En el último post volví a Francisco de Asís, y con él Evangelio. Quiero retomar ese motivo: volver al evangelio, pero “sin glosa”, como decía Francisco, iniciando un pequeño ejercicio de recuperación cristiana, de la que seguiré tratando los próximos días de este cálido verano europeo. Constará esta serie, si Dios quiere, de nueve aportaciones sobre el gozo de ser cristiano y sobre la exigencia de volver a las raíces, descubriendo, ahora que todo parece ya dicho, la novedad del evangelio. Buen día a todos.
Ciertamente….
Ciertamente, el evangelio cristiano es experiencia y praxis de gratuidad: así lo dicho Pablo, al afirmar que Dios ha superado la ley en Jesucristo; así lo ratifica el Sermón de la Montaña, al pedir que no juzguemos, que amemos a los otros como son y busquemos su bien, dando la vida por ellos; así lo muestra Jesús al cumplirlo en su vida. Pues bien, partiendo de esos principios, hemos construido muchas veces una religión impositiva, recordando a los demás lo que tienen que hacer (evidentemente, para su bien). El evangelio ha proclamado que amemos a los enemigos, es decir, a los distintos, pidiendo por ellos y ofreciéndoles aquello que tenemos, para que así puedan vivir a su manera, como diferentes (siendo judíos o musulmanes, hindúes, budistas o ateos). Pero muchas veces nos hemos sentido dueños de la verdad y hemos querido exigirles que sean como nosotros digamos (y no como ellos quieren).
Ciertamente, decimos que todo es don de Dios. Pero después tendemos a interpretar las instituciones de la iglesia como un código de seguridad, organizando con ellas toda la vida cristiana. Decimos que la gracia es principio universal, peroo luego actuamos como si no confiáramos en ella, ni en la bondad de las personas (que son signo de Dios), ni en el valor de las diversas religiones (que son signo de la búsqueda humana de Dios, presencia del misterio). Algo semejante pasa con el amor, bien situado en la galería de nuestro museo religioso. Así afirmamos, por ejemplo, que nuestra religión es superior al budismo (que solo admitiría un amor pasivo, compasivo, incapaz de transformar el mundo) y superior al taoísmo e hinduismo (que no conocerían al Dios personal, encerrando la vida en formas de concordia cósmica). Es posible que tales afirmaciones sean parcialmente verdaderas, en un plano teórico, pero corren el riesgo de volverse vacías, pues no corresponden, en general, a nuestra vida (no mostramos el amor de que hablamos), ni a la vida de otros pueblos (que tienen y expresan muchos signos de amor). Esto se aplica de un modo especial a las instituciones de la iglesia: ciertamente, ella es comunidad para el amor y libertad, grupo de personas que celebran y expanden el gozo de Cristo con gozo y gratuidad sobre la tierra; pero muchas veces aparece como instancia de control social y afectivo, más que como impulso para la libertad en el amor, corriendo el riesgo de volverse instancia de control moral, al servicio de un sistema de seguridades sacrales y legales.
Ciertamente, la iglesia es potencial de amor que se expresa de mil formas, sobre todo en los contemplativos y/o enamorados de su historia. Pero luego parece que confía poco en el amor de sus fieles, incluidos los ministros. Tendría que dejar a un lado sus seguridades (¡como si lo supiera todo!), su deseo de opinar en cada uno de los campos de este mundo, para recorrer la travesía de la vida acompañando a los demás, escuchándoles y aceptándoles como son, sin querer cambiarles. No conozco ninguna institución donde se diga con tanta fuerza que los hombres y mujeres han de amarse, pero que después les ponga tantas trabas. Ciertamente, ella cree en el amor, pero en un amor paternalista, guiado y dirigido por una jerarquía de funcionarios célibes, que se atreven a decir a los demás lo que ha de ser el evangelio, en vez de animarles a que exploren, buscan y decidan, dejándose llenar por el misterio del amor de Cristo y amando gozosamente a los demás.
Ciertamente, el celibato de los clérigos católicos (occidentales) ha sido y es un potencial de amor, allí donde se vive sin imposiciones, condenas o rechazos... Pero actualmente corre el riesgo de hallarse vinculado a una institución de poder, a la estructura de un sistema sacral, de manera que pudiera mantenerse no por puro amor, sino porque ofrece a los ministros de la iglesia una seguridad de estado. Esa situación resulta contraria al evangelio, es escandalosa, y debe superarse, a fin de que el celibato pueda presentarse siempre como opción de gratuidad, que se mantiene y expresa libremente, por puro amor, sin vinculación con la estructura eclesial. Lo mismo ha de aplicarse al matrimonio. Ciertamente, el evangelio está unido a la experiencia de fidelidad afectiva, fundada en el gozo fuerte de la vida y la confianza del amor que triunfa y se expresa donde dos enamorados pueden recorrer un camino permanente de unión esponsal. Pero esta es una experiencia de gracia y libertad, no de legalismo y prohibiciones; por eso, cuando el amor y libertad se ha roto se rompe el matrimonio, sin que tenga que decidirlo un tribunal del Vaticano. Parece que la ley de la iglesia tiene miedo al juego y gozo del amor, al placer y belleza del encuentro personal, a la igualdad real del varón y la mujer. Es como si pensara que ellos (sobre todo las mujeres) son menores de edad y hay que ayudarles, para que encuentren la seguridad que por sí mismos no habrían encontrado.
Pero Jesús…
Jesús no ha querido establecer una nueva estructura social, ni una iglesia especial, junto a las otras, sino un movimiento de reino, que es fermento de vida y esperanza abierta a todos los pueblos de la tierra. Es evidente que, si quiere perdurar, ese movimiento debe estructurarse, con sus comunidades (iglesias) y sus instituciones de autoridad o ministerios, que han de ser transparentes, para que exprese y expanda por ellas la gracia y libertad del evangelio. Pero, como vengo diciendo, la iglesia se organizó de un modo romano, convirtiéndose en sistema de poder junto al estado (o en contra del estado). Pues bien, ese tiempo de poder está acabando y ella ha de tornar a lo que era: autoridad y comunión gratuita (de tipo afectivo, gozoso, liberado, al servicio de los pobres). Por eso debe renunciar a sus ventajas anteriores, no para resguardarse en la pura intimidad (una sacristía privada), sino para actuar y expresarse más abiertamente, superando el mimetismo del poder económico y civil, cultural y sacral, judicial y militar que han venido uniéndose con ella.
No queremos defender una iglesia invisible, sino todo lo contrario, bien visible, presente en todos los caminos de la vida, pero no en línea de poder, sino de animación, no como estructura sacral objetivada, sino como unión gratuita de amor abierta a todos los humanos. Pues bien, da la impresión de que la iglesia jerárquica (no el gran pueblo de Dios que cree en Cristo) tiene miedo: no quiere perder lo que piensa que tiene, desea aferrarse a privilegios (jurídicos, sacrales, culturales....) y dice que lo hace para servicio de los pobres, aunque, en realidad está queriendo mantenerse a sí misma. Por eso, es normal que haya un divorcio cada vez mayor entre la jerarquía eclesial (eso que pudiéramos llamar el “aparato”) y el conjunto de los fieles. Ciertamente, hay grupos de cristianos que quieren fortalecer la jerarquía, tanto en plano social como sacral y ellos aparecen en la mayoría de las fotos y la propaganda del sistema; pero la inmensa mayoría de los cristianos se siente separados de la institución jerárquica.
Como se sabe, jerarquía es poder sagrado. Esta palabra expresa una estructura simbólica de la realidad, de corte platónico, donde los momentos superiores iluminan y guían a los inferiores. Ella puede ser hermosa, pero resulta anticristiana. Para el evangelio, lo sagrado no es el poder, sino la gracia de Dios, la comunión fraterna, la vida de los pobres y excluidos del sistema (cf. Mt 25,31-46). No estoy condenando a los llamados “jerarcas” de la iglesia por soberbios o inmorales, aprovechados o astutos... Pienso que la mayoría de ellos son buenos o normales, como el resto de los creyentes. No critico su vida o costumbres (como puro hacer Lutero), sino la estructura de poder que ellos reflejan en la iglesia, como si la gracia de Dios (expresada en Jesús) tuviera que pasar por unos filtros de poder sagrado. No niego los ministerios cristianos, ni me opongo a la forma que han recibido desde antiguo: unos son obispos (vigilantes o animadores), otros presbíteros (personas de experiencia), oros diáconos o servidores... Pero me niego a sacralizarlos, interpretándolos a la luz del sacerdocio israelita superado por Jesús (según la carta a los Hebreos).
Jesús fue un laico, hombre del pueblo, que volvió a los símbolos básicos de la vida, el pan y vino compartido, el amor a los necesitados, el don de la vida... No quiso crear instituciones sacrales mejores, ni un orden de ritos nuevos, sino abrir un camino de amor para todos los humanos... Pero después, los cristianos hemos ratificado la diferencia ministerial entre varones y mujeres, hemos clericalizado las funciones administrativas de la comunidad, hemos elevado sobre el conjunto de la iglesia un orden (o casta) de funcionarios, muy inteligentes y dotados, pero que no responden al evangelio. Por eso, cuando se dice por ejemplo que la diplomacia vaticana es la más fina, no se está alabando a la iglesia, sino todo lo contrario: se la está abajando a la luz de otras funciones políticas del mundo.
Ha terminado un ciclo histórico:
estamos ante la última generación de ministros (obispos y presbíteros) clericales o sacerdotales de la iglesia. Va a llegar una generación nueva de cristianos, liberados para un tipo de ministerio no jerárquico, a partir de las mismas comunidades, sin condiciones de celibato, sin discriminación de sexo, una generación de servidores del evangelio que no sean sacerdotes, ni tengan poder sagrado, ni puedan convertirse en grupo o casta por encima de los fieles. No espero que los cambios vengan de la “cúpula” clerical (aunque es tiempo de que ella cambie), sino de la raíz del evangelio, desde el recuerdo del Jesús y las primeras comunidades cristianas, desde la fe del pueblo. Son muchos los buenos cristianos que no se sienten bien representados ni dirigidos por el tipo actual de jerarquía; no se les puede acusar de rebeldes, ni llamar anti-cristianos, o protestantes, porque la rebeldía protestante debe integrarse en la iglesia católica, para tenga allí fruto.
Sobra institución, deseo de control. Tenemos que volver al principio del evangelio, enraizarnos en la fraternidad de Jesús, al servicio de los humanos. Se ha dicho y se dice que eso es imposible, que la iglesia (como todas las instituciones sociales de prestigio) se mantiene por sus jerarquías de poder... Pues bien, en contra de eso, la iglesia ha de mostrar que ella es distinta, que puede instituirse a modo de comunión personal, sin estructuras de sistema. No estoy defendiendo un angelismo, la pura improvisación: dejar que cada uno viva y haga como quiera, llamándose cristiano. Nada de eso, el amor de Jesús reúne, convoca, convence, pero a su manera, como amor gratuito, en torno al pan y vino bendecido y compartido, recordando a Jesús, actualizando su entrega en favor de los demás, celebrando su triunfo (el triunfo de la vida, que es la pascua). Pues bien, los cristianos hemos sacralizado ese signo del pan y vino, separándolo de la vida real y convirtiéndolo en gesto ritualista. Parece que nos da miedo la religión de la vida entera, de la comunicación festiva de los hombres y mujeres en la eucaristía.
Siento pudor ante la eucaristía convertida en espectáculo: algo que se puede exponer y ostentar ante los demás. Es bellísimo lo que se ha hecho en esa línea, sobre todo en la línea de música y de la arquitectura barroca, que son un monumento a la presencia real de Cristo en los signos eucarísticos. Pero, esos signos han corrido el riesgo de perder su referencia real: dejan de ser comida, expresión de un grupo de creyentes que se reúnen para entregarse en amor unos a otros, sacramento y promesa de la unidad final de todos los humanos El cristianismo es religión de encarnación, de tal forma que, según la fórmula clásica, Jesús es a la vez Dios y hombre verdadero. Pues bien, ese principio de encarnación parece haberse roto, por exigencia sacral, en el signo de la eucaristía: es ciertamente pan y vino lo que se emplea en la celebración; pero no es el pan y vino de la vida concreta, de la comida fraterna, de la solidaridad entre todos los creyentes, sino unas especies simbólicas, que prácticamente no se ven ni se tocan ni se comen, ni vinculan de hecho en amor a los creyentes.
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Ya me he acordado nos llaman " infieles".
Infieles son todos los que no cumplen los Mandamientos de Dios, ya sean cristianos, judios, musulmanes, induistas, budistas, etc. Ya que los MANDAMIENTOS DE DIOS, son MANDAMIENTOS UNIVERSALES.
Y como decia, tambien los cristianos tenemos derecho en tierras musulmanas de construir iglesias cristianas, ya que derechos a adorar a Dios según nuestras creencias las tenemos todos.
Eso de exigir derechos, cuando ellos no los dan , hay que hablarlo, poner las cosas claras, y respetar al projimo, tenga la religión que tenga, ya sea en España, ya sea en pais musulman o el que sea.
Todos esos politicos y personas que presumen de ser CRISTIANOS, y no apoyan las clases de religión en los institutos y escuelas, pues ¡ QUE TIPO DE CRISTIANO ES ?
Ellos dicen que son muy cristianos, hasta discuten por la comunión, pero si no apoya a la iglesia cristiana en divulgar los evangelios, parece que solo lo es de boquilla, pero no de hechos, ya que con sus opiniones y actos, no esta favoreciendo a la iglesia que dice pertenecer.
Que los musulmanes, mucho pedir derechos, pero ellos no otorgan apenas nada.
Ni a la religión cristiana, ni a las mujeres, ni a los derechos de las personas como seres independientes y con igualdad de derechos tanto el hombre como la mujer.
Aquí se quejan que no los tratamos bien, ¿ los tratamos como ellos tratan a los cristianos en su tierra de origen ? creo que no les conviene, porque entonces se les quitan los privilegios, ya que ellos no son dados a dar privilegios sino a exigir.
No sirve de nada, estudiar mucho las escrituras, y luego tratar a las personas a patadas y sin respeto.
Y las mujeres son personas ADULTAS, dueñas o deberian serlo DUEÑAS DE ELLAS MISMAS, ya que no deben ser propiedad de nadie, esto por supuesto mirandolo en la honradez y en justicia.
El que hable de quitar crucifijos en las escuelas , en los hospitales, en los centros de administración del estado, etc. QUE NO PRESUMA DE SER CRISTIANO, porque esta demostrando con sus actos que mas que favorecer al CRISTIANISMO lo esta perjudicando.
No esta bien llamarse cristiano, y luego en navidad, tirar los belenes a la basura, porque puede herir la sensibilidad de un musulman, OYE, PUES QUE EL MUSULMAN SE VAYA A SU TIERRA, que aquí en ESPAÑA , a los CRISTIANOS, nos gusta poner belenes.Se supone que cuando se viaja a un pais extranjero, es el extranjero el que debe adaptarse al país que va , no el pais al extranjero ¿ VALE ?.
Cuando dejara el pueblo español de ser jili.
Por supuesto como somos libres, el que no quiera ser cristiano, que cambie de religión, y lo mismo que aquí en España, los musulmanes quieren poner, que ya las han puesto , MEZQUITAS, pues que en su país en vez de llamar a los cristianos, no me acuerdo, pues que tambien los respeten y los dejen p...
DIOS, Espiritu del Bien
Señor, según la escritura, espiritu lo llamaré burlón.
Dijo el Señor a mi Señor. ¿ Cuantos señores hay ?
Pues el primero es el espiritu Burlón, el segundo SEÑOR creo que es Jesús, luchando contra el primer señor,( que no es moco de pavo), para que dejaramos de adorar a la serpiente de Moisés , y nos postraramos ante un ser humano que mostró mucho amor por los demas, por los pobres, por los necesitados, por los enfermos, etc.
Ante la imagen que tenemos de JESÚS en la cruz, yo me inclinaré siempre, porque esta representando a un ser que quisó mejorar la vida de todos, y por mirar por los pobres, necesitados y hacernos ver una vida mas ESPIRITUAL, con cambios que no querian admitir , lo pusieron en la cruz.
Jesús tambien tuvo interferencias, por eso os dijo, que no teniais la verdad completa y para ayudaros os hablo del Espiritu Santo, y que el Espiritu Santo os aclararia muchas cosas, por supuesto para quien quiera oir.
No te he comprendido bien Acamus, pero ningúna buena persona sea de la religión que sea ardera en el infierno ya quel el AMOR DE DIOS, lo protege.
Por eso los Santos estan protegidos aunque se hayan hinchado de comulgar, por el AMOR DE DIOS.
Y por eso los Santos cuando han escrito libros, y dicho frases famosas, en sus frases no esta la verdad completa, sino verdad con interferencias.
EJEMPLO: Santa Teresa dice en una frase de una de sus poesía..." Y aunque no hubiera infierno , te temiera " y todos podemos leer en la escritura Biblia que dice..." EN EL VERDADERO AMOR , NO HAY TEMOR ". a Dios no se le teme, al Señor si se le teme. Cuando Jesús actuaba como Dios se le amaba, y cuando actuaba como Señor, se le temia.
Sin duda, no es suficiente. Pero el peligro que yo encuentro en zambullirse en el “cristianismo neto”, en el Mensaje de Jesús es que ya no es posible vivir una vida terrenal, basada en la ética y en los valores familiares y sociales, sino que equivale a apostar por una ruptura traumática con el mundo. Abandonarse. Y eso es sólo para unos pocos. Y los que no somos de esos pocos ¿qué? ¿Arderemos?
Por no hablar de que, a partir de lo que dice el Nazareno, ya el hombre no puede buscarse una buena relación con Dios, sino que es Éste, por sí mismo quien toma la iniciativa (aunque, la parábola del Hijo Pródigo parezca conciliar ambas voluntades).
Como tú dices, ya hay otros credos y resulta curioso (y hasta divertido) ver, por ejemplo, a los miembros de Junta Islámica de España proponer un Islam “progresista” y acorde con Occidente (uno de sus miembros con más renombre defiende la homosexualidad como algo permitido por el Islam). Sin embargo, me encuentro ante el mismo dilema que tú señalas: Si bien, la religión no puede ser simplemente un instrumento de conciliación social y cultural, tampoco puede ser lo contrario (un grupo sectario, al margen del mundo). Creo que el cristianismo en sí ya es bastante sectario (“nosotros y ellos”, algo repetido hasta la saciedad en el NT) y el catolicismo es como una ONG con tintes moralistas (muy necesarios en algunos aspectos) y culturales...
Sí, Fernando, lo que tú planteas es absolutamente razonable. No hay futuro para el catolicismo como “religión popular/social”, más que nada porque lo popular y lo social van a ir desapareciendo en los próximos años o modificándose sustancialmente. Yo me congratulo de esta realidad más individualista que parece salirnos al encuentro. Creo que es en el individuo (y no en el colectivo) donde de formulan y se resuelven las eternas preguntas. Pero, sin embargo, desconfío de los sistemas de pensamiento (como es el caso, según mi percepción, del mensaje de Jesús de Nazaret) que de alguna manera reducen los sentimientos humanos a meras debilidades materiales de quien no conoce a Dios. Insisto: el aprecio a la vida, a la familia, a los amigos, el amor entre hombres y mujeres no pueden ser sólo pecados mundanos. Frente a otras religiones, el cristianismo se muestra hostil hacia todas esas realidades. Por no hablar de que, a partir de lo que dice el Nazareno, ya el hombre no puede buscarse una bu...
No obstante, esto va más allá de lo que planteas, y para estas cosas se necesitan de numerosas vidas que no disponemos. A tu estudiosa valoración de la herencia de la Católica, suma mi perplejidad y, tal vez, cierta angustia ante tanta belleza, ante tantas grandes personalidades. No me tranquilizan los aglutinantes sociales y la conciliación con lo que nos rodea, como tampoco tirarse al monte o, si cabe, adoptar las viejas y canónicas actitudes ante las eternas verdades y sus venerables guardianes, preocupados por la iota unum. Todo eso, ¿es paja?
Eso es el fondo lo que pareces decir, lo que, por cierto, otros ya dijeron. Al final Renan, no creyendo en nada, valoraba en mucho la estética de la religión católica,... pues al menos, había belleza y lugar para vivirla y contemplarla. No lo dudo, pero esto también muere, reconocía, pues nada existe de ello y nada hay razonable que inste a creer. Y parece acamus que, mal que bien, el tuyo esconde un canto de exequias por la ICAR, dona vobis pacem, por muy irénica que se comporte.
Te confieso mi perplejidad, y tal vez mi desorientación. El cristianismo es una religión, guste o no guste. Y la Católica parece que también. Y al menos se ha podido vivir en ella, y entre ciertas incomodidades y alguna que otra bestialidad, la gente ha ido adelante. Estoy de acuerdo. Creo que has captado algo importante y te felicito. Mas, entenderás mi preocupación. ¿Podría una religión con Cristos gloriosos y Santísimas Madres, acabar con la "Odisea" de buscar a Dios?
