Domingo 17. Tiempo ordinario, ciclo B. Jn 6, 1-15. La liturgia nos deja por unos domingos sin Marcos e introduce unos temas de Jn 6, con la multiplicación de los panes y el discurso del pan de vida. No voy a comentar hoy el “milagro” de la multiplicación o, mejor dicho, “alimentación”, pues he tratado varias veces del tema. Me fijaré en las palabras finales del evangelio del día que, seguramente, recogen un recuerdo histórico. Jesús aparece como el “profeta” final y muchos del pueblo pretenden “coronarle rey”, para tomar el poder y así imponer su dominio sobre el mundo. Al saber que le buscan y le quieren “utilizar” de esa manera, Jesús se retira a la montaña, es decir, no se deja utilizar por los nacionalistas militares. Aquí hay, sin duda, un recuerdo histórico (Jesús no se dejó manipular por los que le querían convertir en candidato político y militar al Reino). Pero también es histórico el hecho de que Jesús, al final de su vida, subió a Jerusalén para “anunciar y preparar la llegada del reino de Dios”, haciendo así lo que querían que él hubiera hecho (traer el Reino), pero de otra manera. Veamos el texto, comentemos después la forma de reinado de Dios (que en otra ocasión expuse de un modo aproximado). Ésta sería la “encíclica” de Jesús: el amor que se hace verdad, esto es, vida, sin tomar el poder, sin mediación de sistema.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman