El 30 de marzo de 1984 murió Karl Rahner, en la residencia de los jesuitas en Innsbruck, Austria. Los que venimos de atrás en la teología, seguimos añorando su presencia y su palabra. Fue una referencia básica para la mayoría de nosotros. Aún le recuerdo, como si fuera hoy, un día del año 1975 (creo), en un pequeño despacho del Centro Oriental de la Universidad Pontificia de Salamanca, dialogando toda una tarde, con un pequeño grupo de profesores de teología, con inmensa libertad, con una capacidad impresionante de llegar a lo esencial, animando, provocando, respondiendo. Su voz, tras 25 años de silencio externo, sigue más fuerte que nunca. Así quiero recordarle en mi blog, en cuatro intervenciones, hoy y mañana, y después otros dos días. Hoy empiezo con su filosofía básica; va con él mi recuerdo a todos los teólogos que han sido y son mis compañeros de camino
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman