El blog de X. Pikaza

Novísimos 4. ¿Es cierto que sólo se salvarán 144.000? (Ariel Álvarez Valdés)

05.11.08 | 06:18. Archivado en Teología, Espiritualidad, Amigos, la voz de los, Liturgia
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Sigo tratando de los Novísimos y hoy planteo, con Ariel Álvarez Valdés, el tema del número de los salvados, que ha venido apasionando a millones de personas, desde tiempos muy antiguos. Es conocida la respuesta literal de Los Testigos de Jehová, según los cuales sólo se salvarán de verdad, en el cielo, 144.000 mil elegidos. Algunos santos han pensado que se salvan todavía menos personas. Habría una "masa de perdición" y sólo unos pocos salvados. Sobre ese tema ha reflexionado Ariel, mostrando que ese número es simbólico, abierto a la totalidad de los hombres y mujeres, y quiero darle gracias por sus palabras de exigencia y consuelo.

La pregunta sin respuesta

Una vez, durante un viaje que Jesús realizaba a Jerusalén, mientras atravesaba ciudades y pueblos enseñando, se le acercó un curioso con una pregunta indiscreta. Como había oído que Jesús traía la salvación, le dijo maliciosamente: "Señor, ¿es cierto que son pocos los que se salvarán?".
Pero Jesús se negó a responder, y simplemente le replicó: "Ustedes esfuércense en entrar por la puerta estrecha" (Lc 13, 22-24). Es decir, en vez de contestarle cuántos se salvarán, le contestó cómo se salvarán, que era lo importante.

¿Desentona el libro del Apocalipsis?

Por esta razón, ningún escritor sagrado se atrevió jamás a predecir el número de las personas que se salvarán en el fin del mundo. Ni siquiera san Pablo, que alude en varias ocasiones al tema y aporta de su propia reflexión ciertos detalles nuevos sobre el hecho.
Sin embargo hay un libro de la Biblia que dos veces fija puntualmente la cifra de los que alcanzarán la salvación. Es el Apocalipsis.

En el capítulo 7 el autor describe una visión, en la que le fue permitido contemplar a todos los marcados con el sello salvador en la frente, y su número era de 144.000 (7, 4). Y en el capítulo 14, ratificando este dato, presenta otra vez los 144.000, esta vez junto a Jesucristo, que los rescata de entre todos los hombres (14, 1).
¿Es posible que su autor haya desobedecido el deseo de Jesús de no dar información sobre este asunto?

Cuentas que no cuentan

Pero más grave todavía resulta la cuestión de si es posible que, después de tanto esfuerzo por parte de Dios, tan pocos hombres se vean beneficiados con la salvación.
Actualmente ningún estudioso serio de la Biblia admite que la cifra de 144.000 responda a una cantidad exacta. Todos están de acuerdo en que se trata de un número simbólico.
En efecto, muchas veces los números que aparecen en la Sagrada Escritura son usados en sentido convencional a fin de brindar un mensaje más que una cifra. También entre nosotros, se suele atribuir al número 13 cierta malaventura o desgracia, y usamos el número 1.000 para decir "mucho", como cuando exclamamos "¡Te dije mil veces que no lo hicieras!", cuando en realidad le dijimos "muchas" veces.
Pues bien, en la Biblia y en otros escritos de la antigüedad, tal asociación era más corriente aún que entre nosotros.

A ejemplo de los viejos salvados

Este hábito de utilizar cantidades simbólicas debe alertarnos sobre la interpretación de ciertas cifras, como por ejemplo las edades fabulosas de los patriarcas bíblicos, cuando se dice que Adán vivió hasta los 930 años, o que Noé tenía 600 años al comenzar el diluvio, o que Matusalén engendró a su hijo Lamec a los 187 años.
Es evidente que no se trata de edades reales, sino que fueron deliberadamente exageradas para simbolizar la bendición de Dios como larga vida terrena, cuando aún no se había revelado la existencia de la vida eterna.
Ahora bien, ¿por qué Juan en su Apocalipsis habría de poner un número simbólico para referirse a los salvados? ¿Quién le sugirió que fijara una cantidad exacta para los que serían liberados con la sangre de Jesús, los redimidos en la Pascua de Cristo?

Es probable que se haya inspirado para ello en el Antiguo Testamento. En efecto, el libro de los Números, al referirse a los israelitas salvados de la esclavitud de Egipto por Moisés en la primera Pascua con la sangre de un cordero, nos detalla la cifra exacta. Dice que salieron de Egipto 603.550 hombres, sin contar las mujeres, los ancianos y los niños (Núm 1, 46; 2, 32).

Cantidad inalcanzable

Ahora bien, este número es a todas luces simbólico. Si pretendiéramos tomarlo literalmente, habría que calcular que los que iniciaron la peregrinación por el desierto eran entre 2 y 3 millones de personas, cantidad desorbitada, probablemente nunca alcanzada por la población de Israel en toda su historia, y además imposible de movilizar en una noche para cruzar el mar Rojo y huir.

Basta pensar que un ejército así jamás fue reunido por las potencias militares del antiguo Oriente, como Asiria, Babilonia, y ni siquiera por Alejandro Magno. Por otra parte, puesto en marcha en el desierto en filas de diez en fondo al modo antiguo, formarían 60.355 hileras de a diez, que a la distancia de un metro una detrás de otra abarcarían una extensión de 60 km. Al ponerse la primera fila en movimiento, los últimos lo harían dos días después. Y si a estos agregamos toda la población supuestamente salida, cubrirían en fila la distancia total de Egipto al Sinaí.
Asimismo, los historiadores bíblicos actualmente sostienen que la población total de Canaán en ese entonces no llegaba a los dos millones de personas. ¿Cómo puede, entonces, repetirse permanentemente en la Biblia como un estribillo, que los israelitas que pretendían conquistar el país de Canaán eran pocos para tomar sus ciudades? (Deut 4, 38; 7, 7; 17, 22).

Finalmente, si estos números expresaran cantidades reales, las 70 personas que según Gn 46, 27 llegaron originariamente a Egipto con el patriarca Jacob, habrían debido de tener en los 430 años que permanecieron esclavos, según los cálculos del incremento de la población del Egipto de entonces, unos 10.000 descendientes cada uno.
No tantos pero sí todos

¿Qué quiere decirnos la Biblia cuando menciona a estos 603.550?

Como hemos visto, se trata de un procedimiento frecuentemente usado en las Sagradas Escrituras, llamado gematría. La lengua hebrea, al no tener números, éstos se escriben con las mismas letras del alfabeto. Ahora bien, si reemplazamos las letras de una palabra o de una frase se obtiene una cifra simbólica.
Así, si se sustituyen las letras de la frase hebrea "todos los hijos de Israel" (rs kl bny ysr’l) por sus correspondientes valores numéricos, da precisamente 603.550.
Por lo tanto, cuando el autor dice que salieron de Egipto 603.550, sólo quiere decir que salieron "todos los hijos de Israel", como si dijera que todo Israel estaba allí, ya que sin el éxodo Israel nunca hubiera existido.
El número de los que participaron en la huida seguramente no superaba las 6 u 8 mil personas.

Algo así para los nuevos

Cuando Juan escribe su libro del Apocalipsis, considera que la muerte de Cristo ha salvado a los hombres de una nueva esclavitud: la esclavitud del pecado. Los cristianos son el nuevo pueblo liberado, pero esta vez no con la sangre de un corderito sino de Cristo, el nuevo cordero de la nueva Pascua.
¿Y cuántos son estos nuevos liberados? Recordando el viejo recurso del Antiguo Testamento, Juan lo dice con un nuevo número simbólico: 144.000. Esta cifra es producto de 12 x 12 x 1.000. ¿Qué significado encierra?
En la Biblia el número 12, aplicado a las personas, significa siempre "los elegidos". Así, se habla de las doce tribus elegidas de Israel, de los doce Apóstoles elegidos, de las doce puertas de la nueva Jerusalén por donde entrarán los elegidos (Apoc 21, 12).
Luego, afirmar que se salvarán 144.000 equivale a decir que se salvarán los elegidos del Antiguo Testamento (12), y los elegidos del Nuevo Testamento (x 12), en una gran cantidad (x 1.000).

El "plus" de los invitados

Pero Juan, para evitar un malentendido con esta cifra, y siempre deseoso de ser correctamente interpretado en su lenguaje simbólico, agrega a continuación: "Luego miré y había una muchedumbre inmensa, que nadie podía contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos" (Apoc 7, 9).
Por lo tanto, los salvados no son sólo esos 144.000, sino también esa inmensa muchedumbre imposible de contar ni de encerrar en una cifra, y proveniente de los lugares más diversos.
Que este grupo innumerable pertenezca también a los salvados se ve por tres elementos: a) tenían vestiduras blancas, que en el Apocalipsis simbolizan siempre la salvación; b) tienen palmas en sus manos, que es el atributo de los vencedores; c) están todos ya delante de Dios y del Cordero.
Y cuando el autor vuelve a dar más adelante la cifra de 144.000 para los salvados (Apoc 14, 1), a fin de eludir de nuevo cualquier equívoco agrega: "Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero" (Apoc 14, 4). Si los llama "primicias", significa que sólo son los primeros en arribar a la salvación y que aún faltan muchos más por venir. Es decir, no pretende dar un número exacto.

