El blog de X. Pikaza

Muy Historia expone la vida de Jesús

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La revista “Muy Historia” (Núm 44, noviembre 2012) acaba de publicar un número especial sobre temas la Biblia, con el título de Cuánta historia hay en la Biblia. Algunos de los mejores especialistas (J. Vázquez, J. M. Sánchez Caro, J. R. Ayaso, L. Millares...) exponen en ella temas de gran interés sobre arqueología e historia,autores y figuras, guerras y heroínas etc. del tiempo y texto de la Escritura Judeo-cristiana.

Sus directores me han pedido el trabajo final sobre “Jesús y los orígenes del cristianismo”, y tengo el gusto de retomar aquí mi aportación, el texto que con ligerísimos retoques (por cuestión de títulos y maquetación) se ha publicado en las páginas finales del número, como culmen y apertura de la historia bíblica, en línea cristiana (págs. 90-95).

Lo que digo en esas páginas no es todo lo que se sabe de Jesús pero es muy valioso, es decir "muy interesante", en el sentido profundo del término . La historia de Jesús es para los creyentes cristianos "muy sagrada", siendo para todos "muy profana", es decir, "muy real y provocadora", de manera que su argumento puede y debe aparecer en una de las revistas de mayor tirada en lengua castellana, a gran formato, con varias fotografías e imágenes a gusto de un público extenso.

Debo agradecer a los directores (Jaime Vázquez y Palma Lagunilla) la petición que me han hecho de colaborar, y recomienzo la lectura de todos los trabajos de este número de la revista (que forma parte del grupo más conocido de "Muy Interesante"... Sólo me queda la "obligación" de corregir algunas pequeñas erratas, que no empeñan en modo alguno la "limpieza" y profesionalidad de la revista: No soy profesor de Arqueología en la Universidad Complutense, sino que he sido Catedrático de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca; y Mahoma no vivió del 470 al 532, sino del 570-632 d. C. Visión on line del texto en http://es.zinio.com/browse/issues/index.jsp;jsessionid=ABA0398402099719620AE97364BBFCC2.prd-main-news4?skuId=416241396

JESÚS ENTRE EL CULTO Y LA HISTORIA.
‒La Biblia y los inicios del cristianismo‒

En nuestra cultura no hay quizá personaje más popular, y le recordamos incluso al contar los años: Antes o después de Jesucristo. Se conoce bastante bien su vida, aunque sigue habiendo en ella huecos fascinantes (¿por qué hizo lo que hacía, por qué se dejó matar?), de manera que algunos han dicho que no pudo existir, que fue sólo un mito condensado como historia: Un faraón judaizado, un héroe griego incardinado en Galilea, la avatara palestina de un Dios indio…. Pero tras veinte siglos su vida real resulta más sorprendente y rica que las fantasías o dogmas posteriores.
Muchos cristianos le han llamado y le llaman Hijo de Dios, Señor Celeste, Segunda Persona de la Trinidad... Pero él sigue siendo un rabino judío de Galilea, ajusticiado en Jerusalén en la Pascua de Primavera del 30 d. C. Se llama Jesús (=Dios Salva), como Josué/Jesús, un antiguo conquistador judíos, y sus seguidores le han llamado Cristo (Mesías), dándose así un nombre compuesto: Jesucristo.

Debió nacer el 6 a. C., porque un tal Dionisio (470–544), apellidado Exiguo (por su poca perspicacia), que fijó la fecha de su nacimiento, erró por seis años y llamó año 1 al que debía ser el 6 d. C. La trayectoria “oficial” de su vida ha estado modelada y manejada por teólogos y sacerdotes cristianos, pero en los dos siglos, empezando en Alemania y siguiendo en Francia, Inglaterra, Estados Unidos, miles y miles de historiadores neutrales han fijado al detalle su figura. No hay en el mundo personaje más estudiado, y aunque se publican cada año cientos de libros sobre su vida, unos divulgativos, otros muy científicos, escritos por especialistas cristianos o no cristianos, él sigue ante nosotros un enigma.

Enigma conocido, pero enigma. Cuando más se le conoce más preguntas plantea. Unos le llaman rebelde fracasado, otros anarquista, vidente o profeta ejemplar, hijo de Dios, mago sanador, alquimista oculto, poeta, amante o gnóstico asesinado… La mayoría le tiene como bueno y añaden que su influjo a través de la Iglesia o fuera de ella ha sido positivo, aunque otros contestan que la Iglesia ha manipulado su figura para mal…

No conocemos el día de su nacimiento, pues la Navidad (25 de Diciembre, solsticio de invierno en el hemisferio norte) es una armonización simbólica de la liturgia cristiana (Jesús = Sol naciente…). Su vida parece sencilla, pero resulta enigmática. Era un hombre de pueblo (artesano), sin formación especializada, pero se sintió enviado por Dios, como los antiguos profetas de Israel, y así comenzó a proclamar la llegada de Reino Divino, lo que implicaba el fin y cumplimiento de todos los restantes reinos, incluido el de Roma. Con ese convencimiento inició una marcha mesiánica en Galilea, pero fue rechazado en Jerusalén por los sacerdotes judíos y ajusticiado por el gobernador romano. .

Fue y sigue siendo un hombre de muchos testimonios. Como es normal, su historia ha sido recogida en la memoria y en los textos de sus seguidores, que formaron la Iglesia Cristiana, que estuvo siempre interesada en recordar su vida, empezando por las cartas de San Pablo (49‒57 d.C.), y siguiendo por los evangelios de Mateo y Marcos, Lucas y Juan (70‒100 d.C.). Esos evangelios son biografías religiosas, es decir, confesionales, para uso de la Iglesia, pero insisten en su historia, recogiendo los recuerdos de su vida, las causas de su muerte.

Como es normal, panegiristas y devotos posteriores tienden a sacralizar la historia de sus “héroes”, que al fin pierden casi su identidad humana. Con Jesús pasó, al menos parcialmente, lo contrario: Los que primero escribieron su vida exaltaron mucho figura, olvidando casi su base humana (como San Pablo); los que vinieron después, es decir, los cuatro evangelistas tuvieron que esforzarse por recuperar su historia para que no se perdiera, pues pensaron que sólo siendo un hombre podía ser modelo y “salvador”.

Los historiadores judíos y romanos del siglo I d. C. apenas le citaron, pensando que no merecía la pena recordarle, porque su figura les parecía marginal, sin importancia, en la trama de su tiempo. Pero Flavio Josefo estuvo más atento y en su libro sobre las Antigüedades Judía (Ant), habló de Santiago (“hermano de Jesús, llamado el Cristo”) a quien los sacerdotes judíos asesinaron el 63 d. C., y también de Juan Bautista y de Jesús a quien presenta como un sabio profeta, perseguido por los sacerdotes y ajusticiado por el Gobernador romano (Ant. XVIII, 63-4).

Los historiadores y políticos romanos de principios del II d. C. (Tácito, Suetonio o Plinio el Joven) transmitieron le recuerdan como un revoltoso, ajusticiado por la autoridad romana, pero su figura les sigue pareciendo carente de importancia. Es evidente que se equivocaron. Buscaban la Gran Historia, los acontecimientos triunfales del Imperio, y no vieron que en Jesús, un personaje en apariencia marginal, vendría a ser más importante que césares de Roma. Suele suceder: Tenemos la gran noticia, pero no sabemos valorarla.

Algo semejante sucede en nuestro tiempo: Algunos han dicho que las fuentes de la historia de Jesús están ya secas y que sólo quedan huellas folklóricas y desdibujadas de su paso por la arena de la playa. Pero otros piensan que ella sigue más viva que nunca: A. Schweitzer, premio Nobel de la Paz, ha buscado su rostro en la niebla mañanera del Mar de Galilea; R. Bultmann, el mayor exegeta del siglo XX, sigue escuchando su voz como Palabra de humanidad; L. Tolstoy le venera como el gran Anarquista y Profeta de la Paz; F. Dostoievski estuvo impresionado por su testimonio; y F. Nietzsche, a quien muchos consideran el mayor anticristiano, perdió su “conciencia racional” mientras quería unir a Jesús con Dionisio, Dios griego de la vida.

Fue un hombre especial, en una era de grandes contrastes. No fue un hombre oscuro de provincia extraña (Galilea, Judea), inmerso en una nebulosa mágica, sino que vivió en un contexto de grandes personajes. Fue vecino y, en algún sentido, continuador de Judas Galileo, líder militar, fundador de los celosos de Dios que se alzó contra el dominio de Roma (6 d. C). Compartió algunos principios religiosos con los “monjes” esenios de la orilla del Mar Muerto (Qumrán), que anunciaban la llegada del juicio de Dios.

Vino tras Hilel (30 a.C.‒ 10 d.C.), inspirador del nuevo judaísmo nacional rabínico, que es aún el gran maestro de los judíos actuales… Fue sabio como Filón de Alejandría (20 aC‒50 dC), que quiso vincular el judaísmo con la sabiduría universal de Grecia, pero Jesús lo hizo en una línea más vital, más popular, empezando desde abajo (en la calle y en los campos), no desde la altura académica y científica.

Vino y actuó en el tiempo justo, en los años en que se estaba incubando en Palestina la revolución que culminaría en la guerra del 67-70 d. C. incitada y acaudillada por un friso de personajes fascinantes que Flavio Josefo ha comentado en sus libros, que culminan con la impresionante masacre (caída) de Masada, el 73 d. C. No nació en un mundo oscuro ni fue el único que habló de Dios y de su Reino, sino que vivió en un tiempo y una tierra, llena de profetas y pretendientes mesiánicos, enfrentados de modo directo o indirecto con el César Augusto o Tiberio (o con Calígula, Claudio, Nerón…) que se decían representantes de Dios.

Años oscuros, los tres momentos de su vida. Nació en Nazaret de Galilea, aunque su familia pudo provenir de Belén de Judá, patria de David y foco de promesas mesiánicas, en un tiempo de gran conflicto social, cuando la tierra estaba pasando de una agricultura de subsistencia a una economía comercial centralizada. Su madre se llamaba María, y su padre José, y tenía por lo menos seis hermanos (cf. Mc 6, 1-6). Para destacar el carácter providencial de su nacimiento, dos evangelios (Mateo y Lucas) dicen que fue concebido por obra el Espíritu Santo y que nació de una virgen, pero éste es un dato espiritual, no biológico.

Su familia parece haber sido religiosa, y Lucas (2, 41-52) supone que sus padres iban a orar cada año al templo de Jerusalén, donde Jesús habría quedado por un tiempo con los rabinos. Pero el evangelio de Marcos (6, 3) le presenta como artesano/trabajador, en un contexto de crisis social. Más que un intelectual de libro (como otros rabinos de su entorno) fue “obrero de lance”, campesino sin campo, artesano a merced de la oferta y demanda, en tiempos hambre y “locura” política, propensos a un alzamiento que vendría poco después (66-67 d. C.). Pero un día (hacia el 26 d. C.) dejó su trabajo para hacerse mensajero del Reino de Dios (es decir, de su venida), en un camino donde pueden distinguirse menos tres momentos:

‒ Con Juan Bautista, profeta de penitencia. Siendo ya un hombre maduro (con más de treinta años), vino a la zona del Jordán para hacerse discípulo (y colaborador) del Bautista. No conocemos su vida privada, pero no debía estar casado, pues los textos hablan mucho (bien y mal) de sus familiares (madre, hermanos…), pero no de su mujer e hijos (como habrían hecho, sin los hubiera tenido). Pensó como Juan que el mundo estaba perdido, y que los hombres debían hacer penitencia (convertirse), esperando el juicio de Dios.
‒ Mensajero del Reino en Galilea. Pero el juicio no llegó, y movido por una experiencia personal (cf. Mc 1, 9-11), quizá tras la muerte de Juan (asesinado por el rey Antipas), comenzó a proclamar la llegada del Reino de Dios en las aldeas y pueblos de Galilea, enseñando, curando, animando y acogiendo a los expulsados del sistema, para crear con ellos una “sociedad alternativa”, una humanidad utópica, pero muy real, donde todos pudiera ser hermanos, compartiendo tierra, comida y familia.
‒ Jerusalén, compromiso mesiánico. Pero, tras un tiempo descubrió que los galileos, en general, no aceptaban su proyecto, ni creían en sus signos, ni se preparaban para la llegada de Dios. Pues bien, tampoco entonces se retiró a la vida privada, sino que reaccionó de forma activa y decidió subir directamente a Jerusalén (cf. Mc 8, 27 ss), para instaurar allí el Reino de Dios, “purificando” el templo y provocando a las autoridades.

Silencio y muerte. Llegó como pretendiente regio, a una ciudad vigilada por sacerdotes judíos y soldados romanos. No vino para morir, sino para instaurar la Soberanía de Dios. Pero, en un sentido externo, fracasó, pues los sacerdotes no le aceptaron ni le siguió el conjunto del pueblo. Viendo que no le recibían, tras despedirse de sus más íntimos en una última cena y prometiéndoles que tomarían la próxima copa en el Reino de Dios, Jesús fue con ellos a un huerto del Monte de los Olivos, por donde, según la esperanza judía, debía venir Dios.

Pero Dios no vino (externamente), y Jesús fue apresado, sin oponer resistencia militar, traicionado por un discípulo (Judas) y abandonado por otros (Pedro, los Doce). Los sacerdotes le entregaron a Pilato, y Pilato, gobernador de Roma, le condenó a muerte acusándole de no pagar tributos, de revolver al pueblo y de querer hacerse rey (cf. Lc 23, 2). Gritó mientras moría “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?”, pero Dios tampoco vino (externamente). Le enterraron los delegados de Sanedrín judío (con permiso de Roma), pues el día siguiente era Pascua y no podía haber cadáveres colgados en la calle.

“Dios” puede hablar de nuevo. Origen de la Iglesia. Muchos pensaron que todo había terminado. Había sido un hermoso sueño (cf. Lc 24, 19-21), y Jesús un hombre bueno, de bellos ideales, pero la rueda implacable del mundo le aplastó y sólo quedó la nostalgia de su recuerdo. Pues bien algunos de sus discípulos dijeron a los pocos días muerte que él estaba vivo de un modo más alto, pues le habían visto, más real que antes, resucitado, en la Gloria de Dios, y que ellos debían seguir su obra, creando su “iglesia” que, de maneras diversas, ha seguido existiendo hasta el día de hoy (2012).

Así empezó, partiendo de Jesús, la gran aventura de la Iglesia, fundada por sus discípulos que “le vieron” (=dijeron haberle visto) tras su muerte, y que siguieron proclamando su mensaje. Acabó la historia de Jesús, surgió la Iglesia, desde diversos centros, con Magdalena y Pedro, con los helenistas y Santiago (el hermano de Jesús), con Pablo… y otros misioneros. Más que una Iglesia hubo iglesias que nacieron casi al mismo tiempo como llamas de fuego en un mismo gran bosque. Jesús no fundó directamente la Iglesia, pero podemos decir que dejó preparados varios “focos de incendio”: Pedro y los Doce esperando que Jesús volviera pronto en Jerusalén; las mujeres amigas, dispuestas a recuperar su amor de otra manera; los discípulos de Galilea, reinterpretando su vida; Santiago y los parientes de Jesús, recuperando su pasado; los judíos helenistas, con Pablo, deseosos de llevar el mensaje y proyecto de Jesús a todo el mundo…

Murió Jesús y, por su forma de morir (sin cumplir lo prometido) prendió en varios lugares el fuego de su Iglesia, centrado en la afirmación de que él (Jesús) había resucitado. Si Jesús resucitó “de hecho” (y la Iglesia es “cosa de Dios”) o si las iglesias nacieron por factores meramente humanos (aunque apelado a Jesús) es algo que no puede decidirse científicamente. Comprensible y razonable es la opinión de los que dicen que Jesús no resucitó, que no es Hijo de Dios (aunque pudo ser un hombre bueno), y que sus discípulos, por tanto, no fueron más que unos ilusos. Razonable y respetable, en plano de fe, es la opinión de los que afirman que Jesús resucitó, comprometiéndose a retomar su proyecto, creando así la nueva historia de la Iglesia.

Excurso 1. Jesús ante el judaísmo y el islam

‒ Los judíos apelan a Moisés, figura histórico/simbólica del XIV-XII aC, y le veneran como fundador de Israel y depositario de la revelación eterna. Más que profeta fue caudillo, liberador de los hebreos y legislador definitivo de Israel. Mirando así a Moisés, algunos judíos han visto a Jesús como impostor (y piensan que es bueno criticar a los cristianos), pero la mayoría le veneran hoy como un profeta, incluso como el mayor de los judíos, aunque añaden que fracasó, pues el Reino que él anunciaba no ha llegado y los cristianos (nosrim: Nazoreos) crearon en su nombre una religión distinta, que conserva buenos elementos judíos, pero mezclados con otros que vienen del paganismo.

‒ Los musulmanes apelan a Muhammad como fundador del Islam, profeta de la Pacificación universal (470-632 d. C.), que recogió elementos buenos de Moisés y de Jesús (Isa), pero tuvo que purificarlos de sus errores, pues recibió la revelación definitiva (Corán), y vencó a los enemigos de Dios (tras retirarse, Hégira: 622 dC, y volver triunfante a la Meca), instaurando la Umma o Comunidad de los Sometidos a Dios (630 d. C.). Los musulmanes veneran a Jesús, como hijo de María Virgen y el mayor de los profetas antiguos, un hombre sometido a Dios, pero añaden que sólo Muhammad completó y culminó la profecía, restaurando la verdad del mensaje de Jesús, que no fue Hijo de Dios en sentido físico, ni Segunda Persona de la Trinidad, sino un buen musulmán.

Excurso 2. Unas fechas esenciales:

‒ 30 d.C. Jerusalén. Pedro y los Doce. Muere Jesús y sus seguidores que han ido a Jerusalén para “recibir” la llegada del Reino de Dios, tras un tiempo de vacilación, se mantienen a la espera. Afirman que Jesús resucitado les acompaña y que el Reino comenzará en Jerusalén.
‒ 30 d. C. Unas mujeres, también seguidoras de Jesús, afirman que el Reino de Jesús no puede venir en Jerusalén, donde le han matado, pues su tumba está vacía (en sentido simbólico o real). Hay que retomar el mensaje del Reino en Galilea.
‒ 32-33 d.C. Santiago y otros hermanos de Jesús (con su madre, María), partiendo del mensaje y experiencia de Jesús, inician una reforma interior del judaísmo, en clave de mayor fidelidad a la ley.
‒ 32-33 d. C. Unos cristianos helenistas (y luego San Pablo) inician una interpretación universal del mensaje y vida Jesús, poniendo de relieve su carácter mesiánico (divino) y entendiendo la muerte de Jesús como salvadora.
‒ 49/50 d. C. Concilio de Jerusalén. Las diversas tendencias cristianas se reúnen y resuelven ciertos problemas de comidas y ritos. Se confirman, al menos, dos tendencias cristianas, una más judía y otra más abierta a los gentiles.
‒ 70-100 d. C. División y unidad de los cristianos. Las diversas tendencias se consolidan, en torno a varios elementos centrales (muerte y resurrección de Jesús, salvación universal…), y nace la Gran Iglesia. Fuera de ella quedan los gnósticos (que no aceptan la encarnación) y los judaizantes puros (que no admiten en la Iglesia a los gentiles).


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Comentarios
  • Comentario por taller 01.11.12 | 09:55

    Perdón, no soy matemático. Sin embargo lo que aprendí en ese lugar me permite entender que lo que entendemos como matemática la interpretamos, y para ello lo hacemos mediante símbolos. La prueba, por ejemplo, la tenemos en que los matemáticos mayas o también en los egipcios, etcetc. A medida que nos acercamos a la cuna romana, esa cultura matemática se va 'unificando'. Afortunadamente, y solo para mi opinión y para mejor entendimiento (...), para bien. Y sí, tiene razón. Una soberbia negativa impide ser modesto, sin embargo, una medida de soberbia positiva permitirá un análisis más ecuánime sobre el asunto en cuestión.

  • Comentario por franz 01.11.12 | 08:47

    "Sí, la ciencia exacta que calcula la exactitud".
    La matemática no son números, son símbolos de realidades dentro del marco del alcance del pequeño hombre frente al universo.
    Para la lechuza, no existe la luz. Para la ardilla no existen ruidos metálicos y voces humanas.
    Claro, el científico ve más y oye más. ¿Pero creer esto abarque toda la realidad, sería soberbia.

  • Comentario por taller 31.10.12 | 23:03

    Me temo que, a excepción de algunos matices, esta revista esta diseñada para atentar contra la confianza del incauto; afortunadamente, ninguna mente humana puede atentar contra el porqué de la matemática. Sí, la ciencia exacta que calcula la exactitud.

    “No se puede cuestionar o poner en duda aquello que, por su naturaleza, es imposible de cuestionar. ¡Demonios!”


  • Comentario por cristiana 31.10.12 | 13:36

    Habeis puesto cosas muy interesantes , y el Cañizares tambien.

    - Pikaza, la revista la tengo, y es muy interesante, esta bien que corrijas las equivocaciones.

  • Comentario por franz 31.10.12 | 08:01

    En Jesús de los Evangelios, Dios se ha revelado. No con nuevAs verdades, sino al seguirle con un nuevo estilo de vida en que ya no hay superiores y subditos entre hermanos del mismo Padre. Todo ha de ser servicio (ministerio) de acuerdo a los "alentos" (Jesús), o los "carismas" (Pablo), que reparte el Espíritu de Dios como a él le place.
    Esto sería la misión como miembros de Iglesias (comunidades), ser fermento y luz dentre del mundo, renunciando a todo tipo de dominio.
    Donde rige el Primer Mandamiento de Jesús, allí las demás leyes pierden de importancia y al final Jesús sería todo en todo y en todos.
    ¿Una utopía? Auque sea. Otra alternativa no hay. El mundo ha experimentado todo, desde la izquierda hasta la derecha. Jesús es la única alternativa, igual en que Iglesia o Religión, consientemente o con conociéndolo se vive desde el mismo espíritu, para vencer la muerte en los brazos de Dios, que es AMOR.

  • Comentario por franz 31.10.12 | 07:38

    Quien ha vivido 80 años en medio del mundo y, a la vez profundizado con la ayuda de tantos hermanos y hermans en los evangelios, como tenía la "suerte, no se preocupa tanto en qué sentido Jesús era hijo de Dios y en que sentido se lo habrá visto resucitado, lo encuentro tan fascinante, encluso si ni hubiese existido, que se tendría que inventarlo bjo el mismo espíritu en que se lo ha diseñado.
    Un hombre de tal transparencia, para el cual un sí valga un sí, un no, un no, sin nececidad de juramentos. Un hombre que amaba no salamente levantando tanta gente enferma, marginada y explotada, sino socavando autoridades simuladas, para liberarla de dependencias y miedos injustificados y sin evadir el peligro que esto significaba; Jesús que nos acerca a un Dios inmediato que no requiere templos, sacerdotes o sacrificios para reconcilarse con su creatura. Un amor que comparte, que se comparte.
    ¡Qué difernte sería este mundo si renaciera en este mismo espíritu!
    En Jesús Dios se ...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 31.10.12 | 04:13

    Para los cristianos,la Palabra,que segun nuestra concepción trinitaria como Dios personificamos,se hizo carne y así el texto sagrado,que no negamos,queda supeditado en cierto modo a la manifestación para nosotros básica y central de Dios que es Cristo,de ahí que incluso en el más "judío"de los Evangelios,Mateo,Cristo pueda presentarse como Señor del sábado o proclamar,respecto a la Torah eso de:"Habéis oído que se os dijo...pero yo os digo..."o enmendarle la plana a Moisés sobre el divorcio.

    Para un judío o musulmán la Palabra,no personificada como Dios,se hace texto,la Torah o el Corán,texto como manifestación plena e intocable o inalterable de Dios mismo,y quién pretendiera colocarse al mismo nivel,y no digamos por encima,del texto es imputable y reo de sacrilegio,de blasfemia.Esto es así,canalladas del Sumo Sacerdote y su camarilla aparte,y en lo que respecta a la relación judaísmo-cristianismo es ciertamente asunto pendiente que no puede obviarse.

  • Comentario por galetel 30.10.12 | 21:04

    "Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que el Señor es único y que no hay otro fuera de Él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios", dijo a Jesús el escriba judío.

    Y muchos judíos, incluso escribas, fariseos y sacerdotes, se incorporarían luego a la Iglesia cristiana que daba culto a Dios en Jesús, y como Jesús. Pues reconocieron que esta es la verdadera manera de rendir un culto agradable a Dios, que no resulte blasfemo.

  • Comentario por viances 30.10.12 | 19:57

    Quizás es mejor poner el requiem de Mozart, cerrar los ojos... y entonces igual entendemos la diferencia entre religión, creencia, vivencia y teología.
    REligión: organización social política, económica y cultural que gira en torno a las creencias y que se aprovecha de las mismas en beneficio propio y de sus afines.
    CReencia: Lo que nos enseñan, los del apartado anterior.
    VIvencia: Eso se siente no se puede explicar ni contar, ni convertir en religión ni en creencia.
    Teología: Lo que explica todo lo anterior y lo justifica, pero que no sirve para la vivencia.

  • Comentario por viances 30.10.12 | 19:52

    La religión cristiana entiendo yo que es muy blasfema para un judío, entre otras cosas porque los judíos rinden culto a Dios, que para los cristianos ha pasado a un segundo plano por detrás de Jesucristo (nuestro señor) y los santos, la virgen María etc... en cualquier Iglesia cristiana que entres no hallarás a Dios por ningún sitio, solamente santos, virgenes y por supuesto a Cristo crucificado, pero a Dios...
    Si buscas a Dios, lo que haría un judío devoto ¿que tienes que hacer?, ¿a donde diriges tus ojos?, al único sitio donde habita Dios. No doy mas pistas, porque ya las he dado en otros comentarios. Pues para eso no necesitas entrar en Iglesias ni catedrales. A menos que vayas a hacer ofrendas o rezos, a santos, virgenes o al Mismo Cristo, pero el que de verdad quiere hablar con Dios en una Iglesia ¿qué tiene que hacer?, evidentemente cerrar los ojos. Porque si los mantiene abiertos verá lo que no quiere ver. ¿Y hacia donde mira el hombre con los ojos cerrados?.

  • Comentario por Atman 30.10.12 | 17:53

    ¿por qué el tema religioso crea siempre polémica y discusión? ¿por qué hay tantas religiones cristianas y tantas opiniones sobre Jesús? ¿por qué el enfrentamiento, la agresión verbal, cuándo se tocan estos temas?. Parece como si estuviésemos en posesión de la verdad y nuestra defensa es de vida o muerte. Toda la historia de la Iglesia ha sido de luchas constantes por imponer, a veces por la fuerza y la tortura una visión de Jesús que creían era la verdadera. Creo que si queremos seguir a Jesús debemos de hablar menos y hacer más sin preguntar en lo qué cree o no cree la persona con quién hablamos, las creencias no son tan importantes, lo importante es seguir caminando sin tener seguridades, nadie está seguro de nada...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 30.10.12 | 17:29

    ...o incluso en contra del mismo Israel.Si se pone uno a pensarlo,de veras que resulta cuestión difícil.

    A veces hablo de la "cara"y la "cruz"del hecho de la cruz.La "cara"como el aspecto digamos luminoso,signo de amor y entrega absolutos,signo también,en la tradición profética de Israel,y signo en modo absoluto,de denuncia de la opresión-deshumanización impuestas por el poder político,económico o religioso.Pero asimismo está la "cruz"de la cruz,que quizá no tenemos en cuenta por el "final feliz"de la Resurrección,y sin embargo está ahí,la no instauración del Reino,por ejemplo,e igualmente,y a efectos de lo que comenmtamos,el no reconocimiento por Israel de su Ungido,su Mesías,aparte y además de otros aspectos que ahora no vienen al caso.

    Hay en la cruz,y en su correlato,la imputación de blasfemia,algo de profundamente misterioso e inasible,algo que llamaré indomesticable y que no podemos ni debemos obviar.Es tema realmente interesante y apasionante.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 30.10.12 | 17:10

    Galetel,se trata de unacuestión en verdad difícil y compleja.No tengo ahora mucho tiempo para extenderme sobre ella,quizá lo haga un poco más esta madrugada.Jesús pertenece, por decirlo así,a Israel,sin la historia-experiencia religiosa de Israel Jesús no sería....Y resulta que el Mesías de Israel no ha sido reconocido ni aceptado por éste,lo cual queda justamente significado en y por la cruz.Es tema para nada de importancia secundaria,en otras épocas se apercibieron de ello y,como los tiempos eran lo que eran,lo "resolvieron"en modo que tuvo consecuencias nefastas para los judíos.

    En lo que se denomina economía de la salvación,es evidente ya en el AT el propósito universalista de Dios y la vocación de Israel como testigo y luz de las naciones en este sentido,pero es que la llamémosle misión salvadora de Cristo se ha realizado no meramente desbordando las fronteras de Israel,las fronteras espirituales,sino como si dijeramos dejando a Israel al margen,o...

  • Comentario por cristiana 30.10.12 | 16:51

    NO BLASFEMARAN CONTRA DIOS, quién adore a DIOS Y SEÑOR (JUSTO Y HONRADO ) asi.

    Ya que no haran , lo contrario de lo que dice DIOS - SANTO, Y SEÑOR - JUSTO Y HONRADO.

  • Comentario por cristiana 30.10.12 | 16:45

    Si el hombre , tiene al hombre por " DIOS ".

    - Seria bueno que las mujeres crearan una iglesia, donde se aprenda a adorar a DIOS Y SEÑOR ( JUSTO Y HONRADO).- En unas celebraciones donde no exista la palabra - sacrificio- a no ser que sea para decir, teneis que hacer el sacrificio de ser mejores personas. Eso , y nada más en cuanto a sacrificios, y por supuesto cantarle a Dios, adorarle, orar, pero sin tantas tonterias equivocadas que inventa el hombre y encima como un monton de cosas no esta bien, degrada las almas de todos y utilizando el nombre de Dios, PARA SER MAS CREIBLES.-
    -Y los sacerdotes a los que les gusta tanto la palabra - sacrificio- y ponerse cruces, pues que se adoren ellos solos, sin molestar a las demás criaturas que creen más que ellos en DIOS, y no necesitan de todos estos engaños, para adorar a DIOS Y SEÑOR ( JUSTO Y HONRADO).
    - Si alguna vez existe esto, estan invitados los hombres que deseen adorar así- Por lo menos no blasfemaran contra...

  • Comentario por cristiana 30.10.12 | 16:30

    fallecen Dios los protege, pero los que han engañado sabiendolo, no es eso cualquier cosa, y Jesús dice:
    - Al que tiene poca responsabilidad, lo juzgara DIOS con esa responsabilidad, pero quién tiene mucha responsabilidad lo juzgara DIOS, por su gran responsabilidad.

    - Por lo demás en lo de buenas obras, amor al projimo, enseñanzas de amor al projimo,los misioneros que van a cuidar a los pobres, a enseñarlos a tener la vida mejor , prosperar, En eso, creo es la mejor religion , en cuanto a buenas obras.- Pero en cuanto a eucaristia- es un engaño. En una iglesia donde se adora a DIOS, y Señor justo y honrado, no debe manifestarse un espiritu de engaño, tramposo y falso. Y la eucaristia consiste en querer ponerse en el lugar de DIOS.-

  • Comentario por cristiana 30.10.12 | 16:14


    - La profesión del sacerdote ofreciendo - sacrificios- dice en la Biblia, y os lo puse, que el que ofrece sacrificios, no es con Dios con quién conecta, sino con satanas, espiritu de engaño.
    - Hasta que no seais capaces de comprende esto, pues teneis muchos estudios, pero unas creencias muy falsas en cosas de adorar a Dios.

    - Si lo que os proponeis con esos - sacrificios eucaristicos- es conectar con el espiritu de engaño, entonces, adorar a quién querais adorar , pero sin engañar a los demás - ¿ Como pueden los ciegos de espiritu guiar a otros ? - ¿ Por que creeis que dijo Jesús- vais por cielo y tierra para hacer seguidores, y luego los haceis merecedores del fuego-Si sabeis el porque , que no estais adorando a Dios, sino a satanas, entonces , estais engañando a la humanidad, y eso es algo de mucha responsabilidad-
    Los engañados Dios tendrá misericordia con ellos, porque han sido muchos considerados santos por sus buenas obras, solo que cuando falle...

  • Comentario por cristiana 30.10.12 | 16:14


    - La profesión del sacerdote ofreciendo - sacrificios- dice en la Biblia, y os lo puse, que el que ofrece sacrificios, no es con Dios con quién conecta, sino con satanas, espiritu de engaño.
    - Hasta que no seais capaces de comprende esto, pues teneis muchos estudios, pero unas creencias muy falsas en cosas de adorar a Dios.

    - Si lo que os proponeis con esos - sacrificios eucaristicos- es conectar con el espiritu de engaño, entonces, adorar a quién querais adorar , pero sin engañar a los demás - ¿ Como pueden los ciegos de espiritu guiar a otros ? - ¿ Por que creeis que dijo Jesús- vais por cielo y tierra para hacer seguidores, y luego los haceis merecedores del fuego-Si sabeis el porque , que no estais adorando a Dios, sino a satanas, entonces , estais engañando a la humanidad, y eso es algo de mucha responsabilidad-
    Los engañados Dios tendrá misericordia con ellos, porque han sido muchos considerados santos por sus buenas obras, solo que cuando falle...

  • Comentario por Cristiana 30.10.12 | 15:57

    Galetel, a veces me pregunto- ¿ creia Jesús en Dios ?
    - Porque ponerse él como dios, de sus seguidores es algo prepotente.

    - Lo admiro, en todo lo BUENO, y en lo que no coincido con el porque o no es él, o peca de listo, y no porque lo diga yo, aunque no lo dijera, lo que no esta bien, no esta bien.

    -En los evangelios hay un Jesús que engaña, y se portó de una manera prepotente, pero vosotros no lo quereis ver, porque supongo que os convendrá en algo, y preferis ni quiera pensarlo.

    - Jesús como profeta- BIEN

    - Jesús como " DIOS " PUES -NO-


  • Comentario por galetel 30.10.12 | 14:14

    El mal no es únicamente moral, también es físico. En la “Ley-de-la-Creación” hay –como en la Torá— aspectos falsos y superfluos, provenientes del costo inevitable de la autonomía y la libertad, que el agape de Dios desecha definitivamente mediante su Redención por Jesucristo.
    Jesús -como dice Pablo, pero a otro nivel-, por la Ley-de-la-Creación ha muerto a la Ley-de-la-Creación. Esta fue su blasfemia, que no es tal.

  • Comentario por cristiana 30.10.12 | 13:46

    sabe todo.
    - El orgullo de estos hombres es tan grande, que causan maldad contra las mujeres adulteras, y resulta que , ellos lo sque condenan a estas mujeres, son más - PECADORES- que la mujer que ha pecado de adultera.
    - Porque estos hombres, tienen el gran pecado de la MALDAD, más el gran pecado del ORGULLO, pecado del diablo, ARROGANTE Y FALSO, más incumplen el Mandamiento de Dios, - Ya que Dios dijo desde el principio, - DESDE EL PRINCIPIO, cuando habló con MOISES, - AMOR A DIOS Y AL PROJIMO- Mandamientos más importantes.
    Y no puede decir que ama al projimo, quién causa tanta maldad a las personas. Aunque hayan sido adulteras, .
    - Lo que pasa es que para este tipo de hombres el - PROJIMO- debe ser los demás hombres, y las mujeres, parece por sus malos actos que no son projimo .
    - Mujeres en general, tampoco debe ser importante para estos hombres , cuando ningunean tanto a la mujer. Y no RESPETAN SU DIGNIDAD.

  • Comentario por cristiana 30.10.12 | 13:37

    Galetel, Pablo no desechó todo lo falso y superfluo, solo lo desecho bajo la mirada " machista", pero no en la verdad, de " todo" como dice , ya que Pablo habla de la mujer como si fuera un ser inferior al hombre, y en eso, este hombre estaba más inspirado por sus mentalidad y creencias, que por - DIOS- .
    - Los Mandamientos de la Ley de Dios son muy importantes, pero tambien los hombres machistas los miran bajo la mirada machista, con lo cual, tratan la Ley según les conviene a ellos , a ese tipo de hombres. Y eso no es obedecer a Dios.
    - El adulterio por ejemplo, es delito de engaño al conyuge, pero jamás deberia de ser tan importante como para tratar a las mujeres como las tratan, en algunos países, ya que estos hombres que condenan a la mujer por eso, muchos son muchisimo peores que lo que castigan en la mujer, muchos tambien engañan a sus conyuges , y a la vez creen que engañan a Dios, por lo buenos embusteros que son, y estos hombres se engañan mucho, ya que Dios lo ...

  • Comentario por galetel 30.10.12 | 13:03

    Y viceversa, si, seducidos por la figura de Jesús, nos sentimos inclinados a creer el testimonio de que resucitó realmente de su victimización, para hacernos partícipes de su resurrección, desde YA y para siempre, entonces podemos creer que HAY efectivamente un Dios Padre Creador amoroso, del que Jesús ha sido, y es, el Hijo encarnado por obra de su Espíritu, para redimirnos definitivamente de todo mal.

  • Comentario por galetel 30.10.12 | 12:43

    Si se cree que HAY un Dios Creador de todo cuanto existe, que se manifestó realmente como el Yahvé de los israelitas y de Jesús, entonces es lógico pensar que ese Dios no se ocupó en particular sólo de Israel, sino de todo el Universo, de lo cual su revelación a Israel fue parte y misión.

    Al comprender, predicar y encarnar a Yahvé como el Padre amoroso, salvador de Israel según su Alianza y Promesa, Jesús estaba –por la significación amplia, simbólica y profética, de Israel— realizando el plan divino de redención de la Creación entera.
    Sólo esta creencia explica la inmensa importancia de Jesús, que le ha hecho perdurar hasta nuestros días como el Dios-Hijo encarnado al que adora la principal religión de la Historia. Sin esta creencia, que partiendo del judaísmo se amplió desde sus comienzos hasta cobrar un significado de esperanza universal, nosotros, dos mil años después, no sabríamos NADA acerca de Jesús, ni nos importaría.

  • Comentario por galetel 30.10.12 | 09:07

    La Ley judía, como expresión de la parte correspondiente a los judíos en su pacto con Yahvé, después de que los sacó de la esclavitud de Egipto, puede relacionarse con la Ley-de-la-Creación considerada como la parte correspondiente a las creaturas en su relación natural con Dios, después que las “sacó de la nada”.
    La “Nueva Alianza” es el nuevo pacto que lleva a la culminación y superación de la Ley, en ambos sentidos.
    Israel es figura de la Creación entera.

  • Comentario por galetel 30.10.12 | 08:44

    Dice Pablo: “Yo por la Ley he muerto a la Ley”. Lo que, en mi opinión, significa: yo, por fidelidad a la esencia más auténtica de la Torá, que es el amor compasivo (el agape), he desechado todo lo falso y superfluo de la Torá.

  • Comentario por galetel 30.10.12 | 08:34

    que Jesús había actuado con la sabiduría y autoridad de Yahvé mismo, que Jesús era pues la encarnación de Dios mismo. Esta afirmación, desde el punto de vista de las autoridades judías y de quienes lo aceptaban y aceptan, es ciertamente la “blasfemia” máxima; y así lo presentaron los evangelistas. No hay duda, a mi parecer, de que esta fue la causa última de que Jesús fuese entregado para ser crucificado por Pilato, sin que se opusieran todos los influyentes sanedritas fariseos nacionalistas.

  • Comentario por galetel 30.10.12 | 08:33

    Saludos, Antolín.
    Completamente de acuerdo con Vd. en que el tema de la “blasfemia” es central y clave.
    He expuesto que Jesús se planteó promover una profundización radical en la interpretación y práctica de la Torá, según su propia interpretación, arrogándose autoridad carismática sobre ello, por encima de Moisés en algunos casos, y por encima de las autoridades en todo caso.

    Me parece que juzgar esta actitud como “blasfema”, depende del punto de vista. Desde un punto de vista objetivo, no lo era, pues Jesús buscaba la total fidelidad al sentido auténtico de la Torá, en línea con el profetismo judío. Lo que sí contradecía claramente era al punto de vista de las autoridades judías, que interpretaban la Torá a su manera y la aplicaban según su conveniencia; estas eran las blasfemas, en realidad.

    El punto de vista cristiano, que es el nuestro, se basó en la experiencia de la Resurrección para deducir que Jesús había actuado con la sabiduría y autor...

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 30.10.12 | 08:11

    Galetel, Eduar, Antolín...A los tres muchas gracias. No sé si he acertado en resumir la historia de Jesús para una revista de la línea (de la idea) de "muy interesante", que desea entender a Jesús en un plano de maravilla y gnosis. He insistido en la historia real, que es el lugar donde para los cristianos está Dios... Vosotros seguís en esa línea Gracias.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 30.10.12 | 05:03

    ...no obstante,hay una cuestión relevante,compleja, e incluso inquietante,a efectos teológicos que no podemos echar en saco roto,y es la imputación de blasfemia,que no cabe reducir a una mera excusa o añagaza..

    Anás,Caifás y su camarilla serían todo lo canallas que queramos,y parece que sí lo eran,pero no en vano Pablo va a situar el meollo del problema no en tal "canallez"sino en la Ley misma.Y de hecho lo que los cristianos acabaron,acabamos,afirmando sobre Jesús resulta a efectos de la Ley y la concepción religiosa judía,incluso hoy en día,en verdad,repito,en verdad,una blasfemia,aparte la puntual condición canalla de aquellos personajes.No digamos ya el Evangelio de Juan,en él Jesús es una auténtica "blasfemia andante".

    Es algo que no puede dejar de ser reflexionado en toda su problemática amplitud y complejidad y,desde luego,afrontado sin tapujos en el eventual,y por otra parte necesario,diálogo entre judíos y cristianos.

    Saludos,Galetel.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 30.10.12 | 04:38

    Para empezar,dos pequeñas anotaciones al margen.La primera simplemente anecdótica,lo del calificativo de el Exiguo aplicado a Dionisio tengo entendido que se debe a su baja estatura,y sí,en efecto parece que se quedó corto a la hora de situar el año de nacimiento de Jesús.Respecto a Nieztsche,en su obra última,"Ecce Homo",obra fascinante donde recopila y resume su filosofía y donde ya,al final sobre todo,se apuntan rasgos de delirio,lo que justo en el final mismo plantea es una especie de reto o desafío en´toda regla,Dionisos contra el Crucificado,él mismo identificándose con Dionisos.

    De hecho,el tema de este comentario se refiere a lo expuesto por Galetel.Ya he manifestado en otras ocasiones que en el relato cristiano pueden caber varias significaciones o capas,varios "meollos",complementarios y no contradictorios entre sí pero diversos.Válida creo que es la explicación que ofrece Galetel del interés de Caifás y Pilatos por prevenir disturbios,no obstante

  • Comentario por eduar 30.10.12 | 01:07

    El ejecutor fué Roma y Pilato actuó en puro trámite sin remordimientos. La solución de Caifás no había sido consensuada por el Sanedrín en reunión ordinaria y por mayoría. Más vale muera uno que no un pueblo entero Jn 11,50

    El ideal del Reino traía problemas a su status

  • Comentario por eduar 30.10.12 | 00:59

    Galatel la cuestión está en q los ladrones crucificados con Jesús,eran más bien guerrilleros.El Bar-Abba absuelto, no lo fué.Jesús no implicó a sus discípulos a derramar sangre,Caifás vió q la condena a crucifixión Dt 21,23 maldito el colgado a los ojos d YHWH manchaba su misión y legado.El ideal del Reino traía problemas a su status
    Opino q tras la muerte del Bautista,su grupo se dividió en dos.La mayoría con Bar-Abba vengar a su maestro optaron por guerras de guerrilla,la minoría con Jesús que mantuvieron la práctica del bautismo siguiendo el Jordán.
    Cuando los d Barrabás comenzaron a guerrerar,esto se extendió y manchó d sospecha a los seguidores d Jesús.La salida era dejar d bautizar y optar por novedad d ir a los desamparados del Reino, clamando justicia.El retiro al desierto,se debe entender como una prueba d liderazgo mesiánico
    La posible relación y diferente signo entre los dos grupos surgidos del Bautista,se aprecia en Lc 13,1-5

  • Comentario por galetel 30.10.12 | 00:53

    de la creencia general del judaísmo apocalíptico en la resurrección de los elegidos, justos judíos”.

    3.-Lo que dedujeron los discípulos acerca de la relación entre Jesús y Yahvé, a partir de la experiencia de su resurrección y del recuerdo de su vida y muerte, apoyados en las Escrituras.
    Acerca de la constancia de ello en el himno prepaulino de Filipenses, escribe Piñero: “Pablo recibe ya una herencia que sitúa a Jesús en la esfera de lo divino: Cristo resucitado tras su muerte en cruz tiene un poderío cósmico (v. 10: poder terrestre / celeste / subterráneo); es Dios. Al ser heredada, no sería ésta una teología que se invente Pablo partiendo de la nada. Todo consiste en aplicar a Jesús, porque se cree que es así, lo que antes oscuramente la Escritura había dicho de la Sabiduría divina. Cristo es esa Sabiduría encarnada. Humillada al encarnarse y sufrir por la humanidad; pero luego exaltada al cielo y victoriosa tras su sacrificio.”

  • Comentario por galetel 30.10.12 | 00:51

    Calando más hondo, el MEOLLO DEL MEOLLO, está en estos tres puntos:

    1.-Lo que era para Jesús cumplir la Torá en toda su profundidad.
    “Amarás al Señor tu Dios con todas tus fuerzas, y amarás al prójimo como a ti mismo”, como dos mandamientos unidos consecutiva e inseparablemente. Sobre el desarrollo jesuánico de sus consecuencias en relación a las prescripciones y prácticas de la Ley judía, escribió Piñero: “Jesús estaba siempre intentando buscar la voluntad profunda de Dios. En ese sentido pudo creerse el Jesús histórico superior en algún momento a Moisés mismo”.

    2.-Lo especial que fue para sus discípulos la creencia en su resurrección.
    A pesar de haber sido condenado Jesús a instigación de las propias autoridades judías en nombre de la Torá, a pesar de haber sido abandonado aparentemente por Yahvé, como dice Piñero: “Lo notable, sin embargo, en sus seguidores, fue creer en la resurrección única de Jesús fuera de ese contexto de la creencia gener...

  • Comentario por eduar 30.10.12 | 00:25

    - Asociar a Jesús el título de Justo 1Jn 2,1.29; 3,7 rasgo paulino y ser víctima propiciatoria además por los pecados del mundo 1Jn 2,2. La situación especial del mandamiento del amor de la comunidad del IV Jn 13,34-35 que bajo la experiencia con el D.Amado conoció a Jesús, ha profundizado el mandamiento del amor paulino de base Gál 5,13-14 y 1Cor 13.
    El estilo de vida comunitario orientado a este mandamiento Jn 1,17 3,4-15; 4,20-24 sustituía los mandamientos conferidos a Moisés. Mientras ahora insta con actitud repetitiva a su observación 1Jn 5,3 e incluyendo a "jóvenes" para recién conversos gentiles leyes de noé 1Jn 2,16
    La observación de los mandamientos no solucionaría el gran problema, que consistía en la pérdida de legitimidad del presbítero como único intérprete del Paráclito. Los secesionistas Jn 1,12-13 pensaban que eran también predestinados para revelar los secretos del Paráclito

  • Comentario por galetel 29.10.12 | 23:42

    en base a lo que sabían de la predicación de Jesús.

    Los discípulos de Jesús creyeron en su resurrección especial, a pesar de todo. Nada menos que a pesar de que las autoridades judías –hasta las nacionalistas- hubieran instigado su condena a muerte en nombre de la Torá y a manos de los opresores paganos, y -sobre todo- a pesar de que Yahvé no lo hubiera impedido. Esto cambió radicalmente sus concepciones acerca de la Torá y la legitimidad de las autoridades judías, y acerca de Yahvé y su “modus operandi”. De ahí nació el cristianismo y su manera de interpretar teológicamente lo que ocurrió.

  • Comentario por galetel 29.10.12 | 23:41

    tampoco Pilato quería desórdenes durante las fiestas, simplemente; y se fió de la información que le proporcionó Caifás; eso es todo. No es que supusiera que Jesús representaba un peligro para el poder romano, sino simplemente representaba un riesgo de disturbios indeseables que era su responsabilidad evitar.

    Aunque el motivo real de Caifás y de Pilato fuera prevenir disturbios durante las fiestas, que ellos tenían responsabilidad de evitar, tuvieron que buscar un motivo más importante para dar apariencia de legalidad a la condena ante sus posibles críticos (los sanedritas para Caifás, las leyes romanas para Pilato). Lo encontraron en la pretensión de Jesús, que presentaron desde el punto de vista judío como arrogancia suma sobre la Ley de Moisés, y desde el punto de vista romano como “lesa majestad” por pretender ser rey de los judíos. Probablemente ambos “motivos justificatorios”, merecedores de la pena capital, fueron idea de Caifás y de su clan saduceo, en base a lo q...

  • Comentario por galetel 29.10.12 | 23:40

    los romanos no estaban prevenidos contra unas ideas religioso-políticas tan ajenas a su mentalidad, predicadas lejos de su control directo. El supuesto temor de Pilato es una creación posterior del evangelista cristiano.

    El temor fue de Caifás y su clan saduceo, pero no a perder su poder directamente a causa de Jesús, sino a los disturbios que su predicación pudiera causar en el caldeado ambiente nacionalista judío de las próximas fiestas de Pascua. Esta sí era una capacidad real de Jesús, por su posible influencia popular; y Caifás temía las consecuencias en forma de sangrientas represiones romanas. Pilato no estaba enterado del peligro que podía representar Jesús para el orden público en Jerusalén; Caifás se lo hizo saber, y por eso Pilato lo condenó como sedicioso; sólo por eso.

    No se trató de que Pilato quisiera hacer un favor a Caifás. Pilato y Caifás colaboraron bien durante sus respectivos mandatos, pero no se trataba sólo del interés de Caifás; tampoc...

  • Comentario por galetel 29.10.12 | 23:38

    Por eso, el afán de Jesús para liberar a Israel no iba por el lado del enfrentamiento militar antirromano, sino por el lado de predicar la interpretación y cumplimiento cabales de la Torá, en toda su profundidad, a juicio del propio Jesús. Esta pretensión personal de Jesús fue lo que lo enfrentó con otros rabís y fariseos judíos, lo que lo enfrentó con muchas prácticas religioso-políticas del judaísmo de su tiempo, y causó finalmente que incluso aquellas autoridades judías que no eran colaboracionistas prorromanas sino partidarias del nacionalismo, no quisieran defender a Jesús del plan saduceo de entregarlo a Pilato para evitar disturbios durante las fiestas.

    Jesús y su movimiento no representaban ninguna amenaza real para el poder romano o judío, en su época y circunstancia. Eran demasiado insignificantes. Hasta los últimos días de su ministerio, Jesús sólo había difundido sus ideas en el insignificante y remoto ámbito rural galileo, bajo administración herodiana; los ro...

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