El blog de X. Pikaza

Dom 6 XI 11. ¿Podríamos compartir el "aceite"? Vírgenes necias y prudentes (Mt 25, 1-13)

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Domingo 32, tiempo ordinario, ciclo A, Mt 25, 1-13. Sigue el tema de ayer (1 Tes 3), un motivo que está relacionado con el paso de la historia y el fin de los tiempos, una parábola fuerte, para pensar y responder con la vida:

Todos hemos recibido (¿es cierto?) el mismo aceite de la vida. Unos lo conservan y se enriquecen. Otros lo gastan y se pierden. ¿Tienen los pobres la culpa de haber perdido su aceite? ¿Pueden los ricas prestar o regalar su aceite sobrante a las pobres?

Una parábola inquietante, en tiempos como éstos, en los que se nos dice que algunas personas (y países enteros como Grecia, España…) hemos derramado (perdido) el aceite de manera que andamos pidiendo a los ricos… ¿Pueden los ricos prestarnos su aceite? ¿No será mejor que cada palo aguante su vela, esto es, que cada alcuza se arregle con su propio aceite?

Parábola para discutir (y disentir se hace falta…). Parábola que habla no sólo del mucho o poco aceite de Grecia o España, sino de la vida entera de cada uno de los hombres y mujeres, mientras esperan (esperamos) las bodas.

Parábola. Mt 25, 1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas.
Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.
El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz:

-- ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!

Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas:

--Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.

Pero las sensatas contestaron:

--Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis.
Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.
Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo:

-- Señor, señor, ábrenos.

Pero él respondió:

-- Os lo aseguro: no os conozco.

Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora."

1. Una parábola conocida. Elementos comunes

Esta parábola de “vírgenes” necias y prudentes está contada desde el trasfondo de la historia de Israel... Quizá tiene un fondo que proviene de Jesús (que se ha referido, sin duda a las bodas del reino: cf. Mc 2, 18-22). Pero tal como aparece aquí parece obra del mismo evangelista (o de la escuela de Mateo) que ha creado un gran “retablo” escatológico, con temas vinculados a la culminación (o sentido más profundo) de la historia, a lo largo de Mt 25 (vírgenes, talentos, ovejas y cabras). Sus datos son bien conocidos, tanto en el AT como en el contexto del mensaje de Jesús:

Las diez muchachas (vírgenes) son signo de la humanidad entera, como esposa-amiga ante Dios, esperando las Bodas finales de la historia.

El aceite recibido (alumbrando en la alcuza de su propia vida) es el don de la existencia, la vida entera. Hombres y mujeres son “aceite” que alumbra en la medida en que se consume, haciéndose luz para sí mismo, luz para los otros.

La división (cinco necias, cinco prudentes), cinco y cinco, buenas y malas, prudentes y sensatas, es propia de gran parte de las “historias” de ese tipo. Tiene un fondo parenético, y sirve para insistir en la posibilidad del bien y del mal… y en la exigencia de conversión (para que al fin todas puedan ser buenas).

Malgastar el aceite, dar aceite...
--Puede entenderse en sentido personal (que es el más importante en la parábola)
-- Pero también puede entender en sentido social y político (desde la perspectiva de nuestro tiempo, gran crisis del 2011, con países que parece que han perdido el aceite, con millones de pobres...

Amigas de la Novia, todas novias… el texto no lo pone de relieve, es parábola (no pura alegoría). Son la humanidad en busca de la plenitud de Dios, simbolizado no ya como Padre (Abba) sino como partner, amigo, esposo de la humanidad.

