Me escribe el Lic. M. M. García, uno de los responsables de la Colonia Penal Islas Marías, cárcel abierta, ubicada en el Mar Pacífico de México y me dice: «Escribo esta carta dirigida a usted Sr. Pikaza, ya que he seguido de cerca los comentarios en su blog, especialmente en materia de espiritualidad y penitenciarismo, soy uno de los responsables de una prisión en México, pero no de cualquier prisión, sino una prisión diferente… Esta carta es un testimonio para
que se conozca que hay lugares diferentes que cambian a las personas, que la cárcel tradicional tiene que cambiar y desaparecer y que nosotros como personas y sociedad también, pasando de un esquema de represión y dolor a un tipo de vida más humano, de conversión y libertad responsable. Le brindo mi amistad y agradezco que se tome la molestia de dar a conocer a las islas en su blog de reflexión, muchas gracias y saludos desde México». Todo lo que sigue es suyo, Sr. M. García. Al publicar su testimonio, quiero recordar aquellos días inolvidables que pase, con mis amigos y hermanos mercedarios, en uno de los centros de acogida de hijos de presos en el Distrito Federal de México; eran hogares humanos, casas de la esperanza, semilla del México nuevo, de la nueva humanidad. Algún día hablaré de ello a los habituales de mi blog. Hoy presento su carta y trabajo. Gracias, Lic. M. M. García y, si tiene tiempo, responda a los que quieran preguntarle alguna cosa en el blog. Y lamento no poder presentar las fotos tan hermosas que Usted me ha mandado, aunque invito a lo lectores a buscar en las imágenes de google: Penal de las Islas Marías, México
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman