Todo el día de ayer, siete de julio, mi corazón y mi memoria ha gravitado en otra parte. Ni San Fermín, ni el mundial, ni los pesares económicos han logrado tomarme. Me ha tocado el corazón el Cristo, mi Señor de Huanka, y la memoria de una muchacha vecina, fallecida al otro lado del río, a pocos kilómetros del santuario, cuando estaba al servicio de unos niños, en la carretera de Pisac, bajo el patrocinio del Señor de Huanka. Escuché la noticia a los ocho de la mañana y aunque la radio hablaba del Cristo de "Huanza", en Perú, sentí que era el de Huanka. A las diez llegó el mensajero postal, del pueblo de al lado (Gomecello,) y me dijo: Una de las chicas era una vecina, que llevaba casi un año preprando el viaje. Ha muerto por los niños, por amor a los niños… dicen que cerca de un Cristo... No hizo falta más. Lo supe inmediatamente: era el Cristo de Huanka, que de forma misteriosa, había “permitido” que cuatro muchachas murieran cumpliendo un servicio de amor, en el barranco de la carretera al que yo he mirado cien veces, estando allí en Huanka. ¿Por qué Señor? No lo sé. Sólo sé que existes y diriges del destino y el camino de los hombres y mujeres, en Huanka, en todo el mundo. Yo lo supe allí y así quiero decirlo esta mañana, a las veinticuatro horas de la noticia. Esas muchachas muertas, en acto de servicio, a favor de unos niños que no conocían (pero a los que amaban) son para mi, con el Cristo de Huanka, un testimonio de fe en Dios (en el Dios que transforma el sufrimiento en amor, para vencer un día todo sufrimiento)y de esperanza en la resurrección y así quiero decirlo esta mañana.
(En una imagen el Cristo de Huanka, en otra dos de las muchachas fallecidas)
a) Vivo a cinco kilómetros del pueblo de una de las fallecidas, Soraya Macías, vecina de Gomecello, donde vivía junto a su familia. Casi todos aquí, donde ahora moro, la conocen… y el repartidor del correo (su vecino de casa) me ha contado su historia de muchacha ilusionada por servir a los niños. Llevaba meses preparando el viaje, ahorrando dinero, vendiendo objetos por sacar dinar, para pagar el viaje y para construir una casita y una duchas a unos niños de la sierra andina, por ideal humano, por espíritu cristiano… Llegó a su destino hace ocho días y muy pronto ha encontrado su Destino (no sé por qué), allá en la sierra, al otro lado del santuario de Huanca, bajo la mirada del Señor Sufriente del Cerro… Las causas son conocidas: una carretera horrible, un camión que se cruza… Todo eso lo sé. Pero no entiendo cómo Dios ha “permitido” que haya encontrado la mano de la muerte precisamente allí donde había su corazón, cerca de sus niños, en unas barracas del Piscac. No hemos hablado de otra cosa en este pueblo, vecino al tuyo, a pesar del fútbol, a pesar del calor de este verano duro. Descasa, Soraya, con el Cristo de Huanka, bajo cuya protección has muerto; descansa con tus amigas, a las que no conozco, pero que han muerto como tú, en el gran barranco.

b) Han muerto en una carretera del entorno de Pisac, un lugar privilegiado, en el Valle Sagrado de los Incas, al lado de una de las zonas arqueológicas más ricas del mundo. Por aquel camino-carretera he pasado también yo, con miedo, para visitar ruinas, para compartir un poco de vida de los naturales de la tierra, los campesinos de lengua quechua, silenciosos, austeros, inmensamente agradecidos, para acompañar a mis hermanos mercedarios de la tierra, en sus caminos de misión. Yo estuve allí para hablar de teología, en el santuario del Señor de Huanka, muchos españoles iban en el tiempo de crecida del gran río, padre del Amazones, a cruzar los rápidos en canoas de quilla afilada, evitando las rocas… Tú fuiste a querer a los niños de Dios de aquella zona hermosa y dura, y el Dios de los niños de alguna manera misteriosa, que no entiendo, ha permitido que caigas al barranco. Alguna vez he pensado que al morir me gustaría quedar allí, en la zona sagrada de los incas, a la vera de rápidos ríos, bajo los neveros eternos.
c) Quiero escribir esta nota porque he vivido unas semanas en el santuario del Cristo de Huanka (cuyo nombre llevaba la ONG en la que trabajaban las muchachas muertas), un lugar privilegiado, en medio de la zona andina, con el río bravísimo a sus pies (está en una de las fuentes del Amazonas), con los nevados dominando la alturas, con Cuzco a las espaldas, tras el monte sagrado y las minas… Me sobrecogió la tierra, me sobrecogió sobre todo el Cristo, que iba a ver todos los días, que iba a tocar con mis manos, rozando la roca, en los momentos de descanso de un cursillo. Me sobrecogió la gente, la humilde y profunda gente, de pocas palabras, de inmenso respeto, de tristeza de siglos… Ellos, los hijos y nietos de los conquistadores incas, creadores de un imperio enorme, habían terminado siendo siervos callados de conquistadores y criollos venidos de fuera. No creían en nada de lo que otros creemos, sino en la Vida de Dios, la vida que brota de los montes, que corre por el valle (allá abajo, cerca, sobre el mismo río sigue estando Machu Pichu)…. y en el Cristo sufriente. Era su Cristo, eran ellos, sufriendo. Quise decirles más de un día que la vida es para gozar, pero no me entendían, decían: Mire al Cristo, Caballero; mire cómo sufre.
d) El Cristo de Huanka me ofreció, en momentos difíciles, una de las mayores experiencias religiosas de mi vida. Se dice que allí, en la roca dura, un minero quechua fugitivo, a quien el capataz hispano quería castigar, vio al Cristo sufriente que le acompañaba y acogía, compartiendo su sufrimiento… y pidiéndole que no huyera más, que no escapara, que aprendiera a sufrir, que le mirara a él… Y allí le vio, padeciendo bajo los látigos de todos los capataces del mundo, en la misma roca sagrada que adoraron sus padres incas, azotado por los mismos capataces que a él le azotaban… Los hispanos eran duros conquistadores y mineros, capataces y encomenderos…. Pero traían con ellos a un Cristo que era de todos, un Cristo Inca, sufriente, bajo el látigo de un capataz con rasgos de “mal moro”. Allí vio al Cristo sufriente aquel minero fugitivo, castigado, torturado… Fue tan grande su experiencia que dejó de seguir huyendo y fue a contárselo a los frailes, dueños del lugar (que eran mercedarios) y al obispo del Cuzco… y le creyeron y mandaron pintar en la roca la imagen que el minero dolorido había visto, una imagen tradicional, de estilo cuzqueño, del siglo XVIII.
e) Sobre la roca construyeron más tarde el santuario en la colina de la montaña sagrada y allí vienen de todos los lugares de los Andes, miles y miles de peregrinos, por todos los senderos de la montaña, para sentirse solidarios del Cristo Sufriente de Huanka, el Cristo de los fugitivos y cautivos (el santuario es de la Orden de la Merced), de los mineros y campesinos pobres, de las doncellas sin trabajo, de las viudas sin pan… el Cristo de todos. Sí, ellos me decían que aquel Cristo era el Señor de los Incas vencidos, el Amigo solidario de los mineros castigados, de los campesinos que habían perdido su tierra, en manos de españoles y criollos que les seguían mandando desde fuera, desde Lima… Allí protesté contra ese Cristo, diciendo que el Señor de Huanka es Señor de la Resurrección, para los niños de aquella tierra, para todos los hombres y mujeres del mundo…. Pero al mismo tiempo sabía que aquella gente tenía razón: Su Cristo azotado seguía siendo para ellos una señal de Dios, del Dios azotado por los hombres, del Dios negado, expulsado de la tierra, torturado, en manos de nuevos conquistadores y encomenderos… Allí me he sentido más cristiana que en otros lugares, con la gente llegando por todos los caminos, hablando en castellano antiguo, saludándome en quechua, confiando…
d) Como erudito que yo era le dije al rector del santuario que por qué no “liberaba” la roca, incrustada en el altar… para que se viera toda ella, la roca, en el centro de la iglesia, la roca con el Cristo. Le dije que había una roca así, con San Miguel triunfante, cerca de mi pueblo (en Arretxinaga, de Markina). Y el buen hombre me contestó: Tiene usted razón, profesor… habría que liberar la roca, que se viera que es roca…. Pero si dejo la roca grande en medio de la iglesia (una roca que ahora cubierta por un altar inmenso)… los campesinos me adorarán la piedra y yo quiero que adoren al Cristo sufriente. No le supe contestar, no sé si tenía razón (creo que sí). Pero estoy seguro de que los miles de peregrinos venían a adorar, al mismo tiempo, a la roca y al Cristo, a la buena tierra y el Señor de los que sufren y prometen la vida eterna.
e) No quiero comentar más el tema, quizá lo haga otro día. Ahora sólo recordar que allí, a unos pocos kilómetros de Huanka, en las laderas del Valle Sagrado de los Incas, bajo la advocación del Cristo de Huanka (en una ONG que lleva su nombre), han dejado su vida en manos de Dios (del misterio) unas muchachas ilusionadas de esta tierra… y entre ellas Soraya Macías, de Gomecello, a un tiro de piedra de mi pueblo actual, en la llanura de Salamanca. Ellas no conocían quizá el misterio del Señor de Huanka, pero habían ido a decir a los niños del lugar que hay amor en esta vieja Europa, que hay mucho amor de hermanas y madres en la vieja España de donde habían ido hace siglos los conquistadores. No tenían quizá mucha idea de fondo religioso…. Pero llevaban en el corazón la religión del amor: para ofrecer amor a los niños, para ofrecerles una promesa de resurrección, para que un día el Señor de Huanka no tuviera que seguir azotado en la roca…Ellas querían en el fondo desclavar (desenrocar) al Cristo azotado, para poner sobre aquellos valles y montes la imagen del Cristo amigo y liberador de niños y mayores.
e) Ellas (cuatro al menos) al muerto, pero su sueño de libertad y de amor para los niños sigue vivo. Es el sueño de Jesús, del auténtico Cristo de Huanka, que sigue sufriendo, en esperanza de resurrección.
Soraya y compañeras fallecidas, que el Cristo de Huanka os acompañe y os acoja en su Seno de Vvida, con todos los que han sufrido y siguen sufriendo, como a mí me acogió, hace ocho años, en su santuario. Gracias a vosotras por haber ido a la tierra del Cristo de Huanka, a ofrecer vuestra solidaridad a los niños y niñas de la zona. Vuestro gesto y vuestra muerte (¡que lamento muchísimo!) me sirven de signo, de Signo de Dios. Que el Cristo de Huanka, que es el Cristo Señor de todos los que sufren, os acoja en su seno.
No sé si podré volver al Cristo de Huanka y a la quebrada del Pisac para recordador… Pero iré mañana o pasado mañana a la parroquia de Gomecello, para darle gracias por vosotras al Cristo de esta tierra, para decirle que vuestro ideal sigue vivo. No entiende lo que ha pasado, por qué habéis muertos, como los hijos de los incas del lugar no entendían al Cristo Azotazo de Huanka y le rezaban…. No lo entiende, pero yo también le rezo, por vosotros, esperando que un día se cumpla vuestro sueño: que todos los niños del mundo puedan vivir en igualdad, felicidad, esperanza.
