Llevo planteando desde hace cierto tiempo el tema de las diversas formas de familia en las tres religiones monoteístas, poniendo de relieve los problemas que están vinculados con la poligamia. En ese contexto he querido ofrece una reflexión de conjunto sobre el matrimonio, en la que –evidentemente—faltan muchos detalles y concreciones. Pero pienso que ella puede servir de orientación para los que quieran tener una visión histórica de los problemas de fondo. El tema está tomado, como otros anteriores, de X. P. y A. Aya, Diccionario de las tres religiones (Verbo Divino, Estlla 2009). Espero que los habituales del blog añadan sus detalles y matizaciones, casi siempre enriquecedoras, a veces enfrentadas. Verán que no he querido ofrecer una apología ni una condena, sino una visión general, desde el fondo de las tres religiones, con los inmensos valores y también con algunos problemas que presenta esta institución, que está en un tiempo de fuerte crisis, que puede ser creadora. A todos un saludo agradecido, por la fidelidad casi matrimonial que algunos muestran al blog.
1. JUDAÍSMO
Forma básica de vinculación humana, determinada por la misma identidad del hombre y la mujer, en cuanto seres que nacen de otros seres humanos (de una pareja), tanto en plano biológico como, y sobre todo, cultural. Conforme a Gen 1 y Gen 2, el primer matrimonio lo forman un hombre y una mujer, que se unen porque se atraen y encuentran uno en el otro (cf. Gen 2, 23) y porque así transmiten vida. Pero, en el principio de la historia israelita, esa unión hombre-mujer se inscribe normalmente en el contexto de una familia (o casa) más extensa, formada por clanes y tribus.
Cada familia o casa paterna (bayith, beth ’av) viene a integrarse con otras familias, formando un clan (mishpaha); por su parte, los clanes se integran en tribus (shevet, matteh), y las tribus se unen formando el pueblo de Israel, que se transmite por generación, de padres a hijos. Lógicamente, en este contexto, más que el matrimonio en sí (relación horizontal varón-mujer) importa la relación de descendencia, formada por casas paternas (por las que el nombre y vida pasa de padres a hijos). El matrimonio constituye, por tanto, una institución derivada: está al servicio de los padres de familia y de los clanes, al servicio de la generación.
1. El matrimonio, institución subordinada.
En este contexto, los padres de familia (y los jefes de clanes más extensos) vendrán a ser la primera autoridad, representantes del Padre-Dios celeste; sus mujeres, una o varias, están subordinadas. De manera consecuente, la primera historia bíblica sanciona el recuerdo de los padres-patriarcas, que no son divinos (como en otros pueblos), pero sí muy importantes, pues garantizan la elección y las promesas: ellos (Abraham, Isaac, Jacob y los Doce) definen el Génesis del pueblo. Los padres reunidos forman el consejo de ancianos (zequenim), que son autoridad definitiva (y casi única) en la federación de tribus: ellos son los representantes de familias y clanes, que forman la asamblea permanente (legislativa, ejecutiva, judicial) del pueblo.
Cada familia repite y encarna el modelo patriarcal, con el padre varón como garante de Dios y trasmisor de las promesas, en línea genealógica. Todo es armónico y sagrado. Pero, en este contexto, el matrimonio en cuanto tal (como unión hombre-mujer) es algo derivado, pues la mujer o mujeres, una o varias (con siervos y bueyes) son propiedad del padre de familia, como marca la ley más solemne del Decálogo (cf. Ex 20, 17; Dt 5, 21). Hay patriarcado, no matrimonio.
Por eso, lo que importa es el varón, definido como fuerte (gibbor), en cuanto padre y guerrero (trabajador). La mujer es “derivada”, está subordinada, incluso como mujer (a pesar del canto dual de Gen 2, 23). En cuanto simple esposa, ella se encuentra a merced del marido que puede expulsarla de casa por ley (cf. Dt 24, 1-4); sólo al volverse madre y siendo defendida por sus hijos, ella se vuelve importante en la familia. En otras palabras, la mujer no es importante como esposa (por el matrimonio), sino por la maternidad. Por eso, en el Antiguo Testamento, para la mujer (y para el conjunto de la sociedad), la maternidad resulta inseparable del matrimonio (que etimológicamente viene de viene matris munus, el oficio de la madre). Desde ese contexto se entienden las leyes fundamentales que regulan la condición de la mujer en el matrimonio.
a. Poligamia. En la historia del antiguo Israel no hay ninguna ley específica sobre la → poligamia, sino que ella se toma de hecho como un estado posible (e incluso) normal para los varones ricos, que pueden mantener y defender a varias mujeres. Como polígamos aparecen los patriarcas y la poligamia ha seguido existiendo, por lo meno hasta el tiempo de Jesús y aún más tarde, en algunas familias israelitas, sin que ello haya implicado ninguna contradicción esencial, pues cada una de las mujeres es propiedad del marido, que tiene las mismas obligaciones de respeto y cuidado hacia todas.
b. Adulterio y divorcio. En ese contexto se entiende la ley del adulterio (cf. Ex 20, 14; Dt 5, 18), que no ha de entenderse en un plano de “limpieza sexual”, sino de ruptura de la ley de propiedad del marido sobre la esposa (o esposas). El adulterio no tiene que ver la con la mujer (a ella no se la ofende, pues no tiene derecho a la fidelidad del marido), sino con el marido, que tiene el derecho y la obligación de mantener la fidelidad de su mujer (de sus mujeres), para controlar de esa manera la legitimidad de la descendencia; la ley del matrimonio queda sometida a la seguridad de la descendencia. Evidentemente, en este contexto, el divorcio es derecho y prerrogativa del. esposo, que puede repudiar o abandonar a una de sus mujeres, siempre que lo haga según ley (Dt 24, 1-3).
2. Más allá de la ley. Amor y matrimonio.
Esta “ley del matrimonio” ha ido evolucionando a lo largo de la historia de Israel, de tal manera que, tras el exilio, se ha ido extendiendo de manera normal el matrimonio monogámico. Ciertamente, se han conservado la leyes de pena de muerte contra el adulterio (cf. Lev 20, 10), pero muchas veces se han dulcificado de hecho. Por otra parte, algunas escuelas, como la de Shamai (un poco anterior a Jesús) han endurecido las condiciones para el divorcio.
Además, la Biblia Israelita ha recibido en su canon un libro que canta el amor total de un hombre y una mujer, en claves que tienden a ser monogámicas (Cantar de los Cantares). Ese libro constituye uno de los testimonios más importantes de la historia de la humanidad en línea de “amor matrimonial”. Pero sólo “en línea de matrimonio”, porque ese libro no indica en ningún momento que ese amor deba identificarse con el matrimonio, entendido como institución familiar. Sin duda, en Israel han existido muchos matrimonios “por amor”; más aún, el amor matrimonial (de un hombre y una mujer) está en la base de algunos de los símbolos y experiencias más importantes de la Biblia Israelita, como en el canto de Gen 2, 23 (amor Adán-Eva) y en el símbolo matrimonial del amor de Dios hacia su pueblo (en Oseas y Jeremías, en Ezequiel y en el Segundo Isaías). Pero (a diferencia de lo que pasa en la modernidad), en los tiempos del Israel bíblico, el matrimonio, como institución social, no era tema de amor, sino que estaba vinculado más bien a la transmisión de la vida, en un contexto en que el hombre dominaba sobre la mujer (XP)
2. CRISTIANISMO
1. Principios.
Básicamente, el cristianismo ha mantenido la misma visión del judaísmo de su tiempo, sobre el matrimonio y la familia. Sin embargo, tanto Jesús como la Iglesia primitiva han introducido algunos correctivos (que pueden encontrarse también en otras líneas del judaísmo) y que llevan a una visión distinta (igualitaria) del amor matrimonial. Éstos son algunos de los rasgos más característicos:
a. De la poligamia ni se habla.
No es que se condene; más aún, ella se supone simbólicamente en algunos textos clásicos de la tradición evangélica, sin que ello cause escándalo o protesta entre los oyentes y lectores. Así se dice, por ejemplo, en Mc 12, 20-26, que siete hermanos cumplieron la “ley del levirato”; evidentemente, los que se fueron casando con la viuda de los hermanos anteriores podían estar casados; lo importa no es la condición de la mujer (que debe casarse con un hombre ya casado), sino la descendencia “legal” de su primer marido. Lo mismo pasa en la parábola del esposo que se casa con siete vírgenes buenas (cf. Mt 25, 1-13), sin que se proteste por ello.
No parece que Jesús hubiera rechazado a un marido polígamo, siempre que amara a sus mujeres (y ellas le amaran) y no hubiera una solución mejor. Pero, de hecho, la poligamia parece hallarse ya fuera del horizonte mental y social de los seguidores de Jesús, de tal forma que no hace falta ni siquiera condenarla. De todas formas, tanto 1 Tim como Tito, cuando dicen que el obispo/presbítero y el diácono sean maridos de una sola mujer (cf. 1 Tim 3, 2.12 Tito 1, 6), parecen suponer que entre los miembros más ricos de la comunidad puede haber varones polígamos, como permite la ley judía.
b. Adulterio.
Se sigue condenando en el conjunto del Nuevo Testamento, pero con dos novedades determinantes. La razón radical para condenar el adulterio no son ya los hijos (que el marido esté seguro de que los hijos son suyos), sino el derecho que tiene el esposo sobre la esposa, pero también la esposa sobre el esposo, de manera que ambos aparecen en paralelo, con los mismos deberes y obligaciones, conforme al principio de Gen 2, 24: “no son ya dos, sino una carne”. Por eso, no sólo la mujer adultera contra el primer varón (cuando se casa con otro), sino que el varón adultera “contra su mujer” (cuando se casa con otra) (cf. Mc 10, 11-12).
En la misma línea se mantiene Pablo, cuando dice el cuerpo de la mujer es para el marido, y el cuerpo del marido para la mujer (1 Cor 7, 4-5), de manera que el adulterio se entiende como ruptura de las relaciones de pareja (del amor debido, de la alianza de vida) y no como simple destrucción de la pureza genealógica. Por eso, en un sentido, el Nuevo Testamento sigue rechazando el adulterio (como ruptura de amor), pero, en contra de la ley antigua, no condena a la adúltera a la muerte, pues en el adulterio hay otras implicaciones y temas que no se resuelven matando a la “culpable”. Eso significa que la comunidad cristiana se atreve a recibir en su seno a los adúlteros, para iniciar con ellos un camino distinto de amor (cf. Jn 8, 11).
c. Desde aquí se entiende el tema del divorcio
, que ha de interpretarse como “fracaso de amor”, como ruptura de las relaciones de pareja. El matrimonio ya no está al servicio de otra cosa (del poder del varón, de la limpieza de sangre de la descendencia), sino al servicio del mismo amor, es decir, de la “unidad de carne” que propugnaba Gen 2, 24. En ese contexto se puede añadir que el matrimonio es signo de una “alianza definitiva de amor”, en la línea del amor de Dios hacia Israel y de Cristo hacia su Iglesia (cf. Ef 5, 22-33). Evidentemente, no todas las cosas quedan claras, pero, en principio, el Nuevo Testamento ha superado el principio de patriarcalismo masculino, haciendo posible un matrimonio de amor permanente, e igualitario, entre marido y mujer.
2. La novedad cristiana.
Desde el momento en que el matrimonio ya no está al servicio de los hijos, en el momento en que los hijos propios no son ya la finalidad de toda familia (y de toda persona), puede cultivarse la experiencia de una vida célibe, dentro del espacio de amor de la comunidad. Así lo ha puesto de relieve Pablo en 1 Cor 7, iniciando una de las mayores revoluciones antropológicas de la historia de occidente (y de la humanidad), La mujer no está al servicio de nadie, ni del marido, ni de los posibles hijos, sino que puede ser ella misma, viviendo, si quiere, como célibe dentro de una comunidad que la acoge y respeta como tal.
a. En este contexto resulta absolutamente fundamental el tema de los niños. Como hemos visto, el matrimonio no está al servicio de los hijos propios, sino del amor mutuo (de la pareja), aunque, como es evidente, se supone que los padres deben cuidad a sus hijos. Pero más que los hijos propios de un “buen matrimonio”, a Jesús y al Nuevo Testamento le interesan los “niños sin familia”, es decir, aquellos que no tienen “buenos padres legítimos” que les cuiden. Nos hallamos en un contexto de familias divididas, de niños abandonados. Pues bien, en ese contexto, los pertenecientes al grupo de Jesús (unidos o no en matrimonio) tienen que preocuparse de los hijos sin familia. Ellos, los niños que pueden ser cuidados en un buen matrimonio legal (pues no tienen padres que les puedan acoger), empiezan a ser los privilegiados de la familia de Jesús, como han puesto de relieve algunos textos básicos de los evangelios (cf. Mc 9, 33-37 y 10, 13-16 par).
b. Valor del matrimonio en sí. En la actualidad, a principios del siglo XXI, la institución del matrimonio se encuentra ante una situación favorable, que nos sitúa cerca del Nuevo Testamento.
(1) El matrimonio no es ya una imposición; hombres y mujeres pueden vivir su amor y llenar su apetencia social y sexual de otras maneras; por eso, al matrimonio ya no es necesario, ni siquiera para la procreación de los hijos (por más conveniente que pueda ser).
(2) El matrimonio es una experiencia de vinculación libre y personal, entre dos seres iguales, que deciden compartir la vida, no sólo para tener hijos, sino para acompañarse en el amor (en un amor que, normalmente, puede abrirse a los hijos). En los textos básicos del Nuevo Testamento (tanto en Mc 10, 1-12, como en 1 Cor 7 y Ef 5) se habla de la unión de los esposos como experiencia clave del matrimonio, sin aludir directamente a los hijos.
c. Bases del matrimonio. Conforme a todo lo anterior, desde el corazón del evangelio, el matrimoni se funda y se centra en dos claves.
(1) Amor personal. Frente a quienes intentan apoyarlo en otros presupuestos, el matrimonio actual sólo puede fundarse en el en-amoramiento, con todo lo que implica de deseo, de pasión y encuentro interhumano. Ni el dominio patriarcal del varón, ni la exigencia de una “pureza genealógica”, ni la seguridad económica para la mujer son ya esenciales (pues la mujer puede y debe tener su seguridad fuera del matrimonio). Sólo por amor de verdad puede haber hoy matrimonio.
(2) Compromiso personal. En otro tiempo, el matrimonio sólo realizarse más por conveniencia social que por opción y voluntad positiva de los esposos. Pues bien, con los cambios sociales de la modernidad y con la liberación económica, social y sexual de la mujer, el matrimonio puede y debe estabilizarse como un compromiso libre entre personas que podrían vivir sin casarse. Ya no es una necesidad, como podía ser antes, sino el resultado de una elección libre, de una personal. Un hombre y una mujer se atreven a ofrecerse una palabra de alianza para siempre, con todo lo que implica de fidelidad y comunión de vida (XP)
3. ISLAM
1. Obligatoriedad del matrimonio
El celibato está francamente mal visto en el islam, pues se supone que el soltero vive en estado impuro, al menos con el pensamiento. Un hadiz dice que “el matrimonio es la mitad de la religión”. El matrimonio es obligatorio (fard) según las escuelas jurídicas shâfi´í, mâlikí y hanbalí y recomendable (mandûb) según la hanafí. Tradicionalmente se consideraba conveniente el matrimonio desde el momento en el que se alcanzaba la edad de despertar sexual, a fin de evitar tentaciones de fornicación.
2. En principio, un contrato
El matrimonio en el islam no es un sacramento. Es un contrato que hace lícitas las relaciones sexuales. Por eso el contrato de matrimonio se conoce como ´ahd an-nikâh, que literalmente significa “pacto de coito”, o quizás, más exactamente, “pacto de penetración”. La naturalidad con que el islam trata la →sexualidad no ha dejado de ser motivo de asombro entre los occidentales que viajaban por las tierras islámicas. Por ejemplo, un hadiz del Profeta (Sahîh al-Bujârî, libro 67, capítulo 31) dice: “Cualquier hombre y mujer que se pongan de acuerdo, que mantengan sus relaciones sexuales tres noches. Si después quieren seguir más tiempo juntos, que sigan; y si quieren dejarlo, que lo dejen”.
La identidad lingüística entre el acto sexual y el hecho de casarse dificulta el discurso puritano. Por supuesto que la finalidad primaria del matrimonio es satisfacer lícitamente las necesidades sexuales, y secundariamente la reproducción, pero a partir de ahí el matrimonio tiene entre sus objetivos lograr que el ser humano esté completo, satisfecho a todos los niveles y en paz. Para que el matrimonio se realice, es necesario que se convierta en un proceso de conciencia: se realiza plenamente el matrimonio cuando se es consciente de que la unión sexual es partición en los procesos cosmológicos: fertilidad, participación en la Creación, equilibrio entre lo femenino y lo masculino, unión de los contrarios...
3. Obligaciones de los esposos
El esposo ha de pagar la dote (mahr) a la esposa. Esa dote se divide en dos partes: una adelantada (muqaddam) a la hora del contrato matrimonial, y otra aplazada (mu`ajjar) que deberá percibir la esposa en el caso de divorcio o viudedad.
