El blog de X. Pikaza

¡Te doy gracias, Padre! Oración bíblica en la prueba (J. C. Enríquez)

  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Me escribe José Carlos Enríquez, habitual del blog: «Estimado Xabier: te envío un pequeño trabajo que me ha servido para pasar momentos muy difíciles en mi vida y que he querido compartir con mis amigos. Aunque no nos conocemos personalmente te considero un buen amigo…. Con cariño. José Carlos». Son textos bíblicos de meditación y consuelo, para tiempos de prueba. Son textos que pueden estar presididos por la palabra de Pablo: “Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Tes 5:18), textos que José Carlos nos ofrece, para que podamos dar gracias a Dios en medio de las pruebas de la vida. Estoy convencido de que muchos podrán meditar con ellos, mientras se sigue celebrando el Sínodo de la Palabra, que aquí se hace Vida, oración de la Biblia. Gracias José Carlos.

1º)Gozarme en la prueba

Considerad como gozo colmado, hermanos míos, el estar rodeados de pruebas de todo género. Tened en cuenta que al pasar por el crisol de la prueba, vuestra fe produce paciencia, y la paciencia alcanzará su objetivo, de manera que, seáis perfectos y cabales, sin deficiencia alguna. (Sant1:2)

He rogado tres veces al Señor para que apartase esto de mí, y otras tantas me ha dicho “Te basta mi gracia ya que la fuerza se pone de manifiesto en la debilidad”. Gustosamente, pues, seguiré presumiendo de mis debilidades, para que habite en mí la fuerza de Cristo. (2Cor 12:8-10)

Así pues, quienes mediante la fe hemos sido puestos en camino de salvación, estamos en paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por la fe en Cristo hemos llegado a obtener esta situación de gracia en la que vivimos y de la que nos sentimos orgullosos, esperando participar de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que hasta de las tribulaciones nos sentimos orgullosos, sabiendo que la tribulación produce paciencia; la paciencia produce virtud sólida, y la virtud sólida, esperanza . (Rom 5:1-5)

Por tanto, hermanos míos queridos y añorados, vosotros que sois mi gozo y mi corona, manteneos firmes en el Señor, queridos.
Encarecidamente ruego a Evodia y a Síntique que se pongan de acuerdo como corresponde a creyentes. Y a ti, compañero fiel, te ruego que las ayudes, pues, se batieron conmigo por el evangelio, junto con Clemente y el resto de mis colaboradores, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida.
Estad siempre alegres en el señor: os lo repito, estad alegres. Que todo el mundo os conozca por vuestra bondad. El Señor está cerca. Que nada os angustie; al contrario, en cualquier situación presentad vuestros deseos a Dios orando, suplicando y dando gracias. Y la paz de Dios que supera cualquier razonamiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos por medio de Cristo Jesús. (Flp4:1-7)
Pablo, Silvano y Timoteo a la iglesia de los tesalonicenses, que es la iglesia de Dios Padre y de Jesucristo, el Señor. A vosotros, gracia y Paz.

2) Resistir en la prueba.

Dichoso el hombre que aguanta en la prueba, porque, una vez acrisolado, recibirá la corona de la vida que el Señor prometió a los que lo aman (Sant1:12)

Aunque él da una gracia mayor y por eso dice: Dios resiste a los soberbios, pero concede su favor a los humildes. Por tanto, someteos a Dios, pero resistid al diablo, que huirá de vosotros (Sant 4: 6-7)

Únicamente os pido que llevéis una vida digna del evangelio de Cristo. Y tanto si voy a visitaros y lo veo, como si estoy lejos y oigo lo que se dice de vosotros, permaneced firmes, unidos en un mismo Espíritu, luchando todos a una por la fe del evangelio. No os dejéis atemorizar lo más mínimo por los enemigos, pues Dios ha dispuesto que lo que para ellos es señal de perdición, para vosotros lo sea de salvación.
A vosotros en efecto, se os ha concedido la gracia, no sólo de cree en Cristo, sino también de padecer por él, sosteniendo el mismo combate en el que me habéis visto empeñado y que, como sabéis continuo sosteniendo (Flp 1:27-30)

Por tanto, también nosotros, ya que estamos rodeados de tal nube de testigos, liberémonos de todo impedimento y del pecado que continuamente nos asedia, y corramos con constancia en la carrera que se abre entre nosotros. (Heb 12:1)

3º) Aprender en la prueba.

Vivid con sobriedad y estar alerta. El diablo, vuestro enemigo, anda como león rugiente buscando a quien devorar. Enfrentaos a él con la firmeza de la fe, sabiendo que vuestros hermanos dispersos por el mundo soportan los mismos sufrimientos.
Y el Dios de toda gracia, que os ha llamado a su eterna gloria en Cristo, después de un corto sufrimiento os restablecerá, os fortalecerá, os robustecerá y os consolará.
Suyo es el poder por siempre. Amen (1pe 5:8-11)

Y termino pidiendo que el Señor os conforte con su fuerza poderosa. Revestíos de las armas que os ofrece Dios para que podáis resistir a las asechanzas del diablo.
Porque nuestra lucha no es contra adversarios de carne y hueso, sino contra los principados, contra las potestades, contra los que dominan este mundo de tinieblas,, contra los espíritus del mal que tienen su morada en un mundo supraterreno. Por eso debéis empuñar las armas que Dios os ofrece, para que podáis resistir en los momentos adversos y superar todas las dificultades sin perder terreno. Estad , pues, en pie, ceñida vuestra cintura con la verdad, protegidos con la coraza de la rectitud, bien calzados vuestros pies para anunciar el evangelio de la paz. Tened embrazado en todo momento el escudo de la fe con el que podáis apagar las flechas incendiarias del maligno; usa el yelmo de la salvación y la espada del espíritu, que es la palabra de Dios (Ef 6:10-19)

Por eso es necesario que atendamos más y más a las eseñanzas recibidas, no sea que nos extraviemos. Porqué, si la palabra enseñada por angeles resultó firme, y toda transgresión y desobediencia fue justamente castigada ¿cómo escaparemos nosotros, si no aprovechamos una salvación como esta? Una salvación que inaugurada por la predicación del Señor, nos ha sido garantizada por los que la oyeron, mientras Dios apoyaba su testimonio con signos, prodigios y toda clase de milagros, y con dones del Espíritu Santo distribuidos según so voluntad (Heb 2:1-4)

Velad, permaneced firmes en la fe; sed hombres, sed fuertes. Cuanto hagáis hacedlo con amor (1Cor 16: 13-14)

4) Confiar en Dios en la prueba.

Así pues, incluso los que sufren según la voluntad de Dios deben encomendarse al creador, que es fiel y no dejar de practicar el bien (1pe 4:19)

No perdáis, pues, esta confianza, que os proporcionará una gran recompensa. Pues tenéis necesidad de perseverar, para que, cumpliendo la voluntad de Dios, alcancéis la promesa. (Heb 10:35)

La fe es el fundamento de lo que se espera y la prueba de lo que no se ve. Por ella obtuvieron nuestros antepasados la aprobación de dios (Heb 11:1-2)

Os he dicho todo esto, para que podáis encontrar la paz en vuestra unión conmigo. En el mundo encontrareis dificultades y tendréis que sufrir, pero tened animo, yo he vencido al mundo (Juan 16:33)
5º) Irreprensible en la prueba.

Por tanto, queridos, mientras esperáis estos acontecimientos, procurad vivir en paz con Dios, limpios e irreprochables ante él, considerando como salvación la paciencia de nuestro Señor (2Pe 3:14)

¡ Que el Señor os haga crecer y sobreabundar en un amor de unos hacia otros y hacia todos, tan grande como el que nosotros sentimos por vosotros! En fin, que cuando Jesús, nuestro Señor, se manifieste junto con todos sus elegidos, os encuentre interiormente fuertes e irreprochables como consagrados delante de Dios nuestro Padre (1Tes 3:12-13)

Así pues amados mío, vosotros que siempre me habéis obedecido, hacedlo también ahora que estoy ausente, incluso con mayor empeño que si estuviera presente, y esforzaos con santo temor en lograr vuestra salvación. Que es dios quien, más allá de vuestra buena disposición, realiza en vosotros el querer y el actuar. Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones. Seréis así limpios e irreprochables; seréis hijos de Dios sin mancha en medio de una generación mala y perversa, entre la cual debéis brillar como lumbreras en medio del mundo, manteniendo con firmeza la palabra de vida, para que el día en que Cristo se manifieste, pueda yo enorgullecerme de no haber corrido o trabajado inútilmente. Y aunque tuviera que ofrecerme en sacrificio al servicio de vuestra fe, me alegraría y congratularía con todos vosotros. Por lo mismo alegraos también vosotros y regocijaos conmigo (Flp 2: 12-18)

6º) Amar en la prueba.

Ante todo, amaos intensamente unos a otros, pues el amor alcanzará el perdón de muchos pecados. Practicar de buen grado unos a otros la hospitalidad (1Pe 4: 8-9)

Amaos de verdad unos a otros como hermanos y rivalizad en la mutua estima. No seáis perezosos para el esfuerzo; manteneos fervientes en el Espíritu y prontos para el servicio del Señor. Vivid alegres por la esperanza, sed pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración. Compartid las necesidades de los creyentes; practicad la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid y no maldigáis. Alegraos con los que se alegran; llorad con los que lloran. Vivid en armonía unos con otros y no seáis altivos, antes bien poneos al nivel de los sencillos. Y no seáis autosuficientes.
A nadie devolváis mal por mal; procurad hacer el bien ante todos los hombres. Haced lo posible en cuanto de vosotros dependa, por vivir en paz con todos. No os toméis la justicia por vuestra mano, queridos más dejad que Dios castigue, pues dice la escritura: A mí me corresponde la justicia; yo daré su merecido a cada uno. Esto es lo que dice el Señor. Por tanto, si tu enemigo tiene hambre dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así harás que enrojezca de vergüenza.
No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence el mal a fuerza de bien (Rom (12:10-21)

Sois elegidos en Dios, pueblo suyo y objeto de su amor; revestíos, pues, de sentimientos de compasión, de bondad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia. Soportaos mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga motivos de queja contra otro. Del mismo modo que el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros. Y por encima de todo, revestíos del amor que es el vinculo de la perfección. Que la paz de cristo reine en vuestros corazones; a ella os ha llamado Dios para formar un solo cuerpo. Y sed agradecidos (Col 3:12-15)

7º) Saber la verdad en la prueba

Y no sólo esto, sino que hasta de las tribulaciones nos sentimos orgullosos sabiendo que la tribulación produce paciencia; la paciencia produce virtud sólida y la virtud sólida, esperanza. Una esperanza que no engaña porque, al darnos el Espíritu Santo, Dios ha derramado su amor en nuestros corazones (R5:3-5)

Porque todo esto es para vuestro bien; para que la gracia, difundida abundantemente en muchos, haga crecer la acción de gracias de Dios.
Por eso no desfallecemos; al contrario, aunque nuestra condición física se vaya deteriorando, nuestro ser interior se renueva de día en día. Porque momentáneas y ligeras son las tribulaciones que, a cambio, nos preparan un caudal eterno e inconmensurable de gloria; a nosotros que hemos puesto la esperanza, no en las cosas que se ven, sino en las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas (2 Cor 4: 15-18)

Sabemos en efecto que aunque se desmorone esta tienda que nos sirve de morada terrenal, tenemos una casa hecha por Dios, una morada eterna en los cielos, que no ha sido construida por mano de hombres. Y por eso precisamente suspiramos, deseando ardientemente ser revestidos de esa nuestra morada celestial, supuesto que en tal momento estemos vestidos y no desnudos. Porque los que vivimos en esta tienda corporal suspiramos angustiados, pues revestidos para que lo mortal sea absorbido por la vida. Y el que nos ha preparado para ese destino es Dios, el mismo que nos ha dado en prenda el Espíritu.
Así pues, en todo momento tenemos confianza. Sabemos que, mientras habitamos en el cuerpo, estamos lejos del Señor, y caminamos a la luz de la fe y no de lo que vemos (2 Cor5:1-7)

Esta es la razón de mis sufrimientos; pero yo no me avergüenzo, pues se en quien he puesto mi confianza y estoy persuadido de que tiene poder para asegurar hasta el último día el encargo que me dio (2Tim 1:12)
Para que nadie sucumba a causa de estas tribulaciones a las que, como sabéis, estamos destinados. Os lo anunciamos estando entre vosotros: “Vamos a sufrir tribulaciones” Y así ha sucedido realmente como sabéis

José Carlos Enríquez Díaz

15 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Oscar hernandez 09.06.09 | 13:50

    gracias, por todas sus ensenanzas tan alentadoras, estoy convencido de que las pruebas nos dan una oportunidad de acercarnos a Jesus, a lafuerza y al dominio propio, a su santo espiritu,doy gracias a Dios ahora que al termino de cada batalla siento su poder y guia en en mi. Gracias Dios por amarme.

  • Comentario por johan 27.02.09 | 20:03

    Esta bueno

  • Comentario por sofía 21.10.08 | 22:11

    Muchas gracias, Jose Carlos. También a los que han hecho comentarios.
    Todos estáis muy acertados.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 21.10.08 | 10:24

    Querida Emilita: creo que una de las razones por las que Dios permite nuestro sufrimiento es para ayudarnos a responder mejor a las necesidades de otros. La persona que ha experimentado la soledad puede ayudar a otras personas que se sienten solas. Un padre cuyo hijo ha sufrido siente mayor compasión por otros padres cuyos hijos sufren. Nosotros nos identificamos con aquellos que han experimentado pruebas como las nuestras. Conforme experimentamos pruebas nuestro propio testimonio de la fortaleza y la bendición de Dios ayudará a otra persona a fijar su mirada en El y no desesperarse.
    “Bendito sea el dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en nuestras tribulaciones, para que podamos nosotros también consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. (2Corintios 1:3-4)

  • Comentario por Emilita 21.10.08 | 09:57

    Agradezco tu gesto signo de tu deseo de ofrecer consuelo a quienes sufren, sufrimos, pero creo que a esa reflexión le falta algo…le falta la glosa del que sufre. Podrás decirme que ahí está Pablo, pero si te digo la verdad, prefiero tu testimonio personal al suyo. En cuestiones de dolor y sufrimiento, es muy difícil consolar, querido José Carlos. Yo nunca me atrevo a hacerlo. Prefiero a Aquel que en medio de sus dolores gritaba a Dios “¿Por qué me has abandonado?”, Aquel que no encontró mejor manera de consolarnos que pasar por los mismos trances que nosotros, convertido en uno de tantos. Aquel que sólo conocía una medicina, el amor. Un amor que a veces la prueba y la adversidad enflaquecen hasta hacer de el una simple actitud ante la existencia, pero que es suficiente para hacernos aguantar. Con todo, Gracias por tu trabajo y por ese tender la mano, que vale casi tanto como los 365 textos de consuelo de la Escritura.

  • Comentario por Emilita 21.10.08 | 09:56

    Querido José Carlos. No pude entrar en el blog ayer, cuando colgaste tu recopilación de textos de la Escritura para “horas bajas”, pero lo hago hoy aunque sea apresuradamente.
    ¿Sinceramente? Echo de menos algunos detalles de tu camino personal por esos vericuetos del consuelo y de la prueba. Detalles como por ejemplo, tus reacciones, tus actitudes ante las circunstancias cuando estas se hacen machaconamente invariables (te basta mi gracia), cómo consigues estar alegre en la prueba (estad siempre alegres), cómo has aprendido en medio de la desgracia a conocer (vivid en sobriedad y estad alerta), qué significa para ti “ser fuerte y obrar con amor” cuando todo se desmorona a tu alrededor y te falta hasta la respiración. Porque ciertamente la fe produce paciencia, pero los efectos de ambas se ven a largo plazo, cuando la prueba quizás ya pasó…

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 21.10.08 | 00:08

    Gracias a todos vosotros. Recuerdo que comentaba al principio cuando llegue al blog que teníamos que hacer una comida juntos y creo que no me he equivocado mucho, porque con algunos de vosotros me paso horas al teléfono. ¡Ya somos una familia!
    Espero que esta reflexión haya podido ser de ayuda para los que podaís estar superando pruebas como lo ha sido para mí en una etapa de mi vida de mucho dolor. Pero estoy convencido de que Nuestro Dios es un Dios de vivos y no de muertos y se hace presente y real en cada una de nuestras vidas. El nunca nos deja solos. Recuerdo las primeras palabras de Juanan pablo II cuando fue elegido papa “NO TENGAIS MIEDO” Durante una etapa de mucho dolor le he dedicado muchas horas a leer la Palabra de Dios y puedo decir que en la Biblia aparecen 365 veces la palabra no temáis, una para cada día del año.


  • Comentario por Arco.Iris 20.10.08 | 23:54

    "Amaos de verdad unos a otros como hermanos y rivalizar en la mutua estima " Jose Carlos hoy me quedo con este pensamiento ,no quiero pedir ,me dá "apuro ,pudor " quiero dar gracias por lo que tengo .
    Un abrazo a Todos

  • Comentario por luis_r 20.10.08 | 22:33

    Gracias José Carlos.Un abrazo.

  • Comentario por Doc 20.10.08 | 19:46

    Estupenda selección, José Carlos. Un abrazo.

    Me gustó tu "lectura", Roser.

  • Comentario por cristiana 20.10.08 | 15:55

    Eso le digo tambien yo a Jesús cuando voy a misa Roser,le digo Jesús aún con todo lo que he visto...que DIOS sabe que es verdad que no miento...aqui estoy ,porque la verdad...hasta le dije a Dios...que me hago atea eh!pero Dios sabia y sabe que era un decir...

  • Comentario por Arco.Iris 20.10.08 | 12:26

    Buenos dias Roser,sigue siendo tán valeinte ,mujeres así de una forma u otra seguro que cambian el mundo o al menos haceis más pasable todo lo que les rodea.
    Jose Carlos ,es muy largo lo que has escrito y es mala hora ,para mí ,que bién que hayas podido mandarselo a Pikaza y que lo saque a la luz .
    Un abrazo

  • Comentario por Roser Puig F 20.10.08 | 12:18

    Jose Carlos, envidio tu capacidad de orar a través de Pablo. Yo prefiero usar pocas palabras, contrariamente a como se me había educado. Eran tiempos en que cada día había una novena o un triduo , cuarenta horas y cosas por el estilo, donde se desgranaban interminables oraciones y letanías. Sin embargo, lo que quedó impreso en mi mente de niña, fue la lectura de un capítulo de mi “libro de lecturas” del colegio en donde se narraba la historia de un hombre que iba todos los días a la iglesia del pueblo y, delante del Crucifijo decía: “Señor, aquí está Juan”. Según la historia, cuando murió se presentó a S.Pedro diciendo: “aquí está Juan”: y desde el fondo del cielo se oyó una voz potente que dijo “que pase enseguida”. No es que no me tome en serio esto de la oración, es que no se hacerlo de otra manera. Gracias por tu continua ayuda.

  • Comentario por jalon 20.10.08 | 11:53

    Te doy gracias por la foto. Paso de la biblia.

  • Comentario por José Carlos Enríquez Díaz 20.10.08 | 10:21

    Gracias a ti Xabier. Espero que estos textos bíblicos puedan servir de ayuda para muchas personas que están pasando por pruebas y dificultades en la vida y les sirvan de ayuda del mismo modo que me han servido a mí.

Domingo, 3 de junio

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Junio 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Sindicación