El blog de X. Pikaza

Jesús 1. Cuestionario sobre Jesucristo

18.11.08 | 07:58. Archivado en Dios, Teología, Jesús, Nuevo Testamento, Espiritualidad, historia
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Una revista de gran tirada me ha hecho unas preguntas sobre Jesús y he respondido. Las preguntas son del periodista. Las respuestas mías. Yo hubiera planteado quizá el tema de otra forma, pero así también tiene sentido. Aprovecho este cuestionario para iniciar una serie de contribuciones sobre Jesús, desde diversas perspectivas, en plano confesional y cultural. Jesús, ése es el problema, ése el camino para millones de personas.

1. ¿Existió realmente Jesús? Porque negarlo nos plantearía la imposible tarea de explicar un cristianismo sin la existencia de Jesús.

Realmente, existió. Algunos pocos estudiosos han querido explicar el cristianismo sin la existencia histórica de Jesús, diciendo que él es sólo una decantación dogmática de mitos romanos, judíos o egipcios. Pero, a mi juicio, no lo han explicado. Todos los datos de la historia nos hacen pensar que él existió de hecho, en los primeros años de la era cristiana. En el fondo, no se trata de explicar el cristianismo sino de algo anterior, de ser coherente con los hechos. Con existencia o sin existencia histórica de Jesús, el cristianismo es un fenómeno enigmático, sorprendente.

Para usted ¿quien era Jesús?

Varias cosas. Un judío galileo, un profeta escatológico (que anunciaba y preparaba la llegada del fin de esta historia), un exorcista o carismático, un narrador de parábolas y, sobre todo, alguien que estaba convencido de que Dios le había encargado la tarea de instaurar su Reino, en la línea de las profecías y esperanzas judías. Personalmente, yo puedo creer y como cristiano creo que eso último (que Dios le había confiado la tarea de instaurar su Reino) era verdad; pero lo no puedo demostrarlo. Otros pueden creer que Jesús anunció el Reino de Dios y murió por anunciarlo pero que, en realidad, estaba equivocado, como otros pretendientes mesiánicos de entonces, de los que habla con extensión Flavio Josefo, pues el Reino no vino. Pueden decir que Jesús era un gran hombre, pero que en el fondo estaba equivocado, como todos los que, hasta el momento actual han anunciado y han querido instaurar el Reino de Dios sobre la tierra.

¿Sabía Jesús quién era?

¡Claro que sí! Un hombre que no sabe quien es no puede decir ni hacer las cosas que él decía y hacía. Él se sabía enviado de Dios y estaba convencido del valor de su tarea (como lo estaban otros profetas mesiánicos de su tiempo). Pensaba además que Dios le había ofrecido el encargo de anunciar y de iniciar el Reino desde los marginados de Israel. El problema es, como he dicho, si esa conciencia mesiánica de Jesús era verdadero (respondía a un encargo de Dios) o si, en el fondo, él estaba equivocado, siendo sincero, sin querer engañar a nadie.
Evidentemente, dicho eso, debo añadir que no se pueden proyectar a la conciencia de Jesús unas afirmaciones dogmáticas y/o simbólicas de la Iglesia posterior. Jesús no pensaba “yo soy el Hijo eterno de Dios”, “yo soy la segunda perdona de la Santísima Trinidad”. Eso hubiera sido absurdo. Pero a partir de lo que Jesús pensaba, decía y hacía, los cristianos posteriores han podido formular de esa manea (con otro lenguaje) esas afirmaciones sobre la identidad de Jesús (Hijo eterno, de la naturaleza del Padre etc.), partiendo del mismo evangelio de Juan. Tampoco se trata aquí, por principio, de engañar, sino de decir en otra claves aquello que estaba (que podía estar) en el fondo de la vida y de la muerte de Jesús..

¿Estaba Jesús casado, soltero? ¿Cuál fue su relación con María Magdalena?

No tenemos certeza absoluta de su estado civil. Pero, dada la enorme importancia que la familia de Jesús tendrá para Iglesia posterior (con Santiago, su hermano, como líder de la comunidad de Jerusalén) resulta inverosímil pensar que él pudiera haber tenido una mujer sin que ello se supiera; es también inverosímil suponer que pudiera haber tenido unos hijos sin que ello hubiera sido recogido en las tradiciones posteriores, donde hallamos muchos datos sobre su familia. En aquel contexto, propenso a un tipo de “califato” eclesial, la existencia de una esposa y de unos hijos de Jesús hubiera tenido mucha importancia y hubiera dejado huellas muy claras en la tradición (una tradición que, en conjunto, no estaba aún marcada por un tipo de espiritualismo supra-sexual o supra-familiar, sino todo lo contrario).
Estoy convencido de que Jesús era célibe (no por rechazo del matrimonio o de las relaciones afectivas), sino por las mismas características de su vida y mensaje (en la línea de algunos personajes célibes del Antiguo Testamento). Pero, al mismo tiempo, los evangelios le presentan rodeado de amigos y amigas. Es muy posible que hubiera tenido una afinidad o relación especial con Magdalena. Pero esa relación no puede interpretarse en forma de matrimonio, pues ello se hubiera sabido. Lo que dice algunos apócrifos (como el Evangelio de Felipe) sobre el posible matrimonio de Jesús y Magdalena ha de entenderse desde la perspectiva gnóstica, que es precisamente contraria a las relaciones sexuales y que interpreta el matrimonio de un modo simbólico, no corporal. Quienes han deducido del Evangelio de Felipe que Jesús y Magdalena estaban casados en sentido físico no saben entender los textos.

Muchos estudiosos afirman que Jesús fue condenado a muerte por la autoridad romana por delito de sedición. Y que la responsabilidad de los judíos en esta muerte es una leyenda creada por los cristianos y recogida insistentemente en los textos canónicos.

El tema es complejo. La inmensa mayoría de los exegetas y estudiosos, católicos o no, saben y dicen que Jesús fe condenado a muerte por el Procurador Romano, bajo acusación “política”, como pretendiente mesiánico, es decir, como Rey de los Judíos (según marca el letrero de la cruz). Pero la mayoría añaden, también, que los sumos sacerdotes de Jerusalén, que se veían amenazados por Jesús,.colaboraron con Pilato. Las relaciones entre Pilato (Gobernador Romano) y Caifás (Sumo Sacerdote del Templo) eran muy fluidas en aquel momento. Pero eso no significa que “los judíos” como tales fueron responsables de la muerte de Jesús no es sólo una falsedad, sino una mentira, pues los sacerdotes no eran “todo el judaísmo”, ni la parte más significativa, sino que eran criticados e incluso rechazados por grandes capas del judaísmo del tiempo de Jesús.
Por otra parte, los evangelios canónicos han querido interpretar la muerte de Jesús desde la perspectiva del conflicto que, en el tiempo en que fueron escritos (entre el 70 y el 100 d. C.), existía entre judíos “mesiánicos” (cristianos) y otros tipos de “judíos no mesiánicos” (como los fariseos), que serán los que más tarde (en la segunda mitad del siglo II d.C.) desembocarán en el rabinismo posterior, que ha triunfado y ha pervivido hasta el momento actual. En el momento en que se escriben los evangelio todos los judíos, de manera que el conflicto que desemboca y se expresa en la muerte de Jesús ha de entenderse como enfrentamiento entre varios tipos de judíos. Sólo más tarde, a partir de la segunda mitad del siglo III después de Cristo, ese conflicto se interpreta como enfrentamiento entre cristianos (que ya no se consideran judíos) y judíos (entre los cuales no se cuentan ya los cristianos)
Eso significa que debemos replantear la historia de los orígenes del cristianismo y de su relación con el judaísmo. Dejando ahora de lado a los romanos, podemos decir que en el fondo de la muerte de Jesús vino a expresarse un conflicto intrajudío, como el que se dio, por ejemplo, en el tiempo de las luchas de los macabeos. Para decirlo con tras palabra, tanto Jesús como como Pablo (lo mismo que Magdalena o Santiago) murieron pensando que ellos eran auténticos judíos.

Hay una época de Jesús que no se sabe nada de ella. Unos dicen que estuvo en India...

Creo que Jesús no pudo estar en la India (a no ser simbólicamente). En aquel tiempo, para un campesino como Jesús, un viaje a la India resltaba irrealizable. El evangelio de Mateo (Mt 2) supone que estuvo de niño en Egipto, pero ese dato parece simbólico y teológico. Por otra parte, sobre esos “años oscuros de Jesús” sabemos bastante, mucho más de lo que suele creerse. Sabemos, por ejemplo, estas cosas:
(a) Jesús perteneció a una familia judía muy observante y alguno de sus hermanos (Santiago) aparecerá más tarde como buen conocedor de la “Ley”. Eso significa que en su contexto familiar debían conocerse y cultivarse bien las tradiciones israelitas e incluso unas “mesiánicas”, pues él parece haber sido un “nazoreo”, es decir, un judío consciente de su vinculación con David.
(b) Todo nos permite suponer que José, el padre de Jesús, era un nacionalista judío (cf. Lc 4, 22).
(c) Jesús fue un “tekton” e hijo de tekton, es decir, un artesano (cf Mc 6, 3). Esto significa que pertenecía a la clase campesina de aquellos que habían perdido la tierras en los últimos años, viniendo así a integrarse en una clase de trabajadores eventuales pobres; más que estudios fue un obrero. (d) Jesús fue discípulo de Juan Bautista, que pudo haber tenido alguna relación con los esenios, aunque parece que no era esenio en un sentido estricto.

¿Qué paso en la última cena?

Debió ser una cena de ratificación mesiánica. Jesús había subido a Jerusalén para “instaurar” el Reino o, mejor dicho, con la esperanza de que Dios instauraría el Reino. Quizá se puede afirmar que vino para “forzar” a Dios, y así lo muestran sus dos signos principales, que han de entenderse en un sentido histórico: entró en la ciudad como un rey, aunque montado en un asno y sin ejército; entró en el templo para decir con un gesto que su función había terminado. Así vino, de un modo provocador, como si quisiera forzar los acontecimiento, diciendo a Pilato que él (Jesús) era rey y diciendo a los sacerdotes que su función (de ellos) había terminado, pues el templo que ellos presidían no era lugar de presencia de Dios (no pertenecía al Reino de Dios).
Jesús forzó las cosas en Jerusalén, como las “forzaron” otros profetas mesiánicos (poniéndose junto al Jordán, hasta que se abriera, o ante las murallas de Jerusalén, hasta que cayera), siendo perseguidos por la autoridad romana. Jesús también forzó las cosas, elevando su reto en Jerusalén, de un modo no violento, pero muy provocador, diciendo que llegaba un reino distinto y que la función del templo había terminado. Lógicamente, que hubiera actuado de esa forma sabía que su suerte estaba echada: o respondía Dios o respondían los romanos y los sacerdotes (o ambas cosas a la vez).
Eso es lo que Jesús quiso decir y dijo a sus discípulos en la cena, sabiendo, como he dicho, que su suerte estaba echada. No vino a repetir la antigua pascua judía (con cordero sagrado del templo), sino a proclamar la nueva pascua, el nuevo paso de Dios, y de esa forma ofreció a sus discípulos y amigos una copa de vino diciéndoles que la próxima sería ya en el reino de Dios (cf. Mc 14, 25). Estoy, además, convencido de que esa fue una cena de “rupturas”.
Jesús estaba dispuesto a seguir adelante, aunque le mataran, pero algunos de sus discípulos no estaban, de manera que le abandonaron, convirtiendo aquella cena en momento de ruptura y “traición” (aunque quizá sea mejor hablar de división de opiniones). Jesús siguió adelante, esperando la intervención de Dios y sus discípulos le dejaron. Eso explica que la mataran sólo a él y no a él con sus discípulos.

¿Cómo se explica la resurrección de Jesús?