Gracias, Soraza y compañeras, por haber sido lo que habéis sido… y por habar ido a las tierras del Señor de Huanka, aun sabiendo el riesgo que allí corrías. Xabier
Para concer la historia del Cristo de Huanka basta pinchar el Google: Cristo (o Señor) de Huanka....
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Quiero decir que en ese mismo barranco murio en el 2001 otro buen hobre de aquí de Almendralejo, un farmaceútico, padre de dos hijos de casi la misma edad de mi hijo Alejandro.
Es un lugar muy peligroso, donde los lugareños corren como balas y los veiculos son como son casi todas las cosas de aquel lugar...
Hay que saber que se corre ese riesgo, no es un accidente fortuitos sino que son varios accidente los que ya han sufrido los cooperante de España, es de suponer que los de otros paises igual.
Desde Almendralejo estamos consternada por Soraya, ya que aquí se la conocia desde que vino para ponerse en contacto con la otra cooperante de este pueblo Dolores "Loli" como se la conoce aquí y por los amigos.Su marido y dos hijos quieren viajar mañana para estar con ella, ya no solo por acompañarl en la enferdad y el sufrimiento lógico de este accidente, fue operada por la gravedad de las heridas, tenían rotura de la capa que recubre los instestinos, aunque está mejor ya. Loli, estaba muy en contacto con Soraya, y habían intimado mucho desde hace dos años aproximadamente, este proyecto las unió, y a la vez las ha separado, cosa que Loli aún no sabe, de ahí que auque esté preguntando por ella y las otras compañeras no sepa que ha pasado con ellas. Su familia quiere estar en ese momento y decirlo ellos personalmente, porque será un duro trago en momento delicados de salud y de ánimo.Todo el grupo, sacrificarón sus vacaciones para dar alegria a niñ*s, ayudar con la recaudación personal
ATENCIÓN, ATENCIÓN...ALERTA MÁXIMA...
POR FIN SE HA DESCUBIERTO QUIÉN HAY DETRÁS DE GERMINANS:
http://quiesgerminans.blogspot.com/
No puedo/quiero imaginar por lo que deben estar pasando los familiares y la gente cercana a estas chicas. Hay tragedias que no se entienden ni se aceptan. Ante ellas la gente entera planta cara, otros huímos corriendo al refugio del cuarto de juegos de la infancia o adolescencia que nos tienen secuestrados. Desde la lejanía quizá no toca hablar lo que no sé decir. Quizá a quienes les toca hablar es a ellas. Habla su testimonio y también me gusta soñar que ellas mismas podrán seguir hablando de a saber qué modo. Me gusta pensar que ellas ya, abrazadas por el Señor del Huanka, comprenden lo que no entendemos, y que quizá Teresita les ha ofrecido un plan de trabajo aún más ambicioso.
No puedo/quiero imaginar por lo que deben estar pasando los familiares y la gente cercana a estas chicas. Hay tragedias que no se entienden ni se aceptan. Ante ellas la gente entera planta cara, otros huímos corriendo al refugio del cuarto de juegos de la infancia o adolescencia que nos tienen secuestrados. Desde la lejanía quizá no toca hablar lo que no sé decir. Quizá a quienes les toca hablar es a ellas. Habla su testimonio y también me gusta soñar que ellas mismas podrán seguir hablando de a saber qué modo. Me gusta pensar que ellas ya, abrazadas por el Señor del Huanka, comprenden lo que no entendemos, y que quizá Teresita le ha ofrecido un plan de trabajo aún más ambicioso.
Quiero poner el foco, AQUÏ, en la culpa que los hombres tienen. Los jovenes actúan como si fuesen inmortales pero lo cierto es que las carreteras de los paises andinos son auténticas trampas mortales. bien sea por sus curvas de "imperdible" como la "carretera de la muerte" en los Yungas o porqué siendo rectas son de dos calles, sin luces y sin señales. Son usadas por grandes camiones que van a toda velocidad con conductores deseosos de amortizar el vehículo, durmiendo por el día y viajando por la noche pues hay poco tráfico, mascando coca si es necesario. Si la carretera no está asfaltada, lluvias recientes pueden tornar las maniovras en actos de circo. Los taxis y camionetas que se usan no llevan cinturones, tienen mal los frenos etc. La visibilidad puede ser mala por las grandes nieblas que empeoran con el humo de grades quemas monte abajo....
No culpemos tanto a Dios. Hay que ver si esas tragedias se pueden evitar. Son los hijos los que deben enterrar a los padres.
Por favor XP, trasmita mis más sincero pésame a los padres de Soraya y las otras muchachas si puede. Van a pasar momentos muy dificiles, no hay trauma peor que el que les ha ocurrido y tardaran tiempo en volver a sentir que la cabeza, los pies etc donde los tenían. Son los hijos los que deben enterrar a los padres y ya he comentado aquí las cuestiones que tengo acerca de la opinión de Jesus sobre el tema que quizá algún día se debatirá. Mis sinceras sentir por usted XP y por Justi.
"Porqué Dios lo ha permitido..." se preguntan ustedes. Y podemos entrar, siguiendo a Galatel, en lo que en otro contexto sería un tema muy interesante, la relación de la muerte individual con la vida como proceso ilimitado, la reproducción sexual y hasta la pulsión de muerte, pero yo creo que aquí esto no cabe. Y si bien creo que Dios es responsable no solo de la relación vida/reproducción/muerte sino de cosas como Haiti el foco yo aquí lo pondría en otros sitios. (Sigo)
Gracias, Xabier por compartir esta sincera, desgarradora e instructiva experiencia. Mi silencio y mi dolor de padre para las madres.
J.M.S !Qué bonito es lo que dices ,pero seguro que a lo largo de tu vida has tenido experiencias muy parecidas y te deseo con todo mi corazón , lo hayas sabido "vivir como dices ,eres un afortunado .
Adorar el misterio del Amor divino implica la negación de si mismo y creer, contra toda rebelión sensiblera, que perder la vida es ganarla. La vida en el tiempo sólo es germen de eternidad, germen que tiene que ser enterrado y muerto para que brote la nueva vida imperturbable de la eternidad. Por supuesto que decirlo es mas fácil que practicarlo!
Un saludo, Justi.arcoiris, con el que quiero manifestarte mi comprensión y solidaridad.
Gracias por compartirlo, Justi.arcoiris.
Un recuerdo para esas madres.
sigue justi)
Para los muertos ,heridos ,madres-padres ,familiares y amigos ,todo mi espiritu está con ellos
Puedo entender y así ocurrió ayer que no pude evitar mis lágrimas y un dolor intenso ,recordando el accidente hace mas muchos años , mi hermana misionera en el Congo ,con mas hermanas de la Congregación ,iban a "descansar a una comunidad de otras religiosas ...cinco minutos antes mi hermana se habia cambiado de asiento¿su destino ? ...un muro un derrape y cuatro muertes ,sin nada ,ningún medio ,en la soledad más absoluta que podamos imaginas ..noticias confusas por un radiaficionado palentino ,,,tiempo de silencio menos para mi marido y para mí ,,,que no podíamos decir a mis padres ni a nadie ,lo que habia pasado ,,,porque no sabiamos quienes eran los muertos ,quiénes los vivos ,,,donde y como estaban ..puedo entender ..pero estoy intentado no volver a revivir ese hecho durísimo de mi vida ..
Espero me perdoneis por haberlo compartido con vosotros
Un ab...
Escuché la noticia en la madrugada ,ahora sabemos las cosas muchas veces tán rápido que los familiares "se enteran por la radio ,por un vecino ,por televisión etc....
Teníamos reunión ayer de trabajo ,la tecnico ,de Gomecello ,amiga de Soraya ,tuvo una llamada telefónica ..la cara era el reflejo de la tragedia ..quería seguir ,se levantaba ,sentaba ,,,nos contaba que habian vendido legumbres para sacar dinero y poder ir ...,su tierra Armuñesa ,tiene las mejores lentejas del mundo .
Yo que soy la mayor de todas ,les dije que era absurdo seguir con la reunión ,cuando nuestros pensamientos,nuestro corazón y sobre todo el de María no tenía fuerzas para continuar ..."los temas de la reunión podían esperar "
Todas pensamos en Soraya y todos los demás ...la mayoría somos madres ,las primeras palabras fueron para "ellas ,LAS MADRES ...ninguna madre está preparada para vivir la muerte de un hijo
Para los muertos ,heridos ,madres-padres ,familiares y amigos ,tod...
Una historia que da que pensar. Un comentario que aclara algo el problema. Una actitud consecuente ante el mal que no comprendemos: "Padre ¿por qué me has abandonado?...En tus manos encomiendo mi espíritu"
Por supuesto, se trata de una auto-limitación ejercida interiormente a la naturaleza divina y en acordancia con esa naturaleza misma. Es algo completamente diferente a la concepción de la Teología del Proceso, de una restricción metafísica externa sobre el poder de la deidad, porque se sostiene aquí que nada impone condiciones a Dios desde el exterior. Los teólogos clásicos tenían razón al respecto, pero no tomaron en cuenta adecuadamente las “constricciones” internas de auto-consistencia de la naturaleza divina. Tal vez fue su fuerte énfasis en la Unidad divina lo que les hizo inaccesible esta consideración.”
(Extraído del artículo de John Polkinghorne: “Creación kenótica y acción divina”, que es parte del libro “La obra del Amor (The Work of Love)”).
La obra redentora complementa a la obra creadora, pero no la anula ni la viola.
Esto es difícil de entender, pero tal vez lo entiendan mejor que nosotros los devotos del "Señor de Huanka". Gracias, Xabier.
La muerte es el costo necesario de la renovación de la vida; el entorno cambiante puede provocar extinciones; las mutaciones genéticas producen a veces nuevas formas de vida, y otras muchas veces, monstruosidades. Hay un costo inevitable adscrito a un mundo capacitado para hacerse a sí mismo. Las criaturas se comportarán según sus naturalezas: los leones matarán a sus presas, ocurrirán terremotos, los volcanes eruptarán y los ríos fluirán.
He llamado a esta concepción “defensa del libre-proceso” respecto del mal físico, en analogía con la familiar “defensa del libre-arbitrio” respecto del mal moral. Estas “defensas” no resuelven, en cualquier caso, toda la problemática de la teodicea, pero la suavizan algo al remover la sospecha de incompetencia o indiferencia divina. Desde este punto de vista, la clásica confrontación entre el amor y el poder divinos se resuelve manteniendo la total benevolencia de Dios, pero limitando, en sentido kenótico, la operación del poder de Dios. Por ...
No entiendo... pero creo y confío.
“Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”... (pero)... “a tus manos encomiendo mi espíritu”.
¡Qué distinta a esa otra actitud, la de juzgar a Dios, y ‘si no es como yo lo entiendo, no creo en él y lo condeno’, que veíamos en el post anterior.
Yo tampoco lo entiendo, pero me ayudan ciertas reflexiones, pues no puedo dejar de preguntármelo. Pongo a continuación una reflexión de ésas, muy abreviada:
“De acuerdo a la comprensión del proceso evolutivo como creación capacitada para hacerse a sí misma, es de naturaleza claramente kenótica. Su desenvolvimiento debe entenderse como flexible y abierto a la causalidad de las creaturas (...) Esta delegación kenótica del poder tiene importantes implicaciones para la teodicea. Ya no se puede sostener que Dios sea total y directamente responsable de todo lo que ocurre. Un mundo evolutivo contiene inevitablemente desigualdades y callejones sin salida. La muerte es el costo necesario de l...
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman