He comentado ayer el texto base del “cielo cristiano”, que es Apocalipsis 21, 1-8. Sobre ese texto escribió su tesis doctoral nuestro amigo de blog, Ariel Álvarez Valdés: La nueva Jerusalén, ¿ciudad celeste o ciudad terrestre? Estudio exegético y teológico de Ap. 21, 1-8, Verbo Divino, Estella 2005. Esa obra ha querido mostrar que la visión que Juan de Patmos tuvo sobre la nueva Jerusalén no se refería a una realidad que tendrá lugar al final de los tiempos, sino que la Nueva Jerusalén se identifica con la realidad inaugurada ya con la muerte y resurrección de Cristo. Eso significa que el cielo no es un simple «después», sino que empieza ya aquí, pues se identifica con el Reino de Dios, que Jesús proclamó a lo largo de su vida e instauró en su muerto. Eso significa que no creen de verdad en el cielo de Cristo (que es el Reino de Dios) aquellos que no son capaces de comenzarlo aquí.
Tema
Para iluminar la visión anterior quiero ofrecer una parte de la trilogía que el Profesor Ariel Álvarez dedicó al estudio de la Nueva Jerusalén en Revista Bíblica 56 (1994) 231-236. Es ya un texto clásico, y quiero que los lectores de mi blog puedan conocerlo, para entender así mejor la identidad entre la Jerusalén Celeste y el Reino de Dios en la tierra.
Introducción (Ariel Álvarez y X. Pikaza)
Todo el Apocalipsis (Ap) con sus visiones e imágenes, tiende hacia una última y gran visión que el autor contempla, y que constituye el punto culminante del libro: la aparición de un nuevo cielo y una nueva tierra, y la desaparición de la primera creación (Ap 21,1). Y en esta nueva tierra, el vidente Juan contempla una nueva ciudad santa, una nueva Jerusalén, que ha bajado del cielo (Ap 21,2).
Esta idea de una nueva Jerusalén escatológica, en la que vivirán únicamente los santos de Dios, y con la que se inaugura una nueva etapa para el pueblo de Israel, no es original del Ap. En efecto, diversos textos, tanto del Antiguo Testamento como de la literatura judía, reflejan tal motivo teológico, de manera que podemos afirmar que desde el s. VI a.C. se encuentra ya en gestación.
Pero la idea de una nueva Jerusalén no se mantuvo invariable en el transcurso de los siglos, sino que fue adquiriendo características y connotaciones diversas, según las nuevas vicisitudes históricas por la que pasaban los israelitas, y los anhelos que en ella proyectaban. Es así como podemos descubrir diversas etapas en las cuales fue gestándose la concepción de una nueva Jerusalén. En este contexto se suelen distinguir tres etapas o estadios:
a) Al primer estadio se le puede conocer como estadio de la "Jerusalén reconstruida", Ésta es la idea que aparece en parte del judaísmo antiguo y de cierto judaísmo moderno. En esta línea, el cielo se identifica con la reconstrucción de lo que ha sido (o de lo que se piensa que ha sido) el orden antiguo de cosas. Estamos ante un cielo tradicional, entendido como una vuelta al pasado, como una simple restauración de una edad de oro que habría existido en otro tiempo.
b) Al segundo estadio se le puede llamar el de la "Jerusalén nueva". Ésta es la idea que aparece en Jesús y en el Apocalipsis de Juan. No se trata de una vuelta a lo antiguo…, ni de una. Jerusalén simplemente futura y celeste…, sino del Reino de Dios que empieza ya aquí, con el mensaje de Jesús… El cielo se identifica con una nueva vida en la tierra, una vida liberada de la violencia, una vida sanada, abierta a la concordia, al encuentro de todos los hombres. Entendido así, el cielo es la utopía realizable de la nueva humanidad.No es la vuelta al pasado añorado, sino el despliegue del mundo nuevo que el Dios de Jesús realiza a través de su Hijo, abriendo un camino de amor y de vida que durará para siempore.
