
Domingo 32, tiempo ordinario. Mc 12, 38-44. Éste es un evangelio enorme, que enfrenta a los escribas (profesionales de la religión) con una viuda, que no tiene nada, pero que sabe darse a sí misma, en un servicio religioso que quizá es equivocado (¿para que se utilizan las monedas del templo), pero que ella realiza con su mejor voluntad. Ha aprendido una cosa: creer en Dios es vivir al servicio de los demás y así vive, ella que no tiene nada. Los escribas se aprovechan de la religión para su propia gloria y riqueza, son la anti-religión. Ella es la religión.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman