Juan José Tamayo ha publicado hace dos meses una obra importante, titulada Otra teología es posible. Pluralismo religioso, interculturalidad y feminismo, Herder, Barcelona, 2011, 416 pp.
Aprovechando esa ocasión quiero ofrecer una síntesis de la obra, con una semblanza del autor, para dialogar después con él (partiendo de él) sobre la relación entre las religiones. Como verá el lector, he cambiado el título, poniendo “otra religión” donde Tamayo ponía “otra teología”.
.Ciertamente, la teología puede y debe cambiar, pero es más importante que cambie un tipo de religión. Por eso, en contra de los que parecen cansados y desilusionados, sobre todo en España, con un tipo de religión, quiero decirle con Tamayo que otra religión es posible, partiendo de las mismas tradiciones religiosas, árboles añosos, llenos de experiencia, a los que empiezan a brotarles nuevas ramas, como dijo San Pablo en referencia al judaísmo (Rom 9), como dice A. Machado hablando del olmo viejo de Soria
Éste un libro panorámico, bien articulado y escrito, que ofrece una visión de conjunto sobre las tareas y retos de la teología en el fondo de la religión actual , desde una perspectiva de compromiso y esperanza. Es un libro denso, pero de lectura agradable; un libro respetuoso con todos, pero exigente a la hora de trazar tareas y de exigir cambios, en una línea cristiana y de encuentro de las religiones.
Es un libro “eclesial”, aunque abierto al conjunto de los creyentes (incluso más allá de las iglesias establecidas) y quiere ofrecer su aportación a todos los que desean conocer la tarea del cristianismo y de las religiones dentro un mundo cambiado (otro mundo posible). Es un libro bello, cuidadosamente publicado, por lo que quiero felicitar también a Ediciones Herder
1. Introducción
Éste libro replantea y reformula los núcleos fundamentales de las religiones, y especialmente del cristianismo, en el horizonte de de la búsqueda de sentido, el respeto al misterio, la interculturalidad y el diálogo interreligioso, respondiendo a los nuevos climas culturales y a los desafíos de este nuevo siglo, entre los que destacan el diálogo religioso, la liberación social y el respeto a la alteridad de género (el feminismo).
Es un libro “río”, una gran enciclopedia, donde J. J. Tamayo va ofreciendo una visión certera de la nueva situación creada por el gran cambio “epocal” en que nos hallamos inmersos, con las repercusiones que ello implica para la teología cristiana, partiendo del “descubrimiento” de las religiones, en un mundo en el que seguimos corriendo el riesgo de una guerra inter-religiosa, que podemos y debemos superar a través de un diálogo entre civilizaciones y religiones (caps. 1-3).
En este contexto plantea Tamayo la exigencia de crear “otra teología”, pero no cerrada en sí misma, sino para crear “otro mundo posible” (cap. 4). Desde ese fondo expone la experiencia (y la necesidad) de poner en marcha nuevos caminos de interculturalidad, en clave social y de género, en línea feminista, desde una perspectiva cristiana (caps. 5-7). A partir de aquí expone Tamayo las dimensiones y momentos de esa nueva teología, ejemplificada en P. Knitter (cap. 8), que él va concretando en el campo de la espiritualidad, la ética liberadora y una transformación política (caps. 9-11). El libro culmina con capítulo dedicado a la experiencia y compromiso de liberación en procesos históricos de América Latina, desde la colonización hasta la actualidad (cap. 12).
He dicho que se trata de un libro panorámico, una gran enciclopedia, escrita desde la “otra” vertiente del cristianismo. Por eso es imposible resumir su contenido. pues se expande y aplica a todos los contenidos de la teología. Por otra parte, más que los contenidos en sí, a Tamayo le importan las formas y medios de acercamiento, en perspectiva hermenéutica. En este contexto es preciso un giro total, movido por la certeza de que ha llegado el momento de trazar un nuevo rumbo teológico y cristiano, desde la modernidad (sin absolutizarla), en diálogo con las grandes religiones, como se dice al final de la introducción:
Otra teología es posible. ¡Y necesaria! Es el hilo conductor de este libro y la convicción profunda desde la que está escrito. Para ello, las religiones y sus respectivas teologías tienen que cambiar de rumbo, de lugar social y epistemológico, de metodología, en una palabra, de paradigma. Deben abandonar las seguridades dogmáticas y transitar por las tierras inexploradas de la complejidad y de la perplejidad, dejar de seguir por los caminos de la repetición cansina y abrir nuevas veredas al pensamiento teológico. Bajar de las altas cumbres donde descansan las verdades eternas e iniciar la búsqueda de la verdad en la historia, dejar de dar respuestas del pasado a preguntas del presente y reubicarse en el nuevo escenario sociorreligioso, cultural y científico. Caminar al ritmo de la historia y avanzar por las veredas apenas roturadas de la interculturalidad, el feminismo, la alterglobalización, el diálogo interreligioso, el pensamiento crítico, la ética liberadora y la descolonización. Y compaginar tradición y creatividad, experiencia y reflexión, teoría y praxis, razón y compasión, fidelidad y transgresión. Está naciendo un nuevo paradigma teológico. Esta obra quiere contribuir, siquiera modestamente, a su desarrollo (pág. 23).
2. Juan José Tamayo
Es un autor y teólogo bien conocido dentro del panorama cultural hispano, y ahora nos ofrece un buen compendio de su compromiso teológico y social, en línea de cristianismo. En esa línea, este nuevo libro es un signo y resumen de su extensa obra teológico-social (más de cincuenta libros), pues recoge y reformula, desde la perspectiva de la nueva situación teológico, la orientación y contenido de gran parte de sus libros, dedicados al despliegue de la comunidad cristiana y al sentido de Jesús, a la experiencia de la liberación y al encuentro de las religiones, dentro de un mundo pluriforme. Yo mismo presenté su vida y obra en el Diccionario de Pensadores Cristianos (Verbo Divino, Estella 2010, pág 853-854).
Juan José Tamayo Acosta (1946- ) ha estudiado en la Universidad Pontificia de Salamanca y enseña en la de Carlos III (Madrid). Se ha preocupado por la teología de la comunidad y de liberación, interpretándola desde una perspectiva social y religiosa. También se ha interesado por los temas que están más vinculados con la modernidad, procurando descubrir y describir el sentido de la religión (y de las religiones) dentro del nuevo contexto cultural. Forma parte de varias agrupaciones teológicas y de estudio de las religiones, y muchos le consideran portavoz de una línea teológica, eclesial y religiosa abierta al diálogo racional y a la comunicación inter-cultural e inter-religiosa, desde una perspectiva cristiana.
Los tres ejes de su pensamiento son el compromiso por los pobres (teología de la liberación), el diálogo con las diversas formas de modernidad y la expansión y cultivo de un encuentro religioso desde una perspectiva religiosa, social y política. Sus libros han marcado la conciencia cristiana de muchos hombres y mujeres, que quieren ser cristianos en tiempos de cambio, manteniendo un diálogo tenso con un tipo de religión y teología que (a juicio de Tamayo) corre el riesgo de cerrarse en sí misma.
En ese fondo se entiende su evolución teológica, desde su compromiso al servicio de una iglesia solidaria, expresada en la creación de comunidades laicales donde pudiera vivirse el compromiso con Jesús, hasta su colaboración en los diversos foros de diálogo universitario y social, en España y muchos países del mundo, al servicio de la creación de redes de comunicación religiosa, al servicio de la paz mundial. Su aportación ha sido muy importante en casi todos los foros y lugares de encuentro religioso, tanto en línea universitaria, como en perspectiva de diálogo teológico y social, con grupos feministas, liberadores y de encuentro de religiones.
Tamayo aparece así como signo de un tipo de teología y pensamiento religioso que se emancipan de la tutela dogmática y clerical, abriendo el pensamiento cristiano hacia espacios nuevos de diálogo cultural, social y religioso, con la novedad que ello implica (y con el riesgo que significa para los que quieren mantener la hegemonía cultural y dogmática en el campo del cristianismo o de las religiones).
En ese contexto se sitúan sus obras más significativas: Por una Iglesia del pueblo (Madrid 1976); Religión, razón y esperanza (Estella 1992); Para comprender la escatología cristiana (Estella 1993); Hacia la comunidad I-V (Madrid 1994 ss); La marginación, lugar social de los cristianos (Madrid 1995); Para comprender la crisis de Dios hoy (Estella 1998); Nuevo paradigma teológico (Madrid 2003); Adiós a la cristiandad (Barcelona 2003); Fundamentalismos y diálogo entre religiones (Madrid 2004); El Islam (Madrid 2009)… Han sido y siguen siendo fundamentales sus panoramas bio-bibliográficos: Para comprender la teología de la liberación (Estella 1989); Panorama de la teología española (con J. Bosch, Estella 1999); Panorama de la teología latino-americana (con J. Bosch, Estella 2001).
3. Un tema especial. Diálogo de religiones
Cómo he dicho, este libro de Tamayo constituye una verdadera enciclopedia y trata de muchos temas teológicos desde la perspectiva de la liberación, el diálogo religioso y el feminismo, de manera que es casi imposible recogerlos todos y mostrar con cierta dignidad su contenido. El lector que quiera hacerse una idea deberá acudir al libro, no quedará defraudado.
Pues bien, en este contexto, he querido aprovechar la ocasión para retomar y matizar algunos elementos de la conversación que mantuve con Tamayo el pasado 9-10 de Octubre (2011), con ocasión de un congreso sobre Jesús en Oporto. En aquel contexto, Tamayo disertó Jesús y las religiones, ofreciendo una síntesis precisa y profunda del tema, en la línea de las páginas centrales de este libro (267-289).
A partir de lo que él dijo en Oporto, de nuestra conversación posterior, y especialmente de las páginas centrales de este libro, quiero presentar aquí mi interpretación del tema, para seguir dialogando con él, “si Dios quiere”, como decían nuestros antepasados.
No me limito a repetir los argumentos y tesis de Tamayo, sino que los interpreto, desde mi perspectiva, pensando que soy fiel a su inspiración de fondo (aunque quizá disienta en algunos detalles). Dejo para otro momento las "cuatro teologías cristianas de las religiones", tal como él las elabora partiendo de P. Knitter (págs. 276-282), para ir quizá más allá, desarrollando algunas implicaciones de su planteamiento. Uno de los valores de su libro está en que me permite seguir pensando con él (a partir de él).
Gracias, Tamayo. No intento repetir exactamente lo que dices (en la línea de lo que pudiéramos llamar la "ortodoxia tamayana"), sino exponer lo que a mi juicio son implicaciones de su pensamiento.
1. Introducción, un arco iris de religiones.
Siguiendo un modelo de “arco iris” (cada color es bello estando al lado de los otros), la verdad de una religión no se opone a la verdad de las otras, sino que las “grandes” religiones son verdaderas precisamente por ser distintas, en la medida en que unas ayudan a las otras, de manera ellas se permiten (y nos permiten) descubrir mejor “los colores de Dios” y compartir su belleza, no a través de un tipo de “mercado monetario” (donde unos quieren dominar a los demás), sino a través de una comunión de amor, siempre al servicio de los más necesitados.
En ese sentido, podemos decir que cada religión es verdadera en cuanto “aporta” un “color” al arco iris de belleza y vida de las restantes religiones. Eso significa que ninguna religión debe dominar a las demás, sino que las diversas religiones deben mantenerse en comunión/comunicación, pues al principio no está el Uno que se impone sobre los otros, sino la Comunión o diálogo de las varias religiones que dialogan entre sí, al servicio de la humanidad empobrecida. Desde ese fondo podemos decir que las religiones se definen, distinguen y vinculan por tres cosas (en tres planos).
(a) En plano vertical o “místico”, las religiones se distinguen y se unen por su experiencia de “profundidad”, es decir, por su manera de escuchar, acoger y expresar el “color” de lo divino (de Dios o lo sagrado). En ese fondo, podemos decir que las religiones son “experiencias místicas” distintas y complementarias (aunque siempre vinculadas al misterio divino que sobrepasa a los hombres y les fundamenta). Sólo puede ser intransigente una religión que piensa que ha “agotado” el ser de lo divino, de manera que las demás son falsas. Pues bien, precisamente esa religión que se considera única y no ayuda a las demás a penetrar en el “misterio” (no lo comparte con ellas) deja de ser verdadera.
(b) En un plano horizontal, las religiones se definen también por su capacidad de diálogo gratuito y no impositivo de unas con otras. Así podemos decir que una religión es verdadera en la medida en que no se impone sobre las otras, sino que le ofrece su experiencia, en gesto mutua implicación, dialogando con ellas (a las que considera también verdaderas). Así, por ejemplo, el Islam será (o es) “verdadero” en la medida en que “renuncia” a su verdad aislada, ofreciendo su riqueza cultural y simbólica a creyentes de otras religiones, sin que ellos tengan que hacerse musulmanes; el Islam es verdadero en la medida en que acoge también a su vez la experiencia y palabra que le ofrecen otros grupos religiosos (como pueden budistas, cristianos o hindúes). Si no se abre al diálogo interhumano, una religión es siempre falsa.
c. Finalmente, en un plano de “encarnación”, una religión sólo es verdadera en la medida en que se pone (pone a sus fieles) al servicio de los más pobres, de los excluidos sociales, en línea de liberación. Como dice desde el cristianismo Sant 1, 27, la religión pura y verdadera consiste en “visitar a huérfanos y viudas”, ofreciendo un espacio de dignidad y sentido a los que no caben dentro de los círculos de poder del mundo. Eso significa que las religiones han de vincularse desde el servicio a los pobres.