c) Pero hay una la última fase de la evolución de esta idea, y de los textos que de alguna manera la reflejan…. donde se habla de una Jerusalén celeste (superior y futura), Ésta ha sido la forma de ver la Jerusalén celestial que se ha impuesto en cierto judaísmo tardía (tras la caída del templo) y en gran parte del cristianismo posterior, que sólo ha puesto de relieve la salvación en el más allá. Éste es el cielo del libro IV de Esdras y del Apocalipsis de Baruc, el cielo de muchos cristianos, a partir del siglo IV d. C., un cielo puramente espiritual y futura. Esta tierra se deja en manos de la muerte y de la prepotencia de los violentos. Por eso, se consuela a los justos con la promesa de una simple redención futura.
La Jerusalén celeste: una Salvación más allá, más arriba (Ariel Álvarez)
Es la tercera etapa en el desarrollo de la idea de una Jerusalén escatológica. Comienza en el año 70 de nuestra era, con la destrucción de la ciudad por las legiones romanas. Este acontecimiento, totalmente imprevisto e imprevisible para cualquier judío, produjo una honda repercusión en el ánimo y en la esperanza no solamente de ellos, sino también de los cristianos, como puede verse por las huellas que dejó en sus respectivas literaturas de los siglos I y II. A partir de entonces los círculos apocalípticos comienzan a comprender claramente la imposibilidad de que se diera la salvación en este mundo. El tiempo presente se halla totalmente bajo las potestades enemigas de Dios, y por lo tanto se encamina hacia su destrucción.
–- (Nota cf. Cfr. Testa, E., "I riflessi letterari della distruzione di Gerusalemme (I-II secolo d.C.)", en La Distruzione di Gerusalemme del 70. Atti del V convegno biblico francescano. Roma 22-27 settembre 1969 (Collectio Assisiensis). Assisi 1971. 15. Sostiene que a partir de la destrucción del 70 nacieron tres corrientes de pensamiento con relación a Jerusalén: a) la de los judíos, que anhelaron una vez más la restauración, sea ésta de naturaleza terrestre, escatológica o trascendente; b) la de los judeocristianos (en la que incluye al autor del Ap), que espiritualizan las promesas pero de un
modo terreno; c) la de los cristianos procedentes de la gentilidad, que interpretaron alegóricamente las promesas proféticas. La repercusión de esta destrucción en la literatura tanaítica puede verse en Manns, F., Pour lire la Mishna (StudiumBiblicum Franciscanum Analecta. 21) Jerusalén 1984. 64-71. Para la relación entre el tema de la Jerusalén celeste y la literatura rabínica posterior)
[233] Con la llegada de ésta, se abrirá paso un nuevo mundo, metahistórico, situado en el más allá, preparado por Dios mismo sin concurso alguno del hombre. Mientras se aguarda su manifestación sólo cabe refugiarse en las buenas obras, y esperar el momento en que hará irrupción el eón salvífico. De todos modos, la esperanza de una etapa mesiánica terrestre pesaba demasiado en la convicción del judaísmo, y nunca pudieron desprenderse de ella totalmente. Es así como se vieron forzados a señalar, antes de la entrada de los fieles a la Jerusalén celeste trascendente, una etapa terrena para el Reino del Mesías. De esta manera, en los textos judíos se encuentra a veces esta secuencia en el devenir escatológico: a) mundo presente condenado; b) reino temporal terreno del Mesías; c) resurrección de los muertos y juicio; d) mundo futuro, trascendente y eterno.
a) El libro 4º de Esdras (Ariel Álvarez)
Esta obra, escrita probablemente alrededor del año 100 d.C. en Palestina, quizás en un original semítico, consta de dos partes: la primera, contiene tres diálogos de Esdras con el ángel Uriel; y la segunda, reporta cuatro visiones. El autor procura armonizar las diversas ideas que acerca del futuro circulaban en Israel en ese
período: la suerte de los justos y de los pecadores después de la muerte, el juicio universal de los justos, la resurrección general. El tema de la ciudad de Jerusalén como morada escatológica aparece en diversos lugares, más o menos identificables.
En algunos de estos pasajes se trata indudablemente de la Jerusalén mesiánica, es decir, del Reino temporal, terrestre, que aunque es "celeste" por su origen, sólo durará 400 años (7,18), y estará ubicado en Palestina (9, 7-8). Sólo cuánto termine este tiempo los hombres morirán y el mundo volverá a ser creado. Entonces llegará el juicio y tendrá principio el mundo futuro, eterno, sin corrupción (7,113-114).
–- ((Notas. Cfr. Diez Macho, A. Apócrifos del Antiguo Testamento I. Madrid 1982. 351-356. Para este libro puede verse Metzger, M. “The Fourth Book of Ezra”, en Charlesworth J.H., The Old Testament Pseudoepigrapha II. 519 s. Por ejemplo 7.26; 8.52; 12.32-34; 13,36.))
Es en 9,38-10,59 donde encontramos que 4º Esdras habla [234] palmariamente de la Jerusalén propiamente celestial. El vidente Esdras se encuentra en las afueras de la ciudad, en medio del campo, y aparece una mujer llorando desconsoladamente. Ella le
cuenta que vivió 30 años estéril con su marido, al cabo de los cuales Dios le concedió un hijo (9,39-47). Pero sucedió que cuando el hijo estaba a punto de casarse, cayó muerto ( 10,1-18). La narración continúa cuando Esdras recrimina a la mujer por llorar por su hijo, en un momento en que Israel ha perdido a tantos hijos, y la ciudad y el templo han quedado arruinados (19-24). Mientras él está hablando, la mujer se transforma en una ciudad luminosa, brillante y magnífica (25-28).
El ángel Uriel da la interpretación: la mujer de la visión es Sión. Los años de su esterilidad son el tiempo que precedió a la construcción del Templo de Salomón. El hijo aludido es el templo mismo, y su muerte hace referencia a su destrucción. La ciudad que finalmente aparece es la nueva Jerusalén-Sión (25-29).
La visión describe aquí a las dos Jerusalén: la terrena, que subsiste históricamente, desconsolada, y la celeste, de la cual aquella no es más que un modelo (10,49).
En este texto aparece, por primera vez, la concepción de una Jerusalén preexistente, concebida desde siempre en la eternidad de Dios. Este rasgo se ve aún más claramente por el hecho de que la nueva ciudad no surge más en el lugar donde se alzaba la anterior, detalle éste que servía para indicar en el fondo la continuidad de la misma, como se ve en 1 Hen, sino que se alza ahora en un solar despoblado, sin huellas de edificación humana.
Vemos cómo ahora desemboca en una nueva etapa, la idea que había venido gestándose y evolucionando en los libros apocalípticos precedentes, pero que hasta el momento no había logrado despegarse totalmente de las categorías terrenales. En 4 Esd no está ausente la observación de que serán muy pocos los habitantes de la ciudad
escatológica. En efecto, se indica que los que se salvarán serán "como una gota de agua en un diluvio", pues para lograrlo habrá sido necesario haber cumplido con toda la Ley.
b) El libro 2º de Baruc (Ariel Álvarez)
Este escrito también tuvo su origen en la destrucción de Para el relato sigo el texto propuesto por Metzger, anteriormente mencionado.
El texto siríaco actual es traducción de uno griego, pero el original parece ser hebreo. Compuesto en Palestina por un autor de tendencia farisaica, desarrolla la trama en un diálogo entre el profeta Baruc y Dios. En él se plantean cuestiones acerca de la tragedia de la destrucción de la capital judía, y el significado de su destino.
De las numerosas alusiones que la obra nos ofrece sobre Jerusalén, nos interesan las de los dos primeros capítulos (1,1-8,5).
Se inicia con el anuncio a Baruc, por parte de Dios, de la destrucción de Jerusalén (en la ficción literaria, se habla de la catástrofe llevaba a cabo por los babilonios contra esta misma ciudad en el año 587 a.C., pero históricamente se trata de la sufrida en el 70 d.C.). Ante las súplicas del profeta para que Dios aleje tal calamidad del pueblo éste le responde:
¿Piensas, acaso, que ésta es la ciudad de la cual yo dije: "en las palmas de mi mano te tengo tatuada"? No. Esta construcción que hoy se alza ante ustedes no es aquélla que será revelada conmigo, aquélla que ya estaba preparada desde el momento en que decidí crear el Paraíso. Se la mostré a Adán antes de que pecara, pero cuando transgredió el mandamiento le fue quitada, así como le fue quitado el Paraíso. Luego se la mostré a mi siervo Abraham, de noche. entre las partes de la víctima. También se la mostré a Moisés en el monte Sinaí, cuando le revelé la imagen del Tabernáculo con todo su mobiliario. Ahora la tengo reservada conmigo, como el Paraíso (4,2-7).
Como vemos, aquí la idea de una Jerusalén preexistente viene formulada aún más claramente que en 4 Esd, a la par que se subraya su carácter divino.
Un elemento de gran importancia, luego retomado por el Ap cristiano de Juan, es la idea de que la destrucción de Jerusalén no obedece únicamente a un castigo divino por los pecados, sino que cumple una función precisa y prevista en la economía de la historia, pues acelera la llegada del fin, del tiempo de la visita de Dios (2 Bar 1,1-2; 20,2; 23,7).
– ((Nota. Para 2 Bar cfr. Bogaert, P., Apocalypse de Baruch. Introduction, traduction du syriaque et commentaire (Sources Chrétiennes), I-II. Paris 1969. Para una introducción de carácter más general. Cfr. Diez Macho, Apócrifos I, 283-292. Para el análisis del tema de la Jerusalén celeste en 2 Bar, puede verse Bogaert, Apocalypse I. 421-425. Sigo en estas reflexiones a Rosso Ubigli, "Dalla 'nuova Gerusalemme'". 75-77.
También el texto evidencia un neto corte entre el eón presente, que está a punto de terminar, y el eón futuro, inaugurado por el juicio que señalará el fin de este mundo y el inicio de una realidad nueva, definitiva e incorruptible. La esperanza del autor está ahora proyectada hacia el más allá de la historia. Ya no se habla más de la "tierra prometida", como era clásico en el Antiguo Testamento, sino de una "era prometida" (44,13), un mundo invisible, un tiempo escondido (51,8).
Esta Jerusalén, creada por Dios desde toda la eternidad junto con el Paraíso, no es más la contrapartida de la ciudad terrestre, sino que la sustituye a ésta, con lo que cae toda esperanza de su reconstrucción.
Conclusión (Ariel Álvarez y X. Pikaza)
a) En la apocalíptica judía de los siglos II y I a.C. la esperanza del futuro de Jerusalén estaba ligada al mundo y a la historia, aun cuando se aguardaba un cambio radical entre pasado y futuro,… En éste período, las ideas del movimiento apocalíptico abrigaban, sí, la noción de los dos mundos, el celeste y el terreno. Pero éstos se encontraban y se vinculaban entre sí. La historia en cierto sentido no se interrumpía… Había una continuidad entre esté mundo y el futuro, entre el cielo aquí… y el cielo después..
b) Tras la caída del templo (después del 70 d.C) en la apocalíptica tardía que acabamos de ver (en los libros de Esdras y Baruc) aparece ya clara la concepción dedos eones, al punto tal que se verifica un salto cualitativo de esta espera: de la historia a la eternidad, de lo corruptible a lo incorruptible, de lo mortal a lo inmortal. La novedad teológica de los apocalipsis de este último período consiste precisamente en el anuncio claro de que la historia deja de existir, se termina. El interés ya no está más dirigido al tiempo presente, sino al mundo invisible del más allá. No importa este mundo, sólo importa el más allá. En esta línea se ha movido una parte considerable del espiritualismo cristiano posterior, que sólo habla del cielo como de un simple y puro más allá y más arriba.
c) Pues bien, la Jerusalén futura del Apocalipsis cristiano (Ap 21, 1-8) no es simplemente una ciudad del más allá, sino esta misma ciudad (este mundo) transfigurado por el mensaje, la vida y la muerte de Jesús. El cielo no es un puro más arriba y más allá, sino este mismo mundo, esta historia, transfigurada por el amor de Jesús, renovada y resucitada. No se trata de dejar el mundo (de negarlo y condenarlo), sino de recrearlo y redimirlo, desde el amor de Jesús, desde el amor a la vida.
