El blog de X. Pikaza

Jesús está pasando por Lerma (1604-2010)

21.12.10 | 09:05. Archivado en Iglesia Instituciones, mujer, Espiritualidad
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Presenté hace dos días una visión “externa” de las clarisas de Lerma, a las que comparaba con las bernardas de Villamayor, su vecinas. Hoy quiero ofrecer una visión más interna del posible destino de esas ex-monjas clarisas, que pueden ser (¡Dios lo quiera!) un signo del paso de Jesús por las tierras del Duque-Cardenal.

Decía que quieren ponerse al servicio de la Palabra de Dios y de la catequesis, especialmente con jóvenes. Para eso están preparando el gran convento de La Aguilera, también en Burgos, más cerca de Aranda, bajo el patrocinio de San Pedro Regalado, franciscano, patrón de los toreros. Desean ir (se dice) en una línea que parece más cercana a las Comunidades neo-catecumenales y a los grupos de Comunión y Liberación, para recrear la Iglesia, como quiso recrearla Francisco de Asís, empezando en San Damián.

Son monjas que han tenido “éxito” externo (que Dios se lo bendiga). Tienen muchas jóvenes formadas, capaces de compartir la Palabra de Dios y de refundar un tipo nuevo de vida religiosa, no sólo en Lerma y La Aguilera, sino en muchos lugares donde pondrán su "communio" , para ir creando una especie de “rosario” de centros dedicados al Encuentro (Comunión con Jesús) y a la Palabra, en un Camino que no es ya el Camino de Santiago (como algunas habían querido), sino el Camino de Jesús, en comunión con él.

He venido pensando en ese tema desde hace muchos años, tras las rejas de su convento, ante el Santísimo siempre expuesto, cuando iba a Lerma a comprar, a pasear o a tomar un vino. Solía pasarme por su iglesia para reposar y orar por un momento, pensando en el sentido de la ciudad (Lerma) y en el destino de las monjas (entonces clarisas), al lado de la tumba del cura guerrillero (imagen), que duerme ante Dios a la sombra de su convento (tras la tumba puede verse el pasadizo que el Duque/Cardenal, Fundador de aquellas monjas, empleaba para pasar de su Palacio/Parador a la rejilla del convento, sin mezclarse con la "plebe")

Pero no quiero hablar del cura guerrillero de Lerma(quizá de eso otro día), sino de su Duque/Cardenal, fundador de monjas), y sobre todo del Nuevo Camino de estas monjas. Han sido 300 años clarisas (1604-2010). Pido a Dios para que sigan siendo otros 300 años amigas (communio) de Jesús, misioneras de su palabra. Desde aquí se entienden las las dos partes de mi post, una más pequeña sobre Lerma y su Duque, otra más larga sobre las nuevas monjas como servidoras de la Palabra.

1. LA PARÁBOLA DE LERMA

Primero quiero hablar de Lerma. Era un pueblo pequeño de Catilla, cuando hacia el año 1600, el Duque de su nombre (Francisco Gómez de Sandoval y Rojas), valido del rey Felipe III, decidió convertirle en pequeña “corte” del mundo, para dirigir desde allí el Imperio Español, desde Filipinas hasta Patagonia, desde Flandes a Nápoles. Para ello construyó un palacio versallesco (hoy Parador Nacional), trazó una plaza inmensa, edificó una colegiata, casi catedral, y dotó cinco conventos, especialmente de clausura, de monjas (domingas, clarisas, teresas), que aún existen, para que rezaran por él.

Dicen algunos que fue él último político imperial de España. Otros dicen que robó mucho. Al final, acusado de robos y perseguido por las deudas, logró comprar en Roma un Cardenalato, de manera que fue el Gran Cardenal de España (año 1618). Dicen que Quevedo, poeta donde los haya y mordaz como ninguno, escribió para él unas coplas que decían (aunque no es seguro que fueran suya, sino del pueblo de Madrid, siempre inteligente):

Para no morir ahorcado
el mayor Ladrón de España
se vistió de colorado….

Esa es la historia de un político brillante y ladrón, protector de monjas (para que recen a Dios por el perdón de sus pecados). Un político que jugó con el destino de España (que perdería muy pronto su imperio). Un político que quiso tener de su lado a las monjas, después de perderlo todo, vestido de rojo, Cardenal de Roma, con Bula en España (a un Cardenal no se le podía juzgar ni condenar ni ahorcar).

Evidentemente, ese destino primero de Lerma no puede aplicarse al tiempo actual, ni el destino del Cura Merino, el mayor guerrillero de España, que siendo cura y persiguiendo a franceses no pudo llegar a Cardenal… de manera que tuvo que pedir refugio en Francia, donde le acogieron los mismos franceses a los que antes degollaba, pues en España querían ahorcarle. Ahora está allí su tumba, en la bellísima plaza de las clarisas, al otro lado del Palacio del Cardenal de Lerma.

2. EL CAMINO DE LAS CLARISAS

1. Introducción

El Duque Cardenal dotó el convento de Clarisas, con un pasadizo especial, por el que podía venir del palacio al convento, sin cruzarse con la gente, para ver cómo rezaban sus monjas… o para llegar hasta su colegiata/catedral más abajo. Pues bien, después de 300 años (exactamente 300), las clarisas del Duque de Lerma cambian de función. Ahora dicen que están en manos de mejores cardenales y políticos, que les ofrecen dinero y prestigio para empezar una cruzada de recristianización. Bendito sea.

Parece que cambian en su forma de entender la vida religiosa. Eran contemplativas clarisas y quieren convertirse en religiosas de vida apostólica, al servicio de la catequesis, es decir, al servicio de la extensión de la Palabra.

Deseo que el cambio sea en línea de evangelio y de actualización del carisma franciscano, que está en origen. He conocido otros cambios que pueden compararse a éste; quizá el más significativo sea el de las hermanas contemplativas mercedarias de Bérriz (junto a mi pueblo de origen) que hace casi un siglo se hicieron misioneras, sin dejar de ser mercedarias ni redentoras ni contemplativas.

No soy quien para opinar (… después de haber opinado, desde una perspectiva externa, en mi blog anterior, ofreciendo mi “conocimiento” del convento de Lerma). Lo que hagan las clarisas de Lerma es algo que les pertenece a ellas, aunque me hubiera gustado que lo hicieran en diálogo con los franciscanos y franciscanas de su federación, vinculada a la casa de Arantzazu. Parece que no ha sido así, bendito sea Dios

No soy quien para opinar, pero he pensado sobre el tema, desde el día en que pasó por nuestra casa el buen Zuri (P. Telesforo), que era entonces (hacia siete años) provincial de las monjas. Hablé con él, he hablado con otros, que se han referido a ellas siempre con inmenso cariño. Por eso, ahora que cambian y quieren convertirse en portadoras de una palabra de Jesús (para catequesis de jóvenes) me atrevo a presentar unas reflexiones en torno a la “Palabra” como fuente y principio de vida religiosa.

Como digo, parece que estas clarisas de Lerma quieren hacerse servidoras de la Palabra, colaborando en el camino la catequesis y en el catecumenado de las (algunas) comunidades cristianas. Es de desear que lo hagan bien, desde las fuentes de la Palabra, que es Jesús.

En ese contexto quiero presentar en mi blog algunas reflexiones sobre la Vida Religiosa y la Palabra, no para ellas, que no tendrán quizá tiempo de leer lo que escribo (¡tendrán ahora otras lecturas!), sino para otros amigos de mi blog, interesados en descubrir mejor las relaciones de la vida religiosa (es decir, de la vida cristiana) con la palabra de Jesús.

2. Seguir a Jesús, al servicio de la Palabra

El Vaticano II ha interpretado la vida religiosa como señal preclara del Reino de los cielos (PC 1), diciendo que ella pertenece a la vida y santidad de la Iglesia, pues “imita más de cerca y representa perpetuamente aquella forma de vida que el Hijo de Dios escogió al venir al mundo para cumplir la voluntad del Padre” (LG 44). Esa es la forma de vida de Jesús, cuya Palabra sigue llamando de manera misteriosa: “Ven y sígueme”.

Seguir a Jesús significan escuchar su llamada (Palabra), para seguirle en la búsqueda e instauración del Reino. Seguidores de Jesús fueron sus primeros discípulos (Mc 1, 16-20 par), muchos publicanos y pecadores (Mc 2, 13-17 par) y/o las mujeres que le acompañaron hasta la cruz (cf. Mc 15, 41). Todos ellos quisieron escuchar su palabra y compartir su camino (cf. Mc 8, 34; Jn 10, 3-4); en esa línea siguen los religiosos cristianos.

Otras religiones (hinduismo, budismo, taoísmo) han creado formas de experiencia y compromiso semejantes a la vida religiosa, partiendo para ello de otros principios espirituales (búsqueda contemplativa, superación de los deseos, ascetismo…). Pero los cristianos entienden su vida religiosa como un modo concreto y fuerte de seguimiento y escucha de la Palabra de Jesús.

(1) Seguir a Jesús significa escuchar su Palabra y responderle con la vida. Es acoger su voz cuando dice ¡ven! e iniciar con él un camino mesiánico marcado por el descubrimiento compartido de la voluntad de Dios, pues él instituye con su palabra una familia o comunión de hermanos que obedecen a Dios (=escuchan su palabra), al escucharse o ayudarse mutuamente, formando así un corro fraterno (cf. Mc 3, 31-35).

(2) Seguir a Jesús dialogar con él, bebiendo de la fuente de su Palabra, que es Palabra de Dios para cumplirla (cf. Mt 7, 24). Se ha dicho que importa el ser, no el hacer, y en algún aspecto es cierto. Pero los religiosos escuchan la llamada de Jesús para ser-con-él (en clave esponsal o contemplativo) y para haces, es decir, para dejarse enviar por él y realizar su obra (cf. Mc 3, 14;). Según eso, ser y hacer, vivir con-él y realizar su obra, resultan inseparables.

(3) Seguir a Jesús es mantenerse itinerantes, escuchando la Palabra para hacer con ella el camino. Los religiosos no tiene casa ni empresa duradera (cf. Mc 11, 15-19 par). Otros estados de vida acentúan quizá más el aspecto de “arraigo en el mundo”; los religiosos han de estar siempre a la escucha para abrir con Jesús nuevos caminos (caminos de Dios), en línea de evangelio.

No siguen a Jesús por victimismo, ni por ansia de triunfo exterior, sino para escuchar mejor su Palabra y para dar testimonio de ella en el mundo. De esa manera, los religiosos son testigos del Cristo que ha muerto y está resucitado: ciertamente, viven con los demás creyentes y humanos: sufren con los que sufren, se alegran con los que gozan; pero, al mismo tiempo, son ya ciudadanos de la “ciudad futura”, como ha puesto de relieve Juan Pablo II en su exhortación apostólica Vita Consecrata (1966).

3. El Cristo de la vida religiosa, palabra encarnada.

La vida religiosa se funda en la experiencia de Jesús, Palabra Encarnada (Jn 1, 14). Por eso, escuchar la Palabra es beber de la fuente de Jesús, como han visto los diversos tipos de religiosos:

(1) Jesús, maestro de eremitas. Han sido muchos los cristianos que desde el siglo III y IV le han visto como gran Solitario y así han querido buscarle en el desierto, allí donde él estuvo con Juan Bautista, allí donde fue tentado por el Diablo (cf. Mc 1, 1-13 par). Estos eremitas, atletas de Jesús, como Antonio Abad y los solitarios de Egipto o de Siria quisieron ofrecer un contrapunto de desierto en el espacio más extenso de la Iglesia, que podía correr el riesgo de dejarse dominar por valores imperiales. Ellos escucharon la Palabra que decía “Anda, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres; y tendrás tesoro en el cielo. Y ven; sígueme’’ (Mc 10, 21) y quisieron cumplirla al pie de la letra, marchándose al desierto.

(2) Jesús, primer monje. Muchos le han visto como hombre de comunidad, creador de una pequeña iglesia de hermanos (monasterio), según la tradición basiliana (Oriente) o benedictina (Occidente). Ya no pide a sus seguidores que vayan al desierto para allí encontrarle, sino que les cita en sus comunidades en oración y vida común, conforme a la palabra de Hch 2, 44 (lo tenían todo en común…). Los monjes escuchan así la Palabra de Jesús, escuchándose entre sí y formando monasterios, son pequeñas iglesias donde la Palabra se vuelve experiencia de comunión con Jesús y se expresa, de un modo especial, en la liturgia de alabanza compartida. El monacato ha sido y sigue siendo fuente de “escucha de la Palabra”, en trabajo y alabanza, como decía ayer, recordando a las bernardas de Villamayor.

(3) Jesús, guía de penitentes. Muchos seguidores han venerado a Jesús como Mesías crucificado, de forma que, a partir del siglo XIII, los cristos que antes aparecían como reyes que triunfan y pacifican el mundo desde una cruz gloriosa, se muestran como hombre de dolor, signo de angustia y abandono. Desde entonces, en una piedad que ha culminado en el siglo XIX, los religiosos han entendido a veces su vida como seguimiento del Cristo que dice “el que quiere seguirme tome su cruz” (Mc 8, 34), en gesto de expiación (reparación), que les permite encarnarse mejor en los sufrimientos y cruces de la historia. Beber la palabra de Jesús es “beber su cáliz”, compartir su cruz (cf. Mc 10, 39).

(4) Jesús, amigo y hermano fiel fiel, el primer franciscano. Él ha sido para muchos cristianos/as el Esposo interior, que ama y enseña a amar. Así, seguirle en la vida religiosa es aprender a quererle, como han puesto de relieve los contemplativos del medioevo (sobre todo en la tradición benedictina: Santa Hildegarda o San Bernardo), después los mendicantes hermanos, como Francisco y Domingo, y luego los místicos de la tradición carmelitana del siglo XVI (Teresa, Juan de la Cruz). Estos religiosos responden con amor al amor de Jesús que les mira y les dice: “Ven y sígueme” (Mc 10, 21). De esa forma escuchan e interpretan con su vida las palabras del Cantar, de los profetas (Oseas, Jeremías, Segundo Isaías…) y el evangelio de Juan (cf. 15, 15).

(5) Jesús, amor caritativo. Al lado de las líneas anteriores, desde el comienzo de la Iglesia, pero de un modo especial, con el surgimiento de las órdenes y congregaciones activas del siglo XIII y, en especial, del siglo XIX, miles de religiosos han visto a Jesús como aquel que acompaña a los enfermos, que da de comer a los hambrientos, que acoge a los encarcelados, que enseña a los que no saben. Han surgido así las órdenes y congregaciones hospitalarias y de la caridad, dedicadas a los enfermos y niños abandonados, a los excluidos de la vida. Los religiosos quieren así escuchar al Jesús que “cura a los enfermos y da de comer a los hambrientos” (cf. Mt 11, 2-4) y que dice: “tuve hambre, estuve enfermo, estuve encarcelado…” (Mt 25, 31-45).

(6) Jesús, Rey divino. Son muchos los religiosos y religiosas que han escuchado la palabra de Jesús que les llama para instaurar su Reino, como lo oyó en el siglo XVI Ignacio de Loyola: «Mi voluntad es de conquistar todo el mundo y todos los enemigos, y así entrar en la gloria de mi Padre; por tanto, quien quisiere venir conmigo, ha de trabajar conmigo, porque siguiéndome en la pena, también me siga en la gloria» (Ejercicios Espirituales 95). Ésta es la Palabra de Jesús que quiere conquistar (salvar) el mundo con su entrega al servicio de los demás. Toda la vida de los religiosos cristianos de la Edad Moderna ha venido a configurarse, de alguna manera, a partir de esa Palabra de llamada y seguimiento. En esta línea moderna, de la "sociedad o comunión de Jesús", inspirada por los jesuitas del siglo XVI parece que quieren ponerse las monjas franciscas del Lerma, al servicio de un Reino de Dios, que se construye a través de la catequesis activa, intensa... Ellas han encontrado nuevo "validos", cardenales y grandes de España, que las promueven y ayudan. No parece mal, si al fin la dicha es buena: la Dicha del Reino de Jesús, que es el Reino de los Pobres (que buscaba Francisco), el reino de los amigos (que buscaba Teresa.

(7) Jesús pasa por Lerma de nuevo. Quiero terminar esta reflexión diciendo que Jesús pasa por Lerma, está pasando. El momento puede ser delicado, pero más delicado era el momento el año 1604, cuando el Duque (luego Cardenal) fundó el convento, como gran valido del rey, como Rico oficial del Reino, para que las monjas rezaran por él y cubrieran ante Dios sus pecados. No sé si entonces pasó Jesús por Lerma. Hoy está pasando, estoy seguro. Estas monjas del viejo convento ducal pueden convertirse en mensajeras de una Palabra Encarnada, siendo como sido Hermanas Menores del Hermano Francisco, el amigo y compañero de Jesús. Vamos a pedir para que pase Jesús por ella y con ellas, diciendo su palabra, en Lerma o en La Aguilera, el convento de los toreros.
(Si Dios quiere y si a los lectores les importa seguiremos con el tema).

15 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Asi es Alredol, paz y bien 23.12.10 | 19:03

    He estado no en uno sino en varios monasterios por un misterio de la misericordia de Dios en retiros conviviendo con las monjas de clausura en algunos casos como caso unico. Y he quedado conmovida, edificada y agradecida x q si bien es un regalo del cielo estar en silencio, en adoracion y en espiritu constante de sacrificio en un mundo bulloso, idolatra y gloton. En fin, los cisterciences son una foto de la adoracion angelica levantandose en las horas de la manana pese a el frio del invierno para adorar y bendecir a el Creador del universo. Son pocas las vocaciones, es un llamado muy especial x q se convierten en adoradores de cuerpo y espiritu. Alabemos a Dios x tener una iglesia tan completa x Sta. Clara de Asis, Sta. Rita, San Juan de la Cruz, San Antonio Abad, Sor Isabel de la Santisima Trinidad entre otros x q desde estas vivencias nuestra Sta Madre Iglesia absorve la sabia de los cimientos y pilares del cuerpo de Cristo. Adoracion, adoracion una bendicion del cielo. Feliz navidad

  • Comentario por alredol 23.12.10 | 11:18

    Otr@ que tal!

    "Si todavia existe la clausura es x q el cielo la aprueba ademas de la cantidad de santos q en el silencio surgen."

    Eso mismo se dijo de la esclavitud, del absolutismo y de tantas otras cosas y aun hoy hacen santos a gentes por poco más que decir cosas así en voz alta. Jesuscristo vivió en el mundo no en un convento y cuando oraba lo hacía solo y en silencio pero, mayormente parece ser, sin esconderse. Las razones para la clausura hoy son o personales o como preparación para algo más.

  • Comentario por La necesidad de la vida contemplativa en Nuestra Iglesia 23.12.10 | 03:43

    Buenos dias. Esta expresión q compartió "(tras la tumba puede verse el pasadizo que el Duque/Cardenal, Fundador de aquellas monjas, empleaba para pasar de su Palacio/Parador a la rejilla del convento, sin mezclarse con la "plebe")…. a mi modo de ver esta expresión q ud. compartió es muy sectaria y demasiado critica para algo tan hermoso. Quien inspiro la clausura fue el E.Santo y quien la aprobó fue la Santa Madre Iglesia. Si todavia existe la clausura es x q el cielo la aprueba ademas de la cantidad de santos q en el silencio surgen. El amor humano y el del creador para el alma mistica no tiene mezclas es necesario unirlo y amar a el prójimo desde el Corazon de Dios. Las vocaciones de vida activa no existirían sino fuesen sostenidas por las contemplativas. Marta, Marta te preocupas x muchas cosas mas Maria ha escogido la mejor. El echo q no este en un monasterio no me deja de sorprender y admirar estas almas silenciosas unidas a el Corazon Adorable y martirizado de Jesus. La Paz

  • Comentario por alredol 22.12.10 | 12:19

    "Bienaventurados los pobres de corazón, los misericordiosos, los que tienen hambre y sed de justicia, los que lloran, los mansos.... " Y por otra parte "Es más dificil que un rico entre en el Reino..."
    Esto no se dice como comentario litúrgico y tampoco por razones de liberación revolucionaria, o amor al progreso. Se dice porqué el cristianismo ES ASÏ y debería tener mucha más importancia que el dogma de la Inmaculada. Es parte de la FE en Cristo.
    Así las monjas de Lerma lo tendran que entender si quieren servir a Jesus y deberán tener cuidado por que en el Duque tienen uno de los mejores ejemplos de un granuja publicano de proporciones gigantescas. Jesus hubiera comido con él, por que no, pero le hubiera dicho lo que pensaba, no le hubiera hecho cardenal.
    Un ejemplo de alguien que entendió bien el tema y con un exito asombroso, fue John Wesley que predicó a los trabajadores y clases medias bajas porque tenían menos y peores ocasiones de pecar, para que perder el tie...

  • Comentario por Francisco 22.12.10 | 11:59

    Nunca creí en los actos espectaculares y sí en la labor callada, silenciosa, constante, emocionante (ahí sí actúa Jesús). Las historias que meten mucho ruido (a lo vasco), que organizan mucho fuego de artificio, pero que son pan para hoy y hambre para mañana... esas son eso... chispa de fuego de artificio.

    Mientras que ahora los redactores de Religión Digital la han cogido perra con Lerma (porque esto es cíclico, cada vez les da por una cosa hasta que se cansan)... se olvidan de que en España hay cientos de monasterios, conventos, comunidades, etc. donde se hace una labor muy callada (no sólo contemplativa, ojo) que no mete tanto "ruido" como lo de Lerma, pero que, sin embargo, está ahí.

    A veces se realizan labores tan anónimas y poco espectaculares como el hecho de cuidar ancianos, o a veces hay comunidades en las que se cuidan a los propios monjes o monjas ancianas. Eso parece que no tiene valor, pero Jesús está en el "sin valor" precisamente.

  • Comentario por iruña 22.12.10 | 11:37

    Después de haber leído el anterior post sobre Lerma y el de hoy, que me ha parecido un piadoso sermón,sólo me queda decir:Amen, que así sea.

  • Comentario por Roser Puig F 22.12.10 | 09:45

    No es lo mismo catequizar que evangelizar. Para evangelizar es necesario “dar la mano”.
    Las noticias sobre las ex clarisas son de que se van a dedicar a hacer de catequistas.
    Sería bueno que nos informáramos del contenido de esas catequesis que, por lo visto, tienen tanto éxito entre los jóvenes.
    He encontrado lo siguiente que me ha parecido interesante para hacernos una idea de lo que será “el día de la familia”, que están preparando (entre los Kikos y el Cardenal Rouco Varela). Naturalmente, mi concepto de familia no coincide con la patriarcal que siguen defendiendo en la iglesia Católica Oficial.
    “CATEQUESIS SOBRE LA FAMILIA CRISTIANA
    Papel del padre y de la madre en la educación de los hijos”
    San Pedro del Pinatar 25 al 28 de septiembre de 2003
    http://www.google.es/#hl=es&source=hp&biw=779&bih=399&q=catequesis+sobre+la+familia+cristiana&aq=0&aqi=g1&aql=&oq=CATEQUESIS+SOBRE+LA+FAMILIA+CRISTIANA&gs_rfai...

  • Comentario por sofía 21.12.10 | 22:32

    Me identifico totalmente con el comentario de luis_r. Iba a decir más o menos lo mismo, pero expresándolo más torpemente.
    Espero con suspense la próxima entrega sobre el tema.

  • Comentario por luis_r 21.12.10 | 22:12

    Aunque no se extiende mucho el post sobre ellos, las pinceladas sobre Duque de Lerma y el Cura Merino dibujan unas biografías chocantes, inverosímiles, pintorescas, carpetovetónicas y universales a la vez, dignas de película de Berlanga o Coppola. Qué vida, qué complejo todo. Y el Cura con su tumba ahí expuesta al calor de los honores oficiales. Y las construcciones de Lerma con más actividad que el Metro de la Puerta del Sol. Ambos, tantos años después... En este laberinto de mangantes, listos, iluminados, golfos, astutos, pìcaros, exaltados, en medio de este tráfago: 300 monjas. Apostando fuerte por Jesús, como otras tantas pero con el foco de atención encima. Demasiada presión, quizá. Que todo salga bien, en el sentido que apunta Xabier al final del post.

  • Comentario por alain 21.12.10 | 21:40

    Yo no soy quien para juzgar a nadie, pero me parece que hoy hacen falta personas creibles, que muestren la fragilidad humana y que no se escondan con disfrazes de poder. Siempre ha sido una tentación de las personas consegradas: el continuar con unos esquemas anticuados de superioridad y que bajan de sus pedestales para convertir a los pobres pecadores. No estamos en esos tiempos.

  • Comentario por Moisés 21.12.10 | 20:11

    Yo no soy consagrado ni especial; y el comentario no lo critico por no ser piadoso, sino por ser una majadería soez... y en el caso concreto de las monjas de Lerma, además, falso. Entérese como son esas monjas aún desde el punto de vista exclusivamente humano e intelectual (aparte, si quiere, su juventud).
    Si lee otra vez lo que ha escrito casi seguro que se avergonzará.
    Y lo que mataron a Jesùs, no lo hicieron, si lo hicieron, por ser consagrados, sino por ser asesinos. ¡A ver si se aclara!

  • Comentario por Carlo 21.12.10 | 19:59

    Ya se que el comentario no es "piadoso" pero es realista y sincero desde el punto de vista de la gente normal y corriente...es decir desde la gente "no consagrada" o "no especial".
    Los que mataron a Jesus no eran ateos, eran sacerdotes "consagrados" a Dios.

  • Comentario por Moisés 21.12.10 | 16:08

    Casi cuatro horas llevo pensando en lo que escribe CARLO a las 10:41: ¡qué profundidad! ¡qué talento! ¿Lo habrá pensado sólo? Genial, verdaderamente genial. Como para grabarlo en piedra; no, en su cabeza, no: en piedra, en mármol... en algo importante e imperecedero.

  • Comentario por mailke 21.12.10 | 10:58

    qué estupidez....

  • Comentario por Carlo 21.12.10 | 10:41

    Hay mujeres que se casan con Dios porque con ellas no se quiere casar ni Dios.

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