Con ocasión de las fiestas de Pentecostés, he presentado estos días dos modelos de Iglesia y de Espíritu Santo, con sus valores y sus riesgos:
‒ El modelo catedral, en el que todo se organiza desde arriba, de un modo jerárquico y perfecto, para formar un esquema perfecto de belleza, un edificio carrado.
‒ Y el modelo bazar, donde se van entrelazando y completando los impulsos de muchos participantes, empezados en trazar el gran puzle del conocimiento informático, un camino abierto.
Pero el Espíritu Santo ofrece también otros signos más tradicionales:
-- Es brisa y fuego, es paloma
-- Es huracán y tempestad,
-- Es amor mutuo, es mujer…
En esa última línea (de mujer y/o Espíritu Santo) se han movido muchos teólogos modernos, desde H. U. von Balthasar hasta Leonado Boff, como alguna vez he recordado en ese blog. Pero hoy no quiero repetir sus argumentos, sino recoger la aportación de una de las Encíclicas más sabias y famosas de los últimos siglos, que expuso el tema con rigor y con argumentos, que no todos aceptarán (criticando la visión del Espíritu Santo en figura de mujer, como verá quien siga leyendo).

-- Imagen de la Hermana Crescencia, de la Tercera Orden de San Francisco. Fue objeto de gran devoción, se introdujo su causa, pero el Papa Lambertini detuvo el proceso, pues no le parecía clara su forma de ver el Espíritu Santo como "efebo", joven mujer celeste, asexuada y bella, al estilo de la Ilustración...
-- Vida antigua de la M. Crescencia... Promovieron con toda fuerza su culto, pero el P. Lambertini se opuso, no le le pareció conveniente promover su visión del Espíritu Santo como Efebo. Pues bien, el nuevo Pappa Juan Pablo II la canonizó el año 2002, cantando sus virtudes y su devoción al Espíritu Santo (cf. http://www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/ns_lit_doc_20011125_hoss_sp.html).
Ayer presenté una reflexión de Pentecostés titulada “dejar la catedral, salir a la calle”.
Como el lector atento habrá podido observar, estaba inspirada en un trabajo antiguo y ya famoso de Eric S. Raymond, escrito el año 1997, con título La catedral y el bazar. Ese escrito oponía dos “estilos” de desarrollo fundamentalmente opuestos.
‒ El modelo catedral sigue siendo utilizado por la mayoría de los fabricantes de software comercial, y por gran parte de investigadores, científicos, políticos y (en nuestro caso) de hombres de Iglesia: Se busca el modelo perfecto y se organiza todo desde arriba, conforme a un plan previamente definido y dirigido por alguien, desde arriba. Todas las cosas han sido pensadas previamente, todas han de ajustarse, como en una Catedral, donde un arquitecto dirige la obra de conjunto, conforme a un diseño, de manera que cada uno tiene que obedecer y seguir la norma de conjunto. Es lo que pasaba (a mi juicio) en la visión de la Iglesia Católica.
‒ Por el contrario, el modelo bazar del mundo Linux, no partía de un esquema superior, definido de antemano, sino que ofrecía unos espacios de colaboración directa, en los que cada uno puede entrar y aportar, sin un designio previo, por el placer de colaborar dialogando en la obra de todos. Ese modelo ha sido propuesto por Linus Benedict Torvalds (* 1969, Helsinki, Finlandia), ingeniero de cultura sueca, uno de los hombres más influyentes del momento actual, conocido por haber creado el “sistema operativo Linux”, que se funda precisamente en ese principio de la “colaboración de todos”. En esa línea, volviendo al ámbito teológico o religioso, podríamos decir que la “actividad del Espíritu” no está en alguno o algunos que dirigen la obra de los demás (que tienen que obedecer), sino que está en todos, que colaboran en la obra común de la comunicación y del conocimiento.
Se viene diciendo que la Iglesia Católica vive desde hace unos siglos encerrada en sí misma, como en una fortaleza sitiada, con las puertas “atrancadas”, por miedo a las novedades de los “judíos”, perseguida por doquier, amenazada:
‒ Así estaban los primeros discípulos (cf. Hch 1-2), rezando, apartados de la gente, hasta que llegó el Espíritu de Cristo, como viento impetuoso, como huracán de fuera, haciéndoles salir a la Calle para ofrecer el testimonio de Jesús, su palabra.
‒ Así estaban los cristianos de Juan (Jn 20, 19), encerrados bajo llave, por miedo a los de fuera (¡podían pervertirles!) y por miedo también a los de dentro, al poder el Espíritu Santo, que hiciera salir, dar la cara…
‒ Así seguimos muchos, refugiados en una “catedral”, como en un armario precioso, resguardados, recelosos… Nos da la impresión de que fuera está el “caos”, debemos mantener lo que tenemos, mantenernos…
Miremos la imagen, por favor: El niño de la playa, en la mañana-tarde, deja en la arena su viejo balón y salta ilusionado para "agarrar" el Balón de Dios (el sol-luna). Juguemos también nosotros su "partida":
-- Vamos a agarrar la luna, esa luna-sol, como el niño de la playa, para dejarnos transformar por ella por el Sol de Cristo en la noche de la vida...
-- vamos a detener al sol, para que no se esconda en la tarde, para que siga alumbrando, y el mundo no muera en su oscuridad; que nuestra misma vida sea sol, presencia del Espíritu de Cristo para todos los hombres y mujeres...
-- vamos a descubrir la luz, dejar que mil luces nos inunden, sabernos alumbrados, que nada oscuro haya en nosotros, nada que esconder, de manera que podamos ser transparentes en Dios, en el Dios de Jesús; que nos vean y vean a Dios, proclamando su gloria entre los pueblos, al ver cómo nos amamos;
-- vamos a llenar el mar y la tierra con todos los otoños y todas las primaveras, es decir, con todas las palabra y las luces de este día de Pentecostés... Y que este niño de la playa y del balón soñado, deseado, buscado, expandido... sea signo de la Iglesia abierta y clara de Pentecostés.
-- Dejemos el pobre balón viejo y gastado en la orilla, sobre la arena, como lo ha dejado el niño, el balón de nuestra impotencias, mentiras y pecados... Saltemos para agarrar el balón nuevo del sol-luna de Dios que es el Espíritu, para iniciar así la gran "partida" de Dios, sobre el ancho mundo, más allá de los mares, en amor gozoso, para todos los pueblos
.Con esa imagen del niño que deja el viejo balón en la arena y salta queriendo agarrar el sol y/o la luna de la vida nueva de Jesús, mientras la luz alumbra y enciende los mares, quiero saludar hoy al Espíritu Santo, como el día de Pentecostés, abierto a todas las gentes de la tierra. Así lo indicará el texto de la primera fiesta de Pentecostés, en el libro de los Hechos de los apóstoles, que comentaré brevemente:
-- De esa forma paso ya al texto concreto de Pentecostés y de los primeros "grupos" de la Iglesia, en Hechos 2.
-- Buen día del Espíritu Santo para todos, con el recuerdo de las primeras iglesias, con la tarea de nuestra Iglesia, hoy 19 de mayo del 2013.
Me han pedido que prepare una Vigilia de Pentecostés. Así lo hago, gustosamente, evocando las dos “trilogías” principales del Espíritu Santo en el NT:
‒ Una está tomada de Rom 14, 17 y define al Espíritu como justificación (justicia), paz y alegría .
‒ Otra está tomada de Gal 5, 22, donde se evocan los frutos del Espíritu. Los tres primeros son amor, alegría y paz.
Ambas trilogías definen al Espíritu Santo como khara, (placer, alegría, gozo) y como eirênê (paz, reconciliación), es decir, como experiencia de cumplimiento y plenitud, de comunión amorosa entre personas. El Espíritu es un placer y una paz que se expresa en forma de alegría gozosa, por encima de todas las posibles dificultades que la vida del hombre encuentra en su camino.
Como fuente de esa alegría-paz aparece en un caso la justicia (Rom) y en el otro el amor (Gal). Es evidente que ambos gestos (amor, justicia) están relacionados, y en el fondo se identifican.
a. La alegría-paz viene del amor (Gal 5, 22), pues todo empieza y acaba siendo pacífico y gozoso/alegre en el amor. Por amor las cosas y personas tienen un sentido: ha merecido la pena la vida. Por eso, el creyente es ante todo un ser alegra, que, alguien que sabe disfrutar y disfruta, en placer profundo, amando a los demás.
b. La paz-alegría proviene de la justicia, es decir, del hecho de que Dios nos justifica. (Rom 14, 17) Donde hay justicia todo paz gozosa, vida abierta en confianza a los demás, vida compartida.
Ambas trilogía recogen una terminología tradicional de la Iglesia anterior, que Pablo ha elaborado cuidadosamente, mostrando la importancia del gozo y la paz, en relación con el Espíritu Santo, dentro de una visión cristiana de la vida, en amor y justicia.
Buena Vigilia de Pentecostés a todos. Con estos pasajes bíblicos os dejo en la vigilia. La primera imagen ofrece la oración tradicional de la Iglesia pidiendo la llegada del Espíritu. La segunda evoca los frutos del árbol del Espíritu, del que trataré más adelante, comentando los tres primeros, a la luz de Rom 14, 17.
La Orden de la Trinidad está celebrando en Córdoba un magno Congreso dedicado a la Trinidad y la Redención de los cautivos.
Debía ser tiempo para alabar a Dios que es Trinidad (preparando la fiesta del Pentecostés domingo), asumiendo mejor el compromiso de la sociedad y de la Iglesia a favor de los oprimidos, excluidos y cautivos (que es el tema de este Congreso).
Pero D. Demetrio Fernández, se ha sentido muy molesto, pues siendo el obispo ("responsable de la fe en todo su territorio), dice que “no conocía ni los temas ni los ponentes de este Congreso, que no han sido sometidos a su consideración ni aprobación”. De un modo especial le ha molestado la presencia de J. I. González Faus, quien a su juicio “va en contra del Magisterio de la Iglesia y no mantiene la recta doctrina sobre Cristo y la Redención” (cf. https://www.facebook.com/notes/di%C3%B3cesis-de-c%C3%B3rdoba/nota-del-obispado-de-c%C3%B3rdoba-sobre-el-congreso-trinitario/502475429805594 ).
Con ese motivo ofrezco y unas consideraciones de principio sobre el tema del Congreso (que es lo que importa) y sobre la polémica (que en el fondo no es más una anécdota, que debería ser de tiempos pasados). Buen Congreso a los congresistas, paz a D. Demetrio, un saludo trinitario a todos y buena espera de Pentecostés, con la certeza de que J. I. González Faus hablará bien de oprimidos y cautivos, que es su tema.
Se ha dicho que el Papa ha tenido al Espíritu Preso, como una paloma enjaulada (o por lo menos muy domesticada).
Pero muchos añaden que este Papa, el buen Francisco, va a dejarla en libertad,para que vuele: Miren su rostro, cómo el Papa se alegra de que la Paloma del Espíritu eleve las alas y vuele.
Ciertamente, ni el Papa ni nadie es dueño del Espíritu que vuela donde quiere y como quiere, sin que hayan podido ponerle cerrojos, como Jesús insinúa en la noche a Nicodemo (Jn 3, 8).
En esa línea, el mismo Jesús de Juan añade en el evangelio de este domingo de Pentecostés que el Padre enviará en su nombra al Espíritu Paráclito, como seguirá viendo quien lea.
Este post Pentecostés tendrá dos partes, que el sabio lector sabrá vincular, viendo sus relaciones:
‒ La primera recoge la palabra central del Evangelio de Juan, donde Jesús dice a los suyos que les mandará el Espíritu. En ese fondo recordaré las cuatro funciones del Espíritu-Paráclito.
‒ La segunda evoca cuatro rasgos de la “liberación papal” del Espíritu Santo. Ciertamente, el Papa no tiene el monopolio del Espíritu Santo, pero lo que él haga es importante en este “Nuevo Pentecostés” de la Iglesia Católica. Buen domingo a todos, con Vigilia incluida.
Presenté ayer mi reflexión sobre el Evangelio de Marcos como primer libro de enseñanza y catequesis de la Iglesia. En la misma revista (Vida Pastoral) aparece el trabajo del P. Toribio Tapia, sobre la enseñanza de Jesús.
Toribio Tapia Bahena es sacerdote de la diócesis de Cd. Lázaro Cárdenas (de México). Se doctoró en Sagrada Escritura en la Universidad Pontificia de Salamanca, donde compartí con él amistad y magisterio. Actualmente es profesor en la Universidad Pontificia de México (UPM), en el Instituto de Formación Teológica Intercongregacional de México (IFTIM), así como colaborador en las Obras Misionales Pontificio Episcopales (OMPE).
La publicación de este trabajo en mi blog quiere ser un homenaje a su presencia cercana y amistosa, y una ayuda para quienes quieren profundizar en el sentido del magisterio de Jesús. Buen día, Toribio, buen trabajo.
“Podemos destacar que todo Él (Jesús) es enseñanza:
su persona, sus actitudes, sus palabras y sus acciones;
se da una perfecta coherencia entre lo que dice y lo que hace,
siendo fundamento de la autoridad que todos admiran”
(CEM, Educar para una nueva sociedad, n. 56)
(Texto original en , http://www.sanpablo.com.mx/vidapastoral/index.php?option=com_k2&view=item&id=209)
La revista Vida Pastoral, de los Padres Paulinos de México, acaba de publicar un numero sobre la educación cristiana, como tema y tarea fundamental de la vida de la Iglesia.
Entre los trabajos de la revista hay uno que me han pedido, sobre el Evangelio de Marcos como primer libro de educacion cristiana, tomando como punto de partida mi Comentario de Marcos, Verbo Divino, Estella 2012, poniendo de relieve el sentido del evangelio como catequesis y camino de fe.
Ha sido un hermoso ejercicio el resumir 1200 paginas de texto en un breve trabajo de referencia para catequistas y creyentes, en una revista de gran tirada. La niña de la portada no va a leer mi trabajo (ni muchísimo menos mi libro), pero podrá hacerlo su educador, a quien se lo dedico, con el deseo de que tome los evangelios como textos básicos de catequesis, antigua y moderna. Como seguirá viendo quien lea, Marcos fue el primer "catecismo" cristiano, pues las cartas de Pablo (temporalmente anteriores) tenían otro caomteido.

Tanto mi trabajo como otros de gran interés pueden encontrarse en http://www.sanpablo.com.mx/vidapastoral/ donde podrá verlos el lector hispano de un modo generoso. Entre ellos quiero publicar mañana, Dios mediante, el de Toribio Tapia, colega y amigo.
Vaya como imagen primera la portada de la revista, que recomiendo a todos los lectores hispanos. No conozco en España ninguna revista de gran tirada semejante a esta, libre en su presentación del mensaje y generosa en su forma de implicarse a favor del evangelio. El tema de fondo que la revista plantea es esencial para el cristianismo:
-- ¿Podemos entender el Evangelio como la primera y más honda catequesis de la Iglesia o necesitamos catequesis más doctrinales como muchas actuales?
-- ¿Cómo se puede realizar una catequesis desde y con el evangelio?
-- ¿Cómo se relacionan catequesis de adultos con catequesis y educación de niños?
-- ¿Cómo tendría que haber sido, por ejemplo, mi comentario de Marcos para que sirviera de catequesis?
Esta y otras preguntas quedan latentes en el trabajo que sigue. Presento, además, la imagen del comentario de Marcos... y más adelante, en el texto, la que va unida a trabajo. Buen día a todos
Sigue el trabajo de ayer. Podrá ver el lector la importancia de la investigación sobre Qumrán en el ámbito de la lengua castellana, especialmente en España.
Perdone la longitud del trabajo, pero ha merecido la pena. Éste es el homenaje, que Jaime Vázquez y un servidor (y otros muchos estudiosos hispanos) ofrecemos a G. Vermes, y con él a una legión de hombres de Qumrán.
Algunos investigadores de Qumrán (en especial los de la "primera generación") han tenido “mala fama”, incluso han salido en novelas de intriga (algunos han comprando y vendido manuscritos, incluso han hecho casi "guerras" por la posesión y control de los textos). Pero la inmensa mayoría son hombres y mujeres de una gran honestidad intelectual, hombres de trabajo al servicio de la ciencia y del despliegue de la experiencia religiosa de la humanidad.
Hoy (2013), pasados casi 70 años de los descubrimientos de Qumrán, podemos estar orgullosos del buen trabajo que se ha hecho y se sigue haciendo en este campo.
Gracias, de nuevo, Jaime. En portada he querido poner hoy una imagen de tu libro quizá más conocido.
Con ocasión de la muerte de G. Vermes, he presentado hace unos días su figura en este blog. Dada su importancia y la importancia de los estudios de Qumrán no sólo en el mundo académico en general, sino también en lengua española, he pedido a J. Vázquez, uno de los máximos conocedores del tema, que nos ofrezca una presentación de conjunto de los estudios de Qumrán en lengua española.
Los lectores de ese blog, y en general los hombres cultos de lengua castellana saben algo de Qumrán, quizá más por novela que por historia. Por eso resultará muy útil esta visión completa (exhaustiva) de la investigación sobre Qumrán en lengua castellana.
J. Vázquez tiene un blog en este portal, pero ha tenido la gentileza de ofrecerme su trabajo, cosa que mucho le agradezco. Gracias Jaime.
VÁZQUEZ ALLEGUE, JAIME (1968- ).
Investigador y exegeta español, natural de Ferrol, Licenciado en Sagrada Escritura por la Universidad Gregoriana (Roma) y Doctor en Teología Bíblica por la Pontificia de Salamanca, con una tesis sobre los manuscritos del Mar Muerto. Ha estudiado también en el Instituto Español Bíblico y Arqueológico y L’École Biblique (Jerusalén).
Ha sido profesor invitado en la Universidad Católica de Los Ángeles (California), en la de Concepción (Chile) y profesor Encargado de Cátedra en la Universidad Pontificia de Salamanca, donde fue Vicedecano de la Facultad de Teología y enseñó Introducción a la Biblia, Judaísmo, Literatura Intertestamentaria y Apócrifos. En la actualidad es profesor de la Facultad de Ciencias de la Información en Palma de Mallorca.
Es miembro del Consejo Directivo de la Asociación Bíblica Española y de la Asociación Española de Estudios Hebreos y Judíos. Forma parte del equipo de investigación del grupo Henoc de la Universidad de Michigan (USA). Entre sus libros:
Los Hijos de la Luz y los Hijos de las Tinieblas (Estella 2000);
Diccionario Bíblico Hebreo-Español Español-Hebreo (Estella 2002);
Para comprender los manuscritos del Mar Muerto (Estella 2004);
La Regla de la Comunidad de Qumrán (Salamanca 2006);
Arqueología, Historia y Biblia. De la torre de Babel al Templo de Jerusalén (Universidad de A Coruña, 2008).
Gracias de nuevo Jaime, todo lo que sigue, hoy y mañana, es tuyo.
Ignacio su camino cristiano en Loiola y, pasando por Aránzazu y Manresa, llegó a Jerusalén, para quedarse allí, como ermitaño, en la tierra de Jesús. Subió al Monte de los Olivos y quedó sin habla, transformado, cuando vio las marcas de los pies de Jesús en la Roca de la Ascensión (imagen).
Quiso estar seguro y distinguir la huella del pie derecho y del izquierdo, en la dura roca del suelo, en el Alto del Reino (¡del monte de los Olivos al Cielo!). Pero no logró quedar allí para averiguarlo, pues le obligador a tomar de nuevo el barco, y volver a su tierra: Loiola, Barcelona, Alcalá, Salamanca, Paris, Roma...
De esa manera, como "peregrino de Jesús", dirigido por la Providencia del Evangelio que le iba encendiendo las entrañas, pasando de la obsesión por el pie izquierdo y el derecho, Ignacio acabó fundando una "Compañía" de "socios" de Jesús, al servicio de su gloria (es decir, de su Reino, que es la salvación-liberación de los hombres).
En la línea de Ignacio quiere hoy situarse Francisco, Obispo de Roma. Le deseamos buen "trabajo", en el día de la Ascensión.
Se celebra hoy 12.5.13 la Fiesta del Cielo, y es día es día para reflexionar, de un modo histórico y religioso, sobre su sentido. En las religiones tradicionales, el cielo es la altura, la cúpula celeste con su sol y con luna, con sus astros, entendidos como sede de la divinidad y de la vida perdurable.
La Biblia empieza tomando el cielo como la bóveda que cubre la tierra, formando unidad con ella, de tal forma que dice: «En el principio creó Dios el cielo y la tierra». Pero, al mismo tiempo, la Biblia entiende el cielo de un modo simbólico como lugar de la presencia de Dios (lo identifica con el mismo Dios) y como expresión de la bienaventuranza de los elegidos. El cielo es un elemento de la misma creación... siendo, al mismo tiempo, la culminación de todo lo creado.
En sentido estricto, como muestra la imagen de Miguel Ángel, portada de mi libro, el cielo es el mismo Dios amoroso y fuerte , y es el mismo ser humano (está en el reverso) creado por Dios en amor y plenitud, el ser humano, varón y mujer, en su belleza y camino de vida (segunda imagen).
En esa línea, partiendo de mi Diccionario de la Biblia, quiero ofrecer una sencillísima "guía del cielo", para orientar a caminantes y creyentes. Son sólo unas notas, pues cada uno tiene y siente su propio cielo: Su verdad, su belleza más honda...: El cielo del amado o de la amada, la contemplación más honda, la justicia.
Dejo a un lado el tema del infierno o los infiernos, de aquí abajo (de este tiempo) fáciles de presentar, en plano personal, social, ecológico... Me fijo sólo en el cielo, de un modo inicial. Quien quiera más, en otro tono, vaya a la Divina Comedia de Dante (que es casi más divina tragedia). Allí verá claro el sentido del Cielo y del Purgatorio, pero sobre todo del Infierno, desde una perspectiva medieval cristiana (primera imagen).
Ha muerto el pasado miércoles (8.5.13).
Era judío de familia, se hizo cristiano (y se ordenó presbítero en la Iglesia católica), para volver nuevamente a la fe de su pueblo. Ha sido historiador del judaísmo antiguo, especialista en arameo. Le interesó Jesús (el gran “hereje” del judaísmo), le interesaron los hombres de Qumrán, cuya historia y doctrina estudio.
Muchos hemos trabajo con sus libros, muchos más le recuerdan, como uno de los grandes especialistas bíblicos de la segunda mitad del siglo XX. Su vida en sí es ya una parábola de las relaciones entre judaísmo y cristianismo. Nació judío, fue católico-cristiano, terminó siendo un “judío liberal”.
Que el Dios de su pueblo y de todo el Universo le haya recibido en la Gloria de su Palabra salvadora. Con mis recuerdos personales y la aportación de los medios de información bíblica ofrezco esta reseña a los seguidores de mi blog (que dedico a Xabier Deop, por haberme recordado la muerte de G. Vermes).
Éste es el Domingo (antes Jueves) de la Ascensión, y la Iglesia celebra la culminación del camino pascual de Jesús, según la petición del Padrenuestro: "así en la tierra como en el cielo":
--Culminada en un primer momento su obra pascual (muerte y resurrección), Jesús sube al cielo donde se sienta “a la derecha” del Padre;
-- Pero, el mismo tiempo, Jesús empieza a estar presente de un modo más hondo ("baja" a la tierra para enviar a los hombres el Espíritu Santo y completar así el gran misterio de la redención, liberación de los hombres).
El tema que la Iglesia celebra este domingo pertenece al “misterio” de la fe, entendido en su forma originaria como Símbolo, no como afirmación científica, ni como demostración filosófica. En un primer momento, todos los aspectos de este “dogma” y de su formulación son “simbólicos” y a veces presentan dificultades por los creyentes “modernos”:
Símbolo (mito, dicen algunos) es el Cielo que está arriba, mito el Subir, mito en Sentarse, mito la Derecha del Padre Dios… Ninguno de esos términos o temas puede tomarse al pie de la letra (en sentido físico).
Y, sin embargo, en el fondo de ese mito hay un intenso simbolismo religioso y mesiánico, una verdad más honda, que la Iglesia celebra emocionada, una verdad que se expresa en forma de compromiso de liberación, como exponer en un plano de teología simbólica y liberadora:
-- El cielo de "arriba" es el cielo del camino de la historia de los hombres, un camino iluminado y potenciado por Jesús;
-- el futuro del cielo es el presente de Reino que Jesús ha iniciado con su vida y con su entrega, un camino en el nosotros mismos vamos siendo "cielo" (Reino) por la presencia del Espíritu de Cristo;
-- El trono del cielo donde Jesús está "sentado a la derecha del Padre"... es el trono y mesa donde estamos llamados a sentarnos en comunión de amor, poniendo en el centro del "banquete" (del pan y de la libertad) a los expulsados de la historia, a los pobres, humillados..
Éste es el tema de la Ascensión, que iré exponiendo de forma simbólica, teológica y práctica. Al final, para aquello lectores que quieran ajustarse a las declaraciones del último Magisterio Católico, presento el comentario del Catecismo de la Iglesia Católica (1992).
Buen domingo a todos, buena fiesta de la Ascensión
Presenté ayer una reflexión sobre el ideal trinitario y redentor de San Juan de Mata, a los ochocientos años de su muerte. Era un tema importante, porque vinculaba dos temas centrales de la vida cristiana:
a. La visión de Dios en sí, es decir, del Dios cristiano como Trinidad y Redención, es decir, como despliegue personal de amor redentor. La Trinidad no es una especulación teórica sobre tres personas “abstractas” en Dios, sino la forma de ser de Dios, como amor que se despliega, en sí y fuera de sí, de una manera “redentora”, introduciéndose en la vida de los hombres.
b. La visión del Cristo redentor, dando la mano a unos y a otros, al cautivo cristiano y al no-cristiano, para iniciar así un movimiento de “liberación”. No cree en la Trinidad quien dice sin más que hay en Dios tres personas, o quien reza el símbolo pseudo-atanasiano, sino que asume el impulso y despliegue de su amor redentor, en línea de liberación y reconciliación, como ayer mostré comentando el “icono trinitario” de Juan de Mata.
Pues bien ahora, pasados ochocientos años de la muerte de San Juan de Mata y 400 de la muerte de San Juan Bautista de la concepción (Reformador de la Trinidad tras el Concilio de Trento), los miembros de la familia trinitaria van a celebrar un congreso para estudiar el sentido y actualidad del Carisma Trinitario y de su aportación en la Iglesia, como muestra la imagen y como verá quien siga leyendo:
Presenté ayer, y quiero seguir presentando en los próximos días, la vida y obra de San Pedro Nolasco, fundador de la obra de la Merced, es decir, de la redención de los cautivos; pero, a fin de situar el tema, debo fijarme primero en la figura de Juan de Mata (1150-1213), fundador de la Orden de la Trinidad y de la Redención de los cautivos, que le precede por algunos años.
Juan de Mata es una figura extraordinaria, y su experiencia sigue siendo clave para comprender y asumir la vida y tarea de la Iglesia en el momento actual, a los 800 años de su muerte.
-- Él y Pedro Nolasco son los “modelos supremos” de santos liberadores en la historia de la Iglesia.
Con motivo de los ochocientos años de la muerte de San Juan de Mata se celebrará en Córdoba un magno congreso, sobre su vida y figura (y sobre la figura de San Juan Bautista de la Concepción, Reformador de la Trinidad), como verá quien llegue hasta el final de este post (y quien acuda al Congreso).
Aquí (siguiendo en la línea del post de ayer) me limito a ofrecer un esquema de su proyecto trinitario y liberador, uno de los más extraordinarios que se han dado en la vida de la Iglesia, vinculando al Dios Trinidad con la Redención de los cautivos y oprimidos, como muestra la imagen del “icono” del Mosaico del Cristo-Trinidad redentor, de San Tomás de Formis (del año 1210), en Roma, como verá quien siga leyendo.
Hoy celebra la Iglesia la fiesta de San Pedro Nolasco (1180-1245), comerciante de mercado y fundador de un Instituto de Merced, es decir, dedicado a la redención de Cautivos. Su vida y obra se inscribe en un tiempo y lugar único, entre el siglo XII y XIII, cuando Europa nacía y surgían los problemas y “remedios” que siguen siendo hoy cruciales, a comienzos del siglo XXI.
Algo he escrito en otro tiempo sobre la vida y carisma de Nolasco (como se verá en bibliografía final). Hoy quiero hacerlo otra vez, en esquema, situando su vida y obra en el contexto de su tiempo, para aplicarlo después, tras unos días, a la situación religiosa y social de nuestro tiempo.
A mis amigos y hermanos mercedarios/as una felicitación y un abrazo en este día nuestro. A los lectores de este blog solicito un momento de atención: Pocos santos conozco más actuales que Nolasco (con Francisco, Domingo y Juan de Mata, sus contemporáneos), más de nuestro tiempo, con más futuro, como seguirá viendo quien leas.
Imagen F. de Zurbarán (1629): El Ángel muestra a Nolasco la meta y exigencia (don y tarea) de la Libertad, que ses expresa como liberación de los cautivos:
-- La nueva Jerusalén, ciudad abierta de la libertad (ayer hablé del Vaticano), Castillo Interior (como la Morada de Santa Teresa) y Exterior (Ciudad social), donde todos los hombres y mujeres (cristianos y no cristianos) pueden vincularse en amor, subiendo hacia ella a través de las Doce Puertas que llevan a la Vida Fraterna.
-- Éste fue el Sueño de Nolasco: "Comprar" para la libertad a todos los cautivos, para llevarles, por los Doce Caminos y Puertas a la ciudad del amor mutuo y liberado, a la Nueva Jerusalén que ha de empezar en esta tierra.
Siga quien quiera seguir. Hoy presento el entorno prodigioso de aquel gran “giro” de tiempo que fue el paso del siglo XII al XIII en la Europa de Occidente. Uno de los protagonistas de aquella transformación aún no culminada fue Pedro Nolasco. Tenemos camino, hermanos y hermanas de la Merced.
Dom 6 Pascua, Ciclo C. Ap 21, 1-2, 10-14. 22-23. He tratado estos días del Amor de Jesús (de su Resurrección) y de la Ciudad del Vaticano. Son temas que parecen inconexos:
-- Una cosa es el Cielo de Jesús (su amor, su resurreción);
-- y otra cosa la Ciudad del Vaticano (con su plaza, su templo y su banco, sus jardines, oficinas y palacios...).
Pero no debía ser así: El Cielo de Jesús resucitado debía ser un gran Vaticano Eterno. O, formulado en manera inversa: ¡El Vaticano debía ser un anticipo de cielo, de manera que quienes lo vieran pudiera decir: ¡Grande es el Dios de esta Casa! (como decían los judíos subiendo a su templo de Jerusalén).
Desde esa perspectiva quiero comentar la visión del "cielo" de este domingo (Ap 21), desde el trasfondo del Vaticano, que el imaginario católico ha podido presentar a veces como signo de Dios, anticipo de la Ciudad Celeste, Novia de Dios sobre la tierra. Por eso, dejando a un lado el evangelio (Jn 14, 23-29) comentaré la 2ª lectura del Domingo (Ap 21, 1-2, 10-14. 22-23, con 21, 1-2). Buen domingo a todos
Con desolación ha recibido H. P., el colega de J. I. Postigo, la respuesta mayoritaria de los lectores de RD, que no son partidarios de que Francisco venda el Vaticano. Así me lo ha dicho, pero le he respondido que entre vender y dejar las cosas como están hay un lago trecho y que Francisco parece decidido a explorarlo, pues ha nombrado ya una comisión de ocho cardenales para estudiar el tema, que resulta complejo, pues los textos bíblicos pueden entenderse de diversas formas.
Hay, al menos, dos que parecen favorables a la venta y/o destrucción del Vaticano
‒Jesús dijo a un colega: “Vende todo, dáselo a los pobres..."
‒Al Sumo Sacerdote le amenazó: “No quedará piedra sobre piedra…”.
Pero hay otros que parecen favorables a mantener el “templo vaticano. Entre ellos:
‒ Dijo a Pedro: Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia (allí se recuerda la tumba de Pedro)
‒ Y dijo a todos: “Que la casa de mi Padre sea Casa de Oración para todos los pueblos…”.
No es fácil decidirse y resolver el tema. El Vaticano ha sido causa de divisiones, pero también ha sido y quiere ser lugar de memoria de Pedro y espacio de encuentro para todos, como seguirá viendo quien lea.
Tomo esta reflexión de José Ignacio Postigo, Provincial de la Castilla, en La Merced. Caminos de liberación (Abril 2013).
José Ignacio es un cristiano de raza y pueblo, de Jesús liberador y comunión con amigos y pobres. Sabe vivir para que otros vivan, que es lo bueno. No sé lo que haría si un día le eligieran Papa (cosa no imposible); quizá hasta vendería el Vaticano, pero no como lo quiere ese colega con el que intenta dialogar, aunque es difícil, porque al colega, que puedo ser yo o puedes ser tú, no le importa el Papa, ni le interesan los pobres, ni le vale la Igleesia, sino sólo su dinero contante y su falso barniz de humanismo barato.
Lo venda o no (si le hacen Papa), el tema tiene corteza y miga:
‒ Jesús dijo a un colega: “Vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres..."
‒ Al Sumo Sacerdote le amenazó: “No quedará piedra sobre piedra…”.
‒ A todos añadió “Que la casa de mi Padre sea Casa de Oración para todos…”.
José Ignacio, te ha tocado: Tendrás que seguir reflexionando con colegas, coleguillas y transeúntes de vario pelaje ante dineros y ventas, liturgias y rezos, compras y quitas, bancas y museos...con casi veinte siglos de Iglesia:
-- ¿Vender, prestar,invertir o alquilar?
-- ¿Refundir, refundar museizar o abandonar?
-- ¿Reparar, convertir, pintar o adecentar?
-- ¿Regalar, compartir, disfrutar o...?
Te ha tocado, digo (le ha tocado al Hermano Frncisco, Papa de Roma, nos ha tocado a todos los cristianos católicos sentir, vivir y crear creyendo). Un abrazo desde tu Salamanca querida. Tu amigo y hermano, Xabier
Viernes, 24 de mayo
Peio Sánchez Rodríguez
Faustino Vilabrille Linares
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
JC Rodríguez, A Eisman
Ana Bou
Manuel Mandianes
José Moreno Losada
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia