El 15 de Agosto celebra la Iglesia católica la Fiesta de la Asunción de María, la Madre de Jesús. No es una fiesta que se expresa en forma conceptual (en un plano de dogma), sino en un plano simbólico, de descubrimiento gozoso de la gran Figura de la Mujer Celeste, que es ahora signo de la nueva Humanidad.
Ésta es una fiesta bíblica, vinculada al más cordial y enigmático de todos los libros de la Biblia, el Apocalipsis, donde aparece el signo de la mujer celeste. Por eso, la lectura básica de ese día es el Apocalipsis 12. Ahora quiero ofrecer un comentario de ese texto fascinante, para los que tengan tiempo de meditar este día.
Tomo mi reflesión de un comentario al Apocalipsis (Estella 2000), siguiendo unos temas que he venido exponiendo este año de forma detallada (comentando precisamente el libro del Apocalipsis) detallada. Buen día a todos, un día con la Mujer Celeste signo de salvación, que para los católicos se encuentra asociada a la madre de Jesús (a Israel, a la Iglesia). Otro día hablaré de Santa María de la tierra y de la historia (aunque bien leído este tema de Santa Maria del Cielo habla también de las mujeres y los hombres de la tierra)
El texto. Apocalipsis 12
Mujer y Dragón en el cielo
Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona e doce estrellas sobre su cabeza. 2Estaba encinta y gritaba en la angustia y torturada de su parto.
Entonces apareció en el cielo otra señal: un enorme Dragón de color rojo con siete cabezas y diez cuernos y una diadema en cada una de sus siete cabezas. Con su cola barrió la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra.
Y el Dragón se puso al acecho delante de la Mujer que iba a dar a luz, con ánimo de devorar al hijo en cuanto naciera. La Mujer dio a luz un Hijo varón, destinado a regir todas las naciones con vara de hiero; y su Hijo fue raptado (=elevado) hasta Dios y hasta su Trono. Mientras tanto, la Mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada durante mil doscientos sesenta días… (Ap 12, 1-6).
– Una Mujer, vestida de Sol (La Gran Señal: Ap 12, 1-2),
Una mujer, vestida de sol, con la Luna bajo sus pies y una Corona de doce astros sobre su cabeza (12, 1). Es figura del cielo con sus signos principales (sol, luna y estrellas). Posiblemente debamos interpretarla como Virgo, un signo del zodíaco.
En el principio del gran drama de la historia, como expresión de Dios y sentido de la vida humana se presenta ella. Está encinta y grita en la angustia y tortura del dar a luz (12, 2). Las diosas celestiales (de tipo helenista) giran sin cesar en su cielo, nunca se angustian, no deben dar a luz.
Esta mujer, en cambio, es maternidad dolorida. ¿Quién ha cohabitado con ella? ¡No se dice! El varón no aparece. O quizá no tenga varón: es mujer fecunda por sí misma, expresión del más hondo principio divino de la vida. Se ha abierto el templo israelita, se ha mostrado el Arca de la Alianza para que podamos descubrirla. ¿Quién es? No parece diosa; es figura del pueblo israelita, pronto a dar a luz a su Mesías.
– Un Dragón rojo. Es la otra señal en el cielo (12, 3).
En principio, el Dragón puede ser figura ambivalente o positiva (cf. Est 11, 2-12). Pero en su conjunto, dentro de la Biblia, representa al enemigo grande, Serpiente Tannín, monstruo de las aguas, hidra de siete cabezas, que Yahvé derrotó para fundar la historia buena (cf. Is 27, 1; Sal 74, 13; 91, 13; Job 7, 12; 26, 13)
Más aún, el Dragón es símbolo del enemigo mitológico de Dios en muchos pueblos.Este Dragón rojo (sangre y muerte) tiene siete cabezas, como quiere el mito (siete es perfección, aquí perversa). Tiene diez cuernos, que expresan el poder, en signo que parece tomado de Dan 7, 7.24 donde los cuernos son la fuerza destructora de la Bestia que se opone a los santos de Israel. Las diademas simbolizan gloria en sus cabezas.
Mujer y Dragón.
Forman una pareja simbólica primordial, en muchos mitos. Suele hablarse de una mujer buena, perseguida por un Dragón perverso, pero liberada por un héroe que la protege para casarse con ella. Es muy posible que ese mito esté en el fondo de nuestro texto, como indica su fin feliz (al fin se casan mujer y salvador); pero aquí ese salvador es el mismo hijo de la mujer, amenazado antes por el Dragón; es posible que aquí devorar al Hijo no significa matarlo, sino apoderarse de él para llevarle por un camino distinto al Dios.
Paremos un momento. Podemos suponer que la Mujer ha salido del templo de Dios, como fuente de vida que brota de su fuerza creadora (como Eva de paraíso). ¿De dónde brota el Dragón? Conforme al mito antiguo, existía por sí mismo desde siempre. . Estaba ahí, no debía explicarse su origen. Para Juan, en cambio, su figura plantea problemas: ¿Lo ha creado Dios perverso? ¿Es ángel caído? Más tarde, lo identificará con el Diablo, serpiente antigua de Gen 3 (cf. Ap 12, 9). Por ahora no explica su figura, deja que el mismo texto la interprete.
Mujer sin marido, madre celestial.
Esta mujer de cielo, acompañada de (amenazada por) el Dragón: este signo es más fuerte que todas las razones, más misterioso que todas las interpretaciones. Sólo por ofrecer este signo astral y humano merece la pena el Ap. Al añadir que el Dragón mueve la cola y barre con ella una tercera parte de las estrellas del cielo, arrojándolas a la tierra (12, 4a) puede ofrecernos un bello juego literario: ¡cómo es fuerte este animal simbólico en el cielo!
Pero este signo dice más: expresa el origen del mal: el Dragón es el ángel más potente de los cielos que no ha querido servir a la mujer (humanidad) y de esa forma ha arrojado del cielo a una tercera parte de los astros, ángeles de brillo que le siguen. Esta es la interpretación más coherente a partir de los apócrifos apocalípticos (cf. 1 Hen; Jub; Vita Adam). Sea como fuere, se enfrentan Mujer y Dragón.
Antes de trazar ninguna teoría explicativa debemos fijarnos en ellos. Hay aquí una Mujer sin marido (humanidad); y hay un Dragón que se opone a la mujer porque desea el fruto de su vida. Ella es generación, dar vida. Él es envidia hecha asesinato: devorar la vida ajena. En el origen, no hay varón y mujer (Adán y Eva, como en Gen 2) sino Mujer y Dragón.
La mujer es positiva: simboliza la humanidad (Eva como madre de vivientes: cf. Gen 3, 20); no es persona diferenciada, sino maternidad que incluye a varón y mujer, no en cuanto personas individuales , sino en cuanto portadores de vida.
El Dragón, en cambio, es principio de muerte, signo del asesinato: vive de matar; quizá podamos identificarlo con un tipo de varón que crece (encuentra su identidad) en la violencia, devorando la vida que otros engendraron, el Hijo de la Mujer.
¿Madre de Jesús? ¿Madre ideal, mujer oprimida?
La mujer de Ap 12 ha sido interpretada en forma popular como Madre de Jesús y venerada como expresión suprema de lo femenino. Ella es a veces signo de la Diosa originaria, pero aquí ha ha de verse a la luz del drama de Ap: en oposición a la Prostituta de Ap 17 (y de 2, 20-23), en el camino que lleva a la Novia de 21, 9. Al principio está la madre; al final la Mujer-Novia. Por eso no la podemos entenderla sólo como eterno femenino de belleza celeste ni como mujer oprimida, sino como signo que vivo que va cambiando a lo largo del libro del Apocalipsis, signo de la vida que triunfa del mal y de la muerte
Mujer del Apocalipsis, todas las vírgenes del cielo.
Muchas representaciones de la Madre de Jesús (y la misma liturgia católica de su Asunción al Cielo) asumen los símbolos de la Mujer de Ap 12. La más famosa es la Virgen de Guadalupe de México. Pero a su lado podemos citar cientos y cientos de vírgenes celestes que llenan la geografía sagrada del viejo mundo católica.
Tanto el Ap 12 como el conjunto de la iglesia católica han tenido que acudir al mito para decir lo indecible, mostrar lo indemostrable: el origen positivo de la vida (Mujer), el riesgo envidioso, violento, de la muerte (Dragón). Se puede y debe suponer que esa muerte pertenece a lo demoníaco, como dirá luego Ap 12, 9, pero todavía no hace falta explicarlo. Quizá es mejor pensar que forma parte de la misma estructura de violencia de la historia humana: antes que realidad externa, el Dragón es un elemento de nuestra conflictividad individual (envidia) y/o social (deseo de matar, asesinato).
Es evidente que Ap 12 ha interpretado este mito en perspectiva israelita: la Mujer que da a luz es Israel, grávida de Dios, en camino de esperanza mesiánica; el Dragón es Satán, enemigo del pueblo elegido, el Hijo a nacer el Mesías... Estos elementos son claros, no hace falta resaltarlos: los judíos del tiempo de Jesús se creían portadores de un poder de salvación (pueblo mesiánico); estaban amenazados por el gran Dragón, los pueblos adversarios.
Pero Ap 12 desborda los esquemas judíos, ofreciendo un simbolismo que nos abre a la totalidad de lo humano, es decir, a la humanidad católica o universal. Ahí reside su grandeza y universalidad.
Para describir la lucha final y la voctoria de la Vida (mujer) sobre la Muerte (Dragón) Ap 12 ha vuelto al principio de la historia, reescribiendo Gen 1-3 desde Jesús. Por eso, superando el mito común de los pueblos religiosos y la espera israelita, cuenta en forma cristiana el nacimiento histórico y/o pascual de Jesús: y (ella) alumbró... Eso significa que la Mujer ha dado a Luz, ha logrado concebrir y alumbrar la vida sobre el mundo (12, 5):
– Alumbró un Hijo Varón (arsen)... Este hijo "varón" (varón signfica aquí fuerte, y puede ser tanto varón como mujer...) se refiere más en concreto a Cristo. Así se celebra la "fiesta" de la Mujer que logra dar a luz, triunfando así de la muerte. Como he diecho, el Hijo Varón que nace de la Mujer, superando la muerte del Dragón, es Cristo, que que nace María brotando de Dios (cf. 2, 18). La Mujer es el principio de la Nueva Humanidad. Sin ella la existencia humana muerte, según el Apocalipsis. Hay humanidad, existe futuro, porque ha existido y sigue existiendo la Mujer..
– Que debe pastorear... Será Rey fuerte, dirigente de pueblos (en la línea de Sal 2, 8-9, aplicado a los cristianos en Ap 2, 26-27; cf. SalSal 17, 23-24), como proclamó la voz del cielo (Ap 11, 16; cf. 19, 15).
– Y fue raptado su Hijo hacia Dios y hacia su trono. El hijo de la mujer es el Cordero de Ap 5, que participa de la gloria de Dios, siendo rey (11, 15; cf. 17, 14) y fuente de vida (22, 1-5). Este "Cristo raptado" (resucitado) volverña.... para rescatar a los hijos de la mujer, para liberarlos de una vida donde parece que triunfa la muerte. Por eso, mientras vuelve, son muchos los que miran hacia el cielo, para descubrir los signos de la Mujer Madre, la Madre de la nueva humanidad.
Conclusión
Este día, 15, de agosto, Iglesia católica celebra la fiesta de la Mujer Celeste, simbolizada por María, la Madre de Jesús, utilizando unos signos del Apocalipsis.
Ciertamente, los católicos sabemos que es una mujer concreta, María de Nazaret, con una historia muy fuerte de fidelidad a Dios y de solidaridad en medio de las pruebas (como indica su himno del Magnificat)
Pero muchos han visto en ella el signo y promesa de la Mujer celeste, el signo de la victoria de la vida y del amor sobre la muerte y la violencia, simbolizadas por el Dragón.
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Más arroz? Os parecerá bonito...
Recaredo:
tengo a una docena de fieras esperando una paella.
En cuanto terminemos la faena te constesto.
Bueno, poco se habla de la dormición, (dominicos, aquellos de la S. Inquisición)la mujer a la que duermen para que no sea muerta, no entre en el sepulcro, y a la vez no necesite u obtenga esa resurreción que Jesús si obtuvo.
Son muy finos, estos de los dogmas, sutilmente hace que sea lo mismo pero no lo es.
Los franciscanos no admiten estas dormición, sino que ella, María mueres pero sube al cielo tal cual derecha en cuerpo y alma, aunque sepamos que el alma no muere, pero si que se desprende de esea terrenalidad de la carne al morir esta... en María defiende que no hubo esa necesidad por ese dogmas de virginidad eterna.
Aunque ahora han hecho un remis de ambos conceptos de dormición y muerte consubida inmediata al cielo sin pasar por el sepulcro.
Cuanto inventos para dar argumentos a lo inventado
...en el cristianismo primitivo.Ya las cartas de S. Ignacio, pero también testimonios posteriores en la línea de las actas de los mártires, manifiestan su fe en que, al menos en el testimonio de sangre, la resurrección corporal tiene lugar inmediatamente después del suplicio.
Este modo de ver está de acuerdo con la doctrina de la resurrección expuesta por Pablo en 1 Co 15, donde el tránsito de la existencia mortal a la inmortal viene descrita como una transformación."
( En el artículo "La problemática cuerpo-alma en teología")
Ciertamente el Google es útil para buscar referencias, porque no estamos escribiendo tesis doctorales. Más vale citar con Google que de memoria.¿o no?
Hisopo, ¿en vez de agua bendita ahora sueltas hisopazos?. Pocos lectores encontrarás de la bula de Pio XII. Con referencias es suficiente.Lo siento, pensaba que eso tan bonito era tuyo.
No soy tan stultus como para decir que resucita el alma. Lo que quería expresar son las diferentes teorías teológicas. La de la resurrección te la explica muy bien Matutina. Hazle caso. La teoría del estadio intermedio te la digo con palabras de J. L. Ruiz de la Peña: “¿Se da una situación de alma separada a lo largo de un período temporalmente extenso (el que se intercalaría entre la muerte y la resurrección)? Tal ha sido la interpretación tradicional, tenida por válida hasta el primer tercio del siglo XX, tanto por católicos como por protestantes, pero en la que hoy se detectan serias dificultades El cuestionamiento de la tesis tradicional es hoy ampliamente mayoritario en la teología católica."
Según Wolfgang BEINERT la resurrección en la muerte era la doctrina normal en el cristianismo p...
No lo has entendido, Hisopo, nosotros también resucitaremos después de la muerte (las mujeres, también, que Dios, que es Padre y Madre, no hace discriminaciones de género). Y esto no lo dice solamente Juan Masiá, s.j, sino todos los grandes teólogos de nuestro tiempo. La muerte es el paso de esta vida a la vida divina, de la oscuridad a la Luz, el momento de nuestro encuentro con Dios, porque morimos para resucitar, para vivir más y mejor. De inmediato.
Aggiornanento, querido mío!
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Por supuesto que la Asunción, que no es más que la resurrección y entrada en el cielo de la Virgen es símbolo de nuestro propio destino (todos resucitaremos). En esto, el "qué", no hay nada extraordinario; lo excepcional está en el "cuando": frente a todos los demás, cuyo cuerpo resucitará al final de los tiempos, el de la Virgen resucitó inmediatamente después de la muerte, como el de Cristo. Recurrir a las representaciones simbólicas que a lo largo del tiempo (muchos siglos antes de la declaración del dogma) han manifestado la fe del pueblo cristiano para negar el hecho representado es quedarse mirando el dedo en vez de a la luna.
¡Atiza, una cita de Masiá! Como si este descreído pseudoteólogo fuera autoridad en algo que no sea disidencia y negación de la fe de la Iglesia.
"La Asunción no es un privilegio excepcional de María, sino el símbolo de nuestro propio destino". Sigue aquí Masiá una treta muy conocida: la contradicción de los opuestos, que consiste en enfrentar dos conceptos que no son antitéticos y decantarse por uno excluyendo el otro. El fin suele ser siempre negar el principal a expensas del secundario.
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Recaredo:
el que no lee los comentarios parece que eres tú: lo que dices que me ha quedado bonito iba entrecomillado y era parte de la cita de la bula de Pío XII. Esa de la que hablas mucho pero demuestras no haber leído. Lo tuyo parece que es echar mano de Google y copiar lo primero que encuentras. Como no lees los comentarios te repito lo escrito en el de las 13:04: "siempre hay que ir a las fuentes originales, no a las de referencia".
"Hoy los teólogos no saben qué hacer con el intervalo entre la muerte y el final de los tiempos,el alma separada del cuerpo trae más complicaciones que soluciones, prefieren hablar de resurrección al morir y otras salidas".
Serán los teólogos que lees tú. Una sola precisión, porque se nota que en cuanto intentas meterte en profundiades te pierdes: lo que resucita es el cuerpo, no el alma.
A ver si estas palabras de Juan Masia, jesuita, os/nos ilumina un poco en este punto:
"La Asunción no es un privilegio excepcional de María, sino el símbolo de nuestro propio destino. Como dijo Pío XII al proclamarla, “lo esencial del mensaje es reavivar la esperanza en la propia resurrección”, que no consiste en revolotear por las nubes un alma separada, ni en reanimar un cadáver o dejar una tumba vacía o volver a esta vida, sino en ser asumida la persona entera en el seno del misterio original de toda vida. Por eso la fiesta de la Asunción es nuestra fiesta, anticipo simbólico del destino último de nuestro cuerpo-espíritu."
Amén.
Lo malo es que no es más que palabrería, literatura sin fundamento. ¿Quién puede saber lo que pasará? ¿No sabes que eso de la unión de alma y cuerpo al final, es una teoría basada en el dualismo platonico retocado? Hoy los teólogos no saben qué hacer con el intervalo entre la muerte y el final de los tiempos,el alma separada del cuerpo trae más complicaciones que soluciones , prefieren hablar de resurrección al morir y otras salidas.Pura elucubración. Pues lo mismo pasa con el final de la madre de Jesús. Lo normal es que fuera como todos, sin excepciones. Pero los dioses y diosas eran diferentes a los humanos. Mucha gente creyó que María sería como ellos y ahí la tienes, subida por los ángeles enterita hasta el cielo. María no merecía ese final de cuento de hadas. Vivió y murió dignamente y así es ejemplo para los seres humanos. Endiosada puede servir a los que no creen en sus propias fuerzas y necesitan siempre la ayuda de arriba. Pero está demasiado lejos de lo humano.
Vamos, Hisopo, deja de mear agua bendita y lee un poco los comentarios.Te he contestado a tu pregunta de si María murió. Te he puesto un párrafo de una web católica donde se dice que "La descomposición del cuerpo es consecuencia del pecado, y como María, careció de todo pecado, entonces Ella estaba libre de la ley universal de la corrupción, pudiendo entonces, entrar prontamente, en cuerpo y alma, en la gloria del cielo", ¿no te fias de una web católica?. En cuanto a lo de que María y los hermanos de Jesús tuvieron problemas con el maestro porque no lo entendieron, eso está en los evangelios y en muchos comentaristas que puedes encontrar en Peridistadigital. no me lo invento yo. Y no te contradigas. Si no creo en la infalibilidad papal menos voy a creer en la mía. Lo que te ha quedado bonito a ti es ese párrafo " Por eso también los cuerpos de los justos se disuelven después de la muerte, y sólo en el último día volverá a unirse cada uno con su propia alma gloriosa".
Muy bien, Recaredo: te ha quedado muy bonito lo de Nicea y Éfeso y las diosas paganas. De lo otro, ni pío, claro.
Me quedo con duda de si habrás conocido a la Virgen porque hablas de ella como si sí: que si no entendía a su hijo, que si al final sus discípulos la admitieron... Un fenómeno, tío, eres un fenómeno. No me extraña que no creas en la infalibilidad papal: la infalibilidad la tienes tú.
la mujer, es el Pueblo de la Promesa yel dragón de 7 cabezas y 7 diademas (el numero 7 expresa plenitud) Son las 7 Iglesias que quieren devorar al Mesias para tener el poder,la primacia (Primados papas etc) y el control politico y economico sobre las demas para poder controlarlas y dominarlas con la fuerza. (para eso quieren realizar ese acto de canibalismo (posesión).........Pero se quedaron de una pieza, porque el destinado a gonernar a los pueblos, fué arrebatado al trono de Dios. y no lo monopolizará ninguna. Asi que solamente le queda al dragon (como resentimiento) utilizar su magia
su seudo poder en el que solamente caera los incautos.
La definición de Pio XII evita hablar de muerte, resurrección de María por la diversidad de opiniones entre los teólogos. Simplemente habla de privilegio de verse libre de la corrupción y fue elevada al cielo en cuerpo y alma. No utiliza pasajes de la Biblia ni de los padres, se basa en la tradición y en la fe de los fieles.
Después de lo visto, me reafirmo en la idea de que estamos ante un ejemplo claro de lenguaje mitológico, impropio de nuestro tiempo. Ni la muerte entró en el mundo por el pecado de una primera pareja, ni se transmite nada por herencia que no sean caracteres hereditarios, ni María fue inmaculada. Fue una mujer judía que le costó entender a su hijo y al final fue admitida en el círculo de sus discípulos. Murió como todo ser humano y cuando Jesús fue elevado a la categoría de Dios en Nicea , ella fue mitificada en Efeso y ocupó el lugar de las diosas paganas.La psicología de la religión explica la necesidad de las masas de tener semi-diosas.
Según Muer Vestida de Sol= Toda Luz Verdad
Coronada con 12 estrella, las 12 tribus de Israel=Humanidad
Dragón=Diablo con siete cabeza: 7 Iglesias= a todas las religiones.
La virgen muere porque es humana, igual que murió Jesús... ¿será entonces María más que Jesús, o es que al final La muerte de Jesús fue un invento como la Resurrección
-sigue-
Ya puestos a reflexionar, propongo un tema: la muerte de la Virgen. Porque la Virgen murió. Y si la muerte es consecuencia del pecado y la Virgen no tenía pecado ¿por qué murió?
Venga, a darle al caletre.
Bien, Recaredo: después de solo dos rociadas parece que empiezas a matizar. Ahora dices que la corrupción es el efecto inmediato de la muerte, no del pecado, como antes decías. Bien, porque ectivamente por el pecado (el pecado original -ese es otro tema-) entró la muerte en el mundo.
Pero lo que yo he dicho, que es lo que dice la bula (siempre hay que ir a las fuentes originales, no a las de referencia) es que por privilegio de Dios la Virgen se vio libre de toda mancha de pecado. Por privilegio, es decir, como excepción a la regla general. Del mismo, como excepción a la regla general, la Virgen no tuvo que esperar como dice la bula que esperarán los demas: "por ley general, Dios no quiere conceder a los justos el pleno efecto de esta victoria sobre la muerte, sino cuando haya llegado el fin de los tiempos. Por eso también los cuerpos de los justos se disuelven después de la muerte, y sólo en el último día volverá a unirse cada uno con su propia alma gloriosa".
-sigu...
Hisopo, gracias por las 2 rociadas de agua bendita. Te aconsejo leas alguna de estas webs católicas donde se dice claramente lo que he dicho.
http://paroledicoraggio.blogspot.com/2007/08/fundamentos-del-dogma-de-la-asuncin-de.html
http://www.corazones.org/maria/ensenanza/asuncion.htm
"¿Cual es el fundamento para este dogma?
El Papa Pío XII presentó varias razones fundamentales para la definición del dogma:
1-La inmunidad de María de todo pecado: La descomposición del cuerpo es consecuencia del pecado, y como María, careció de todo pecado, entonces Ella estaba libre de la ley universal de la corrupción, pudiendo entonces, entrar prontamente, en cuerpo y alma, en la gloria del cielo.
El mismo Juan P. II escribió "Cristo venció a la muerte, efecto del pecado original". La corrupción, naturalmente, es el efecto inmediato de la muerte, pero según la doctrina clásica cristiana- hoy ampliamente revisada por la teología- la muerte es consecuencia del pecad...
¡Pero hombre, Recaredo!, que no creas en la Inmaculada Concepción, ni en la Asunción, ni en la infalibilidad papal, ni... es una cosa, y otra es que te armes un taco: la corrupción es consecuencia de la muerte, no del pecado original. Así que el artificioso resultas tú. Lo que la bula papal dice es que así como Dios otorgó a la Virgen el privilegio de la preservación de todo pecado también le concedió el de la no corrupción de su cuerpo después de la muerte, a diferencia de los demás que hemos de esperar al final de los tiempos para la resurrección.
Además, una precisión: el valor de un dogma recae sobre el contenido mismo de la definición, no sobre los argumentos en que ésta se basa.
¡Pero hombre, Recaredo!, que no creas en la Inmaculada Concepción, ni en la Asunción, ni en la infalibilidad papal, ni... es una cosa, y otra es que te armes un taco: la corrupción es consecuencia de la muerte, no del pecado original. Así que el artificioso resultas tú. Lo que la bula papal dice es que así como Dios otorgó a la Virgen el privilegio de la preservación de todo pecado también le concedió el de la no corrupción de su cuerpo después de la muerte, a diferencia de los demás que hemos de esperar al final de los tiempos para la resurrección.
Además, una precisión: el valor de un dogma recae sobre el contenido mismo de la definición, no sobre los argumentos en que ésta se basa.
Muy sabiamente Xabier habla de la mujer del Apocalipsis como figura mitológica, pero nunca dice que se refiera a la madre de Jesús, como hace la liturgia de la Asunción.Eso es una apropiación indebida.
Cualquiera con conocimientos teológico bíblicos sabe que la asunción no tiene ninguna base en la Biblia.
Ver los fundamentos teológicos que Pio XII quiso encontrar para ese dogma.El más importante es este silogismo: La descomposición del cuerpo es consecuencia del pecado original. María no conoció el pecado( Inmaculada concepción), luego estaba libre de la ley universal de la corrupción. Es evidente la artificiosidad y contradicción con nuestros conocimientos actuales. La muerte es natural al ser vivo, nada que ver con culpas. No se puede transmitir ninguna culpa por herencia, la inmaculada es sin sentido...luego falla toda la argumentación sobre la asunción.
Hablar de asunción al cielo en cuerpo y alma después de resucitar es lenguaje mitologíco, incomprensible a la...
Pido disculpas por mi primer mensaje.
Como librepensador que soy (aunque creyente), no creo en el dogma de la Asunción y mucho menos en el de la infalibilidad del Papa.
Después de leer esta postal, no pensaba intervenir por respeto a los que sí lo creen (aunque he procurado no ser ofensivo). Si lo he hecho, ha sido indignado por la absoluta falta de respeto y educación que he leído en un comentario grosero hacia Xabier. Y pido perdón por haber alimentado al troll. No volveré a hacerlo
Un placer leeros a los dos, Emilita y Galetel
Doblemente gracias.
Si no eres cura, debes ser obispo, Hisopo, porque los laicos y laicas no hablamos así ni tenemos tan mala milk como tienes tú.
¿Quienes son los católicos?Los bautizados, no los que creen en dogmas. Son dos cosas independientes. Nos bautizan la mayoría de las veces al nacer, sin que nos enteremos, y eso nos hace católicos de inmediato. Las estadísticas registran un/a católico/a más. Tú eres muy libre de creer después el paquete dogmático, igual que otros los son de no creer en él, porque es imposible obligar a nadie a creer en algo. Se cree o no se cree.
Los papas se han inventado los dogmas y entre ellos el de la infabilidad. A lo mejor en su tiempo tenían algún sentido, pero hoy lo han perdido para la mayoría de la gente. Además ni añaden ni mejorar en nada el cristianismo, mas bien lo complican bastante.
Pero creas en los dogmas o no creas en ellos, mientras no apostates sigues siendo católico/a.
Roser:
perdona, acabo de caer en la cuenta de que mentarte el Catecismo es como rociar de agua bendita a un vampiro. Ha sido sin querer.
Roser:
aplícate el cuento de Matutina.
Y muy bueno el mítin cachondo-feministorro: una joya, figura.
Matutina:
"Sinceramente, alguien cree hoy día en todos estos dogmas que tenemos en la Iglesia católica?".
Yo.
Uno es católico porque cree los dogmas de la Iglesia Católica. Si no se creen (todos y cada uno) no se es católico.
Da la sensación de que no has leído el Catecismo. Te recomiendo los números 1020 y ss.
En lo que a estos se refiere, como en la ICAR no están dispuestos a reconocer la igualdad en dignidad, libertad y derechos de la mujer respecto del varón, han elaborado una densa doctrina de desprestigio de la mujer, todo a lo largo de la historia de la Iglesia. La degradación y difamación de la mujer han corrido parejas con el ensalzamiento de María, la madre de Jesús de Nazaret. El pueblo creyente no podía soportar que la Madre del Señor fuera todo aquello que decían los Santos Padres de la Iglesia que eran las mujeres. Por eso ha aceptado con alegría que se optara por desfeminizar, desexualizar y deshumanizar a María, convirtiéndola en una especie de diosa romana. La proclamación de Pío VII de que era dogma de fe que Ella había subido en cuerpo y alma al cielo, no fue más que el colofón de ese endiosamiento al que se ha sometido a la figura de la aquella mujer judía que fue madre de Jesús de Nazaret
Respecto a los dogmas en general, opino (como empecé a decir ayer) que a la Jerarquía instalada en el poder (y a los que aspiran a serlo o, simplemente, medran a la sombra de ella) les interesa mucho que los demás nos creamos que, efectivamente, el Papa como tal, es infalible y hay que rendirle pleitesía porque es “ el vi-ca-rio de Cristo en la tierra”. Es decir: el sustituto de Cristo. Así nadie osaría escudriñar críticamente sus tesis y llevarle la contraria. Todos los dogmas tienen la misma finalidad: mantener al Pueblo sometido.
Como decía Xabier en el post de ayer: “tomar unos dogmas de tipo ontológico (en clave más o menos platónica) y ponerlos como verdad absoluta, fuera de la comunicación cristiana carece de sentido:” Y eso es lo que han hecho con la mayor parte de ellos. (En especial con los dogmas marianos que ha resultado tan productivos para la ICAR).
En lo que a estos se refiere, como en la ICAR no están dispuestos a reconocer la igualdad en dignidad, li...
Era de esperar. El muy católico erudito de textos oficiales del Vaticano, y partidario del autoritarismo absolutista del blog,, enemigo por lo tanto de la libertad de pensamiento, por fuerza tenía que escandalizarse por como define Xabier la fiesta de la Asunción: “No es una fiesta que se expresa en forma conceptual (en un plano de dogma), sino en un plano simbólico, de descubrimiento gozoso de la gran Figura de la Mujer Celeste, que es ahora signo de la nueva humanidad”.
ya que Dios también se ha hecho humano, por el mismo Espíritu, en María.
Pensar, como K. Rahner, que “cuando una novedad emerge en la evolución, a cierto nivel será el efecto de causas finitas, tales como la mutación genética y la selección natural; pero a otro nivel, el cambio evolutivo es el efecto de la actividad creativa de Dios, obrando mediante el poder de auto-trascendencia desde dentro de las criaturas”.
Por eso no concebimos a Dios en “Otro Mundo”, heterónomamente, sino que pensamos que “hay Otro Mundo… pero está en éste” como culminación y completitud de éste, producto del Espíritu Santo, que no actúa únicamente al final para resolver el nudo de la acción —cual “Deus ex-machina”—, sino que actúa continuamente, presente en toda la acción misma del proceso, participando íntimamente de su historia. De manera que el proceso no es un mero escenario que se abandona al final por Otro Mundo, sino que es el propio Otro Mundo en ciernes por obra del Espíritu Santo, en cuyo final podremos vivir eternamente los humanos ya que Dios también se ha ...
Estoy de acuerdo con él en rechazar este axioma heterónomo. No creo en otro mundo que exista “paralelamente” a éste, y que intervenga desde fuera, continua o intermitentemente.
Sin embargo, por otra parte, acepto el ‘emergentismo’: la capacidad de la realidad de crear auténticas novedades en niveles sucesivos, de manera que cada nivel supera o “trasciende” a los anteriores, como por ejemplo el mundo de la vida supera al mundo de lo inanimado. Así es como puedo concebir que “existen otros mundos… pero están en éste”, en frase feliz de Paul Éluard.
Podemos pensar a Dios Inmanente (Dios-Espíritu) en el interior del proceso, “incubándolo” como describe tan poéticamente el Génesis a “la Ruah aleteando sobre la superficie de las aguas”, o —como concebimos ahora más modernamente— impulsándolo mediante las propensiones o leyes naturales, que admiten el azar.
¿Dónde está el “Otro mundo” de la Asunción?
R. Lenaers dice que “uno se ha despedido de la imaginación del otro mundo, no queda más que este cosmos… no hay un segundo mundo hacia donde pudiéramos mudarnos más allá de las fronteras de esta existencia”.
Se refiere a “la idea de que este mundo nuestro depende absolutamente de otro mundo, al que se lo piensa y representa de acuerdo al modelo nuestro… se piensa que ese mundo está colocado «sobre» el nuestro, por eso se lo llama sobrenatural y también cielo, aunque en un sentido distinto al del firmamento… nuestro mundo es completamente dependiente de aquel otro (en griego: héteros) que produce prescripciones (en griego: nomos) para el nuestro. Sin embargo la existencia de aquel otro mundo es un axioma, esto significa: un postulado que es tan imposible de probar como de contradecir”.
¿Y donde está ese Paradiso al que fue María? ¿En que parte del universo se encuentra para que podamos saberlo de una vez por todas? ¿O será que el señor papa y los señores cardenales se equivocaron al afirmar que María fue llevada corporalmente al paraíso? No se puede afirmar una cosa así sin presentar pruebas, si es que quieren que lo creamos.
Sinceramente, alguien cree hoy día en todos estos dogmas que tenemos en la Iglesia católica? Temo que cada vez menos gente. Sin embargo la figura de María sige siendo muy querida, porque como mujer y madre fue una persona que cumplió muy bien. Imagino que no es fácil ser amada de la Ruah divina, y tampoco concebir así un hijo y que te salga tan alternativo y fuera de molde como fue Jesús. Con lo que sufrimos las madres cuando nos sale un hijo un poco especial... y ella siempre supo estar a su lado hasta la cruz.
La Ruah es la que va y viene, Jesús dicen los teólogos que no va a volver... que lo encontraremos al morir-...
Gracias, Emilita. Lo mismo te digo.
Galetel, un placer leerte...
Yo siento mucho sicrepar dobre el sentido que se le dé a las resurrecciones, asunciones y miradas al cielo,
Soy creyente en Jesús de Nazaret, y cada noche me abrazo a su cruz y me solidarizo con los millones de seres humanos que han muerto como El pisoteados o quitados de en medio porque estorban o estorbaban a los autosuficientes de todos los credos de todo tipo y de todos los tiempos.
Lo demás es y será obra del Señor.......Ni ojo vio, ni oido oyo lo que Dios tiene preparado para los que le aman (dice San Pablo).......así que lo que ocurra con los huesos no me importa ni me interesa.
Muchos dogmas no tienen fundamento biblico ninguno, cada uno es libre de creer lo que quiera, pero por favor no estamos en la epoca de las estampitas, ha llovido mucho desde entonces.
El primer testimonio de la fe en la Asunción de la Virgen aparece en los relatos apócrifos, titulados «Transitus Mariae», cuyo núcleo originario se remonta a los siglos II-III. Se trata de representaciones populares, a veces noveladas, pero que en este caso reflejan una intuición de fe del pueblo de Dios.
A continuación se fue desarrollando una larga reflexión con respecto al destino de María en el más allá. Esto, poco a poco, llevó a los creyentes a la fe en la elevación gloriosa de la Madre de Jesús en alma y cuerpo, y a la institución en Oriente de las fiestas litúrgicas de la Dormición y de la Asunción de María...
La definición del dogma, de acuerdo con la fe universal del pueblo de Dios, excluye definitivamente toda duda y exige la adhesión expresa de todos los cristianos".
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman