El blog de X. Pikaza

San Pedro, una vida al servicio del evangelio

02.07.11 | 10:05. Archivado en Iglesia Instituciones, Santos, Nuevo Testamento
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El día 29 de Junio se ha celebrado la fiesta de San Pedro y San Pablo, que antes era de precepto en el mundo católico. Ahora ha quedado desplazada, de manera que en parte ya no se recuerda... y en otras partes se celebra el próximo domingo, día 3 de julio.

He tomado como misión de este blog el aportar materiales de estudio y trabajo, de reflexión y oración para los lectores más interesados en los temas de fondo cristiano. Para ellos ofrezco las reflexiones que siguen, sobre la figura de San Pedro, tomadas de mis diccionarios: Diccionario Bíblico (VD Estella 2007) y Diccionario de las tres religiones (VD Estella 2009).

Buen día a todos, con el hermano Simón Pedro, cuya vida estuvo al servicio de la Iglesia.


1. Historia básica 1. Relaciones con Jesús.

Se llamaba Simón/Simeón Bar-Yona (hijo de Juan), como recuerda Mt. 16, 17 (cf. Jn 21, 15). Pero, en un momento determinado, para constituir y formular su nueva función, como fundamento de la comunidad mesiánica, Jesús le llama en arameo Cefas (cf. 1 Cor 1, 12; 3, 22; 9, 5; 15, 5; Gal 1, 18; 2, 9. 11. 14; Jn. 1, 42), que se traduce en griego Petros (en latín Petrus, Piedra, Pedro). Las comunidades helenistas le llamaron Petros, reconociéndole así, implícitamente, como piedra de la nueva comunidad escatológica de Jesús (cf. Mc 3, 13; Lc 6, 14; Mt 16, 18). La iglesia ha conservado y expandido ese nombre, que seguimos empleando todavía.

Se llamaba pues Simeón (como el primero de los doce patriarcas, hijos de Jacob) y fue el primero de los discípulos de Jesús (su discípulo “primogénito”, uno de los Doce). Había sido pescador del lago de Galilea, de familia al parecer humilde, no tenía campos propios, vivía en la casa de su suegra y, posiblemente, era trabajador a cuenta ajena. No tenía campos, ni una cultura religiosa especializada (no era sacerdote, escriba o fariseo). Pero se hallaba interesado por la renovación religiosa de Israel y, al menos por un tiempo, había sido discípulo del Bautista (cf. Jn 1, 40-44). Debía tener sus ideas propias sobre el mesianismo; por eso, si acogió la invitación de Jesús y se hizo su discípulo, abandonando a su familia (cf. Mc 1, 16-20) y dejando al mismo Juan Bautista, a quien había seguido por un tiempo, es que debía haber hallado fuertes razones para hacerlo. No vino como un simple espectador pasivo, sino que trajo unas convicciones fuertes sobre lo que debía ser la transformación y culminación de Israel (como las tenían otros muchos en la sociedad judía de aquel tiempo).

Es muy posible que Jesús confiara de un modo especial en Simón, a quien necesitaba (con otros discípulos y amigos) para llevar adelante su proyecto, para realizar su obra. Por otra parte, el mismo Simón se fiaba de Jesús, de manera que el texto básico de Mt 16, 13-20 (que incluye su confesión mesiánica y la bienaventuranza posterior de Jesús, que le llamada Pedro-Roma) puede tener un fondo histórico. De todas formas, tal como supone el texto paralelo de Mc 8, 27-27, es muy posible que las relaciones entre Jesús y Simón nunca fueran plenamente fluidas. Jesús no logró trasmitir a Pedro, ni al resto de sus Doce, su experiencia básica de gratuidad y entrega no violenta de la vida, de manera que ellos siguieron a su lado, pero sin estar del todo satisfechos de la forma en que el mismo Jesús gestionaba su proyecto. Es evidente que Jesús y Pedro (Jesús y los Doce) nunca lograron formar un grupo cerrado y compacto, de fidelidad hasta la muerte, en contra de lo que ha sucedido en otros grupos políticos, religiosos y revolucionarios (como entre los seguidores de Mahoma). La tradición cristina ha sabido (y no se ha esforzado en ocultarlo, sino todo lo contrario), que los Doce abandonaron a Jesús, cuando éste fue juzgado y condenado a muerte (a pesar de haber sellado con él su compromiso en una cena de solidaridad y comunión). Parece seguro que Pedro le negó de un modo peculiar, no por simple miedo (que también pudo tenerlo), sino por discrepancias de fondo sobre la actuación “suicida” y victimista de su maestro, que parecía dispuesto a ser juzgado y morir en Jerusalén, sin acudir a una estrategia política o militar de toma de poder, sin defenderse de un modo violento (cf. Mc 14, 54-72 par).

La consecuencia de ello fue que Jesús murió solo, sin que sus seguidores más íntimos fueran juzgados y crucificados con él. Las únicas cruces que se alzaban al lado de la suya, en el Calvario, fueron las de unos “bandidos” no cristianos, reos comunes o miembros de la resistencia armada contra Roma (el evangelio no ha querido precisarlo). Entre los seguidores de Jesús, sólo unas mujeres que parecían de menos importancia asistieron a su muerte (cf. Mc 15, 40-47 y paralelos). Lógicamente, la representación de Pedro podía haber terminado ahí, tras la negación, el abandono y la muerte de su maestro en el Calvario. Pero la amistad de Pedro hacia Jesús (que respondía a la amistad de Jesús hacia Pedro) era más fuerte que las razones sociales y religiosas de su distanciamiento y traición. La lógica y el orden religioso estaban de parte del Sumo Sacerdote (aliado en este caso a los romanos). Pero el amor superó la lógica de los sacerdotes y Pedro descubrió la razón del Jesús muerto y experimentó el sentido de su vida, por encima de la religión oficial de su pueblo y del imperio de Roma.

En este contexto se entiende la confesión fundacional de la iglesia, cuando afirma que Pedro “vio” a Jesús después de su muerte, es decir, tuvo una experiencia integral de la verdad de su propuesta mesiánica y de la radicalidad de su amor. Sólo al situarse ante el conjunto del mensaje y vida de aquel a quien había seguido y amado, Pedro pudo descubrir que Jesús tenía razón, que su propuesta de Reino era verdadera, pues Dios había estado presente en su camino y había ratificado su obra, resucitándole de entre los muertos (cf. 1 Cor 15, 5 y Lc 23, 34). Esta “visión” pascual de Pedro no fue una simple alucinación, como tantas otras, ni una aparición espectacular (de visiones imaginativas y apariciones gloriosas está llena la historia), sino una experiencia de renacimiento radical, una revelación de Dios que funda y edifica sobre un crucificado el camino de unificación de amor entre todos los hombres. Una vez que se ha descubierto eso, todo lo demás es simple consecuencia: la verdadera autoridad, aquella que funda la unión entre todos los hombres, no la tienen ni los sacerdotes que matan a sus víctimas, ni los soldados que imponen su norma de poder, sino, con Jesús y como Jesús, los asesinados de la historia.

Ésta fue la experiencia de un hombre que “supo” que Jesús, su amigo crucificado, estaba vivo y le encargaba la tarea de seguir realizando su obra mesiánica. Ésta fue una tarea que Pedro compartió con otros, para recrear y expandir la buena nueva o evangelio de Jesús, de tal forma que diversos grupos de cristianos le consideraron como fundador de la Iglesia pascual, su Roca (por eso le llamaron en arameo Cefas y en griego Petros: Pedro, el Piedra). Parece seguro que Pedro volvió a instaurar el grupo de los Doce (que se había disgregado tras la muerte de Jesús), confesando de esa forma, de manera práctica, que el movimiento mesiánico seguía vivo, de manera que en nombre de Jesús podía ofrecerse un mensaje de salvación a todo Israel (las Doce Tribus simbólicas). Es evidente que, al menos en un primer momento, Pedro y los Doce se presentaron como signo y garantía de que el Crucificado estaba vivo y que vendría pronto como salvador final, pues el tiempo del mundo viejo parecía consumido. Su ministerio básico será anunciar y simbolizar la llegada o parusía mesiánica de Jesús, es decir, la reconciliación de la humanidad partiendo de los sacrificados de la historia.

2. Historia básica 2. Después de la muerte de Jesús.

Quiero presentar una cronología básica de Pedro, desde la perspectiva de la Iglesia primitiva. Sólo conociendo su historia se puede entender luego el influjo posterior de su figura en la historia de la Iglesia y, especialmente, en la función del Papa, que actúa como representante y sucesor de Pedro para los católicos.

a. Años 30-34. Pedro en Jerusalén, iglesia primitiva (Hech 1-5). Éstos deben haber sido los años en los que se mantuvo en Jerusalén el ideal de una iglesia escatológica, en torno a los Doce, presididos por Pedro. En estos años fueron surgiendo tendencias distintas, vinculadas a las mujeres (→ María Magdalena) a los helenistas y a Santiago. Todo nos hace suponer que Pedro fue un elemento esencial de aquella iglesia Jerusalén, reunida en torno a los Doce, como supone Hech 1-5. En ese contexto se sitúa la primera visita de Pablo a Jerusalén, donde quiere “conversar” con Pedro, en torno al año 35/36 d. C. (cf. Gal 1, 18). Da la impresión de que, en ese momento, Santiago, el hermano del Señor, ocupa un puesto secundario en la Iglesia.

b. Años 34-49. Pedro misionero en Palestina. Puede haber “misionado” también en Galilea, pues hubo contactos entre los “cristianos” de Jerusalén y los discípulos de Galilea, pero no podemos precisarlo. En ese contexto, el autor de Hechos ha situado la misión de Pedro en la “costa de Palestina” (cf. Hech 8-12), presentándola como primera “apertura a los gentiles”, en una línea cercana a los “cristianos helenistas”. En este tiempo, como supone Hech 1-12 y la tradición de los sinópticos (Mc 5, 37; 9, 2; 13, 2 par), Pedro debió hallarse vinculado con los zebedeos, desarrollando una labor misionera fuera de Jerusalén, por lo menos a partir del “conflicto” con los helenistas” (Hech 6-7). Eso supone Pedro aceptó de algún modo la línea de los helenistas, superando la visión de una Jerusalén que se centra en sí misma y espera que venga el Cristo desde arriba. Los textos destacan la misión de pedro en dos regiones Palestina: en la zona muy helenizada de la costa y en Samaria (Hech 8, 14-24). Desde ese fondo ha de entenderse la “huida” de Pedro de Jerusalén, en el tiempo del reinado de Agripa, en relación con el martirio de Santiago Zebedeo (entre el 41-44 d. C.). Desde ese momento se supone que Santiago empieza a ser la figura dominante en Jerusalén.

c. Años 48/49. Concilio de Jerusalén. Pedro no aparece como representante de la Iglesia de Jerusalén (presidida por Santiago), pero actúa como mediador entre Santiago y Pablo… Tanto Hech 15 como Pablo (Gal 2) suponen que, en torno al año 49, hubo en Jerusalén un encuentro entre Pablo, Pedro y Santiago y que Pedro acepta la misión paulina. La “autoridad decisiva” en Jerusalén la detenta ahora Santiago, pero Pedro y Juan Zebedeo aparecen como columnas de la Iglesia. Por otra parte, en este contexto, Pablo supone que a Pedro se le ha confiado el evangelio misionero de la circuncisión (desde el judaísmo), mientras que él (Pablo) realiza la misión entre los incircuncisos (paganos) (cf. Gal 2, 7). Ambos son misioneros, a diferencia de Santiago, que queda en Jerusalén. Pero esta división no parece del todo precisa, pues que los de Santiago han realizado también un tipo de misión cristiana (sólo entre judíos), mientras que Pedro (dirigiéndose principalmente a los judíos) se relaciona también con los “incircuncisos”, en Antioquía, mientras que el mismo Pablo ha actuado finalmente como misionero entre los judíos.

c. Años 50-60 Pedro en Antioquía. Gal 2 supone que Pedro ha quedado como figura dominante de la comunidad de Antioquía, formada por cristianos de origen judío y gentil. Éstos parecen haber sido los años decisivos de la misión de Pedro, discípulo de Jesús y representante de los Doce, abriendo un camino universal para la Iglesia, pero con ciertas relaciones con el judaísmo, desde Antioquía. A un lado tiene a → Santiago, empeñado en mantener el mesianismo israelita de Jesús, según la Ley, en Jerusalén. Al otro lado tiene a → Pablo, creando iglesias desde la gentilidad, sin vincularse a la circuncisión ni a las prácticas legales del judaísmo. En medio queda Pedro, en Antioquia, como principal portavoz de una Iglesia que quiere abrirse y se abre a los gentiles, sin perder su conexión con el judaísmo. En cierto sentido, Pedro busca y ensaya lo más difícil, una conciliación de opuestos. Más fácil es abandonar sin más las normas legales del judaísmo (como dicen que hace Pablo); más fácil es mantener todo el judaísmo en forma mesiánica (como intenta Santiago en Jerusalén). Más difícil es mantener ambos elementos, como ha querido Pedro, conforme al testimonio clave de Mt 16, 18-19, donde se le presenta como “gran intérprete” de Jesús y como piedra-fundamento de una Iglesia universal, en la que pueden encontrarse judíos y gentiles. Eso supone que Pedro buscó desde Antioquía una especie de “pacto” entre cristianos de origen judío y pagano (circuncisos e incircuncisos), un pacto que en ese momento no agradó a Pablo (cf. Gal 2, 11-14), que tuvo que dejar Antioquía, donde quedó Pedro. Pero ambos se mantuvieron en comunión, como indican las cartas de Pablo (cf.1 Cor 1, 12; 3, 22; 9, 5).

d. Años 60-63. Pedro en Roma. El evangelio de Marcos, escrito probablemente después de la muerte de la muerte de Pedro, supone que él tuvo que ir a Galilea tras la pascua (cf. Mc 16, 7-7), para encontrar allí al verdadero Jesús pascual, con las mujeres. Lo mismo supone Mt 28, 16-20 (lo mismo que Jn 21). Para ellos, el lugar de conciliación de las diversas tendencias de la Iglesia no es Jerusalén (con Santiago), ni Antioquía (con Pedro), ni la misión gentil en sí (con Pablo), sino Galilea, lugar del mensaje de Jesús, donde pueden vincularse todos. Sea como fuere, de hecho, conforme a una tradición antigua y muy fiable, en un momento dado, hacia el 60 d. C., Pedro dejó Antioquía, para dirigirse a Roma (donde también llegó Pablo, cautivo). Eso significa que debía tener relaciones con los cristianos de Roma, que quizá le llamaron, para ofrecer su testimonio en la comunidad de la capital del imperio. Su estancia allí no debió ser muy larga, muriendo mártir, como Pablo.

3. Iglesia primitiva. Del 60 al 100 d. C.

Entre el 30 y el 70, Pedro y los Doce, Magdalena y las mujeres, los galileos y Santiago, los helenistas y Pablo fueron (y siguen siendo todavía) los testigos fundacionales de la iglesia, pues ellos trazaron algunas de sus líneas básicas y siguen apareciendo como punto de referencia para la historia posterior. En aquellos momentos, las iglesias no se habían separado todavía de la gran “matriz” judía, sino que seguían dentro de ella, de forma a veces tensa, dramática, incluso violenta (en fuerte polémica), pero siempre en conexión con el mesianismo israelita. Es muy difícil contar el número posible de cristianos (¿tres mil? ¿cuatro mil?) que había entonces, pues la mayoría, a no ser los miembros de algunas comunidades pagano-cristianas de origen paulino o helenista, seguían siendo judíos (sobre todo en Galilea y Jerusalén).

Pues bien, en esos años se dieron dos acontecimientos trascendentales para la vida de la iglesia. (1) El asesinato de Pedro, Santiago y Pablo, quienes, a pesar de haber abierto caminos nuevos de seguimiento de Jesús, fallecieron sin haber establecido unas estructuras jerárquicas permanentes y sin haber creado de hecho una iglesia independiente del judaísmo. Murieron ajusticiados en unos mismos años, sin haber renegado del judaísmo (entre el 62 y 64 d. C.). Para entonces habían fallecido también o dejaron de estar en el centro de la iglesia otros personajes principales: los Doce (que se vuelven figura simbólica: cf. Mt 18, 28; Ap 21, 14) y las primeras mujeres, cuya función se olvida o margina, dentro de la iglesia oficial. (2) La guerra judía de los años 67-70, que rompió gran parte de los equilibrios sociales anteriores, produciendo quizá migraciones de cristianos, que abandonaron Jerusalén, y contribuyendo posiblemente a la desaparición del modelo de la iglesia galilea. Los mayoría de los cristianos no se habían separado todavía de la matriz judía (cuyas autoridades siguen aceptando, de un modo crítico: cf. Mt 23, 1-7)

Murieron los primeros líderes, cambiaron las circunstancias sociales y muchos pudieron pensar que las gentes vinculadas a Jesús desaparecerían rápidamente, como habían desaparecido otros movimientos judíos. Pero las cosas sucedieron de forma distinta. Los diversos grupos cristianos carecían de organización unitaria: no tenían nada semejante a un Papa, ni siquiera obispos ni presbíteros estables. Pero poseían algo nuevo, llamado a influir poderosamente en la historia posterior: conservaban las palabras de Jesús, mantenían su recuerdo y esperaban, con él (como él), la llegada de una nueva humanidad reconciliada, solidaria, vencedora de la muerte. Al mismo tiempo mantenían entre sí unos vínculos intensos de solidaridad y de comunicación de experiencias. Así se fueron distinguiendo del judaísmo rabínico, que empezó a nacer también en ese tiempo.

(a) Judaísmo rabínico. Los nuevos intérpretes del judaísmo nacional fueron los rabinos, que codificaron su experiencia en la → Misná. No hubo entre ellos nadie que asumiera una responsabilidad central, como Pedro en el cristianismo. Los representantes y portadores de ese nuevo judaísmo, que ha permanecido hasta el día de hoy, fueron un grupo de maestros-rabinos y de presbíteros o ancianos (padres de familia), que organizaban la vida de la federación de sinagogas, es decir, de comunidades autónomas de judíos fieles a la tradición nacional; entre ellos no han podido surgir ni obispos ni Papa.

(b) Judaísmo cristiano. Los seguidores de Jesús se organizaron como un movimiento mesiánico judío y en esa organización jugó un papel importante la figura y recuerdo de Pedro. Por ahora (desde el 60 hasta el 150 e incluso hasta el 180), los cristianos no tenían Papa, ni obispos, ni presbíteros en el sentido posterior (sacerdotal), ni una organización unitaria, pero tenían la herencia de Jesús, mantenida y cultivada por los herederos de Santiago, de Pablo y de Pedro (por citar los tres nombres). Pues bien, en ese proceso de unificación eclesial, el testimonio de Santiago ha quedado diluido, de manera que su proyecto apenas ha sido aceptado por las iglesias posteriores (hasta el día de hoy). Se han mantenido y han avanzado, sin embargo, las tradiciones de Pedro y de Pablo, vinculadas de diversas formas. Más aún, dentro de la Gran Iglesia se ha mantenido y ha triunfado la tradición de Pedro (del “Pedro de la fe”), como han puesto de relieve las tradiciones evangélicas, entre las que destacamos la de Mateo (que debería compararse con la de Jn 21) y la de las cartas de Pedro.

4. Mateo: Pedro, Roca de la iglesia, las llaves de Dios.

Da la impresión de que Mateo quiere unir dos tradiciones: la de Santiago (de fidelidad estricta a la ley judía) y la de Pablo (de apertura universal del evangelio). Para ello, partiendo del texto de Marcos, recrea la figura de Pedro a quién, sin separarle del resto de los primeros discípulos de Jesús (los Doce, sin Judas), concede una función específica, muy importante: la de interpretar la Ley judía e iniciar una misión universal cristiana, apareciendo así como piedra base de la iglesia y portador de las llaves del Reino: «Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta «piedra» edificaré mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán sobre ella. Y a ti te daré las llaves del Reino de los cielos: todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos» (Mt 16, 17-19).

Este es un texto pascual, una palabra que Jesús resucitado dirige a Pedro (¡a un Pedro que ya ha muerto!), ratificando la función que ha realizado en la iglesia, conforme a la visión de Mateo. Este es el texto clave de una comunidad que, habiendo estado por un tiempo más ligada a Santiago, ha asumido después una interpretación más universal del evangelio, en la línea de Pablo, apoyándose para ello en el recuerdo y la misión mediadora de Pedro, quien ha sido capaz de abrir con la llave de Jesús las puertas de la ley (para que los gentiles puedan entrar en Reino de los cielos). Ciertamente, aquí se habla de algo que Pedro ha realizado ya en las comunidades, asumiendo y ratificando la función de otros misioneros: él ha justificado y avalado el gesto de apertura universal del evangelio, asumiendo así la misión y teología de los helenistas y de Pablo, como supone el fin de su libro (cf. Mt 28, 16-20). Para las comunidades que aceptan el evangelio de Mateo, el gesto de Pedro ha resultado fundamental en su visión del evangelio. En un momento clave de la historia de la iglesia, iniciada la disputa entre los más legalistas (partidarios de un cristianismo judío) y los más universales (partidarios de un cristianismo abierto a todos los pueblos), Pedro asume y defiende la misión universal de la iglesia, ofreciéndole unas bases cristianas (el testimonio de Jesús) y unas justificaciones israelitas (desde la línea de la Ley). Así aparece como el auténtico «rabino cristiano», con llaves que «abren y cierran» las puertas del Reino, permitiendo de hecho que entren en la iglesia los excluidos de la sociedad, los pobres de Jesús, sin necesidad de cumplir la ley nacional judía.

a. Esas palabras de Jesús ratifican lo que Pedro ha realizado. Había sido discípulo de Jesús y formó parte del grupo de los Doce, iniciando la misión intrajudía en Jerusalén y quizá en Galilea, pero no se cerró en un judaísmo sacral, como Santiago, sino que asumió la apertura de los helenistas, impulsando (desde su propia perspectiva) la misión universal del evangelio. Así pudo aparecer como garante de la nueva identidad supra-judía de la iglesia. Eso significa que Mt 16, 16-19 debe entenderse desde su contexto histórico: los autores y lectores de Mateo provienen de una iglesia judeo-cristiana cercana a la de Santiago a quien tomaron en un tiempo como intérprete del mensaje y de la obra de Jesús; pues bien, en un momento dado, sin negar el valor de esa etapa anterior, ellos asumieron la perspectiva de Pedro y vieron que la iglesia no se puede fundar sólo en una ley nacional judía (Santiago), ni en una experiencia pascual como la de Pablo (que no conoció al Jesús de la historia y que parece negar toda la ley judía), sino en un hombre como Pedro, que había conocido a Jesús y que supo vincular las diversas tendencias eclesiales, sin romper con toda la ley judía. Según eso, esas palabras forman parte de una «decisión histórica» de la iglesia de Mateo que, sin rechazar a Santiago y a Pablo, toma a Pedro como el intérprete autorizado de Jesús.

b. Sobre esta piedra fundaré mi iglesia. Pedro está en la base del edificio de aquellos que creen en Jesús y que forman el «cuerpo mesiánico de Dios» (sustituyendo al templo de Jerusalén). En contra de Marcos, Mateo supone que Pedro ha cumplido ya su tarea mesiánica y así le presenta como intérprete cristiano de la Ley judía y como primera piedra de la iglesia. Por eso, Jesús acepta su confesión (¡Tú eres el Cristo!: Mt 16, 17), añadiendo, en contra de Mc 8, 33 (que le llamaba “Satanás”), que ha sido el mismo Dios quien le ha revelado el carácter mesiánico y filial de Jesús. El mismo Jesús resucitado proclama, de un modo solemne, pasados tres o cuatro decenios de historia cristiana, desde el interior del evangelio, estas palabras esenciales: «Y yo te digo: ¡Tú eres Pedro y sobre esta Piedra edificaré mi iglesia y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella!». La comunidad mesiánica se funda sobre el testimonio de la fe de Pedro y la de aquellos que asumen su camino, afirmando que Jesús no es sólo el Cristo de Israel, sino el Hijo de Dios para todas las naciones. El texto supone que Pedro ha cumplido ya esta función (de una vez y para siempre), de manera que ella puede y debe mantenerse, pero no necesita repetirse (pues ya está cumplida).

c. Las llaves del Reino de los cielos. La función de Pedro como roca o base de la Iglesia resulta inseparable de su tarea de «escriba experto en el Reino de los cielos» (cf. Mt 13, 51), capaz de vincular las palabras de la antigua ley israelita y la experiencia nueva de Jesús, que le ha ofrecido las llaves del Reino de los Cielos que, como saben los lectores de la Biblia, son las llaves del Reino de Dios. Pedro ha sabido emplearlas, ratificando la interpretación verdadera del evangelio, que vincula la fidelidad a la ley (más propia de Santiago; cf. Mt 5, 17-20) y la misión universal (destacada por Pablo; cf. Mt 28, 16-20). Así lo ha hecho de una vez y por todas: «Te daré las llaves del Reino de los Cielos, y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos» (Mt 16, 19). Tampoco aquí se dice lo que un representante de Pedro ha de hacer en el futuro, sino lo que el mismo Pedro ha hecho (según el evangelio de Mateo), abriendo para siempre las puertas de Israel y de Jesús (las de Israel por medio de Jesús) a todos los pueblos de la tierra. Una tradición posterior de Roma ha referido estas palabras a cada uno de los papas, como si ellos siguieran teniendo la misma autoridad fundadora (¡piedra!) y doctrinal (¡atar y desatar!) que tuvo Pedro, cuando interpretó el evangelio de Jesús, partiendo del judaísmo (línea de Santiago), de una forma universal (línea de Pablo). Ciertamente, esa aplicación es posible, pero no se deduce del texto de Mateo, que por otra parte parece más dirigido hacia oriente que hacia Roma (cf. Mt 2). Lógicamente, el texto final de la misión, abierta a todos los pueblos, no ha concedido un lugar especial (romano o no romano) a Pedro (cf. Mt 28, 16-20), pues la apertura universal de la iglesia se encuentra ya asegurada.

5. Cartas de Pedro.

Las tradiciones de Pedro se han mantenido en las dos cartas escritas en su nombre y con su autoridad, desde Roma. Eso significa que la Iglesia de Roma, en la que surgirá luego el → Papa, se ha sentido vinculada desde antiguo a la autoridad de Pedro (a diferencia de la comunidad de Antioquía, donde el obispo Ignacio aparecerá en la primera mitad del siglo II d. C. como representante de una teología más autónoma).

(a) La primera de Pedro, escrita quizá a finales del siglo I d. C., se dirige a las iglesias «de la diáspora de Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia» (1 Ped 1, 1), en el entorno de Asia Menor, donde se conserva su memoria o se reconoce su autoridad. Está escrita desde Roma (=Babilonia: 1 Ped 5, 13), donde (como saben 1 Clem 5, 3-7 e Ignacio, Rom 4, 3) se han unido las tradiciones de Pedro y Pablo. Es una carta «encíclica» (escrita a varias comunidades y, en sentido extenso, a la iglesia entera) y no conocemos la razón por la qué su autor asume el nombre de Pedro, pues en ella descubrimos también bastantes elementos paulinos, cercanos a los que hallamos en las Cartas de la Cautividad (cf. 1 Ped 2, 11-25; 3, 1-7; 5, 1-11). Pero es evidente que la memoria de Pedro aparece vinculada a Roma, donde los cristianos apelan a su nombre y recuerdo para dirigir su palabra a unas iglesias lejanas.

2. Segunda de Pedro. Años más tarde, entre el 100 y el 150, otro autor desconocido escribió también desde Roma, una carta encíclica, con el mismo nombre y tradición de Pedro, para criticar a unos pretendidos «herejes» (profetas falsos) que rechazaban la esperanza escatológica y la parusía de Cristo, retomando, desde su propio contexto, las duras palabras de una carta anterior, atribuida a Judas (hermano de Santiago). La carta supone que Pedro tiene autoridad para ofrecer una instrucción universal (una encíclica), como había hecho también Judas (cf. Jud 1), vinculándose de esa manera a la tradición de Santiago de Jerusalén y a la de Pablo (como destacaremos todavía). Más que un escrito doctrinal es un testamento: «Sabiendo que, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado, debo abandonar en breve el cuerpo, quiero procurar que, después de mi partida, vosotros podáis mantener con diligencia, y en todo momento, la memoria de estas cosas» (2 Ped 1, 14-15). Pedro justifica su intervención con dos razones: (a) con su testimonio personal (ha visto la gloria de Cristo: cf. 2 Ped 1, 16-18) (b) y con el argumento de las profecías (2 Ped 1, 19-21). Con estos dos principios instruye a sus oyentes en la línea de los compromisos éticos y sociales que implica el evangelio. Así aparece como testigo de la «carnalidad» del evangelio, que se explicita en forma de sobriedad ética y de fidelidad a los principios básicos de la vida social, para superar el riesgo de una «gnosis» que separa el evangelio de la vida y de la esperanza concreta de los fieles, en contra de la tradición de los profetas de Israel. Pues bien, en ese esfuerzo por mantener la fidelidad al evangelio, «Pedro» se vincula a Pablo: «Por eso, amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia que él (el Señor) os encuentre sin mancha e irreprochables, en paz. Y sabed que la paciencia de nuestro Señor es para nuestra salvación; como también nuestro querido hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito en casi todas sus cartas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, cosas que los indoctos e inconstantes pervierten (como también las otras Escrituras) para su propia perdición. Así que vosotros, amados, sabiéndolo de antemano, tened cuidado, no sea que arrastrados por el error de los inicuos os dejéis caer y perdáis vuestra firmeza» (2 Ped 3, 14-17).

Pablo aparece así como “defensor” de Pablo y como garante del valor de sus cartas (que de esa manera han podido acompañar a las profecías de Israel, entrando a formar parte del canon del → Nuevo Testamento (de la Biblia cristiana). Pedro admite que las cartas de Pablo han podido ser mal interpretadas, en línea gnóstica, para negar desde ellas la escatología histórica y la «carnalidad» de la iglesia, pero él las defiende y defiende al mismo Pablo a quien llama «nuestro querido hermano». Pedro aparece así como testigo y garante de la unidad de la Iglesia, de una iglesia en la que son esenciales las profecías de Israel y el testimonio de Pablo. La tradición romana, desde Clem 5, 3-7 e Ignacio, Rom 4, 3, a la que se vincula aquí el testimonio de 2 Ped, ha recordado así unidos a Pedro y a Pablo. En ese momento no había en Roma un obispo o Papa, como el que habrá en tiempos posteriores (a partir de la segunda mitad del siglo II). Pero había personas que mantenían el nombre y herencia de Pedro, poniéndolo al servicio de la unidad de las iglesias. En esa línea ha podido surgir más adelante la figura del papa.


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Comentarios
  • Comentario por Burbu 03.07.11 | 17:03

    sigue Burbu ) estoy haciendo un monólogo ,claro que sí ,para decir no todo lo que pienso y pero si mucho de lo que pienso,desde los comienzos del blog .
    Pikaza es una mente privilegiada ,podemos aprender mucho .pero quizá como la tiene tán llena de sabiduría ...las cosa de PEQUEÑITAS DE LA VIDA NORMAL , TIENEN MENOS ESPACIO EN SU GRÁN CEREBRO ....por tanto mas calle ,mas pendoneo y mas lenguaje "cheli " ...já...já a
    Pego uno de los comentarios de JMS ,ES MUY VALIOSO LO QUE DICE


    ◦Comentario por JMS.- 24.06.11 | 15:17
    Mucho, excesivo análisis de discutibles circunstancias para deducir tan probables como improbables conclusiones que más que acercar alejan de la piedad eucarística y de la formación comunitaria de todos los cristianos.

    Un abrazo a todos

  • Comentario por Burbu 03.07.11 | 16:25

    sigue Burbu)
    Y ahora que no venga Iñigo o su primo a decirme "que pincho al bloger " yo no pincho , digo lo que pienso y hasta donde mi respeto me permite y si Pikaza le sienta mal ,lo siento ,la persona que escribe ,habla en público ,expone en público ,,,,etc,,,público ,DEBE ESTAR PREPARADO PARA QUE SE DIGA ,SE OPINE ,SE DEBATA Y REBATA ETC......EN PÚBLICO

    Recuerdo con inmenso cariño a personas que Pikaza puede perfectamente "buscar " en su blog desde los comienzos ,no voy a poner nombres aquí ,porque lo mas seguro dejaría a personas y no sería justo.
    En cuanto a los "creyentes o no creyentes " es muy POBRE POR PARTE DE QUIENES CREEIS ,siendo vosotros los que primero tendríais que dar ejemplo como lo dió Jesús ...SI REALMENTE ES ESA VUESTRA PRINCIPAL META
    Sigo pasando el comentarío cortito que hizo hace unos dias JMS ,MUY VÁLIDO PARA CAMBIAR UN POCO EL RITMO DE ESTE BLOG ,nosotros podemos aprender mucho de Pikaza ,es una mente privilegiada ,

  • Comentario por Orestes 03.07.11 | 16:07

    Pido disculpas a los lectores del Blog y al señor Pikaza por haberme pasado con tantos comentarios días pasados, pero hay temas que me pueden y Pikaza lo sabe bien.
    Y ahora voy a ser muy breve:
    1Corintios 2:2-52 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.

  • Comentario por Burbu 03.07.11 | 15:32

    ..ni ser mas papistas que el Papa "
    Pikaza ,en su momento ,no puedo o no se dió cuenta del "tesoro que tenía en su blog " y no lo cuidó
    b)su tendencia a solo contestar a "un pelito que le toquen " ...y muy poquitas respuestas o practicamente ninguna a las personas que todos los dias entraban ,con IDEAS PERSONALES ,SI METER PARRÁFOS U PARRÁFOS DE SEÑORES MUY SABIOS O BIBLÍCOS ETC....
    HA HECHO QUE EL BLOG NO SEA NI SU FUGURA
    Las personas necesitan ,ATENCIÓN aunque sean pequeñas reseñas a su comentarios ,NO PRETENDER BUSCAR CANTIDAD ,ES MUCHO MEJOR CALIDAD
    Os pido a todos y soy sincera ,burra pero sincera ,NO ESCRIBO ESTO PO MI ,yo me he quejado públicamente ,todos lo habeis visto ,OS PODRIA PEGAR CORREOS PERSONALES DONDE ME COMENTAN PERSONAS QUE ANTES HAN ESTADO Y SE FUERON POR ESTE MOTIVO PRINCIPALMENTE

  • Comentario por Burbu 03.07.11 | 15:21

    ....ALGUNOS QUIEREN MONOPOLIZAR ,MONOLOGONIZAR ...puede ser sin intención ,pero es lo que están consiguiendo y si me apuraís ,mas QUE LA FORMA DE ENTRAR DE HISOPO ....a las personas que se les vé venir ,se sabe "el método a seguir " ...y no precisamente "EL DE OBVIARLE "
    Este Tema es muy complicado de solucionar ,pero por lo que veo Pikaza comenta "...

    ◦Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 03.07.11 | 08:41
    Echo en falta a Logos, a Hisopo... Aquí parece que sólo hay una línea de comentarios, un inmenso monólogo... Por otra parte, quizá habría que precisar las fuentes. La historia es más compleja, o así me lo parece.""
    Pikaza tienes poco tiempo ,vale ,no puedes dedicar tiempo al blog ,pero si te digo y te repito ,me da lo mismo si te gusta oirlo o no
    a) En un principio habian personas muy buenas dialogantes ,la mayoría "no pretendíamos presumir ni competir en SABIDURÍA ,ni mucho menos en absolutismos absurdos ,ni ser mas Papistas ...

  • Comentario por Burbu 03.07.11 | 15:08

    Pikaza ,recuerda que Logos murió ,por tanto que Dios le tenga en su Gloría
    Hisopo -No tengo idea el motivo de su ausencia ,pero si me gustaría puntualizar
    1) Ni mucho menos ,piense nadie que "no tenía idea de lo que decía " ...otra cosa "es como lo decía " ..a veces se pasaba cién pueblos ,sobre todo con Roser ,que si NO HUBIERA FALTADO AL RESPETO CON PALABRAS QUE NO ERAN NECESARÍAS ESCRIBIR ,PARA PODER DEBATIR ,HISOPO -ROSER ,Hispo ,queriendo o sin querer "podía ser muy hiriente y de esta manera NO HAY FORMA DE DIALOGAR
    2) A Pikaza ,le decía algunas cosillas que dichas de otra forma ,si tenía Pikaza que haberlas tenido en cuenta ,porque no siempre le faltaba razón o lo mas IMPORTANTE ,SU PUNTO DE VISTA ,QUE PARECE QUE EN ESTE BLOG ..ALGUNOS QUIEREN MONOPOLIZAR ,MONOLOGONIZAR ...puede ser sin intención ,pero es lo que están consiguiendo y si me apuraís ,mas QUE LA FORMA DE ENTRAR DE HISOPO ....a las personas que se les vé venir ,se sabe

  • Comentario por Xabi 03.07.11 | 14:02

    Estimado Xabier:

    Me ha parecido muy interesante esta biografía, pero no entiendo por qué te refieres a la "huída" de Jerusalén entre comillas. A mí me parece muy verosímil que se escapase cuando tuvo lugar la persecución de Agripa.

    Es más, comenté en este blog y en otro blog vecino (para escándalo de alguien, aunque el blogger en cuestión lo calificó de "sugerencia muy sugestiva") que estoy convencido de que el asalariado de Juan 10 que huye al ver venir al lobo es Pedro por fugarse cuando el lobo Agripa atacó al rebaño que estaba al cuidado de Pedro.

  • Comentario por Orestes 03.07.11 | 10:33

    ◦Comentario por Orestes 03.07.11 | 09:07
    Estimado Xabier:
    Las fuentes son de estudiosy apuntes del Cestad (Centro superior de teología Asambleas de Dios),
    Pues nada, la familia Orestes se toma unas vacaciones y llama un teólogo liberal de esos que tienen mucha fe en la resurrecCión a ver si realizan un milagro como el de Troas con Hispo.

    Egunon

    Perdón por la falta, como diría BUlbureta se me escapó la pinza


  • Comentario por Orestes 03.07.11 | 09:07

    Estimado Xabier:
    Las fuentes son de estudiosy apuntes del Cestad (Centro superior de teología Asambleas de Dios),
    Pues nada, la familia Orestes se toma unas vacaciones y llama un teólogo liberal de esos que tienen mucha fe en la resurreción a ver si realizan un milagro como el de Troas con Hispo.

    Egunon

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 03.07.11 | 08:41

    Echo en falta a Logos, a Hisopo... Aquí parece que sólo hay una línea de comentarios, un inmenso monólogo... Por otra parte, quizá habría que precisar las fuentes. La historia es más compleja, o así me lo parece.

  • Comentario por JC 03.07.11 | 01:34

    y Constantinopla, que finalmente y por avatares de tipo político se decanto hacia el Obispo de Roma que comenzó a reclamar derechos de supremacía, y que al final desembocaría en el papado con la Figura de Leon I (440-461). Esta es la transmisión ininterrumpida del papado desde Pedro.

    BONNE NUITE Para todos

  • Comentario por JC 03.07.11 | 01:32

    siglo de nuestra era existiendo en su lugar la figura de diáconos y presbíteros o ancianos; solo en los siglos II y III se empiezan establecer obispos en un sentido un poco semejante a actual, destacando al figura de este entre los diáconos y los presbíteros. Con la llegada al poder del cristianismo, se desarrolla a partir del siglo IV la figura obispal, muy similar a la del general del ejercito romano; recibiendo reconocimiento de oficiales gobernantes desde Constantino. Entre esto destacaron los obispos de las cuatro grandes urbes, que fueron considerados como patriarcas (Roma, Constantinopla, Alejandría y Antioquia). Sólo en el s.V se les reconoce a los obispos el lugar de maestros y lideres indiscutibles. Se produjo una lucha de poder entre los patriarcas de Roma

  • Comentario por JC 03.07.11 | 01:31

     La atribución en la despedida de su epístola de “la iglesia en babilonia” como la Iglesia de Roma es infundada y producto de implicaciones posteriores históricamente.
     La supuesta sucesión ininterrumpida en el Obispado de Roma ni siquiera puede presumir de continua pues por al menos 76 años el supuesto obispo de roma (hasta siete diferentes) ni siquiera piso suelo italiano, estableciéndose en Francia durante ese período. Algunos de los sucesores de Pedro han sido ha posterioridad declarados anatemas, excomulgados e incluso ajusticiados y desprovisto del honor de ser papa a posteriori; todo ello con el beneplácito del nuevo sucesor de Pedro.
     Hoy sabemos que la institución papal tiene una historia que puede ser definida de cualquier manera menos como ininterrumpida; así no hay constancia de la existencia de una figura obispal reconocida como tal durante el I

  • Comentario por JC 03.07.11 | 01:28

    Pedro y el Papado
    Es histórica y arqueológicamente indemostrable la presencia de Pedro en Roma; así como la existencia de al menos los 7 u 8 primeros papas; y desde luego es imposible apoyar su autoridad universal sobre la Iglesia.
    Hay serias dudas de que Pedro llegase a visitar Roma por varias razones:
     Su ministerio se desarrollo con judíos y estos fueron expulsados de Roma en el año 50 d.c.
     Pablo al escribir la epístola a los romanos se “olvida” de mencionar al Obispo de la Iglesia: Pedro, aunque menciona al menos 26 personas mucho menos importantes
     Cuando Pablo está en Roma en el 66 d.c (un año antes del supuesto martirio de Pedro en Roma) dice estar allí solo con Lucas, habiendo sido abandonado de todos los demás; de ser cierto deja en muy mal lugar al primer Papa.
     La atribución en la despedida de su epístola de “la iglesia en babilonia” como la Iglesia de Roma es infundada y producto de implicaciones posterior...

  • Comentario por JC 03.07.11 | 01:27

    La Sucesión Apostólica
    El apoyo supuestamente escritural, flaquea a todas luces; la escritura jamás dice que Pablo ordenara Obispos a Timoteo y Tito; ni que les ordenara cuidar de la sucesión apostólica; es mas, esto no se encuentra tampoco en ninguno de los libros del Nuevo Testamento; es mas, ni siquiera puede establecerse bíblicamente ese supuesto grado de poder de los Obispos.
    La realidad es que la cuestión de la sucesión apostólica a través del Obispado, solo se fundamente en la Tradición, no estando en ningún lugar ordenada tal cosa; ni por Cristo, ni por lo apóstoles, de los que se nos dice que escogieron un sustituto para Judas, pero no que lo hicieran tras el martirio de Santiago, por ejemplo.
    Es cierto que se muestra una cierta estructura, pero no la jerarquía militar propuesta por el catolicismo, que parece mas heredada de las cohortes romanas, que de Cristo.

  • Comentario por JC 03.07.11 | 01:25

    Pedro como guía de los apóstoles.
    Cuando los católicos argumentan los siete aspectos de esa supuesta guía o liderazgo de Pedro, la realidad es que es imposible, basándose en exclusiva en la escritura (cosa que sabemos no limita el pensamiento católico) que se produzca un liderazgo especial de Pedro sobre el resto de apóstoles, no fue portavoz de los mismos ; siempre lo vemos reaccionando primero, pero no liderando a los demás; no fue el primero en ver al resucitado (se le anticiparon varias mujeres); hubo quien escribió m ucho mas que el en el Nuevo Testamento (Pablo, Juan); no lideró el concilio de Jerusalén (en su momento fue Jacobo); en su momento fue importante; pero no se puede; en la escritura; ver a Pedro como Lider supremo y de carácter Papal.

  • Comentario por JC 03.07.11 | 01:24

    La Autoridad de Pedro
    Históricamente no tenemos ningún dato fehaciente de una supuesta autoridad especial de Pedro; menos todavía en el sentido Papal del término.
    Al contrario, vemos autoridad de otras personas sobre Pedro (Pablo, Jacobo) y discusión o incluso censura de sus decisiones.
    El Pastoreo
    Siendo estricto, extraer del termino pastorea, una atribución especial es exagerado a todas luces; ¿o tenia una atribución especial pastorear cerdos (otra de las ocasiones en que se usa ese termino en el texto bíblico?. La verdad estas palabras parecen estar mas en el contexto de una restauración de un llamado y ministerio olvidado, que en pretender encumbrar al bueno de Pedro. De hecho el contexto casi elimina la posibilidad de entender pastorear como gobernar o regir, cuando el propio Jesús Profetiza a pedro su futura falta de autoridad e independencia.

  • Comentario por JC 03.07.11 | 01:18

    PERO LA BIBLIA ENSEÑA
    Juan 13:13 Cristo era la cabeza de los apóstoles, no Pedro
    Hechos 1:21-22 Para ser sucesor de los apóstoles era requisito ser testigo de la resurrección, por ello ser interrumpió esa sucesión.
    Colosenses 1:18 Solo Cristo es cabeza rectora; solo el rige la Iglesia Universal.
    Judas 3 La revelación ha sido confiada a los santos, o sea a nosotros.
    Juan 14:26-16:13 y 1ª Juan 2:27 El espíritu Santo es el mejor maestro autorizado de la Iglesia
    Hechos 17:11 Solo escritura interpreta a escritura fidedignamente
    Números 23:19 Sólo Dios es infalible.
    Hechos 17:11; 1ª Corintios 2:12-16 Los creyentes, ayudados por el E.S. tienen capacidad de entender e interpretar la escritura.
    1ª Corintios 4:6 Proverbios 30:6 La Escritura es el límite, no se debe ir mas allá.
    Juan 10:35 La escritura el palabra de Dios.
    Marcos 7:1-13 La Tradición es cosa de hombres.
    Marcos 7:7-13; 2ª Timoteo 3:16-17 La ...

  • Comentario por JC 03.07.11 | 00:22

    En un lenguaje un tanto distinto que no coincide con (Is 28:16), lo cual indica que no le está citando pasaje alguno de la Escritura, el Señor Jesucristo dirige de su propia boca las siguientes palabras a su apóstol:

    (Mt 16:17-19): “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los Cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Cefas (Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los Cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los Cielos.”


  • Comentario por JC 03.07.11 | 00:21

    (1 Pe 2:6): “Pues está escrito en la Escritura: ‘He aquí que coloco en Sión una piedra elegida, angular, preciosa y el que crea en ella no será confundido.’”

    Y el profeta dice claramente:

    (Is 28:16): “Por eso, así dice el Señor Yahvé: ‘He aquí que yo pongo por fundación en Sión una piedra elegida, angular, preciosa y fundamental: quien tuviere fe en ella no vacilará.’”

    Pero Jesucristo en Mateo 16, ¡¡esta haciendo alusión a la profecía sobre su persona registrada en Isaías 28:16!!. Justamente antes de hacer la declaracion controversial el Señor Jesucristo terminaba de sufrir una desercion de simpatizantes judíos a causa de sus enseñanzas. Y coincide con la profecías de Isaias en donde se declara que la piedra principal sería deshechada por los israelitas. Piedra que ha venido a ser piedra del ángulo (es decir la piedra que servía como unión de los muros y evitaba que tuvieran movimiento). Lo que hace Pedro en su carta es explicar la profecía.

  • Comentario por Electra 03.07.11 | 00:09

    "Tú eres Pedro, y sobre esta roca que tú has confesado, sobre esta roca que tú has reconocido diciendo: "Tú eres Cristo, el hijo del Dios vivo", edificaré mi Iglesia: Sobre mí mismo, que soy el hijo del Dios vivo, la edificaré, y no yo sobre ti." me gustaría citar, en la propia lengua en que escribió san Agustín, otra exégesis suya del debatido texto: "Super hanc petram quam confessus es aedificabo Ecclesiam meam. Pera enim erat Christus super quod fundamentum etiam ipse a edificatus est Petrus"

  • Comentario por Electra 03.07.11 | 00:07

    San Ambrosio escribió: "Petrus primatum confessio acceptit, non honoris" (Pedro no aceptó los honores de su primera confesión).

    Fabián, uno de los primeros obispos de Roma (y por ello para los romanistas, un "Papa"), escribió al emperador Zenón que Cristo había dicho a Pedro: "Super ista confessiono, aedificabo Ecclesiam" (Sobre esta confesión edificaré mi Iglesia) De Incarnat., cap. 4.

    San Agustín, en un comentario sobre la primera epístola de S. Juan, dice: "¿Qué significan las palabras "Edificaré mi Iglesia sobre esta roca? Sobre esta fe, sobre eso que me dices: Tú eres el Cristo, el hijo del Dios vivo" El gran obispo creía tan poco que la Iglesia fuese edificada sobre san Pedro, que predicaba a su grey en su sermón XIII:

  • Comentario por Electra 03.07.11 | 00:06

    "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia" según los santos padres:

    San Cirilo de Alejandría, en su cuarto libro sobre la Trinidad, dice: "Por la roca debéis entender la fe Invariable de los apóstoles" S. Cirilo de Alejandría, Dial. IV. Trinitate, núms. 507-508.

    San Hilario, obispo de Poitiers, en su 2º libro sobre la Trinidad, dice: "La roca (piedra) es la bendita y sola roca de la fe confesada por boca de san Pedro"
    San Juan Crisóstomo dice en su homilía 55 comentando S. Mateo: "Sobre esta roca edificaré mi Iglesia. Es decir, sobre la fe de su confesión. Ahora bien, ¿cuál fue la confesión del apóstol? Aquí la tenemos: - Tú eres Cristo, el hijo de Dios vivo -." Mat. 2
    Orígenes exclama: "Si suponéis que Cristo fundó su Iglesia sólo sobre Pedro, ¿qué papel asignáis a los demás apóstoles? ¿Qué les concedéis a Santiago y a Juan, que también Cristo les puso el sobrenombre de hijos del trueno, para indicar su gran significación?".

  • Comentario por Estrofio 02.07.11 | 23:59

    (entre ellos muchos judíos, a cuya evangelización san Pedro se había dedicado), y no habiendo otros indicios que prueben lo contrario, es mucho más natural creer que se refiere a la Babilonia bañada por el Eufrates. En la 2ª epístola de san Pedro, escrita poco antes de su muerte, según manifiesta el propio apóstol en su cap. 1º, vers. 14, no hay tampoco el menor indicio de que escribiese desde Roma, pues no menciona a ninguno de los grandes cristianos que por las cartas de san Pablo sabemos que vivían en Roma, a la sazón.

  • Comentario por Estrofio 02.07.11 | 23:58

    5
    Esta división de territorio excluye toda posibilidad de que san Pedro llegase a ser el obispo de una iglesia gentil, establecida en la capital del Imperio Romano. Y mucho menos que lo fuese durante 25 años, ya que para ello no solamente habría tenido que faltar a lo pactado con san Pablo, sino que su muerte debería haber ocurrido por lo menos 20 años más tarde de la fecha en que la tradición dice que murió.

    Existe una primera epístola del apóstol san Pedro, escrita en edad avanzada, en la cual el propio apóstol se declara residente en Babilonia (1ª Pedro 5:13). Algunos comentadores católicos han pretendido que con este nombre trataba de ocultar el de Roma. Esto podría alegarse si hubiera para ello otros indicios, por ejemplo: que en la misma halláramos citados nombres de cristianos de la Iglesia de Roma, como los tenemos en las cartas de san Pablo; pero sabiendo que Babilonia existía en días del apóstol con buen número de habitantes

  • Comentario por Estrofio 02.07.11 | 23:56

    4
    Católica acerca del pontificado de san Pedro en Roma, se basa en una tradición posterior en 120 años a la muerte del gran apóstol, en la cual se afirma solamente que murió juntamente con san Pablo en aquella ciudad.

    Según los Hechos de los Apóstoles, san Pedro se quedó en Jerusalén después de la muerte de Esteban. San Pablo, diecisiete años después de su conversión (que no ocurriría sino algunos años después de la muerte de Cristo), encontró al apóstol san Pedro ejerciendo todavía su ministerio en aquella ciudad (Gálatas 1:18 y 2:1). Entonces convinieron los dos grandes apóstoles, juntamente con Jacobo y Juan, que san Pedro dirigiría la obra entre los judíos, y san Pablo la de los gentiles (Gálatas 2:7 al 10).

  • Comentario por Estrofio 02.07.11 | 23:55

    3
    "Cuanto ligares en la tierra, habrá sido ligado en el cielo; y cuanto desatares en la tierra, habrá sido desatado en el cielo". Esto es porque los verbos "Ligar" y "desatar", que en las traducciones corrientes se traducen como futuros imperfectos de indicativo de la voz pasiva, están en el texto original griego en futuro perfecto. Para ser más exactos: En el versículo en cuestión tenemos dos futuros perfectos pasivos: "esomai dedemenon" ("habrá sido atado") y "esomai lelumenus" ("habrá sido desatado"). Esta forma gramatical se llama parafrásica, y el ser usada aquí por Jesucristo es toda una revelación.

    No existe prueba alguna histórica de que san Pedro ejerciera el cargo de obispo de la Iglesia de Roma por 25 años, como pretenden los católicos, ni mucho menos. Todo lo que dice la Iglesia

  • Comentario por Estrofio 02.07.11 | 23:53

    2
    Ahora bien, según el contexto judío en el que se basó Jesús como rabí para decir esto, él se refería a dos conceptos muy importantes del Derecho Judío (así como hay derecho romano, hay derecho judío, ya establecidos desde la época anterior a Jesús por las escuelas de Hillel y Shamai).

    Ligar significaba "declarar ilegal una cosa", y desatar significaba "declarar legal una cosa". Así leemos que en el Talmud que "rabí Meir desató (esto es, permitió) la mezcla de vino con aceite y la unción de un enfermo en el día del Sábado". En cuanto a recoger leña en el día del Sábado, se dice que la escuela del Rabí Shamai lo ligaba, es decir, lo declaraba ilegal, lo prohibía, mientras que la escuela del Rabí Hillel lo desataba, es decir, lo declaraba legal, lo permitía.

    Por otro lado, es interesante notar que la traducción de Mateo 18:18 es defectuosa en casi todas las versiones católicas y protestantes, ya que la traducción literal y correcta es la siguiente:

  • Comentario por Estrofio 02.07.11 | 23:51

    En verdad os digo, que todo aquello que ligareis sobre la tierra, ligado será también en el cielo; y todo lo que desatareis sobre la tierra, desatado será también en el cielo. Además, os digo que si dos de vosotros se convinieron sobre la tierra de toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos; porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos" (Mateo 18:18-20, ver también Juan 20:23).

    Aquí tenemos dos cosas claramente definidas por el Salvador. Primera, una facultad dada a todos los apóstoles, no solo Pedro tan sólo. La segunda cosa es que esta facultad es comparada, para mayor abundancia, a la que Dios mismo concede, no ya solamente a los apóstoles, sino a cualquier grupo de fieles sobre la tierra que se reunan para orar a Dios, sin que tales palabras signifiquen una promesa de infalibilidad para tales fieles, lo cual sería una locura pensarlo, sino una promesa de lo eficaz que es la oración de fe.

  • Comentario por atman 02.07.11 | 23:43

    Quizá falta algo alcomentario: El Constantinismo y más tarde Justiniano, que parecen ser los interpretes oficiales de quien es Jesús. con su intromisión hasta la medula en lo que será el cristianismo.
    PREFIERO UN CRISTIANISMO JUDIO A UN CRISTIANISMO ROMANO-HELENICO, GOBERNADO POR UN EMPERADOR ASESINO.
    Desgraciadamente el poder, la fuerza y el vil metal, han tenido mucho que ver en el cristianismo, desde sus inicios hasta la actualidad.
    El papa, parece más un sucesor de un emperador romano (de la vieja Roma) que un obispo cristiano.

  • Comentario por Orestes 02.07.11 | 23:01

    Pedro no permitía que un hombre se le arrodillara a sus pies. Cuando Pedro entró en la casa de Co.rnelio sabemos que:
    “ Cornelio salió a recibirle y derribándose a sus pies adoró.
    Mas Pedro le levantó diciendo: Levántate yo mismo también soy hombre.” (HECHOS 10:25-26.)

    Esto difiere mucho de la actitud de los papas que se complacen recibiendo adoración

  • Comentario por Orestes 02.07.11 | 22:59

    “ Por tanto, Jehová el Señor dice así: he aquí que yo he puesto en Sión por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se
    apresure.” (ISAÍAS 28:16.)

    “ Y yo también te digo, que tu eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”
    (MATEO 16:18.)

    Papa significa padre. En la Escritura Solo es Padre Dios.

    “ Y ya no estoy en el mundo; mas estos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre Santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.”
    (JUAN 17:11.)

    “ Y no llaméis Padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.” (MATEO 23:9.)


  • Comentario por Orestes 02.07.11 | 22:58

    (2ª CORINTIOS 11:5.)

    Pedro no estuvo 25 años en Roma como afirma la iglesia católica romana.

    a) En el año 44 Pedro fue encarcelado. Ver HECHOS capitulo 12.

    b) En el año 48 escribió su primera epístola desde Babilonia. Ver 1ª PEDRO 5:13.

    c) En el año 52 Pedro asistió al concilio de Jerusalén. Ver HECHOS 1:15.

    d) En el año 53 Pedro estuvo con Pablo en Antioquía. Ver GÁLATAS capitulo 2.

    e) En el año 58 Pablo escribió su epístola a los romanos sin mencionar a Pedro, aunque envía saludos a 27 personas en Roma. Ver ROMANOS capitulo 16.

    f) En el año 61 Pablo fue llevado preso a Roma, varias personas le fueron a ver pero no menciona nunca a Pedro. Ver HECHOS 28:15.

    El fundamento de la Iglesia es divino (Cristo), no humano (Pedro)

    “ Porque nadie puede poner otro fundamento que el que esta puesto, el cual es Jesucristo.”
    (1ª CORINTIOS 3:11.)


  • Comentario por Oresters 02.07.11 | 22:57

    “ Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aún negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre si mismo destrucción repentina.
    Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas.
    Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.”
    (2ª PEDRO 2:1-3.)

    Los enemigos del cristianismo creyeron que fue Pablo el jefe del tal.

    “ Porque hemos hallado que este hombre es una plaga, y promotor de sediciones entre todos los judíos por todo el mundo, y cabecilla de la secta de los nazarenos.” (HECHOS 24:5.)

    Pablo no tenía noticia de la jefatura de Pedro.

    “ Y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles.”

  • Comentario por Orestes 02.07.11 | 22:56

    ¿Como entendió Pedro lo de la piedra?

    “ Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitínia.” (1ª PEDRO 1:1.)

    “ Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” (1ª PEDRO 2:4,5.)

    “ Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada.”
    (1ª PEDRO 5:1.)

    “ Y cuando aparezca el príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.”
    (1ª PEDRO 5:4.)

  • Comentario por orestes 02.07.11 | 22:53


    “ Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada.”
    (1ª PEDRO 5:1.)

    “ Y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mi y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles y ellos a la circuncisión.”
    (GÁLATAS 2:9.)

    “ Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar.” (GÁLATAS 2:11.)

    “ Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: si tu siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿ por que obligas a los gentiles a judaizar?” (GÁLATAS 2:14.)


  • Comentario por Orestes 02.07.11 | 22:52


    “ Así tampoco Cristo se glorificó a si mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo:
    tu eres mi hijo, yo te he engendrado hoy.” (HEBREOS 5:5.)

    “ Y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.” (HEBREOS 5:10.)

    “ Convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho mas sublime que los cielos; que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a si mismo.” (HEBREOS 7:26-27.)
    ¿Que autoridad imponía Pedro?

    “ Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan.”
    (HECHOS 8:14.)

    “ De cierto, de cierto os digo: el siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.” (JUAN 13:16.)


  • Comentario por Orestes 02.07.11 | 22:49


    “ Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor.”
    (MATEO 20:26.)

    “ Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro padre, el que esta en los cielos.”
    (MATEO 23:9.)

    “ Y yo rogaré al Padre, y os dará otro consolador, para que este con vosotros para siempre:
    El espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.” (JUAN 14:16-18.)


    El sumo sacerdote de la Iglesia es Cristo.
    “ Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús.” (HEBREOS 4:14.)

    “ Así tampoco Cristo se glorificó a si mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo:
    tu eres mi hijo, yo te he engendrado ...

  • Comentario por Orestes 02.07.11 | 22:48


    “ Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, el que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga preeminencia.” (COLOSENSES 1:18.)
    “ Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, más para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
    Por lo cual también contiene la escritura: he aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa: y el que creyere en él, no será avergonzado.” (1ª PEDRO 2:4-5.)

    ¿ Esta pues la iglesia sin cabeza?
    (Demostrado queda anteriormente que la única cabeza es Cristo.)

    “ Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” (MATEO 28:20.)


  • Comentario por Orestes 02.07.11 | 22:47


    “ Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.” (EFESIOS 2:20.)

    “ Y el mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros evangelistas; a otros, pastores y maestros.” (EFESIOS 4:11.)

    NOTA: en ningún sitio dice papa o cabeza suprema, que es Cristo.

    “ Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.”
    (EFESIOS 4:15.)

    “ Porque el marido es la cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su salvador.” (EFESIOS 5:23.)

    “ Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia.”
    (EFESIOS 1:22.)

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