El esposo además tiene la obligación de mantener a la esposa de acuerdo con sus posibilidades económicas, pero la esposa no tiene obligación alguna de contribuir con sus bienes a la manutención de la casa y conserva la total libertad para disponer de sus propiedades, entre las que se encuentra la dote y lo que de ella se derive (si es que la invierte, por ejemplo) sobre las que su esposo no tiene el menor derecho. La escuela jurídica mâlikí sostiene que la esposa tiene la obligación de ocuparse de los asuntos del hogar, pero eso no es obligatorio según las demás escuelas jurídicas sunníes, de modo que teóricamente según estas otras escuelas jurídicas la esposa sólo tiene obligaciones sexuales pero ninguna de limpiar, cocinar o cualquier otra tarea doméstica. Otra cosa es la realidad social de las sociedades musulmanas.
4. Matrimonio temporal
En el islam chií existe el matrimonio temporal, conocido como çawâÿ al-mut´a (“matrimonio de placer”), çawâÿ mu`aqqat (“matrimonio temporal”) o çawâÿ munqati´ (“matrimonio interrumpido”), consistente en un tipo de matrimonio por un plazo fijado, de manera que cuando transcurre ese plazo (sea largo o corto) el matrimonio se rescinde. Esta forma de matrimonio existía en la época preislámica y se practicó por los musulmanes en los primeros tiempos, hasta que el califa ´Umar lo prohibió. Como los chiíes aborrecían a este califa, no reconocieron la abolición del matrimonio temporal y han seguido practicándolo hasta el día de hoy. La cuestión respecto al matrimonio temporal es una de las diferencias más notorias entre la ley chií y la ley sunní.
5. El divorcio
Según un hadiz dice Muhammad: “Nada ha permitido Allâh que me satisfaga tanto como el matrimonio (nikâh), y nada ha permitido que me desagrade tanto como el divorcio (talâq)”. El divorcio, por tanto, jurídicamente es perfectamente lícito, aunque se considera indeseable (makrûh). En árabe las tres palabras para divorcio son talâq (la más habitual), firâq (“separación”) y sarâh. Talâq y sarâh podrían traducirse como “divorcio” o “repudio”, literalmente es “soltar”, en el sentido de desvincular a la esposa de su marido, con lo que éste deja de ser su esposo. El divorcio es muy fácil para el marido, y para ello debe usar la fórmula anti tâliqa (“Estás suelta”). El talâq por decisión del marido es revocable durante el periodo de ´idda (los tres periodos menstruales que debe esperar la mujer para volver a casarse). Con una misma mujer, el marido tiene derecho a dos talâq. Cuando pronuncia el tercero, o si le ha dicho anti tâliqa bi-z-zalâz (“Estás suelta por triplicado”), no podrá volver a casarse con ella antes de haberse casado ella con otro, haber consumado el matrimonio y haberse divorciado. Este segundo marido se llama muhallil (“que hace lícito”). El derecho al talâq unilateral del marido parte de la idea de que el esposo es el que lleva la carga económica de la familia y quien paga la dote. El talâq más que idea de “repudio” tiene –como hemos dicho- el sentido de “soltar”, dejar en libertad, dejar a la ex-esposa sin vinculación y obligación con el marido.
Todas las escuelas jurídicas aceptan que la esposa se puede divorciar a cambio de una compensación: la renuncia al mu`ajjar (la parte aplazada de la dote), el mantenimiento de uno o más de los hijos o pagando dinero. Es interesante observar que en la Arabia preislámica había habido mujeres beduinas que gozaban de la potestad de repudiar a sus maridos simplemente por el rito de cambiar la dirección de la puerta de la jaima, si antes estaba hacia el este poniéndola hacia el oeste o si estaba hacia el sur poniéndola hacia el norte.
El talâq también puede pronunciarlo el juez en caso de malos tratos o de incumplimiento de las obligaciones sexuales por parte del marido. Además se da en caso de que una de las partes padezca enfermedad contagiosa, locura o apostate del islam (en este caso es obligatorio).
(J.F.Durán Velasco)
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Sofia escribe con la verdad por delante, además y dice cosas sensatas y justas.
Pienso lo mismo.
Bien por Sofía ¡¡¡.
Sofía,
completamente de acuerdo contigo.
del Capitalismo? más indeseables?, no, mi reino es de la Delicia, y restaurará todas las cosas: el Sentimiento se hará carne entre dos porque quito el temor, el Espíritu lo daré como se da el Señor, sin miedo; el hombre desecharà la Ideologia y se harà el labrar para la producción de bienes, alimentos y cosas, y todo delicia sustituirá en su Abundancia a la ganancia de dinero. LABRAD, que mi reino es del Sentimiento, que si producis hay Empleo y Abundancia, que si dejáis la Ideología podréis evolucionar en la Idea, que las LEYES es cosa de El Nosotros, que todos esos son servidores de la serpiente: ella destruye. No labra, vive de la fábula, de engañar.
'Se vió desnudo' (sic) y tuvo 'miedo', claro, es estricta definición en el abc de la Psicología: la mente humana, basta que se imponga un imperativo, que éste mismo le causará temor y culpabilidad. Por eso el hombre/a no solamente ha perdido a Dios, su Presencia, y también esa unción de sentimiento alma con alma de dos que se aman, sino además, ese 'conocimiento del Bien' ha hecho que una 'feminista' no hable del alma de la mujer, sino de igualdad de derechos; que el político no quiera construir la Producción, sino la Ganancia y el paro; que el ciudadano no quiera labrar la ley sino ganar; que el joven no quiera LABRAR y labrarse a sí mismo, sino vivir del prójimo y ser divertido, todo es lo que Dios dijo: espinos y abrojos, parásitos y trincones, ciudadanos no legisladores, hombres sin seso y mujeres sin sentimiento.
Pero Cristo está a la labor: 'desde el principio Dios trabaja y yo trabajo' eso dice. Qué busca él vertiendo su Sangre?, hacer màs socialistas?, más gorrones del C...
que tú no trabajes, pero los vamos a sujetar a mayores impuestos, y además repartiremos todos sus bienes entre nosotros: el Hombre se queda en paro.
Volviendo al asunto: todo aquel que en el mapa de su mente -àrea del cerebro dominante, hemisferio izquierdo del neo cortex, 'escriba' el Manual del conocimiento del bien, -un imperativo-automáticamente reducirá el acto sexual, que era la fusiòn de sentimiento donde dos se toman el alma, a un acto natural donde dos animales -'vivientes'- toman cada uno el placer exclusivamente sexual, esto es, en psicología, soledad mutua.
Todo aquel que viniendo al árbol de la vida -Dios- para 'tomarlo' porque Êl da toda en Alma en sentimiento, venga con la Moral, ese fundamentalismo del 'bueno', automáticamente verá contra sí la espada que se revuelve y lo impide, que es la relación mérito-recompensa que inunda al fundamentalista y su Ideologia-doctrina, allí donde Dios sólo permite el SENTIMIENTO desnudo.
'Se vió desnudo' (sic) y tu...
que es un esfuerzo y acción en sí mismo, el humano lo quiere cerrar, DEFINIR en normas de conducta cerrada: el bien y el mal no es otra cosa que la MORAL definida en un Código, la verdad de la idea de Platòn, un mentecato anti logos, uno que impide la Evoluciòn. Un conocimiento bien cerrado, bien Fundamentalista, bien protestante, bien de secta: todo lo convierte en obligación y derechos: y ese mismo día se embarra todo sentimiento, y también el Espíritu huye. Así, cuando Dios dice: -'delicia', el Papa dice: - 'el preservativo es pecado'; cuando la mujer quiere tomar al hombre, le dice la Iglesia que lo que ordena Dios es tener hijos; y cuando el hombre joven QUIERE trabajar (labrar), el Capitalismo le dice: -si produces mucho bajan los precios y no tenemos Ganancia porque rompes la ley de oferta y demanda; y el conocimiento del bien socialista le dirá: no te preocupes, el Capitalismo tiene razón, si no hay ganancia no hay impuestos y no ganan ni ellos, ni nosotros, es mejor que tú n...
LA MUJER 'COMIÓ' del conocimiento del Bien...
Como veíamos ayer, la 'mujer' que Dios formó del hombre en la parábola relato de la 'Delicia' (Eden), no era tanto una mujer de pareja biológica (esto ya existía antes y había parido con el hombre a muchos vivientes (Ge.3:20), como la unión nueva de río de sentimiento que Dios iluminó a ambos para que se llenaran de gozo ante el hecho de la SOLEDAD del ser, teniéndose el uno y la otra en el interior del alma, en ese nuevo mandamiento que es dar el alma a quien se ama: sentimiento, un río, una acción de fusión.
Qué es, pues, ese 'conocimiento del bien y del mal' del que Dios advirtió no se comiera cuando en presencia del Sentimiento (mujer y hombre en gozo), cuando en presencia del árbol de 'la vida' (Dios y homo en gozo) ?.
No es otra cosa que la vocación que tiene el humano de atesorar lo que Dios da sin tasa: la dirección, la norma que uno ha de tomar para el LABRAR. Labrarlo todo (incluido el sentimiento y el Espiritu),...
El Capitalismo y el Socialismo no quieren hombres erguidos, sino uno que vegete, vote, gaste. Que haga colas.
No se da aquí el hombre que busca en sí y en los demás lo excelente, todo lo contrario, lo que indican los estudios de Psicología transpersonal es que, si en anteriores generaciones ya se veía el aumento de ansiedad, y perplejidad ante lo no natural del hombre sin acción, (cuando Dios le dijo en su instinto: LABRA!), ahora no es la tasa de neuroticos la que ha aumentado, sino el siguiente escalón: la de psicópata. Se puede certificar que aquello que estudió Devereux se ha confirmado en el fenómeno existente: esquizofrenia 'social', esto es, el trastorno grave a que llegan muchos jóvenes -y hombres en una soledad sin fondo-simplemente por la confrontación de su ser genesiaco interior (acción y esfuerzo) y el marasmo y desequilibrio que la sociedad 'adulta' le presenta. 'Desviado' cauce político de anti-ciudadano que le plantean, y la economía política que le procuran: no quieren que se trabaje a sí mismo ni para los demás, ni que forme una familia natural y constructora de hombres ergui...
se pueden alterar los circuitos normales de sexualidad para tomar gusto desde niño en lo que ha visto -y sentido- que excita a sus mayores, el acto homosexual. Esto es relativamente fácil conseguirlo: basta que desde su infancia, en esos actos necesarios que TODO ser practica consigo mismo, se le haya introducido la imagen y semejanza de dos hombres besandose y tocandose como un 'matrimonio normal', sus padres adoptivos, las endorfinas harán el resto. Si además de ello observamos la 'enseñanza' laxa que le va a procurar al niño la televisión, y el Capitalismo, sistema de ganancia, y el socialismo, sistema de fabrica de parásitos saca mantecas, todo ello sin procurarle un Empleo por ninguno de los dos, tendremos forjado el panorama del anti-hombre, un ser aspirante a consumista, sin oficio ni beneficio, un ser al que se le inculcan 'los derechos humanos' y luego vierte la opinión de un ser vulgar en todos los foros. Esto no es griego. No se da aquí el hombre que busca en sí y en los dem...
Es cierto que 'dar la vida' por otro no es patrimonio 'sólo' en el hombre, sino que la gallina se enfrenta al hombre cuando este quiere arrebatarle su pollito.
Y el chimpancé adulto y fuerte se arroja de su roca alta para enfrentarse al león que hace presa en el pequeñito; y el mamífero ha desarrollado el amor desde el vientre, y el arrojo, y el acto generoso, (que viene de 'generar'), una osa herida amamantando a su hijo en la nieve, o todo homínido anterior al homo s. sapiens luchando a muerte para defender su roca y los suyos.
Y también es irreprochable el comentario de quien dice que la relación de hombre-mujer es la natural, pues no hay mamífero varón en la naturaleza que guste estar en la penetración de otro macho, sino de la hembra en celo. Y, si hablamos de la educación de la prole en la raza humana, tenemos que concluir que lo que sea desviado en la practica de una comunidad será 'aprendido' por los nueva generación de animalitos racionales, pues en su cerebro se ...
sigue Justi)...
Hoy por falta de pruebas un juez absolvió
contaba el ABC
al capo mafioso italiano
que la Chelo le presentó
el mismo que pagó el visón
que se quita doña Inés
Date prisa Tarzán
que la sangre me arde
y no puedo llegar tarde
a la cena de matrimonios
doña Inés dice ¿quieres Antonio
servir el champagne en el living?
hoy voy a brindar dice su señoría
por aquel violador de Entrevías
¿te acuerdas mi amor?
voy a darle quince años y un día
El santo matrimonio
que forman doña Inés y don Antonio
en la ciudad prohibida
pone una vela a Dios
y otra al demonio.
Lleva una doble vida.
Jose carlos en premio a la lectura de mis comentarios ,un regalo .
Doble Vida
El juez justo y severo
cada noche devuelve la toga y la ley al baúl
y en la barra del "Pájaro Azul"
pide Chivas con hielo
y le canta al oído a la Chelo
canciones de amor de Quintero, León y Quiroga.
El juez justo y severo
al ritmo decadente de un bolero
en la ciudad prohibida
olvida su disfraz de caballero.
Lleva una doble vida.
Su discreta señora
cada lunes alterno decora
la frente del juez
en un dúplex de Ortega y Gasset
con un Rambo de esos
que le cobran por horas los besos
y saben hacer que una dama
cometa un exceso
Su elegante señora
furtiva, maquillada y pecadora
en la ciudad prohibida
se empolva la nariz hasta la aurora.
Lleva una doble vida.
Hoy por falta de pruebas un juez absolvió
cont...
SR Pikaza:
Muy interesante lo del adulterio. pero yo añadiría algo mas:
"os he escrito para que no os junteís con los fornicarios; no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo.
Más bien os escribí esto para que no os juntéis con ninguno que, llamandose hermano, fuere fornnicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con tal ni comáis.
1 corintios 5: 9;13
Querida Justi:
Todo lo que tu dices interesa.
Si Pikaza no te lee te leemos todos tus amigos.
Un abrazo muy fuerte.
Pikaza ,como los post de un dia para otro se ven menos ,copio el que he dejado en el anterior por si no lo ves .
Pikaza ,comprendo que mis comentarios han sido muy largos ,para lo que acostumbro ,pero le rogaria ,que si tiene un poco de tiempo ,me respondiese a "mi teoria ,REBATIENDO ..PORQUE NO ESTOY DE ACURDO ,ACO LO QUE USTED HA ESCRITO (ES LO SIGUIENTE :
Escribe Pikaza:
"Pero mucho más importante es todavía el otro pan, el de la vida que se da y recibe, se comparte en amor. El hombre es el único animal que puede “regalar su vida” y compartirla en amor con los demás. El hombre es el único animal que puede “dar su sangre”
Si no te interesa que entre en tu blog ,te diré lo que ya te he dicho en otras ocasiones ;DILO AQUI Y DI LAS RAZONES ,porque yo tengo mi teoria ,pero seguramente estoy equivocada ,entre tanto seguiré escribiendo ,por si a otros les interesa .
Gracias
Comentario por justiArcoiris 17.08.09 @ 22:20
En vez de esos experimentos raros para crear lo que no existe en la naturaleza, que se empleen los medios en curar enfermedades que sí existen de verdad.
Son aprendices de brujos. Un niño no viene al mundo para colmar las aspiraciones de adultos frustrados.
Tengo que partirlo todo para que me lo acepte el sistema
No se trata de la religión sino de la naturaleza.
Pues nada, que se dediquen a hacer experimentos caprichosos para su realización personal.
Si una persona está orientada se xualmente hacia personas del mismo se xo, no seré yo quien diga que no tiene derecho a amar y ser amada, eso es cuestión de la conciencia de cada cual.
Pero si digo que la naturaleza produce hijos de la unión de un varón y una mujer, cualquier otra cosa es una mentira. Por mucho que se compliquen con ovo citos implantados en la otra persona y tal, el padre es el donante del sem en, y se le está quitando a un niño el derecho a tener un padre, fingiendo que es hijo de dos madres.
ESO SIMPLEMENTE NO ES VERDAD. ES LA NATURALEZA LA QUE SE QUEJA.
En cuanto a las familias, por supuesto que pueden estar compuestas por toda clase de personas. Si una les biana tiene un hijo, ese hijo tiene un padre que no vive con ellas, pero existe. Y él vive con su madre y con la compañera de su madre. En vez d...
Ninguna religión puede decidir lo que es un matrimonio o familia legal. La biogenética nos trae nuevos retos y un horizonte, aun apenas escrutado, que no podemos eludir ni definir por principios morales religiosos. Ana Paredes Martín, homosexual y coordinadora del Foro Extremeño por la Diversidad Afectivo Sexual, considera que “las lesbianas extremeñas ya odemos tener hijos biológico en areja” Gracias a a ley de matrimonio de homosexuales, “"Se terminó la época de las imprecisiones, las lagunas legales y la incertidumbre sobre qué pasará con sus niños si a alguna de las dos le sucede algo. A través de una donación de ovocitos, entre las parejas legalmente casadas, una se convertirá en madre genética y la otra en gestante ayudadas por técnicas de reproducción asistida. Ambas podrán ser madres biológicas de sus hijos comunes. Una de ellas será la progenitora genética y la otra, la gestante”.
Los hijos deben estar con sus padres biológicos, y la sociedad que construyamos debe primar que así sea.
Si hay niños sin padres, se les debe proporcionar lo que habrían tenido naturalmente: un padre y una madre.
Los matrimonios homosexuales no son igual que los matrimonios heterosexuales, ni tampoco son igual que las parejas de gemelos, los duos dinámicos o no. No hay ningún motivo para que una pareja homosexual sea más idónea como adoptante que uno de los dos como individuo aislado.
No creo que los adultos tengan derecho a adoptar niños para reforzar su identidad, son los niños los que tienen derecho a un padre y una madre, preferentemente los suyos. Eso es lo que debe primar la sociedad. Si fallece un progenitor o le abandona, le queda el otro, y la sociedad para apoyarle desinteresadamente.
Pero pretender desvincular la realidad de la relación existente pareja heterosexual - descendencia es un falseamiento de la verdad. Y eso nunca es bueno.
familia heterosexual procreadora y cristiana, arremetió hace unos días contra la propuesta electoral del PSOE de equiparar de una vez por todas los matrimonios heterosexuales con los homosexuales dando, de esta manera, fin a una situación de falta de derechos fundamentales a ciertas personas simplemente por su opción sexual” Tampoco creo yo que, al hablar de matrimonio, podamos eludir que estamos creando (o pensando en crear) una familia. Y, entonces, los hijos (sean propios o adoptados) cobran protagonismo y comparten (tienen derecho a compartir) el amor mutuo que se tienen los padres.
Yo diría que la Doctrina Católica, la cual insiste en considerar “cristiano” únicamente a su modelo de familia, no puede separar matrimonio de familia. Porque, si los jerarcas españoles creyeran que el matrimonio es lo que dice Xabier: “el matrimonio no está al servicio de los hijos propios, sino del amor mutuo”, no habrían dado lugar a que se escribiera sobre ellos, en su día, de la siguiente manera: Publicado en Milenio, Diario de Noticias, el domingo 4 de enero de 2004 ; "asumir los derechos de las parejas de hecho supondrá la quiebra del sistema público de la Seguridad Social". Tan sencillo como estúpido el planteamiento. El autor de la mencionada teoría, ha tenido el detalle de alegrarnos el fin de año con sus declaraciones. Movido por la púrpura de su cargo, y celebrando la familia heterosexual procreadora y cristiana,-sigue-
Pretender borrar la apertura a la vida de las relaciones entre un varón y una mujer, es una equivocación, porque esa es la realidad natural sobre la que se asienta. Después cuando se produce un embarazo lo consideran una especie de milagro fastidioso que se arregla con un buen aborto. Como si no fuera un hijo sino un grano.
El matrimonio en el Islam, incluso tal como lo plantean en este artículo está ideado para complacer al varón. En la realidad es cien mil veces peor. No hay más que ver testimonios.
En cuanto al matrimonio cristiano, la opinión de Jesús en dónde se ve es en:
"..el derecho que tiene el esposo sobre la esposa, pero también la esposa sobre el esposo, de manera que ambos aparecen en paralelo, con los mismos deberes y obligaciones, conforme al principio de Gen 2, 24: “no son ya dos, sino una carne”. Por eso, no sólo la mujer adultera contra el primer varón (cuando se casa con otro), sino que el varón adultera “contra su mujer” (cuando se casa con otra) (cf. Mc 10, 11-12). "
Pero en las conclusiones de XP, el compromiso queda muy diluido, y la descendencia de la pareja sigue teniendo la misma importancia que siempre. Pretender borrar la apertura a la vida de las relaciones entre un varón y una mujer, es una equivocación, porque esa es la realidad natural sobre...
Y estoy harta de los que van de neutrales, como Pilatos. No cabe la neutralidad.
En Afganistán la edad penal de los chavales la querían poner a los 18 pero la de las niñas a los 9 años. ¿Adivinan a quién se lo deben?
Después de bastante lucha a las niñas se la han dejado a los 16, ellos los 18,claro.
Otra ley por la que la mujer que se niegue a tener sexo con el marido se la deje morir de hambre.
No sigo.
Pero me dan asco los que salen con contemplaciones e incluso alabanzas al Corán.
Mahoma fuen un buen marido mientras vivió Jadicha (¿porque la rica era ella, tal vez?) Después se casó con unas cuantas, pero lo que no lo perdonaré jamás es que se casase con una niña de 6 años, aunque no tuviera relaciones con ella hasta los 9. Justificación para la pederastia, con la excusa de que las niñas maduran antes. ¿Será posible? Mejor era incluso lo de nuestra dictadura, retrasando la mayoría de edad de la mujer a los 23 -ellos a los 21? ¿Pero por qué demonios no podemos ser todas las personas iguales en derechos y deberes?
Y estoy harta ...
el Gozo de tenerse, que es lo único que puede acabar con la SOLEDAD, con la grande, la del ser.
Así, enseñó a Adan, -el humano- la forma de darse el alma a la mujer, y enseñó a ésta como se ha de entregar el alma al hombre que ella ama, todo corazón - costilla- o como lo quisiera llamar aquel brillante escritor de la parábola: para que el acto ya no fuera el que saben todos los vivientes y los hombres corrientes, sino una cosa MAYOR, tan de gozo, que quien se da de esa manera ya sabe que hay mucho más que lo que la sociedad, el derecho, los buenos y los malos, o el feminismo nos cuentan.
Al final del Libro, y también como fin de la vida biológica y espiritual, dicen que Dios escribió: y la Esposa (tu alma) dice, y el Espíritu dice (o sea, los dos): VEN¡, y Él, viene. Y se toman.
en el acto sexual corriente, están ausentes, esto es, que se saben centrar solamente en la acción de procreación y su cerebro les da la calderilla de placer que prepara para que sigan procreando, pero los cientificos certifican que las zonas de unión límbica siguen sin conectarse entre ellos, se activan las zonas motoras de músculos, y la adrenalina, y las de placer exclusivamente sexual, y las de -sorprendentemente- temor ante el compromiso interrelacional y sus efectos, pero aquellos siguen 'sólos', y tienen un acto embargado de prisa y de esfuerzo -corto- para una meta que es biológica.