En sustancia, estimado acamus, reconozco la valía de tu exposición y la idea que lo vertebra. Sin embargo, tú mismo implicitamente reconoces que la "bondad" de la Católica en acoger muchas cosas, al margen de los radicalismos que sus principios parecerían suscitar, es visto desde ti sólo como una simple propuesta cultural, funcional y, para qué engañarte, destinada a fracasar por agotamiento. Al menos ahora eso es irremediable. Esto, al contrario de lo que opinas, YA NO tiene las de ganar. Hay otras ofertas, otros credos, otras emociones, otras formas de crear hábitats religiosos,.. y otros Ulises en otras ciudades...
Yo como tú, me da también miedo ciertos marginales y apocalípticos que creen que ciertos ataques de puritanismo exclusivista envuelto en comunión y pobreza comprometidas es un modo de volver a la esencia del Evangelio. Vade retro, pues! Pero ni esto, ni aquello. Religiones más grandes ha habido que la Católica, y desaparecieron.
Porque, y ya para terminar (me disculpo ante Xabier y ante vosotros por la extensión de mis últimos comentarios), me da la impresión de que el Mensaje del Reino de Dios de Jesús de Nazaret, está dirigido a gente inadaptada socialmente, pobres de toda condición, “sedientos y hambrientos de Dios”, minorías espirituales que intuyen que ese tratamiento “social” del fenómeno religioso aglutina y crea colectividad pero que es falso o está adulterado. Por eso el cristianismo real 100% (no sé expresarlo de otra manera) está y estará condenado siempre a ser muy pero que muy minoritario. La radicalidad de su exigencia así lo atestigua. En mi opinión este “situarse al margen” es muy positivo, pero su vocación maniquea, despectiva con el mundo, no me parece “sana”. Posiblemente la ICAR (como se la llama aquí a veces) peque de muchas cosas pero, en su seno han funcionado Teresa de Calcuta, Dorothy Day, misioneros de toda clase, etc. Con eso basta, creo.
Yo no soy católico, ni cristiano. Me interesan estos temas y punto. Pero creo que la católica es una religión que ha interpretado el cristianismo (ignoro si acertadamente en todos sus postulados; me temo que no) de una manera que, como tú dices, la ha hecho digerible; la ha convertido en un sistema de creencias conciliable con el amor a los padres, a la familia, al mundo que nos rodea, etc. El Mensaje de Jesús es netamente misántropo (“muertos que entierran muertos”, pocos se salvarán). Pero mi intervención ha tenido por objeto opinar sobre una disputa (catolicismo-protestantismo) en el que, creo, la Iglesia Católica, pese a su merecida fama de “carca” en muchos aspectos, tiene las de ganar.
Como en un relato de Joyce, el catolicismo facilita que el cristianismo funcione como “religión para la familia”, algo que es contrario desde todo punto de vista a la propia visión de Jesús sobre esta institución social. Basta leer los evangelios. Por lo tanto, la posibilidad que ha brindado la Iglesia de que mucha gente reciba consuelo espiritual, aun cuando no se cuenta con la Gracia de Dios, es impagable. Tu irreprochable idea: “Pero ni la religión ni sus obras, ni ninguna piedad salva; solo, decían los buenos teólogos, la gracia de Dios, la cual no se basa, según parece, en repetir mucho "Señor, Señor", sino en la conciencia de que quien busca, encuentra” es realmente cristiana (cristiana de Jesús de Nazaret). Leyendo aquellos pasajes de ruptura radical que propone Jesús (aquello de que dos estarán trabajando y uno será arrebatado y el otro no; o lo de los enfrentamientos familiares por su causa) uno se pregunta si, realmente, vale la pena sacrificarlo todo de esta manera. Yo no so...
Precisamente, Fernando, es eso a lo que me refiero. Es decir, si yo partiera del cristianismo para elaborar mi comentario, tu respuesta sería justísima y acertadísima. Desde un prisma teológico tu comentario es inobjetable y el mío resulta fácilmente rebatible. Porque tú partes del hecho (creo, si no lo he entendido mal) de que el Mensaje anunciado por Jesús de Nazaret es bueno (aunque sea un adjetivo ciertamente manido), mientras que es la Iglesia la que, en muchas ocasiones, ha sido incapaz de ajustarse a él. Tienes razón, en tanto que criticas a la Iglesia situándote en una posición de cristiano. Lo que yo digo, sin embargo, es algo diferente: Es precisamente en la reivindicación que hace la Iglesia Católica de la Religión como aglutinador social y humano, donde se encuentra su verdadera fuerza; no en el mensaje netamente espiritual del Nazareno. Por eso ponía yo antes el ejemplo de la familia. Como en un relato de Joyce, el catolicismo facilita que el cristianismo funcione como “re...
¿Pero se puede prolongar ya esta grandiosa máquina de vapor? Este es un tema del que no poseo certezas seguras, pues, incluso en contra de lo que tú pareces defender, haces de la Católica religión, tan guay como el resto, y tan necia, terrible y tolerante con sus propias costumbres y utilidades. Pero ni la religión ni sus obras, ni ninguna piedad salva; solo, decían los buenos teólogos, la gracia de Dios, la cual no se basa, según parece, en repetir mucho "Señor, Señor", sino en la conciencia de que quien busca, encuentra. Lo bueno de la fe cristiana ha sido en constatar que la relación entre piedad, religión y costumbre no es directamente proporcional al conocimiento bueno de Dios, el cual, si al menos no concede la bienaventuranza y las máximas felicidades en este tiempo, no defrauda nunca a quien se quita la ilusión de que viviendo en la mediocridad religiosa ya posee la indulgencia para bien creerlo. Es viento todo lo que de ahí pase.
Y aunque reconozco que tienes parte de razón al advertir que los nuevos "iluminados" (híbrido entre laicos con vocación de profetas y ministeriados con ínfulas de reformadores) pueden hacer de la Iglesia un hábitat bastante tóxico e impostado, alejado de las sanas costumbres del buen polvo de la historia, la sombra de todo ello es que, al final, la evocación dorada que ofreces no dista un pelo de lo que se enfrentó Jesús y los suyos en primera instancia. Y entonces, ¿qué hacemos? ¿Se dedica una gran iglesia a la comedia del "como si", viviendo de su propia grandeza en homenaje de lo que nadie cree? Porque si no lo sabes, acamus, creo percibir en ti ese sutil aire, católico por lo demás, de habitar en lo religioso indoloramente mezclado con bastante descreimiento de todo lo que ahí pasa. Una Iglesia donde se puede vivir, en suma, del promedio entre la devoción y chalanería con condimento de piedades digestivas
Bien, acamus. Lo que dices requiere de estudio, sin duda. Pero, me da que padeces de melancolía. Y por si no lo sabes, según escribía Flaubert en uno de sus "Pensamientos", la melancolía no es sino un recuerdo que se ignora. La Iglesia Católica que pintas no es más que sociología sobrecargada de tradición, cuidadosamente obligada para mantener, como bien cuentas, la continuidad vital de los pueblos, moviéndose entre exigencias y compromisos, con benevolencias y durezas más o menos grandes a la vez que vergonzantes, y una gran fortuna en palpar y reconducir lo furtivo, servil, cotidiano y resplandeciente de las sociedades humanas. Hay bastente estética en lo que dices, una belleza de "douces moeurs" propia de las viejas escuelas del tradicionalismo a lo cura d'Ars. Pero lo que pareces ignorar, es que esa Iglesia es sólo un recuerdo reconstruido, pues también la Católica se ha mostrado en tiempos más lastre que adorno, más filisteísmo que honradez.
Acamus , lo de meterse a cura sin vocación, o a monja sin vocación , en esto NO ESTOY DE ACUERDO.
Porque yo he estado estudiando y trabajando con monjas, y me han contado su vida, y muchas no se han sentido realizadas, felices en su vida, porque no habia sido su decisión, no habian sido LIBRES, y sinceramente, todos tienen derecho a ser LIBRES, para casarse, para no casarse, para ser monja para no ser monja, para estudiar, para lo que deseen ser cada persona.
Gracias, Isa. Me gustaría poder creer como crees tú. Un abrazo.
Acamus has dicho cosas muy interesantes, y te apoyo. Aunque no lo parezca a muchos, yo quiero a mi iglesia, y quiero al " PAPA" , y veo las cosas de forma diferente a muchos, porque no deseo ver a mi iglesia ardiendo, sino mejorando.Ni que destruyan mi iglesia sino que mejore.
Yo quiero un monton a los SANTOS, y les pido cosas, y creo en su amor, y creo en ellos, porque el Dios en el que creo NO ES EGOISTA, y como Dios se expresa en todos los SANTOS, no se puede enfadar.
Los Reyes tienen obreros que le sirven, y DIOS a los SANTOS que le sirven. Dios esta en todos los sitios a traves de los SANTOS.
Y en los sitios donde parece que no vemos a nadie ? Pues tambien, como la brisa. Porque los santos como Dios son eternos, y cuando les hablamos nos escuchan.
(lo es aún, aunque la están convenciendo de que sea “una más dentro de las religiones del Estado Laico y superguay”) porque ha interpretado el NT de una manera humana, tranquila, exigente pero abarcable: que hacía coincidir el Amor a Dios con el Amor a Papá y a Mamá, y a los hermanos y a la abuelita. Sin ese filtro católico del Magisterio eclesial, la letra de las escrituras es para echarse a temblar por no pertenecer a la “Aristocracia” espiritual que pretende Jesús de Nazaret.
obliga a muchos que la quisieran ver ardiendo a respetarla aunque no la quieran.
Aunque, si soy sincero, yo prefería la Iglesia de antes: la que era “religión oficial”. Lamento la pérdida de la costumbre de llenar los seminarios de jóvenes sin vocación, pero que funcionaban a la hora de la verdad como el San Manuel Bueno Mártir de Unamuno. Amigos míos cercanos, hombres y mujeres que ingresaron muy niños y que se hicieron sacerdotes o monjas en el norte de España (Navarra, sin ir más lejos, aunque yo no soy de allí) y que cumplen fielmente su cometido pastoral y lo dotan de tacto humano. Los sacerdotes más jóvenes (los que, de entre la juventud secularizada actual, elevan sus cabezas a Dios) suelen ser más fundamentalistas, más tradicionales, más “cristianos”.
El que se haya molestado en leer el Nuevo Testamento se habrá dado cuenta del desafío que supone al ser humano, a la Creación que habitamos. La Iglesia Católica ha sido maravillosa (lo es aún, aunque la están convenc...
La Iglesia ha organizado una Religión en la que se respetan las visiones religiosas de todo el mundo. Tiene de politeísta, de pagana, lo suficiente para que los diversos pueblos de la tierra se vean reconfortados (el que niegue el carácter pagano y folclórico de ciertos aspectos del catolicismo que se dé un paseo por el Rocío o la Semana Santa Andaluza). El catolicismo tiene hasta sus propios dioses menores (los santos) y hasta diosas (la Virgen María)… Ya, lo sé, lo sé. Se me va a decir que caricaturizo y que los santos y la Virgen no son dioses. Pero, aunque dogmáticamente no lo sean, para mucha gente son sujetos a los que se reza. “No, acamus, pero son intercesores”. Que sí, que ya lo sé. Pero San Antonio te encuentra novio. Participa en los debates sobre aborto, familia (¿Jesús era un hombre familiar? ¡Pero si negó a su madre y hermanos cuando le interrogaron, asegurando que su familia eran los creyentes!), mantiene un status de poder que obliga a muchos que la quisieran ver ardien...
En contestación al comentario de Javier Zabala Zubero:
Nunca podremos agradecer lo bastante la existencia de la Iglesia Católica. No ha existido a lo largo de la historia ninguna otra Institución que haya prestado servicio real a los más desfavorecidos, que haya permanecido en contacto con la sociedad de manera tan constante y efectiva. En mi opinión, uno de los mayores hitos en la historia de la humanidad fue la conversión de la Iglesia en religión oficial del Imperio Romano. Porque, desde esa fecha, la Iglesia (de acuerdo, con sus inquisiciones, sí, con sus imposiciones, también) ha recorrido un camino en el que buscaba fundirse con la sociedad; cristianizarla de alguna manera, pero desde un prisma humano y terrenal. Hoy está de moda decir que Jesús es una persona admirable pero que la Iglesia ha traicionado su mensaje. No. Gracias a la Iglesia nos hemos defendido de los aspectos más espiritualistas y misántropos del mensaje evangélico. La Iglesia ha organizado una Relig...
Burbuleta, Si al Dios verdadero le gusta que lo llamen PADRE, sabiendo a quién llamamos padre , no puede decirnos " A nadie llameis PADRE ". Tu no llamas padre a tu padre ? pues si llamas padre a tu padre, ya estas haciendo lo contrario de lo que dice esta escritura.
Los seres humanos podran tener un padre honrado, sinverguenza, honesto, tramposo, pero cada ser tiene su padre humano le guste o no, . Tambien hay padres adoptivos y tambien se les llama PADRE.
Si a Dios le gusta que le llamen Padre, como Dios es AMOR, es imposible que diga, a nadie llameis Padre. Luego la escritura que dice esto es una escritura egoista , no esta basada en el amor. Si te dijeran que no llamaras padre a tu padre te molestaria? Si es un padre bueno lo normal es que te molestara.
Isa totalmente de acuerdo en esto que dice ...pero solo en esto ¿vale ,guapa ?
◦Comentario por Isa 11.08.10 | 20:44
Burbuleta, El Dios verdadero, es el verdadero AMOR. Y el verdadero AMOR, no hace daño, como la brisa ."
LO DEL ESPIRITU IMPRESIONANTE NO ME LO HE INVENTADO , DIOS SABE QUE NO OS HE MENTIDO .
Burbuleta, El Dios verdadero, es el verdadero AMOR. Y el verdadero AMOR, no hace daño, como la brisa .
Yo a Dios lo llamo Dios.
Mi Padre es mi padre , un hombre normal.
Y es mejor que TODOS, seamos hijos normales, de un padre hombre y una madre mujer.
Es verdad que yo se poco de dioses, lo que he puesto es según lo que esta escrito, y lo que se me ha manifestado, en lo que se me ha manifestado, unas cosas eran ciertas, y otras NO, según lo que esta escrito, pues vosotros tambien veis en que estamos de acuerdo en que es verdad y en que no es verdad, porque todo lo que esta escrito, tampoco es verdad. Lo que he puesto antes, ha sido segun lo teneis escrito. Ejemplo " a nadie llameis padre " Lo cumplis? NO, porque? , porque va encontra del amor hacia vuestro padre verdadero y humano.
Yo que "vosotras no me metería en estas florituras ...muy peligroso ...acabando por decir muchas tonterías ,muchas barbaridades ..personalmente creo que sabemos muy poquito de temas "de dioses "
EL PADRE ( positivo-negativo) pero queriendo aprender para perfeccionarse, es decir, admira lo noble, el amor, y los buenos dones, y a las personas de buena voluntad. En negativo es temible, los malvados no pueden estar delante de EL, ni los homosexuales ( esto no lo digo por decir ), ni los pederastas, ni los de baja "MORAL ".
Jesús cuando representa AL PADRE , se admira..." que grande es tu fé ". EL PADRE, admira tanto lo SANTO, que advierte, QUIEN BLASFEME CONTRA EL ESPIRITU SANTO..."
Me ha admirado " del PADRE " que cuando me ha estado preguntando que creo o pienso de lo que me ha preguntado, TIENE UNA FUERZA IMPRESIONANTE, UNA SABIDURIA IMPRESIONANTE, Y ALGO QUE ME HA GUSTADO MUCHISIMO ES QUE DELANTE DE EL , NO SE PUEDEN DECIR TACOS, NO LO PERMITE, lo de la magia, le he dicho, QUE TODO LO QUE SEA PARA BIEN, BIEN ESTA, pero para nada más, que lo que no esta bien no lo admiro.
¿ Quién es Alá ? decis Dios
¿Quién es Yavhé ? decis Dios
¿Quién es Jehová ? decis Dios
Todos estos nombres quieren nombrar al ser supremo, supongo que queriendole dar un nombre, pero el nombre de todo nombre es DIOS.
EL PADRE (representa según la Biblia lo positivo y lo negativo), MADRE ( representa al Espiritu Santo ) y EL HIJO, que representa los hijos, es decir, TODOS LOS SERES HUMANOS.
Si alguien daña a los hijos,(INOCENTES ) blasfema contra el ESPIRITU SANTO. y EL MISMO JESÚS aviso.
Que no se blasfemara o blasfeme contra el ESPIRITU SANTO.
Lo del pajarito, aunque esté muy visto, no deja de resultar "gracioso", supongo. Le deseo suerte a Fernando y sus pajaritos en la búsqueda de un dios que les mole más.
El Espíritu de Dios, que sopla donde quiere, podría infundir en el Islam una visión más completa de Alá, y suscitar una nueva visión de un Dios que no se dedica a dictar leyes obsoletas sino que se hace uno de nosotros para enseñarnos el camino. Quien no vea en Jesucristo el rostro humano de Dios, no sabe nada de él, porque "a Dios nadie lo ha visto, es Jesucristo quien nos lo ha dado a conocer" De paso no nos viene mal a los que pretendemos ser sus seguidores tomarnos más en serio su mensaje, porque como dijo Ghandhi, lo único que no le gustaba del cristianismo eran los cristianos.
Lo evidente es por mucho que digamos que creemos esto o lo otro, los que siguen a Jesús son los que se toman en serio lo del amor a Dios y al prójimo.
Yo pienso que Jesús es una persona muy inteligente. Lo de la magia, pues supongo que se llama magia a los prodigios que no entendemos. Tambien pienso que es un ser que quiere a las personas y quiere lo mejor para el ser humano, que quiere que cada dia mejoremos y sepamos distinguir lo que esta bien de lo que no esta bien.
Pienso que en el pasado se las paso canutas, con ese espiritu al que llamo " Padre " y que se parece unas veces a Dios, y otras veces no, ¡ que cosas !.
Por mi experiencia os diré que unas veces he escuchado a Dios, Dios es maravilloso, y esta en todo lo bonito que os he puesto, Y en todas las verdades aunque no os gusten o no esteis de acuerdo tambien.
¿hisopo? esa afición al "circiterismo" me suena muchísimo.
No se trata de más ni de menos ni de sí pero no.
Se trata exactamente de lo que he dicho. Dios sólo hay uno. De modo que Alá no puede ser otro Dios.
Podría decir que es un invento sin realidad, que no tiene nada que ver con Dios (y casi me gustaría poder decirlo), pero según la doctrina de la Iglesia, sí se refieren al verdadero y único Dios cuando hablan de Alá. Lo que ocurre es que lo que llaman Alá es una visión no sólo parcial, sino también distorsionada, del Dios único que los cristianos reconocemos como un misterio de amor trinitario.
Por tanto no puedo decir que Alá no tenga nada que ver con Dios, porque sí es Dios, pero sólo parcialmente, y con distorsiones. No puedo decir otra cosa porque es así. Dios es el mismo, la visión es diferente, pero correcta en parte.
Fernando Zabala:
pues si decir de nosotros los católicos que estamos "llenos de idolatria, de fetichismos, de supertición" (¿es esta tu "verdad" sobre la "secta romana"?) no es descalificar a la Iglesia, tenemos uno concepto de verdad tan distinto que va a resultar difícil cualquier diálogo fructífero. De todos modos, repito, por mi parte estoy abierto a él, con esa condición.
Un saludo.
Y ya el remate, viene el papa ése y dice que todo eso ha obtenido el beneplácito del Sacrosanto Concilio y lo aprueba (con un Nos mayestático, alumínico y fluorescente) "en el Espíritu Santo". ¡Para que te fíes del pajarito y de los Mayestáticos!
Cuando alguien va y dice aquello de que todos tenemos un mismo fin, que es Dios, y que los pueblos caminarán bajo su luz, me barrunto de que debe ser un género literario, no sé, como eso de los Carmelitas Descalzos -no conozco ninguno que vaya sin zapatos-, o las Esclavas, que van sin cadenas. Esto me pasa por leer poca poesía...
Chicos, me paso a otro Dios que sea más divertido y menos prosopopéyico y fantasioso.
Eso de los circiteros, me ha gustado. ¿Es una nueva troupe contratada por el Circo del Sol? ¿Saltan sin red o se tragan espadas? Yo conozco a las Prosopopeyas Divagantes, Hisopo, y son la leche...
Sabéis lo que pasa, que mi santa madre ya me dijo que no leyera documentos pontificios, que son muy confusos, y a gente como yo, sencilla y sin malicia, nos acaba enredando. Voy y leo que los musulmanes "adoran al único Dios, viviente y subsistente [...] creador del Cielo y la tierra". Y yo me pregunto: ¿es el mismo del Génesis, o tal vez un primo lejano que pasaba por ahí? Es para saberlo, aunque parece que según se mire, que si sí que si no, qué será, será... Y luego eso de que olvidemos el pasado y que procuremos una mutua comprensión entre unos y otros... Ya digo, la próxima me dedico a pintar monigotes en los márgenes del Labbe.
Jamas recurriré a la descalificación de la Iglesia. Otra cosa es que diga la verdad de la secta Romana.
Hasta otro rato.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman