El tema en este blog es conocido. Le he dado la palabra con frecuencia a un tal Aguafiestas, que ahora se transmuta, por lo que creo, en Sota de Bastos, que interviene una vez más en la defensa “cualificada” (ad tempus) de la poligamia (en su vertiente de poliginia). Me han dicho muchas veces que el tema está agotado, pero sigue suscitando un río de tinta electrónica. Por eso me permito objetivarlo, poniendo una intervención de Sota de Bastos, el discurso razonado de Fernando y un par de intervenciones más breves de Emilita (porque tratan de cosas pràcticas). Hay otros comentaristas que que han intervenido muy bien, pero alguno me ha pedido que no incluya sus palabras en el cuerpo de mi blog... y tienen argumentos más breves, aunque muy jugosos. Perdonen si no pongo todo... Y espero que la partida no acabe como en la imagen, que me hubiera gustado comentar.
Por eso he dejado la partida de cartas (parcial) entre tres jugadores, que son conocidos en el blog. Ellos tienen la palabra. Fijaos bien: yo propuse en mi blog el asunto de las tres revoluciones (francesa, comunista y capitalista)… con sus implicaciones. De hecho, el grueso de los comentarios se han fijado sólo en una nota marginal que puse sobre la posibilidad de una revolución social, citando de pasada un libro de paso de X. Reich, que quizá un día podríamos comentar.
Fijaos bien de nuevo: propongo el tema de la revolución o las revoluciones y a la gente, de hondos pensamientos, le importa sobre todo el tema de si se pueden tener varias mujeres. Así está el patio, así somos. Y la cosa no me disgusta, pues el debate ha tenido tonos valiosos. Lo reproduzco sólo en parte. Perdonen los que no se sienten atentidos.
Sota de Bastos
(Exposición parcial de sus comentarios sobre mi tema de la revolución pendiente)
Esta revolución es el cierre de las otras tres y llevará a ellas automáticamente: 1. Todos somos personas. 2. Todos tenemos derechos formales. 3. Todos tenemos derechos económicos. 4. Y, si nos dejan formar libremente nuestras familias, la sociedad se integrará a través de las clases sociales, se distribuirá automáticamente la renta entre clases (al entrar pobres en las familias ricas) e, incluso naciones, y, como podremos todos estar o llegar a estar emparentados, todos se sentirán solidarios con todos y nadie querrá dejar a nadie sin seguro médico ni consentirá que se haga guerra contra ninguna nación.
Si no se hace caso a los precios, se utilizaría los recursos económicos disparatadamente (al servicio de intereses pueblerinos o prejuicios ideológicos, que es lo que hizo el comunismo) y olvidando el placer sexual físico y espiritual, es como se organizó el matrimonio en Grecia y Roma, produciendo abismos entre las clases sociales y, como reacción, produciendo prostitución y promiscuidad. La revolución sexual que está en marcha, no es la promoción del sexo como placer o promiscuidad, sino conceder a cada uno el derecho a formar una familia (que es el fin del sexo), según decida libremente.
Al llegar a la revolución sexual, Xabier dice: “La revolución sexual (W. Reich) (vinculada a la libertad individual y social en el plano del desarrollo de las relaciones humana, desde la perspectiva del placer)”. Y aquí se ve que Xabier sigue preso del paradigma greco-romano, que ve el sexo como placer, bueno para los epicúreos y malo para los estoicos, platónicos y esenios. Pues no: la muy primitiva concepción del sexo como placer es propia de ese orden social y consecuencia de ese orden social, porque como sólo admite el matrimonio clasista indo-europeo, no se ve más allá. El placer en el sexo es como la de los precios en la economía (que reflejan escaseces y obligan a asignar racionalmente los recursos productivos): servir de brújula para que las personas se casen por placer físico y espiritual (estar enamorado) y para que se organice el matrimonio de forma que se puedan casar todos, saltándose las barreras sociales y nacionales.
Ahí viene la revolución jurídica o formal: la francesa, curiosamente enemistada con el Cristianismo, porque sin los principios cristianos no tiene sentido dar derechos formales a vacas. La tercera es la socialista, que también es curioso que intenten basar las buenas obras de dar derechos económicos a todos sin partir del principio religioso de que todo hombre es hijo de Dios. Tiene el mismo poco sentido. Xabier dice que no sabe cuál será su próxima estrategia y está claro que no hay sino una: Ha fracasado el intentar hacer a todos iguales, porque la única igualdad posible, que es el próximo objetivo, es la igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos, MÁS una serie de derechos iguales para todos: salud, enseñanza, trabajo y vivienda, éstos tres últimos en función de la capacidad de cada uno.
Por eso, toda la Edad Media hay un anhelo de “reformar la Iglesia”, o sea, volver al Evangelio y cuando se reforma, los protestantes no se atreven a ser consecuentes, para que no los liquiden y la reforma se queda en quitarle el poder a Roma, para dárselo a los reyes de cada país y los católicos se atrincheran en lo mismo: nadie se atreve a independizar el Cristianismo de la cultura occidental. Las dos pseudo-reformas se enfrentan a muerte el XVII y el escándalo es tal que el XVIII es la pérdida de la fe y el intentar seguir por medios laicos. Eso es la masonería y su hija, la revolución de EE. UU.
Como eso les dio el poder, ahí se atascaron las iglesias, excepto los judeo-cristianos, que dispersados al destruirse Jerusalén, resucitarían con el Islam (analicen despacio el Islam y verán que dice lo que le decían Pedro y Santiago a Pablo), que, al igual que el judeo-cristianismo se atasca en el cumplimiento de la Ley y sólo sirve para culturas semitas (que es el sentido de lo que contestaba Pablo a Pedro y Santiago). Al igualar el Cristianismo con el orden greco-romano, se hizo inhumano y se le empezaron a escapar los fieles y, para impedirlo, no tuvieron otra opción que: A. Prohibir leer las escrituras, para que la gente no viese el cambiazo. B. Llamar herejes a los que no lo aceptaban y usar la violencia c. Evangelizar a las otras culturas a base de guerras y destruirlas.
No caemos en la cuenta de la revolución que es eso, si no pensamos que en India han asesinado en los últimos 20 años a 10 millones de niñas, lo mismo se hace en China, los aztecas hacían sacrificios humanos, y a lo que llevó la revolución anticristiana del nazismo. El que en EE. UU. se resista al intento de Obama de dar cobertura médica a 47 millones de americanos que no la tienen, sólo se entiende pensando que los sajones fueron cristianizados tardíamente y todavía no han comprendido que esos también son personas. Pero, como dijo Lenin la historia avanza siempre dos pasos adelante y un paso atrás y el paso atrás es la conversión del Cristianismo a la ética y orden social greco-romanos, de donde vienen todos sus males: la esclavitud, el matrimonio indoeuropeo como obligatorio, el poder absoluto y el derecho de propiedad absoluto romano.
Es magnífica la exposición de Xabier, pero haré unas precisiones. Si queremos hay una revolución 0, que es la introducción del monoteísmo por los judíos (no sé lo suficiente, pero tengo la sensación que el monoteísmo surge en Egipto y los judíos lo importan de allí). Ésta es indispensable para todas las demás, porque si hay varios dioses, cada uno puede referirse al que quiera y surge el problema insoluble que ya formularon los griegos: ¿A quién hay que obedecer, a los dioses o a la ética?). El Dios único contesta a la pregunta, porque Dios es la ética hecha persona (mientras no se entienda esto, se pensará que los budistas son ateos o los budistas podrán pensar que nosotros somos idólatras). La primera revolución es indudablemente el Cristianismo y sin ella las demás no tienen sentido: el decir que todo ser humano es una persona, hijo de Dios y prójimo.
Vuelvo a subrayar que la consideración del sexo como placer no es una revolución, sino un rasgo más de la contra-revolución conservadora, o sea, la Roma pagana a lo bestia. De esa forma, los ricos tienen un inmenso harem de mujeres pobres –incluidas las tailandesas para el turismo sexual- sin ninguna obligación hacia ellas y, por favor, que aborten, no les vayan a salir competidores a los hijos que han tenido con la mujer rica con la que se casaron. El dinero y el poder político se queda en los de siempre. Como ya hay revistas internacionales que piden se autorice el tráfico de órganos, el resultado es perfecto: sueldos bajos para los demás y así podemos comprar a sus mujeres y sus órganos. Y bajar los impuestos (progresivos), para que el déficit no permita pagar los estudios ni la salud de ese ganado de pobres, no nos vayan a subir el precio de sus mujeres o sus órganos.
Fernando
(Discurso razonado de conjunto)
Bueno, esto es un recuerdo de pasadas intervenciones,
de viejas historias no sé si revolucionarias o contrarrevolucionarias, pero que, según se ve, siguen dando mucho juego. ¡Vuelven las guerras polígamas!
Bien está, aunque me veo en una extraña situación, porque reconozco que el tema dista de soluciones fáciles. Ya decía Levi-Strauss que el matrimonio (el régimen institucional de la estructura familiar básica) es un encuentro dramático entre la naturaleza y la cultura. Por eso, dar repuestas culturales para el caso de la poligamia tipo “hay-que-ver-cuantas-mujeres-pobres-hay” o, por el contrario, naturalistas (conviene más la poliginia que la poliandria), pues, qué quieres que te diga amigo Sota de bastos, la cosa no da mucho de sí.
Y perdona por mediar de nuevo en la discusión, pero es para echar una amigable charla. Siento también alargarme, lo que ruego la cortesía de las lectoras.
Analicemos la cuestión.
Es obvio que ha existido y existirá la poliginia. Es igualmente obvio que ha sido la resultante de una forma de entender la sociedad no tanto bajo el modelo patriarcalista –que es también monógamo–, sino de política familiar de propiedad, la misma que regula la unidad familiar tradicional, con la salvedad de que ya no se trata de propiedades materiales exclusivas (casa, bolsa común, alimentos, etc.), cuanto de estas mismas posesiones sumadas a las mujeres e hijos, los cuales garantizan que hay una sola sangre masculina que recorre toda la descendencia.
En el sistema poligínico clásico, como en cierta monogamia patriarcal, las mujeres son siempre propiedades –con derechos, sin duda– lo que lleva a sospechar que no existe alternativa saludable entre ambas si de mera propiedad hablamos y más si recabamos soluciones directas a la pobreza y la exclusión.
Es decir, puede resultar claro –por no decir, innecesario– que en situaciones sociales pésimas, lo malo se convierte en conveniente si de sobrevivir se trata. ¿Resulta entonces plausible un matrimonio concertado en según qué circunstancias? Como dijo San Agustín en “La Ciudad de Dios”, una forma de restaurar el vínculo de linaje, antes de que fuera demasiado remoto, es que el vínculo del parentesco se mantuviera firme, y de esa manera la concertación entre familias era parte necesaria de la estructura familiar. Tal era la solución ante un posible peligro de pérdida en la continuidad del parentesco, lo que en las sociedades desarrolladas –es decir, de mayor intercomunicación–, resultaría absurdo.
De igual modo, ¿puede reconocerse a la esclavitud como una situación menos perversa que la miseria? Hablo en términos de situaciones límite, lo que parecería entrañar, si seguimos la lógica del argumento, otra solución radical.
Todos sabemos por la historia de Estados Unidos
que cuando la población esclava norteamericana fue liberada tras la Guerra Civil, muchas familias negras quedaron a la intemperie y abandonadas a su suerte, sin posibilidad de integrarse en la sociedad –muy racista– y lejos del entorno social y familiar seguros que el esclavismo del Sur les prodigaba. Pero ese hecho dista de ser plausible dada una previa constitución de carácter filosófico en la que todos los seres humanos reconocen que la esclavitud es intrínsecamente perversa. Escoger la vía de retorno a la esclavitud como remedio de lo pésimo, si ello es el caso, es contribuir a que lo pésimo se prolongue en el tiempo bajo la condición de su misma necesidad de solución.
Por tanto, y volviendo al tema, creo que la poliginia no supone un avance saludable en lo económico para que ciertas mujeres salgan de su pobreza. Participa de la misma ejemplificación de lo muy malo frente a lo perverso. Es posible que en el estado de lo pésimo, repito, sea una alternativa malísima para sobrevivir; pero ese proyecto conlleva a la larga hacer de la mujer no una mujer pobre, que es lo que se pretendía resolver, sino en una mujer-propiedad dependiente de por vida aunque, eso sí, alimentada y compartida con primeras o segundas esposas. A ello se suma el peligro postrero –y constatado históricamente– de la pugna entre los hijos de las diversas esposas por obtener la sucesión, en algunos casos con sangre derramada y destrucción de toda la unidad familiar: la poliginia convertida entonces en harén de maniobras político-económicas.
Por eso, te digo la verdad, amigo Sota de bastos, la defensa de la poliginia tiene un tufo de autocomplaciencia
verdaderamente sospechosa cuando a todo lo anterior se suma ese ataque de puritanismo de última hornada, en la que se clama por las hipocresías sexuales de la monogamia y sus descarriadas costumbres.
Puesto que hay adulterio, prostitución, etc., fíjate que desastre de inmoralidad que requiere de la recuperación explícita e institucional de la poliginia para, de este modo, meternos en cintura o, mejor, contribuir a nuestra sanación de costumbres. Pues mira no. Además de que, como bien sabes, en sociedades mixtas polígamas-monógamas siguen existiendo tanto el adulterio como la violación, la pede.rastia y la prostitución, tal tesis dista de ser legítima si aceptamos como premisa que los promotores de la poliginia institucionalizada son sólo varones, de lo que cabe sospechar intenciones ciertamente interesadas.
Advierte que he dicho “poliginia institucionalizada”, subrayado necesario frente a otras consideraciones de tipo multirrelacional no institucionalizadas y garantizadas por la Constitución y el Derecho común.
Me podrás decir que hay mujeres que valoran este modelo polígamo. Pues sí. Vi hace tiempo un programa de televisión (canal Odisea) en el que algunas feminas (muy pocas), estaban muy contentas de compartir un solo hombre entre varias mujeres. Eso pasaba en ciertos estados de EE.UU., en una especie de mixtura curiosa entre hipismo, comunidad mormón y dadaísmo intelectual. Claro que también había mujeres muy contentas en tener dos maridos, lo que me lleva a considerar que no se trataba de poligamia institucional sujeta a derechos, sino de experimentos afectivos que son respetables conforme a la libertad de relación que seres adultos adoptan entre sí, aunque no referentes sociales de garantía.
Y si nos ponemos exquisitos, eso me recuerda a la anécdota que contaba esa singularísima mujer que fue Maryse Choisy
de un matrimonio congoleño que marchó a Francia con una importante beca para estudiar. Matriculados ambos en la Facultad de Medicina, como la mujer no era capaz de sostener al tiempo las cargas de la casa y los estudios, y ante la dificultad de contratar una criada, le recomendó al esposo conseguir una segunda esposa para que llevara la casa mientras ella continuaba sus estudios (Maryse Choisy “Psicoanálisis de la prostitución”, cap. VI, Paidós 1964).
Como ves, se trata de una “airosa” solución -eso de airosa entre comillas- que sólo revela la consideración de la mujer como un ente de limpiapolvo-cocina-lavaplatos que otra mujer a su vez aceptaba como poliginia de necesidad ante la incapacidad o empeño del varón de no querer ser igual a ella y compartir sus labores.
En conclusión: nada de romanticismos.
Si nos ponemos naturalistas utópicos o sermoneadores de la moral socioeconómica y sexual, las cosas de la sexualidad y la familia se tornan tan ajenas a la realidad que se hacen fantasmales. La distribución de los papeles sociales en igualdad garantizada exige de la libertad de la relación dentro de los márgenes que la sociedad es capaz de asumir. Pero si es garantizada, estriba en que dentro de cualquier unidad social, tanto hombre y mujer son iguales por la misma capacidad de elegir y adoptar sus relaciones en orden a la constitución de una familia.
Insisto entonces en lo que ya dije: si hay multirrelaciones, las hay en doble dirección, porque no se trata de soluciones morales o económicas, sino de la libertad de una mujer o un hombre en elegir su modo de vida. Si hay muchas esposas, éstas tienen derecho a elegir múltiples esposos (si es que hay para todos, claro).
Yo por de pronto adopto la modestia de que no me mantengan varias mujeres,
porque algo de ello me barrunto en esta imprevista reviviscencia en la defensa de la poligamia. Como tampoco me sentiría capaz de mantener a varias esposas e hijos, toda vez que uno no ve cómo es posible llevar a cabo tal empresa salvo que se tenga muchísimo capital y mujeres dispuestas a tragarse semejante engendro. Sería por ello no una estrategia activa contra la pobreza de las mujeres, cuanto acaparamiento de un varón con muchísimos recursos respecto de los otros varones como menos capacidad. Y a la inversa para la poliandria.
Acabo por tanto, pidiendo disculpas por esta larga disertación. No pretendo convencer, desde luego; sólo, dejar ciertas consideraciones al albur de un post que no estaba dedicado en absoluto a esta cuestión. Te mando abrazos Sota de bastos y mis mejores deseos.
Una apostilla de Emilita
Es curioso todo lo que aquí se dice y discute, algo que no pienso hacer. Pero sí voy a aportar una pequeña estadística “testimonial” que lejos de ser simplista, encierra todo un mundo de sugerencias.
Hablo de las ancianas de una residencia de mayores, todas ellas válidas (no asistidas) y con una media de 84 años.
Después de 10 años trabajando con ellas un día se me ocurrió hacerles una pregunta: Si volvierais a nacer ¿os casaríais?...La respuesta, apabullantemente mayoritaria fue un NO rotundo.
• No dudaron
• No tuvieron que pensar mucho
• Todas han amado mucho a sus esposos
• Todas han sido sostenidas por ellos económicamente
Confieso que semejante conclusión me desconcertó porque no era lo que yo esperaba. Después a medida que daban sus razones fui comprendiendo.