Los discípulos, que (al menos los varones) habían abandonado a Jesús, dejándole morir a sola, sólo a él (cuando todos habían sido responsables de su intento de Reino), mantuvieron, sin embargo, su recuerdo y lo recrearon, a través de un sorprendente proceso de “duelo”, en el que algunos de ellos (partiendo de unas mujeres como Magdalena) tuvieron la “experiencia” de que él estaba vivo. En un sentido, esa experiencia puede explicarse como “alucinación afectiva”, vinculada también, probablemente, al hecho de que no pudieron encontrar su tumba y venerarle en ella. Jesús fue un muerto sin tumba. Su memoria fue la memoria de alguien muy especial, que había proclamado e iniciado la llegada del Reino de Dios y que, sin embargo, había sido asesinado sin dejar tras sí ni siquiera un cadáver.
Pues bien, en este contexto, algunos de sus discípulos, en especial entre aquellos que al final le habían traicionado, tuvieron la certeza de que él estaba vivo y así le sintieron, en una serie de fenómenos de transformación personal.
(a) En un sentido, todo lo que entonces pasó, puede y debe explicarse en un sentido humano (psicológico, afectivo), como un proceso de identificación personal con el Jesús muerto, como una experiencia de presencia radical y nueva de Jesús (de su proyecto de Reino) en medio de aquellos que le habían traicionado. Ellos tuvieron la certeza de que Jesús estaba vivo y de que les llamaba otra vez, con más profundidad, para retomar su movimiento, y así lo hicieron, iniciando la andadura de lo que será la Iglesia.
(b) Aquellos primeros cristianos (y los que aceptaron su testimonio) estaban convencidos de que Dios había “resucitado” a Jesús y de que el mismo Jesús se les había manifestado y les acompañaba e impulsaba en su tarea de retomar y expandir su movimiento. Estaban convencidos de ello, no quisieran engañar a nadie. (c) Evidentemente, aquellos que no acepten la experiencia de Jesús como manifestación de Dios ni crean en su resurrección podrán decir (¡tendrán que decir!) que todo lo que allí pasó fue un fenómeno alucinatorio, bello quizá, pero falso. Externamente hablando, hubo sin duda algún tipo de alucinación. Pero, en realidad, lo que importa, lo que define la historia cristiana es saber si en el fondo de esa “nueva alucinación” estaba actuando Dios, se estaba manifestando su Reino o si, en realidad, todo era un engaño, un engaño posiblemente bello, pero sin apoyo en la realidad; antes y después de la muerte de Jesús, todo habría seguido lo mismo.

¿Admitirá alguna vez la Iglesia católica la figura de Jesús como hombre?

Ésta es una pregunta ambigua. La Iglesia católica tiene que aceptar la figura de Jesús como hombre, porque así lo declara el concilio de Calcedonia (año 451), cuando dice que Jesús fue “Dios y hombre verdadero”. El problema no es aceptar a Jesús como hombre, sino el tipo de humanidad o de historia humana que tuvo Jesús. Se puede decir que, en un sentido, ciertos estamentos de la Iglesia Católica tienen un poco de miedo ante el conocimiento de la historia humana de Jesús. Pero no podemos olvidar que ha sido la iglesia cristiana, sobre todo en su rama protestante, pero también en la católica, la que a lo largo de dos siglos ha estudiado la figura humana de Jesús de un modo radical.
Que yo sepa, nunca, ninguna institución ha estudiado una figura histórica como los cristianos (sobre todo los germanos y anglosajones de los siglos XIX-XX) han estudiado la figura de Jesús. Pero hay todavía discusiones sobre el alcance del estudio de esa historia, como han mostrado, por ejemplo, entre nosotros, las discusiones suscitadas por los libros de Joseph Ratzinger y de J. A. Pagola. Somos bastantes los que hemos tratado con gran libertad sobre el tema, dentro de la iglesia católica.

¿Jesús fundó una iglesia o fueron los discípulos quienes la fundaron?

Ésta es una pregunta que, así planteas, no puede responder. Es evidente que Jesús no fundo la Iglesia, tal como nosotros la entendemos hoy, sino que inició un movimiento de Reino. Tampoco sus primeros discípulos crearon una iglesia como la actual, separada del judaísmo, con sus organizaciones propias y sus posibles dogmas; como he dicho ya, tanto Pablo como Pedro murieron pensando que su movimiento mesiánico formaba parte de la historia de judaísmo.
La Iglesia actual, ya desligada del judaísmo, es el resultado de casi un siglo de historia, que nace con la vida y muerte de Jesús, pero que se consolidad a través de una serie de acontecimientos y decisiones ejemplares: la primera comunidad de Jerusalén, la apertura de los helenistas, la misión de Pablo, la redacción de los evangelios etc. Sólo en la primera mitad del siglo II se puede hablar de Iglesia propiamente dicha. Por eso, en un sentido, se puede y se debe afirmar que la Iglesia la fundó Jesús. Pero, en otro sentido, hay que responder que responder que la Iglesia la fundaron los discípulos de Jesús.
También aquí se pueden dar y se dan dos interpretaciones.
(a) Algunos investigadores han afirmado y siguen afirmando que el surgimiento y, sobre todo, el desarrollo y fijación de la Gran Iglesia en el siglo II d.C. es un fenómeno cultural muy complejo, que no responde a la intención básica de Jesús, ni recoge las claves básicas de su movimiento.
(b) Otros, en cambio, pueden decir (y decimos) que ese despliegue de la Iglesia recoge la intención fundamental de Jesús, de manera que podemos afirmar que ha sido él (Jesús) quien la ha fundado, básicamente, y quien la sigue manteniendo, por obra del Espíritu de Dios. Pero es claro que aquí nos hallamos ante una afirmación “dogmática", que no va en contra de la historia, pero que no se puede probar tampoco por métodos históricos puramente científicos. Además, la forma de entender esa iglesia de Jesús (tal como ha sido ha sido fijada por sus discípulos a lo largo de todo el siglo I y de comienzos del II d.C.) varía según las diversas confesiones cristianas (católicos, protestantes, ortodoxos). Somos muchos los que estamos trabajando actualmente sobre el origen y sentido de la primera iglesia, y por ahora nuestra opiniones no son del todo idénticas.

¿Cómo decir que Jesucristo es el único hijo de Dios en el diálogo con otras religiones?

Éste es un tema abierto a debate entre diversos tipos de cristianos (y entre cristianos y no cristianos). Es un tema nuevo, que había sido planteado al comienzo de la historia de la teología (cuando muchos identificaron a Jesús, Hijo de Dios, con el Logos del pensamiento religioso griego), pero que después había sido silenciado, pues se había pensado que el cristianismo era una religión absoluta, válida en sí misma, sin necesidad de dialogar con otras religiones. Pero, en la actualidad, el tema ha vuelto plantearse con gran fuerza. No existen todavía soluciones mayoritarias, pues estamos en el centro de un gran debate, de un gran diálogo de religiones.
Somos muchos los que pensamos que, en un sentido, se puede afirmar que Jesús es “el hijo único de Dios”, pero afirmando que hay otros hijos de Dios, otros caminos de revelación de lo divino. Éste es un tema complejo, pues, por una parte, no todo da lo mismo (no es igual ser budista que cristiano, musulmán que judío o taoísta), y por otra parte todas las religiones pueden ser y son manifestaciones del único Dios, una expresión del sentido divino del ser humano (a quien, en lenguaje cristiano, con Jesús y/o por Jesús, podemos llamar Hijo de Dios).
Pero con esto planteamos temas que debían precisarse con mucho más cuidado. Por eso los dejamos así, sin profundizar por ahora en ellos.

40 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Alvaro Orozco Carballo 13.01.09 | 05:46

    Rev. Padre:
    Pagola es un gran teologo ortodoxo.
    Coincide cien por ciento con el genuino Jon Sobrino.
    A)El hombre Jesus de Nazarteh, hizo el Bien y su nombre es la fuente INMENSA DEL BIEN.
    B) Luego al no ser la causa mayor que el efecto :Es Dios.
    C)LO evidencia la Resurreccion; La Experiencia de que prosigue su accion en la PLENITUD DEL MISTERIO (Rahner).
    Que la inerrancia Biblica se demuestra explicando los distimtos generos literarios de los Evangelios lo explico Tomas de Aquino en relacion al orden de las tentaciones.
    VIVA PAGOLA:

  • Comentario por Hector 22.11.08 | 22:41

    Voy a repetir lo anterior de otra forma: imaginémonos que Jesús estuviese casado y tuviese hijos y que se organizase, tal como dice, Xabier, la Iglesia sobre una base “califal” y veamos a dónde llegamos (si me confundo en alguna fecha, corrígeme). Están allí Santiago, hermano de Jesús, su mujer sus hijos y la mujer y los hijos de Jesús.
    Pero en el año 70 se destruye el templo, queda arrasada esa iglesia de Jerusalén, lo que se refuerza el 135, al prohibir los romanos a los judíos vivir en Jerusalén. Esa iglesia califal queda destruida. Dirás Xavier, que nos lo contarían los textos evangélicos u otros, pero resulta que no, porque han desaparecido por completo, rematando la desaparición Diocleciano el año 300 y lo que quedan son copias de copias de copias, de, más o menos esa época.

  • Comentario por Hector 22.11.08 | 22:38

    Para entonces, la iglesia es greco-romana y su filosofía es estoica y platónica, que considera el sexo como algo sucio y el matrimonio como un mal menor. ¿Cómo iban a contarnos que Jesús estaba casado y tuvo hijos? Como Dios, tenía que tener el mejor de los estados, que era no casarse y huir de la carne, que para Platón era el origen de todos los males. Dirás que formulo una tesis conspiratoria, pero entonces vuelvo a salir con las mujeres de los apóstoles y los maridos de las santas mujeres que los acompañaban. Sabemos que los apóstoles estaban casados (por la “suegra de Pedro” y lo que dice San Pablo en una epístola).

  • Comentario por Hector 22.11.08 | 22:35

    Debemos suponer que “las santas mujeres” también lo estaban (el casarse era casi una obligación para los judíos y el no casarse no era un acto de virtud, como en Roma para los estoicos o las vestales), PERO, sorprendentemente, no se habla de sus mujeres ni de los maridos de las santas mujeres, ni de los hijos de ambos grupos. ¿No es extraño? Supongamos que no lo sea, porque los redactores de los Evangelios han decidido no hablar de familias, al revés que en el Antiguo Testamento (y eso apunta a greco-romanismo más que a judaísmo). Pues bien, si sabemos que estaban casados y no se habla de ello, ¿Qué prueba que no se hablase de la mujer e hijos de Jesús? Obviamente, nada.

  • Comentario por Hector 21.11.08 | 21:15

    Lo que dices que es increíble que Jesús hubiese estado casado, tenido hijos y no constase, parece razonable, hasta que se cae en la cuenta que se sabe de forma indirecta, pero innegable, que los apóstoles debieron haber estado casados –por ejemplo, Pedro-, y no se sabe nada de sus mujeres e hijos ni figuran en la primera Iglesia para nada, a pesar de la tendencia que citas al “califato” eclesial, lo que contrasta con toda la información que se da las familias de los patriarcas y profetas del Antiguo Testamento, por lo que surge la pregunta: ¿Por qué el Nuevo Testamento no nos habla de mujeres e hijos de sus personajes? Es como si alguien hubiese impuesto una consigna de silencio sobre el tema o alguien lo hubiese borrado después, como “avergonzado” de que no hubiesen sido espíritus desencarnados

  • Comentario por Hector 21.11.08 | 21:10

    Es muy curioso que a Jesús lo acompañen sus apóstoles y “santas mujeres” e imposible que algunas de éstas no hubiesen sido mujeres de aquéllos, entre otras cosas, porque: 1. siendo los apóstoles hombres débiles, podrían haber “pecado” con ellas (más grave fue el pecado de negar a Jesús) y, 2. aún sin hacerlo, que fariseos y escribas murmurasen tremendamente, murmuraciones que tampoco han quedado registradas. La pregunta no es baladí ni para dejarla sin contestación, porque es totalmente chocante. Por ejemplo, en la tradición del Antiguo Testamento, debería haber unos párrafos que dijesen para cada apóstol: “Pedro se casó con Rebeca, quien fue una de las que lo ungieron después de muerto….”. Curioso también que si la madre de “Rebeca” no llega a enfermar y Jesús a curarla milagrosamente, San Pedro hubiese sido también “otro espíritu desencarnado” sin mujer. Y, ¿Qué hicieron sus hijos en la naciente Iglesia? (o los de los demás apóstoles). Silencio igualmente

