Ayer, vigilia de la Fiesta de Santa María Magdalena, recordé su figura, prometiendo que hoy trataría de su “hermana” Santa Marta y así lo haré, siguiendo el texto de Lc 10, 38-42, que suele llevar normalmente el título de Marta y María. La fiesta oficial de Santa Marta se celebra el 29, es decir, dentro de ocho días (en la octava de Santa María, su hermana más conocida). Marta ha estado en la tradición cristiana a la sombra de María, pero tiene una importancia excepcional
como mostraré hoy y el próximo 29, comentando su “confesión de fe” de Jn 10, 27, que es tan importante como la de Pedro en Mt 16, 16. Por eso a Pedro se le ha hecho “papa” y hay una antigua tradición que ha hecho a Marta obispo, al Sur de Francia. En ella se añade que mataba y amansaba dragones y luchaba contra el diablo y creaba iglesias, con Lázaro, su hermano, mientras María rezaba. Ella era la representante de la Iglesia de jesús, una de las figuras más importantes de la simbología cristiana, con Lázaro y María como sus acompañantes. Mi reflexión de hoy será largo, un texto que puede valer casi para toda esta semana de Marta y María, del 22 al 29 de julio. Tómese con calma su lectura. Lo preparé de un modo más científico, pensando en un comentario de Lucas. Aquí presento una versión más breve, poniendo en la portado un libro de Fornari sobre el tema (bibliografía al final).
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman