El blog de X. Pikaza

Dom 12 2 12. (a) El leproso, un maestro de Jesús

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Dom 6 tiempo ordinario. Ciclo B. Mc 1, 39-45. Éste es uno de los textos más significativos del evangelio de Marcos, por tres razones principales, que iré presentando en los tres posts que siguen:

a. "Milagro escandaloso", porque Jesús cura, es decir, introduce en su comunidad a un hombre impuro, un rechazado social. ¿Qué pureza tiene una Iglesia donde caben los manchados?

b. "Milagro extraño", porque Jesús se irrita y se enfada con el leproso curado, y le manda mantener silencio y presente a los sacerdotes. ¿Qué sentido tiene un Jesús airado?

c. "Milagro contraproducente", porque el curado obedece a Jesús al desobedecerle… ¿Cómo se puede ser eso...? ¿Será que el leproso tiene que enseñar algo Jesús?

En la revista RS 21, donde colaboro habitualmente, evoqué hace tiempo este milagro por su actualidad y ahora lo vuelvo a destacar. Lo haré en tres días, con una lectura reposada del tema, y retomaré su sentido conjunto el cuarto día.

Queden los amigos de mi blog con este leproso de Jesús, un hombre (un caso) extraño, escandaloso, provocador. Buen fin y comienzo de semana a todos. Si seguimos expulsando a los leprosos de diverso tipo acabaremos "manchándonos" destruyéndonos todos

Texto: Mc 1, 39-42.

39 Y se fue a predicar en sus sinagogas por toda Galilea, expulsando los demonios. 40 Se le acercó un leproso y le suplicó de rodillas: Si quieres, puedes purificarme. 41 Y, compadecido, extendió la mano, lo tocó y le dijo: Quiero, queda puro. 42 Al instante desapareció la lepra y quedó puro.

Jesús por aldeas y caminos

Jesús ha empezado a proclamar el evangelio “en las aldeas” o poblaciones vecinas (la palabra kômopoleis, de 1, 38, significa poblados de campo, sin murallas, ni entidad administrativa propia), centrándose de un modo especial en las “sinagogas”, empalmando de esa forma con el judaísmo legal (representado por aquellos que estudian la Ley, con los rabinos). Esto significa que empieza dentro de la institución, pero no en Jerusalén o en las ciudades, sino en pueblos pequeños.

De esa forma camina por las poblaciones campesinas, iniciando una misión rural, centrada en las sinagogas “de ellos”, es decir, en los lugares donde se reúnen hombres y mujeres, recreando el judaísmo en unos años que están siendo básicos para el surgimiento del nuevo Israel rabínico. En esas pequeñas poblaciones (kômopoleis), aldeas o grupos de cortijos, va expandiendo Jesús su mensaje, fijándose de un modo especial en los posesos; por eso, como única nota de su enseñanza, se dice que “iba expulsando demonios” (ta daimonia ekballôn), como si quisiera limpiar las sinagogas del entorno rural de Galilea, completando así la obra iniciada en la sinagoga de Cafarnaúm (cf. 1, 23-28).

Jesús aparece así como un “exorcista con programa mesiánico”, es decir, como un experto en cuestión de posesos, caminando por el entorno de Galilea, como si los endemoniados formaran el problema principal de sus sinagogas rurales, de manera que las iba recorriendo de un modo organizado, para liberarles de sus males. Pues bien, en este contexto se habla del leproso (1, 40). Jesús no fue a buscarle, quizá pensaba que todo lo que se podía hacer debía hacerlo en las sinagogas, que eran las “casas de todos” (donde abundaban de un modo especial los posesos).

Un leproso fuera de los caminos normales

Pero entre sinagoga y sinagoga, atravesando por el campo, se le acercó un leproso, con quien (al parecer) no contaba, echándose a sus pies de rodillas (gonypetôn), como adorándole, para exponerle su caso y decirle: “si quieres… (ean thelês) puedes purificarme” (katharisai).

Este leproso conoce su mal por experiencia personal y social, pues la misma Ley le ha expulsado, de manera que no puede albergar ninguna esperanza de Reino, pues ha de habitar fuera de las poblaciones (como Cafarnaúm), pero también fuera de las aldeas y de sus sinagogas, de manera que no puede aprender la Ley, ni escuchar el mensaje que Jesús está sembrando precisamente en ellas, al curar a los endemoniados. Él aparece en el último escalón de la sociedad o, mejor dicho, fuera de ella, sin esperanza alguna.

Está fuera del círculo social de Galilea, pero la “fama” de Jesús ha llegado a sus oídos (como supone 1, 28) y así puede pedirle algo que éste no había proyectado: que le devuelva la pureza social y religiosa.

Jesús no ha ido a buscarle directamente, sino que es el leproso el que viene y le muestra su necesidad, puesto de rodillas, como ante un Dios (un delegado de Dios).

Este leproso sabe más que Jesús (al menos conforme a la dinámica del texto). Ha comprendido que el proyecto de Jesús (centrado por ahora en los posesos) debe extenderse también a los leprosos, expulsados de la comunidad de Israel por su impureza. Por eso se atreve a ponerse a pedirle su ayuda, de manera que podemos decir que ha entendido quizá mejor que Jesús su poder de sanación.

No es simplemente un enfermo, sino un expulsado religioso (el mismo sacerdote le ha arrojado fuera de la comunidad de los limpios de Israel), de forma que todos le toman como fuente de peligro y como causa de impureza para la buena familia israelita, conforme a una ley regulada por sacerdotes, que tienen poder de expulsar del “campamento” (de la vida social) a los leprosos y de readmitirlos, si es que se curan, tras examinarlos “fuera del campamento” (es decir, fuera de las ciudades) y de cumplir los ritos y sacrificios prescritos en el templo. Más que enfermo, es un excomulgado en el sentido fuerte del término, y sólo el sacerdote tenía el poder de integrarlo de nuevo en la comunidad, observando su piel y mandándole cumplir los ritos sagrados (Lev 13-14).

Para que el conjunto social mantuviera su pureza, los leprosos debían ser arrojados fuera del “campamento”, es decir, del espacio habitado. No les podían matar (el mandamiento de Dios lo prohibía), ni les encerraban en lo que hoy sería una cárcel u hospital para contagiosos, pero les expulsaban de las ciudades y núcleos habitados (como al chivo expiatorio de Lev 16), y así vivían apartados de la sociedad. Según eso, no podían orar en el templo, ni aprender en la sinagoga, ni compartir casa, mesa o cama con los familiares sanos, sino que eran apestados, una secta de proscritos.

Desde ese fondo se entiende la escena, que empieza con el gesto del leproso que viene y ruega (1, 40), puesto de rodillas (gonipetôn, como precisan los mejores manuscritos), diciendo a Jesús “si quieres, puedes purificarme”, poniendo su caso y su causa en sus manos. Quizá Jesús no se había detenido a pensar en el problema, ni conocía el poder que este leproso le atribuye (¡si quieres puedes limpiarme!), ni sabía cómo desplegarlo, asumiendo en su misión la tarea de “purificar” a los leprosos (el texto emplea la palabra katharisai, que propiamente hablando no es curar, sino purificar, limpiar).

Un leproso que enseña a Jesús

La iniciativa no parte de Jesús, sino del leproso que le dice lo que ha de hacer (¡si quieres puedes purificarme!), despertando en él una nueva conciencia de poder, que desborda las fronteras del viejo Israel sacerdotal.

Este leproso empieza siendo un "maestro de Jesús...", a quien le dice que puede curarle. Ciertamente (conforme al relato de Mc), él ha podido oir que que Jesús había curado al poseso de 1, 23, esclavizado por un espíritu impuro (akatharton). Pues bien, él deduce (y deduce bien) que, si Jesús pudo “purificar” o limpiar a a un poseso, podrá purificarle también a él, declarándole limpio y realizando algo que, según Lev 13-14, sólo podían hacer los sacerdotes, cuando declaraban puros a los leprosos previamente curados.

El poseso-impuro había gritado, desafiando a Jesús. Este leproso-impuso le ruega, puesto de rodillas, sabiendo que él, Jesús, tiene autoridad de Dios, por encima de los sacerdotes.

Sólo a partir de aquí se entiende la acción de Jesús, que nos sitúa en el centro de la máxima “inversión” del evangelio: Jesús, que, en un sentido, ha recibido todo el poder de Dios (que le ha llamado Hijo y le ha ofrecido su Espíritu: 1, 11-12), aprende a utilizar a utilizar ese poder a través de este leproso, que aparece así como su maestro, diciéndole lo que puede hacer y poniendo en marcha un proceso curativo que culminará en la Pascua.

Como dice el libro de los Proverbios... el necio no aprende de nadie, ni siquiera del sabio. El sabio, en cambio, puede aprender de todos, incluso de un necio...

Evidentemente, Mc no presenta a este leproso como "necio", sino como alguien que conoce su situación y que se la dice a Jesús, pidiéndole que le cure. Por su parte, Jesús aparece como sabio por excelencia, pues aprende aquello que le dice el leproso, se pone en su situación y le cura, como seguirá mostrando esta historia impresionante, que muestra la gran "inversión mesiánica" de Jesús, que no ha venido a triunfar con los fuertes y sanos, sino a convertirse en solidario de los enfermos (él tomó nuestra debilidades...), curando a los leprosos.

Éstos son los tres aspectos de la acción de Jesús (1, 41).

1. Conmoción interior: compadecido (splagnistheis). Esta palabra se encuentra enraizada en la confesión de fe de Israel, que se expresa cuando, tras haberse roto el primer pacto (cf. Ex 19-24) por infidelidad del pueblo, que adora al becerro de oro (Ex 32), Moisés sube de nuevo a la montaña y escucha la palabra de perdón de Dios que se define como “aquel que está lleno de misericordia y compasión” (Ex 34, 6). Pues bien, ella marca el principio de la transformación de Jesús, que aparece así como portador de esa misma compasión de Dios.

Ciertamente, el texto griego de Ex 34, 6 LXX no emplea la palabra splagnistheis de Mc 1, 41, pero utiliza otras equivalentes que expresan la hondura del “rehem” de Dios, su conmoción interior ante la pequeñez y dolor de los hombres. Pues bien, según Marcos, Jesús ha sentido esa misma “conmoción interior” de Dios ante el leproso, una compasión-misericordia que brota de su entraña . Jesús aparece así como el que "aprende por dentro", al situarse en el lugar del leproso, al que cura.

− Gesto: Extendió la mano y le tocó. Movido por su compasión (que es como la de Dios: cf. Ex 34, 6), Jesús desoye la ley del Levítico, que prohibían “tocar” a los leprosos, bajo pena de impureza. Expresamente rompe esa ley que separa a puros de impuros, iniciando un movimiento que marcará desde aquí toda su vida, aprendiendo la “lección” del leproso que le pide que le limpie (que le purifique), dejándose conmover en sus entrañas (¡como se conmueve Dios!). De esa forma hace algo que nadie habría osado hacer, sino sólo el sacerdote, y no para curar/purificar, sino sólo para certificar una curación que se había realizado antes.

Jesús extiende la mano y toca expresamente al leproso, sabiendo que, en línea de ley, ese contacto va a mancharle (haciéndole impuro ante la Ley), pero sabiendo también y, sobre todo, que él puede y debe purificar al leproso. Él ha “levantado” (ha resucitado) ya a la suegra de Simón (1, 31), y ahora hace algo todavía más profundo: toca con su mano al leproso (haptomai), ofreciéndole así su contacto personal. Esta mano de Jesús que toca al leproso es la expresión de una misericordia que transciende las leyes de pureza del judaísmo legalista, es signo de la piedad de Dios, que ama precisamente a aquellos a quienes la ley expulsa. Sentir es tocar, conocer es tocar... y tocar significa aceptar, solidarizarse, curar...

− Palabra: Y le dice ¡quiero, queda limpio! (1, 41b). Esa palabra ratifica la misericordia anterior y despliega el sentido del contacto de la mano. El leproso le ha dicho ¡si quieres! (ean thelês) y Jesús le ha respondido, cumpliendo así su petición, de manera que su palabra marca la novedad y el poder del evangelio: quiero, sé puro (thelô katharisthêti).

A través de este querer de Jesús, expresado en primera persona (¡quiero!) viene a expresarse la voluntad creadora de Dios.Éste es el querer de Dios, en el doble sentido castellano (y en el fondo griego) de amor y desear. Querer es comprometerse, en gesto solidario. Así es Jesús, el hombre solidario y cercano, capaz de liberar con su toque (mano) y con su voluntad (querer, amor) a los leprosos.

Jesús, sanador de leprosos

La misericordia, el contacto físico y la palabra purificadora de Jesús llegan a la hondura del enfermo, que antes se hallaba expulsado de la sociedad sagrada. Jesús invierte así el proceso de expulsión de la ley, acogiendo (¡purificando!) al leproso y oponiéndose a una norma básica del judaísmo sinagogal. No se limita a esperar y observar, como deben hacer los sacerdotes, para sancionar una curación ya realizada (cf. 1, 44; Lev 14, 3), sino que escucha la necesidad del impuro y le acoge, ofreciéndole su contacto corporal y su palabra, abriendo un espacio de pureza (salud, dignidad, humanidad) en su nueva familia mesiánica. En este contexto se plantean dos cuestiones que son importantes, aunque no esenciales, para entender el movimiento de Jesús.

1. El carácter físico de la enfermedad. El texto dice que aquel hombre era un leproso (lepros), una palabra que, en sentido general no se aplica sólo (ni fundamentalmente) a lo que hoy llamamos “lepra” (dolencia producida por el bacilo de Hansen, que entonces no se conocía), sino a diversas afecciones de la piel, desde un tipo de soriasis hasta lo que suele llamarse “achaque de escamas” o ictiosis, que se muestra en la piel de algunas personas. Por eso, hay comentaristas que prefieren prescindir de esa palabra “lepra”, empleando otras (como enfermedad de escamas).

Pienso, sin embargo, que por tradición y simbolismo, es preferible decir lepra en sentido popular, pues ella engloba varias enfermedades de la piel que, en opinión de los judíos piadosos, hacían impuros a los hombres, hasta el extremo de que ellos tenían que vivir fuera de la comunidad social y religiosa.

2. El tipo de curación producida. El texto dice que “de pronto desapareció la lepra y quedó puro” (con un verbo en pasivo divino: ekatharisthê: Dios le hizo puro). Evidentemente, Marcos está pensando en un “cambio externo”, y así supone que la piel del enfermo tomó otra apariencia, como si quedara seca o se le cayeran las escamas. Pero, dicho eso, debemos añadir que la palabra central que aquí se emplea no es “se curó” (iathê), sino “quedó puro” (ekatharisthê). Es como si el mismo Dios, por medio de Jesús, le hubiera declarado limpio, como en el caso en que el mismo Jesús de Marcos dirá más adelante que Jesús “declaró limpios/puros todos los alimentos” (7, 19, con el mismo verbo: katharidsôn).

Según este pasaje, Jesús curó a un sólo leproso (a un hombre impuro), declarando que era “puro”. De esa forma declaró, en el fondo, que todos los leprosos (como todos los alimentos en 7, 19) son humanamente limpios, superando así los tabúes y las divisiones de purezas e impurezas que expulsaban a ciertos hombres y mujeres de la sociedad.

Nos hallamos ante un gesto que resultaba, tanto entonces como ahora, socialmente inaudito. Este leproso, al que Jesús ha curado, desencadena una nueva visión de la vida humana, en plano social y religioso, superando la ley “religiosa” del templo de Jerusalén... y casi todas las leyes religiosas que ha seguido inventado un tipo de cristianismo domesticado en clave sacral y social.

BIBLIOGRAFIa GENERAL, ADEMÁS DE COMENTARIOS A MARCOS

Cf. E. Estévez, Prácticas de misericordia: Reseña Bíblica 14 (1997) 23-34.
Sobre el trasfondo bíblico del tema, cf F. Asensio, Misericordia et Veritas. El Hesed y 'Emet divino, su influjo religioso-social en la historia de Israel, Herder, Roma 1949; I. M. Sans, Autorretrato de Dios, Deusto, Bilbao 1997. Desde una perspectiva teológico-social (comparando lepra y homosexualidad), cf. J Alison, Cristología de la no-violencia, Sec. Trinitario, Salamanca 1994; El retorno de Abel. Las huellas de la imaginación escatológica, Herder, Barcelona 1999; Una fe más allá del resentimiento. Fragmentos católicos en clave gay, Herder, Barcelona 2003). Desde una perspectiva de experiencia interior, menos vinculada a lo social, cf. O. González de C., La Entraña del Cristianismo, Secretariado Trinitario, Salamanca 1998; C. Roccheta, Teología de la ternura. Un evangelio por descubrir, Secretariado Trinitario, Salamanca 2001. Desde una perspectiva integral, que vincula lo espiritual lo social, cf. M. Legido, Misericordia entrañable, Sígueme, Salamanca 1987, 428-429; J. Sobrino, El principio misericordia, Sal Terrae, Santander 1992.

45 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Juanjo 12.02.12 | 07:57

    Xavier, hay una idea expuesta en el libro de J.A. Pagola sobre el evangelio de Marcos a la que le estoy dando vueltas. Dice que el leproso, no pide ser curado, sino "quedar limpio" Es decir, quedar puro, para la sociedad, ser aceptado a pesar de su enfermedad, dejar de ser un impuro, y poder no ser un marginado ni excluido. Otra cosa es que Jesús no solo lo declara puro sino que además lo cura, le quita "la lepra", las dos cosas, pero el leproso solo pedíria ser aceptado. ¿Qué te parece esta idea?

  • Comentario por sofía 11.02.12 | 11:15

    El comentario de Galetel terminaba en "males físicos"
    Olvidé cerrar las comillas, pero el resto no era opinión de galetel, sino exclusivamente mía, desde Respecto a los milagros...:
    Respecto a los milagros, en lo que estamos todos de acuerdo es en que hay muchas cosas de las leyes naturales que desconocemos. En todo caso, lo curó Jesús, por el medio que sea y que nosotros llamamos milagro, que se puede discutir en otro lugar si es con suspensión o sin ella.
    En cuanto a Jesús, si no fuera Dios no sería PLENAMENTE representante de Dios (Padre), es uno con el Padre, pero no es el Padre, es el Hijo (Dios)
    Saludos cordiales y os espero en el otro post, si acaso.

  • Comentario por sofía 11.02.12 | 09:51

    (sigue Galetel)
    posibilitar después la acogida, curando en consecuencia el mal social.
    Una interpretación metafórica del texto, que pretenda enseñar la acogida a los marginados sociales a pesar de sus males físicos, no debiera obviar la necesidad de hacerlo curando esos males físicos, en hospitales y sanatorios por ejemplo, para hacer así posible su integración social.
    Y no debiera interpretarse que Dios, mediante Jesús, nos enseña la curación de los males morales sin ofrecer él por su parte la curación de los males físicos.
    Respecto a los milagros, en lo que estamos todos de acuerdo es en que hay muchas cosas de las leyes naturales que desconocemos. En todo caso, lo curó Jesús, por el medio que sea y que nosotros llamamos milagro, que se puede discutir en otro lugar si es con suspensión o sin ella.
    En cuanto a Jesús, si no fuera Dios no sería PLENAMENTE representante de Dios (Padre), es uno con el Padre, pero no es el Padre, es el Hijo (Dios)

  • Comentario por sofía 11.02.12 | 09:38

    De acuerdo con esto:
    galetel 10.02.12 | 10:33

    No creo que la intención del evangelista fuera presentar a Jesús como reformador de una marginación socio-religiosa injusta, sino ante todo como curador de un mal físico: una terrible enfermedad.
    La marginación social que en esa época se aplicaba a los enfermos de alguna afección de las englobadas en la palabra traducida “lepra” (no necesariamente, ni probablemente, la causada por el bacilo de Hansen), era una medida justa, preventiva del contagio. Es equivocado, a mi juicio, pensar que el evangelista quería presentar a Jesús como partidario de revocar esta dolorosa medida social que causaba mal moral en prevención de mayores males.
    No es posible pensar que Jesús quisiera, en nombre de Dios, que se acogiese socialmente a un enfermo contagioso sin haber sido curado previamente de su peligroso mal físico. Precisamente, lo que hizo Jesús, en representación de Dios, fue curar el mal físico primero, para posibilita...

  • Comentario por Iñigo 11.02.12 | 01:11

    Para Galetel:

    Creo que acerca de la posibilidad real de los milagros divinos, hay que darle la razón a Renée.

    La palabra "Resurrección" no es la única desde la cual podemos acercarnos a Cristo. También está la "Transfiguración" (procedente de un acontecimiento real, presenciado por los apóstoles Pedro, Juan y Santiago), que veo incluso más aplicable en el caminar de la vida cotidiana; hasta llegar finalmente a la "Resurrección" (o la "Asunción", si queremos verlo desde otra perspectiva, la de la Virgen María).

    El propio conocimiento científico del Universo, viendo p.ej. la enorme magnitud de las temperaturas en los primeros segundos del Big Bang (donde la "energía" predominaba sobre la "materia"), puede darnos una idea de la trascendencia del poder divino.

    Creo que desde este punto de vista, Galetel podrá conciliar el "conocimiento emergentista" del Universo, con la existencia de los milagros divinos.

  • Comentario por Renée 10.02.12 | 18:33

    Algo más, Galetel: Yo puedo "representarte" sin ser jamás Galetel. Puedo actuar en tu nombre, pero definitivamente no soy tú.

    Jesús no "representa a Dios". Sencillamente ES DIOS. Por tanto no aplica el término "representante" por ser equívoco.

  • Comentario por Renée 10.02.12 | 18:31

    Galetel, como comprenderás, lo que diga o deje de decir J. P. Meier me tiene sin cuidado, menos todavía por el entuerto que se provocó por su causa en un post anterior.

    intervenciones milagrosas que significaran contradecir la autonomía de su creación"

    Pues no sé cómo podría Jesús arreglárselas para multiplicar los panes, sanar leprosos en segundos y resucitar a un muerto de cuatro días de fallecido. A eso súmale Su concepción milagrosa y Su misma Resurrección. Si eso no es "contradecir la autonomía de su creación" , no sé qué es.

    Aclaremos: La Creación es eso: CREATURA. Me da la impresión de que algunos creen que Dios es el servidor y no El Amo Amoroso de la misma. La Creación no está por encima de Quien rige las leyes de ésta, las cuales pueden ser SUSPENDIDAS O SIMPLEMENTE OBEDECER A OTRAS QUE DESCONOCEMOS.

    No olvides, Galetel, que el conocimiento humano tiene un límite. No conocemos TODAS las leyes naturales. Y menos conocemos el ...

  • Comentario por galetel 10.02.12 | 17:50

    Renée:
    No creo que Dios haya hecho nunca, ni siquiera mediante Jesús (que es Dios-Hijo precisamente por ser el representante pleno de Dios), intervenciones milagrosas que significaran contradecir la autonomía de su creación. Creo que Dios acaba con el mal físico y moral de todas y cada una de las personas, sí, pero lo hace en la Resurrección por/con/en Jesucristo, no de otra manera. Jesús hizo históricamente curaciones y exorcismos que NO fueron intervenciones milagrosas privilegiadas de Dios, sino signos de la Redención que obraría para todos conjuntamente, aunque personalmente para cada uno, en su Resurrección. Te recomiendo que leas el tomo II/2 de “Un judío marginal” de J.P. Meier, sobre los milagros de Jesús.
    Saludos cordiales.

  • Comentario por Renée 10.02.12 | 16:39

    Algo más, Galetel: Jesús pasó todo Su ministerio haciendo "curaciones privilegiadas". ¿Has olvidado la cantidad de enfermos, algunos con nombre y apellido, que fueron curados por Él? Y ni qué decir de los muertos resucitados.

    Recuerda esto: No fuimos creados en serie: CADA UNO DE NOSOTROS ES MUY ESPECIAL PARA DIOS. Si nadie más que uno solo existiera en el Universo, igual Cristo habría venido a redimirlo.

    Estamos demasiado acostumbrados a "perdernos en la masa". Son resabios de los colectivismo totalitarios de los que tanto bebieron los mal llamados "progresistas": Por esta razón muchas veces se olvida que Dios sólo sabe contar hasta uno, como bien recordaba André Frossard.


  • Comentario por Renée 10.02.12 | 16:29

    y lo cura, de una manera misteriosa que no necesita de intervención divina en realidad, pero lo parece"

    Galetel, el informe médico diría más o menos: "Por razones desconocidas y en menos de sesenta segundos, el bacilo de hansen fue eliminado y la regeneración celular se inició en forma espontánea hasta la desaparición de todo vestigio de la enfermedad".

    ¿Cómo se le llama a esto?


  • Comentario por Renée 10.02.12 | 16:24

    "Hace más de 20 años, viví un favor particular con la exposición del Santísimo (Presencia Real de Cristo), por lo que en base a mi experiencia personal, y no sólo el dogma (aunque éste confirma la experiencia vivida), no puedo estar de acuerdo contigo."

    No puedo creerlo, Iñigo: Yo también viví algo similar. Y dos veces.

    Por lo visto tenemos más cosas en común de lo que creíamos.

    "Precisamente, lo que hizo Jesús, en representación de Dios, fue curar el mal físico primero, para posibilitar después la acogida, curando en consecuencia el mal social."
    Totalmente de acuerdo. ¡Quién lo diría! Excepto en algo: Jesús no "representa": ES LA SEGUNDA PERSONA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, POR TANTO, ES DIOS.




  • Comentario por galetel 10.02.12 | 15:00

    No se calla: Dios anuncia aquí su intención de curar de todo mal, tanto físico como moral, mediante este caso particular; pero no quiere ser mal interpretado: no es un milagro de privilegio, sino un signo de la redención de todos.

  • Comentario por galetel 10.02.12 | 14:59

    Dios quiere curarnos a TODOS de los males físicos y morales, porque se compadece de todos. Pero no puede hacerlo interviniendo en contra de su propia creación autónoma.

    Ante el caso concreto de este pobre leproso, Jesús, como representante pleno de Dios, siente la compasión de Dios; pero también siente que, aunque quiere, no debe curar a este en concreto sin curar también a todos, pero esto significa acabar con el orden creado.

    “Si quieres, puedes” le dice el leproso; “aunque quiero, no puedo” le dice el respeto divino a la autonomía creada. Por eso hay conflicto en su interior, que se muestra en su “enojo” de verse compelido a hacer una curación privilegiada.

    La quiere, Dios lo quiere, no puede resistirse a la inmensa compasión que le produce este caso concreto en particular, y lo cura, de una manera misteriosa que no necesita de intervención divina en realidad, pero lo parece. Para que no lo parezca, lo empuja resoplando y lo manda callar.

  • Comentario por galetel 10.02.12 | 10:35

    Una interpretación metafórica del texto, que pretenda enseñar la acogida a los marginados sociales a pesar de sus males físicos, no debiera obviar la necesidad de hacerlo curando esos males físicos, en hospitales y sanatorios por ejemplo, para hacer así posible su integración social.
    Y no debiera interpretarse que Dios, mediante Jesús, nos enseña la curación de los males morales sin ofrecer él por su parte la curación de los males físicos.

  • Comentario por galetel 10.02.12 | 10:33

    No creo que la intención del evangelista fuera presentar a Jesús como reformador de una marginación socio-religiosa injusta, sino ante todo como curador de un mal físico: una terrible enfermedad.
    La marginación social que en esa época se aplicaba a los enfermos de alguna afección de las englobadas en la palabra traducida “lepra” (no necesariamente, ni probablemente, la causada por el bacilo de Hansen), era una medida justa, preventiva del contagio. Es equivocado, a mi juicio, pensar que el evangelista quería presentar a Jesús como partidario de revocar esta dolorosa medida social que causaba mal moral en prevención de mayores males.
    No es posible pensar que Jesús quisiera, en nombre de Dios, que se acogiese socialmente a un enfermo contagioso sin haber sido curado previamente de su peligroso mal físico. Precisamente, lo que hizo Jesús, en representación de Dios, fue curar el mal físico primero, para posibilitar después la acogida, curando en consecuencia el mal social.

  • Comentario por Iñigo 10.02.12 | 09:35

    Para CMR:

    1) La celebración de la Eucaristía, tal como ha sido instituida por Cristo, no es un acto violento, ya que las especies usadas son el pan y el vino. (No hay ningún sacrificio de animales.)

    2) Hace más de 20 años, viví un favor particular con la exposición del Santísimo (Presencia Real de Cristo), por lo que en base a mi experiencia personal, y no sólo el dogma (aunque éste confirma la experiencia vivida), no puedo estar de acuerdo contigo.

    Muchas verdades parciales tuyas son interesantes, pero con la Eucaristía (y también al hacer de Cristo un pecador que cuenta mentiras a los demás) que te permitiría encontrar la síntesis, estás equivocada.

    Saludos.

  • Comentario por Renée 09.02.12 | 23:38

    Maribel, mencione UN SOLO TÉRMINO SOEZ que yo haya escrito.

    No es mi estilo, señora. Y creo que ya aclaré lo suficiente lo del famoso y discutido "Xabicho".


  • Comentario por María 09.02.12 | 23:33

    Todo muy bien,como se aprende,perfecto aunque a veces no entienda mucho...;los leprosos son los marginados de la sociedad,y enfermos...felicidades cmr por tus comentarios sabe usted mucho y bien...

  • Comentario por Maribel 09.02.12 | 23:16

    Renée, lo suyo no es lenguaje enérgico, sino más bien prepotente y soez. Y eso, es más característico de los hombres.

  • Comentario por Renée 09.02.12 | 23:10

    Completo el penúltimo post:

    ¡Ojalá ese leproso llame a tu puerta con escamas y todo!!!

  • Comentario por Renée 09.02.12 | 23:08

    "ues ahora resulta que el Sr. Renée era señora.... "

    Lo vengo repitiendo hace semanas.

    "Eso de Sra. Picaza me suena a rancio. Aquí, las señoras nos llamamos por nuestros apellidos, no necesitamos de maridos para ser señoras"
    No sé el apellido de la esposa del blogger. Por eso la "pikasié".

    "Ese nombre no es usual y suena masculino y usted , la verdad, resulta masculina también en sus expresiones. De ahí la confusión."
    Renée Russo. Renée Zellweger, Renée O'Connor... No tienen pinta de hombres hasta donde sé.

    Y no sea machista. ¿Me está diciendo Ud. que sólo los hombres saben expresarse con energía; que son los únicos capaces de hacer notar los mil y un disparates que Xabier Pikaza acostumbra escribir en aras de pasar animadamente sus tertulias del café?

    No me decepcione, señora.



  • Comentario por Renée 09.02.12 | 22:54

    "Más que enfermo, es un excomulgado en el sentido fuerte del término, y sólo el sacerdote tenía el poder de integrarlo de nuevo en la comunidad, observando su piel y mandándole cumplir los ritos sagrados (Lev 13-14). "

    ¡Xabier, tú harías zapatear de rabia al mismísimo San Francisco!!!

    ¿NO TE ENSEÑARON EN EL COLEGIO QUE LOS SACERDOTES DEL ANTIGUO ISRAEL ERAN LOS ÚNICOS QUE EJERCÍAN LA MEDICINA?????

    "Según este pasaje, Jesús curó a un sólo leproso (a un hombre impuro), declarando que era “puro”. De esa forma declaró, en el fondo, que todos los leprosos (como todos los alimentos en 7, 19) son humanamente limpios, superando así los tabúes y las divisiones de purezas e impurezas que expulsaban a ciertos hombres y mujeres de la sociedad."

    Esto sí es una BURRADA . ¿Ahora insinúas que no hubo curación real, y que encima Jesús autorizó al leproso para que sin más caminara libremente por la calle???? ¡Ojalá ese leproso llame a tu puerta con...

  • Comentario por Maribel 09.02.12 | 22:51

    ¡Anda! Pues ahora resulta que el Sr. Renée era señora.... Lo dicho: refugio de especies raras.
    Por cierto, defiendo la razón, no al blogger. Eso de Sra. Picaza me suena a rancio. Aquí, las señoras nos llamamos por nuestros apellidos, no necesitamos de maridos para ser señoras, señora Renée. Y usted perdone por el equívoco. Ese nombre no es usual y suena masculino y usted , la verdad, resulta masculina también en sus expresiones. De ahí la confusión.

  • Comentario por Renée 09.02.12 | 22:41

    "Por eso se atreve a ponerse a pedirle su ayuda, de manera que podemos decir que ha entendido quizá mejor que Jesús su poder de sanación"

    Xabier, tus fans empiezan a cansarse con tanta tontería de corte blasfemo. Hasta Iñigo se está hartando de que presentes a Jesús como un pobre y triste ignorante, que no se conoce ni a sí mismo y menos la miseria humana. Poco más y afirmas que el Verbo Encarnado debería asistir a tus clases de teología para ver si aprende alguito contigo.

  • Comentario por Renée 09.02.12 | 22:30

    Pero en esto sí te concedo la razón: Jesús NO SE PARECE A MÍ, pues de ser así el mundo estaría frito.

    CMR, agradezco tu comentarios sobre mis post. Pero me temo que en Doctrina estás muy confundida, especialmente en lo que concierne a Jesús y a la Eucaristía. Te sugiero leas el Catecismo, con mayor razón si amas a Dios y a la Iglesia.


  • Comentario por CMR 09.02.12 | 22:29

    Es que decir la VERDAD, es raro .

  • Comentario por Renée 09.02.12 | 22:19

    Maribel: Al sidoso se le dice sidoso; al tuberculoso, tuberculoso; al canceroso, canceroso Y AL LEPROSO, LEPROSO, QUE ESE ES EL TÉRMINO "DESPECTIVO QUE UTILIZA EL BLOGGER. Así que no veo el problema

    Señora, bueno será que deje Ud. que el blogger se defienda solo si es que en verdad se siente ofendido. Ni la Sra. Pikaza haría tanto aspaviento. Y ya he dicho:Mi nombre es Renée, con doble e. Soy mujer. No me cambie el sexo.

    Iñigo: A los sidosos se les ha llamado más de una vez "los leprosos modernos" justamente por el trato que no pocos reciben. Lástima que existan tantos culpables de haberse contagiado por causa de la promiscuidad. Lo trágico de todo es que son precisamente muchos de éstos quienes aúllan por los pseuderechos que mencioné abajo y les importa un comino sus DEBERES. Deberían aprender de los leprosos de antaño, ante los que sí me quito el sombrero.

    Pero en esto sí te concedo la razón: Jesús NO SE PARECE A MÍ, pues de ser así el mundo e...

  • Comentario por CMR 09.02.12 | 21:53

    Para mí Dios es Señor de Todo, y DIOS ES DIOS.-

    Se me ha hecho ver a veces que Dios es santo, justo y honrado, y el Señor es satanas -Como separando la palabra y entidad de DIOS de la palabra y entidad de Señor.
    Dios ESPIRITU SANTO, JUSTO Y HONRADO, y El Señor, pues dice verdades , mentiras, etc.
    Y dice Jesús- No se puede tener a dos amos a la vez, porque se amara a uno, y se odiara o se dejara a otro- Y se me mostro que en el bien adorais a Dios , Y en lo equivocado al Señor. es decir que en la iglesia adorais a Dios y al diablo.- Eso se me mostro- No lo quereis creer, pues... es vuestro creer, que no quiere decir que sea cierto-
    Si algo de la escritura es VERDAD, por más que se mire en la escritura no se puede rebatir, porque es VERDAD, la VERDAD permanece, pero si es mentira, otras escrituras lo dicen- y no te estoy diciendo te digo esto porque lo digo yo, con respecto a la Biblia escritura, sino que " DIOS ESCRIBE DERECHO EN RENGLONES DIFERENTES "...

  • Comentario por Maribel 09.02.12 | 21:46

    Entre los despectivos comentarios del tal Renée sobre los "sidosos" y los del "iluminado" CMR sobre los "pecadillos" del profeta Jesús, este blog se está convirtiendo en una reserva protegida de especies raras.

  • Comentario por CMR 09.02.12 | 21:40

    Estimado Iñigo.
    Con respecto a la eucaristia, no he puesto lo que se me ha ocurrido a mí- He puesto, lo que se me ha pedido que ponga.- Si Dios te lo manifestara a tí, como me lo ha dicho a mí entonces comprenderias.-
    - Es Dios quién te pedira cuentas luego, con respecto a sus Mandamientos-
    ¿ Crees que es grato, ser cristiana, amar a tu iglesia, y parecer como una traidora a tu iglesia, cuando bien sabe Dios que no lo soy, sino que estoy poniendo lo que se me ha dicho que ponga ?
    Esto es dificil de creer, y por lo que he visto, tambien es dificil de que lo tomeis como verdad.
    En la iglesia se critica mucho los tiempos de Jesús diciendo " que los sacerdotes de antes no quisieron escucharlo, pero vosotros tampoco quereis escuchar"- Puedes decirme que no me puedo comparar con Jesús, y la verdad, pues nunca se me ocurrió tal cosa- Pero os digo, que lo que os he puesto no se me ha ocurrido a mí , que ha sido algo " increible", alomejor por eso no creeis,...

  • Comentario por CMR 09.02.12 | 21:19

    Malaquias- 2,7- Al sacerdote- ( obediente a Dios santo, justo y honrado) CORRESPONDE atesorar la ciencia ( saber y enseñar los temas de DIOS ) y a él se acude en busca de instrucción, porque el es el mensajero, representante de Dios-Señor.-
    Santiago 1,27- La practica religiosa buena delante de Dios consiste en GUARDARSE DE LOS VICIOS DEL MUNDO.- El que guarda la Ley ( Mandamientos de Dios ) y peca contra algún Mandamiento , se hace culpable de los Mandamientos que incumple.-

    2-Carta de San Pedro 2,4- Dios no perdonó a los pecadores ( malvados ) que no se arrepintieron de verdad de sus pecados, sino que los arrojó al infierno, y los encerro en las prisiones.-
    SANTIAGO 1,22- Cumplid los MANDAMIENTOS DE DIOS, y no os contenteis con escucharlos engañandoos a vosotros mismos.-

  • Comentario por CMR 09.02.12 | 20:58

    ¿ Que es nuestro cuerpo ?
    Malaquias 2,15- Carne animada por espiritu de VIDA-
    Juan 1,4- Y la VIDA, es la LUZ de los hombres-
    Si las obras que hacemos son buenas obras- se tiene luz y se es rico es espiritu- se esta en el bien
    Si las obras que se hacen son malas obras, pues se esta en tinieblas- se es pobre de espiritu.-
    - Proverbios- 10,11- Fuente de VIDA es la boca del justo. 10.17- El que acepta su instrucción va hacia la Vida.
    - Sacerdote SANTO- El que ofrece a Dios buenas obras de amor al projimo-
    -Sacerdote no santo- el que ofrece sacrificios que representen a personas o animales-

  • Comentario por Iñigo 09.02.12 | 20:49

    Estimada CMR,

    Con todo respeto, creo que estás equivocada con lo que dices acerca de la Eucaristía.

    Si nadie te ha dicho nada, es ante todo por tratarte con compasión, no porque no estés equivocada.

    En cuanto a los comentarios de Renée acerca de los "leprosos modernos", es lo mismo de siempre. La falta de "empatía", para entender desde dentro la realidad vivida por los demás.

    Saludos.

    PD1. Def. Empatía: Sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.

    PD2. Es cierto que Xabier Pikaza pone demasiado énfasis en el desconocimiento de Cristo de las necesidades humanas, como si a él también le faltara empatía con los demás.

  • Comentario por CMR 09.02.12 | 20:47

    Juan 3,21- El que practica la verdad, esta en la Luz, y sus obras son como Dios quiere.( buenas obras ).
    Juan 16,8- ESPIRITU SANTO- Cuando se comunique el Espiritu Santo demostrará al mundo en que esta el pecado, la justicia ( y lo que no es justo, ni esta bien) , y la condena( de las obras que no le gustan a Dios y Dios condena ).-
    2 Carta de San Juan - El AMOR- ( el verdadero amor ) consiste en que caminemos según sus MANDAMIENTOS DE DIOS.-
    Hebreos 5,15- No os olvideis de hacer el bien, buenas obras, estos son los sacrificios que agradan a Dios.

  • Comentario por CMR 09.02.12 | 20:34

    Sabiduria- 1,15- Porqeu la VERDADERA JUSTICIA, es INMORTAL- pero la INJUSTICIA , atrae la maldad.
    Sabiduria- 2,23- Porque Dios no creo al hombre para la incorrupción ( pecado , inmundicia, egoismo etc )
    y lo creo a imagen de su propio ser.-
    - 1 Carta de S. Pablo- 1,22- PURIFICAOS- por la OBEDIENCIA a la VERDAD-
    Mateo 5,16- Brille de tal modo vuestra LUZ delante de los hombres ( LUZ =sinceridad, verdad, buenas obras, honestidad, buena enseñanza ) que glorifiquen a DIOS, que esta en los cielos.-
    BARUC- 4,1- LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, LA LEY QUE PERMANECE ETERNAMENTE- ( A estas palabras son a las que se refiere JESÚS cuando habla en el nombre de Dios y dice " Mis palabras no pasaran" a los MANDAMIENTOS DE DIOS- Baruc 4,4 - Todos los que Guardan, cumplen los Mandamientos de Dios alcanzaran la VIDA.

  • Comentario por CMR 09.02.12 | 20:21

    Y es que para tener VIDA, LUZ- ILUMINACIÓN-VERDAD-BUEN CAMINO-
    Mateo 19,17- Si quieres entrar en la VIDA, GUARDA ,CUMPLE LOS MANDAMIENTOS DE DIOS.-
    Juan 4,24- Dios es ESPIRITU, y sus adoradores han de adorarlo en Espiritu y en verdad-
    - Y Jesús fue profeta , muy buen profeta con obras buenas y con sus pecadillos, y se le ha de adorar como profeta.-
    Lucas 17,21- Porque el reino de Dios ( el Espiritu de Dios ) esta dentro de nosotros, cuando nacemos-
    Con el espiritu de Dios, VIDA, el que es bueno, hace obras buenas, y el que es malo hace malas obras.-
    Lucas 11,28- Dichosos más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la pone en practica.
    Tener LUZ- quién tiene buenas obras y camina en la VERDAD, Mandamientos de Dios.-

  • Comentario por CMR 09.02.12 | 20:09

    2 Carta de Pedro- 2,19- Porque cada uno es esclavo de aquello que lo " domina ".
    Los muy bebedores ,borrachos son como esclavos del alcohol.
    - Los que toman droga- son como esclavos de las drogas -
    -Los asesinos- son como esclavos del demonio- pecado
    - Los pederastas son como esclavos del pecado- demonio-
    -Los ladrones ( sobre todo los grandes ladrones ) son como esclavos de la mentira-
    -Los libertinos son como esclavos de la miseria e inmundicia-
    Y dice la escritura: Isaias 28,15 Porque hemos puesto en la mentira nuestro abrigo, nuestro refugio en el engaño.-
    ASI ESTA EL MUNDO- HAY QUE MEJORAR MUCHO EN EL CAMINO DEL BIEN-

  • Comentario por CMR 09.02.12 | 20:00

    Dios no acepta sacrificios de ese tipo, sacrificios de buenas obras de amor al projimo ( en el bien ) eso es diferente.
    - No es lo mismo ser impuro en espiritu a que se considere impuros a los enfermos, porque entre estos dos tipos de " impureza" el que esta peor es el impuro en el espiritu.
    - Antes se sacrificaba animales para dar culto a Dios, cosa que no estaba bien, ya que al hacer esto al dios que elegian en adoración era al demonio.
    - Y quién quiera adorar a Dios, pues cuando lea las escrituras que medite y no acepte todo como un papagallo.-
    Daniél 12,11- Y desde el tiempo en que sea cesado el sacrificio cotidiano, ( en tiempos de Jesús la costumbre que tenian en la pascua) y sea sustituido por el SACRILEGIO HORRIBLE- Porque es una OFENSA para Dios poner a un hombre profeta, como Dios. Eucaristia-
    -Todos nacemos con nuestro espiritu, y no esta bien querer mezclarlo con " el espiritu" de hombre por muy santo que sea.- Esto es como dice la Biblia e...

  • Comentario por atman 09.02.12 | 19:57

    Jesús es muy selectivo con el tipo de "Mesias!, durante su época habian varios tipos. Jesús no quiere el "mesias" espectáculo, lo declaró diabólico en las tentaciónes del desierto.
    Jesús cura al hombre y sobre todo lo reincorpora a la sociedad y el hombre no para de hablar, de tanto tiempo de exclusión que llevaba encima. Le dice que cumpla con las obligaciones de la ley de Moises.
    El hombre habla y habla ¿ té imaginas estar sin poder hablar durante tanto tiempo?.
    EL signo que Jesús nos dará será la muerte como un hombre cualquiera: como un esclavo. Se solidarizará
    con todos los marginados de todos los tiempos. Será el Hermano universal de los abandonados, de los improductivos, de los apestados y marginados,,,de los silenciados por la fuerza.

  • Comentario por CMR 09.02.12 | 19:41

    Me gustá mucho como escribe Renèe, porque dice muchas verdades. Tambien es razón que Jesús tambien tenia que aprender aunque supiera hacer milagros, es decir, le doy la razón a Pikaza de que Jesús tambien tenia que aprender, pero por supuesto, tambien tiene razón Renée que Pikaza no ha puesto los mejores ejemplos para comparar.
    Y es que Pikaza se enrrolla mucho y mezcla muchas cosas que no se han de mezclar, y compara cosas que no tienen nada que ver.
    - Como Jesús tambien tenia que aprender por eso la eucaristia NO ESTA BIEN.-
    Si en la Biblia escritura dice que quién ofrece sacrificio por el pecado, representando a persona o animal, eso no esta bien, y eso es acto más bien de demonios, pues lo que no esta bien, no esta bien.
    Deuteronomio 32,17- Sacrificarón a demonios y no a Dios- ¿ Por qué ?- Pues porque Dios no acepta sacrificios.

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