Estadísticas que dolerían

Algunos años atrás, unos científicos alemanes se abocaron a la tarea de calcular cuántas personas habrían pasado por la tierra, desde hace unos dos millones de años cuando el primer ser humano cruzó la frontera de la hominización, hasta nuestros días.
El resultado, según los índices relativos de natalidad, mortalidad, y progresión genética, arrojaba un total de 77.000.000.000 (77 mil millones) de seres humanos.
Suponiendo que el fin del mundo llegara ahora, y fueran a salvarse 144.000 personas, entonces en base a este cómputo tendríamos que sólo se habría salvado el 0, 0001 % de la población mundial.
De este modo, Dios habría sido el mayor frustrado de la historia; Cristo, el salvador más ridículo; y el Espíritu Santo, la fuerza más impotente que haya existido. El plan de salvación de Dios se transformaría así en el más grande fracaso jamás planeado.
Interpretar literalmente la cifra de 144.000 implica no sólo desconocer la Biblia sino también, y lo que es más grave, desconocer y menospreciar el poder salvador de Dios.

¿Qué piensas, Señor?

Afortunadamente la Palabra de Dios es más optimista que muchos agoreros apocalípticos, los cuales fijando un cupo limitado y exiguo para el ingreso en la salvación pretenden atemorizar a la gente y forzarla a convertirse. Pero desconocen, ciertamente, que por el temor nadie se convierte al Amor.
Y aunque Jesús no haya querido responder a aquella pregunta que le hicieron sobre el número de los salvados, sí dio a entender que iban a ser muchos, cuando le contestó a su imprudente inquisidor: "Vendrán de oriente y de occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa del Reino de Dios" (Lc 13, 29). Ya en otra oportunidad había comentado expresamente frente a un angustiado centurión romano: "Muchos son los que vendrán" (Mt 8, 11).
El mismo Juan el Bautista, conocido por su dureza en la predicación, su intolerancia, y su extremada exigencia con el comportamiento moral de la gente, dijo en uno de sus primeros sermones: "Todos los hombres verán la salvación de Dios" (Lc 3, 6).
Es improbable que a Jesús y a su pariente el Bautista les hayan salido tan mal los cálculos de los guarismos salvíficos.

"Ven, Señor Jesús"

Los primeros cristianos deseaban ardientemente el día del juicio final, puesto que lo concebían como un día de salvación, en el que Dios nos libraría del enemigo. Una fiesta segura.
Por eso cuenta el Apocalipsis que al reunirse en sus liturgias exclamaban jubilosos: Marana tha, es decir, "Ven, Señor" (Apoc 22, 17-20).
Después, por influencia del concepto latino de justicia, se empezó a ver el juicio como una rendición de cuentas. Ya no evocaba la confianza en el triunfo, sino la angustia y la inseguridad ante la sentencia incierta.
En el siglo XI se pensaba que la inmensa mayoría de los hombres estaba condenada. San Bernardo no dudaba en afirmar que eran muy pocos los que se salvaban. Todavía en el siglo XIII, Berthold de Ratisbona dirá que sólo un uno por cien mil alcanza la salvación. Así, el antiguo día de salvación se fue transformando en un día de terror, cuya más espeluznante expresión plástica la plasmó Miguel Angel en la Capilla Sixtina cuando pintó a Cristo con el puño cerrado separando a los buenos de los malos.

Nada tiene de extraño que ante esa imagen, hayamos suprimido el gozoso grito de Marana tha.

Pero podemos seguir gritándolo, no más, porque ni la Biblia, ni la Iglesia, ni nadie puede encerrar en un modesto número a los que se salvarán.
¿Queremos saber cuántos son? Eso lo tiene que contestar cada uno con su propia vida.

32 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Grace 07.11.08 | 02:32

    Como siempre que leo algo de Ariel, siento que me hace comprensible algo que yo no entendía ni para atrás ni para adelante, para mí tiene el don de hacer entender cosas difíciles con lenguaje sencillo.

    Gracias, Xabier Pikaza, por no haberlo hechado al olvido como hicieron tantos y citarlo en tu blog. Un abrazo

  • Comentario por Xabier Pikaza Ibarrondo [Blogger] 06.11.08 | 15:37

    Gracias por vuestros comentarios. Un saludo de nuevo a Joaquín, es un honor verlo por aquí.

  • Comentario por Roser Puig F 06.11.08 | 07:42

    Pilar y Arco-Iris, estoy de acuerdo con vosotras. Un abrazo

  • Comentario por Arco.Iris 06.11.08 | 00:52

    Pilar me ha encantado tu reflexión ,sabes que lo digo con el corazón ,es clara ,concisa ,sín rodeos y para mí creo que "ES EL VERDADERO MENSAJE DE JESUS"
    Muchas veces ,ponemos en boca de Dios ,lo que no dice ,no quire ,no piensa ,no desea y le "importa un comino " porque seguro , lo que desea con toda su fuerza ,que nos dejemos de "milongas y AMEMOS !tanto ...que ni siquiera nos dé tiempo a pensar en Dios
    Un abrazo a Todos

  • Comentario por Emérito Agusto 06.11.08 | 00:41

    * Puestos a buscar paralelismos “cabalísticos”, encuentro en mi fichero algunos datos curiosísimos:
    “Los rescatados para el Cordero” (Ap. 14,4)
    144x1000= 144.000
    * Si leemos la Biblia en castellano, existe un paralelismo evidente entre el “nombre de Dios” y la “serpiente” según las citas de los textos bíblicos.
    Ex 3,14 "Yo soy el que soy"
    Juan 3,14: “Como Moisés levantó la SERPIENTE…”
    Gn 3,14 " YO SOY dijo a la SER- PI- ENTE" (Ser = ente + PI)
    Y “pi” como todo el mundo sabe (¿los hebreos seguro que no?) vale 3,14.
    * Ex 3,14 : "Yo soy DICE a Moisés
    Apocalipsis 3,14: "Al Angel de la Iglesia de LAODICEA: Así DICE el Amén”
    Analicemos: la-O-dice-A
    Por tanto, "yA sAy"
    ("Say" en inglés es, en efecto, "dice")

    O sea, que todo es pura cábala, incluidos los “novísimos” que son ya viejísimos mitos.

  • Comentario por Pilar 06.11.08 | 00:13

    Entender la salvación como un premio a los "buenos" para después de la muerte es un concepto muy pobre de salvación.
    Mejor dicho, eso no es salvación.
    Salvación es la SALUD de Dios que nos trae Jesús. La vida divina que puede gozar, ya aquí, todo el que quiera acogerla. Vivir como hijos, no como siervos. Vivir como hermanos. Amar como Dios.
    Quien cree en mí tiene ya vida eterna, dice Jesús.
    He venido para que tengan vida y vida en abundancia.
    La salvación es para aquí, el Reino comienza aquí.
    Esta es la salvación: convertir el mundo en Reino de Dios, pedir que venga el Reino para todos y vivir de forma que lo hagamos posible.
    Tenemos -ya, pero todavía no (del todo)- la salvación de Dios en Jesús. La vida de bienaventurados según el programa que Jesús nos dejó en el sermón del monte.
    Dejémonos de números y miremos a las personas, seamos nosotros la salvación para otros y hagamos posible un mundo de salvados.




  • Comentario por Joaquín Martínez [Blogger] 05.11.08 | 20:29

    Por el contrario, el integrismo religioso "juega al Apocalipsis" con las torres gemelas de Babilonia y con las guerras santas entre religiones, hasta ponernos a pique de perder la cuenta de las víctimas (millones y millones). Los movimientos sociales van mucho más allá: la no-violencia activa, cuidadora, redentora, ante el programa del capitalismo destructivo.
    Me parece que la Memoria del Pueblo de Dios son vidas concretas, como nos ha narrado el Evangelio... El "Juicio" consiste en su revelación, porque habían sido ocultadas por nuestro discurso (histórico, filosófico, teológico), nuestros privilegios.
    ¿Por qué no cambiamos?

  • Comentario por Joaquín Martínez [Blogger] 05.11.08 | 20:28

    Queridos Ariel y Xabier
    Me parece estupendo el intento logrado de actualizar el lenguaje y los símbolos del Apocalipsis. Confieso haber dedicado mi esfuerzo al mismo fin en un estudio sobre la literatura apocalíptica, para concluir que lo más propiamente cristiano de toda esa tradición era el símbolo de la mansedumbre para afrontar la violencia: el Cordero, no como víctima expiatoria, sino como imagen del Humano entre las Bestias.
    Pero habremos de reconocer que el imaginario apocalíptico está en la frontera de lo canónico, en el mejor sentido: el criterio que nos da el mismo Evangelio para discenir los signos de los tiempos.
    Es paradójico que Barac Obama (¿el actual emperador?), democráticamente elegido, se declare enemigo de la Destrucción y amigo de la Paz con justicia social. Por el contrario, el integrismo religioso "juega al Apocalipsis" con las torres gemelas de Babilonia y con las guerras santas entre religiones, hasta ponernos a pique de perder la cuenta de la...

  • Comentario por hisopo 05.11.08 | 20:11

    Joaquim,
    no entiendo bien lo del "baúl de los recuerdos", si se pone en relación con los textos bíblicos que he citado (hay más). ¿Quién y cuándo lo han colocado ahí? La Iglesia viene dos mil años proclamándolo. También me resulta un poco confuso eso de que fue "la resurrección sin juicio" lo que facilitó la verdadera comprensión": ¿a qué resurrección sin juicio te refieres? ¿La verdadera comprensión de qué es lo que facilita esa "resurrección sin juicio"?

  • Comentario por Joaquim 05.11.08 | 19:30

    Pues algunos teníamos entendido que la salvación venía por la fe, que lo del juicio era un concepto escatológico prepascual que quedó en el baúl de los recuerdos cuando se confirmó que nadie venía aquí a instaurar el Reino de Dios, pues una cosa (juicio) estaba unida a la otra (el fallido Reino). Fue la resurrección sin juicio lo que facilitó la verdadera comprensión.

  • Comentario por Roser Puig F 05.11.08 | 18:47

    39)El Juicio de Dios es esperanza, tanto porque es justicia, como porque es gracia. Si fuera solamente gracia que convierte en irrelevante todo lo que es terrenal, Dios seguiría debiéndonos aún la respuesta a la pregunta sobre la justicia, una pregunta decisiva para nosotros ante la historia y ante Dios mismo. Si fuera pura justicia, podría ser al final sólo un motivo de temor para todos nosotros. La encarnación de Dios en Cristo ha unido uno con otra –juicio y gracia– de tal modo que la justicia se establece con firmeza: todos nosotros esperamos nuestra salvación « con temor y temblor » (Fil 2,12). No obstante, la gracia nos permite a todos esperar y encaminarnos llenos de confianza al encuentro con el Juez, que conocemos como nuestro « abogado », parakletos (cf. 1 Jn 2,1).Este fragmento de la Spe Salvi de Benedicto XVI me parece precioso. Lástima que luego lo estropea hablando de las indulgencias.


  • Comentario por hisopo 05.11.08 | 17:57

    Pues sí: falsos exegetas porque falsean la Escritura cuando la hacen decir lo que no dice o cuando silencian lo que dice; y falsos teólogos, porque lo que hacen no es verdadera teología. Así que repito: falsarios por partida doble. Ariel niega que la Escritura diga lo que dice, en este caso sobre el juicio (él habla del juicio final, pero no cita el particular: ¿ignorancia, silencio consciente?), que él sostiene que deriva del concepto ¿romano? de justicia (¿?) (por supuesto, no cita fuentes). Yo cito textos de la Escritura donde se habla del juicio. Así que si hay alguien que pueda argumentar la ocurrencia de Ariel (él no lo hace) que lo haga; mientras tanto, mantengo mi afirmación de que Ariel es un manipulador de la Escritura.

  • Comentario por hisopo 05.11.08 | 17:28

    Roser,
    en este blog tengo una maestra avezada: tu.

  • Comentario por Mario 05.11.08 | 17:28

    Realmente Ariel, cumple muy bien su funciónde divulgador, porque de su lectura aleccionadora, en un lenguaje sencillo y no tan elevado, nos permite releer este texto desde una perspectiva de amor.
    Para quienes no tenemos una formación teológica y buscamos este blog como un medio de comprender los textos bíblicos, este tipo de lecturas nos ayudan a interpetar y releer estos textos desde una vision esperanzadora y no tan fundamentalista ni dogmática, como hasta ahora se lo había hecho. Como bien se cierra la exposición hoy, cada uno, sabrá, a emdida que crece en su conocimiento de lo que el Evangelio significa,si con su vida merece o no salvarse. Gracias por tan brillante aclaración tanto a Pikaza como a Ariel

  • Comentario por Clara 05.11.08 | 17:16

    Renovada interpretación de este tan dificll pasaje del Apocalipsis que neuvamente, como siendo vienen las publicaciones anteriores, sirven apra una mejor adecuaciónde estetan dificl texto para los días que corren. Noseproque algunos comentaristas, se empecinan en seguir definiendo concpetos como "juicio final" como necesario apra que haya "justicia" en este mundo.Quizñas esa visión fundamentalista de que vamos a ser juzgados, no le permita ver que si se actúan con el bien, para el bien y desde el bien, no improta si nos juzgan o no. El mismo juuicio yaesta siendo hecho. Es muy ihnfantil supeditar nuestra conducta a quienes nos estend eterminando lo que estabien o mal, cuando somos nosotros los que tenemos que poner en práctica, porqeu esta visto que por más citas que se haga, si no se vive como cristiano, de anda sirve

  • Comentario por Roser Puig F 05.11.08 | 17:12

    tanta manipulación de la SE por estos falsarios exegetas y pseudoteólogos?
    Comentario por hisopo 05.11.08 @ 16:38

    Y SIGUE HISOPO SEMBRANDO AMOR

  • Comentario por hisopo 05.11.08 | 16:38

    (sigue) ...como quienes muestran tener la realidad de esa Ley escrita en su corazón, atestiguándolo su conciencia con sus juicio contrapuestos que les acusan y también les defienden...en el día en que Dios juzgará las acciones secretas de los hombres,... (Rom 2,15-16)
    ¿Influencia del concepto latino (¿querrá decir romano?) de justicia? ¿Habrá que añadir esta categoría al relato simbólico y la elaboración de la comunidad postpascual como fundamento de tanta manipulación de la SE por estos falsarios exegetas y pseudoteólogos?

  • Comentario por hisopo 05.11.08 | 16:36

    (sigue) Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo,... (Jn 5,22) Y nos mandó que predicásemos al Pueblo, y que diésemos testimonio de que él está constituido por Dios juez de vivos y muertos (Hch 10,42) Y nos mandó que predicasemos al Pueblo, y que diésemos testimonio de que él está constituido por Dios juez de vivos y muertos (Hch 10,42) Y desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Día me entregará el Señor, el justo Juez... (2Tim. 4,8) Y del mismo modo que está establecido que los hombre mueran una sola vez, y luego el juicio,... (Hebr 9,27) (sigue)

  • Comentario por hisopo 05.11.08 | 16:34

    "Después [de los primeros cristianos], por influencia del concepto latino de justicia, se empezó a ver el juicio como una rendición de cuentas." Me parece que aquí vuelve a desbarrar Ariel, para variar: Que es fácil al Señor, el día de la muerte, pagar a cada uno según su proceder. El mal de un hora el placer hace olvidar, al final del hombre se descubren sus obras. Antes del fin no llames feliz a nadie, que sólo a su término es conocido el hombre (Si 11,26-28) Porque es necesario que todos seamos puestos al descubierto ante el tribunal de Cristo, para que cada cual reciba conforme a lo que hizo durante su vida mortal, el bien o el mal (2Cor 5,10) (sigue)

  • Comentario por Arco.Iris 05.11.08 | 15:59

    !que miedo me ha entrado por todo el cuerpo ,no tengo ninguna papeleta para salvarme ,no creo ,no soy pobre .....es imposible que esté entre los 144000.
    Respeto os tengo ,no lo dudeis ,pero quiero salvarme con el poco humor del que dispongo en estos momentos .
    Un abrazo a Todos

  • Comentario por Roser Puig F 05.11.08 | 14:15

    De nuevo las elucubraciones de las que nadie sabe nada, ni tiene ninguna certeza. . Lo siento, pero en mi ignorancia, no puedo tomármelas en serio del todo. Solo siento curiosidad de como unos y otros pueden interpretarlas. Hace algunos años que un marido maltratador, furioso porque yo había acompañado a su esposa al abogado para que tramitara la separación, me auguró que yo “no estaría entre los 144.000”. Así que, desde entonces, como mucho me limito a aspirar a formar parte de la “multitud provinente de la gran tribulación”. De todas maneras, agradezco que haya personas con preparación y conocimientos como para descifrar las Escrituras y nos enseñen a entenderlas un poco a los y las ignorantes. Saludos a todos.

  • Comentario por Juan Manuel González 05.11.08 | 13:32

    El Kerygma subversivo de los 144000 salvados reside en el "listado hermenéutico" de Ap.7,1-8. Notar que el Apocalipsis pone en (casi) primer lugar a Gat que es un "esclavo". Comparar Gn.35,23-26 (listado de hijos de Jacob) y el listado del Apocalipsis y verán la inversión tremnenda. Es que el Apocalipsis se escribe en tiempos de una terrible esclavitud (Ap.18,11ss).
    Se salvan todos (filantropía humanística); pero principalmente los pobres (=esclavos), allí la mordiente subversiva del evangelio cristiano.

  • Comentario por luis 05.11.08 | 13:12

    Bastante razonable el artículo, para variar. Sòlo dos observaciones:

    1) Comparar cantidades de salvados y condenados para mostrar el "exito" o "fracaso" de Dios será muy impresionante desde el punto de vista de nuestra civilizacion cuantitativa y estadisticólatra, pero no es un argumento. Yo creo que son muchos más los que se salvan, pero no por ello. Y con que se condene uno solo ya es suficiente problema teologico, y hay que explicarlo.

    2) No creo que en la Edad Media se pensara como opinión común que solo muy pocos se salvarían. No se entenderían muchas, muchísimas actitudes medievales. Que haya expresiones hiperbolicas en algunos autores no quiere decir que estas fueran opiniòn común, o que sus autores no estuvieran movidos por propòsitos didácticos o "de efecto". Como los ecologistas que dicen que la vida en el planeta tierra está a punto de extinguirse

  • Comentario por Puñeto 05.11.08 | 11:33

    ¿Tantos? No creo que se salven tantos. Si se salvan 4.000, que lo dudo, ya son muchos.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 05.11.08 | 11:30


    Podemos, pues, imaginarnos que aquí se juega con la tipología de la vieja alianza, que se ha realizado en Cristo. Algo parecido al simbolismo de los veinticuatro ancianos. De modo que prácticamente lo 144000 implican a todos los que se han salvado desde el ámbito de la vieja alianza, ateniéndose a la promesa de Dios. A esos millares de la vieja alianza se añaden ahora los e la nueva alianza, que ya no están vinculados a un parentesco sanguíneo, como Israel: “Una muchedumbre inmensa”, que nadie pudo contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas”: es la explosión del Pentecostés cristiano, donde “la carne y la sangre” ya no suponen ningún privilegio. Estos están de pie ante el trono y ante el Cordero, vestidos de túnicas blancas y con palmas en las manos. Es la irrupción pentecostal del Nuevo Testamento. Pero, además, dado el carácter liturgico de la escena, vemos que “estar en pie” implica que se trata de un “pueblo sacerdotal” (Ap 5,10).

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 05.11.08 | 11:21


    El número de “sellados” era de 144000, o sea el resultado de multiplicar 12 por 1000, y posteriormente 12000 por 12. Es decir, una muchedumbre inmensa, pero a partir del número 12, que expresamente se refiere a las 12 tribus de Israel. ¿Quiénes eran esas tribus de Israel?. Unos opinan que se trataba de judeocristianos, a los que el v. 9 se les van a oponer los paganocristianos. Pero es difícil imaginarse una cantidad tan grande de judeo-cristianos en una época que eran una minoría. Otros opinan que Juan, tan adverso a los judíos Ap 2,9-13, no daría esa preferencia al “Israel según la carne” (Rm 1,3). Pero lo más lógico es pensar que se trate de una referencia tipificada ya por la tradición. En efecto, ya hacía siglos que no existían las 12 tribus en la forma que aquí se presentan. En muchos pasajes la primera tribu que se nombra es la de Rubén, mientras que aquí es la de Judá, indudablemente por ser la tribu de la que desciende el Mesías.

  • Comentario por ALFONSO 05.11.08 | 11:05

    No todo el mundo se salvara (Mt 22,14) eso es divina Revelacion.El problema es que eso hoy no se acepta...claro,Dios es tan bueno...

  • Comentario por Carmen Hernández 05.11.08 | 10:32

    sigue...
    Pienso que esto n tiene nada del SMS del Cristianismo y sí mucho de paganismo y de todas esas sectas que van y vienen buscando que hacer con sus vidas cuando están en las propias manos de cada persona, con las limitaciones que conlleva vivir.

    Si de verdad Creemos, nadie puede estar temiendo cuantos seremos, puesto que hoy la ciencia sabe en concreto el número que compone a la humanidad, existimos pues somos Salvificados desde ese mismo momentos.

  • Comentario por Carmen Hernández 05.11.08 | 10:31

    Creo que los números dentro de los libros sagrados, tiene muy mucho que ver con la cábala, y el gnosticismo corrientes de la mística judia, y del saber de todos los elementos “la Gran madre”.

    Es más oriental que propia de los judíos, aunque todas las religiones ha bebido unas de otras como se puede apreciar y menor que nunca en los textos del A.T y o todos los apocalíptico.
    De ahí que sea más chamánico que real y aplicable a lo que una ciencia razonada, una teología basada en la razón y el saber dentro de la Humanidad y de la persona en concreto.
    Solían aplicar el valor numérico de la palabra o palabras del texto, y aplicable es el 8 a Job, o a la paciencia en sí misma que es de lo que nos habla Job
    La Cábala y los escritos Bustrofedones, (al modo de escribir en números y que los texto permitiría explicar algunas cosas que aparecen al principio y suceden después...) o lo Cósmico aplicado a la Gran Madre, donde gestó al Universo la Maha Kundalini

  • Comentario por logos 05.11.08 | 08:36

    , al Alma del Dios vivo.

    Pero, abierto el camino de amistad personal entre el Hombre y Dios, a través de mi Sangre, ya no hay impedimento, sino que TODO hombre tiene acceso al Árbol de la Vida, que no es otra cosa ni misterio que el dar todo el SENTIMIENTO al Alma del Dios Vivo, quien, como deseoso de GOZAR, se entrega en Espíritu y en verdad al alma
    de aquella samaritana: que es el alma de todos nosotros. Pero recordemos esto: para nada sirve el estar al lado de Dios, allí, ni aquí, si Él NO recibe el sentimiento del alma nuestra.
    Porque todo lo que no sea 'eso', es de tan poca altura, que lo mejor es no perder ni un minuto en su discusión. Dios es ACCIÓN. Y quien no tiene ésta, no tiene a Dios. Ni tampoco podrá hacer que otro ser humano 'nazca al Espíritu', por favor.

  • Comentario por logos 05.11.08 | 08:35

    Exactamente igual que a un hombre le aburre muchísimo sentarse con una mujer que no tiene sentimiento ni se da, sino que 'se cree' portadora de no se sabe qué valores abstractos que la 'mueven' a ser inactiva y más tonta que un ajo.
    No, seamos serios, todo en lo ESPIRITUAL es sólo ésto: ACCIÓN. El que siega recibe con el que siembra; y los dos se gozan, pero a quien no se debe dejar que se goce es a quien no da ni golpe. Un parásito. Ellos creen que porque tienen un papel que acredita
    el agüita del bautismo ... ya son de Dios. Arte de birle y birloque. Pues no, porque en el Espíritu, el ÚNICO que llega es aquel que busca 'NACER AL ESPÍRITU'. Desea, anhela, 'toca' al Dios viviente, y ... Éste se conmueve. Porque, a quien a mi viene, no lo echo yo fuera. He derramado la SANGRE de mi Hijo para quitar el Impedimento que la psique del humano alberga, su creencia de que tiene culpabilidad, y esto es lo que hace que el hombre 'natural' no pueda verter todo su SENTIMIENTO: acción, ...

  • Comentario por logos 05.11.08 | 08:34

    Parece un tratado de numerología. Cosa propia de ociosos.
    El capullo de Juan Jacobo Rousseau, aún con su mente privilegiada, andaba un día por los bosques de Ginebra meditando en el asunto de este artículo bajo auspicios del mayor geómetra de la predestinación que existe, Juan Calvino, y, todo preocupado por si sería él de los 'salvados' o nó, si estaría en el número de los señalados, se dijo que tiraría una piedrecita a un árbol, y si le daba, es que era salvo predestinado, y si no, se perdería... a lo cual escogió un árbol enorme, de unas dimensiones de tronco que resultó ser el mayor de todo el bosque. Un hombre práctico.
    Pragma, un vocablo que proviene de los americanos, que lo toman del griego en aquella corriente de hacedores, pragmatismo significa ACCIÓN, y en ésta está el 'secreto', la llave, y la 'clave'.

    A Dios le aburre sobremanera sentarse' en la eternidad al lado de un
    No-Pragma. Porque todo allí -y aquí- lo envuelve la Nada y la soledad. Exa...

Domingo, 3 de junio

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Junio 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Sindicación