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para Hisopo- El que yo critique constantemente lo que considero que impide que el Evangelio luzca con toda su luz en la iglesia (poder, riquezas, privilegios, autoritarismo) es fruto precisamente por lo mucho que amo a la Iglesia de Cristo. Naturalmente, tu concepto de Iglesia debe ser diferente al mío por lo mucho que defiendes “lo que hay”, como si de Dios se tratara. (Ahora ya puedes rasgarte las vestiduras, porque he terminado) Un saludo.
Hisopo, pues aunque tu no te lo creas, YO AMO A LA IGLESIA DE CRISTO. (¡ no corras¡, espera a rasgarte las vestiduras a que yo acabe mi razonamiento) Yo creo en la iglesia que inició Jesús con sus discípulos. Una Iglesia en donde “el que se crea mayor, que sirva a los demás”. Esa Iglesia quedó oscurecida y perdida a raíz de la conversión de todo el Imperio romano al Cristianismo. Nos ha costado un precio altísimo el favor del Cesar. Recuperar la fraternidad e igualdad en dignidad y, libertad de los hijos de Dios dentro de la Iglesia nos está costando muchísimo. Por ejemplo,hasta hace unos doscientos años los esclavos no fueron libres (según la Doctrina de la Iglesia). Y a las mujeres todavía hoy se las considera subordinadas al varón, por razón de sexo, en el actual Derecho Canónico.(sigue)
Roser,
mira, a mí no me vengas con el cuento del "amor". Si conmigo lo pretendes utilizar como arma arrojadiza o como chantaje, vas lista: me resbala y en ese anzuelo no pico. Así que tú a lo tuyo: a destilar tu odio contra la Iglesia. ¡Y encima tienes la desfachatez de hablar de amor! Para eso la Escritura tiene un nombre...
una pura invención de esta falsaria "nueva teología".Comentario por hisopo 04.11.08 @ 14:48
TUS PALABRAS REZUMAN AMOR? pues lo disimulas muy bien.
Roser,
ya era raro que no aprovecharas cualquier oportunidad para destilar el odio que llevas dentro contra la Iglesia. Con tu pan te lo comas.
viviente-.
...y el que siega recibe salario y recoge fruto [..], para que el que siembra se goce juntamente con el que siega. Esa, que es norma de Jesucristo, sirve, tanto en el campo de lo ESPIRITUAL =ACCIÓN, como en el de la supervivencia: PRODUCCIÓN.
qué comer y por qué vestir, haced como los pajaritos y como las flores a quienes Dios cubre, es parasitismo puro, a la vez que una estupidez evidente ante una masa de seis mil millones de hambrientos.
Es mejor que le indiques al Vaticano que comience -con su magnífico megáfono universal- a hablar de LEYES si se las da de moral con esos uniformes tan blancos y puros, (moeurs es costumbre, Derecho consuetudinario, y luego, Ley Positiva)
: cómo abrir puestos de TRABAJO para todos, cómo abolir el sistema de Ganancia poniendo un límite sensato a la Riqueza Personal, cómo aumentar el poder adquisitivo mediante la PRODUCCIÓN, cómo acabar con los parásitos en el terreno financiero y en el otro, el de los que callan en sistemas políticos para recibir subsidios, pensiones, rentas y servicios sin dar ni golpe. En suma, como acabar, a una, con la ganancia de especulación -los lobos- y con el comunismo y socialismo repartidores, -los aradores de la sarna en las espaldas de todo bicho vi...
Roser, que para evitar la devaluación, la Sede Apostólica decida adquirir un total de 19 millones de euros en oro o una tonelada de lingotes, no es medida inútil en vista de lo que cualquier equipo bueno de asesores que andan por la Sede Apostólica hayan informado y en previsión de la cantidad de gastos, facturas, edificios, y personal, que esa multinacional evidentemente tiene que atender cada mes.
Otro católico con evidente resentimiento proponía que 'se reparta' entre ellos.
No podemos apoyar opiniones que muestran resentimiento sin poner el dedo en la llaga: cuál es la solución a la devaluación, al desempleo, a la producción.
Lo que sí se pone de manifiesto como doble moral es que esa misma Sede Apostólica ande por el mundo especulando en bolsa precisamente en Wall Street obteniendo ganancia sin trabajar, cuando eso de trabajar es cosa que Dios ordenó al primer hombre mítico Adan cuando le dijo : para LABRARLO. En suma, que seguir aquello de no os preocupéis por ...
Yo sigo sin saber lo que es el Cielo. Pero estoy contenta con el rumbo que he elegido para ir hacia el: “yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, dijo Jesús. Y yo me lo he creído. Pero muchos no parecen creerlo, aunque dicen que son sus representantes. E incluso su sustituto. Si le creyeran, tendrían en cuenta aquello de “ Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón (Mt 6,20) y aquello otro de “Haceos bolsas que no se deterioren, un tesoro que no os fallará en los cielos, donde no llega el ladrón, ni roe la polilla;... (Lc 12,33) La prueba de que no se lo creen es que”Para evitar la devaluación la Sede Apostólica decidió adquirir un total de 19 millones de euros (27 millones 306 mil dólares) en oro, para un total de cerca de una tonelada en lingotes (publicado el diario mexicano El Universal.)”
Gracias Hisopo por habernos recordado lo mucho que ...
'buena'; es más útil buscar un sistema de leyes que IMPIDA a los parásitos que sean canallas. Poned vosotros los límites sensatos, la LEY penal.
Levántate, toma tu lecho... y anda. Jn. 5:8
del amor que está en Cristo Jesús. Recuerda, una vez redimido por él, DESNUDO puedes estar ante el Árbol de la Vida: para tomarlo.
3. No seas tonto, no caigas en el error de venir a los blogs definiendo y dictando qué es el BIEN supremo, porque éste no existe, todo es LOGOS, es decir, Todo Fluye frente a contrario
4. No creas a los que te digan que es posible crear un mundo sin contrarios, sin adversidad, todo una balsa de paz, porque lo que ellos buscan es que te duermas, te digas que todo está perdido
, te pongas a dormitar esperando al santo advenimiento, y hagas dejación de elaborar las leyes con las que TÚ PUEDES cambiar las cosas de la sociedad
, de la tecnología, de la ciencia, de la Economía, del Empleo, la sociología
, please, move, run for your life.
5. En el asunto de organizar el ORDEN de la sociedad, recuerda, no de todos es la fe, ni la bondad; nunca lo ha sido, y nunca lo será: es imposible
OBLIGAR a la humanidad entera a ser 'bu...
Tal y como lo ve Dios, el asunto es bien sencillo: tomaré UN simple HOMBRE,
sin milagros (de piedra que se convierta en pan); desnudo (sin dogma de pináculo); y erguido (libre de auctoritas, libre de todo templo, libre
de reyes de este mundo). Tomaré a este hombre y lo pondré en el siglo XXI.
Y le diré:
1. "de todos los árboles del huerto podrás tomar, no tengas miedo a quien te diga que todo está bajo maldición y que yo he fracasado en esta creación que ves. De verdad que, si te esfuerzas
, encontrarás delicia, tanta, como la de pasar, del canibalismo que han tenido los hombres, a inventar el LABRAR en todos los órdenes.
2. del Árbol de la Vida, que es mi Alma dándose a ti, puedes tomar, recibir la Presencia siempre que me des tu sentimiento, pues Jesucristo ha derramado su SANGRE para que no haya ni principado, ni papa, ni Iglesia protestante, ni concilio, ni bula, ni texto, ni dogma, ni prosélito, ni esbirro de Ideología alguna que pueda separarte...
Todos tenemos un cuerpo terrestre, el cuerpo humano,y un cuerpo celeste el alma,(espiritu).
