El blog de X. Pikaza

Domingo 13 VI 10. Jesús, evangelio de prostitutas (Lc 7, 36−8, 3).

10.06.10 | 09:57. Archivado en Jesús, Nuevo Testamento, Domingo, dia de la Palabra
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Domingo 11, Tiempo ordinario. Ciclo C. El evangelio de hoy habla de Jesús y de la buena prostituta que ama (que le ama), en un contexto de perdón y de ternura. Es bueno detenerse en el tema, dentro del contexto de la “mala” prostituta de Ap 17-18 de la que vengo tratando estos días.

Lo que dice el Apocalipsis (y seguiremos viendo mañana) trata de la “mala prostitución” (propia del gran sistema que destruye a las personas). . El evangelio no trata de la buena ni de la mala prostituta, sino de Jesùs y la prostituciòn, en un espacio de dura polémica con los fariseos (una polémica suavizada por Lucas, pero bien presente en el fondo del texto, que puede leerse desde diversas perspectivas). Yo ofrezco sólo una de ellas, e invito a los lectores a buscar otras, en nuestra situación social y eclesial.

Jesús ofrece un “evangelio de amor” para las prostitutas, pero, al mismo tiempo, eleva su voz profética en contra de los que se prostituyen destruyendo a los demás , como seguiremos viendo mañana (con el Apocalipsis).

(Postdata: Alredol ha preguntado por la "otra" unción, la de Mc 14, 3-9: Una mujer profeta unge a Jesús... He presentado el tema dos veces ya en este post; tiene un fondo y sentido distinto, la mujer no es "prostituta", sino profeta... El mismo Alredol me ha pedido que quite la imagen de la "bimba" crucificada, que había puesto de un modo "provocador". No tengo problema, si es que molesta. Introduzco en su lugar las dos "unciones": la de la pecadora de Lucas, en los pies de Jesús; la de la profetisa de Marcos, en la cabeza de Jesús: proclamándole Rey Mesiánico. Buen domingo a todos. Gracias Alredol).

.

1. Para situar el texto. Prostitutas y prostituidas

Prostituir significa “colocar delante”. Desde tiempo muy antiguo, al menos desde el surgimiento del patriarcado, ha existido un tipo de “prostitución” de mujeres, puestas al servicio de las “necesidades” sexuales y sociales de los varones, que les pagan con dinero o con otros medios (y que en general les desprecian y oprimen). En algunos casos han podido prostituirse ellas mismas, buscando así un modo de vida o siguiendo algún tipo de inclinación sexual y una forma de protección o de sustento. Pero, en general, por principio, la prostitución ha sido y sigue siendo básicamente un “negocio” de varones, que separan el sexo de las relaciones personajes y buscan una satisfacción sexual sin amor, utilizando para ello, de diversas maneras, a las mujeres (y también a los niños e incluso a otros hombres).

La prostitución ha tenido a lo largo de la historia múltiples funciones, entre las que se puede recordar la de tipo religioso: en los grandes santuarios de las diosas, desde Palestina y Babilonia hasta la India, solía haber mujeres, y también hombres: prostitutos sagrados (hieródulas y hieródulas), que actuaban como signo de la divinidad, iniciadoras sexuales de hombres (y mujeres), en el despliegue del amor (en este contexto se puede hablar de Ishtar e Isis, de la hierogamia y del tantrismo). Pero, en general, la prostitución e ha separado del culto y ha venido a convertirse en una forma de imposición y opresión económica, sexual, afectiva.

Casi todas las culturas, edificadas sobre principios patriarcales, han tolerado la prostitución de las mujeres como una forma de regular la sexualidad de los varones y de mantener seguras las relaciones familiares. En general, la mujer casada se hallaba sometida al marido y carecía de libertad afectiva; por eso, en algunos casos, la prostituta podía convertirse en signo de mujer liberada, ejerciendo funciones superiores, en el plano cultural y social. Por eso ha habido siempre (y sigue habiendo “prostitutas ricas”, que llegan incluso a ser “reinas” y que dominan las revistas de corazón de todos los tiempos, especialmente en los nuestros). Pero la inmensa mayoría de las prostitutas terminan siendo un tipo de esclavas sexuales.

2. Evangelio y prostituta

De las últimas prostitutas que he tratado habla el evangelio. Ella son mujeres “violadas, dominadas, destruidas”. Siempre han existido prostitutas, dentro de una sociedad patriarcalista. Pero su número y su opresión aumentan en tiempos de crisis económico-social y de ruptura familiar, como aquella que estaba sufriendo Galilea cuando vino Jesús. Se habían multiplicado las mujeres que estaban solas, sin tierra ni trabajo, sin familia ni posibilidades laborales, sin más “capital” que su cuerpo, en un mundo donde sólo importaba la ganancia del sistema. La situación social las condenaba a la “prostitución”, es decir, al desarraigo y al hambre, a la ignominia social y la impureza.

Es evidente que Jesús, profeta de los pobres y excluidos, tuvo que vincularse con ellas, pues se relacionó de un modo especial con los impuros y expulsados de la sociedad, con los enfermos y los locos, con un submundo de hombres y mujeres condenados por la misma sociedad a la opresión laboral y sexual (que muchas veces iban unidas). La relación de Jesús con las prostitutas (y los publicanos) constituye uno de los temas centrales y más enigmáticos del evangelio. Así aparece, en uno de los pasajes más luminosos y más duros del evangelio, donde Jesús se compara a Juan Bautista. Los “justos” de Israel (o de cualquier sociedad establecida) le condenan, por andar con gente de mala vida. Jesús se defiende:

En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas os proceden en el reino de Dios. Porque Juan vino a vosotros en el camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las prostitutas le creyeron. Y aunque vosotros lo visteis, después no cambiasteis de parecer para creerle (Mt 21, 31-32).

