El blog de X. Pikaza

Domingo 7. 02. 10 Tiempo de profetas: ¡Envíame, Adonai!

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Domingo 5 del tiempo ordinario. Ciclo C: vocación y envío. El evangelio de Lucas habla hoy de la llamada de unos pescadores
a los que Jesús envía por el mar del mundo, aunque parezca que los mares se han “secado”, que no es tiempo ni espacio de pesca (Lc 5, 1-11). Pero, al igual que hace tres años (4.2.07) prefiero comentar la primera lectura, con la llamada de Isaías, profeta universal de Dios que dice "aquí estoy, envíame". Éste es uno de los primeros relatos autobiográficos de la historia religiosa de occidente y nos sitúa en la raíz de nuestra conciencia religiosa: hay un “Rey” superior que nos llama a realiza su obra (¡nuestra obra!) en el mundo

El comienzo de su actividad se encuentra bien datado: e1 año 739 a.C, quizá en la misma ceremonia de coronación de nuevo rey Yotán, sucesor de Ozías, cuando mirando hacia el rey, Isaías descubrió por dentro a su Dios y escuchó una voz que le marcó por siempre. De eso trata nuestro texto, elaborado y redactado por el mismo Isaías en los años de la crisis o guerra siro-efraimita (735-731 a. C). De ese texto quiero hablar, para aplicarlo a cada uno de nosotros. Éste es un post de oración, de llamada. No me atrevo a pediros que recéis por Zapatero, pero podéis rezas por Obama, c omo pide la imagen... y, sobre todo, podemos ponernos a la luz de Dios, al descampado, para recibir su fuego y escchar su llamada. Cada uno de nosotros es (somos, debemos ser) Isaías, profetas de Dios. No hará falta recordar que, según el evangelio, Jesús de Nazaret quiso cumplir en su tiempo la tarea de Isaías .

Vocación de Isaías

El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo.
Y vi serafines en pie junto a él. Y se gritaban uno a otro, diciendo:
- « ¡Santo, santo, santo, el Señor de los ejércitos, la tierra está llena de su gloria!»
Y temblaban los umbrales de las puertas al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo. Yo dije: - « ¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos.»
Y voló hacia mí uno de los serafines, con un ascua en la mano, que había cogido del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo:- «Mira; esto ha tocado tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado.»
Entonces, escuché la voz del Señor, que decía:- «¿A quién Enviaré? ¿Quién irá por mí?» Contesté: - «Aquí estoy, mándame». (Isaías 6, 1-8)

a. Teofanía. Dios se muestra (Is 6, 1-4).

Es el año de la muerte de Ozías, a quien suele llamarse Azarías, rey leproso que tuvo que abdicar a causa de su enfermedad (cf. 2 Rey 14, 21-22; 15, 1-7; 2 Crón 26, 1-23), muriendo aislado, después de permanecer largos años recluido, como impuro. Estamos posiblemente en la ceremonia de entronización del nuevo rey.

Vi a Adonai, mejor dicho, se me hizo ver, se mostró (´er´eh) el verdadero rey/señor que es Adonai. Estamos ante un desdoblamiento: entronizan al rey de la tierra, en ceremonia de fuerte simbolismo sacro. Isaías está contemplando la escena, en la gran explanada del templo. Mira hacia el nuevo rey de Jerusalén (al que están coronando) y se abstrae, penetra en un nivel de mayor profundidad y descubre al verdadero rey/señor, Adonai (Dios celeste), sentado sobre un tronco alto y excelso.

No ve al sacerdote o rey del mundo sino al mismo Rey/Señor en postura de entronización: sentado (yoseb), como un monarca que todo lo preside y dirige desde arriba. La parte superior de su figura (cuerpo y rostro) resultan invisibles pues a Dios nadie jamás ha contemplado. Sólo se ven con claridad los vuelos de su manto. Un texto de la tradición del Deuteronomista (1 Rey 8) decía que Dios está en el cielo y su Nombre habita el santuario. Siguiendo un esquema semejante, aquí podría decirse que el Dios grande de los cielos llena con su Manto el templo de la Tierra; los hombres no pueden contemplarle o manejarle pero "tocan" sus vestidos.

Unos s'eraphim, serpientes voladoras de fuego, se mantiene erguidas a su lado, como signo paradójico y grandioso de poder. Forman su corte (cf. Sal 7, 8; 82,1; Zac 1, 11-14), son señal de su misterio:

- Son serpientes: pertenecen al mundo inferior, están como brotando de la misma entraña de la tierra.

- Son voladoras: se alejan del suelo y dominan con sus alas los espacios inmensos de los cielos.

- Son fuego: arden sin acabar de consumirse. En la zarza de fuego encontró Moisés a Dios (Ex 3,2). En la serpiente voladora leha visto Isaías.

- Vuelan y adoran, en gesto de respeto y suma libertad. Respetan: cubren el rostro para no ver al Dios invisible, tapan "los pies", para no exponer sus vergüenzas a la luz del misterio. De esa forma adoran, con el mismo gesto de sus alas cubridoras y, al mismo tiempo, vuelan: se mantienen ante Dios en gesto erguido de misterio.

- Claman o cantan: elevan su voz, se responden, en canto antifonal, gritando la palabra de la confesión sagrada (¡Santo, Santo, Santo!). Serpientes quemantes/voladoras, convertidas en voz de adoración, eso son lo serafines. Desaparece el aspecto sacrificial, no hay sangre ni animales muertos. La alabanza de Dios se identifica con la voz de un canto.

Qados, Qados, Qados. (Santo! ¡Santo! ¡Santo!) Éste es el atributo primordial de Dios. Todo lo que existe sobre el mundo es profano, todo se consume, es vanidad y muerte. Dios, en cambio, es Santo, en palabra que no pueden pronunciar los hombres de la tierra. Por eso la proclaman sin cesar, en alternancia antifonal, los músicos celestes, sacerdotes/serafines que expresan la potencia laudatoria, paradójica y sacral del cosmos. Este es el canto de Yahvé, Dios que ha revelado su nombre a Moisés en el desierto (cf Ex 3, 14).

Los serafines no pueden contemplarle, pero cantan. No alcanzan su misterio más profundo pero pueden y quieren alabarle, pronunciando sacralmente su nombre y su mismo sobrenombre: es Seba´ot, el elevado, el que "hace la guerra" con su ejército de estrellas; es Dios victorioso, que reina y extiende desde el cielo su dominio sobre todo lo que existe. Por eso continúa el canto, en contrapunto de gozosa admiración:

¡La tierra toda está llena de tu gloria! Recordemos que el lugar de gloria de Dios es el Cielo o el Templo/Tabernáculo como han resaltado las grandes tradiciones del Antiguo Testamento (Ex 40, 34-45; 1 Rey 8,11; Ez 1, 28; 3, 23 etc.). Pero aquí se añade que la tierra de los hombres está llena de la “gloria de Dios”. Éste es el tema: hacer que la tierra, la historia, sea lugar donde se expresa la grandeza de Dios, su salvación.

- Dios es Santidad (qados), como indican los serafines con su mismo fuego y canto.

- Pero Dios es también Gloria (kabod) que llena la tierra, la tierra de Obama, la tierra de Zapatero…la tierra de todos los pobres.

Y temblaron los quicios de las puertas... (6,4). Culmina la teofanía con signos que parecen repetir los del Sinaí en Ex 19, 16-20: hay terremoto, se balancea el mismo templo; hay voz de grito, como trueno que proviene del mismo ser divino; hay humo que es señal de gloria y fuego, como nube que marca la presencia divina sobre el mundo. Todo eso resulta conocido, pero ahora hallamos algo nuevo: Dios purifica a su profeta para que realice su obra en el mundo

b. Un profeta que debería morir (Is 6, 5-7).

Se pasa del plano visual (wa´er´eh: 6,1) a la palabra del profeta (wa´omar: 6,5) que responde en gesto de pavor a la visión y recibe el signo purificador de Dios que le consagra “profeta”. Así evocamos las dos partes del diálogo, integrado por la confesión de pecado del profeta y la acción/palabra purificadora de Dios (6,5 y 6,6-7) .
Lo primero es la confesión de pecado o, mejor dicho, de pequeñez del profeta (6,5). condición de muerte:

− Ay de mí, que estoy perdido. Es la experiencia de aquel que sabe que ha llegado su fin (nidmeti, me muero) . El hombre se mantiene en vida sólo porque Dios vela su rostro: cuando lo descubre la vida termina conforme a una experiencia repetida de la BH (cf. Jc, 6, 22.23; 13,22).

- -Que soy un hombre de labios impuros. Pero la muerte no viene sólo porque el hombre ha visto a Dios sino porque, al sentir el brillo de la Gloria, descubre su impureza humana. A la santidad (qados) de Dios, cantada por los serafines, responde antitéticamente la impureza del profeta que siente su mancha en el mismo lugar que debía estar lleno de pureza: sus labios (sephataim). Tiene que aprender a decir la verdad, a iluminar al pueblo

− Y en medio de un pueblo de labios impuros estoy viviendo... Isaías mira en torno, hacia los hombres y mujeres de su tiempo, reunidos en la gran ceremonia de la consagración del nuevo rey, y descubre que también ellos están manchados, en gesto que vuelve a resaltar la importancia de los labios (lugar de la palabra). Un pueblo que miente, eso es la gente de su entorno. Mentirse unos a otros, engañarse, esa parece la condición de los hombres y mujeres, en el viejo templo de Jerusalén o en el nuevo Capitolio de USA o en las Cortes de Madris

− Porque mis ojos han visto al Rey... Así acaba el lamento, pasando del nivel de los labios impuros a los ojos que han mirado aquello que nunca debieran. He visto al Melek Yahvé Sebaot, al verdadero “rey”, que es la Verdad, el Creador de todos los hombres.

− Un profeta que debería morir….Conforme a la lógica normal, el texto debería terminar aquí: un hombre mortal ha penetrado en el consejo de Dios, ha contemplado la gloria de su santidad... y siente que ya no puede vivir. ¿Qué puede hacer en este mundo? ¡Retirarse! Que cese el desayuno de oración, que se cierre el Capitolio, morir.

c. Purificación para la vida

Pero superando esa experiencia normal de muerte del profeta (¿qué puedo hacer?) emerge aquí la figura de Dios que actúa en forma creadora, iniciando un camino de vida (juicio) a través del profeta.

- Gesto. El Serafín toma una brasa del altar (¿del cielo? ¿del templo de la tierra?) y con ella quema los labios de Isaías, en signo de purificación e investidura. Éste es un ritual de iniciación, con sus aspectos de muerte (el fuego quema/mata) y nuevo nacimiento: consagra los labios del profeta (6, 6-7a),

- Palabra explicativo/creadora. Entonces se escucha una voz que dice: "ha desaparecido tu iniquidad...". El profeta descubre de esa forma que está limpio, que Dios le quiere así para enviarle a realizar su obra. Esta palabra de purificación nos introduce en la gran liturgia del yom kippur (del Lev 16). Pero allí se expiaba con un ritual externo de chivos emisarios (uno de Dios, otro de Azazel). En nuestro texto purifica el mismo fuego de Dios, percibido en los labios.

Las palabras que escucha Isaías (sar ´awoneka / tekuppar hatta´teka) son la expresión de un cambio profundo. La voz de los quemantes serafines nos llevaba antes a Dios, el Santo. El gesto de los serafines de fuego, que purifican al profeta, nos sitúan otra vez en el centro de la tierra.

Soy yo, yo, el que he sido purificado y escogido para decir las palabras de Dios (las palabras de la justicia y de la conversión). Soy yo, yo, el que debo actuar como voz de Dios en el mundo. Yo, yo, no se trata de otro. Yo mismo soy Isaías, esta mañana del 4 de febrero del 2010, mientras Zapatero y Obama y otros muchos celebran un desayuno de oración en USA.

d. ¿A quién enviaré? (Is 6, 8-13)

Pasamos del ver (Is 6,1) y decir (Is 6,5) al escuchar (wa´esma´ = y oí). La voz del gran rey (qol ´Adonai) domina y define a partir de ahora el sentido del pasaje, pero ya no es voz que grita como trueno que conmueve, hace temblar, los quicios de la casa/mundo y la consagra con el humo de su fuego (6,4).

Es voz que llama al corazón e invita de manera respetuosa, pidiendo con gran tacto la respuesta del profeta.No ordena Dios a gritos, no se impone. Simplemente dice, como reflexionando consigo mismo:

¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros?

Isaías ha entrado en la intimidad de Dios: ha visto lo que no se puede ver y, por eso, tendría que haber muerto (6,5). Pero los serafines de Dios le han limpiado y así escucha la conversación más secreta de Dios: entra en el corazón de la preocupación del gran Rey divino, que, pudiéndolo todo, necesita, sin embargo, que alguien hable en su nombre y traduzca su palabra en voz humana: ¿Quién irá por nosotros?.

Este diálogo interno de Dios es una constante de la Biblia, desde el hagamos de Gén 1, 26, hasta el consejo intradivino de 1 Rey 22 o Job 1 (donde Dios habla con sus ángeles o consigo mismo).

Es claro que Dios es palabra: así lo muestra dialogando con los ángeles o hablando en voz interna. Pues bien, Isaías ha entrado en esa palabra, ha penetrado "más allá de la cortina" del templo de este mundo (cf Lev 16), ha escuchado al Dios que dice ¿a quién enviaremos? responde:

Hinneni ¡heme aquí, envíame!

Primero ha sido Dios quien ha pedido (¿a quién enviaremos?). Ahora es el profeta quien suplica, poniéndose en sus manos: ¡si tú quieres yo puedo, enviarme!

Quien entiende este pasaje ha comprendido al Dios de los profetas, ha llegado al centro de la Biblia.

Dios mismo necesita “profetas”, personas que “pasen” de la ceremonia del templo (donde están coronando a un rey de este mundo, Yotán o Zapatero, Obama o San Fernando) y se pongan a disposición de la Palabra de Dios.

Este día del Desayuno de Oración de USA o del mundo entero, este domingo del tiempo ordinario (7. 02. 10) seguimos estando allí donde estaba Isaías, contemplando el misterio de Dios y escuchando su palabra:

¿A quién enviaré?

Sólo nosotros, cada uno de nosotros, podamos responderle:

Aquí estoy, aquí estamos, envíanos.

Así lo comentaba hace tres años JMS (03.02.07 | 13:28). ¡Epa! Esto es grandioso!Baja la shekiná (¿vale el hebraísmo?) y el profeta se hace apóstol!
De alguna manera todos experimentamos el impacto, pero la mayoría no reconocemos nuestra impureza y seguimos tan campantes, tan desinteresados y ajenos. El encuentro con el Rey, con el Señor de los Ejércitos no puede expresarse sino con una explosión de poesía anegante de mística... como lo hace Isaías y como lo comenta Xabier. Los demás, los que nos creemos apóstoles (o algo así), somos unos pretenciosos de corazón podrido a quienes tendrá que caer el fuego del juicio para poder ser purificados. PURIFICA, SEÑOR, MIS LABIOS PECADORES !!!

23 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Juan Manuel González 06.02.10 | 23:33

    I) El ENCUENTRO:

    Pedro: ha experimentado el mismo “temor (religioso, en el sentido de Otto)”
    típico de las teo-fanías bíblicas, como la de
    1) Moisés ante la zarza ardiente o
    2) la de Isaías en su visión de Dios en el Templo (Is 6,5).


    II) Un ITINERARIO:

    1) Simón había llamado a Jesús «Maestro» en el v. 5, en sentido genérico del término;
    2) Llamado Simón "Pedro" (anticipación típica de Lucas),
    3) pasa a una relación más honda al llamarlo «Señor» en el v. 8.


  • Comentario por Roser Puig F 06.02.10 | 21:25

    Efectivamente Mar Crispa, “todas en el mismo lado” quiere decir que te dan donde más duele. Procuraré hacer “callo”, como me recomiendas. Un abrazo hermana.

  • Comentario por MARCRISPA 06.02.10 | 20:54

    Es que el 'monotema' es de actualidad, y también es evangélico. La intención es combatir el fariseísmo, la hipocrecía de tantos, que se creen que el mundo está como está por culpa del 'capital' y no por nuestra desidia, o silencio cómplice.

    Y recuerda Roser, que cuando te dan fgolpes en el mismo lugar, terminas por desarrollar protección, callos, músculos más resistentes, calcificaciones óseas, percepciones que te permiten esquivar los golpes.

    Deberás aprender a sintonizar a los disfrazados de cordero, siendo que son lobos en celo, a la busca de presas para compartir con el jefe de la manada y ascender en el sistema de opresión dominante.

    En definitiva, el profetismo evangélico, existirá mientras haya fe, esperanza y caridad; existirá mientras haya creyentes que sean convencidos que las palabras del Señor son para gritarlas en los tejados. Verdad, Justicia, Amor, Esperanza de un mundo mejor

  • Comentario por MARCRISPA 06.02.10 | 20:40

    Es como la pesca milagrosa del Evangelio, ocurren milagros, acontecimientos sobrenaturales, que hacen que el llamado al profetismo, no tenga opciones racionales, afectivas, o mezquinas. Y aún así, esos profetas, pescadores de hombres, ya limpios de pecado por el milagro, tienen libertad, libertad para hacer contra su Señor... Pedro lo niega en el momento crucial, Tomás hace su tanto, y ni qué hablar de Judas Iscariote.
    Pareciera que cuando los elegidos terminan acostumbrandose a la idea del Cristo resucitado, es cuando más actúa la gracia. Esa Gracia de la que habla Pablo, no son los esfuerzos del individuo, sino la Gracia de Dios la que actua en cada profeta-evangelizador. 'se las dan todas en el mismo lado'... No sabría si lo que Roser quiere decir es que se vuelven monotemáticos, frisando el fanatismo... o quizá es que le pegan en el mismo lugar todas las veces.

  • Comentario por MARCRISPA 06.02.10 | 20:21

    7 En realidad, el Señor Yavé no hace nada sin comunicárselo antes a sus servidores, los profetas.
    8 Así, como nadie queda impertérrito al oír el rugido del león, así tampoco se negará nadie a profetizar cuando escucha lo que le habla el Señor. (Amós 3,)

    Todos los que fueron profetas lo manifiestan con distintas figuras. A veces, las palabras (humanas) no son suficientes para expresar lo que Dios ha expresado a sus elegidos y elegidas (aunque estas últimas estén fuera del canon).

    Si realmente eres llamada al profetismo, Roser, no habrá miedo que te impida cumplir tu misión profética, pues realmente, cuando Dios se lo pide a sus elegidos y elegidas, deja una huella tan profunda, que nada, ni nadie, puede impedir que las Palabras de Dios sean expresadas por boca del profeta. Ni mucho importa que el profeta esté o no de acuerdo con ellas; queriendo quizá meter 'razonamiento' adonde hay voluntad de Dios

  • Comentario por Juan Manuel González 06.02.10 | 17:40

    CONTRASTES entre Nazaret (domingo pasado) y Genesaret
    1. Lago Genesaret, Jesús vive una experiencia (seguimiento: dejaron todo) muy diferente a la que había vivido en Nazaret (rechazo).
    2. La gente no lo rechaza, sino que se «agolpa a su alrededor».
    3. Aquellos pescadores no buscan milagros como los vecinos de Nazaret (¡Querían un mago!). Quieren (¡Un Profeta!) «oír la Palabra de Dios».
    4. No ocurre dentro de una sinagoga, sino en medio de la naturaleza (lago).
    5. No está sentado en una cátedra sino en una barca.
    6. Lo que Jesús dice proviene de Dios. Jesús no repite a ningún maestro de la ley.

  • Comentario por Roser Puig F 06.02.10 | 16:41

    Emilita, lamento que hayas interpretado que te aludía. Lo de Pueblo “real, sacerdotal y profeta” referido a la Iglesia, también creo que lo dice una de las constituciones del Vaticano II. No era mi ánimo criticar esa expresión sacral y, mucho menos, a ti. En realidad intentaba burlarme un poco de mi misma. Cuando lo mencionaste, me hizo recordar que a veces me han acusado de creerme “profeta” por mi manía de denunciar las cosas que estropean a nuestra Iglesia. Y yo me resisto porque a los profetas, como dije, se las dan todas en el mismo lado, y me digo: “No le recordaré ni hablaré más en su nombre, esto se convierte dentro de mí como fuego ardiente encerrado en mis huesos; hago esfuerzos por contenerlo, y no puedo”. (Jeremías , 20,7- 9)

  • Comentario por Emilita 06.02.10 | 12:13

    Para nuestra gracia o desgracia, por encima de nuestro gusto o disgusto, somos todo lo que El es, hijos en el Hijo, herederos de su Reino, sacerdocio real (no como nos ha enseñado “la casta” jerarquica) sino capaces de “ofrecer nuestros cuerpos como hostia viva, santa e inmaculada”…
    Y es curioso lo que puede suceder cuando escribimos sin pensar….tu misma afirmas en esa preciosa oración que aprendimos todos en nuestra infancia y juventud, lo que niegas. Porque dime si no estás siendo sacerdote, al ofrecer a Dios toda tu libertad, tu memoria, tu entendimiento y toda tu voluntad…
    Y ¡no tengas miedo, mujer!