La pregunta no es la Religion vieja sino la Religion nueva...¿quien es hoy la Nueva Alianza?...¿es verdaderamente la Iglesia Catolica el vino nuevo?...¿o la viña hoy ha sido dada otros?...creo que las preguntas son interesantes y de inquietante actualidad.El saber (o sospechar)que la Nueva Alianza que fundo Jesus no es la Iglesia sino que de forma misteriosa e invisible hoy dia "son otros"...¿quien? no sabemos...tal vez ese "humanismo nuevo" que hoy emerge con fuerza.En cualquier caso la Religion confesional esta hoy amortizada.
Pareciera que Francisco no sabe la diferencia entre exégesis y la hermenéutica...
sigue...
dialogando, o discutiendo las diferencias de cada persona, pero al final ¡Se que obtendré...! El Cielo, la ciudad, mi Paraíso y como queramos llamar conforme a lo que he visto, gustado, oído... es decir que aquello que desconozco ¡Jamás le podré reclamar!ni formará parte de mi resurrección.
María le reconoció, al escuchar su nombre, pero fue porque le buscó y partió sin que el día fuera hecho, tubiera luz, pero Caminó en pos de Él.
Carmen Hernández
Me cuesta entender, en un cristianismo donde prime, el mercantilismo, que podemos llamar de milagros, de sacramentos, o de resurrección después de la muerte...
Y quizás sea todo esto, porque he permanecido muchos años con una religiosidad popular y populista de la iglesia jerarquía. Pasé tanto miedo en mi niñez con el purgatorio y el infierno que ese mismo miedo me hizo desterrar a la iglesia y a ese mismo miedo.
Así que aquello se quedó como se queda, para nacimientos, bautismo, comuniones, entierros y
S. Santa ¡ Y sin la Pascua de Resurrección!
Hoy es al contrario, tengo miedo, miedo a creer que ya disfruto de la Pascua de Resurrección, aunque no es un miedo paralizante, sino todo lo contrario es un miedo novedoso, que me insta a estar en la intemperie y la frontera de mi misma y mis creencias.
Aunque, si tengo seguro que este Camino, es aquel que recorrieron la pareja de Emaús, y podemos estar eternamente dialogando, o discutiendo las diferencias de c...
Pareciera que Hisopo sabe mucho de exégesis pero nada de hermeneutica...
(sigue) Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también su corazón (Mt 6,20) Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo (Lc 6,23) Haceos bolsas que no se deterioren, un tesoro que no os fallará en los cielos, donde no llega el ladrón, ni roe la polilla;... (Lc 12,33) ...tenemos una casa que es de Dios: una habitación eterna, no hecha por mano humana, que está en los cielos (2Cor 5,1) ...y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús,... (Ef 2,6)
Hay muchas más, pero con estas creo que es suficiente.
(sigue) ...yo os digo que sus ángeles en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos (Mt 18,10) Pues en la resurrección, ni ellos tomarán mujer, ni ellas marido, sino que serán como ángeles en el cielo (Mt 22,30) Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles del cielo,... (Mt 24,36) Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos (Mc 12,25) Pero aun cuando nosotros mismo o un ángel del cielo os anunciará un evangelio distinto... (Gál 1,8) Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos,... (Mt 5,12) (sigue)
(sigue) Los supervivientes, presa de espanto, dieron gloria al Dios del cielo (Apoc 11,13) Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios (Mc 16,19) ...a Jesús, a quien debe retener el cielo hasta el tiempo de la restauración universal,... (Hch 3,21) ...tenemos un Sumo Sacerdote tal, que se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos,... (Hebr. 8, 1) ...la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándole de entre los muertos y sentándole a su diestra en los cielos (Ef 1,20) ...Jesucristo, que, habiendo ido al cielo, está a la diestra de Dios,... (1Pe 3,22) Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están siempre presentes y tienen entrada a la Gloria del Señor (Tob 12,15) (sigue)
(sigue) Si los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta Casa que yo te he construido! (2Cron. 6,18). Aquel que se sienta en los cielos se sonríe,... (Sal 2,4) Yahvéh en su Templo santo, Yahvéh su trono está en los cielos;... (Sal 11,4) Se asoma Yahvéh desde los cielos hacia los hijos de Adán,... (Sal 14,2) Clamé a Yahvéh en mi angustia, a mi Dios invoqué; y escuchó mi voz desde su Templo,... (Sal 18,7) Respondióles: «Soy hebreo y temo a Yahvéh, Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra» (Jon 1,9) ...teniendo presente que está en los cielos el Amo vuestro y de ellos... (Éf 6,9) Amos, dad a vuestros esclavos lo que es justo y equitativo, teniendo presente que también vosotros tenéis un Amo en el cielo (Col 4,1) (sigue)
(sigue) Padre nuestro que estás en los cielos... (Mt 6,9). No despreciéis a uno de estos pequeños, porque en verdad os digo que sus ángeles ven de continuo en el cielo la faz de mi Padre que están en los cielos (Mt 18,10). E irán los justos a un vida eterna (Mt 25,46). Hoy estarás conmigo en el paraíso (Lc. 23, 43). Yo soy el pan vivo bajado del cielo (Jn 6,51). Pues sabemos que si la tienda de nuestra mansión terrena se deshace tenemos de Dios una sólida casa, no hecha por mano de hombres, eterna en los cielos (2Cor 5,1) Mira; A Yahvéh tu Dios pertenecen los cielos y los cielos de los cielos,... (Deut 10,14). Si los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta Casa que yo te he construido! (1Reg. 8,27) (sigue)
Pues para ser un "clásico" el texto de Ariel es,como casi todo en él, flojito, muy flojito en lo argumentativo y abiertamente contrario a la enseñanza de la Escritura y, por tanto, de la Iglesia. Esto mismo cabe decir de la "conclusión" en tandem Ariel-Pikaza sobre que "El cielo no es un puro más arriba y más allá, sino este mismo mundo". ¿De dónde sale esta conclusión, porque carece de relación con el texto precedente? ¿De qué manga se sacan los autores ese su cielo inventado? Por no es más que eso, una pura invención de esta falsaria "nueva teología". Sobre el cielo, el verdadero, no el inventado del tandem, se pueden, entre otras, hacer estas citas de la S. E.:(sigue)
Arco) he tenido un error,queria decir :"menos celeste y más terrestre" ...no puede ser ,cuando las neuronas ván envejeciendo ,,,pués ya se sabe ,,a tomar rabos de pasas..o revital ,que te mantiene "todo el dia activo .
De acuerdo totalmente con JMS Y FRANCISCO ,
Que un "posible venidero" ,nunca nos ciegue tanto ,como para "pasar en el presente a la acción vivificadora ,redentora ,esperanzadora et...entre hombres y mujeres que ,por suerte o "desgracia nos ha tocado vivir en una misma época historica .
Me gusta .es mi objetivo principal "ser cristiano más celeste y menos terrestre "
No manejamos el tiempo ,no somos dueños de él ,pudiendo pasar del hoy ,porque llegará "un mañana y haré ....haré qué ,lo que no he sido capaz de hacer ,cuando era necesario y debia ?
!qué complejos somos ,que mentirosos y como buscamos "tapaderas para nuestras conductas ...engañandonos como bellacos y lo pero d lo peor ,a nosotros mismos
Un abrazo a Todos
Es una lástima que textos tan ricos como el Apocalipsis hayan sido tan poco difundidos entre los cristianos, y más los hayan manejado sectas que le han dado una imagen de temor, que dista bastante de ésta visión de amor, que desde ayer se nos viene explicando. Leer que el Reino, la Nueva Jerusalen, ya ha empezado con la venida de Cristo,cambia el sentido de la vida, de vivir en función de otra vida en el más allá. En cambio saber que es aquí, ahora, dónde debemos vivir el "Reino" nos debe mover a reflexionar sobre nuestro verdadero ser cristiano, no tan "celeste"sino más "terrestre"
Todas estas visiones miticomísticas podrían resumirse en que este mundo es "germen" del venidero y así cimentaría una esperanza más "realista" del Reino escatológico.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman