El blog de X. Pikaza

El matrimonio en las tres religiones (judaísmo, cristianismo, islam)

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He tratado en tres posts del divorcio y de la pastoral cristiana de los divorciados. El tema ha suscitado cierto interés, dirigido, en especial, hacia el mismo matrimonio. Con esa ocasión he pensado que algunos lectores, que no tienen acceso al Diccionario de las Tres Religiones, podrán agradecer lo que allí digo sobre el matrimonio en el judaísmo y el cristianismo, añadiendo lo que el Prof. J.F. Durán dice sobre el matrimonio en el Islam.

Aquí ofrezco sólo un visión general, pero pero ella puede valer como como panorama para situar el tema en su trasfondo religioso. Si siguiera habiendo interés sobre el tema podría añadir unas páginas sobre el matrimonio en la legislación romana, pues ha sido Roma, con su derecho (y su legalismo), la que más ha influido en la visión del matrimonio en occidente (¿Dónde estará Sota de Bastos, especialista en el tema?).

Éste es un motivo del que he tratado varias veces. Es posible que algunas de las ideas aquí expuestas hayan aparecido en otras ocasiones en el blog. Pero pienso que pueden ayudar a los lectores que siguen interesados en comprender mejor el matrimonio en las tres religiones.
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1. Judaismo


Forma básica de vinculación humana, determinada por la misma identidad del hombre y la mujer, en cuanto seres que nacen de otros seres humanos (de una pareja), tanto en plano biológico como, y sobre todo, cultural. Conforme a Gen 1 y Gen 2, el primer matrimonio lo forman un hombre y una mujer, que se unen porque se atraen y encuentran uno en el otro (cf. Gen 2, 23) y porque así transmiten vida. Pero, en el principio de la historia israelita, esa unión hombre-mujer se inscribe normalmente en el contexto de una familia (o casa) más extensa, formada por clanes y tribus.

Cada familia o casa paterna (bayith, beth ’av) viene a integrarse con otras familias, formando un clan (mishpaha); por su parte, los clanes se integran en tribus (shevet, matteh), y las tribus se unen formando el pueblo de Israel, que se transmite por generación, de padres a hijos. Lógicamente, en este contexto, más que el matrimonio en sí (relación horizontal varón-mujer) importa la relación de descendencia, formada por casas paternas (por las que el nombre y vida pasa de padres a hijos). El matrimonio constituye, por tanto, una institución derivada: está al servicio de los padres de familia y de los clanes, al servicio de la generación.

1. El matrimonio, institución subordinada. En este contexto, los padres de familia (y los jefes de clanes más extensos) vendrán a ser la primera autoridad, representantes del Padre-Dios celeste; sus mujeres, una o varias, están subordinadas. De manera consecuente, la primera historia bíblica sanciona el recuerdo de los padres-patriarcas, que no son divinos (como en otros pueblos), pero sí muy importantes, pues garantizan la elección y las promesas: ellos (Abraham, Isaac, Jacob y los Doce) definen el Génesis del pueblo. Los padres reunidos forman el consejo de ancianos (zequenim), que son autoridad definitiva (y casi única) en la federación de tribus: ellos son los representantes de familias y clanes, que forman la asamblea permanente (legislativa, ejecutiva, judicial) del pueblo.

Cada familia repite y encarna el modelo patriarcal, con el padre varón como garante de Dios y trasmisor de las promesas, en línea genealógica. Todo es armónico y sagrado. Pero, en este contexto, el matrimonio en cuanto tal (como unión hombre-mujer) es algo derivado, pues la mujer o mujeres, una o varias (con siervos y bueyes) son propiedad del padre de familia, como marca la ley más solemne del Decálogo (cf. Ex 20, 17; Dt 5, 21). Hay patriarcado, no matrimonio.

En este contexto, el único importante es el varón, definido como fuerte (gibbor), en cuanto padre y guerrero (trabajador). La mujer es “derivada”, está subordinada, incluso como mujer (a pesar del canto dual de Gen 2, 23). En cuanto simple esposa, ella se encuentra a merced del marido que puede expulsarla de casa por ley (cf. Dt 24, 1-4); sólo al volverse madre y siendo defendida por sus hijos, ella se vuelve importante en la familia. En otras palabras, la mujer no es importante como esposa (por el matrimonio), sino por la maternidad. Por eso, en el Antiguo Testamento, para la mujer (y para el conjunto de la sociedad), la maternidad resulta inseparable del matrimonio (que etimológicamente viene de viene matris munus, el oficio de la madre). Desde ese contexto se entienden las leyes fundamentales que regulan la condición de la mujer en el matrimonio.

a. Poligamia. En la historia del antiguo Israel no hay ninguna ley específica sobre la → poligamia, sino que ella se toma de hecho como un estado posible (e incluso) normal para los varones ricos, que pueden mantener y defender a varias mujeres. Como polígamos aparecen los patriarcas y la poligamia ha seguido existiendo, por lo meno hasta el tiempo de Jesús y aún más tarde, en algunas familias israelitas, sin que ello haya implicado ninguna contradicción esencial, pues cada una de las mujeres es propiedad del marido, que tiene las mismas obligaciones de respeto y cuidado hacia todas.

b. Adulterio y divorcio. En ese contexto se entiende la ley del adulterio (cf. Ex 20, 14; Dt 5, 18), que no ha de entenderse en un plano de “limpieza sexual”, sino de ruptura de la ley de propiedad del marido sobre la esposa (o esposas). El adulterio no tiene que ver la con la mujer (a ella no se la ofende, pues no tiene derecho a la fidelidad del marido), sino con el marido, que tiene el derecho y la obligación de mantener la fidelidad de su mujer (de sus mujeres), para controlar de esa manera la legitimidad de la descendencia; la ley del matrimonio queda sometida a la seguridad de la descendencia. Evidentemente, en este contexto, el divorcio es derecho y prerrogativa del esposo, que puede repudiar o abandonar a una de sus mujeres, siempre que lo haga según ley (Dt 24, 1-3).

2. Más allá de la ley. Amor y matrimonio. Esta “ley del matrimonio” ha ido evolucionando a lo largo de la historia de Israel, de tal manera que, tras el exilio, se ha ido extendiendo de manera normal el matrimonio monogámico. Ciertamente, se han conservado la leyes de pena de muerte contra el adulterio (cf. Lev 20, 10), pero muchas veces se han dulcificado de hecho. Por otra parte, algunas escuelas, como la de Shamai (un poco anterior a Jesús) han endurecido las condiciones para el divorcio. Además, la Biblia Israelita ha recibido en su canon un libro que canta el amor total de un hombre y una mujer, en claves que tienden a ser monogámicas (Cantar de los Cantares).

Ese libro constituye uno de los testimonios más importantes de la historia de la humanidad en línea de “amor matrimonial”. Pero sólo “en línea de matrimonio”, porque ese libro no indica en ningún momento que ese amor deba identificarse con el matrimonio, entendido como institución familiar. Sin duda, en Israel han existido muchos matrimonios “por amor”; más aún, el amor matrimonial (de un hombre y una mujer) está en la base de algunos de los símbolos y experiencias más importantes de la Biblia Israelita, como en el canto de Gen 2, 23 (amor Adán-Eva) y en el símbolo matrimonial del amor de Dios hacia su pueblo (en Oseas y Jeremías, en Ezequiel y en el Segundo Isaías), pero (a diferencia de lo que pasa en la modernidad), en los tiempos del Israel bíblico, el matrimonio, como institución social, no era tema de amor, sino que estaba vinculado más bien a la transmisión de la vida, en un contexto en que el hombre dominaba sobre la mujer.

X. Pikaza

2. Cristianismo

1. Principios. Básicamente, el cristianismo ha mantenido la misma visión del judaísmo de su tiempo, sobre el matrimonio y la familia. Sin embargo, tanto Jesús como la Iglesia primitiva han introducido algunos correctivos (que pueden encontrarse también en otras líneas del judaísmo) y que llevan a una visión distinta (igualitaria) del amor matrimonial. Éstos son algunos de los rasgos más característicos:

a. De la poligamia ni se habla. No es que se condene; más aún, ella se supone simbólicamente en algunos textos clásicos de la tradición evangélica, sin que ello cause escándalo o protesta entre los oyentes y lectores. Así se dice, por ejemplo, en Mc 12, 20-26, que siete hermanos cumplieron la “ley del levirato”; evidentemente, los que se fueron casando con la viuda de los hermanos anteriores podían estar casados; lo importa no es la condición de la mujer (que debe casarse con un hombre ya casado), sino la descendencia “legal” de su primer marido. Lo mismo pasa en la parábola del esposo que se casa con siete vírgenes buenas (cf. Mt 25, 1-13), sin que se proteste por ello.

No parece que Jesús hubiera rechazado a un marido polígamo, siempre que amara a sus mujeres (y ellas le amaran) y no hubiera una solución mejor. De hecho, la poligamia parece hallarse ya fuera del horizonte mental y social de los seguidores de Jesús, de tal forma que no hace falta ni siquiera condenarla. De todas formas, tanto 1 Tim como Tito, cuando dicen que el obispo/presbítero y el diácono sean maridos de una sola mujer (cf. 1 Tim 3, 2.12 Tito 1, 6), parecen suponer que entre los miembros más ricos de la comunidad puede haber varones polígamos, como permite la ley judía.

b. Adulterio. Se sigue condenando en el conjunto del Nuevo Testamento, pero con dos novedades determinantes. La razón radical para condenar el adulterio no son ya los hijos (que el marido esté seguro de que los hijos son suyos), sino el derecho que tiene el esposo sobre la esposa, pero también la esposa sobre el esposo, de manera que ambos aparecen en paralelo, con los mismos deberes y obligaciones, conforme al principio de Gen 2, 24: “no son ya dos, sino una carne”. Por eso, no sólo la mujer adultera contra el primer varón (cuando se casa con otro), sino que el varón adultera “contra su mujer” (cuando se casa con otra) (cf. Mc 10, 11-12).

En la misma línea se mantiene Pablo, cuando dice el cuerpo de la mujer es para el marido, y el cuerpo del marido para la mujer (1 Cor 7, 4-5), de manera que el adulterio se entiende como ruptura de las relaciones de pareja (del amor debido, de la alianza de vida) y no como simple destrucción de la pureza genealógica. Por eso, en un sentido, el Nuevo Testamento sigue rechazando el adulterio (como ruptura de amor), pero, en contra de la ley antigua, no condena a la adúltera a la muerte, pues en el adulterio hay otras implicaciones y temas que no se resuelven matando a la “culpable”. Eso significa que la comunidad cristiana se atreve a recibir en su seno a los adúlteros, para iniciar con ellos un camino distinto de amor (cf. Jn 8, 11).

c. Desde aquí se entiende el tema del divorcio, que ha de interpretarse como “fracaso de amor”, como ruptura de las relaciones de pareja. El matrimonio ya no está al servicio de otra cosa (del poder del varón, de la limpieza de sangre de la descendencia), sino al servicio del mismo amor, es decir, de la “unidad de carne” que propugnaba Gen 2, 24. En ese contexto se puede añadir que el matrimonio es signo de una “alianza definitiva de amor”, en la línea del amor de Dios hacia Israel y de Cristo hacia su Iglesia (cf. Ef 5, 22-33). Evidentemente, no todas las cosas quedan claras, pero, en principio, el Nuevo Testamento ha superado el principio de patriarcalismo masculino, haciendo posible un matrimonio de amor permanente, e igualitario, entre marido y mujer.

2. La novedad cristiana. Desde el momento en que el matrimonio ya no está al servicio de los hijos, en el momento en que los hijos propios no son ya la finalidad de toda familia (y de toda persona), puede cultivarse la experiencia de una vida célibe, dentro del espacio de amor de la comunidad. Así lo ha puesto de relieve Pablo en 1 Cor 7, iniciando una de las mayores revoluciones antropológicas de la historia de occidente (y de la humanidad), La mujer no está al servicio de nadie, ni del marido, ni de los posibles hijos, sino que puede ser ella misma, viviendo, si quiere, como célibe dentro de una comunidad que la acoge y respeta como tal.

a. En este contexto resulta absolutamente fundamental el tema de los niños. Como hemos visto, el matrimonio no está al servicio de los hijos propios, sino del amor mutuo (de la pareja), aunque, como es evidente, se supone que los padres deben cuidad a sus hijos. Pero más que los hijos propios de un “buen matrimonio”, a Jesús y al Nuevo Testamento le interesan los “niños sin familia”, es decir, aquellos que no tienen “buenos padres legítimos” que les cuiden.

Nos hallamos en un contexto de familias divididas, de niños abandonados. Pues bien, en ese contexto, los pertenecientes al grupo de Jesús (unidos o no en matrimonio) tienen que preocuparse de los hijos sin familia. Ellos, los niños que pueden ser cuidados en un buen matrimonio legal (pues no tienen padres que les puedan acoger), empiezan a ser los privilegiados de la familia de Jesús, como han puesto de relieve algunos textos básicos de los evangelios (cf. Mc 9, 33-37 y 10, 13-16 par).

b. Valor del matrimonio en sí. En la actualidad, a principios del siglo XXI, la institución del matrimonio se encuentra ante una situación favorable, que nos sitúa cerca del Nuevo Testamento.

(1) El matrimonio no es ya una imposición; hombres y mujeres pueden vivir su amor y llenar su apetencia social y sexual de otras maneras; por eso, al matrimonio ya no es necesario, ni siquiera para la procreación de los hijos (por más conveniente que pueda ser).
(2) El matrimonio es una experiencia de vinculación libre y personal, entre dos seres iguales, que deciden compartir la vida, no sólo para tener hijos, sino para acompañarse en el amor (en un amor que, normalmente, puede abrirse a los hijos). En los textos básicos del Nuevo Testamento (tanto en Mc 10, 1-12, como en 1 Cor 7 y Ef 5) se habla de la unión de los esposos como experiencia clave del matrimonio, sin aludir directamente a los hijos.

c. Bases del matrimonio. Conforme a todo lo anterior, desde el corazón del evangelio, el matrimoni se funda y se centra en dos claves.

(1) Amor personal. Frente a quienes intentan apoyarlo en otros presupuestos, el matrimonio actual sólo puede fundarse en el en-amoramiento, con todo lo que implica de deseo, de pasión y encuentro interhumano. Ni el dominio patriarcal del varón, ni la exigencia de una “pureza genealógica”, ni la seguridad económica para la mujer son ya esenciales (pues la mujer puede y debe tener su seguridad fuera del matrimonio). Sólo por amor de verdad puede haber hoy matrimonio.
(2) Compromiso personal. En otro tiempo, el matrimonio sólo realizarse más por conveniencia social que por opción y voluntad positiva de los esposos. Pues bien, con los cambios sociales de la modernidad y con la liberación económica, social y sexual de la mujer, el matrimonio puede y debe estabilizarse como un compromiso libre entre personas que podrían vivir sin casarse. Ya no es una necesidad, como podía ser antes, sino el resultado de una elección libre, de una personal. Un hombre y una mujer se atreven a ofrecerse una palabra de alianza para siempre, con todo lo que implica de fidelidad y comunión de vida.

X. Pikaza

3. Islam

El celibato está francamente mal visto en el islam, pues se supone que el soltero vive en estado impuro, al menos con el pensamiento. Un hadiz dice que “el matrimonio es la mitad de la religión”. El matrimonio es obligatorio (fard) según las escuelas jurídicas shâfi´í, mâlikí y hanbalí y recomendable (mandûb) según la hanafí. Tradicionalmente se consideraba conveniente el matrimonio desde el momento en el que se alcanzaba la edad de despertar sexual, a fin de evitar tentaciones de fornicación.

2. En principio, un contrato

El matrimonio en el islam no es un sacramento. Es un contrato que hace lícitas las relaciones sexuales. Por eso el contrato de matrimonio se conoce como ´ahd an-nikâh, que literalmente significa “pacto de coito”, o quizás, más exactamente, “pacto de penetración”. La naturalidad con que el islam trata la →sexualidad no ha dejado de ser motivo de asombro entre los occidentales que viajaban por las tierras islámicas. Por ejemplo, un hadiz del Profeta (Sahîh al-Bujârî, libro 67, capítulo 31) dice: “Cualquier hombre y mujer que se pongan de acuerdo, que mantengan sus relaciones sexuales tres noches. Si después quieren seguir más tiempo juntos, que sigan; y si quieren dejarlo, que lo dejen”.

La identidad lingüística entre el acto sexual y el hecho de casarse dificulta el discurso puritano. Por supuesto que la finalidad primaria del matrimonio es satisfacer lícitamente las necesidades sexuales, y secundariamente la reproducción, pero a partir de ahí el matrimonio tiene entre sus objetivos lograr que el ser humano esté completo, satisfecho a todos los niveles y en paz. Para que el matrimonio se realice, es necesario que se convierta en un proceso de conciencia: se realiza plenamente el matrimonio cuando se es consciente de que la unión sexual es partición en los procesos cosmológicos: fertilidad, participación en la Creación, equilibrio entre lo femenino y lo masculino, unión de los contrarios...

3. Obligaciones de los esposos

El esposo ha de pagar la dote (mahr) a la esposa. Esa dote se divide en dos partes: una adelantada (muqaddam) a la hora del contrato matrimonial, y otra aplazada (mu`ajjar) que deberá percibir la esposa en el caso de divorcio o viudedad.
El esposo además tiene la obligación de mantener a la esposa de acuerdo con sus posibilidades económicas, pero la esposa no tiene obligación alguna de contribuir con sus bienes a la manutención de la casa y conserva la total libertad para disponer de sus propiedades, entre las que se encuentra la dote y lo que de ella se derive (si es que la invierte, por ejemplo) sobre las que su esposo no tiene el menor derecho. La escuela jurídica mâlikí sostiene que la esposa tiene la obligación de ocuparse de los asuntos del hogar, pero eso no es obligatorio según las demás escuelas jurídicas sunníes, de modo que teóricamente según estas otras escuelas jurídicas la esposa sólo tiene obligaciones sexuales pero ninguna de limpiar, cocinar o cualquier otra tarea doméstica. Otra cosa es la realidad social de las sociedades musulmanas.

4. Matrimonio temporal

En el islam chií existe el matrimonio temporal, conocido como çawâÿ al-mut´a (“matrimonio de placer”), çawâÿ mu`aqqat (“matrimonio temporal”) o çawâÿ munqati´ (“matrimonio interrumpido”), consistente en un tipo de matrimonio por un plazo fijado, de manera que cuando transcurre ese plazo (sea largo o corto) el matrimonio se rescinde. Esta forma de matrimonio existía en la época preislámica y se practicó por los musulmanes en los primeros tiempos, hasta que el califa ´Umar lo prohibió. Como los chiíes aborrecían a este califa, no reconocieron la abolición del matrimonio temporal y han seguido practicándolo hasta el día de hoy. La cuestión respecto al matrimonio temporal es una de las diferencias más notorias entre la ley chií y la ley sunní.

5. El divorcio

Según un hadiz dice Muhammad: “Nada ha permitido Allâh que me satisfaga tanto como el matrimonio (nikâh), y nada ha permitido que me desagrade tanto como el divorcio (talâq)”. El divorcio, por tanto, jurídicamente es perfectamente lícito, aunque se considera indeseable (makrûh). En árabe las tres palabras para divorcio son talâq (la más habitual), firâq (“separación”) y sarâh. Talâq y sarâh podrían traducirse como “divorcio” o “repudio”, literalmente es “soltar”, en el sentido de desvincular a la esposa de su marido, con lo que éste deja de ser su esposo.

El divorcio es muy fácil para el marido, y para ello debe usar la fórmula anti tâliqa (“Estás suelta”). El talâq por decisión del marido es revocable durante el periodo de ´idda (los tres periodos menstruales que debe esperar la mujer para volver a casarse). Con una misma mujer, el marido tiene derecho a dos talâq. Cuando pronuncia el tercero, o si le ha dicho anti tâliqa bi-z-zalâz (“Estás suelta por triplicado”), no podrá volver a casarse con ella antes de haberse casado ella con otro, haber consumado el matrimonio y haberse divorciado.

Este segundo marido se llama muhallil (“que hace lícito”). El derecho al talâq unilateral del marido parte de la idea de que el esposo es el que lleva la carga económica de la familia y quien paga la dote. El talâq más que idea de “repudio” tiene –como hemos dicho- el sentido de “soltar”, dejar en libertad, dejar a la ex-esposa sin vinculación y obligación con el marido.

Todas las escuelas jurídicas aceptan que la esposa se puede divorciar a cambio de una compensación: la renuncia al mu`ajjar (la parte aplazada de la dote), el mantenimiento de uno o más de los hijos o pagando dinero. Es interesante observar que en la Arabia preislámica había habido mujeres beduinas que gozaban de la potestad de repudiar a sus maridos simplemente por el rito de cambiar la dirección de la puerta de la jaima, si antes estaba hacia el este poniéndola hacia el oeste o si estaba hacia el sur poniéndola hacia el norte.

El talâq también puede pronunciarlo el juez en caso de malos tratos o de incumplimiento de las obligaciones sexuales por parte del marido. Además se da en caso de que una de las partes padezca enfermedad contagiosa, locura o apostate del islam (en este caso es obligatorio).

J.F.Durán V.


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Comentarios
  • Comentario por jose luis 05.03.12 | 09:49

    Según el Antiguo Testamento, las hijas de Eva seguían sufriendo el castigo divino.
    Podían morir apedreadas las adúlteras, las hechiceras y las mujeres que no llegaran vírgenes al matrimonio;http://joseluisregojo.blogspot.com/2012/03/mexicanas-egipcias-hebreas-nadine.html

  • Comentario por CMR 08.12.11 | 19:51

    Bueno no se quién es Hehova, pero en mi Biblia no está escrito ese nombre.-
    ¿ Por qué poneis tantos nombres diciendo que es Dios?, cuando al principio de la Biblia a Dios se le llama Dios.
    Desde luego DIOS se expresa a traves de quién quiera expresarse, porque como dice San Miguel, no hay más Dios que Dios. Ni espiritu más importante que el de Dios, que es SANTO,JUSTO Y HONRADO.

  • Comentario por CMR 08.12.11 | 13:29

    - Hehova ¿ quién es ?- Es que uno de los espiritus que escuché dijo que era Jehova, y me gustó lo que dijo, lo dijo con unas palabras muy bonitas, y emotivas, lo que pasa es que como escuché tanto.
    -Pero recuerdo perfectamente que dijo que no le gustaba ver a los hombres de este mundo en guerra, que queria que se respetaran, que se llevaran bien, y que sentia amor por los seres humanos. Que querian que los seres humanos fueran mejores personas, hablo del respeto al projimo. Este dios o Dios no lo sé, me gustó lo que dijo, mostró amor hacia las personas, y deseaba un mundo mejor.
    Dijo que era el Dios o dios no lo sé, de los ejercitos, de los ejercitos justos, pero que no le gustaban las guerras, que lo que deseaba es que las personas cambiaran su forma de sentir, que no deseaba enfadarse con los humanos, pero que El, venceria por las buenas o , pero que venceria, vencería por su espiritu.-

  • Comentario por Amós 08.12.11 | 13:10

    Jesús no fundo ninguna religión ni ningún sacramento. Los relatos del Genesis no son históricos. La nunión matrimonial judia, el rito baptista de Juan, se asumieron por las comunidades judeo- cristianas separadas del judaismo y poco a poco al ser reconocida y legalizada por el emperador romano, la religión cristiana se fueron instaurando sacramentos, jerarquias, privilegios y persecución de herejes.
    El cristianismo no nace de la noche a la mañana. es fruto de un proceso lleno de divergencias de opiniones y así continua.

  • Comentario por sofía 08.12.11 | 12:40

    Muchas gracias. Leeré el link.

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 07.12.11 | 20:47

    Gracias, Sofia, por tus reflexiones. Lo que propongo (sobre el cambio en la datación de Gen 1 y 2) no influye en tu reflexión, que es muy sólida. Yo pienso, con la mayor parte de los investigadores actuales, a partir, por ejemplo de R. Alter, The Art of the Biblical Narrative, 1981 (ahora hay texto digital en http://books.google.com/books?id=kJMcNU8UStcC&pg=PA3&dq=isbn:046500427X&hl=es&source=gbs_toc_r&cad=4#v=onepage&q&f=false
    que no se puede hablar del J y P como documentos separados en Gen 1 y 2-3... sino de matices narrativos..., de perspectivas complementarias. Pero ése es un tema técnico, y quizá no influye en la visión del tema, tal como la propones como mucha densidad.

  • Comentario por sofía 07.12.11 | 20:37

    Me gustaría saber quién y por qué ha modificado ese razonamiento sobre las dos creaciones, porque a mí me parecía lógico. Me interesaría mucho algún link o sugerencia en ese sentido.
    En cuanto a que el ideal del matrimonio está por realizar, estoy de acuerdo. Pero la intención primera de Dios nos señala al futuro no al pasado, las narraciones del génesis nos hablan de la condición humana y del proyecto de Dios para la felicidad del ser humano y la plenitud de la creación, proyecto que truncamos cada día o que retomamos en la dirección indicada por Dios hacia la plena realización.
    O así lo veo yo por lo menos.
    Espero con interés todo lo que se pueda decir sobre este tema.

  • Comentario por sofía 07.12.11 | 20:30

    Gracias por las aclaraciones. Tenía entendido algo como esto:

    "...Haciendo esta lectura comparativa, nos damos la sorpresa de que la Biblia incluye una doble y discrepante narración de la creación.

    Tratando de resolver el enigma

    Los estudiosos llegaron a la conclusión de que no pudieron haber sido escritas por la misma persona, y piensan más bien que pertenecen a autores diversos y de distintas épocas. Como sus nombres no llegaron hasta nosotros, ni podremos saberlos nunca, llamaron al primero “sacerdotal”, porque lo atribuyeron a un grupo de sacerdotes judíos del siglo VI a.C. Y al segundo autor, ubicado en el siglo X a.C, “yahvista”, porque prefiere llamar a Dios con el nombre propio de Yahvé.

    ¿Cómo se escribieron dos relatos opuestos? ¿Por qué terminaron incluidos ambos en la Biblia?

    El primero que se compuso fue Gn 2, aunque en la Biblia aparezca en segundo lugar...."

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 07.12.11 | 18:24

    A todos gracias... por ayudarme a pensar... Volveré a plantear ese motivo del matrimonio, pero empieza ya la Vigilia de la Inmaculada... y he puesto otra página en esa línea.

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 07.12.11 | 18:23

    (sigue) No, la auténtica "dualidad" no ha sido "inventada" todavía (en sentido práctico)... y porque un tipo de iglesia sigue pensando en el matrimonio como mal menor (por la concupiscencia: Pablo) o como algo que se consiente a la clase de tropa (El camino de San Josemaría Escribá, citando, quizá sin saberlo una teoría de Platón, en cuya República la clase de los sabios y dirigentes no se casa, sino que sólo se casa la clase más baja de gente).
    En esa línea, creo que el evangelio está todavía por escribir, en el campo del matrimonio. Quizá dentro de unos años, cuando el sistema actual estalle (que está estallando), habrá grupos de personas que puedan y quieran asumir el camino matrimonio como imagen del Dios creador, como experiencia de la comunión de Cristo (reelaborando la doctrina de Ef 5 en un sentido "no machista"...).
    Quizá otro día volvamos sobre el tema, y volveré (si Dios quiere) pues me invitan a ellas intervenciones sabias de Sofia, Zabala y otros muchos....

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 07.12.11 | 18:18

    (Sigue)....Nunca, ni por asomo, he defendido, para el momento actual (en clave cristiana, occidental) ningún tipo de poligamia (aunque occidente está cayendo en un tipo de poli-gamia, poli-andria y poli-gynia sucesiva)... Pero debo reconocer que la historia ha sido la historia, y ha dado (y sigue dando) trompazos... y no todos los grupos sociales de un mismo tiempo son antropológicamente "coetáneos", como decía Zubiri.
    En ese sentido quiero decir que el matrimonio en verdad no ha sido plenamente inventado todavía, pues el mismo cristianismo ha vinculado el ideal de Jesús con un tipo de derecho patriarcal (y con un tipo de economía y organización social) que hacen muy difícil la palabra ideal que dice "serán una sola carne" (entendida la palabra carne en sentido biológico y vital, personal y social, en dualidad).

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 07.12.11 | 18:12

    Hola, pasaba por aquí...
    Gracias Sofía, me parece buena tu interpretación de Jesús, pero no estoy nada seguro de que Gen 1 sea varios siglos posterior a Gen 2. En ese campo, las aguas de la exégesis y lectura de la Biblia se han movido mucho... Quizá haya que hacer una interpretación distinta de los textos y las fuentes (con los años de redacción...), pero lo que dices es muy serio, aunque plantea problemas de interpretación muy serios.
    Por otro lado, pienso que el matrimonio mono-gámico (mono-ándrico y mono-gynáico) es una conquista irrenunciable, que va en la línea de Jesús. Volver atrás a un tipo de poli-gamia, poli-gynia o poli-andria, me parece ya no sólo invertir la historia, sino el mismo sentido del amor como fidelidad personal.

  • Comentario por sofía 07.12.11 | 17:44

    Pedro Zabala,
    Lo interesante de la cuestión que planteas sobre el Gn es que precisamente Jesús pone Gn1,27 (que es posterior en varios siglos a Gn2, y no da preeminencia al varón) como preámbulo de Gn 2,24 saltándose todo ese rollo de la costilla que es anterior y más machista en su planteamiento, aunque supongo que menos machista que considerar a la mujer una propiedad semejante a un burro.
    Es decir, Jesús pone como fundamento de la relación varón-mujer el igualitario Gn1,27:"creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó" se salta deliberadamente todo el rollo subordinante para la mujer (Gn2,18-23) y pasa a Gn 2:24 "Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne"
    Esa es la visión personalista de Jesús.
    Burbuleta,
    Cada cual es cada cual y lo privado es asunto suyo, pero q la ley permita la discriminación de la mujer no me parece tolerable. Ni q se deje desprotegido a los hi...

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 07.12.11 | 17:31

    Gracias Burbu y Ayedos, estoy perplejo ante el tema que planteáis, tanto el uno como el otro,... aunque tiendo a interpretarlo en la línea de P. Zabala...

    a. El matrimonio no es lo primero, sino el final de un largo proceso, en el que emergen un hombre y una mujer (o dos seres humanos) que se vinculan entre sí....
    b. Antes del matrimonio está el gran "paquete"... de una "familia patriarcal", con mujeres, niños, criados, abuelos...
    c. Sólo en los últimos decenios, en formas distintas, en parte convergentes, ha ido surgiendo el matrimonio, como experiencia nueva de vinculación dual.
    Habrá que seguir pensando en el tema, en la línea de P. Zabala. Quizá Sofía pueda darnos una ayuda, pues su forma de ver el matrimonio es muy moderna y da que pensar Xabier

  • Comentario por Ayedos 07.12.11 | 16:41

    Me ha encantado su disertación.
    Sin embargo tengo la duda sobre si en:
    b. Valor del matrimonio en sí puntos (1) y (2) se incluye tambien al matrimonio homosexual. ¿Es favorable/desfavorable al matrimonio civil entre homosexuales?


  • Comentario por Burbuleta 07.12.11 | 15:35

    ..NO SOLO TE UNES CON "FULANITO-A " ...TE LLEVAS "UN PAQUETE ..UNA CESTA NAVIDEÑA DONDE HAY DE TODO ...PALETILLA DE JAMON Y TAMBIÉN ...CUATRO P-utas UVAS PASAS ,QUE TIRARÍAS GUSTOSAMENTE A LA BASURA ...
    ADULTEO-A ? ¿QUÉ SIGNIFICA ADULTERAR ? SE PUEDE ADULTERAR TODO Y MUCHO Y DEJAR A UNA PERSONA QUE NO LA RECONOCE NI LA MADRE QUE LA PARIÓ ...POR TANTO MENOS LOBOS CAPERUCITA YPONER LAS PILAS EN LA CABEZA Y NO EN LAS PARTES BAJAS .
    Quizá cuando termine de hacer unas cositas ,siga contestando a Pedro Zabala ,pero por si no es así te digo PEDRO !VAYA EVANGELÍO DE "CHICHA Y NÁ " ...SI POR EL MATRIMONIO ..HAY QUE DEJAR PADRE MADRE ...CUNADO A TÍ TE ENCONTRÉ EN LA CALLE ...JÁ..JÁ...
    Un abrazo



  • Comentario por Burbu 07.12.11 | 15:28

    La Infidelidad se ha basado solamente en el "sexo " ..no deja de ser el reflejo de mentes muy manipuladoras y todos sabemos quienes han sido y siguen siento ....LOS QUE NO NECESITAN SER FIELES EN EL SEXO PORQUE TIENEN A LOS-AS LES APETECE Y QUIEREN (no todos ..pero muchos ,si ) por tanto o decimos TODOS LA VERDAD O MEJOR DEJAR DE "JUGAR A CONTAR MENTIRAS ..LA EDAD DE LA NIÑEZ YA LA HEMOS SUPERADO TODOS CON CRECES
    ¿donde DEJAMOS EL AMOR ,EL AUTÉNTICO ? ¿DÓNDE DEJAMOS LA AMISTAD ,DÓNDE LA LIBERTAD ?¿DÓNDE LA VERDADERA GENEROSIDAD ?
    PERSONALMENTE OPINO ,SIENTO Y LO VIVO ASÍ ... ES MUCHO MAS INFIEL EL COYUGE QUE ANULA AL OTRO CONYUGE COMO PERSONA ,teniéndolo como "sujeto y objeto de su propiedad " sin tener en cuenta que cuando te UNES CON OTRA PERSONA ,BIEN CON FALDAS Y A LO LOCO O BIEN CON MATRIMONIO PURO Y DURO ...NO SOLO TE UNES CON "FULANITO-A " ...TE LLEVAS "UN PAQUETE ..UNA CESTA NAVIDEÑADONDE HAY DE TODO ...PALETILLA DE JAMON Y TAMBIÉN ...CUATRO P-utas UVAS PASAS ,QU...

  • Comentario por Burbuleta 07.12.11 | 15:02

    Paso otros comentarios mios ,para mas o menos veas Sofia mi punto de vista ,no es el mejor ,ni el peor ,simplemente ES EL MIO .
    ◦Comentario por Burbu 30.11.11 | 16:54
    Perdón Pikaza ,pero no reconozco para nada en este Texto ,ni MATRIMONÍO ,NI DIVORCIO ,NI FIDELIDAD ETC....
    ¿estó es UNA PARÁBOLA O UNA HIPÉRBOLE ? ¿O ESTAIS HABLANDO DE OTRA REALIDAD ,OTRA GALAXIA ?
    ¿O DEL MATRIMONIO CREYENTE -JESÚS -IGLESÍA ?
    ¿CÓMO PUEDE HABLAR O ESCRIBIR NI UNA SOLA PALABRA J. Ratzinger O CUALQUIER OTRA JERARQUÍA DE LA IGLESÍA ?
    NO PORQUE NO ESTÉN CASADOS ,SIMPLEMENTE PORQUE LA MUJER EN LA IGLESIA NO HA TENIDO NI TIENE LOS MISMOS DERECHOS QUE LOS HOMBRE ,POR TANTO MUCHO MEJOR CALLADOS .



  • Comentario por Burbu 07.12.11 | 14:54

    Sofia ,una cosa es la Teoría y otra la práctica ,en todo y siempre
    Por suerte las personas somos únicas e irrepetibles y actuamos "si nos dejan " como tál
    n el matrinomio como en la vida ,una misma cosa ,un hecho exacto ...cada uno lo vivimos y elaboramos de una forma diferente ,incluso teniendo la misma religión ,cultura social etc..
    El matrimonio ha ido cambiando ,no solo por una causa ,por muchos factores imposibles de hacer en un comentario ,uno de los principales EL PAPEL DE LA MUJER EN LA SOCIEDAD EN GENERAL sobre todo en las sociedades occidentales ,porque todos sabemos que existen hoy y ahora MATRIMONIOS QUE PARA NADA SE PARECEN A LOS "NUESTROS " SIENDO PARA ELLOS LO NORMAL ...AUNQUE NOSOTROS LOS VEAMOS "MALOS ,ABSURDOS ,ABERRANTES ETC....cosa que solemos hacer ,no solo con este tema ,practicamente con todo ..." lo nuestro es lo mejor y lo mas perfecto ...!VIVA LA APERTURA DE MENTE !

  • Comentario por CMR 07.12.11 | 14:21

    Pues la verdad, hay muy buenas suegras, pero como una madre ...
    Tambien hay madres puñeteras, pero lo normal es que las madres cuiden de sus hijos. Y hay muy buenos padres, que cuidan muy bien de sus hijos, Los que tienen respetos morales, buena moral y amor verdadero de " padre" protector hacia los hijos.
    Tengo una amiga, que tuvo un aborto espontaneo, le dió una hemorragia enorme, el medico hasta se asustó, cuando mi amiga se estaba recuperando fue con su suegra al medico, y dijo la suegra: Venimos porque tiene un poquito de anemia... y el medico le dijo ; Oiga no es su hija verdad ? la suegra se puso colorada y sofocá y dijo ¿ por qué dice usted eso ? y el medico contestó: señora porque estan como para que le pongan una tranfusión, y si fuera sido su hija, usted no habria dicho eso. Gracias a Dios , todas las suegras no son asì.
    Es mejor vivir cerca de la madre de la mujer, que de la suegra.

  • Comentario por Pedro Zabala 07.12.11 | 13:21

    Me llama la atención que dentro de una sociedad patriarcal, el hombre abandone a su padre y a su madre para unirse a su mujer, cuando es la mujer quien abandona a los suyos para incorporarse a la familia del marido. ¿No habrá detrás de ese mandato extraño, la prohibición del in-cesto, que no tome esposa dentro de la su propia familia?.
    Luego está la realidad de la poligamia en aquellos tiempos. ¿Qué matrimonios eran aquellos?.
    Los antropólogos nos hablan de la familia matrilineal: El varón no abandonaba su familia originaria, visitaba con alguna frecuencia a la mujer que permanecía en la suya. Ella y la prole quedaban bajo la potestad y el cuidado de su padre o de su hermano mayor.
    Sólo cuando se pone el amor libre como fundamento del consentimiento matrimonial y independencia real de la mujer podemos hablar de ese matrimonio ideal querido por Dios.

  • Comentario por Pedro Zabala 07.12.11 | 13:18



    . El relato mítico del Génesis da dos versiones de la creación del ser humano. En la primera "creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó". En la segunda, nos presenta a la mujer, como auxiliar del hombre, para remedio de su soledad. La saca de una costilla de Adán. Y es en esta versión donde el hombre dice: ¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne!. Su nombre será Hembra, porque la sacado del Hombre. Por eso, un hombre abandona padre y madre, se junta a su mujer y serán los dos una sóla carne.

  • Comentario por Pedro Zabala 07.12.11 | 13:13

    No creo que históricamente el matrimonio diera lugar a la familia. Más bien que la evolución de los primeros grupos humanos hizo que en una época mucha más tardía hiciera su aparición la unión autónoma de un hombre y una mujer, reconocida por la sociedad. Opino que el tabú del in-cesto fue la primera regulación de las relaciones sexuales humanas.
    ¿Promulgó Dios el matrimonio como unión indivisible?.

  • Comentario por sofía 06.12.11 | 22:18

    Pues nada Burbuleta, ya sabes cuando te hartes de tu pareja haces como las beduinas (antes de que las amargara el islam) y cambias la dirección de la puerta de la jaima. Afortunadamente aquí no rige la shariah y no te van a lapidar por adúltera.
    Tampoco te van a dar las bendiciones de su santidad, pero ni falta que te hace.
    Tampoco te van a obligar a casarte, pues "El matrimonio es obligatorio (fard) según las escuelas jurídicas shâfi´í, mâlikí y hanbalí" y aquí no se usa de eso.
    Así que ya sabes, antes que te cases mira lo que haces -sobre todo si te da por casarte con un moro, porque según sus leyes los hijos son de su propiedad en caso de divorcio.
    Pero no importa, siempre que queden suficientes niños abandonados para ocuparnos de ellos en vez de ocuparnos de que no haya niños abandonados. Porque digo yo, que lo q habrá q hacer es poner medios para q la familia funcione bien, los niños sean deseados y sus padres los puedan mantener y educar.

  • Comentario por Burbuleta 06.12.11 | 22:08

    Me parece muy buena la "idea de Jesús ...le interensan ,los niños que no tienen padres...pues a adoptar .. hay muchos estómagos que llenar y corazones a los que dar amor .
    Yo me apunto al matrimonio que permita tener a las mujeres varios maridos ,cada uno para aquello que esté mas dotado..es mejor asi , porque " varios hombres para una mujer ,seguro que dicuten mucho menos ,ni se tiran de los pelos etc.. al revés ..las mujeres somos mu celosas y quisquillosas
    Desde lugo EN LO QUE NO ESTOY DE ACUERDO ES QUE EL MATRIMONIO SEA "COSA DE DOS " ..ES LO MAS ABERRANTE PARA EL SER HUMANO ...EL MATRIMONIO QUE NO ES
    a) TU
    B) YO
    C ) Y TAMBIÉN LOS DOS ,PERO NO SIEMPRE Y A TODAS HORAS ..TU ERES TU ,CON TU PERSONALIDAD ,YO SOY YO ..CON LA MIA ....Y SI LA TUYA Y LA MIA ,NO LA ANULAMOS PODEMOS HACER ALGO TAN HERMOSO COMO EL "CONVIVIR -VIVIR -COM ,EL AMOR Y SI PASADO ETAPAS ...NO PODEMOS SER AMIGOS ....PUES ...SE ACABÓ LA PELÍCULA ¿O REALMENTE EMPIEZA EL TEATRO ?

  • Comentario por sofía 06.12.11 | 22:08

    Y que después de todas estas chorradas legalistas del islam diga XP que el legalismo es el romano y nuestra concepción del matrimonio también....
    Aunque se disgusten los amigos de la poligamia, la concepción cristiana del matrimonio se debe a la palabra de Jesús.
    Las leyes son producto de la dureza de corazón pero el ideal está claro. Y puestos a hablar de leyes, desde luego las peores son las del islam, para la mujer.
    A ver cuál es la religión más legalista y más machista, y la concepción cultural del matrimonio más nefasta para la mujer. Me remito a la información suministrada por el blog sobre las demás religiones.
    Sobre el cristianismo ya he manifestado mi discrepancia con XP, pues el concepto de la monogamia es cristiano, lo mismo que el de la indisolubilidad, derivándose de las citas del génesis, por mucho que la dureza de corazón hubiera permitido otras costumbres.

  • Comentario por Burbuleta 06.12.11 | 22:05

    Me parece muy buena la "idea de Jesús ...le interensan ,los niños que no tienen padres...pues a adoptar .. hay muchos estómagos que llenar y corazones a los que dar amor .
    Yo me apunto al matrimonio que permita tener a las mujeres varios maridos ,cada uno para aquello que esté mas dotado..es mejor asi , porque " varios hombres para una mujer ,seguro que dicuten mucho menos ,ni se tiran de los pelos etc.. al revés ..las mujeres somos mu celosas y quisquillosas
    Desde lugo EN LO QUE NO ESTOY DE ACUERDO ES QUE EL MATRIMONIO SEA "COSA DE DOS " ..ES LO MAS ABERRANTE PARA EL SER HUMANO ...EL MATRIMONIO QUE NO ES
    a) TU
    B) YO
    C ) Y TAMBIÉN LOS DOS ,PERO NO SIEMPRE Y A TODAS HORAS ..TU ERES TU ,CON TU PERSONALIDAD ,YO SOY YO ..CON LA MIA ....Y SI LA TUYA Y LA MIA ,NO LA ANULAMOS PODEMOS HACER ALGO TAN HERMOSO COMO EL "CONVIVIR -VIVIR -COM ,EL AMOR Y SI PASADO ETAPAS ...NO PODEMOS SER AMIGOS ....PUES ...SE ACABÓ LA PELÍCULA ¿O REALMENTE EMPIEZA EL TEATRO ?

  • Comentario por sofía 06.12.11 | 20:48


    "La naturalidad con que el islam trata la →sexualidad no ha dejado de ser motivo de asombro entre los occidentales " Sobre todo la naturalidad con que se decide lapidar a las adúlteras. Eso no deja de asombrarme a mí, desde luego. O la naturalidad con la que en algún país se ahorca a un homosexual.
    Lo de los tres días no creo que le parezca el colmo de la liberalidad a ningún occidental, que consideran ridículo cualquier tipo de reglamentación de ese tipo por parte de una ley civil - otra cosa es que no le bendiga la Iglesia, que no tiene por qué hacerlo, pero la liberalidad en occidente es máxima, porque tu conciencia y los límites de la libertad ajena son prácticamente lo único que tienes que tener en cuenta.
    Eso sí, si crees en el matrimonio cristiano, pues hay que ser consecuente.

  • Comentario por sofía 06.12.11 | 20:30

    Pensaba que esto era invención de la telenovela "Jade", pero al parecer estaban bien informados, vaya tela marinera cómo supera la realidad a cualquier ficción:
    "El divorcio es muy fácil para el marido, y para ello debe usar la fórmula anti tâliqa (“Estás suelta”). El talâq por decisión del marido es revocable durante el periodo de ´idda (los tres periodos menstruales que debe esperar la mujer para volver a casarse). Con una misma mujer, el marido tiene derecho a dos talâq. Cuando pronuncia el tercero, o si le ha dicho anti tâliqa bi-z-zalâz (“Estás suelta por triplicado”), no podrá volver a casarse con ella antes de haberse casado ella con otro, haber consumado el matrimonio y haberse divorciado."

  • Comentario por sofía 06.12.11 | 19:57

    Y en ningún sitio se dice que las cinco ¿siete? vírgenes prudentes se casen con el esposo. Pero incluso si lo dijera, tengo entendido que las parábolas no son fragmentos de vida que se nos propongan como modelo, sino relatos con ambiente de la época en los que se incluye un elemento chocante que nos hace pensar. Ni se bendice a los mayordomos que roban ni a quien se case con cinco ni a quien no preste el aceite, sino simplemente que estemos alerta, en el caso de las vírgenes. No se habla sobre el matrimonio. Sobre el matrimonio se habla, sin parábolas, cuando le preguntan y contesta claramente con Gn1,27. Guste o no guste al machista de turno.

  • Comentario por sofía 06.12.11 | 19:52

    En cuanto a los hijos, admito que no son la única razón ni la principal del matrimonio, pero desde luego son el fruto de la relación de un hombre y de una mujer, y lo suyo es que se amen y se comprometan antes de tener hijos y que formen conscientemente una familia estable y que los hijos se críen con sus padres biológicos, a menos que esto sea imposible por fallecimiento o alguna causa grave. Eso es lo natural y lo conveniente.

  • Comentario por sofía 06.12.11 | 19:32

    En cuanto a la sumisión de la mujer en el cristianismo, se hace incumpliendo el punto de vista manifestado por Jesús de que desde el principio creo Dios al ser humano varón y mujer a su imagen y semejanza, omitiendo el pasaje de la costilla para pasar del tirón al de la unidad en una sola carne.
    Son sus discípulos los que participan del espíritu machista de su época -machistas los judíos y machistas los romanos- y si bien Pablo empieza bien diciendo que en Jesucristo no hay varón ni mujer, amo ni esclavo, judío ni griego, al final vino con la rebaja adaptativa respecto a los esclavos y las mujeres.
    Pero como el principio cristiano lo asienta Jesús, las relaciones queridas por Dios está claro cuáles son.
    Y lo demás son elucubraciones como las que intentan colarnos las costumbres judías antiguas y las musulmanas de hoy, siendo como son discriminadoras y anticristianas contra el principio asentado por Jesús.
    Pasando de machistas, y de los polígamos paso doble.

  • Comentario por sofía 06.12.11 | 19:23

    Y como ciudadana de un país occidental y demócrata en el que al menos sobre el papel las mujeres tienen los mismos derechos que los ciudadanos varones, aseguro que NO van a colar las costumbres culturales machistas de esos señores que dicen para colmo que Alá les dictó las diferencias.
    Paso de Mahoma. Me quedo con Jadicha. A partir de su muerte lo que hace Mahoma con el matrimonio no se puede llamar más que polinomio machista y no otra cosa.
    Y si soy impolíticamente correcta me alegro. No sé si otro islam es posible, pero este no lo quiero ni en pintura.

  • Comentario por sofía 06.12.11 | 19:14


    Ya asomó la oreja machista de los discípulos "para eso más vale no casarse"
    Lo quiera o no XP y todos los machistas y defensores del machismo polígamo, eso no es matrimonio a los ojos de Dios aunque pueda estar permitido en sociedades machistas ancestrales para las que la mujer se coloca con el burro a la hora de decir que no hay que desear la propiedad del vecino.

    Jesús habla claramente de que Dios hizo al ser humano varón y mujer para que se hicieran una sola carne: un varón y una mujer desde el principio a su imagen destinados a complementarse en reciprocidad.

    Y Mahoma parecía haber entendido esto cuando permaneció fiel a su primera mujer, la rica viuda para la que trabajaba antes de casarse con ella, a la que respetó como única esposa hasta que se murió. Luego parece q tuvo la crisis de los 40 y se casó con nueve incluyendo una niña de nueve -o de 7 años, según las fuentes. Si eso es matrimonio que venga Alá y lo vea.
    Como cristiana di...

  • Comentario por Amós 06.12.11 | 19:13

    En un principio, no era necesario la presencia de un ministro ordenado, que diera validez al consentimiento matrimonial, se casaban o los casaban (los padres) a la manera romana. Luego fue evolucionando (siempre la mujer tenía un papel de subordinación). La Iglesia insistia en que estuviera presente un presbitero, costó muchisimo eso, la mayoria no hacia caso seguian con sus costumbres.
    La iglesia instauró que no era necesario el permiso paterno en caso de la mujer. Mujeres subordinadas
    al macho y a la crianza de los hijos, cuantos más hijos mejor pués sobrevivian muy pocos.
    El machismo y la sociedad patriarcal perduró hasta hace muy poco tiempo. Durante el franquismo era el marido el dueño de la mujer, no tenía derecho al voto, no tenia derecho a tener una cuenta corriente en el banco y el hombre podia disponer de los bienes de la mujer (la mujer era una esclava)
    Habia alguien que decía: la mujer tiene que obedecer al marido, lo mismo que Franco obedece a Españ...

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