  • Comentario por Emilita 06.02.10 | 12:11

    3. Tú que muestras ser una buena conocedora del Catecismo de la Iglesia Católica, repasa lo que este dice respecto del Bautismo y la Confirmación
    4. Lee Colosenses 3, y comprende desde ahí el entronque del cristiano con su Cristo.
    “Jesucristo es TODO EN TODOS” y es bajo esa afirmación que me he atrevido a hablar de de esa triple “naturaleza” del creyente, que ya no es ni Roser ni Emilita, “sino uno en Cristo Jesús.

  • Comentario por Emilita 06.02.10 | 12:10

    Querida Roser, a pesar de tu sutileza a la hora de intervenir, siento que haces alusión a mi entrada y no quiero dejar sin aclarar lo que he dicho.
    1. En primer lugar creo que el que los cristianos seamos un Pueblo de Reyes, sacerdotes y profetas, no es algo que dependa de nuestro gusto o disgusto.
    2. Reyes, sacerdotes y profetas, son categorías sacrales-sociales-políticas insertas en toda cultura, pero más en la judía, y es en ese marco donde nace la explicación de las verdades religiosas del cristianismo.

  • Comentario por Juan Manuel González 06.02.10 | 00:14

    Falsos Profetas: "según" Aute
    Míralos, como reptiles, al acecho de la presa, negociando en cada mesa maquillajes de ocasión;
    siguen todos los raíles que conduzcan a la cumbre, locos por que nos deslumbre su parásita ambición.
    Antes iban de profetas y ahora el éxito es su meta; mercaderes, traficantes,
    mas que nausea dan tristeza,
    no rozaron ni un instante la belleza...
    Y me hablaron de futuros fraternales, solidarios, donde todo lo falsario acabaría en el pilón.
    Y ahora que se cae el muro ya no somos tan iguales, tanto tienes, tanto vales, ¡viva la revolución!
    Reivindico el espejismo de intentar ser uno mismo, ese viaje hacia la nada que consiste en la certeza
    de encontrar en tu mirada la belleza…

  • Comentario por Juan Manuel González 06.02.10 | 00:07

    Es interesante "contraste" entre la vocación de Isaías y de Pedro (en Lucas): el "lugar" de la llamada, en uno es claramente "sacral y real (ámbito del poder)" (=Isaías);
    en el relato de Simòn Pedro: es el "trabajo" pro-fano y cotidiano (pescando): ha de-sacralizado la teofanía; deja de ser algo extra-ordinario (fuera los serafines y afines); es "ordinario", común. es "posible", es realista, puede sucederle a cualquiera... A nosotros también.
    Saludos cordiales

  • Comentario por Carmen Berton 05.02.10 | 23:58

    Roser me encanto tu oración pero podes estar mas que tranquila que el Señor siempre da nunca quita y si lo hace es para darnos algo mejor.no lo hace ni con quienes lo merecen menos lo hará con quien de corazón se lo ofrece.Un abrazo

  • Comentario por Roser Puig F 05.02.10 | 22:44

    A mi no me interesa ser reina, ni cura y me apetece muy poco ser profeta porque a todos se las han dado en el mismo lado. Pero desde jovencita rezo cada día: "Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer; Vos me lo diste, a Vos, Señor, lo torno; todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad; dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta".( y todavía no se me ha quitado el miedo de que el Señor me escuche y se lo tome en serio)


  • Comentario por Alfonso Maria 05.02.10 | 20:59

    El pasado biblico es oscuridad.LO MEJOR ESTA POR LLEGAR la Redencion es el futuro.

    Yo no he pedido sufrir.

    Yo no he pedido envejecer.

    Yo no he pedido morir.

    Tengo ansia de Redencion.

    Tengo ansia de vida.

  • Comentario por Emilita 05.02.10 | 20:03

    Quiero aclarar que he leido el comentario de Xabier en paralelo con el Evangelio de Lucas, correspondiente al domingo, para poder resaltar y dar el sentido pleno que yo creo que tiene el texto de Isaías propuesto por Xabier. Y es que no entiendo el primer texto sin el segundo....

  • Comentario por Emilita 05.02.10 | 19:59

    Todos podemos estar con El (que no nos lo secuestre nadie ¡por fa!), todos podemos ver donde mora (en medio de nosotros está, con nosotros) y cómo mora (haciéndonos morada)...y todos podemos quedarnos con El, para ser entre los hombres sus testigos....que eso somos los cristianos, sin diferencias de sexo, ministerio o cualquier otra razón.

  • Comentario por Emilita 05.02.10 | 19:58

    Es tradicionalmente leido e interpretado como el Evangelio de la “vocaión” sacerdotal y sin embargo, yo creo que no, yo creo que es el evangelio de la misión de todo cristiano.
    Porque todos somos sacerdotes, profetas y Reyes y como Isaías, todos podemos desear y pedir ¡señor envíame!

    La gran diferencia entre Isaías y Lucas es que en ese primer texto sagrado Dios se pregunta:.¿a quien enviaremos? (o sea...¿quien querrá ir, quien será tan puro que pueda proclamar mi palabra?...y por detrás parece emerger la figura de aquel “que no cometió pecado ni se encontró engaño en su boca” 1 Pe 2, 21b - 24) mientras que en el Evangelio Jesús aparece llamando indistintamente a unos y otros, todos pecadores y todos igualmente purificados por su sangre y su gracia. Señores y señoras ¡esto es magnífico”, El ha venido a la orilla y ha ido pronunciando uno a uno nuestros nombres y ¡enviándonos!

  • Comentario por oscar fortin 05.02.10 | 19:04

    Es verdad todo lo que dices en cuanto lo extraordinario de la sociedad en que nosotros, los privilegiados del mundo, vivimos. Pero no es el caso de todos ni de todas. Te contaré que hace unos meses conversaba en mi interior con el resucitado. Yo estaba profundamente interpelado con lo que sucedia en Honduras con un pueblo en la calle desde meses y oligarquias en la plataforma de lo correcto. Preguntaba al Resucitado "donde estais, digame para que yo entienda?" ESTANDO FRENTE A MI COMPUTARODRA ME PUSE ASI COMO EN UNA FORMA MECANICA EN TVSUR. Yo veo a una senora, encabezando la marcha hacia Tegucigalpa, capital de Hondura, expresando que la determinacion que llevaban por adentro todos y todas las que estaban caminando al riesgo de persecucionnes hasta de muerte, lo hacian con la certidumbre que no estaban solos y solas, sino que llevaban la fuerza de Dios." En eso tuve la respuesta del Resucitado. Con ellos estaban dando animo y esperanza. Me impacto tanto la experiencia. Que llore solo.

  • Comentario por Alfonso Maria 05.02.10 | 18:19

    Los profetas fueron asesinados y Jesus tambien fue asesinado.
    Ya no estamos en una epoca de inmolarse en una "cruz"...estamos en una EPOCA FANTASTICA la epoca del crecimiento personal,la epoca de las libertades individuales,la epoca del respeto al diferente.

    LA DEMOCRACIA Y LOS DERECHOS HUMANOS NO HAN SIDO GRACIAS A LA IGLESIA SINO A PESAR DE LA IGLESIA.

  • Comentario por justi.arcoiris 05.02.10 | 17:24

    JMS dice: "Los demás, los que nos creemos apóstoles (o algo así), somos unos pretenciosos de corazón podrido a quienes tendrá que caer el fuego del juicio para poder ser purificados. PURIFICA, SEÑOR, MIS LABIOS PECADORES !!!
    Normalmente no entro nunca a comentar el Evangelio ,pero hoy necesito que mis LABIOS PECADORES ,SE PURIFIQUEN ,PERO MAS QUE MIS LABIOS MI CORAZÓN .
    Un abrazo

  • Comentario por José Carlos 04.02.10 | 15:55

    Gracias Xabier. Precioso post.
    Os invito a escuchar este precioso video de Marcos barrientos: "Manda el fuego"
    http://www.youtube.com/watch?v=JPj3Uc7E3nk

  • Comentario por oscar fortin 04.02.10 | 15:19

    Muy bonito, muy profundo, algo para meditar y recivir como un fuego purificador, lleno de esperanza.

Jueves, 16 de febrero

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