Para entender este pasaje deberíamos estudiar el contexto y ambiente de las “bajas tabernas” y de los lugares donde se encontraban los “expulsados sociales” y donde Jesús tuvo que conocer a los publicanos y prostitutas, a los enfermos y expulsados de la sociedad, compartiendo con ellos el escaso pan y vino (Jesús comió con publicanos y gente de “mala vida”, es decir, con prostitutas), para ofrecerles su camino y esperanza. Es evidente que Jesús no vino a “perdonar” religiosamente a las prostitutas, sino a iniciar con ellas (desde ellas y con otros tipos de expulsados sociales y mentales, afectivos y religiosos) un camino de Reino de Dios, un camino en el que surgía el perdón y la vida del Reino.


3. Jesús y la prostituta de Lucas

Lucas recoge en este texto la relación de Jesús con las prostitutas (como recoge en Lc 19, 2-9) su relación con los publicanos. La recoge y reelabora de una forma “piadosa”, que pueda ser bien aceptada en una iglesia de “piadosos”, construyendo un poderoso relato de amor y de perdón (en paralelo con Mc 14, 3-9, aunque con matices muy distintos). Antes de leer el texto quiero comentar algunos rasgos:

La casa del Fariseo. Jesús no se encuentra con la prostituta en las “tabernas” y barrios bajos de la ciudad o en refugios de los caminos, sino que es una “vivienda pura”, de un puro cumplidor de la ley. En ese contexto resulta menos probable, aunque no imposible, la presencia de la prostituta, que entra de incógnito… Posiblemente, el texto ha sido “reelaborado” por el mismo evangelio de Lucas, para oponer e invertir la actitud del buen fariseo y de la sucia prostituta (como hace el mismo Lucas en 18, 10-13 al oponer en el templo al publicano y al fariseo).

Éste es una escena simbólica (como la del encuentro de Jesús con la mujer de Samaría en Jn 4). Es evidente que “detrás” de esa casa del fariseo están las “casas” sin dignidad donde vivían prostitutas y expulsados de diverso tipo, a los que visitó y vino Jesús, para ofrecerles el Reino. En esas casas y lugares de marginaciòn (en la calle de la calle, que está detrás de los sistemas opresiòn) debió encontrar Jesús a las prostitutas. Pero Lucas condensa esos “encuentros” en esta casa del “limpo” fariseo. De ese poner el amor frente a la ley. La prostituta tiene algo especial: es capaz de amar, quiere amar… El fariseo no ama, sino que cumple lo legal, lo estipulado. Por el contrario, esta mujer ama por encima de la ley. Por ese decimos que es una prostituta “buena” (en los dos posibles sentidos de la palabra). Ella no pide nada, no confiesa nada… Simplemente “ama”.

Jesús no “confiesa” a la prostituta en el sentido posterior de la palabra, ni le exige que cambie de conducta (en contra de Juan 8, 11, donde se dice a la “adúltera” que no peque más). Al final no se le dice que “no peque más”, sino que “vaya en paz”, que viva en paz… Lo normal es que ella tenga que seguir en la prostitución, porque es su modo de vida (es la vida a la que le han condenado). Pero será una prostituta que va “en paz”, porque es una mujer capaz de amor, una mujer en búsqueda de amor.

¿Podría haber fundado Jesús un movimiento de liberación de prostitutas? De un modo indirecto, Jesús lo ha fundado, pues ha fundado un movimiento, una “iglesia”, que es un lugar donde “ellas” (y otros tipos de “pecadores” y expulsados de la sociedad) pueden venir, ser acogidos e iniciar (en algunos casos) un tipo de vida distinta, allí donde el movimiento (la iglesia) viene a presentarse como espacio de amor y vida compartida, sin necesidad de que nadie se prostituya (ni prostituya a los otros).

Me gustaría que el evangelio dijera que Jesús fue “acogiendo prostitutas” en su grupo y que lo hizo de un modo programado, pues que buscó para ellas formas de vida en comunión y comunicación social, en amor… Pienso que Jesús lo hizo, de algún modo, pues acogió en su grupo a prostitutas, para compartir con ellas un tipo de vida “liberada” y comunitaria, al servicio del amor mutuo del reino (es decir, de todos). También la Iglesia posterior ha sido a veces “hogar para prostitutas”, para publicanos y enfermos, para expulsados de la sociedad… Pero a veces lo hemos olvidado, queriendo hacer una Iglesia de puros y expulsando de ella a publicanos y prostitutas. Pero el camino está abierto y lo tenemos que hacer nosotros, cristianos del siglo XXI: crear una sociedad donde el amor sea capaz de acoger y de ofrecer a todos un espacio de vida en libertad y dignidad. Pero vengamos ya al texto.

4. El texto de Lucas: 7, 36-8, 3

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: "Si este fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora."
Jesús tomó la palabra y le dijo: "Simón, tengo algo que decirte." Él respondió: "Dímelo, maestro."

Jesús le dijo: "Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?".Simón contesto: "Supongo que aquel a quien le perdonó más." Jesús le dijo: "Has juzgado rectamente."
Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama." Y a ella le dijo: "Tus pecados están perdonados."
Los demás convidados empezaron a decir entre sí: "¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?" .Pero Jesús dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado, vete en paz."
Después de esto iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susa

na y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.