Eso significa que, en el momento en que una religión dice que es “única” (que las demás son falsas) se vuelve mentirosa e impositiva, dejando de “ver” el color de Dios, para fijarse sólo en su color, apoyando y/o imponiendo su dictadura. Ciertamente, cada religión que en concreto ha de afirmar que es “verdadera”, pues de lo contrario sus fieles no podrían tomarla en serio, confiar en ella; pero es verdadera manteniendo su verdad en diálogo con la verdad y experiencia de otras religiones.
Así, para nosotros, cristianos, la religión de Jesús es “verdadera”, es el camino de Dios, es la experiencia más honda de luz y color que hemos recibido. Pero, siendo “verdadera”, esa misma religión de Jesús nos impulsa a reconocer el valor y la verdad de otras experiencias religiosas, para dialogar con ellas, queriéndoles ofrecer nuestro gran tesoro (el Sermón de la Montaña, la experiencia de Jesús), pero estando, al mismo tiempo, dispuestos a escuchar y acoger la experiencia que ellas nos ofrezcan (como indica el mismo Sermón de la Montaña). En esa línea, más que el triunfo propio, como religión aislada, la iglesia católica ha de buscar el bien de los creyentes de otras religiones, para que todos juntos puedan expresar mejor la alianza plural de la Vida y la riqueza del amor de Dios.
2. Primera concreción, experiencia mística.
Las religiones vinculan a los creyentes y se vinculan entre sí a través de lo que ellas tienen de más hondo, en línea de apertura al misterio (al que algunos llaman Dios, otros lo “numinoso”), superando así el nivel de una racionalidad impositiva, es decir, de un conocimiento instrumental, que quiere imponerse de un modo “unitario” sobre todos, al servicio de un tipo poder ontológico o dogmático, político o económico. No se trata, por tanto, de reducirlo todo a un “mínimo común denominador”, sino de penetrar en la identidad radical de cada religión (el Sermón de la Montaña, la confesión de fe musulmana, la superación budista del deseo…), pues en ese fondo se vinculan todas las religiones.
Entendida así, la “mística” no debe convertirse nunca en un saber “objetivado” que puede imponerse sobre todos, sino que sigue siendo misterio, experiencia radical de trascendencia, sino que es un saber-vivir abierto a todos los demás creyentes (y a todos los hombres). Si en un momento dado el místico o creyente creyera que su verdad es la única (y que puede imponerla a los demás por la fuerza) dejaría de serlo para convertirse en dictador “ontológico o dogmático” (convirtiendo una verdad religiosa en mentira, es decir, en imposición social).
La mística verdadera (la auténtica fe) es una experiencia de trascendimiento, abierta siempre a otras posibles experiencias convergentes o complementarias, pues Dios (el misterio) no puede nunca abarcarse del todo (en exclusiva).
En esa línea, si los cristianos quisieran cerrarse en su verdad e imponerla a los demás dejarían de “creer” en ella, no serían ya “religiosos” (sino puros fanáticos). Pongamos un ejemplo: los cristianos “creen” que Jesús es “Hijo de Dios”, y así dicen con su testimonio de vida (viviendo como vivía Jesús), pero no pueden obligar a los demás a creer como ellos creen, aunque pueden y deben ofrecerles el testimonio de su fe, como riqueza “mística”, ayudándoles a vivir, como ayudaba Jesús (sin entrar en cuestiones de dogmática partidista).
El “dogma” de los cristianos no es una verdad separada que se impone (en forma de concepto o rito), sino una experiencia de vinculación a Jesús, que ellos deben traducir en su vida de amor y servicio a los otros, acogiendo, al mismo tiempo, la experiencia de los creyentes de otras religiones, que buscan y exploran también la hondura del misterio (como pueden hacer los hindúes, budistas, musulmanes…).
En esa línea podemos afirmar que el misterio es único (y así decimos con el Shema judío y con la Sahada musulmana: sólo Dios es Dios)…, pero, siendo único, se manifiesta de formas distintas y complementarias, como los colores del arco-iris, de manera que nadie puede apropiarse de él en exclusiva. Por eso, es importante que las diversas tradiciones religiosas cultiven su “mística”, su forma de entender la hondura de la vida, dialogando con el misterio, pero no para imponer a los demás el resultado “objetivo” de su experiencia, sino para compartir con ellos la misma experiencia, de un modo libre, en diálogo de escucha mutua, de “alianza”.
Esa alianza “mística” no es producto de una razón triunfante que quiere imponerse sobre todos, por la fuerza (como un tipo de política, o una forma de economía mundial)…, sino que ella es una experiencia de comunión enriquecedora, es decir, de iluminación superior que cada creyente y cada grupo religioso quiere compartir con los demás. Hay varias formas de mística, pero todas pueden y deben respetarse y complementarse, siempre que pongan al hombre en contacto la Vida que les fundamenta.
3. Segunda plano, comunicación intra- e inter-religiosa.
La comunión con el único “Dios” (misterio de la vida) vincula entre sí a los creyentes de una religión, como puso de relieve, por ejemplo, Émile Durkheim, en sus trabajos sobre sociología de la religión (cf. Las formas elementales de la vida religiosa, 1912). A su juicio, la religión cumple ante todo una función unificadora: Relaciona a los creyentes, creando los vínculos sociales primeros y más hondos.
Pues bien, siguiendo en esa línea, debemos añadir que una religión vincula no sólo a sus propios creyentes (musulmanes entre sí, budistas entre sí…), sino que les capacita a esos creyentes para vincularse (y lo hace de hecho) con creyentes de otras religiones, en contra de lo que a veces se ha pensado (cuando las religiones han tendido a convertirse en sistemas de poder cerrado). El misterio (lo divino) es interioridad y trascendencia (capacita al creyente para entrar en sí mismo), pero es, al mismo tiempo, fuente de comunicación entre aquellos que “creen”.
Los bienes materiales tienden a ser limitados, pues cuanto más tiene un grupo menos tienen otros, de manera que se establece la lucha por el reparto y consumo. Por el contrario, los “bienes místicos” o religiosos son “ilimitados”, de manera que cuanto más se dan y comparten más se “tienen”. Por eso, el auténtico creyente es un hombre o mujer radicalmente comunicativo, abierto a los demás. En esa línea, el que da lo que tiene lo conserva; el que cierra para sí lo que tiene lo pierde. Hay una mala mística y mala religión que enfrenta a unos hombres con otros, y en esa línea avanza a veces un tipo de “platonismo”, que convierte a los místicos/contemplativos en reyes que se imponen sobre los demás. En contra de eso, la mística (religión) verdadera capacita al creyente para comunicarse en amor y gratuidad con los demás (como en el caso de Jesús o de Buda y Mahoma).
Las diversas religiones, y en especial la cristiana (desde la que estamos ahora reflexionando, en la línea del evangelio, tal como lo vivió Francisco de Asís), son experiencias de comunión, que capacitan a los hombres y mujeres para abrirse entre sí, de un modo gratuito, superando los pequeños límites de una determinada comunidad religiosa. Una religión que cierra a sus creyentes en sí mismos (negando el valor de las otras religiones) no es verdadera, sino que se convierte en “secta” antidivina. La apertura a Dios, la certeza de su presencia, supone que los creyentes de cada religión han de buscar el bien de las demás religiones, y de todos los hombres (religiosos o no), estableciendo cauces de comunicación entre ellas, al servicio de “algo” que es mayor que una religión concreto (el bien de la humanidad).
En un sentido, las religiones son experiencias concretas de comunicación personal que tienden a concretarse en “iglesias particulares”. Pero, al mismo tiempo, para ser fieles a su inspiración “trascendente”, ellas han de abrirse entre sí, ofreciéndose sus riquezas, para que así todos (dentro o fuera una religión determinada) puedan compartirlas. Así el budismo es verdadero no sólo para los budistas, sino también para los cristianos que están dispuestos la verdad de Buda les ayude a ser mejores cristianos. En ese contexto podemos afirmar que sin una comunicación entre las religiones (que están en el fondo de las civilizaciones) no puede haber paz en el mundo, como bien ha mostrado el libro de Tamayo.
4. Tercer plano, alianza desde los pobres.
En el punto de partida del judaísmo, cristianismo e Islam hay una experiencia de liberación de los pobres (hebreos oprimidos en Egipto, enfermos y pobres del entorno de Jesús, oprimidos de la Meca). Una experiencia convergente está en el fondo del budismo (¡superar el deseo posesivo!), del hinduismo clásico (¡despojarse de todo!) y taoísmo (¡no dejarse dominar por nada!), aunque algunos piensan que no aparece tanto como en las religiones monoteístas. Este principio (¡prioridad de los pobres y oprimidos!) ha de estar en la base de la alianza de las religiones, de manera que los creyentes no se unen sólo desde lo sagrado (un Dios/misterio al que adoran), ni desde ellos mismos, sino que han de hacerlo de un modo especial desde el servicio a los pobres (es decir, compartiendo el servicio a los pobres, por encima de sus posibles diferencias “dogmáticas”).
1. Judaísmo. Nace a partir de los hebreos, oprimidos en Egipto, pobres de los pobres, que claman a Dios y que inician un camino de liberación personal y social, superando (venciendo) desde su pobreza el sistema imperial de Egipto.
2. Cristianismo. Nace y se despliega a partir de los pobres, a quienes Jesús anuncia la bienaventuranza de Dios, y con quienes inicia un camino de Reino, que tiene de desembocar en una iglesia de los pobres.
3. Islam. Nace en la Meca, con Muhammad, como movimiento de los pobres que se oponen, con la ayuda de Allah, a la oligarquía comercial y religiosa rica de la ciudad y de su santuario. Por eso, en su origen, el Islam sigue siendo un movimiento de creyentes pobres, llamados ofrecer su experiencia a todos los hombres.
4. Budismo. Nace allí donde los hombres (a partir de Sakiamuni, el Buda primero) inician un movimiento de superación de los deseos posesivos. Sólo la renuncia total a los deseos y a las posesiones libera a los iluminados, que inician así un camino de pacificación interior y social.
5. El hinduismo clásico sigue siendo una experiencia de radical “pobreza”, es decir, de desasimiento total, de manera que los “contemplativos” abandonan el mundo para adentrarse en la soledad, descubriendo allí a Dios, después de haber renunciado a todo.
6. También el taoísmo implica una renuncia total al mundo. Sabio es aquel que no se aferra a nada, que nada tiene (posee) para descubrir el sentido y armonía de la totalidad.
Fijándonos ya en Jesús, debemos recordar que él no ha “venido” a ofrece el evangelio “a los cristianos” (para que se encierren en sí mismos), sino a los enfermos y a los pobres (cf. Mt 11, 2-4), abriendo así desde ellos (con esos pobres) un camino de comunión y de fraternidad. Ésta ha sido también la experiencia radical de Francisco de Asís, que ha vinculado de forma radical la pobreza y la fraternidad, la pobreza al servicio de la fraternidad.
En ese contexto, el servicio a los pobres no consiste en ningún tipo de opción por la “miseria”, en línea de pura renuncia ascética (¡Jesús comía y bebía!), sino en un gesto de renacimiento de reconocimiento (¡valor) de los pobres y de fraternidad abierta a todos desde los últimos del mundo. En esa línea, el servicio a los pobres es “propio” de Jesús, pero no exclusivo de él, sino que está en el fondo de las diversas religiones.
También el judaísmo tiene este punto de partida (liberación de los “hebreos” de EgiptoI, lo mismo que el budismo (centrado en la superación del “deseo” de tener y poder)… De esa manera, creyentes de las diversas religiones tenemos que dejar en un segundo plano otros prejuicios y “dogmas” particularistas, para volver al origen de nuestras experiencias, buscando la paz que es alianza desde los pobres del mundo, no desde los poderes del sistema.
4. Conclusión
Querido Tamayo, éstas han sido las palabras que me suscita tu bellísimo libro, escrito de un modo ejemplar, temático y narrativo, con profundidad y buen lenguaje. Como ves, no he querido limitarme a resumir tus ideas y aportaciones, sino que he preferido adentrarme en ellas, para seguir pensando contigo, es decir, en la línea común de nuestra experiencia y búsqueda cristiana.
Pongo estas reflexiones en mi blog, que muchos leen, copian y reproducen en diversos medios, de manera que espero que algunos puedan descubrir mejor tu libro a través de lo que yo digo. Recuerdo con nostalgia que una de mis primeras intervenciones on line estuvo dedicada a tu persona y obra (Querido hermano Tamayo: http://www.comayala.es/Articulos/tamayo/queridohermano.htm, 15 enero 2003). Muchas cosas han pasado desde entonces, pero sigue viva nuestra pasión teológica, sigue viva mi admiración por lo que haces. Aprovecho esta ocasión para decírtelo, una vez más, con la esperanza de que podamos seguir colaborando en esta apasionada labor intelectual y cristiana.
OJALÁ JUAN JOSÉ LEA ESTE CORTO MENSAJE...
Hola, Juan José: Un saludo a la distancia desde Guatemala. Me dio muchísma alegría conocerte y abrazarte en el marco gigante de tu sencillez y trato exquisito... !Qué regalo para quienes tuvimos la dicha de compartir tus palabras! Me sorprendió tu no discriminación a pesar de mi apariencia que choca de frente con tu bagaje... qué bien... sólo viste en mí a la persona que se alegró de conocerte, compartir contigo la buena nueva de tu más reciente creación... Un fuerte abrazo.
Sólo te dije !Hasta siempre!
Xabier, gracias por esta presentación, a la vez crítica y entrañable, del último libro de JJ Tamayo. Puesto que lo estoy empezando, no distingo qué hay de recensión y qué de complemento personal tuyo en este comentario. Quizá te hayas extendido más que lo haga él sobre el aspecto místico. El insiste siempre en otro paradigma de espiritualidad, dentro de otro paradigma global, alternativo al que agoniza.
Lo que no entiendo es por qué dices que en lugar de "Otra teología es posible" debería intitularse "Otra religión es posible". Hace meses, JJ Tamayo publicó precisamente "Otra religión es posible", en Ediciones Fe Adulta (cf. www.feadulta.com), que recomiendo.
Gracias, Agutín. Pediré el libro a una libraría y si lo encuentro haré un comentario. Un saludo Xabier
Señor Xavier Pikaza:
El libro me lo facilitó directamente el autor, con cuya amistad me honro,al que la propia editorial, que se llama Vitruvio, radicada en Madrid o con domicilio social en la capital de España -aunque en la edición figura Vitrivio y Nostrum-, le entregó algunos ejemplares. No sé si ya está distribuido el libro en Canarias, pero en la Península me figuro que sí, al menos en bastantes librerías.
Saludos.
Otro Dios es posible
Dime Agustín cómo se puede conseguir el libro Luis Alberto Henríquez ("¿La Iglesia católica? Sí;algunas consideraciones, por favor", Vitrivio y Nostrum,Madrid 2011), pues me gustaría hacerle una recensión en mi blog, como la que he hecho al libro de Tamayo. Escríbame, por favor, al correo particular que aparece arriba (en autor) y le mando mis señas. Xabier
No se puede queja rel señor Tamayo:nada menos que Pikaza, un teólogo que sigue siendo importante en el panorma de la teología española, brinda un análisis concienzudo y extenso a su nuevo libro. Diversos medios de comunicación se ocupan de ése su ensayo; ya habrá vendido un buen puñado de libros (venta directa, seguros ingresos económicos en concepto de derechos de autor...).
Otros autores, nada mediáticos (estoy pensando en mi amigo Luis Alberto Henríquez,que acaba de publicar su "¿La Iglesia católica? Sí;algunas consideraciones, por favor", Vitrivio y Nostrum,Madrid 2011),apenas gozarán de favor de público y crítica, ni siquiera del favor de la Iglesia, en tanto autores como Juan José Tamayo, que viven de la disidencia permanente, de los favores que concede a su causa y a su vida el laicismo, y que viven no precisamente como los pobres a base de atacar a la Iglesia pretextando que defienden a los pobres...
Porca miseria.
[Antolín:] “La religión conlleva una cosmovisión también,un modo de entender el ser de lo humano y lo divino que es igualmente nuclear a la vivencia y la práctica religiosas (...) El cristianismo tampoco escapa a esta "ley" (...) y así tampoco puede plantearse en función de lo que él aporte o deje de aportar a otros sistemas religiosos puesto que ,por definición,habrá de considerar que para hacerlo falta en ellos el elemento básico de la fe en Cristo.”
[Sofía:] “yo diría que son otros los que están dispuestos a pactar con todo, con tal de ser políticamente correctos (...) no hay respeto a las tradiciones que valga ante el ser humano que sufre. Ese es el radicalismo de Jesús, y no el respeto a las leyes del AT o del Corán o del Derecho canónico o la sharia (...) supone que Dios se identifica con las víctimas y las reivindica no da leyes para mantener a los oprimidos en sumisión como tienden a hacer las religiones fosilizándose.”
De acuerdo con ellos, en estas f...
El sermón de la montaña "sin contar a mujeres ni a niños", en plan Mateo???
Y eso, porque a hindúes y musulmanes tampoco les gusta que las mujeres cuenten y hay que adaptarse.
El mensaje radical de Jesús supone que hay un único Maestro y un solo Padre y que todos somos hermanos. El mensaje radical de Jesús supone que Dios se identifica con las víctimas y las reivindica no da leyes para mantener a los oprimidos en sumisión como tienden a hacer las religiones fosilizándose.
El sermón del monte -o el llano- supone la subversión de todos esos códigos de leyes que nos proporcionan por igual los judíos en el AT o la Iglesia después de Jesús o Mahoma su Corán y sus hadices y la shariah.
Menos "Libro" y más Vida.
Gracias Xabier, pero yo diría que son otros los que están dispuestos a pactar con todo, con tal de ser políticamente correctos, y pactan con el machismo patriarcalista como pactaron con la sociedad esclavista en su día.
Jesús dejó muy claro que todos los seres humanos fueron creados a imagen de Dios.
Pablo debió llevar a sus últimas consecuencias aquello de que en Cristo no hay judío ni griego, amo ni esclavo, varón ni mujer. Fueron ellos los que pactaron. Y así seguimos.
Si el cristianismo deja claro que lo q se hace al hombre se le hace a Dios y que todos los seres humanos son igualmente dignos e imagen de Dios, la opresión está de más. Y no hay respeto a las tradiciones que valga ante el ser humano que sufre. Ese es el radicalismo de Jesús, y no el respeto a las leyes del AT o del Corán o del Derecho canónico o la sharia, sino más bien el respeto a los derechos de todos los seres humanos como hermanos hijos de un mismo Padre.
El sermón de la montaña, "sin con...
Jesucristo sabemos que comió en casa de Zaqueo, hombre rico y por tanto también vino a él.
Jesucristo además de venir a los pobres y a los enfermos, vino a salvarnos del pecado, que es en definitiva el enemigo a batir.
No he leído el libro, pero aquí parece que el centro del mensaje de NSJ, es solo el Sermón del Monte, pero hay mucho más, que aquí no se atisba.
Vale, Sofia, aunque quisiera recordar que como buen creyente judío (como los grandes profetas) Jesús no fue "realista" al modo usual de la palabra. A mi juicio, el gran riesgo del cristianismo no está en algún tipo de desviación "dogmática", sino en falso realismo de los creyentes... que somos capaces de pactar con todo, dejando a un lado el Sermón de la Montaña (y justificando con mis razones esta opción). De todas formas, gracias Sofía.
Aunque los teólogos deberían hablar de otra religión posible,pero no desde una teología aburrida,sino mas modernizada,y que al lector le parezca interesante,y a la vez en un lenguaje sencillo que se pueda entender mejor,y conversar entre otras religiones aprendiendo unas de otras para bien común y que sea posible desde el dialogo más profundo y creíble cómo pueda ser creer en el Dios de Jesús y en toda la historia desde que fué fundado el cristianismo
Creo que sí nos hemos manifestado respecto al diálogo que plantea XP, aunque sea viniendo con la rebaja realista.
Estoy de acuerdo con lo que dice L.E. Antolín.
Pero es más, yo he dicho antes y repito que no tengo ningún respeto especial por las religiones que no tenga por otras ideas humanas. Respeto infinitamente más la declaración de los derechos humanos que el Corán, por mucho que no se lo pueda decir a un musulmán para no resultarle ofensiva.
Y en el punto de la alianza con los pobres, me resulta llamativo que entre los oprimidos que se liberan no está nunca la mujer. Tampoco importó de momento la opresión del esclavo, ni importa la de los que pertenecen a otras religiones.
La base del diálogo interreligioso para mí, serían los derechos humanos, porque Jesús deja claro que lo que le hacen a otro ser humano a él se lo hacen. Pero sin renunciar a anunciar con libertad a Jesús como salvador -derecho a la libertad religiosa q algunos no respetan
Supongo que es posible otras religiones,de hecho las hay de manera diversas,pero en vez de creer todas en Jesucristo no es así...algunos grupos si que son creyentes del mismo Dios o del mismo Jesús que son la Esperanza y el Misterio en el que creemos;Para otros su religión puede ser Alá o yaveh,o JEhová que casi en definitiva ellos los llaman así,que para nosotros es Dios y hombre verdadero,hay que respetarles su opinión aunque no creamos en esos dioses,y también ellos deberían de respetar nuestras creencias.Y otra religión es posible aunque se les diga de diferentes nombres
Pikaza,creo que el Sermón de la montaña forma parte del núcleo del cristianismo,forma parte,no que en y por sí mismo sea el núcleo en exclusiva.La religión conllevaq una cosmovisión también,un modo de entender el ser de lo humano y lo divino que es igualmente nuclear a la vivencia y la práctica religiosas,siendo precisamente ahí donde se encuentrael núcleo a su vez de la divergencia entre unas religiones y otras yel obstáculo principal para su disolución mutua en un conglomerado único.
El cristianismo tampoco escapa a esta "ley",por ello no puede sino contemplarse a sí mismo en función de sí mismo,de su propia cosmovisión y presupuestos,y así tampoco puede plantearse en función de lo que él aporte o deje de aportar a otros sistemas religiosos puesto que ,por definición,habrá de considerar que para hacerlo falta en ellos el elemento básico de la fe en Cristo.
en esa fórmula arco iris,independientemente de la posibilidad de mutuas aportaciones y recepciones.Parece como si se tratara de conjurar el conflicto a costa de subsumir en un todo comprehensivo una pluralidad a la que,en definitiva y paradójicamente respecto a lo que propone el artículo de Pikaza,se privaría de sentido.Por otra parte,esta fórmula arco iris conlleva,también paradójicamente respecto a sus buenas intenciones,un modo de etnocentrismo,de adjudicar a los demás e incluirlos en ellos planteamientos e intenciones que no tienen por qué compartir.
El posible conflicto no se conjura obviando las causas que acaso condujeran a él,ni disolviéndolas "en falso",lo que al cabo representaría una forma de represión,antes bien,sería más adecuado reconocerlas y,una vez reconocidas,no darles curso sino fomentar la puesta en común de lo que une y la colaboración e intercambio mutuos.
Gracias Carbo de Wiki, Antolín, Galetel, Burbu, Sofía... No estoy convencido de que Tamayo ponga en el mismo nivel todas las religiones..., aunque ese me parece un tema en el puede y debe expresarse quizá con más claridad. No veo que nadie haya entrado en mis tesis sobre el diálogo religioso desde la raíz (es decir, desde la identidad) del cristianismo, no desde un común denominador... Estoy convencido de que cuanto más se busca y respeta la raíz del cristianismo más se puede dialogar.
Dialogar según Jesús no es negar la identidad del evangelio, sino llegar al núcleo de esa identidad (que es el Sermón de la Montaña), para abrirse desde allí a los demás, en gesto de amor activo (queriendo el bien de los que son distintos: Pidiendo a Dios que les bendiga, haciéndoles el bien)... No se trata de discutir sobre aspectos separados de cada religión, sino de vincularse en la práctica, para el mejor descubrimiento del misterio, para una ayuda más eficaz a los últimos (perseguidos,expulsados) de la tierra. Un buen diálogo con los otros nos hará descubrir mejor lo que somos.
Naturalmente que todo el mundo participa de la verdad y en todas las religiones -e ideologías no religiosas- hay elementos de verdad, y por eso deberíamos buscar lo que nos une, los puntos comunes. Pero también hay contradicciones, puntos de vista opuestos, y para el cristiano el centro desde el que discierne es la figura de Jesucristo y desde ahí juzgará acertados o erróneos los puntos de vista ajenos.
Eso no significa q se quiera imponer nada, sino simplemente q no se renuncia a la verdad q es Jesucristo.
El día en q Jesucristo no sea para ti la Verdad, puedes hacerte budista, musulmán o pluratonto, pero no digas q eres cristiano. Y naturalmente la Verdad hay q vivirla, no decir Señor, Señor, como Jesucristo nos deja muy claro.
Prefiero un ateo que crea en el Amor a un creyente en un dios que mande lapidar adúlteras. Dios para el cristiano es el Dios de Jesús y el diálogo es posible con quien comparta sus valores.
Diálogo sí, teología pluratonta no.
EL CAMINO A LA MECA.- Película austriaca del director Georg Misch. Recoge la actividad entre 1920 y 1990 (con epilogo sobre las torres gemelas, zona cero) de Leopold Weiss, judío vienés, estudiante del Talmud, que viajó a Oriente Medio. Al convertirse al Islam adoptó el nombre de Muhammad Asad. Entre las obras de este importante musulmán destaca la traducción al inglés del Coran. Poniendo de relieve las versiones, traducciónes, interpretaciones contradictorias de los textos sagrados para su entendimiento en los nuevos tiempos. Hay que saber mas de Asad.
Hoy entro en esta RD en el blog de la FCJE, Federación de Comunidades Judías en España, para recomendar esta peli, y veo que no admiten comentarios. Salgo del blog con algo de antisemitismo
Creo que Galetel se ha expresado muy bien en los comentarios de ayer y de hoy,muy oportuna también la cita ayer de Torres-Queiruga.Por mi parte,añadir algunas consideraciones.
La Encarnación supone,en clave cristiana,que nuestra religión no permanece ajena a la limitaciones e insuficiencias,a las paradojas y contradicciones que conforman la realidad de lo humano y de la historia. Fuente de paradojas y contradicciones,a veces incluso de conflictos sangrientos,es la diversidad de religiones.
Factores comunes identifican a todos los seres humanos de espíritu religioso,y sin duda pueden buscar puntos de encuentro y comunes tareas,la paz,la justicia,la reivindicación de pobres y sufrientes...Con todo,tampoco han de obviarse las diferencias sustanciales,no sólo de matiz o de detalle,de unas respecto a otras a la hora de plantear la relación entre el humano y el Misterio,lo divino.
Convivencia en la pluralidad no supone disolución de las diferencias en e...
Yo desde luego no llamaré a Tamayo arriano, porque no tiene nada que ver con el arrianismo, pero si digo que su teología pluralista deja de ser cristiana desde el momento en que relativiza a Jesucristo, considerándolo una aproximación a Dios como cualquier otra. Es una actitud legítima, pero no es teología cristiana, pues para el cristiano Dios es el que revela su rostro humano en Jesús y si no lo creyéramos así, no deberíamos llamarnos cristianos.
¿Acaso no se puede dialogar sin prescindir de la propia identidad? Creo que el diálogo es siempre posible en el sentido que dice por ejemplo Pedro Zabala, pero recordando que eres cristiano si no has perdido tu identidad cristiana, como señala Galetel y expreso yo a mi modo: la fe en Jesucristo como imagen de Dios y salvador de TODOS, le conozcan o no, es requisito necesario para poder considerarte cristiano y desde ahí dialogar con gente de otras ideologías.
Como dice Burbu, otra vida es posible incluso sin religión.
Soy apasionado del diálogo. Creo que el interreligioso es necesario y no sólo entre teólogos de las diferentes religiones. También los creyentes de a pié podemos y debemos dialogar con las personas de otras creencias que encontramos en nuestras vidas. Aprendiendo unas de otras.
Y el ¿intrareligioso? Parece que va a ser mucho más difícil que sepamos dialogar los seguidores de Jesús entre nosotros sin que nuestras distintas posturas nos lo impidan. Al menos, según muestran ciertos comentaristas de este Blog u otros próximos que no saben más que anatematizar. Guardianes de la ortododoxia, no escuchan, sino que pretenden negar la fe de sus oponentes.
Hace unos días el Sr Tamayo en una entrevista ,promocionando su libro ,la verdad ,fué sincero cuando le preguntaron si respondia a las personas que entraban en su blog o su web .Respondió que tiene su equipo y saben muy bién su línea ,puesto que él no puede ,no tiene tiempo ,lo comprendo perfecta mente .
Sr Tamayo :comprendo muy bién ,el título de su libro ,en todas las ventas hay un marketing,pero me gustaría mucho mas "OTRA VIDA ES POSIBLE ,INCLUSO SIN RELIGIÓN "
!muy bueno Sr Piñedo ! porque "la gente de la calle le hemos entendido muy bién " no ha dicho usted ni una sola palabra rebuscada ...ha llamado a las cosas por su nombre ,cosa que en estos tiempos es de agradecer ,porque hay mucho "feriante " ..que son capaces de vendernos bozales para burros ,sabiendo que no tenemos burros
Cuando estuvieron ustedes en Oporto ,propuse aquí en el blog ,porqué el próximo año no hacian un buén experimento :Ustedes simpre tienen tribuna ,cobran además por ello ,tendrá que ser así ¿pero dónde está nuestra tribuna ,dónde quedan los pensamientos ,los deseos ,la espeanza ,las expectativas de "la gente normal ' ...a la que SIEMPRE NOS HAN LLAMADO IGLESIA ?
Siempre hemos sido los manipulados ,pero también pensamos ..RECOJAN LO QUE PIENSA EL PUEBLO ,INVITENLES A OPORTO ....
Pasaré por su blog Sr Piñedo ,no tengo idea si responde usted u otros secretarios suyos ,porque tienen muchas cosas que hacer y el dia dura ..lo que dura
Primero y simpre ,PENSAR LO QUE HACEMOS NOSOTROS ,Pikaza ,eso siempre es lo primero ..OPINAR sobre los personajes públicos ,SE PUEDE ,procurando no herir ,conmo a cualquier persona
Aoche ví el programa de TV 2 ,hablaron varíos Teólogos ,Profesores y un sacerdote del OPUS ,que parecia fuera el contrapunto de casi todos los demás ,solamente con su "vestimenta " ..que está en todo su derecho ,comosi quiere salir de flamenca
No recuerdo los nombres de todos,estaba Tamayo ...pero desde aquí quiero DARLE UN CHAPEAU A PIÑEDO ...CLARO ,CONCISO ,COHERENTE ,SERENO ...SOBRE TODO MUY VALIENTE
Sus palabras me recordaban "las mias " que siempre he mantenido con un amigo Teólogo ,salvando las distancias de "la cabeza de Piñedo con la mia " ..pensamos exactamente lo mismo
A Piñedo le he visto en "cuarto milenio en algunas ocasiones " como colaborador para "temas concetos " la verdad ,admiro como mantiene en todos los lugares la misma coherencia ,seguridad ,educación !muy ...
“Juan le dijo: ‘Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios EN TU NOMBRE y no viene con nosotros’ (...) Jesús contestó: ‘No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro INVOCANDO MI NOMBRE y que luego sea capaz de hablar mal DE MÍ. Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros.’” (Marcos 9 38, 39).
“El que no está CONMIGO, está contra MÍ, y el que no recoge CONMIGO, desparrama.” (Lucas 11 23).
“Jesucristo” es distinto de “nosotros”. Ni es propiedad nuestra en exclusiva.
Pero Jesucristo es imprescindible, aunque nosotros sí somos prescindibles.
Pues sí, otra religión siempre es posible. En este caso la del nabi y fundador Tamayo, una religión que auna política, con sociología, con medias verdades del Nuevo Pensamiento y la Nueva Era, con cristianismo, con monoteismo, con sincretismo de todo cuento, vamos el refrito tamayo, una religión en donde se siente muy a gusto, y que excluye a todo el que sea de derechas, a todo el que tenga alguna propiedad, a todo el que piense diferente a los grupos progresistas de la religión tamaya. Pues sí, otra religión, LA SUYA. ¿Por qué no te atreves a hacerla ya, y deja la pesadez porculera de esa insistencia de pretender hacer del cristianismo católico romano a su imagen y semejanza? En fin, otro que no se ha sacudido el polvo jerárquico católico romano y además con pretensiones proféticas y mesiánicas. Vamos que...
Gracias, Galetel:
Nos hallamos ante un tema abierto por el mismo Jesús, reconocido por Benedicto XVI en Asís... Puede haber perspectivas distintas, y eso es bueno... El lector que haya leído mi post verá que no defiendo ni descalifico a Tamayo, sino que le presento de un modo cordial, reconociendo su valor, para dialogar con él, desde él...
Sólo quiero indicar que aquellos que le descalifican por principio, acusándole de arriano, posiblemente no saben lo que es el arrianismo, ni lo que sigue implicando como experiencia abierta en un camino de diálogo con las religiones y el pensamiento del entorno.
Corremos el riesgo de vivir en un mundo de clichés, de propaganda fácil, de descalificaciones. No estaría mal detenerse un momento a pensar y a saber lo que dicen los otros, antes de criticarles, demostrando así nuestra ignorancia no sólo del otro, sino del mismo tema de fondo.
Tienes razón, Xabier Pikaza. Es conveniente entrar en el tema sin quedarse en puras descalificaciones. Espero que hayas entendido que mis comentarios pretendían eso. Pienso que es muy necesario buscar el pluralismo de la religión cristiana, para que no siga encerrada en una tradición y una forma cultural particular, sino que se abra a todas. Pero ninguna religión cristiana será posible sin que lo central de ella sea el inclusivismo en Jesucristo como Dios-Hijo único redentor de todos.
Otra religión será posible, y conveniente, pero para que sea cristiana no debe ser simplemente una religión pluralista –como me parece que sostiene Tamayo- sino una religión inclusivista en Jesucristo siendo a la vez pluralista al no encerrarse en ninguna forma cultural particular. El auténtico inclusivismo en Jesucristo exige ese pluralismo, y viceversa.
Gracias a todos. Es un honor que entren Jairo, María, Hisopo... Pero da la impresión de que miran el tema por fuera. ¿Sería posible que alguno entrara y opinara sobre los aspectos, motivos y fines del diálogo religioso? Estaría muy agradecido, y también los lectores, pues así aprenderíamos. Xabier
A veces estas cosas en las que no se pone uno de acuerdo es un sin vivír cuando se podía vivír mucho mejor en la Trinidad Y DEMÁS...pero cuando no se cree ni se obedece a Dios,habrá que obedecer al demonio?que lio tiene la religión y lo que es eso.Dios será todo en todos?que barbaridad! para Dios sólo existe su hijo,sin olvidar al prójimo,y para su Hijo existe DIOS?y como decían:que todos seamos uno como el Padre me amó a mi,y a quien se lo quiera revelar,esque casi siempre se suele decir:Quien no cree en buena madre,tendrá que creer en mala madrastra.Pues así viene a ser el reino de los cielos y todos los que viven en él
A ver si puede ser posible otra religión y otras cosas...pero hay que ponerse de acuerdo en vez de liar más la madeja de la incomprensión,que es lo que hacemos los humanos no?
No creo que este usted Jairo del todo en lo cierto,a veces es difícil conocer Dios mas que el Padre y el Hijo,supongo que no se hará más que nadie y creo que está más con los pobres,otra cosa puede ser que los pobres no estén con él que puede ser lo más cierto, y si no se está para y por Dios sólo entonces de que nos quejamos?
Creo que Dios o como se llame, no cabe en las etiquetas y los dogmas de los pobres bichitos humanos. ÉL es muchisimo más. En el futuro, conocerán más a Dios que nosotros: No habran falta templos, ni ritos,
ni jerarquias etc. etc.: El Hijo se someterá al Padre y Dios será todo en todos, ya no habrá más hambre ni sed, no habran diferencias por el sexo y el hombre aprenderá a no dominar a los demás: aprederá a respetar la individualidad de cada uno sin imponer.
Cierto querido hisopo, Tamayo tiene un gran sentido comercial, pero de teólogo tiene muy poco.
Un abrazo cordial.
Me había obligado a no romper el ensordecedor silencio (obligado oxímoron) de comentarios que ha caracterizado a la última hornada de hilos que nos ha perpetrado el blogger.
Entre eso y que las chorradas del "teolojeta" Tamayo no merecen ni una línea, me limito a señalar que al Sr. Pikaza el anzuelo del herejete "otra teología es posible" (¿pero es que lo que hace Tamayo es teología?, juasss, juasss) le viene estrecho. Pará él lo que es "posible" es otra religión. Pikaza genuino. Aunque no se entiende que un descreído como él lo plantee en el nivel de la posibilidad: en su caso es una realidad. Él ya tiene otra, la "suya". Pero, claro, nadie le sigue.
Detritus de fe arrasada ambos, Tamayo es mucho más "listo", con mucho más sentido comercial que Pikaza. Eso de la interculturalidad y el respeto a la identidad de género queda muy chulo y sobre todo deslumbra a tanto bobo, necio e incauto como el que se presta a ingerir semejante bazofia.
Seguramente otra teología es posible, otra religión y otra receta para la paella también, pero lo que no puede ser de otra manera es lo que es, osea, la Verdad. Quise hacer esta apostilla porque con frecuencia se filtra el aire por esa rendija: no es cierto que por ´tener el mismo derecho o más a hablar y ser más leído que esos que llevan 20 siglos hablando´. lo que yo diga va a ser verdad y lo que ellos dicen, ya no. Pues eso: que un poco de humildad nos viene bien a todos y aceptar que mucho de cierto ha de haber es esos vetustos saberes: muchos peluquines se han visto volar al soplar los aires, pero esos pelos repeinados y añejos que engalanan a la Iglesia criticada en el post siguen en la cabeza: ¿no será que esos sí están arraigados, osea, no son de pega?
Saludos.
La 2 de Televisión española emite el documental "Jesús 2.0" supervisado por Antonio Piñero y la película "El Discípulo" donde fue asesor experto en la guionización
00:00>00:54 Jesús 2.0
00:54>02:31 "El Discípulo"
Una noche para poner el DVD a grabar, si alguno es más generoso colgarlo en la red. Este horario tan extraño de emisión, seguramente es debido al cambio de gobierno. La película es floja y no acabo de entender que pinta el folclore andaluz.
Felicidades por ese maravilloso texto.
Tamayo, un Gran hombre, demasiadas veces repudiado
Ojalá esos fundamentos que se alzan en tierras aún movedizas recojan su fertilidad y lleguen a separar la nubes de la inconsciéncia.
Gracias.
Jueves, 23 de febrero
Francisco Baena Calvo
Angel Moreno
Religión Digital
Francisco Margallo
Jose Luis Cortés
Hilari Raguer
José Rubio y César Luis Caro
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Juan Jáuregui Castelo