  • Comentario por Hector 21.11.08 | 21:09

    Siempre he pensado que lo que no se dice es mucho más expresivo que lo que se dice y no me parece seria tanta investigación histórica sobre Jesús sin tratar de aclarar este enigma. Adelanto una primera explicación: Son sabidas varias cosas: 1. Que la Iglesia se greco-romanizó rápidamente. 2. Que sus escrituras fueron quemadas en las persecuciones y, concretamente, casi del todo, por Diocleciano (entre otras cosas, porque se las entregó el Papa Marcelino, que sacrificó incienso a los dioses), de forma que lo que tenemos son copias de copias de copias (posiblemente, archicensuradas) de 200 o 300 años más tarde (corrígeme si me equivoco). Para entonces, ya se habían apoderado del Cristianismo las filosofías platónica y estoica, que veían el sexo y el matrimonio con malos ojos y las que no podían gustarle unos apóstoles casados y con hijos.

  • Comentario por Hector 21.11.08 | 21:05

    También pudo ocurrir que, para horror de los greco-romanos, algún apóstol, o Nicodemo o José de Arimatea (que era rico, lo que aumenta la probabilidad) tuviese más de una mujer y no estoy diciendo ninguna blasfemia, porque esto estaba dentro de la Ley de Moisés, que siguió la misma familia de Jesús (la Purificación) y Jesús mismo. Por eso digo que lo que no se dice es tan expresivo: la extraña desaparición de las familias de los personajes del Evangelio nos está diciendo a voces que todo esto ha sido censurado.

  • Comentario por Miguel Ángel 19.11.08 | 10:39

    Ya veo por tus respuestas y por los comentarios que provocan que el estudio bíblico ayuda a entender la Biblia y la persona humana de Jesús, pero poco en la fe.
    Lo cual está bien, porque sitúa los hechos históricos en lo que es posible situarlos. Y quien quiera acercase a ese Jesús histórico tiene más medios para hacerlo.
    Pero el Cristo de la fe, que yo veo inevitablemente unido al histórico, me ilumina a ese judío concreto y me lo transforma, como transformó en los primeros testigos al percibirlo resucitado la imagen o recuerdo que tenían de aquel a quien siguieron por los caminos de Galilea.
    No es el hombre Jesús el que enriquece a Cristo, sino Cristo el que rellena cuanto vacío pudiera entenderse en el hombre Jesús.
    Al menos yo así lo veo. De todas maneras tengo que agradecerte a ti y a cuantos lo intentan esa aproximación cada vez más cercana al Jesús histórico.

  • Comentario por ALFONSO 19.11.08 | 10:21

    Hisopo:
    tu critica facil a Pikaza NO TIENE FUNDAMENTO.La diferencia esencial es que Pikaza habla como Apostol y tu hablas como un triste "feligres" de la Edad Media...ademas Pikaza en ningun momento cuestiona los dogmas,simplemente analiza y reflexiona...pienso luego existo.Siento decirte que el Cristo de la Iglesia no es ni de lejos el Cristo de la Escritura.Jesus dijo:NO QUIERO SACRIFICIOS...que es lo mismo que decir:NO QUIERO MISAS.Cristo no va a misa.El prefiere orar en el monte,sin que nadie le vea.

  • Comentario por ArsTO 18.11.08 | 22:21

    Hisopo, con tus palabras tampoco hablas de Cristo, empieza por hacerte la autocrítica y probablemente empezarás a hablar de Dios.

    Gracias Xabier, yo sí percibo en ti al Dios de la historia que nos acerca a la vida cotidiana.Gracias por tus palabras y lenguaje cercano.

  • Comentario por ArsTO 18.11.08 | 22:14

    Hisopo, con tus palabras tampoco hablas de Cristo, empieza por hacerte la autocrítica y probablemente empezarás a hablar de Dios.

    Gracias Xavier, yo sí percibo en ti al Dios de la historia que nos acerca a la vida cotidiana gracias por tus palabras y lenguaje cercano.

  • Comentario por hisopo 18.11.08 | 21:40

    (sigue) No importa que la Escritura diga lo que dice; cuando no interesa, se la manipula y a otra cosa mariposa. Todo ello acompañado de una prosa vacua, premeditadamente confusa, incoherente cuando no abiertamente contradictoria, siempre sembrando la duda... Creo que todo puede resumirse de una manera muy simple: Pikaza es un hombre que ha perdido la fe en el Cristo de la Escritura y de la Iglesia. Por eso necesita manipular la primera y negar la fundación divina de la segunda, para fabricarse un Cristo falso, "su" Jesús (obsérvese, como es es habitual en él, cómo no emplea ninguna vez el término Cristo). Leer a Pikaza y otros autores (que, como he dicho, nos presentan cada uno a un "Jesús" diferente) y ver la pobreza, trivialidad y vulgaridad de "sus" Jesús es, sin duda, un motivo de creencia en el de la Escritura y el de la Iglesia.

  • Comentario por hisopo 18.11.08 | 21:39

    Gracias a esta entrevista conocemos al "Jesús de Pikaza". Como se ve, aquí cada uno tiene "su" Jesús. Todo muy protestante y nada católico. El texto es una síntesis de unas cuantas teorías y ocurrencias que pululan entre la pseudoteología y una exégesis que es pura manipulación de la Sagrada Escritura.
    Así, en "su" Jesús no hay divinidad alguna; no hay referencia a los milagros que Cristo obró; se niega la Resurrección, limitada a una simple "experiencia" y "alucinación" de unos pobres imbéciles que veían fantasmas por todos lados; se niega abiertamente la fundación de la Iglesia por Cristo; Cristo no es "el hijo único de Dios": hay otros (pero no dice cuáles son), etc. Un Jesús muy particular, este de Pikaza. Lo que pasa que es falso: no es el que las Escrituras retratan. Pero este "pequeño" detalle no parece importar a Pikaza: con los consabidos "retratos simbólicos" o "las creaciones de la cmunidad postpascual" ya tiene el comodín que le permite quitar y poner, usar y desechar...

  • Comentario por Emérito Agusto 18.11.08 | 21:25

    Cuando los discípulos de Jesús se encontraron con él por primera vez,
    ¿sabían ya que era "el hijo de Dios, el mesías, el cristo salvador..." y tal
    y tal? ¿O se encontraron con un "hombre", con un "maestro", un rabino más de la época? ¿Qué conocía la "gente" sobre su vida?: que procedía de Nazaret ("¿De Nazaret puede salir algo bueno?"), que era hijo de una tal María
    (ningún indicio de que era "virgen"), que su padre se llamaba José (pero
    ignoraban que el Espíritu Santo le había hecho una "faena"), que su oficio
    era el de carpintero o lo que fuera, y poco más sobre su familia, sus "hermanos", etc.
    ¿No es éste el Jesús "histórico"?
    Que luego los apóstoles elaboraran una "religión" identificando al Jesús
    condenado y crucificado con el hijo de Dios, el mesías y todo lo demás
    (virginidad de María, resurrección, ascensión...), eso ya es harina de otro
    costal. A éste Jesús sí que se le podrá llamar el "Cristo de la fe", claro
    p...

  • Comentario por anaf 18.11.08 | 20:29

    " ¿Y vosotros quién decís que soy yo? "

    Actualmente cada uno contesta la pregunta como la responderían en la época de Jesús, de diferentes formas. .
    ¿Quién está más cerca de la realidad? ¿Pueden todas las investigaciones que se hagan aproximarse alguna vez a lo correcto?
    ¿Por qué dar mayor crédito a unas respuestas que a otras, considerando algunas más propias del momento presente?

  • Comentario por Francisco 18.11.08 | 18:43

    Trascendente entrevista que permite ver que el cristianismo no es una sumatoria de dogmas, ni de exteriorizaciones ritualista, sino, profundamente, una religión de interioridad.
    Gracias por compartírnosla

  • Comentario por logos 18.11.08 | 16:34

    Y vosotros, quién decis que soy?

    Tu eres el hijo de Dios vivo.
    Hecho hombre, que sirve para TODOS y que trae el Espíritu.
    Ni judío galileo, un profeta escatológico, ni un exorcista, ni carismático.
    Ni comunista, ni constructor de iglesias, ni jefe de jerarquías, ni dictador de doctrinas, ni político, ni forjador de reinos de Dios, ni redactor
    de bulas, ni prosélito de Jerusalen o de Samaria. Yo busco adoradores en Espíritu. Llega el tiempo, y ahora es, cuando Dios hará que de tu interior corran ríos de aguas de vida. Se acabó la Religión y las doctrinas. Ya está bueno de tanta paparrucha aplicada al Señor.
    Él ha derramado su SANGRE para hacer que el hombre deje el impedimento de sentido de culpabilidad y reciba el Espíritu dentro de su alma.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 16:13

    En los Hechos 2, Lucas registra el sermón de Pedro en el día de Pentecostés. Los judíos no presentaron refutación a su atrevida proclamación de que Cristo había resucitado. ¿Por qué? Por cuanto la evidencia del sepulcro vacío estaba allí para examinarlo por cualquiera que lo pusiera en duda. Sin embargo todos sabían que la tumba ya no contenía el cuerpo de Cristo. “El silencio de los judíos es tan significativo como los discursos de los cristianos” (Fairbarin, studies in de Life of Christ, 357)

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 15:59

    W. Pannemberg declara que: “La antigua polémica judía contra el mensaje cristiano acerca de la resurrección de Jesús no ofrece ninguna sugerencia de que el sepulcro de Jesús hubiera permanecido intacto. La polémica judía debería haber tenido sumo interés en la preservación de semejante informe. Sin embargo compartía la convicción de sus oponentes cristianos de que la tumba estaba vacía.” La Iglesia se fundó sobre la resurrección y el refutarla habría destruido la totalidad del movimiento cristiano. Sin embargo, en lugar de tal refutación, a través del primer siglo, los cristianos fueron amenazados, apaleados, azotados y muertos por causa de su fe. Habría sido mucho más simple haberlos silenciado presentando el cuerpo de Jesús, pero nunca se hizo esto.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 15:49

    Alfonso, en os Hechos 25, vemos a Pablo preso en Cesarea. Festo “se sentó en el tribunal, y mando que fuese traído Pablo. Cuando este llegó, lo rodearon los judíos que habían venido de Jerusalén, presentando contra él muchas y graves acusaciones, las cuales no podían probar;…¿ Qué era lo que había en el evangelio de Pablo que irritaba de tal modo a los judíos? ¿Cuál fue el punto que ellos evitaron totalmente al hacer sus acusaciones? Festo, al explicar el caso al Rey Agripa, describe el asunto central como concerniente a “un cierto Jesús, ya muerto, el que Pablo afirmaba estar vivo” (Hechos 25:19). Los Judíos no podían explicar la tumba vacía. Hicieron toda clase de ataques personales a Pablo, pero evitaron la evidencia objetiva de la resurrección. Se redujeron a una discusión puramente objetiva y evitaron discutir el silencioso testimonio de la tumba vacía. El silencio de los judíos habla más fuerte que la voz de los cristianos.

  • Comentario por ALFONSO 18.11.08 | 15:32

    Jose Carlos:
    pero la teologia no es solo decir una sarta de citas biblicas...requiere clarividencia...saber lo que hay detras de las cosas.Citas la arquiconocida frase de San Pablo,si Cristo no resucito...muy bien pero olvidas el "pequeño detalle" de que San Pablo NO FUE TESTIGO PRESENCIAL DE LA RESURRECCION.En fin,estamos en el mismo callejon sin salida de siempre...no movemos en el universo de las creencias...pero evidencias cero.

  • Comentario por Roser Puig F 18.11.08 | 13:54

    Jesús “sabía” quién era, aunque, como responde xabier, el no decía de si mismo lo que ahora nosotros decimos de El: “yo soy el Hijo eterno de Dios”, “yo soy la segunda perdona de la Santísima Trinidad” Pero si que se atrevió a atribuirse la profecía de Is.61, 1-2;58,6 (con gran escándalo de sus conciudadanos que, furiosos porque no quería hacerles milagros, intentaron despeñarlo. Pero los milagros de Jesús exigían tener fe, y sus conciudadanos no creyeron en El) Jesús dijo de sí mismo: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos” (Lucas 4, 18) Por lo tanto, “seguir a Jesús” debería consistir en continuar lo que El dijo que era su misión. Si realmente creyéramos en El, no intentaríamos camuflar el seguimiento de Jesús (Amor) con opulentos edificios y liturgias llenas de fausto e inciensos.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 13:36

    LA IGLESIA ES UN HECHO DE LA HISTORIA

    La explicación para la existencia de la iglesia es su fe en la resurrección. A través de sus primeros años esta institución sufrió mucha persecución de los judíos y de los romanos. Hubo quienes sufrieron tortura y muerte por su Señor solamente a causa de saber que él se había levantado de la tumba. Wibur Smith dice que aún el racionalista DR. Guignebert, (Jesús, New Cork, p 536) se ve obligado a admitir lo siguiente: “no habría cristianismo si la creencia en la resurrección no se hubiese establecido y sistematizado… La totalidad de la enseñanza esencial del cristianismo descansa en la creencia en la resurrección, y sobre la primera página de cualquier relato de dogma cristiano debe escribirse, a modo de lema la predicación de Pablo: “Y si cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también nuestra fe.”

  • Comentario por Arco.Iris 18.11.08 | 13:29

    Pilar ,bonita !qué bién lo expresas !
    Estamos ..como para puzzles ,hacia el otro dia uno y ..pensé que el mar era el cielo y la noche la mañana ..me equivocaba ...me equivocaba
    la barca la dí la vuelta y se me ahogaron todos los que navegaban ,los árboles ,boca a bajo ..salieron,los pájaros ,las ardillas ,animales varios ...se hirieron "chichones ",con la ponzoña de la tierra ..los brazos y piernas de las personas ,se me desparramaban sín tón ni són ...hasta que caí en la cuenta ..que no podia arreglar el mundo ...quizá un pedacito muy pequeño ,de este puzzle ,,que no aciertan o no quieren acertar a colocar ,encajar las piezas ..que ellos mismos han "desbarajusteado "....me puse a llorar para lavar mi alma ,mi corazón .
    Un abrazo a todos

  • Comentario por Pilar 18.11.08 | 13:02

    El puzzle no será nunca digerible por nuestro racionalismo porque el misterio contiene piezas que no pueden encajar en ningún puzzle científico o racionalista.
    Pensar y buscar respuestas posibles amplía el horizonte, ilumina el camino, pero no puede nunca llevarnos a encerrar el misterio en meras definiciones dogmáticas. Siempre habrá luces y sombras, pero es la fe -confianza absoluta en el Reino de Dios- la que nos guía en la noche.
    Todo al final depende del amor: tanto la esperanza como la fe que nos hace apostar por ella. Y luchar por aquello que esperamos.

  • Comentario por Arco.Iris 18.11.08 | 12:42

    !Se sabe tán poco y tán mál sobra la "vida de Jesús ! que si los grandes "Pensadores ,Teólogos ,Historiadores etc... lo mucho que han podido hacer "són especulaciones ,más o menos aproximadas ...qué voy yo, a saber de Jesús ? pienso :seria un hombre de su tiempo ,en su historia y sociedad ,pero a la vez UNA FIGURA "POLITICAMENTE INCORRECTO (que se diria hoy )
    -Un lider
    -con un carisma ,especial
    -Intentando cambiar ,con aquellos que "le seguian " una sociedad ,que supongo ,como la del momento actual ,estaria ..corrompida por EL PODER ,LA AVARICIA ,LA INJUSTICIA ,LAS DESIGUALDAES ENTRE LOS HOMBRE ...y un largo etc...despues que fuera .casado .viuda o monja ...pues a mí ME IMPORTA MUY POCO
    --Lo que se ha MONTADO DESPUES ,SOBRE ,DELANTE ,DETRAS Y ALREDEDOR DE LA FIGURA DE JESUS ,no me creo nada .,,,LA VERDAD ,QUE EL ,DEBIO HABLAR POCO Y HACER MUCHO (como todos los grandes hombres )

  • Comentario por JMS.- 18.11.08 | 12:36

    Si entre razón y fe hay un abismo infranqueable y si entre fe y acontecimientos históricos se abre un mar sin orillas, resulta inútil e imposible establecer certezas donde sólo hay aproximaciones o probabilidades. JCED pretende postular valor histórico a los tesimonios neotestamentarios. obviando que "historia" significa algo muy distinto en el siglo I y en el XXI sin hablar de las variantes de los siglos intermedios. XPI sí sabe de lo que trata pero el puzzle que trata no de recomponer sino de presentar no es digerible por nuestro racionalismo, como se puede ver por el tenor de los comentarios que le revuelven las piezas.

  • Comentario por ALFONSO 18.11.08 | 11:21

    Cuando Jesus dijo:mi Reino no es de este mundo,se estaba refiriendo al plano astral...al REINO ASTRAL.Ese Reino hace mucho que se conocia y hoy tambien se conoce,porque el Reino de los espiritus siempre se ha conocido...no es una "primicia" de Jesucristo...la famosa RESURRECCION tan explotada en el discurso canonico,bien podria ser,simplememnte,un DESDOBLAMIENTO ASTRAL despues de la muerte...esos fenomenos no son exclusivos de los Evangelios...la pregunta es ¿son exclusivos los poderes paranormales de Jesus? ¿si?...¿o tal vez no?.

  • Comentario por Joaquim 18.11.08 | 10:58

    Estupenda síntesis. Pienso que quizás uno de los problemas del cristianismo es la insistencia en mantener a toda costa aquellas proyecciones postpascuales sobre el pensamiento y el ser de Jesús, conceptos e ideas que hoy día han perdido toda su vigencia y que nos llevan a un mundo que no existe y cuesta mucho de entender. Entiendo igualmente que no se puede poner al día todo un magisterio sin poner en peligro todo el castillo, pero algo habrá que hacer. Afirmar que Jesús se equivocó no es ninguna herejía, es aceptar que Jesús era un hombre de su tiempo y que pensaba como un hombre de su tiempo. Cosas como ésta no deberían suponer ningún problema pues es la resurrección lo que, a través del tiempo, da luz y sentido a todo y desde ese punto de vista es desde donde, en pleno siglo XXI, podemos empezar a entender; es la resurrección lo que abrió todos los caminos que se abrieron para la comprensión de Jesús. Sin resurrección no tendríamos nada.

  • Comentario por Roser Puig F 18.11.08 | 10:23

    Algunos de ellos eran creadores y elaboradores de la Teología de la Liberación calificada, por el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, como “marxista”. Por ejmplo:”El concepto bíblico del “pobre” ofrece el punto de partida para la confusión entre la imagen de la historia en la Biblia y la dialéctica marxista; ese concepto es interpretado con la idea de proletariado en sentido marxista y justifica, al mismo tiempo, al marxismo cómo una hermenéutica legítima para la comprensión de la Biblia.” [Fuente: Cardenal Joseph Ratzinger. “Presupuestos, problemas y desafíos de la Teología de la Liberación.” Paramillo 5 (1986): Mario tiene toda la razón del mundo para protestar que se califique a su proyecto (democrático y asambleario) de marxista. En Centro y Sud-América todavía no se han cerrado las heridas de la “caza de marxistas” que invadió el continente en aquellos años. Los desaparecidos todavía se cuentan por centenares de miles.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 10:21

    John Montgomery (History and Christianity) escribe que “la incapacidad para distinguir las aseveraciones hechas por Jesús mismo en su favor de aquéllas hechas por los escritores del Nuevo Testamento a favor de él no debieran causar desánimo, puesto que la situación es un paralelo exacto con todos los personajes históricos que han determinado no escribir ellos mismos (Alejandro el Grande, augusto Cesar, Carlomagno.) Mal podríamos decir que en estos casos no tenemos a nuestra disposición adecuados retratos históricos. También los escritores del Nuevo Testamento… registraron testimonio de testigos oculares concerniente a Jesús, y por consiguiente puede tenerse confianza en que presentan un cuadro histórico preciso de él”


  • Comentario por Roser Puig F 18.11.08 | 10:21

    Ayer estuve prácticamente todo el día sin poder acceder al blog de Pikaza, por lo que no pude decir que yo poseo el diccionario de Lèeon-Dufour desde 1972. Así que lo digo aquí aunque sea una “intrusión”, como decía ayer Mario, revindicando su rifi-rafe con logos. A propósito de esto, creo que el tema es lo suficientemente grave como para seguir con el “intrusismo”. Precisamente el día 13 se presentó en la Audiencia Nacional de España una querella presentada por dos organizaciones humanitarias contra el ex presidente de El Salvador, Alfredo Cristiani, por el encubrimiento del asesinato perpetrado el 16 de noviembre de 1989, por el “batallón contrainsurgencia”. Ese día fueron asesinados a sangre fría seis sacerdotes jesuitas, una mujer de servicio y su hija de 16 años. Los jesuitas eran profesores de la Universidad Centroamericana (UCA), con sede en San Salvador y dirigida por la Compañía de Jesús.(sigue)

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 10:12

    Hechos 10:39-42

    “Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole de un madero. A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y vivimos con él después que resucitó de los muertos. Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por juez de vivos y muertos”


  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 10:05

    1 Corintios 15:6-8
    “Después se apareció a más de quinientos Hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y por último de todos, como a un abortivo, me apareció a mi”

    1Pedro 5:1
    “Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada”.

    Juan 20:30-31
    “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero estás se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.”

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 09:56

    TESTIGOS OCULARES
    1 Juan 1:13
    “Lo que era desde el principio, lo que hemos visto, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”
    Lucas 1:1-3
    “Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribirlas por orden, oh excelentísimo Teofilo.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 09:26

    Hechos 26:24-28
    "diciendo él estás cosas en su defensa, Festo a gran voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco. Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura. Pues el rey sabe estás cosas, delante de quien hablo con total confianza. Porque no pienso que ignora nada de esto; pues no se ha hecho esto en ningún rincón. ¿Crees oh rey de Agripina, a los profetas? Yo sé que crees, Entonces Agripa dijo a Pablo: por poco me persuades a ser cristiano."

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 09:20

    Los escritores del Nuevo Testamento apelaron al conocimiento de primera mano que tenían sus lectores u oyentes concerniente a los hechos y a la evidencia con respecto de la persona de Cristo.
    Los escritores no solamente dijeron, “Escuchen, nosotros vimos o escuchamos aquello..” sino que se pusieron frente a sus más adversos críticos y dijeron:” Ustedes también saben respeto de estás cosas…Ustedes las vieron y tienen un conocimiento personal de ellas”.Uno haría bien en tener cuidado cuando le dice a sus oponentes, “Ustedes también conocen esto”, pues si no es exacto en detalles, “le van a coger por el cuello.
    Hechos 2:22 “Varones Israelitas, oid estás palabras: Jesús nazareno, Varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él como vosotros mismos sabéis”

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 18.11.08 | 09:10

    Los escritores del Nuevo testamento escribieron en calidad de testigos oculares de los eventos que describieron o bien tomaron de primera mano los datos de los testigos oculares.
    2 Pedro 1:16
    “Porque no hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas ambiciosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad”. Ellos conocían ciertamente entre el mito, la leyenda y la realidad. Hay una d obvia diferencia entre los mitos aplicados en la mitología griega y Cristo, asunto que por lo general pasa por alto. Los eventos similares tales como la resurrección , etc de la mitología griega no se aplicaron a individuos reales de carne y hueso, sino mas bien a personajes mitológicos. Pero en lo que se refiere al cristianismo, estos eventos son aplicados a una persona a la cual los escritores conocieron en la historia dimensional del tiempo y el espacio, es decir, al histórico Jesús de Nazaret, a quien ellos conocieron realmente.

  • Comentario por danito 18.11.08 | 09:09

    joe¡¡¡ MENUDO CACAO MENTAL TIENES¡¡
    ¿ COMO PUEDES EXPLICAR LA RESURRECCIÓN ASÍ ? TE HACES LA P...UN LÍO.
    anda....sé hUmilde... repasa el Astete y ten FE , PORQ CONOCIMIENTO...NO TIENES ..NINGUNO¡¡
    ( NO ME EXTRAÑA Q TE LEAN POCO ¡¡)

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