El blog de X. Pikaza

La lámpara ha venido, nada podrá ocultarse

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Estamos asistiendo a la revelación de algunos secretos diplomáticos que, al fin, tras ser leídos, parecen casi banalidades, pues son cosas que habíamos sospechado y que en el fondo conocíamos. Los diplomáticos cumplen en el fondo su deber, que es informar, esconder, dominar… o, mejor dicho, ponerse al servicio de los que dominan, en China o en USA, en Corea o en España. Ya se sabía, en el fondo, lo que nos cuentan, pero es terrible que sea así, que estamos bajo el “paraguas” de esos métodos de política, de esas gentes.

¿De qué admirarse? Siempre ha sido así, si no existe verdadera humanidad (eso que nuestros abuelos llamaban “el amor de Dios”. Alguien dijo ya hace tiempo: «Aquellos que creen mandar, en el fondo no hacen más que oprimir a los demás, y encima se hacen llamar bienhechores».

Han salido los trapos sucios de los “limpios” gobernantes de los Pentágonos o Triángulos del mundo. Me gustaría que salieran otros, todos, y de un modo especial los trapos y papeles de mi casa humana, que es la Iglesia, de la que dijo Jesús: “No os he dejado nada sin contar, porque sois mis amigos; todo lo que sé, todo lo que tengo os lo he dicho. No me quedan secretos” (cf. Jn 15).

Me gustaría que se pudiera contar todo, todo lo humanamente importante (no secretitos o difamaciones), pues la paz de Jesús es transparencia y él, cuando le preguntan quién es, se presenta a si mismo como “logos”: soy la Palabra que se dice y se comparte.

Desde ese fondo, para los amantes del tema, quiero presentar hoy un evangelio esencial de San Marcos, que habla del Jesús lámpara, que todo lo alumbra, y de la forma en que seremos medidos si medimos a los otros. Los que miden a los demás como lo hacen algunos de esos diplomáticos (políticos etc.) de los periódicos parece que lo van a tener duro, cuando la lámpara venga, sin necesidad de hackers ni de (des-)controles informáticos.

Mc 4, 21-22. La lámpara que viene…

21 Les decía también: ¿Acaso viene la lámpara para que sea colocada debajo del celemín o debajo de la cama? ¿No viene para que sea colocada sobre el candelero? 22 Pues nada hay oculto sino para que sea revelado; y nada hay escondido, sino para que llegue a ser revelado. 23 ¿Quien tenga oídos para oír, que oiga!

El tema es lámpara que viene (erkhetai ho lychnos), con el fin de iluminarlo todo. Algunas traducciones pueden velar el impacto de la imagen, como si el texto dijera que alguien trae una luz/lámpara, y que debe colocarla en el lugar apropiado (en el candelabro, no bajo la cama o el celemín para medir cereales). En contra de eso, el texto dice que la misma lámpara es la que viene, como si ella fuera una persona, aludiendo sin duda a Jesús.

Los textos paralelos han tenido miedo de esta formulación, diciendo que son otros los que encienden la lámpara (Mt 5, 15) o la llevan en la mano (Lc 8, 16). En Marcos no hay nadie que encienda la lámpara o la traiga, sino que es ella misma la que está encendida y viene.

Esa imagen del hombre-lámpara resulta conocida y la emplea el Cuarto Evangelio (Jn 5, 35, referida a Juan Bautista) y el Apocalipsis, en diversos lugares, referida tanto a personas (Ap 11, 4) como a las iglesias (Ap 1, 20). La novedad de nuestro texto es que se diga que viene (erkhetai) la lámpara/luz, lo mismo que viene el Más Fuerte, que es Jesús (Mc 1, 7). En el contexto judío, esta lámpara que viene ha de cumplir sin duda la función del candelabro de las siete lámparas del templo (al que aludía Ap 1, 13; 2, 1).

Pues bien, frente a los que quieren esconder la lámpara/luz de Jesús debajo del celemín o de la cama, como avergonzados de ella o queriendo ocultarla (Marcus puede estar aludiendo a los familiares de Jesús y a los escribas de 3, 20-35), esa luz que viene ha de ponerse sobre el candelero, de manera que ilumine a todos. Tanto Mateo (5, 15) como Lucas (8, 16) suponen que esa lámpara está dentro de la casa, para iluminar a los que están (o entran) en ella. Marcos, en cambio, no introduce limitación alguna, de manera que puede suponerse que la lámpara debe alumbrar a todo el mundo, como la luz de Mt 5, 14, puesta como foco de irradiación sobre la montaña.

Jesús mismo es la lámpara que viene; los verdaderos creyentes deben ponerla en el lugar adecuado, para que luzca y se expanda su resplandor (en contra de una comunidad judeo-cristiana que parece empeñada esconder la luz universal del Cristo. Para situar bien este motivo es bueno compararlo con Mt 5, 14-16 donde se habla de la Luz colocada sobre el alto monte, como ciudad escatológica que atrae a todos los pueblos (cf. Is 2, 2; 60, 1)

En ese contexto se añade “pues nada hay oculto, sino para que sea revelado; y nada hay escondido, sino para que llegue a ser revelado” (4, 22). Jesús ha venido a revelar/manifestar todo lo que estaba oculto o escondido, apareciendo así como portador de la gran “fanerosis” o manifestación de Dios (cf. 2 Cor 4, 2). Estas frases pueden entenderse en dos sentidos complementarios:

Secreto y revelación

1. El secreto del mundo. El mismo Jesús histórico ha venido a revelar (manifestar) las cosas que estaban escondidas desde el comienzo del mundo, como dice expresamente Mt 13, 35. Él mismo aparece así como Revelador universal, la Luz que de Dios, que debe alumbrar sin excepción a todos. En esa línea, al decir que “nada hay oculto sino para que sea revelado”, Marcos está presentando a Jesús como revelador universal.

2. Revelación pascual. Manteniendo básicamente el sentido anterior, se puede afirmar también que la revelación de Jesús se ha realizado históricamente de un modo secreto, pero con el fin de que se manifieste en plenitud por la pascua. En esa línea, este pasaje aludiría al “secreto mesiánico” propio de la vida de Jesús, es decir, a la revelación escondida y oculta de su vida, hasta que culmina y se abre clara y luminosamente por la pascua. Según eso, su revelación “secreta” (¡que no se divulguen sus milagros!) desvelará su sentido en la pascua.

Sea como fuere, Marcos sabe que todo lo que ha sido escondido u ocultado no es para que permanezca así siempre, sino para que se manifieste y se revele, por medio de la luz que es Jesús. Puede haber por tanto un ocultamiento cósmico (expresado en todas las cosas escondidas de la realidad) y un ocultamiento mesiánico (vinculado al carácter escondido de la acción de Jesús). Pero tanto en un caso como en otro ese ocultamiento está al servicio de una manifestación más alta, para que al fin todo llegue a revelarse (hina elthê eis phaneron), es decir, para que Dios lo revela o manifieste (hina phanerôthê).

Hay, ciertamente, un momento de oscurecimiento, tanto en el mundo como en la vida de Jesús. Pero ese momento está al servicio de una revelación más honda, vinculada a la llegada de Jesús como lykhnos o lámpara que se pone sobre el candelero. En ese sentido, el Jesús de Marcos no es portador de un mensaje esotérico, de una verdad reservada sólo para algunos elegidos, sino que su evangelio se entiende como despliegue de luz, que puede estar escondida por un tiempo (según el modo de revelación de Jesús), pero que se manifestará plenamente. Por eso, en terminología muy precisa, el texto añade que nada quedará (debe quedar) escondido o apokryphon, como sucedía en numerosas escuelas religiosas de aquel tiempo, que sólo divulgaban su conocimiento entre algunos iniciados (4, 22).

Mc 4, 23-25. La medida con que midáis

Les decía además: Prestad atención a lo que escucháis. Con la medida con que vosotros midáis, se os medirá, y se os añadirá. 25 Pues al que tiene le será dado, pero al que no tiene se le quitará incluso lo que tiene.

Tras el pasaje sobre la lámpara, Marcos ofrece éste que habla de la medida humana, después de haber insistido sobre la necesidad de oír bien (¡quien tenga oídos… mirad cómo escucháis!). Como acabamos de indicar, viene la luz (Jesús) que lo alumbra todo. Pero, al mismo tiempo, Marcos añade que esa luz ha de servir para que nosotros mismos nos hagamos responsables de aquello que somos y hacemos.

El Dios de Jesús nos confía la “medida” o juicio de nuestra existencia. No estamos a merced de un poder que proviene desde fuera y que pudiera sorprendernos, pues la acción de Dios con nosotros depende de lo que nosotros hagamos o queramos: «Con el metro que midáis seréis medidos». Esto significa que Dios nos dará aquello que nosotros demos a los otros y nos permitirá entender aquello que nosotros queramos entender al recibirle. En ese contexto se entiende el tema del hombre como ser que mide y es medido, desde Dios.

De Protágoras a Jesús

En el fondo de este dicho de Jesús resuena quizá la afirmación de que el hombre es medida (metron) de todo, una sentencia transmitida y desarrollada de forma clásica por Protágoras (485-411 a.C.), un filósofo griego que decía que «el hombre es la medida (metron) de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, de las que no son en cuanto que no son» (frase citada por Diógenes Laercio IX, 51). En esa línea se ha supuesto que no hay un “orden de esencias” superiores (como postulaba el platonismo), sino que todo ha de medirse y valorarse en relación con los hombres. Pues bien, el Jesús de Marcos matiza esa sentencia con unas indicaciones esenciales.

El hombre es medida que mide, no por su “esencia” (por lo que es), sino por su voluntad activa (por lo que hace), en la línea de la tradición israelita, que valora más el “hacer” que el “ser”, y por respuesta de Dios. El hombre “mide”, es decir, “juzga” de una forma activa, imponiendo su impronta sobre cosas y personas (como Mt 7, 1 y Lc 6, 37 han destacado, desde la perspectiva del “juzgar”), haciéndose así “metro” o medida del mundo y de los hombres. En esa línea ha valorado el Jesús de Marcos la libertad creadora de los hombres, que están (y quedan) en manos de lo que hacen.

Medida humana, medida de Dios

1. Con la medida con que midáis seréis medidos (4, 24). Ciertamente, el hombre puede y debe medir, pero, al hacerlo, queda en manos de una medida superior que definirá su vida: «Con la medida con que midáis seréis medidos…». Eso significa que Dios no tiene las cosas fijadas de antemano (desligado en este caso de los hombres, a través de una especie de predestinación originaria), sino que él mismo se va ajustando a lo que somos y hacemos (y de esa forma nos responde, nos mide, en la línea en que nosotros midamos). Él nos ha dado la libertad para que nosotros decidamos y lleguemos a ser lo que queremos, de manera que nuestra vida se defina por aquello que hacemos a los otros (como Mt 25, 31-46 ha formulado de manera clásica).

No estamos metidos en una rueda indiferente que girará sobre sí, inflexible y fatal, sin tener en cuenta lo que hagamos, sino que podemos cambiar nuestra rueda, puesto que seremos aquello que hayamos querido ser (aquello que hayamos sembrado). Dios nos deja en manos de aquello que hacemos, conforme a un principio que algunos han llamado de “talión escatológico”, pero que podríamos llamar principio de libertad y retribución humana, una retribución de gracia, en la que Dios de siempre más de lo “merecido”.

2. Y se os añadirá… (4, 24). Pero no se puede hablar de una pura indiferencia (o de una ley simétrica), como si Dios se limitará a responder a lo que hacemos y así fuéramos iguales, él y nosotros (en acción recíproca infinita), pues el Dios que nos mide con nuestra medida no se limita a darnos aquello que nosotros hayamos pro-vocado, sino que se excede (en línea de bien) y nos da por añadidura. Por eso, el texto sigue diciendo que “se os añadirá” (prostethêsetai hymin), mostrando así que Dios es siempre más de lo que somos nosotros y hace más de lo que nosotros hemos hecho, en un plano de gratuidad y desbordamiento. Eso significa que Dios es Dios (es gracia), rebasando el nivel de la pura vida humana.

Así lo ponen de relieve los textos, en parte paralelos, de Mt 13, 12 y, sobre todo, de Lc 6, 38: «Dad y se os dará, una medida buena, rebosante. Dios es siempre más que un simple principio de equivalencia; su medida es siempre más que una simple respuesta ajustada a la medida que nosotros hemos empleado

3. Pues al que tiene se le dará…. (4, 25). Así dejamos el “metro” como medida de equivalencia, para pasar al nivel del don, es decir, de la gracia. De esa forma, todo lo que tenemos puede y debe entenderse desde Dios como regalo. Eso significa que el metro de Dios no es nuestro metro, de manera que allí donde alguien “tiene” recibirá mucho más como don de gracia (dothêsetai autô: Dios le dará), porque Dios es don generoso, medida desbordante. En un sentido, todo es don, pero es un don que se encuentra vinculado a lo que nosotros “tenemos”. Quizá se pueda decir que este Dios de Marcos “da” (regala siempre más) a quien sea capaz de recibirlo por gracia.

4. Pero al que no tiene se le quitará incluso lo que tiene. Ésta es una frase paradójica, pues al que no tiene no se le puede quitar nada, y, sin embargo, ofrece una aclaración luminosa, pues indica que aquel que no tiene nada ante Dios no puede recibir nada. Quizá podamos añadir que “no tener” significa “ser incapaz de recibir”. El que “no tiene” no es que no tenga, sino que no puede, esto es, no quiere tener. Esta palabra no se sitúa en dimensión de merecimiento (de equivalencia judicial), sino de apertura a la gratuidad (el que tiene) o de negación de gratuidad (el que no tiene)

. Es como si dijera: quien no es capaz de gracia pierde todo, se pierde a sí mismo (sin gracia el hombre es nada). Así el hombre que era medida de todo (con el metro con que midáis…) aparece como alguien que es vuelve capaz o incapaz de Dios. El que es capaz de Dios (el que “tiene”) recibe siempre de lo que aquello que Dios le debe, pues “le será dado más” (le será añadido por gracia). Por el contrario, aquel que no es capaz de Dios (el que no “tiene”) pierde incluso aquello que tiene, su vida entera

De esa manera, este pasaje de la luz y el metro de Dios nos conduce al lugar donde la vida, estando fundada en la justicia (con el metro con que midiereis…) se vuelve experiencia de gratuidad, pues Dios mismo nos concede como gracia aquello que podemos recibir. Por eso, «al que no tenga se le quitará incluso lo que tiene». Una vida que se cierra a la gracia se clausura en sí misma, negándose al camino de la Vida. Marcos nos conduce así hasta el borde de la posible condena humana.

15 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por CMR 02.12.10 | 16:20

    Hisopo, tienes mucho de razón, en que esos HIPOCRITAS FASCISTAS de izquierdas no lo hicieron bien, acaso no hay LIBERTAD para que M. Rouco pueda tener su conferencia, ¿ acaso obligo Rouco a alguno de estos hipocritas A IR A LA CONFERENCIA, no se obliga a nadie a axistir, LUEGO LOS ALUMNOS DE ESA UNIVERSIDAD TENIAN QUE HABERSE ENFRENTADO CON ESOS HIPOCRITAS, que no hacen más que molestar a la iglesia, y a los religiosos, y a los que de verdad buscan la igualdad de derechos de todas las personas. Rouco tenia todo su derecho de dar la conferencia, y las personas que pensaban axistir , tenian el derecho de que estos hipocritas no los molestaran.
    - DONDE ESTA LA LIBERTAD DE LOS QUE ESTOS DE IZQUIERDAS HABLAN, es que la libertad solo la desean para ellos, para los demás no les interesa. Pues a las personas que les gusta escuchar conferencias importantes de Religión, tienen derecho a escucharlas, sin que ningún partido los perjudique , ya que dar conferencia de religión NO HACEN DAÑO A ...

  • Comentario por Hisopo 01.12.10 | 23:41

    Todos con la lámpara bien encendida las próximas 48 horas. Nos estamos jugando el futuro.
    ¡Que Dios nos coja confesados!

  • Comentario por alain 01.12.10 | 23:08

    Hoy me he fijado en el deseo ardiente de Jesús y que le cogia todo su ser de "que viniera el Reino de Dios"(advéniat regnum tuum) El tenía mucha prisa de que viniera de una vez, lo deseaba desde las visceras. Sabía que era la única solución, el mundo no cambiaría si no se hiciera realidad ese Reino.
    La demostración de la evidencia, de la verdad: Era la venida de ese reino, por lo que significacaba de firmeza, de que Dios estába de acuerdo con el cambio. Ya era ridiculo y absurdo el seguir esperando cambios con la rutina del adquirir prestigios y honores, del manipular a las personas con discursos vacios
    incoherentes con las propias vidas.
    Quizas, esa luz, de la que hablas, agitada por los vientos de las profundas cavernas, seran necesarias.
    Es en la propia experiencia humana, donde se siente a un Dios hecho carño y ternura.

  • Comentario por hisopo 01.12.10 | 19:31

    Y seguimos con otra de los únicos fascistas hoy supervivientes: los de izquierdas.
    En los servicios de la universidad de Barcelona se ha podido leer la siguiente frase: «Los cristianos son como ratas. Apunta bien».

    ¡Y luego dicen que el papa se había excedido en su afirmación de que en España existía un anticlericalismo años treinta!

  • Comentario por hisopo 01.12.10 | 19:23

    Ya que hablamos de lámparas que nada ocultan: a M. Rouco los fascistas de izquierdas que pululan a sus anchas por nuestras cochambrosas y languidecientes universidades (esta vez ha sido la Autónoma de Madrid) le han obligado a suspender una conferencia que iba a impartir. Eso sí qque es apagar una lampara para que no alumbre.
    Una nueva demostración del talante liberticida, matonil y fascistón de unos podridos izquierdistas ¿nostálgicos de "tiempos mejores?" (a lo mejor echan de menos la España de los años treinta).
    A su edad y ya irrecuperables...

  • Comentario por alredol 01.12.10 | 19:01

    Algo excesivo en la elaboración y un poco de oca a oca, pero con alguna cosa util XP. Mas lo importante es como se usa la lampara, quien la intenta controlar.

    Ver y oir. Debo señalarle aquí que puede haber una relación de poder en eso de oir y ver. Así uno puede recibir un par de emails suyos, a iniciativa suya, que son respondidos y cuando uno quiere compartir algo con usted, le rebota el email, sin explicaciones, al parecer ha puesto la "lampara" en el filtro spam. No es que importe XP, pero no sienta bien.

    Era de noche en Getsemaní y ni siquiera sabemos si era luna llena o si había estrellas. El redactor responsable de decirnoslo, estaba devolviendo la burra de Domingo de Ramos y ya sabemos lo que son esas bestias cuando se atrancan, así que dependió de la peluquera de la mujer de Pilatos, y otros así y aunque uno, un tal Bar Assange, era fogueteiro de procesiones, no sabían nada. Además con tanta chachara le robaron la lampara; se dice que la colgaron p...

  • Comentario por CMR 01.12.10 | 18:34

    Estoy bien Burbuleta, yo tambien me estoy preparando para las fiestas, pienso cantar muchos villancicos.
    Pasarémos las navidades con mis padres , mis hermanos y mis tios , primos etc.
    Y el final de año con mis suegros y cuñados, asi todos contentos.
    Un abrazo.

  • Comentario por hisopo 01.12.10 | 16:59

    Hasta los niños de la Logse y de la Epc saben que el Fiscal General del Estado obedece al Gobierno de turno (que es el que lo nombra).

    Esta laguna del Sr. Pikaza estoy seguro de que no tiene nada que ver con su afinidad ideológica con el gobierno actual. Je, je. Si alguien tendría que dimitir sería el presidente del gobierno que da instrucciones, máxime cuando en público dice todo lo contrario de lo que en privado dice y hace.

  • Comentario por Burbuleta 01.12.10 | 16:26

    CMR !que frase mas bonita e inteligente dices ! "El sufrimiento lo ocasionan las personas en oscuridad"
    ¿cómo andas con los cubatas ? yo me estoy preparando para "las fiestas y ahora estoy en abstenía total
    Por eso estoy tán lúcida ..ja....ja..a.a.
    Un abrazo¿cómo sigues bonita ?

  • Comentario por JMS.- 01.12.10 | 16:11

    Xabier, éste es tu estilo y no lo vuelvas a perder. De las goteras de Wilky, de sus revelaciones pasas a las revelaciones del Evangelio, donde el secretismo es provisorio y espera su revelación... los archivos secretos del Vaticano!
    Todos tenemos secretos y, queramos o no, serán revelados y su revelación será la gran sorpresa de propios y ajenos.
    La Luz brilla en el mundo y las tinieblas del mundo no la quieren recibir... pero...
    El pero evangelico destruye las tinieblas para que el sol de la Salvación nunca se eclipse!

  • Comentario por CMR 01.12.10 | 15:57


    DIOS ES LUZ.
    Los angeles son luz.
    Los que parecen demonios estan en oscuridad, ( vease oscuridad como confusión, engaño, maldad)
    Dice Jesús que la VIDA es la LUZ de los hombres. La forma que tienen para mejorar y salir de la oscuridad, ¿ Que se ha de hacer para tener VIDA ? Cumplir los Mandamientos de DIOS, los que dice Jesús en los EVANGELIOS.
    El sufrimiento lo ocasionan las personas en oscuridad.
    La luz de Dios se expresa en las personas de buena voluntad. Y los que realizan buenas obras de amor al projimo.

  • Comentario por Burbuleta 01.12.10 | 14:54

    xp ...¿porque no pierdes un poco de tiempo y echas un vistazo a mi propuesta hecha en el post anterior ? Hablndo en serío que me gustaría saber tu opinión ..no salgas solo a defenderte ..que está fenomenal ..anda ..mira un poco ..verás como es interesante
    Gracias
    El post presente lo leeré con calma y veré si entro ,antes de escribir ,debo leer y pensar ..ya soy bastante impulsiva hablando ...con ese curro ya tengo bastante tarea

  • Comentario por FRancho 01.12.10 | 14:33

    Dios es luz: exiten multiples maneras de manifestarse: hambre, guerra, violaciones de los derechos humanos... En ese sufrimiento, que no tiene medida humana, se expresa el lenguaje luminoso de Dios.
    La luz, no es una luz ontológica, se supera ese plano,hablamos de la verdad y la vida en la que Jesús se manifiesta desde una hondura humana, nunca antes manifiesta. La hondura de la luz no es un monte, no es un templo, a no ser que se considere la vida como lugar de acceso a Ddios en forma de templo; Luz es aquella parte de la humanidad capaz de expresar el idioma de Dios en la historia con la mediaciiones en las que se aprecia una hondura radical.

  • Comentario por xp 01.12.10 | 14:32

    Nunca he defendido al Gobierno, como tal Gobierno, Sr. Hisopo. Ando en otro plano de principios políticos. Por eso me gusta que las cosas se sepan... No de Couso es vergonzoso que se haya tramitado así. No sé a quien representa el Sr. Pumpido. Lo que es claro es que no representa a la justicia (según las filtraciones a las que Hisopo alude). Lo primero que debería hacer es dimitir y ver si puede dedicarse a cultivar melones.

  • Comentario por hisopo 01.12.10 | 12:47

    Mucho empeño en alargar un tema que carece de interés... salvo para los que están haciendo negocio con la "lámpara" (los periódicos que están publicando estos chafardeos han pagado por ellos).

    Sobre España, una reflexión: el gobierno super-guay-maxi-progre que en público defiende la justicia universal (y sus consecuencias en el caso Couso) resulta que en privado se "implica personalmente" en que se haga lo contrario. El gobierno adalid del super-guay-maxi-progre-antiamericanismo en público se pliega en privado baboseante ante las presiones de los pérfidos yankis.
    Tenemos lo que nos merecemos y toleramos. Pero los malos siempre son los otros... (sobre todo si son norteamericanos, ¿verdad, Sr. Pikaza?).

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