Una aplicación actual

Con los adelantos y la libertad de la modernidad no ha bajado la prostitución, sino que incluso ha aumentado, viniendo a convertirse (con la pornografía) en uno de los negocios más florecientes del sistema y en una de las formas más duras de esclavitud de las mujeres (y los niños). En ese contexto puede hablarse de “trata de blancas” (trata de mujeres). El cuerpo de la mujer se ha convertido (en mayor medida que el del hombre) en objeto de comercio, puesto al servicio de la propaganda y del mercado. En este contexto se han creado y se siguen creando redes de “tráfico humano” que llevan a mujeres (y a niños y niñas) de países más pobres o empobrecidos del tercer mundo a los países ricos, del capitalismo triunfante, para convertirlas en nuevas esclavas sexuales. Así lo ha puesto de relieve el Papa

Un Texto del Vaticano: el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes:

La explotación sexual, la prostitución y el tráfico de seres humanos son actos de violencia contra las mujeres y, en cuanto tales, constituyen una ofensa a la dignidad de la mujer y son una grave violación de los derechos humanos fundamentales. El número de mujeres de la calle ha aumentado notablemente en el mundo por muy distintos y complejos motivos de orden económico, social y cultural. En algunos casos, las mujeres implicadas han sido víctimas de una violencia patológica o de abusos sexuales desde la niñez. Otras han sido llevadas a prostituirse con el fin de tener lo suficiente para vivir ellas mismas y sus familias. Algunas buscan una figura paterna o una relación amorosa con un hombre. Otras tratan de amortizar deudas excesivas. Algunas dejan situaciones de pobreza en su país de origen, creyendo que el trabajo que se les ofrece en el exterior cambiará su vida. Es evidente que la explotación sexual de las mujeres, que se difunde en el tejido social de todo el mundo, es una consecuencia de muchos sistemas injustos. Muchas mujeres de la calle que se prostituyen en el llamado Primer Mundo provienen del Segundo, Tercero y Cuarto Mundo. En Europa, y en otros lugares, muchas de ellas han sido objeto de tráfico de otros países para responder a una creciente demanda de la clientela. Sin embargo, no todas las que han sido objeto de tráfico se hallan implicadas en la prostitución y no todas las prostitutas han sido objeto de tráfico. La esclavitud humana no es algo nuevo. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que actualmente 12,3 millones de personas se encuentran esclavizadas en trabajos forzosos y obligados, y que alrededor de 2,4 millones de ellas son víctimas de un tráfico cuyas ganancias anuales ascienden – se dice – a 10 mil millones de dólares USA (Encuentro pastoral, junio del 2005, nums 1-2. Texto en vatican.va/ pontifical_councils/migrants).

En este contexto resulta especialmente doloroso el tráfico de niños y niñas, a quienes la sociedad abandona, de manera que tienen que vivir en la calle, en los suburbios de las grandes ciudades, condenados muchas veces a la explotación económica y social. Son bastante numerosos los niños violados por mayores (dentro y fuera del ambiente familiar), con secuelas a veces graves para su estabilidad psicológica y su madurez humana. Más grave es aún la pederastia organizada, con métodos y fines comerciales. La pornografía infantil puede convertirse también en un riesgo social de grandes consecuencias, no sólo por lo que implica de destrucción de los niños, sino también por lo que supone para los mayores. Este es un problema “global”, que ha de ser estudiado y resuelto desde varias perspectivas, como ha seguido destacando el Vaticano.

La relación entre violencia y sociedad patriarcal, y el efecto de ambas cosas en las mujeres, necesitan ser explorados y examinados en todos los niveles de la sociedad, en particular respecto a las consecuencias para la vida familiar. Los efectos de la violencia interna deben ser expresados con toda claridad, tanto por los hombres como por las mujeres, según el caso. El complejo fenómeno del rostro femenino de la migración debe ser estudiado de tal forma que se respeten tanto la dignidad de las mujeres, como sus derechos. Tanto los hombres como las mujeres necesitan: - adquirir conciencia de la explotación de las mujeres; - conocer sus derechos y sus responsabilidades (Ibid, 17).

La prostitución no es un tema de amor, sino de falta de amor. Es un tema de esclavizamiento: convierte a muchas mujeres en auténticas esclavas, atraídas por el engaño de un dinero fácil o por la simple necesidad económica y, a veces, por la violencia. Es un tema de comercio y mercado: todo se compra y vende; así se compra y vende el cuerpo y el alma de las personas, especialmente de mujeres. Es un tema de carencia afectiva. Sólo hay una forma de superar la prostitución: crear condiciones personales y sociales de igualdad y libertad, para varones y mujeres, de tal manera que nadie tenga necesidad de prostituirse por dinero. Dentro del sistema actual, de capitalismo de mercado, con grandes diferencias económicas y culturas y con la explotación real del hombre por el hombre (y en especial de las mujeres por los hombres) resulta imposible resolver el problema.

Sólo un cambio integral, político, económico y humano puede ayudar a resolverlo. En ese camino, hay que empezar promoviendo los mecanismos políticos y jurídicos que permitan perseguir y condenar las prácticas delictivas que se dan en este campo. Pero los cambios políticos y jurídicos no bastan… Es necesario un cambio radical en la vida y conciencia, en el amor y la esperanza de hombres y mujeres. En ese contexto sigue siendo fundamental el gesto de Jesús, amigo de publicanos y prostitutas.

La bibliografía on line sobre la prostitución resulta inabarcable. Entre los libros, cf. N. BLÁZQUEZ, La prostitución, San Pablo, Madrid 2000; M. FOUCAULT, Historia de la sexualidad, Siglo XXI, Madrid 2002; F. PAWLOFF, La prostitución infantil, Amnistía Internacional, Madrid 2000; J. L. POMARES, Prostitución, tráfico e inmigración de mujeres, Comares, Granada 2002; J. ROSSIAUD, La prostitución en el Medioevo, Ariel, Barcelona 1986;

Para saber más. Esther Miquel, Amigo de esclavos, prostitutas y pecadores El significado sociocultural del marginado moral en las éticas de Jesús y de los filósofos cínicos, epicúreos y estoicos. Estudio desde la sociología del conocimiento, Verbo Divino, Estella 2007 (418 págs.).

Esther Miquel, investigadora de la Universidad Pontificia de Salamanca, ha vinculado (en tiempos de Jesús) dos tipos de marginación: la religioso/moral (que se fija más en los pecadores) y la social (que se fija más en los expulsados de la sociedad), acudiendo a la antropología y sociología, para fijarse de un modo especial en Jesús.

1. Jesús, amigo de esclavos, pecadores y prostitutas

E. Miquel no ha elaborado una biografía de Jesús, ni ha realizado una exégesis detallada de todos los textos de la tradición evangélica en los que aparece vinculado con los esclavos/pecadores/prostitutas. Más aún, ella apenas ha desarrollado el tema de los esclavos y de sus equivalentes judíos en tiempos de Jesús, en Galilea (campesinos sin tierra, artesanos sin trabajo, expulsados sociales…). Pero en el conjunto de su estudio queda claro el ambiente de crispación y ruptura que se estaba dando en aquel tiempo en Galilea y en el conjunto de la población de Palestina (y del Oriente), trasformada de un modo radical por el proceso de industrialización agrícola (agro-industria) que se estaba dando en aquel tiempo.

Era un tiempo y lugar de esclavos (personas que tenían que venderse y se vendían por motivos de trabajo y subsistencia); era un tiempo de “pecadores” (personas que parecían y eran impuras desde las perspectivas de pureza de la élite sacerdotal y desde el nuevo legalismo de los judíos); era un tiempo de prostitutas (mujeres sin capacidad ni posibilidades de un desarrollo afectivo y familiar que respondiera a las exigencias morales y religiosas de aquel tiempo.

En ese contexto ha situado E. Miquel a Jesús, como amigos de publicanos y prostitutas, es decir, de marginados sociales y morales (personales), de hombres y mujeres que no tienen ni pueden desarrollar un trabajo propio, de manera que viven por un lado “oprimidos” y por otro parece que oprimen manejan a los otros (a los “buenos” ciudadanos), apareciendo de esa forma como objeto de la explotación y del desprecio violento del conjunto de la población.

En ese “avispero” humano ha penetrado Jesús, haciéndose amigo de publicanos y prostitutas, para iniciar desde ellos y con ellos el camino del Reino de Dios, es decir, un movimiento integral, contracultural, de trasformación humana. En ese contexto se sitúan las páginas más bellas del libro, aquellas en las que la autora, dejando un poco al lado la sequedad normal de la investigación científica, se atreve a ofrecer algunos rasgos de la vida social y moral de los bajos ambientes galileos donde se mueven los publicanos y las prostitutas. Así nos pone ante un Jesús de los márgenes sociales, de las tabernas y tugurios donde se debaten y sobreviven con grandes dificultades los expulsados de la rica sociedad imperial romana, de la pura comunidad judía.

2. La mujer de la unción (Lc 7, 36-50).

De un modo especial se ha ocupado E. Miquel de la mujer de la unción de Lc 7, 36-50 (con su paralelo de Jn 8, 1-11 y también de Mc 14, 3-9), elaborando un bellísimo estudio de carácter exegético-social que aquí no podemos desarrollar. Sólo quiero destacar tres puntos que podrán servir de punto de partida de reflexión y trabajo para los que quieran profundizar más en el tema.

E. Miquel demuestra que Jesús era “amigo de publicanos y prostitutas”, con todo lo que eso significa de cercanía humana y de solidaridad vital. Entró en el mundo de los marginados morales y sociales, para iniciar desde allí (con ellos) su camino de Reino (su movimiento mesiánico). Eso significa que en el fondo de Lc 7, 36-50 tiene que haber una serie de recuerdos históricos que han resultado pronto molestos para una tradición cristiana más preocupada por la “pureza” de Jesús y sus discípulos.

La tradición de los evangelios no ha negado esos recuerdos, pero los ha interpretado desde el conjunto de su visión mesiánica y pascual de Jesús (como se ver por las versiones que aparecen en Marcos, Lucas y Juan).


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por alredol 12.06.10 | 09:48


    Gracias Pikaza. Si parece que son dos sentidos diferentes aunque en mi versión inglesa no habla de "profetisa" ni de "ungir" si no de "woman" (mujer) y de "pour" (vertir) "to prepare me for my burial" (para preparme para mi entierro)

    Por ciertio ¿sabia usted que la Biblia del Rey Jaime fue un el instrumento casi unico de las gentes humildes para educar a sus hijos, incluos para aprender a leer?

  • Comentario por ruso 11.06.10 | 15:42

    Por supuesto que muchas veces no puedes llevar el mensaje de Cristo sin ayudar y mirar la situación de cada cual, no te puedes limitar a decir a una prostituta en manos de las mafias, que Dios te ama, sin hacer nada por ella y contra el tráfico de mujeres ni denunciar sus causas, o decir lo mismo en un poblado que hayan perdido su cosecha y les espera el hambre. Pero de ahí a ya no priorizar las obras, si no dedicarse unicamente a ellas, es un error garrafal que algunos han cometido, el perder a Dios como perspectiva, sin el tarde o temprano acabamos sucumbiendo.

  • Comentario por ruso 11.06.10 | 15:26

    Jesús fundó la Iglesia para que se extendiera su palabra, no unicamente para que se hicieran buenas, las cuales son muy loables, siempre que no se pierda el objetivo principal, decir al mundo que Dios está con nosotros y nos ama, que hay una vida eterna para todos y que vino para salvarnos a todos los hombres. Eso no es desentenderse de los pobres, es cumplir la misión que Jesús nos encomendó. Que algunos hayan utizado esto buscando controlar a la gente, no es culpa de Jesús y aparte se puede ver la labor que realiza la Iglesia en salud, educación y más campos, realizada por religios@s, cuando tendría que ser más labor de laicos. Una de la labores que viene a cuento, las monjas que ayudan a prostitutas a llevar una vida digna y apartarse de ese mundo, con denuncias adecuadas como la hermana Bernadette Sangma, que denunció que muchos que se dicen cristianos, recurren a la prostitución. Si que hay gente que las ayuda C.M.R., pero se critica a la Iglesia sin conocer lo que hace.

  • Comentario por ruso 11.06.10 | 15:05

    No se puede idealizar a las prostitutas, como tampoco compararlas con los publicanos pecadores, comparto la visión de Roser, de que Jesús se acercó a ellos buscando su conversión, quienes seguían con su estilo de vida no eran sus amigos, también se ve que en efecto, tenía amigos ricos, no todos los ricos son corruptos y Jesús no pide a todo el mundo que se desprenda de sus riquezas, solo a quienes les pedía que lo dejasen todo para seguirle, tenemos a Mateo que lo hizo y al joven rico que no. Me figuro que sus amigos utilizarían bien sus riquezas, después de todo Jesús conoce el corazón de cada persona, muchas fortunas son el fruto de un trabajo legítimo, al que Jesús no se opone, no todos son especuladores y/o explotadores. Otra cosa Roser, si mañana se hiciera una redistribución de la riqueza, repartiendo equitativamente, a nosotros seguro que nos toca soltar bienes y no pocos, tendemos mucho a hablar de los ricos, pero no a mirarnos a nosotros mismos.

  • Comentario por C.M.R. 11.06.10 | 11:59

    Tambien te mando un abrazo Roser.

  • Comentario por alredol 11.06.10 | 10:59

    Pikaza, creo que debe tener más cuidado con las imágenes que pone aquí. La sra crucificada no parece que tenga mucho de la "pu.ta" callejera de la que habla la historia, es mas bien una "bimbo" y la imagen raya en lo pornografico. Sin ser puritano creo que tiene que evitar el que la cruz u otros motivos se conviertan en instrumentos de pornografía. Imaginese si algo así se hiciese en un pais islámico con sus cosas.

  • Comentario por C.M.R. 11.06.10 | 10:28

    No estoy diciendo con esto, que me gusten las dictaduras que no.
    Estoy diciendo que al que llaman dictador, hizo mejores obras buenas por los ciudadanos pobres que los que presumen ahora de modernos, y que miran mucho por el trabajador de boquilla ,menos palabras falsas y mas mirar mejor por el bien de los ciudadanos.

  • Comentario por C.M.R. 11.06.10 | 10:23

    Las cosas que no hizo Franco bien, pues no estan bien. Pero más quisieran los de ahora hacer las cosas buenas que hizo Franco. Porque Franco levanto España y de estar muy pobres despues de una guerra, se preocupo en vivienda para los pobres, sanidad para todos los ciudadanos, creo pantanos, miro por el trabajo de los trabajadores para que tuvieran un puesto fijo en el trabajo, en escuelas para que el pueblo mejorara en cultura...todo esto poco a poco, porque se salio de una guerra, y los de ahora que se lo han encontrado todo hecho y arreglado, dicen que nos quieren dar mas libertad ¿ Como ? endeudando a todos los ciudadanos hasta los dientes por la vivienda, privatizando la sanidad social, llenandose ellos los bolsillos de riqueza y estrujando a los ciudadanos, fracaso escolar, mala educación, no enseñar respeto hacia los demás,porque claro eso es libertad. ¡ libertad ! ¿seguro?

  • Comentario por Roser Puig F 11.06.10 | 10:22

    Prostitución también es ahora, a mi juicio, el desentenderse de los empobrecidos y marginados del Sistema y poner en primer lugar lo que se llama “la salvación del alma”, cuando en realidad se está buscando el reconocimiento de loso poderosos de este mundo. Prostitución es también el utilizar la religiosidad del Pueblo para encumbrarse. Pero esto ya entraría en el tema de la “prostituta mala” y de “los lobos con piel de oveja”.

  • Comentario por Roser Puig F 11.06.10 | 10:19

    “La maquina primero me ha rechazdo el texto y luego lo ha aceptado. Te reitero un abrazo querida Cristiana, Miguela Rafaela)
    Quiero resaltar también al respecto, que en la actualidad se suele leer esta cuestión de las amistades de Jesús de forma interesadísima. Me refiero al socorrido argumento de que “Jesús tenia amigos ricos, y no hacia acepción de personas”. Esto se suele repetir para justificar el poder disfrutar de lujos en un mundo hambriento y empobrecido en sus dos terceras partes. Cuando esa riqueza provenía de la usura o la explotación inmoral, si quienes intentaban acercase a Jesús no tenían intención de cambiar, no podían ser discípulos suyos. Es decir, si no dejaban de robar a sus conciudadanos, no podían ser amigos de Jesús (la historia de Zaqueo).
    Prostitución también es ahora, a mi juicio, el desentenderse de los empobrecidos y marginados del Sistema y poner en primer lugar lo que se llama “la salvación del alma”, cuando en realidad se está buscando el...

  • Comentario por Roser Puig F 11.06.10 | 10:13

    Antes de pasar al tema de los lobos con piel de oveja del tema de hoy, quiero insistir en que es injusto comparar la “pecaminosidad” de las prostitutas con la de los publicanos, quiero añadir que, mientras ellas no podían ser otra cosa que lo que eran, en cambio ellos si que podían dejar de ser “corruptos” (al estilo de algunos políticos de ahora). Que el pueblo judío los considerara traidores por recaudar los impuestos del invasor, no equivalía a que no pudieran escoger entre hacerlo honestamente o no. Jesús veía los corazones, y no se guiaba por las apariencias o por los prejuicios. Así pues, no solo tuvo junto a sus otros discípulos y discípulas algún publicano (por ejemplo, Mateo) sino que en la parábola del fariseo y el publicano que oran en el Templo, pone a este último por delante de aquel en cuanto a justificación a los ojos de Dios.

  • Comentario por Roser Puig F 11.06.10 | 10:12

    Gracias C.M.R. Antes de pasar al tema de los lobos con piel de oveja del tema de hoy, quiero insistir en que es injusto comparar la “pecaminosidad” de las prostitutas con la de los publicanos, quiero añadir que, mientras ellas no podían ser otra cosa que lo que eran, en cambio ellos si que podían dejar de ser “corruptos” (al estilo de algunos políticos de ahora). Que el pueblo judío los considerara traidores por recaudar los impuestos del invasor, no equivalía a que no pudieran escoger entre hacerlo honestamente o no. Jesús veía los corazones, y no se guiaba por las apariencias o por los prejuicios. Así pues, no solo tuvo junto a sus otros discípulos y discípulas algún publicano (por ejemplo, Mateo) sino que en la parábola del fariseo y el publicano que oran en el Templo, pone a este último por delante de aquel en cuanto a justificación a los ojos de Dios.
    Quiero resaltar también al respecto, que en la actualidad se suele leer esta cuestión de las amistades de Jesús de forma i...

  • Comentario por C.M.R. 11.06.10 | 10:09

    Estoy de acuerdo contigo Roser. Mucho mirar con desprecio, pero a ninguno se le ocurre buscar un trabajo digno a estas personas que tanto miran con desprecio. Es facil ser rico o estar viviendo acomodadamente y despreciar a quien no tiene.¿ Quién es más pecador ? Pues quién consiente en no mejorar la vida de todas estas personas.
    He leído en un texto que estan mandando por internet, que el gobierno poco a poco nos quiere ir quitando la seguridad social, así que Obama se quiere copiar de lo que creo Franco para el bien de todos los ciudadanos ( la sanidad social) para que todos tengamos medicos si lo necesitamos, y los de ahora estan estudiando para ver como la privatizan para poder estrujar mas al pueblo. CURIOSO.
    Los de ahora dicen que miran por los pobres y por los ciudadanos, y estudian la manera de como ponerse ellos mas gordos de dinero, y al pueblo mas estrujado

  • Comentario por Roser Puig F 11.06.10 | 07:46

    Las segundas son minoría, pero son las que salen en los medios de comunicación como si fueran “triunfadores/as”. Cuando son , como también dice Xabier: “la inmensa mayoría de las prostitutas terminan siendo un tipo de esclavas sexuales”.La mayoría de las prostituta callejeras lo son forzosas. Ello no priva que la sociedad sienta y demuestre por ellas un gran desprecio. La suerte de las personas inmigrantes obligadas a prostituirse para pagar la deuda que conllevó el venir a nuestro país a ganar algo de dinero para su familia de allá, no suele motivar a las asociaciones defensoras de la familia tradicional para manifestarse y salir a la calle en defensa de la familia de esas pobres mujeres. Los “buenos” ciudadanos/as suelen reclamar a su municipio que limpie las calles de ellas. Y suelen conseguirlo.
    Tampoco veo que los obispos se manifiesten en contra de la prensa del corazón.

  • Comentario por Roser Puig F 11.06.10 | 07:31

    La mujer entonces solo tenía tres opciones para poder comer y sobrevivir: pertenecer a un hombre, prostituirse, o mendigar. Los matrimonios solían ser sin amor, concertados por los familiares. El esposo pasaba a ser el propietario absoluto de la mujer a la que podía dar carta de repudio si no le satisfacía como mujer, como cuidadora del hogar, o como madre.(Esto se ha venido dando en nuestro país hasta la proclamación de la Ley de divorcio que igualó a amvos secos. La ICAR sigue empeñada en abolirla).
    Las mujeres hermosas del tiempo de Jesús, que no querían ser esclavas de nadie, solo podían vender su hermosura para vivir. A la mendicidad estaban abocadas las viejas, las feas y las enfermas. Ante este panorama, hay que pensar que las prostitutas que conoció y acogió Jesús no solían serlo por puro vicio. También ahora tenemos entre nosotros prostitutas forzosas y prostitutas voluntarias (hombres y mujeres). Las segundas son minoría, pero son las que salen en los medios de c...

  • Comentario por Roser Puig F 11.06.10 | 07:25

    Dice Xabier (y estoy completamente de cuerdo con ello) que: “Casi todas las culturas, edificadas sobre principios patriarcales, han tolerado la prostitución de las mujeres como una forma de regular la sexualidad de los varones y de mantener seguras las relaciones familiares. En general, la mujer casada se hallaba sometida al marido y carecía de libertad afectiva; por eso, en algunos casos, la prostituta podía convertirse en signo de mujer liberada, ejerciendo funciones superiores, en el plano cultural y social. Por eso ha habido siempre (y sigue habiendo) “prostitutas ricas”, que llegan incluso a ser “reinas” y que dominan las revistas de corazón de todos los tiempos, especialmente en los nuestros”
    En el tiempo de Jesús, la sociedad era profundamente patriarcal. Entonces no había trabajo libre para las mujeres. Por eso opino que considerar igualmente “pecadoras” a las prostitutas del tiempo de Jesús que los publicanos (recaudadores de impuestos) es una injusticia.
    La mujer...

  • Comentario por ruso 11.06.10 | 00:25

    No se puede olvidar la mayor diferencia de los fariseos con sus mayores rivales, los saduceos, los primeros creían en la resurrección de la carne a diferencia de los segundos, hasta donde yo se, todos los judíos actuales y todos los cristianos, a excepción de algunos unitarios, creemos en la resurrección, está claro quién transmitió su doctrina.

  • Comentario por ruso 11.06.10 | 00:18

    Buenos apuntes de Alredol, añadiria que a Jesús le sacaba de quicio tanto ritual fariseo que no hacía más que complicar-amargar la vida al pueblo, el mayor ejemplo lo tenemos con el descanso sabático, lo que era un día hecho para el descanso y disfrute, estaba reglado por normas, como no caminar más de x metros, no realizar esfuerzos ni trabajos de ningún tipo, llegando la prohibición incluso a sacar agua del pozo para calmar tu sed, incluso hoy en día, los j. ultraortodoxos quitan las bombillas de la casa el viernes, ya que encender la luz, algo que haces inconscientemente al entrar en una habitación a oscuras, es hacer un trabajo para ellos, de hay que Jesús defienda a sus amigos cuando cogen espigas un sabado. al cambiar esta y otras cosas, si que hace la ley más liviana, el pecado de deseo es cuando te regodeas en el.

  • Comentario por alredol 10.06.10 | 21:43

    El judaismo actual es rabínico, es decir fariseo, sea como en tiempos de Jesus, ortodoxo o ultraortodoxo o el reformado, este en cuestión de rituales muy "cristianizado". Los fariseos fueron los menos afectados por el apocalipsis real que pasó en Judea: Jerusalen destruido, Judea se llamó Palestina pero ellos duraron (??). Bueno y los samaritanos pero esos....
    El apocalipsis al que Jesus se refería podría ser el del Israel eterno, esa confrontación desastrosa con los romanos que el veía venir y de la que ya había sufrido las consecuencias en Galilea junto a los más humildes. No hablaba tanto pues de la explotación romana si no las divisiones, odios y abusos que se estaban generando entre los judíos y que la vieja Ley no podía abordar con verdad y justicia. Es allí donde se ve Mesias y su persona como definidora del Templo, del camino a la santidad, de las genealogías, de la sabbath y como capaz no ya de aplicar la vieja Ley, si no de desarrollarla en profundidad.

  • Comentario por alredol 10.06.10 | 21:21

    Fue Jesus por lo tanto el que condenó no solo el sexo fuera del matrimonio, si no el deseo sexual complacido.

    Para los fariseos por otra parte el camino de la santidad estaba sembrado de numerosos escollos concretos que había que evitar siendo puntillosos, vigilantes y controlando las impurezas, alimentos y su cocción, limpieza, enfermedades de piel (de las que se habla como "lepra", aunque no siempre lo fuera), el esperma, la sangre de menstruar, cadaveres etc. Esto era necesario para los rituales del Templo y los fariseos los aplicaban a su vida, hogar, trabajo etc. para ser puros y conseguir la santidad. es muy improbable por lo tanto que la prostituta, se hubiera podido colar a la mesa del fariseo y Jesus.

    Por lo tanto Jesus está hablando aquí en el contexto de la inutilidad e hipocresía de las obsesiones rituales y el contexto sería el mismo en la historia del "lavarse las manos" antes de comer, y relacionado con lo de coger espigas en Sabbath.

  • Comentario por alredol 10.06.10 | 21:03

    Contrariamente a lo que usted ha implicado y desde mi muy limitado conocimiento, yo no creo que Jesus hiciera los aspectos morales (los "no haras") de la Ley más livianos. No solo condena el matar, el adulterio, el jurar por Dios y manda amar al projimo si no que manda amar al enemigo y prohibe jurar(?), encolerizarse y desear la mujer que no es suya. Una tarea quizá imposible, y de allí su "el que esté libre de pecado.." . La verdad que conduce a la liberación y al perdón es el reconocimiento de nuestros pecados y así a su "castigo" proyectados en el otro, en la adultera. Lo de la paja en el ojo es del mismo registro. Lo del padre que ama castigando, en Hebreos, también estaría relacionado.
    Las prohibiciones de la Tora, además de los X mdmts, eran muy concretas, se relacionaban con aspectos de relaciones tribales, entre vecinos y familiares y generaban otras si era necesario, pero las líneas fundamentales eran eternas como Israel.

  • Comentario por alredol 10.06.10 | 20:48

    Aunque algunas de sus observaciones son correctas, creo que "romanticiza" a las prostitutas y sobre todo a los publicanos, que eran gente explotadora y algunos entre los más ricos del Imperio; no solo controlaban impuestos de capitación si no muchos tipos de transacciones comerciales y notariales no siendo ajenos a esa "industrialización agricola" de la que usted habla.

    Volviendo a la prostituta de la historia, creo que es un arreglo narrativo. ¿No hay otra en la que Judas se queja de que el valor del perfume se hubiera podido dar a los pobres? Una vez más creo que hay que ver estas narraciones dentro de varios contextos y de un hilo dialectico con el judaismo y en particular con los fariseos. Si prescindimos de eso las contradicciones en su discurso son considerables. Jesus proponía una nueva alianza y los evangelios tratan de explicar porqué recombinando anecdotas y dichos. Se creia Mesias, no nos olvidemos.

  • Comentario por Carmen H 10.06.10 | 18:06

    Y por que no preguntarnos quien es la ramera más grande del N.T, quizás aquello que se adorna de lo que no se tiene, es parte de lo que se quiere tapar...

  • Comentario por luis_r 10.06.10 | 16:18

    Fiel a su tradición, el blog nos arrima a otro precipicio de la humanidad, con un fondo inhóspito de aspectos arrasados de la vida. Solo aguanto unos instantes.Muchos días los ejes del análisis son políticos (muchas veces,ay, ebrios de Actualidades de la Tele) con mención a Sistema, Mercado, Estado…Quizá el texto de hoy apunta más hondo: afectividad y educación como fuerzas que en la infancia deciden el cara o cruz de las decisiones clave. El naufragio afectivo y sexual, la imposición, la falta de autocontrol, la huída, el castigo, la culpa, todos los lodos con que (nos) manchamos en la vida adulta vienen de la basura o la opresión recibida en la infancia y que proyectamos de adultos.El desprecio con que algunos tratan a veces a otros en este blog puede ser eco de lo que digo (desprecio similar a la actitud del fariseo, guardián del dogma). Quizá Lc dice que Jesús trae compasión, comprensión y paciencia completas, paz y perdón: los cimientos, paredes, suelo y techo de la Iglesia.

  • Comentario por Carmen H 10.06.10 | 13:13

    No hay buenas y malas prostitutas, sino poder, política y religión que abominan a la mujer a ciertas obras...
    si no hubiese abusadores de mujeres no habrían mujeres que venden su cuerpo para comer, sino que simplemente las mujeres utilizarían sus cuerpos a sus antojos como hacen los varones.

    No ama más la que más joden, sino que ama menos aquella que no le permiten amar con dignidad, porque la sexualidad la han mancillado y sacrificado a los baales varones de todas las religiones.

  • Comentario por C.M.R. 10.06.10 | 12:51

    " No peques más "
    Todos los que no cumplen los Mandamientos de DIOS, que estan en los EVANGELIOS, y he escrito antes en este blog.
    QUIEN NO CUMPLE LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, NO ADORA A DIOS.

  • Comentario por C.M.R. 10.06.10 | 12:19

    " No peques mas"
    Reyes, presidentes, politicos, empresarios, sacerdotes, medicos, inspectores medicos, tribunales medicos,
    ricos, pederastas, violadores, homosexuales orgullosos, prostitutas porque quieren, viciosos.

  • Comentario por C.M.R. 10.06.10 | 12:10

    No estoy de acuerdo con la frase " Al que poco se le perdona, poco ama" porque entonces en vez de ser los Santos los que mas aman a Dios, serian los malvados los que mas aman a Dios, ya que a los malvados es a los que de perdonar pecados ...tendrian " tochos". Y eso no es amar más. Esto tiende mucho a equivocar al projimo.
    QUIEN MAS AMA, ES QUIEN MAS AMA AL PROJIMO,(EN BUENAS OBRAS Y BUENOS DESEOS) NO QUIEN MAS CHINGA AL PROJIMO, QUE ES DIFERENTE. PECAR ES COMETER MALDAD CONTRA EL PROJIMO, Y QUIEN COMETE MALDAD CONTRA EL PROJIMO, NO ES QUIEN MAS AMA.

  • Comentario por C.M.R. 10.06.10 | 11:34

    Me ha gustado lo que dices de la Iglesia Pikaza, porque pienso que es la mejor función que tiene una iglesia, la de ayudar al projimo. Para mí, la función de ayudar al projimo esta incluso antes que la de adorar, porque pienso que quien ayuda al projimo ya esta haciendo feliz a Dios. Pienso que un Dios Padre-madre, antes que adoración prefiere ver a sus hijos socorridos en caso de necesidad. Pues para que quiere Dios que lo adoren personas que no se preocupan por los demás , vano es ese tipo de adoración.
    No es lo mismo el oficio de ayudar al projimo, que el oficio de hacer daño al projimo, quien ayuda al projimo muestra adorar y amar a Dios, quién hace daño muestra adorar al diablo.

  • Comentario por José Carlos Enríquez 10.06.10 | 11:09

    La imagen de Jesús se muestra mucho más firme, fuerte y tierna que nunca, cuando ante la mujer pecadora, adúltera, se enfrenta a los legisladores de la moral y les arroja una pregunta, antes de que ellos lo hagan con la Ley en forma de pedradas: “el que de vosotros esté libre de culpa, que tire la primera piedra”.

    El resto ya lo conocemos. El de pie, ella caída sin atreverse a levantar la mirada, aún temblando de miedo y de vergüenza: “mujer, yo no te condeno, vete y no peques más”. Todos somos esa mujer. Todos debemos ser como Jesús.

Jueves, 23 de octubre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Octubre 2014
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Sindicación