afigura muchisimo al de G.K. Chesteron (un genio, hoy día muy poco valorado) en su obra del "Hombre que fue Jueves". No me quiero a dar entender mal, su pensamiento es original y sobrio, y no es una comparación, ni mucho menos. Pero se me vino tanto a la mente ésta obra de Chesterton; que no pude evitar hacer la apreciación.
    Tal vez ya conosca ésta conferencia pero la comparto: tal vez no sea de su agrado el exponente, pero el tema el sustancioso
    http://www.youtube.com/watch?v=-LTr606rERI

  • Comentario por Iñigo 26.03.14 | 00:15

    Igual me animo, y compro el libro sobre "La Historia de Jesús". ¿Podría indicarnos alguna vez cuales de sus libros recomendaría más a sus lectores de su blog? Una selección de lo Mejor - no una bibliografía erudita extensa. Soy de seleccionar unos pocos libros, pero buenos (mi padre me dijo una vez al verlos, que acierto en ello). Un saludo

  • Comentario por Yehuda 25.03.14 | 23:07


    "Le enterraron probablemente los mismos que le habían condenado, en una fosa común" (!?)

    ¿De dónde saca el profesor Xavier Pikaza esta curiosa idea?

    Pues de la VITUPERATIO que en parte comienza en Hechos 13,27 ("los de Jerusalem" [que significa "los judíos"]) y en parte -y esto es lo llamativo- es proyección de la mente cristiana sobre 13,29: "un sepulcro"

    Por arte de magia "un sepulcro" se transforma en una fosa común dado que los cristianos llevan DOS MIL AÑOS repitiendo "los judíos pidieron a Pilato que le quitase la vida" y los mismos que le habían condenado no podían llevar su cuerpo a "un sepulcro", y así por las santas narices de los académicos cristianos -ya Pikaza, ya Piñero- si este maldito texto dice "un sepulcro" debe decir fosa común, y si los CUATRO textos fundamentales (Marcos, Mateo, Lucas y Juan) dicen que José de Arimatea reclamó el cuerpo de Y'shu/Yeshu ... eso deber ser un cuento

  • Comentario por Yehuda 25.03.14 | 21:29


    "la llegada definitiva del reino de Dios era inminente"

    era inminente según la comunidad de los nazarenos tras la muerte y vindicación de Jesús y el desembarco de doce mil legionarios en el puerto de Ptolemaida por orden de Calígula para "alzar/instalar" el Ba'al [señor/dios/jefe] de los Romanos en el templo. Los nazarenos leen los acontecimientos a la luz del texto de Daniel que dice (1) "será muerto un ungido" (2) "se presentarán tropas y alzarán la abominación desoladora profanando el templo" (3) entonces "ha llegado la hora", "entonces ... las muchedumbres de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán ..."

    "La denuncia directa de la explotación económica (...) falta en las palabras de Jesús" (!?)

    ¿Y entonces "los principales varones" ("ton proton andron", Flavio Josefo) "los saduceos" (Hechos) "los príncipes de los sacerdotes" lo "denuncian" porque discrepaba con otros sabios sobre cómo el Sumo tenía que lavarse el prepucio...

  • Comentario por xp 25.03.14 | 15:05

    Hola, y gracias a todos los que entráis: Galetel, L. E. Antolín, Graciela M. Estoy viviendo unos días apasionados en México, una mezcla y crisol de cultura y cristianismo... Estamos en camino. Un saludo a todos. Xabier

  • Comentario por galetel 25.03.14 | 14:37

    Sin embargo, a los seguidores de Jesús que tantas veces hemos sido -y somos- inconsecuentes en el plano mundanal, creo que nos vienen muy bien estos enfoques de Xabier Pikaza, aunque con las salvedades que he intentado señalar en mis comentarios de este post.

  • Comentario por galetel 25.03.14 | 14:20

    Estimado Luis Enrique Antolín, muchas gracias por tus comentarios. Está claro que el Mal es algo mucho más profundo, que no se reduce sólo a la injusticia de los sistemas socioeconómicos. Tu necesidad de respuesta es la de muchísimos. A ella, junto a la respuesta debida de sus seguidores que sean consecuentes en el plano mundanal, responde Jesús resucitado, también, y sobre todo, en el plano escatológico.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.03.14 | 13:59

    Hablaba en los comentarios de la pasada madrugada de referenciar,remitir,todo a Dios en lo que respecta al vivir humano,lo luminoso,por supuesto,pero también lo oscuro,ya he mencionado en otras ocasiones que Dios no "puede"obrar como Pilatos,no "puede"lavarse las manos y declararse irresponsable respecto a lo ingrato que se da en Su Creación.De ahí el que en acto,creo,en suma de amor y confianza,necesite plantearlo ante Él,sin ambages,sin medias tintas,ante quién sino ante Él no habría de presentarme sincero,transparente,desnudo por entero,aunque quede expuesto a la inclemencia de la intemperie fuera de cálidas seguridades.Pienso incluso que es un ejercicio cristiano necesario para hacer creíble ante los otros nuestra fe,que al fin y al cabo se basa en un hombre expuesto y desnudo en una cruz.

    Cruz que en respuesta de Resurrección se traduce.Con todo lo dicho,quede al final mi,nuestra,apuesta y confianza por y en Dios y la Vida,un Sí,un Amén irrevocables.

  • Comentario por galetel 25.03.14 | 13:55

    Vano será buscar unas declaraciones similares de Jesús sobre las lacras sociales y las situaciones políticas padecidas en su tiempo, como la esclavitud, el gobierno romano en Judea o las injustas prácticas económicas que, junto con la losa de la inflación, oprimían a los pobres. La denuncia directa de la explotación económica, tan prominente en algunos profetas veterotestamentarios, falta en las palabras de Jesús hasta el punto de que sólo mediante una exégesis forzada es posible leerla en ellas. Ese desconcertante silencio obedece a una razón sencilla: Jesús era un profeta escatológico con rasgos apocalípticos, en un sentido que lo diferenciaba, al menos, de algunos profetas del AT. Puesto que la llegada definitiva del reino de Dios era inminente, estaban fuera de lugar los llamamientos a una reforma política y social emprendida –y a menudo malograda- por seres humanos.”

  • Comentario por galetel 25.03.14 | 13:53

    Meier (del tomo II/I de “Un judío marginal”, capítulo 15, página 402):
    “De hecho, las bienaventuranzas medulares [Dichosos los pobres, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los afligidos, porque serán consolados. Dichosos los hambrientos, porque serán saciados.] declaran una revolución; pero es una revolución que sólo Dios llevará a cabo cuando el mundo presente llegue a su término.
    Empezamos a ver por qué Jesús no mostró interés por las reformas sociales y políticas concretas ni se pronunció con respecto a ellas, ya concerniesen al mundo en general o a Israel en particular. Él no proclamaba la reforma del mundo, sino el fin del mundo. Por eso hay una importante diferencia de acento entre Jesús y los grandes profetas del AT (como Amós, Oseas, Isaías y Jeremías). Éstos, aunque también profetizan el juicio y la salvación en el futuro, se interesan apasionadamente por determinados males sociales y políticos de su época. (…)
    Vano será buscar unas declaracion...

  • Comentario por Graciela Moranchel 25.03.14 | 13:40

    Gracias Xabier por esta presentación de tu obra en México y por todo tu trabajo teológico.

    Es importante poner de relieve la "humanidad" de Jesús, sus proyectos y las conexiones entre su discurso con los de los antiguos profetas, sobre todo con Juan el Bautista. Y también comprender cómo Jesús de Nazaret asumió la situación concreta, política y social del pueblo judío de entonces, aspectos que hoy día quedan bastante relegados en la mente de muchos cristianos por ese "monofisismo" que vuelve una y otra vez hasta hacernos olvidar que Jesús era ante todo un "hombre", como cualquiera de nosotros.

    Estos encuentros darán muchos frutos, sin dudas. Un abrazo!

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.03.14 | 13:26

    Por lo que llamo un cóctel de motivos personales,que ya encontrarían su base en una infancia no precisamente feliz,y de motivos colectivos,los nubarrones de uno y otro tipo que sobre el mundo y las personas se ciernen,vengo desde hace un par de años pasando una muy fuerte depresión,que afortunadamente no ha afectado a mis relaciones con lod demás,para mi asombro incluso algun amigo me ha dicho que le transmitía paz..

    No soy en absoluto de naturaleza depresiva,me gusta el trato con los otros,la alegría,el humor,sin detrimento de mi querencia por conversaciones serias y profundas. En este período se me ha aguzado la sensibilidad respecto al sufrimiento ajeno,el más cercano a ´mi entorno cuanto el más lejano a él,y muy particularmente,la conciencia respecto a la inanidad del vivir,de tantas vidas.Lo he denominado falta,ausencia,de espíritu,y,por supuesto,y en tanto que creyente,he llevado la palabra a mayúsculas,Espíritu.¿Dónde Tu soplo,Espiritu divino?....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.03.14 | 12:25

    Gracias,Xabier,por la respuesta.Habla usted de sinceridad,y,sí,eso pretendo,y necesito,llevar al mayor grado que me sea posible la sinceridad,la transparencia.Un ser humano,por definición,no puede abarcar con su visión la totalidad de lo real,por mi parte lo que sí me propongo es no poner voluntarias anteojeras al campo de visión que mi capacidad me permita abarcar,de lo que no alcance a ver,para lo que sea ciego,que diría el Evangelio,no seré responsable,de las anteojeras voluntarias,sí,ya se trate de lo que a mí individualmente respecta,ya se trate de la realidad general de la que formo parte.

    No pocas veces el no ir con anteojeras resulta hiriente y duro,y no digamos si atañe a aquello que uno ama en mayor medida y estima el mayor tesoro para sí y para todos los humanos ,que constituye el fundamento y horizonte del propio ser y del de los otros.Estoy "condenado" a creer en Dios y Su Ungido y a amarlos(¿a dónde ir si sólo Tú tienes palabras de vida eterna?)...

  • Comentario por galetel 25.03.14 | 07:59

    Cualquier sociedad del futuro –humana o sobrehumana- que NO incluya a todas las víctimas del pasado resucitadas y rehabilitadas, libres definitivamente de todo mal físico y moral, NO será todavía el Reino de Dios propugnado por Jesús.

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 25.03.14 | 04:50

    Gracias antolín por tu confesión, por tu sinceridad,por tu aportación. Un abrazo

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.03.14 | 04:07

    ....una dimensión de existencia y vivencia que,por ejemplo y aun caso de estos llevarse a efecto,ni comunismo ni anarquismo podrían aportar.

    Como humano y persona de fe que soy,necesito al Dios referente de mi,de nuestro existir,referencia que no anula nuestra,condición de humanos sino que la eleva y potencia,la humaniza plenamente.El Dios referencia de todo lo bueno y bello,de todo amor,pero también de cuanto de tiniebla hay en el mundo,en el existir,y no achacable sólo a Mammon.El Dios que me,nos,ama y al que amar,el Dios igualmente a Quién inquirir,clamar e incluso reprochar.

    Este Dios se ha manifestado y expresado en Cristo,en e lhombre en quién la comunión entre Dios y el ser humano ha alcanzado plenitud e identidad.Ni espero ni pretendo respuestas claras y precisas de un tratado teológico de teodicea,sí en cambio de Jesús el Cristo y su historia espero un modo de mediar y canalizar mis,nuestras ansias ,inquietudes y reproches de humanos ante Dios.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.03.14 | 03:41

    ....y si es cierto que no se ha llevado a efecto,a la vez lo es que lo mismo ha sucedido con el Reinado de Dios en la tierra,que,siendo realista,no parece vaya a implantarse tampoco en el futuro.

    Por supuesto,afirmando con toda convicción la necesidad desde la fe de proclamar los valores del Reino y de crear en el mundo cuantos espacios de él sean posibles,creo absolutamente preciso a la vez no olvidar el aspecto justamente no humano "strictu sensu"de la religión,es de cir ,lo divino,a Dios,en ella,o quizá para expresarlo con más precisión,lo atinente a la relación,y dialéctica,entre Dios y lo humano.

    Sin jamás alienarnos de nuestra condición de humanos,lo religioso supone plantear y contemplar lo divino,lo atinente a la Fuente y el Horizonte esenciales de nuestro ser y vivir,aspectos en los que sin duda juega papel muy importante lo socio-económico pero no papel único.Es preciso que la fe aporte a nuestro ser y vivir un plus,una dimensión de existencia....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.03.14 | 03:12

    ....pero igualmente nada tendría que oponer al proyecto final de sociedad propuesto por sistemas de pensamiento y praxis políticos como el marxismo o el anarquismo.

    No desde el amor y la no violencia,menos aun desde la fe en Dios,que el marxismo desprecia,que el anarquismo directamente odia,sin embargo tales sistemas tienen como objetivo último un tipo de sociedad que no difiere al cabo de la que el Reino supondría.Ello me parece importante resaltarlo a la hora de basar mis más o menos acertadas reflexiones.

    En tiempos de Jesús propugnar un tal tipo de sociedad resultaría novedoso,bien que ya estaba prefigurada en los Profetas y seguramente no faltaría algún que otro visionario que la propugnara,naturalmente en modo conforme a la situación socio-cultural de su tiempo.Para una persona de hoy,en cambio,ello ya no resulta novedoso,tal sociedad ya ha sido propugnada,y por añadidura en perspectiva atea(puede hacerse,por tanto, sin referencia a Dios) y si es cierto....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.03.14 | 02:43

    La propia postal dice expresamente lo ya evidente en el resto de las postales del blog,el centrarse ante todo en el Jesús humano e histórico(lo cual se considera de por sí presencia de Dios)y el acentuar el aspecto socio-económico del mensaje del Reino,el rechazo a un sistema de poder político-económico-sacral generador de opresión,pobreza,exclusión y violencia,que impediría la relación en fraternidad de amor gratuito en mesa común de pan y vino compartidos,en comunión de los humanos todos.

    Aclararé,para evitar equívocos,que me considero persona de izquierdas,que tengo pedigrí proletario por los cuatro costados,mi padre conductor de autobús municipal,mi madre sirvienta en sus años jóvenes, mis tíos y tías pues más o menos lo mismo,y por mi parte aseguro que soy cualquier cosa menos adorador de la mammona,no siendo precisamente boyantes mis condiciones materials de vida.Nada tengo que oponer a ese mensaje de Reino destacado por Pikaza,y que creo cierto,pero.....

  • Comentario por galetel 25.03.14 | 00:55

    Es muy importante percatarse de que NADA de la historia de Jesús habría llegado hasta nosotros de no ser porque los primeros cristianos (de las dos primeras décadas) dedujeron y creyeron lo que expresa el Himno prepaulino de Filipenses (2, 5-11) a partir de la revelación de la resurrección, a pesar de su predisposición enteramente adversa posterior a la crucifixión.

  • Comentario por antoniol 24.03.14 | 18:00

    Todo un placer don X. Pikaza tenerlo por acá en México, espero que sea muy fructífera su visita por acá. Donde los estudios que los académicos denominan “Jesús histórico” son muy incipientes a excepción de los estudios del sacerdote Carrillo Alday. Por otro lado no he tenido la oportunidad de leer su obra que reseña, pero por lo que me he percatado ha sido muy criticada por los eruditos más escépticos. A veces pareciese que compiten por quien es el más escéptico.

    En hora Buena.

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