La tardanza es quizá signo del retraso de la “parusía” (la venida del Novio)… Es el paso del tiempo, es la noche…

Todas se durmieron… Parece que el texto está evocando la muerte… Aquí no hay muchachas “vivas” cuando llega el esposo (como dice Pablo en 1 Tes). Todas se duermen, todas mueren en el gran “cementerio” (dormitorio) que es la vida humana…

Las muchachas duermen/mueren, pero su aceite queda… La buenas obras, la buena memoria, el valor de la vida… para el Esposo

2 Una parábola escandalosa. Principios

Resulta escandalosa, por muchos motivos, y así la cuenta Jesús, para que la pensemos y pensemos nuestra vida.

a) ¿Han recibido todas el mismo aceite? La alcuza de aceite de una niña de Guinea no es igual que la alcuza de una chica de Kansas o Virginia. Unas parecen que vienen al mundo con mucho aceite, otras parece que no tienen nada. Sea como fuere, las muchachas llevan «lámparas» (lampadas) en la noche de la espera. ¿Se podrá decir que ellas mismas son lámparas, puras lámparas de Dios (de la vida), cuya función es arder y dar luz y se fuego?

b) Diferencia entre las novias. Externamente hablando, todas son novias de un esposo polígamo, que va a casarse, al mismo tiempo, con diez o con aquellas de las diez que sean prudentes. ¿O son sólo simples compañeras/asistentes de la Novia, que aquí no se presenta? La imagen del esposo polígamo de diez muchachas que esperan en la noche puede evocar quizá el signo del Dios distinto y universal, Dios esposo/esposa de todos los seres humanos. Pero el tema de fondo no es la poligamia, sino la diferencia entre las novias: ¿Vienen todas con el mismo aceite?

c) En otro plano, es una parábola machista: El novio viene, como dueño y señor, las novias aguardan… ¿Por qué son chicas que esperan al novio-señor y no chicos que esperan a la Novia/Diosa, la divinidad materna y total, novia infinita y personal de cada uno de los seres? ¿Cómo superar la imagen masculina y pasar a la imagen/experiencia total de de un amor de fuego que arde y emociona y enamora...?

d) Como la “parábola de la hormiga y la cigarra… Éste es un tema que aparece en muchas tradiciones de oriente y occidente. Unos malgastas, otros guardan el aceite… ¿Es bueno siempre guardar? ¿No será bueno arriesgar y gastar? ¿Cómo han perdido las necias el aceite? ¿Lo han malgastado en borracheras y cenas?

-- Alguien podría decir que las "necias" han perdido el aceite porque se lo han robado precisamente las llamadas prudentes
-- ¿No vivimos en un sistema donde se invita a malgastar... de manera que las "necias" han hecho simplemente lo que debían hacer?

e. ¿Es bueno que las “homiguitas” no presten a las necias su aceite? En contra de toda la enseñanza del evangelio, aquí se dice que las prudentes no deben dar aceite a las necias... ¿Por qué no comparten la luz, haciéndose luz todas, unas para otras, luz compartida para iluminar el camino del novio/novia universal? ¿O hay un aceite personal que no puede compartirse, pues cada uno tiene el suyo y debe guardarlo?

3. Una reflexión sobre el aceite

a) ¿De que aceite-luz se trata? ¿Tiene más luz una muchacha/estrella de la propaganda mediática, dueña de millones de barriles de petróleo, que una niña estellada de un país empobrecido, sin más riqueza que el hambre? Además, la luz que son las muchachas: ¿para qué sirve? ¿a quien dirige y guía? ¿Sirve para alumbrar al novio/novia que viene... o para dirigirles a ellas/ellos (novias en fiesta), a la humanidad que espera y camina con su propia luz en la noche de la vida, hacia el amor total que llega?

b) ¿Se puede hablar así de buenos y malos? Ésta es una parábola con buenos y malos, parábola extraña de muchachas necias y sabias…entre las que parece dividirse el mundo… ¿No se podría dar una respuesta compasiva, de manera que las prudentes ayudaran a las necias, para que al fin todas pudieran ser buenas...? ¿No podría traer el esposo/esposa su aceite y ponerla en las manos y en el corazón de cada una de las que esperan sin fuego ni luz, en medio de la noche? ¿No podríamos hablar de un esposo/esposa aceitero, que ofrece su propio combustible de amor infinito para todos/todas?

c) El gozo de la vida, a la espera de las bodas… Aquí se vincula luz con matrimonio, aceite con bodas. Éste es, por tanto, una parábola gozosa que habla de una luz que puede “alumbrar” la fiesta de las bodas, una luz que es el mismo brillo del amor que emerge allí donde unos seres humanos se aman y se encuentran en la noche y entran en su propio espacio luminoso, dándose la vida... Pero hay personas, vírgenes quizá necias, que no quieren bodas, sino líos y más líos… ir derramando el aceite “infinito” que piensan que tienen en muchos amores que pasan en la noche. ¿Se puede decir que en el fondo todas esperan, todos esperamos?

4. Una reflexión sobre la vida

a) Quizá la parábola evoque un amor personal y total, el amor de aquellos que esperan y el amor de los vienen, todos envueltos en luz... un amor hermoso, abierto a todos (todos reciben el aceite), pero también “arriesgado”, pues se puede perder y gastar el aceite de un modo equivocado, quedando al fin vacios. Estas bodas de luz están abiertas a todos, pero algunos se pueden perder (derramando en vano su aceite), malgastando la propia vida.

b) Sin duda, el novio que viene en la noche (¡una noche de frío, oscuridad y muerte!) es el amor que tarda, pero que está llegando, la luz plena que se hace esperar (¿a dónde te escondiste….?), pero que vendrá muy pronto, si seguimos esperando, espabilando la lámpara, que siempre tiene aceite, pues la alcuza de la vida nunca se vacía. Por su parte, las novias que esperan son los hombres y mujeres, capaces de cuidar su luz o de apagarla, hombres y mujeres con responsabilidad de amor, llamados a cuidar su aceite, a mantener en vela su esperanza.

c) Las bodas son dos luces que se unen, formando una luz compartida, luz de dos, en la gran Luz del Novio-Novia que les acoge en su amor. Son dos luces distintas, dos personas diferentes, y una luz única y compartida, que se abre a otros, a los amigos y a los hijos luz creadora, en la Luz de Dios, donde se unifican y completan, cada uno en el otro y para el otro, cada uno desde el otro y con el otro. En este contexto podemos decir que, para los cristianos, la luz originaria se ha venido a revelar en Cristo.

d) Al final queda la gran revelación del amor. Todo lo demás pasa y queda en un segundo plano. Se trata de descubrir el potencial inmenso del amor que somos y que viene, que nos sale al encuentro. Para que ese amor sea plena, para que las bodas puedan celebrarse, hay que esperar compartiendo el aceite, espabilando la alcuza, gozando por anticipado el don de las bodas.

5. Una simple conclusión que deja el tema abierto

En un sentido, esta parábola nos habla de aquello que vendrá después, al fin de nuestra vida. Posiblemente, la ha creado la misma comunidad de Mateo para explicar la tardanza de la parusía… un tiempo de espera en el que muchos se apagan y mueren, al parecer sin esperanza.

Pero la parábola tiene otro sentido. No habla sólo, ni sobre todo, de aquello que vendrá después, sino de aquello que está pasando ahora, en nuestra vida, que es tiempo bueno para guardar el aceita y para iluminar a los que están a nuestro lado.

Éste es el aceite de Jesús (toda la vida), que se da y conserva cuanto más se comparte, de tal forma que sólo tiene aceite que lo da, quien se vuelve “aceite”, luz para los otros. El aceite del que aquí se habla es aceite para consumirse en la lámpara, convirtiéndose en luz. Sólo sirve para alumbrar, para consumirse, pues sólo produce luz en la medida en que se quema y consume.

¿Y qué hacemos con la economía?

¿Tienen toda la culpa los países sin aceite, o la culpa será del sistema y de los mismos países ricos que no comparten el aceite de la vida?


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Comentarios
  • Comentario por sofía 08.11.11 | 23:05

    No es que no sean interesantes los distintos temas q se tocan en el artículo, sólo q pienso q estropean la parábola en el sentido juanramoniano de no la toques ya más que así es la rosa. Cuanto más se habla sobre ella menos se la entiende.
    El aceite se supone que está al alcance de todas, puesto que se van a comprarlo -sólo que tarde, porque no les ha dado la gana de atender a lo que tenían que atender a su tiempo. Se supone que podían haberlo traído si no fueran memas. Las prudentes dan el consejo adecuado, puesto que corren peligro de quedarse todos sin aceite es mejor q vayan a por más. Y no se habla de cuestiones materiales sino más bien de que lo que tiene que aportar cada uno a la vida nada más que lo puede hacer uno mismo. Es el tipo de aceite que está al alcance de todos los que quieran llevarlo para alumbrar, por pequeña q sea la luz. Así q las prudentes no pueden hacer nada mejor q contar a las necias esta parábola para q espabilen.

  • Comentario por sofía 08.11.11 | 22:40

    Aunque no ayuda mucho a entender la parábola el lío que ha formado XP, que no es parabolero, sino todo lo contrario, más brainstorming que otra cosa. Luego disecciona y pone bajo el microscopio lo que trajo la tormenta, pero se pierde de vista el impacto original de la parábola, y se convierte en otra cosa que no es lo que era, creo yo.

  • Comentario por sofía 08.11.11 | 22:33

    Totalmente de acuerdo con el comentario de galetel 06.11.11 | 14:24 y sus explicaciones anteriores de la parábola.
    Pero sobre todo creo importante "no quedarse mirando el dedo que señala a la luna"

  • Comentario por JGelpi 06.11.11 | 23:55

    Es realmente una parábola aparentemente desconcertante porque las vírgenes prudentes o sabias o buenas, no quieren compartir su aceite con las necias, torpes o malas. La clave para entenderla está en el contexto del propio relato: Mt 24, 21-28 "La tribulación suprema"; Mt 24, 29-31 "La venida del Hijo del hombre"; Mt 24, 32-35 "La parábola de la higuera"; Mt 24, 36-41 "Incertidumbre del juicio"; Mt 24, 42-51 "Necesidad de velar"; Mt 25, 1-13 "Parábola de las diez vírgenes"; Mt 25, 14-30 "Parábola de los talentos" y Mt 25, 31-46 "El juicio final". La cuestión de fondo el la segunda venida de Cristo y el Juicio final. En ese contexto sólo vale "la memoria de la obra vuestra fe, el trabajo de vuestra caridad y el tesón o perseverancia de vuestra esperanza", como dice Pablo en 1Ts 1,3. Pero, incluso en ese momento, los que han sabido sacar provecho y multiplicar sus varios o muchos talentos, ¿no pueden ayudar a los que no han sabido sacar provecho a su único talento? Dios Padre es miseri

  • Comentario por JGelpi 06.11.11 | 23:28

    Es realmente una parábola aparentemente desconcertante porque las vírgenes prudentes o sabias o buenas, no quieren compartir su aceite con las necias, torpes o malas. La clave para entenderla está en el contexto del propio relato: Mt 24, 21-28 "La tribulación suprema"; Mt 24, 29-31 "La venida del Hijo del hombre"; Mt 24, 32-35 "La parábola de la higuera"; Mt 24, 36-41 "Incertidumbre del juicio"; Mt 24, 42-51 "Necesidad de velar"; Mt 25, 1-13 "Parábola de las diez vírgenes"; Mt 25, 14-30 "Parábola de los talentos" y Mt 25, 31-46 "El juicio final". La cuestión de fondo el la segunda venida de Cristo y el Juicio final. En ese contexto sólo vale "la memoria de la obra vuestra fe, el trabajo de vuestra caridad y el tesón o perseverancia de vuestra esperanza", como dice Pablo en 1Ts 1,3. Pero, incluso en ese momento, los que han sabido sacar provecho y multiplicar sus varios o muchos talentos, ¿no pueden ayudar a los que no han sabido sacar provecho a su único talento? Dios Padre es miseri

  • Comentario por Juan Manuel González 06.11.11 | 17:16

    TRANSPARENCIA ECLESIAL:

    1) Cada vez somos más concientes que los "textos" responden a un "con-texto" histírco eclesial concreto. En el texto mismo hay "marcas" para encontrar el trasfonbdo eclesial y hacer una radiografía de las comunidades primeras (en éste caso de Mateo en Antioquía de los años 80-90).
    El "pasaje" del movimiento de Jesús a la "·institucionalización" de la iglesia cristiana, excplica muchos elementos de Mateo (y del resto del NT).

    2) Esta es una historia fascinante, que nos deja una excelente lección y apasionante misión:
    Jesús no nos ha dejado una "constitución" definitiva y/ o sagrada (inmutable); Jesús nos ha dejado algo más grande su "Espíritu" para que nos in-spiremos releyendfo el Evangelio e imaginemos la iglesia que queremos/debemos ser en el siglo XXI. Esta úlltima idea me la ha enseñado personalmente X. Pikaza cuando estuvo en Córdoba de la Argentina en febrero del 2007.
    ¡Saludos!

  • Comentario por Enrique Arambarri 06.11.11 | 16:21

    Esto, tal vez como la parábola de "El administrador infiel", obligan para meterse en una búsqueda reflexiva desde la honestidad. Asuntos difíciles, digo.
    Gracias, siempre lo suyo,( y hay otros que rumbean por iguales sendas) ayudan para tratar de crecer en la fe.

  • Comentario por galetel 06.11.11 | 14:24

    Las costumbres nupciales de la época fueron el elemento secundario de esta comparación que utilizó Jesús para explicar cómo debe ser la acogida al Reino de Dios que él predicaba y representaba. De ninguna manera pretendía transmitir nada acerca de esas costumbres. Hay que atender a la verdadera intención de la parábola, a su elemento principal. Hacer una exégesis basada en los elementos secundarios, para extraer conclusiones sociológicas parenéticas, es irse por las ramas y desquiciar la exégesis. Lo principal de esta parábola, su única intención, es la acogida, buena o mala, al Reino de Dios y la Parusía. Si desplazamos el interés de lo escatológico a lo sociológico, podemos caer justamente en la actitud contra la que se advierte.

  • Comentario por Juan Manuel González 05.11.11 | 23:12

    VI. LAS CINCO VÍRGENES
    (Tomás Merton, 1977)

    Había cinco vírgenes
    Escandalosas
    Que llegaron a la boda del Cordero

    Con sus motos quemadas
    Y con los depósitos
    Vacíos

    Pero como sabían
    Bailar
    Las invitaron a
    Quedarse sin pensarlo mucho

    Así fue: había
    Cinco vírgenes escandalosas
    Sin gasolina
    Pero auténticamente participando
    De la emoción

    Al final había diez vírgenes
    En las Bodas del Cordero

    (Resumen libre de un artículo de M-E Rosenblatt "Al fin asistieron a la fiesta", del libro UNA COMPAÑERA PARA MATEO A.J Levine (Ed.). DBB.2003

  • Comentario por Juan Manuel González 05.11.11 | 23:08

    V. ¿Quiénes eran las necias?
    1. ¿Desertoras progresistas? …
    2. ¿Jóvenes inquietas que buscaban ideas teológicas nuevas en los mercados?…
    3. ¿Eran rivales de los varones a la hora de ejercer su liderazgo profético?…
    4. Si la mitad se fue, la crisis fue grande…
    5. Las mujeres eran –dentro de la comunidad- bastantes activas, lucidas y decididas… Y no miembros pasivos y silenciosos…
    6. Ésta parábola nos recuerda el lugar de las mujeres en Mateo: la genealogía de Jesús (Mt.1); la hemorroísa (Mt.9,20-22), la cananea (Mt.15,21-28), las de la cruz y las de la resurrección.
    7. ¿Si acompañan al novio, revisan la práctica de que los varones los que acompañan al novio; las mujeres tienen el mismo nivel de intimidad con el Novio que los varones; de este modo determinan un nuevo rol de las mujeres?…
    8.¿Parecen líderes, pues llevan lámparas?…

  • Comentario por Juan Manuel González 05.11.11 | 23:04

    IV. CONTEXTO DE MATEO (institucionalización):

    ¿A qué situación pastoral responde esta parábola?
    1. Se trata de controlar a mujeres necias; como a los falsos profetas y a los falsos doctores. Serán mujeres sabias;

    2. Se busca cohesionar la comunidad…

    3. Rechazo a las necias, está vinculado con el rechazo de los falsos profetas: “falsos profetas que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero, por dentro son lobos rapaces” (Mt.7,15). “¡Jamás os conocí; apartaos de mí!” (Mt.7,21-23).

    4. CONTEXTO: una disputa sobre doctrina y por las declaraciones de algunas mujeres alegando ser maestras de sabiduría (Lidia, Febe, Priscila, Magdalena, etc). ¿Acaso las cinco necias representan una corriente de profecías y enseñanzas en la comunidad?


  • Comentario por Juan Manuel González 05.11.11 | 22:43

    III. CRÍTICA DE LAS FUENTES:

    Dos relatos amalgamados-refundición de relatos ( como por ejemplo: la curación en sábado Mt.12,9-14).

    a- Primera parte: es festiva, habla del reino,
    bodas, alegría, viene el novio.

    b- Segunda: cambia el tono, hay un correctivo
    a las mujeres necias/indisciplinadas.

  • Comentario por María 05.11.11 | 22:43

    Tienes razón burbuleta, yo creo que no todos recibimos lo mismo de cada uno de nosotros,creo que todos recibimos menos que otra gente, xq se habla muchas veces en plural,y yo conozco más en ciertas cosas el singular,todos somos prójimo,pero no todo prójimo te da las mismas cosas,ni tú,bueno,o yo le doy las mismas cosas a todo el mundo,sino a personas determinadas,entonces...no seremos más bien necias entregándonos al máximo y recibiendo menos,y sobretodo personalmente?.y claro que mucha gente pierde aceite a veces tontamente...;y claro galetel, cuando uno espera algo de las personas y no llega pues te demoras,desilusionas y pierde uno, y también el resto o no?te abandonas y dices:Que venga el sol por Antequera,paso de casi todo y entonces la otra gente o Dios empieza a decír esta se espabiló entonces ya veces Dios no te deja que hagas más el tonto,entonces pueden catalogarte de mala y demás!!pero saben que digo:Que ya los que me corten me vienen a la medida,ni grandes ni chicas...

  • Comentario por Juan Manuel González 05.11.11 | 22:38

    II. INTERPRETACIÓN TRADICIONAL:

    1. CATEDRALES GÓTICAS: Las sabias vestidas como monjas, silenciosas, recatadas;
    las necias vestidas como cortesanas que están parloteando; son mujeres del mundo.

    2. CRISTO con el dedo índice levantado en clásico gesto de enseñanza. Es una lección para las mujeres mundanas.
    Este “Señor” no se parece a Jesús misericordioso (Mt.20,1-16: Última Hora ).

    3. Mientras las necias son excluidas; la comunidad no se resiente de su perdida
    (contra: el Pastor busca la oveja perdida; la Mujer busca una moneda perdida: Lc.15).


  • Comentario por Juan Manuel González 05.11.11 | 22:28

    I. ¿UN RELATO MACHISTA?
    1. Mujeres que se pelean entre ellas, egoístas: no se ayudan entre sí.
    2. Las Sabias les aconsejan a las Necias que vayan al mercado (¿abierto toda la noche?); en vez de sugerirle que vayan a su casa. ¿Se puede sospechar, que las Sabias las están corriendo a las Necias, que están molestas con ellas, se las están sacando de encima?
    3. ¿Parece una fiesta injusta, puede haber verdadera alegría con una parte (el cincuenta por ciento) fuera?
    4. ¿Un Novio que no es causa de alegría y que no se parece mucho al Jesús de los trabajadores de la última Hora (Mt.20.1-16).
    5. NINGUNA de las mujeres es inteligente, previsora, líder, solidaria, ninguna es protagonista; sólo duermen y obedecen. Ambos grupos de mujeres son pasivas.
    6. ¿Por qué la NOVIA no aparece, es molesto? Los varones tienen muchas fiestas religiosas y sociales, donde son protagonistas; la única fiesta dónde se “visibilizan” es la fiesta de bodas; aquí la novia no apar...

  • Comentario por burbuleta 05.11.11 | 17:59

    Largo y tendido lo pones Pikaza ¿aceite ? ...aceite ...aceite ...lo que se dice aceite podemos perder cualquiera
    Es muy complejo el tema ,personalmente me cuesta "adaptar y comprender con la perspectiva actual ,muchos pasajes del Evangelio .
    Si tengo tiempo intento ir punto por punto ,para aclararme un poquito ,pero de entrada le diré Pikaza a su pregunta inicial "Todos hemos recibido (¿es cierto?) el mismo aceite de la vida"
    ROTUNDAMENTE NO

  • Comentario por galetel 05.11.11 | 16:08

    desilusionados, desprevenidos, a quienes habían dejado de creer en su venida, por la demora, y se abandonaban a una vida relajada fuera de las exigencias del evangelio.

    Lección para los cristianos de hoy que han dejado de creer en la Parusía y no viven los valores evangélicos como consecuencia de esa fe: al carecer del “aceite” de la esperanza y autenticidad cristianas, corren el riesgo de no poder integrar la comitiva de antorchas encendidas (vidas resucitadas y plenificadas) que se encaminará gozosa hacia el reino de la Vida.
    La fe-confianza escatológica, con sus consecuencias insoslayables de praxis evangélica, es tan indispensable para los cristianos de hoy como lo fue para los de ayer.

  • Comentario por galetel 05.11.11 | 16:06

    A esta costumbre recurrió Jesús para indicar lo que pasaba con el Reino que él anunciaba. El Reino, representado por el novio (Jesús mismo) llegaría de improviso, y pillaría a unos preparados y a otros no. Se refería seguramente a los judíos del “resto fiel”, que confiaban en las promesas de Yahvé y observaban lo esencial de la Torá (el mandamiento del amor, según Jesús) contrastados con otros judíos que ya no confiaban en Yahvé, no lo esperaban ya, no guardaban lo principal de la Torá, y no hacían caso a Jesús. La advertencia de Jesús a estos últimos era clara, en la parábola: no podrían unirse a tiempo a la comitiva, porque no tenían lo que se requería para ello: una antorcha encendida con el aceite de la esperanza y la fidelidad.

    Más tarde, unos cincuenta años después, los cristianos de la comunidad mateana interpretaron esta parábola de Jesús como una alegoría de la parusía del Señor, que sobrevendría de noche pues se habia retrasado, y pillaría desconfiados ya, desilu...

  • Comentario por galetel 05.11.11 | 16:03

    Para explicar a su auditorio la hora tan decisiva y crítica que están viviendo mediante su ministerio, Jesús recurrió a esta parábola. Alude a las costumbres nupciales de su época, en el medio rural tradicional. La fiesta de la boda empezaba en casa de la novia, mientras el novio negociaba las condiciones del matrimonio en su casa con sus futuros parientes. Terminados estos trámites, el novio acudía a la casa de la novia a recogerla. La novia lo recibía rodeada de sus amigas, y se encaminaban todos en comitiva a la casa del novio para celebrar la ceremonia de la boda. Si el novio se retrasaba porque las negociaciones se alargaban, podía ocurrir que se hiciera de noche y la novia y sus damas de compañía se hubiesen echado a dormir, cansadas de esperar. Cuando por fin llegaba el novio, despertaban a las durmientes, y la comitiva de boda emprendía la marcha nupcial alumbrada por las antorchas que portaban las acompañantes de la novia.

    A esta costumbre recurrió Jesús para indi...

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