Así, Dios, que sabe eso de la Soledad del Ser, pues él es UNO, y la conoce mucho más por estar enfrentado a la Nada durante la Eternidad, les dijo: no, ahora, no vais a tener la relación exclusiva que tienen los animales vivientes, vosotros sois 'vivientes' igualmente, pero quiero AUMENTAR la relación entre vosotros para que podáis construir el Gozo de tenerse, que es lo único que puede acabar ...
le da el sentimiento de la mujer, para que ambos puedan CONSTRUIR lo que uno 'sólo' jamás puede construir, que es el río de sentirse, de tomarse, de tenerse.
Antes de que el relato de Génesis ocurriera (según la genealogía es de unos cinco mil años), relato que se debe entender como enseñanza de la espiritualidad del ser y de su facultad para amarse hombre y mujer en sentimiento, ya venían los homo sapiens sapiens sorteando el asunto de la supervivencia -y de su relación de pareja- durante ciento cincuenta mil años. Eso dicen los yacimientos. Y los homínidos, incluidos antecesor, Neanderthales, etc., unos cinco millones de años. Y el eslabón hacia el hombre, hace cuarenta y ocho millones de años.
Todos esos especímenes conocían el sexo, como es natural. Pero Dios AÑADE a la relación hombre mujer lo único que puede llenarlos a ambos de tal manera que desaparezca la SOLEDAD (sic); y es que se ha descubierto en Neurociencia que la mujer y el hombre en su relación, incluso en e...
menciona en el cielo; por Él sólo se venía diciendo: todos los árboles (de tu actividad) son para que los labres y te serán para 'delicia' (sic)... y luego, Dios, que no mencionaba nada de sufrir, llega a invocar, por la primera vez en la historia del fenómeno de lo existente, una palabra grande: no es bueno que el hombre esté 'SÓLO': la SOLEDAD aparece como protagonista del Ser y su existencia con la profundidad del Dios vivo. Y Él la relata para el hombre como algo natural, algo que Él evidentemente conoce.
Para la SOLEDAD del ser, Dios provee dos cosas: la primera, el Árbol de la Vida, la Presencia de Dios en el INTERIOR del hombre o su 'centro', para que él, cuando quiera, bajo SU VOLUNTAD, 'tomar' de su fruto, fruto del Espíritu, llenarse del Dios vivo, todo lo que ha de hacer es darle a Él su sentimiento sin miedo alguno, alma desnuda que se vierte en río de sentimiento hacia el Dios desnudo.
2. Y, además, como quiere que el hombre encuentre su plenitud en el GOZO, le...
lo leen casi siempre con antiparras los 'doctores tiene la Iglesia' como don Quijote más loco que una cabra toda la noche con ojos de liebre.
"mucho erráis, pues entonces, ni se casarán ni se darán en matrimonio, sino que serán como los ángeles del cielo.
Como angeles que se dan su alma para que en el manar del río del sentimiento se tengan el uno al otro, porque nadie tiene mayor que éste, que uno de su alma a quien ama (Jn. 15 y 17 y concordantes), 'eso' aprendí del Padre. En el cielo, Dios da testimonio,
no por la sangre, o por la palabra, o por la biblia, sino por el Espíritu, por el Logos, y por el Padre, y los tres son 'uno' (1ªJn. 5.)
Lo que leemos en Génesis, en el mito de Eden que cita el artículo es sumamente interesante -revelador-. En Edén NO se menciona tal cosa como 'la Ley de Dios', ni tampoco 'la Palabra', ni la cruz, ni el rito, ni la iglesia, ni la jerarquía, ni tal cosa como
'miedo', ni la condenación, ni sufrimiento, nada de esto se men...
fluir continuo, en EVOLUCIÓN, de manera que aquel que se erija en 'legislador' y nos venga con que 'ha dado' con el texto de la Ley definitiva, automáticamente se convierte en un dictador -definitivo-, aparte de asegurar para los que se traguen esa rueda de molino contra-dios y contra el derecho, una existencia llena de dificultades añadidas -o artificiales- a las que ya de por sí plantea la supervivencia desde hace cinco millones de años donde Dios NO dio la agricultura, sino el Hambre, para que nos pongamos a LABRAR, esto es, para que inventemos la acción de construirlo todo en Sociedad, y hacerlo cada día más apto, despejando errores y no sentando 'verdades'.
En lo tocante a la unión total de hombre y mujer -el SENTIMIENTO-, no debemos 'comer' del árbol del FUNDAMENTALISMO, o definición del Conocimiento del Bien, un manual de universales INMUTABLES que siempre traerá, según Dios, por su dogmatismo intrínseco, abrojos y espinos. Esos manuales de Derecho INMUTABLE lo leen...
En lo tocante al Derecho, a cierta altura de la propia estimación no debemos los ciudadanos (de polis), polités, entrar a someternos a otro instituto del contrato matrimonial que los que El Nosotros fijemos en los Códigos Civiles, esa norma que siempre está en evolución y debe ser solamente tributaria del sustrato ECONÓMICO de cada ensayo de las generaciones y de las sugerencias que en plano de la Ciencia de la Psicología transpersonal (sociología) sea provechoso. Y si bien es provechoso el estudio del Derecho comparado e histórico, toda la elaboración del Corpus civil debe procurar el mejor cauce para la familia, el sustento, la mutua ayuda, la forja de los hijos para que se hagan amantes de sí mismos y de lo excelente, una Economía que inmediatamente les abra un puesto de TRABAJO en la Sociedad sin intermediarios financieros ni socialistas, un Incentivo de riqueza personal, los derechos de aquellos que quieren vivir, y todo eso debe ser el objeto de las LEYES. Y las Leyes están en un...
Jueves, 16 de febrero
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Urbano Sánchez García
Josemari Lorenzo Amelibia