• Casi todas se han sentido más madres que esposas
• Conocen y disfrutan ahora la libertad de ser ellas mismas
• Los cambios sociológicos que están conociendo afectan (no sabemos cuanto) a la percepción y conciencia de su propia personalidad
• Se han dado varios casos de “romances” entre residentes, pero sin llegar al matrimonio
Dicho esto, quiero añadir algo a título personal: Este NO de las mujeres nonagenarias es una forma moderna de revolución, de lucha y condena de cualquier sistema opresor, incluso bajo presupuestos de supervivencia o normas sociales.
Y quiero dejar claro el asunto, referido siempre a este puñado de mujeres, madres, abuelas, bisabuelas y hasta una de ellas tatarabuela...
No, no es el caso que crean no necesitar del marido muerto, ni tampoco que rechacen el papel de madres. Al contrario, alguna ha tenido hasta 8 hijos todos varones...la cosa va por otro lado.
Ellas llevan un puñado de años siendo ellas solas y curiosamente aunque esta soledad del individuo sea justamente su talón de Aquiles ha sido también la ocasión de que disfruten de una libertad, más percibida que real, pero a fin de cuentas libertad personal, que ha hecho que descubran otros deseos que evidentemente no tienen que ver con el marido. Les hubiera gustado ser independientes, tener estudios, poder viajar, y un largo etc. para el que se dan cuenta que no necesitan a un marido, es más, que este marido que ellas tuvieron no fué precisamente el mejor promotor de estos deseos recien descubiertos...
Creo que es un problema de libertad y de deseos insatisfechos relacionados con uno mismo más que otra cosa...
Y es que una vez más...."no sólo de pan vive el hombre....y la mujer"
Comprendo. Eso tiene lógica. Es que la mayor parte de las mujeres felices que yo conozco se han planteado el matrimonio de otra manera. Gracias por explicarlo.
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El matrimonio fue impuesto por la cultura y con fines claramente económicos. Los comentarios de Emilita lo testimonian con el aluvión de respuestas de las nonagenarias, como ella las llama a estas mujeres, que no hacen más que relatar las peripecias que hoy vivimos las más jóvenes. Este mundo de dominancia falocéntrica cambia en la superficie, pero su ideología es milenaria.
Gracias por el comentario Fernando, pero perdona que se me congele el sentido del humor ante la injusticia y la amenaza a los derechos humanos. Hay demasiado sufrimiento de muchas mujeres detrás de esta concepción de las relaciones humanas como para sonreir ante las aberraciones de la sota aguafiestas.
No comprendo que se le dé tanto lugar para anunciarse, me parece insultante para las mujeres y estoy de acuerdo con los comentarios de Emilita, Mar Crispa, Carmen Hernández, Justiarcoiris y Roser Puig.
Carmen Bertón supongo que está demasiado ocupada en trollerar por otros blogs para preocuparse por este tema, pero parece que el resto de las mujeres lo tienen claro.
A mí esto me da ternura. Entiéndase, la defensa que hace de la poligamia no tiene mucho pase: razones estadísticas equívocas, defensa de la dignidad social de la mujer que ni es defensa ni es dignidad, moralina de varón puritano que "denuncia" la inmoralidad sexual -lo que es otra forma de arraigar su superioridad-, defensa de una supuesta ley natural genésica (que me suena muy mucho, aunque invertidas, a las antiguas tesis del higienismo del XIX), interpretación histórico-cultural completamente lineal,... en fin, todo un poleo de topinadas en infusión de fervorina familiarista que, si no fuera por el entusiasmo que pone, parecería digno de un guión de Berlanga. Pero a estas alturas del cuento, es todo tan, cómo decirlo, escasamente inoculable en la inteligencia, tan inope en crear dilemas razonables, tan inodoro en su celo argüitivo, que por eso me pone tierno. Por ello recomendaría a las chicas cierto punto de humor, cierta benevolencia ante lo inofensivo.
Tienes toda la razón, Carmen. Asquerosamente vomitiva esa cosificación de la mujer como carnaza.
Pánico les da a los ricachones de la sota que las mujeres tengan independencia económica y no necesiten venderse de ninguna forma -ni al harén ni al prostíbulo- para sobrevivir. Pero nos encargaremos de promocionar a la mujer en todo el mundo, caiga quien caiga.
Cuanto más lejos de esos, mejor, desde luego.
Como le dije a Emilita en el post anterior: "Comprendo. Eso tiene lógica. Es que la mayor parte de las mujeres felices que yo conozco se han planteado el matrimonio de otra manera"
Saludos cordiales y buenas noches
Vomitivo, tratan a la mujer com si fuera carne...
No es de extrañar que cada vez más queramos a estos cuanto más lejos mejor.
¿Qué se diría si se plantease a la contra, se pondría en un post?
La perversión de la sociedad evoluciona así: al prohibir la poligamia: las mujeres que no encuentran marido (solteronas o viudas) no pueden sino intentar quitárselo a otra mujer. ¿Qué les puedes decir, que hacen daño a otra mujer? Te contestarán: “Hay una violencia institucional que me priva del 1er derecho que formula Dios Padre en el Génesis: a tener un compañero y reproducirme. Reclamad a esos fariseos que, al prohibir que las que queramos tengamos un mismo marido, nos obligan a unas a despojarnos de los maridos a otras”. Teniendo los hombres un ejército de reserva de mujeres que se acuestan con ellos sin condiciones e, incluso, tienen hijos sin padre, como única forma que les queda, creen que tienen derecho a engañar a sus mujeres. Después, las mujeres siguen ese ejemplo de promiscuidad de hombres, solteronas y viudas. Finalmente, al aprender las mujeres a comportarse como hombres, hay quien prefiere el original al sucedáneo y se casa con un hombre, en vez de con una mujer.
Ésa es la perversión sexual. Ya hablé de la perversión social del empobrecimiento de las solteras y sus hijos. Es conocido que la soledad, el divorcio y las familias monoparentales fomentan la pobreza. Bienvenidos los microcréditos, pero son como el Hospital de D. Juan de Robles (“El Sr. D, Juan de Robles, con caridad sin igual, mandó hacer este hospital y también hizo los pobres”). A la derecha no le importa y a la izquierda le da votos. Añádase la facilidad que da a los ricos para conseguir mujeres pobres sin adquirir obligaciones frente a ellas ni a sus hijos: más odio social y más votos a la izquierda (bienvenido sea el gol que le ha metido la izquierda a la derecha el reciente reconocimiento de los hijos ilegítimos, pero es que con poligamia no hubiesen sido necesarios sus inestimables servicios). La derecha pía se ha quejado que reconocer a los hijos ilegítimos “fomenta la inmoralidad”. No: lo que fomenta la inmoralidad es prohibir a un 9% de mujeres tener hijos.
Vamos a ver lo falso que es decir que la poligamia viola la igualdad de hombres y mujeres. ¿Es que son iguales las mujeres casadas que las solteras con hijos? La no poligamia ha creado desigualdad entre mujeres. ¿Es que son iguales los hombres con hijos, que pueden tener compañera, que las solteras con hijos que no lo tienen? Como no hay el mismo número de mujeres y hombres, la “igualdad” de la no poligamia es decir que el Soria c.f. es igual al Madrid al obligarle siempre a jugar en el Bernabéu. Masculinizar a la mujer no es igualarla al hombre, sino todo lo contrario.
En cuanto a que, como dice Fernando, también donde hay poliginia hay adulterio, etc., es cierto, porque los vicios humanos los hay siempre y en todas partes, pero obviamente evita muchos de estos males y la prueba es que era en Grecia y Roma donde se daban abundantemente las perversiones sexuales y no en Israel o Egipto y que ahora es a Occidente a donde vienen los musulmanes, por ejemplo, a divertirse, y ningún europeo va a Siria, Egipto o Arabia Saudí a pasarlo bien. En el ejemplo de los congoleses, ¿Quién pierde si la poligamia no está institucionalizada? De entrada, la que en vez de segunda esposa sería la criada. En segundo lugar, las dos mujeres, que se enfrentan a ver cuál se queda con el hombre en matrimonio institucionalizado. Para el marido es mucho más divertido buscarse la diversión sin obligaciones, que cuantas más mujeres estén casadas, más difícil le resulta (por eso Occidente es divertidísimo, sobre todo para los ricachones y el mundo musulmán un peñazo de aburrimiento)
Fernando: “Por eso, te digo la verdad, amigo Sota de bastos, la defensa de la poliginia tiene un tufo de autocomplaciencia verdaderamente sospechosa cuando a todo lo anterior se suma ese ataque de puritanismo de última hornada, en la que se clama por las hipocresías sexuales de la monogamia y sus descarriadas costumbres”. Otra vez el sexo greco-romano como diversión: bueno (epicúreos) malo (estoicos, platónicos y esenios). Pero no es bueno ni malo, como todo lo demás, sino responsable, pensando en el otro y los hijos y así acaba en matrimonio mono o poli, o irresponsable, pensando sólo en el placer propio, aun haciendo daño a los otros. Y el oponerse a esto no es puritanismo, como no lo es oponerse al uso irresponsable del automóvil, el alcohol o la electricidad, sino que decir “soy un pobre pecador, pero no me caso contigo”, es pecar de caradura: coge las mujeres que te gusten, infórmalas a todas (no peques de embustero engañándolas), cumple con tus obligaciones y cásate con ellas.
Si no puedes cumplir con tus obligaciones con todas, coge sólo una, igual que no te apuntas a médico o a bombero si no estás dispuesto a ver sangre o a meterte entre las llamas. Y en las alusiones personales te equivocas por completo: mi vida privada no tiene nada que ver con la poligamia. Otra vez esa apologética de mi niñez, cuando los opuestos a la guerra eran cobardes, a la inquisición herejes, a la demencial educación sexual de entonces, lujuriosos y así sucesivamente. Lo que hay que hacer es argumentar, no usar el “argumento ad hominem”, que no prueba nada. Ocurre simplemente que cuando no veo que algo cuadre, no dejo de leer y pensar hasta que entiendo por qué y si bien eso de repetir lo políticamente correcto es muy rentable, creo que es mi obligación decir las verdades que nadie se atreve a decir y que la mayor parte de la gente no ha visto, porque son demasiado obvias: no hay mejor forma de esconder algo que ponerlo a la vista.
Sofía: “La poligamia establece una discriminación clasista entre ricachones polígamos que pueden sostener un harén y varones normales, a los que le restan posibilidades”. Es como si los chinos dijesen: “La polihijia establece una discriminación clasista entre ricachones que pueden tener muchos hijos y varones normales, a los que le restan posibilidades”. No es motivo para prohibir tener más de la parejita. En la poligamia aún menos, porque 1. Los ricachones toman mujeres pobres y redistribuyen la renta, acabando con el odio social. 2. En la sociedad de servicios occidental, las mujeres encuentran trabajo, con lo que cualquiera puede tener más de una mujer. La cuestión, Sofía y Fernando es que la “no institucionalización” de lo que ya sucede en monogamia oficial, a quien favorece es a esos ricachones, que pueden tener las mujeres sin obligaciones, lo que es uno de los combustibles del odio social.
Como tuvo que surgir la poligamia hace decenas (o centenares) de miles de años se ve en el ejemplo de la tribu de 10.000 adultos: 5.250 mujeres y 4.750 hombres. Esas 500 mujeres sin marido desestabilizan todo: como no se había inventado meterlas a vírgenes vestales, todos los hombres se acostarían con ellas, con lo que: 1. Fastidiaban a las demás mujeres, porque intentarían quitarles el marido. 2. Entrenaban a los hombres en la infidelidad. 4. Creaban un proletariado de hijos sin padre, o sea, pobres. 3. Eran una fuente de hijos de padre desconocido, con lo que en la generación siguiente se casarían medio hermanos sin saberlo y se introducía la degeneración genética del in-cesto (Por eso los israelitas no querían mezclarse con las tribus de baja moral, como los cananeos). Casadas y no casadas pedirían a gritos que los hombres y mujeres que quisieran fuesen polígamos. En las “tribus” actuales de millones de personas es lo mismo, pero “no lo tenemos encima”.
La civilización greco-romana (indoeuropea) lo soluciona con su típica brutalidad: de “las 500”, la que es de buena familia acaba encerrada como vestal y virgen obligatoria y si no es de buena familia, como esclava o prostituta, para satisfacer a los ricachones de Sofía y carente de los derechos de esposa. Por favor: eso es lo que hemos estado haciendo en 1.600 años de eurocristianismo (desde el siglo IV): todos hemos visto en la anterior generación (en que ya no se podía hacer a ninguna monja a la fuerza), niñas bien solteronas, controladas por sus familia para que muriesen vírgenes. Eso no es que sea, como dice Fernando, “puritanismo de última hornada, en la que se clama por las hipocresías sexuales de la monogamia y sus descarriadas costumbres”, sino caer en la cuenta de a qué lleva inexorablemente la prohibición de la poligamia. Pitágoras, con su aritmética, es el único que no miente y recordarlo no es ni puritanismo ni tiene ningún “tufo de autocomplacencia”.
sigue justi)
pues no se contesta por parte del bloger(la verdad que no se contesta casi nada ,ni del tema ni de preguntas directas ,pero se ENTRA A SACO ,CON LAS "propuestas de Sota de Bastos " ....que entre otras cosas :NO TENEMOS EDUCACION SOBRE EL TEMA ,COMENZANDO ,PORQUE NUESTRA CULTURA (al menos desde que nacimos todos los que escribimos aquí ) .....
¿cuántos hombres y mujeres veiamos en casa en nuestra infancia,adolescencia etc....
Roser ,no sigo porque se me corta la "miel que me he tomado para el desyuno .Un abrazo
Roser ,se siguió perfectamente el tema de las REVOLUCIONES ,sabes muy bién que al irse todos los comentarios solo quedadaron "los de sota de bastos -aguafiestas " ..como tu bién dices se les siguió el hilo ,probablemente fué porque "la revolucion propuesta por él "era la revolución sexual"
Peor pikaza tiene los comentarios supongo y puede PEGAR SI QUIERE TODAS LAS OPINIONES QUE SE DIERON ,SOBRE EL TEMA ,SIN DECIR CHORRADAS COMOLAS QUE REPITE UNA Y OTRA VEZ aGUAFIESTAS Y EL BLOGER SE LAS PEGA Y REPEGA
!Claro que hay mucho en el comentario de EMILITA ,ha repetido Sofia y todos por activa y por pasiva que AGUAFIESTAS LE IMPORTA UN COMINO LO QUE DIGAMOS ....REPITE Y ADEMAS NO CALLA ...EL MISMO DISCURSO ....SEA CUAL SEA EL POST ¿pero que respeto y que linea es esta ,cuando a todos "se nos dice y prohibe que "si no vá con el tema ...pues no se contesta por parte del bloger(la verdad que no se contesta casi nada ,ni del tema ni de preguntas directas ,pero se ENTRA A SACO ,CON LA...
acceso a la educación y a la cultura en las mismas condiciones que los nativos. Sin olvidar el reconocimiento de los derechos políticos”. Creo que por ahí está el camino hacia la “revolución” verdaderamente cristiana pendiente.
En cuanto a aguafiestas, seguro que todos sus profundos estudios los ha hecho observando los datos del INSERSO y, al ver que hay tantas mujeres solas (viudas) se ha frotado las manos. Pero que no se haga ilusiones y que lea con atención el estudio de Emilita sobre lo felices y liberadas que nos sentimos las mujeres viudas (a pesar de haber amado al esposo) en esta sociedad. Otra cosa debe ser en pa,ises donde no existan los servicios sociales ni las pensiones. Aunque no creo que ese señor tan altruista esté pensando en “proteger” viudas de tercera edad.
Como por mi parte no acepto a Aguafiestas como hilo conductor de mi reflexión sobre la “revolución pendiente”, os ofrezco lo que dice JJ Tamayo sobre la oración de ZP, después de alabar su acierto al escogerla: “Pero eso no significa dar un cheque en blanco a Zapatero. Su discurso no puede quedarse en meras palabras. Le compromete personal y políticamente, ¡y mucho!, si no quiere ser acusado de inconsecuente. Le obliga a la hospitalidad con los inmigrantes y a la no discriminación de los “sin papeles”, a eliminar de la Ley de Extranjería ciertos tonos xenófobos, a incumplir la normativa europea en materia de inmigración, claramente lesiva de los derechos de los migrantes, a mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora, de las personas desempleadas, a no revisar a la baja las pensiones de la clase trabajadora. Le obliga a asegurar la satisfacción de las necesidades básicas de la población migrante: residencia estable, vivienda digna, trabajo, alimentación, salud, acceso a l
Emilita :esas Señoras de la Residencias ,no solo son muy listas ,son muy buenas y han querido tanto tanto a sus esposos ,el amor autentico ,quieren siempre "el bién del amado ,por encima de todo..."por ellos, para EVITARLES EL SUFRIMIENTO DE TENER QUE VIVIR LA MUERTE "DE ELLAS .....YA SABES ...EMILITA BONITA :"EN CASO DE DUDA ,LA MUJER LA VIUDA "
un abrazo y por favor ,mira a ver que haces como sicóloga con Xabier y con Sota de Bastos -Aguafiestas ...con EL REY FERNANDO, SUPONGO QUE LO TENDRÁS AL DIA JA..JA.A....una servidora ya no tiene remedio ,ni quién se lo ponga .
La sota de bastos es demasiado basta para comprender ese pps. Hay que mandarle un ábaco para que aprenda a contar, porque sus cálculos sobre el número de varones y mujeres no tienen ni pies ni cabeza.
En todo caso que no se preocupe tanto por nosotras, que sobreviviremos sin él. Habla de las mujeres como si fueran cabezas de ganado. De todos modos aun partiendo de sus esquemas neandertalenses, me parece muy insolidario por su parte que pretenda acaparar varias mujeres dejando a un hombre con menor poder adquisitivo desparejado.
El colmo de su sinrazón al elucubrar es que como "todo ser humano derecho a tener sexo, amor, cónyuge, hijos y familia" sólo hay dos soluciones, la poliginia o asesinar a las niñas. Primero que no sobran mujeres, y segundo y principal, que una cosa es que tengan derecho y otra que tengan obligación, para complacer a los aguafiestas, aunque prefieran estar solas que mal acompañadas.
Me pregunto cuantos noes ha tenido que oir este chico.
Se pone en evidencia él solito:
"Se gira la manivela a la derecha –legalización de la poligamia- y aparecen en el mercado matrimonial un 9% de mujeres"
No se puede ser más carca ni más machista. Para eso existen las mujeres según este señorito de la derechona más rancia: para ponerlas en el mercado matrimonial.
¿A cuánto estará el cuarto y mitad de sota enbastada en su propia salsa aguafiestada? Habrá que tirarlo a la basura, porque no lo quiere nadie ni regalado.
La manivela ha resultado accidentalmente dañada por un arrebato de libertad. La mani te la colocas en la cadera, que nos quedamos la vela y navegamos a todo trapo en plan pirata.
Si nos hace compartir barco, elegiremos con quien, aunque no en el mercado, que "ni se compra ni se vende el cariño verdadero" y "can't buy me love" y a ti te encontré en la calle.
Me alegro ver de nuevo el tema ,es importántisimo ,de grán interés ,moral,ético ,politico y social ....si me apuras hasta religioso .
Por mi seria un TEMA ...como poco, de dos veces al mes !bueno o un poco mas ...como lo vea el Bloger
Roser Xabier nos castiga ,sencillamente porque nos dejamos castigar
A mi, no me importa se mas de este tema que de Teologia
Me pregunto porqué Xabier nos castiga a “bastonazos” ¿Qué le habremos hecho?
Sigue sota, (debajo) de tus comentarios siguen los de abajo que no de debajo.
Me dejas hecha una sota, que para fin de no es bueno.
¿es que, Sota, Xavier no te ha puesto todo lo que querías, y usas los comentarios para seguir indefinidamente con el absurdo?
Yo no sé a qué tanta lata, la poligamia se practica, es legal, y muy difundida en el mundo occidental desde hace más de un siglo... no sé a qué tanta cháchara?, ¿acaso no existe el divorcio?, ¿acaso no existe la infidelidad coyugal?
¿acaso los machos no piensan en otra que cogerse a cuanta más mujer y mejor...?
No es por lo que dices, la falta de hombres, que las mujeres de cierta edad no quieren tener que ver con ustedes los machotes, es porque finalmente son un ESTORBO.
Solo por curiosidad, Sota, ¿te envió Xabier el PPs sobre la felicidad de las mujeres?, que yo le enviara para ti...
Los supuestos más peligrosos son los implícitos, porque no se los ve a primera vista. En todo el tema de la poligamia hay implícito el “supuesto de la manivela”. Existiría una manivela que, al girarse hacia la derecha, produciría mujeres y haría que todos lo hombres se hiciesen polígamos para desgracia de éstas. Pero Sofía es nombrada Ministra de Asuntos Sociales, gira la manivela hacia la izquierda y un misterioso embudo negro se empieza a tragar todas las mujeres sobrantes, hasta que quedan exactamente 1 hombre por mujer (como Adán y Eva) y ya todas las mujeres son felices con la monogamia. Fernando –y todos los demás-, sin darse cuenta, se basan también en este principio de la manivela. “La poligamia es patriarcal, es como la esclavitud, etc.
La cuestión es que no hay tal manivela y, aunque parezca mentira que haya que decirlo, hombres y mujeres, hay los que hay, y no los que quieren que haya los polígamos y las poliandras; y otra cosa: sólo en un paraíso hecho a pedal podría haber igual número de mujeres que de hombres, de forma que, entre ambas opciones, la naturaleza ha decidido que nazcan algunos hombres más, pero que luego se mueran, para quedar en los tramos de edad del matrimonio un 9% más de mujeres que de hombres en Inglaterra el siglo XX (imaginen la desproporción en otros tiempos y en países subdesarrollados). Esto, a lo largo de los milenios, ha hecho que las tendencias pro-poliginia sean mayores en hombres (y en mujeres) que pro-poliandria (además, por la razón darwiniana de que los polígamos tienen más hijos y las poliandras no).
O sea que la decisión no es patriarcal ni de posesión, sino de contestar a la pregunta fundamental, a la que Sofía no me ha contestado (ni me contestará, porque no va de razonar, sino de imponer dogmas a insulto limpio, como hacían algunos curas de mi niñez): ¿Tiene o no tiene, todo ser humano derecho a tener sexo, amor, cónyuge, hijos y familia? Pues si lo tiene (y con esas palabras comienza Dios Padre el Génesis), la única solución es la poliginia, a no ser que se mate a las niñas como en la India (y, posiblemente en Sodoma) y entonces la solución es la poliandria, que debe gustar menos a la naturaleza y es menos feminista, desde el momento que para que sea necesaria hay que asesinar niñas.
Si se prohibe la poliginia, no se libera a las mujeres de ninguna esclavitud ni se priva de su harén a los ricachones, sino que se crea una minoría (del 5% en números brutos y del 9% si se hace bien el cálculo) de desgraciadas, que si son niñas bien se convierten en vestales o monjas a la fuerza (sistema tomado de Grecia y Roma y no del Evangelio. A ver, Sofía, dime un solo personaje del Evangelio del que se diga que no está casado. Ni el mismo Jesús se puso de ejemplo como soltero). Si no son niñas bien, pasan a ser el harén de los ricachones: secretarias, criadas, amantes o prostitutas. Encuentro más sádico tener una criada o secretaria sin sexo que con él: sirven a los ricachones, pero privadas del derecho fundamental con el que inaugura Dios Padre el Génesis, que me temo le parezca a Sofía de menos peso que los libritos de máximas de la capillita. Ya lo advirtió Jesús: “Vendrán falsos profetas, por sus frutos los conoceréis”.
Dice Fernando: Advierte que he dicho “poliginia institucionalizada”, subrayado necesario frente a otras consideraciones de tipo multirrelacional no institucionalizadas y garantizadas por la Constitución y el Derecho común.” Es de lo más curioso, porque 1. Pues esas relaciones, las llames como quieras, son poligamia. 2. Eso favorece más al rico que al pobre y al hombre que la mujer, porque la institucionalización de lo que sea se ha inventado siempre para defender a la parte más débil. Cuando se podía tener hijos “ilegítimos” y no estaban institucionalizados, era practiquísimo para los padres, sobre todo ricos. Se los institucionalizó, ya que haberlo los había, para proteger sus derechos. Repito: la diferencia entre las culturas polígamas y nosotros es que en aquéllas los hombres responden de todas sus mujeres y todas están defendidas y en la nuestra las tenemos igual, pero indefensas y sin derechos. Como dice la copla “Soy la otra y a nada tengo derecho….”
Lo verdaderamente grave es que el “Supuesto de la Manivela” es totalmente cierto en un sentido más profundo: Se gira la manivela a la derecha –legalización de la poligamia- y aparecen en el mercado matrimonial un 9% de mujeres compitiendo con las niñas bien. La Ministra Sofía gira la manivela a la izquierda y el embudo negro las hace desaparecer, es decir, dejan de ser mujeres que tengan derecho a casarse. Dejan de ser Abejas Reinas y se convierten en Obreras, que están de eso, de obreras: para hacer de criadas y secretarias sin sexo o para entretener de amantes o prostitutas a los maridos de las niñas bien, pero sin ningún derecho.
La revolución pendiente es la de reconocer la igaldad en dignidad, libertad y y demás DDHH de todas las personas y respetarlos.
Me ha gustado la apostilla de Emilita, pues relata la realidad, la sabiduría de una mujer que ha crecido mucho en la vida, que ha llegado a una gran sabiduría, libre ya de las ataduras 'sentimentales' tanto de marido, pareja o hijos (al menos, las que son mantenidas por el estado en asilos)... Yo me pregunto, si hubiese un sistema efectivo de protección a las viudad y huerfanos, ¿se quedarían las mujeres en esa situación?; o ¿entrarían en la vorágine de 'tener pareja' o amor o 'complemento'?; digamos que a los 40...
¿qué pasaría con las mujeres de un polígamo ricachón, si este falleciera?, descontando la lucha por la sucesión, claro...
Rosa Celeste, las orestiadas son todas tuyas.
Sofía.
Tienss a orestes en el bote. ¿Lo has embrujado? Ya quisiera yo piropos como esos...
Hay una hermosa canción de Silvio Rodríguez, trovador cubano, que se titula 'Eva' y la localizan en el álbum 'Oh Melancolía'en el siguente enlace: http://www.silviorodriguez.org/ohmelancolia.cfm?uid=10#68
La Eva del siglo XX 'cambió la señal'... Todas las mujeres que tuvieron influencia han criado a sus hijos solas y se desentendieron de los adanes...
También Evo Morales 'cambió la señal' en Bolivia... Hizo la reevolución...
Que vivan Eva y Evo!!!
Saluditos
Con una mujer como Sofía me daría por satisfecho. Es inteligente, seguro que también guapa, cariñosa
. Por un lado su alma y su espíritu, por otro su inteligencia, alguien con quien puedes dialogar, discutir sobre cualquier tema.
"Ha abierto la boca con sabiduría, y la ley de bondad amorosa está en su lengua"
Cuando hablo de lo mejor, quiero decir lo mejor para los hijos e hijas, sin discriminaciones, que necesitan un padre y una madre, si puede ser.
Lo mejor es enemigo de lo bueno, y en toda sociedad libre donde las mujeres son realmente libres y pueden elegir, no eligen ni la esclavitud, ni la prostitución, ni la poligamia. Lo mejor sería un matrimonio monógamo feliz, pero como lo mejor es enemigo de lo bueno, admitimos la posibilidad de divorciarse y rehacer la vida por separado, si no queda otra. Además quien quiera es muy libre de montarse las cosas como quiera, si encuentra con quien, pero no espero que las leyes protejan el intercambio de parejas, por ejemplo. Ni la poligamia, ni la poliandria, por los mismos motivos. Aunque si quiere montar una comuna hippy o de cualquier otro tipo, es muy libre de hacerlo. La ley simplemente protegerá a los hijos que tienen derecho a ser reconocidos y protegidos por sus progenitores. Y por lo demás, sigue soñando.
Fernando alinea esclavitud y poligamia y parece conocer el “Teorema del Segundo Óptimo”, para medio justificar en casos extremos ambas. 1. Bien está, porque muchos argumentos píos son fundamentalistas, en el sentido que no caen en la cuenta de que lo mejor es enemigo de lo bueno. 2. Pero repito que no veo de ninguna forma el paralelo de esclavitud y poligamia, porque lo malo de la esclavitud NO ES que siempre casi todo el mundo tenga que trabajar para otros (el llamar a esto “explotación del hombre por el hombre” fracasó con el comunismo, porque a lo que llevó es que se trabajase para todos en forma de un abstracto, llamado “Estado”, que es una mayor esclavitud y ahí hay un paralelo en que la supresión de la poligamia lleva a la poligamia en forma de prostitución, que eso sí que es esclavitud), SINO la falta de voluntariedad o de libertad. Insiste en decir que la poligamia es “patriarcal”, supone “posesión”. No: supone la soberana libertad de 2 mujeres y un hombre (o a la recíproca)
Mal están las cosas mientras que las mujeres se vean en la necesidad de buscarse un chulo para sobrevivir. Poco importa que le llamen prostitución o matrimonio, es una relación cosificada la que no se basa en la libre elección. El matrimonio consistiría en la propiedad legal de la mujer para asegurarse de que los hijos son propios.
Bien, pues pasamos de eso. O bien es posible el compromiso serio entre dos personas que se aman, (en caso de que fracasen, pueden volverlo a intentar con otra persona si quieren). O bien la figura del matrimonio sobra. Pero el trato desigual de varones y mujeres amparado por la ley ni lo sueñes. En una democracia no habrá ni poligamia, ni mucho menos poliandria, porque las mujeres nos negamos a ser utilizadas como propiedad de los varones. En donde se impone la sharia o sus equivalentes indios o chinos, también conseguiremos liberar a las mujeres. Estamos en ello.
Jueves, 16 de febrero
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Urbano Sánchez García
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Jesús Mauleón